Kangin
se aferró a la mano LeeTeuk con un agarre de acero, mientras lentamente se puso
de rodillas y se arrastró para conseguir agarrarse a una de las patas de la
mesa. Ahora, entendÃa por qué la maldita mesa estaba atornillada al suelo.
—¿Qué
demonios fue eso?
—No
lo sé —respondió LeeTeuk, un poco pálido.
Kangin
se puso en pie y se quedó allà por un momento para obtener el equilibrio luego
corrió hacia la puerta, tirando a LeeTeuk detrás de él. No iba a dejar al
hombre sin vigilancia si se trataba de un ataque. PodrÃa meterse en problemas
encerrado en un armario.
—Vamos,
tenemos que llegar al puente. Jung Min me ha estado entrenando en el uso de las
armas, y si estamos bajo ataque, me va a necesitar. —Dios, rezó para que no
estuvieran bajo un ataque... de nuevo.
Volar
por el espacio era interesante y emocionante. Recibir un disparo, no tanto.
—No
creo que nos estén disparando —dijo LeeTeuk detrás de él.
Kangin
miró por encima del hombro.
—¿Cómo
lo sabes?
—De
alguna manera se aprende cómo se siente un cañonazo phaser después de ser
golpeado suficientes veces.
Kangin
parpadeó.
—De
acueeeerdo.
La
nave de repente se estremeció y se ladeó, lanzándolo junto a LeeTeuk a la
mampara de la pared. Kangin agarró a LeeTeuk y lo apretó contra la pared,
cubriendo el cuerpo del hombre con el suyo.
—Ahora
eso —jadeó LeeTeuk pesadamente— eso fue una explosión de una phaser.
—No
me digas —dijo mientras apretaba su cuerpo apretado en LeeTeuk cuando otra
explosión sacudió la nave.
Estaba
un poco sorprendido por la forma en que se sentÃa tener su cuerpo pegado al del
hombre. Por supuesto, era sexy como el infierno, pero no deberÃa encajar tan
bien.
Cuando
el balanceo disminuyó, Kangin agarró a LeeTeuk y corrió hacia el puente de
mando. El puente estaba en un caos total cuando corrió hacia su asiento,
tirando a LeeTeuk detrás de él.
—Toma
asiento. —señaló en el asiento de al lado mientras saltaba en su propia silla. LeeTeuk
rápidamente se sentó, mirando a su alrededor, mientras sus manos revoloteaban
cerca de la consola.
—¿Qué
quieres que haga? —preguntó LeeTeuk.
—¿Qué
sabes hacer?
—Ni
una maldita cosa, pero sonaba como la pregunta que debÃa hacer.
Kangin
querÃa reÃr, pero la situación era demasiado grave, aunque tuvo que admitir
ante sà mismo que le gustaba tener al hombre a su lado.
Mantener
un ojo en LeeTeuk y tenerlo cerca para aliviar algunos de los terrores
edificándose en su pecho, debido a la situación.
—Parece
que la Fuerza de Élite DSP ha descubierto nuestra reunión con el General, —dijo
Jung Min desde la silla del Comandante—. Tenemos que llegar volando rápido y
bajo. No estoy seguro de si esto era una trampa, pero ser atrapado ahora no es
una opción.
—Estoy
en ello —dijo Kyu Jong desde el timón.
Kangin
miró a su consola, haciendo todo lo posible para recordar las lecciones que Jung
Min habÃa repasado con él. Todo tipo de luces estaban parpadeando y pitando,
confundiéndole condenadamente. Tratando de recordar todo lo que el Comandante
habÃa repasado con él, fue un infierno. Esto no era una lección. Era la situación
real, y tenÃa que concentrarse.
—Elige
uno allÃ. —Señaló LeeTeuk a una luz roja intermitente.
—¿Qué
hace?
—No
tengo ni idea, pero es de color rojo. Eso no puede ser bueno.
Kangin
ocultó la sonrisa, cuando algunas de las lecciones estaban empezando a regresar
a él. No podÃa creer que en realidad iba a participar en una guerra espacial.
Esta mierda era tan condenadamente genial. La video-pantalla cobró vida delante
de él, y finalmente vio con lo que estaban tratando. Su mandÃbula se cayó
abierta con el tamaño de la otra nave.
Sus
culos estaban cocinados.
—¿Te
vas a sentar ahà todo el dÃa admirando la vista? —Ladró Jung Min—. Dispara a
esos bastardos y sácalos de nuestros culos.
—Correcto
—dijo rápidamente cuando miraba sobre la consola.
Bueno,
el color rojo parecÃa un color lo suficientemente bueno para él. Dio una rápida
oración y luego presionó el botón rojo, rezando para que no golpeara sólo la
secuencia de auto-destrucción.
Dejó
escapar el aliento que habÃa estado conteniendo cuando dos pulsos dispararon
desde la parte posterior de la nave. ¡Uno de ellos fue un golpe directo!
¡Tomad eso, hijos de
puta!
—¡Tomad
eso, hijos de puta! —gritó LeeTeuk a su lado, pareciendo tan entusiasmado, sino
más.-¿De qué color el próximo? —le preguntó LeeTeuk.
—¿Me
escuchaste? —preguntó LeeTeuk conmocionado.
—TenÃas
razón. Ahora escoge otro color.
—Verde.
—LeeTeuk señaló a una luz fija de color verde. Kangin no estaba muy seguro
acerca de cómo era el manejo de los detalles de las armas, pero cuando un
método funcionaba...
—¡Nuestros
escudos acaban de bajar! —gritó Hong Ki desde el timón, y luego su cabeza giró
bruscamente mientras miraba fijamente a Kangin.
—Mi
error —dijo cuando rápidamente pulsó el botón verde de nuevo. Bueno, tal vez
jugar a adivina el color no era el plan más inteligente en el universo.
—Lo
siento —dijo LeeTeuk tranquilamente a su lado.
—No
es tu culpa. — Kangin sabÃa que tenÃan que largarse.
El
equipo necesitaba reunirse con el General, y tenÃa la sensación de que el
General no habÃa ordenado a la Fuerza de Élite que viniera detrás de ellos.
Alguien más estaba llevando la batuta, alguien que no querÃa que la verdad
saliera.
—Pulsa
el botón rojo de nuevo —dijo LeeTeuk cuando se inclinó hacia adelante, casi
babeando por toda la consola.
Kangin
se deslizó hacia atrás, agitando una mano en la consola mientras miraba por
encima del hombro para asegurarse de que Jung Min no lo estaba observando.
—Hazlo.
—¿Yo?
—chilló LeeTeuk.
—SÃ,
tú.
Una
lenta sonrisa se apoderó de los labios de LeeTeuk que hizo que el aire se
quedara atrapado en la garganta de Kangin. Tragó saliva para pasar el bulto y
vio cómo el hombre extendió la mano y apretó el botón rojo, disparando una
explosión a la nave atacante.
La
boca de Kangin se abrió, cuando el disparo dio directo y la nave empezó a echar
humo, pequeñas explosiones saliendo por todo el casco.
—Maldita
sea, bebé, lo golpeaste.
—¿Lo
hice?
—Están
desviándose —Kyu Jong gritó desde el otro lado del puente.
—Larguémonos
de aquÃ. —Jung Min ladró la orden.
Kangin
gruñó y agarró el borde de la consola con la mano y envolvió su otra mano
alrededor de LeeTeuk cuando sintió la Green Pea de repente despegar, disparando
hacia el espacio a una alta velocidad. Una vez que la nave se estabilizó, se
resistÃa a soltar su brazo alrededor de la cintura de LeeTeuk, pero sabÃa que
necesitaba hacerlo. Se sentÃa bien tenerlo cerca de él, pero tampoco querÃa que
se hiciera a la idea. No estaba preparado para lo que su cuerpo tan obviamente
sà querÃa.
Apartó
el brazo, ignorando la expresión de decepción en el rostro de LeeTeuk, y volvió
a la consola. Estudiar los botones en la consola le dio alguna otra cosa que
hacer que fijar la vista en LeeTeuk. No estaba preparado para una pareja, no
necesitaba una, ni querÃa una. Una devastadora pérdida en su vida fue
suficiente para que corriera de cualquier otro tipo de relación que viniera en
su camino. Pero no iba a ser un imbécil para LeeTeuk cuando todo lo que el
hombre habÃa hecho era querer ser amable con él.
—Buen
trabajo, Kangin.
—¿Eh?
— miró sobre su hombro a Jung Min cuando le sacó de sus pensamientos.
Jung
Min hizo un gesto a la video-pantalla.
—Buen
trabajo.
—Oh,
sÃ. —sonrió—. LeeTeuk lo hizo, en realidad.
—¿LeeTeuk?
—Las cejas de Jung Min se alzaron mientras miraba al hombre.
—SÃ.
—Bueno,
entonces, buen trabajo, LeeTeuk.
La
cara de LeeTeuk se coloreó ferozmente. Inclinó la cabeza hasta el pecho. Kangin
se echó a reÃr y se acercó a agitar el rubio pelo corto.
—Hiciste
un buen trabajo. Voy a tener que hacerte mi asistente de armas.
—P-por
la Ley cuatrocientos treinta y tres de la Federación de Planetas Unidos,
sub-sección ocho, a menos que tenga una formación completa en el funcionamiento
de un sistema de armas, ningún civil puede operar un sistema de armas en
cualquier nave o instalación en superficie. Sólo el personal militar capacitado
puede operar un sistema de armas.
Kangin
parpadeó por un momento.
—Bueno,
supongo que será mejor que te entrenes entonces.
—¿HarÃas
eso?
—Yo
lo harÃa. —Sonrió tÃmidamente Kangin —. Justo después de que Jung Min haya
acabado de formarme a mÃ.
Una
sonrisa iluminó el rostro de LeeTeuk cuando sus ojos brillaban con... no estaba
seguro, pero le pareció ver la sonrisa del hombre. Era deslumbrante.
—¿A
qué distancia estamos de Paktil? —preguntó Jung Min, interrumpiendo su momento.
Kangin se aclaró la garganta mientras se dio la vuelta, parpadeando varias
veces para conseguir que las emociones que luchaban por aparecer se disiparan.
—Una
semana a lo sumo, —respondió Kyu Jong cuando Kangin miró a su alrededor para
tener algo en qué ocuparse. LeeTeuk se sentó cerca, recordandole lo que él no
podÃa permitirse tener.
Se
apartó de la consola, caminando por el puente sin hablar una palabra.
Necesitaba espacio.
—¿No
me necesitas para nada? —preguntó LeeTeuk cuando corrió a su lado.
—Me
dirijo a mi cuarto. Ven conmigo si estamos bajo ataque de nuevo —dijo, mientras
aceleraba el paso, poniendo tanto espacio entre él y LeeTeuk como fuera
posible. Cuando llegó a su habitación, dejó escapar un suspiro de frustración. —Nunca
puede ser —se susurró a sà mismo cuando se acostó en su cama, tirando su brazo
sobre los ojos cuando visiones de su vida anterior comenzaron a llegar en su
mente.
*****
Jung
Min, junto con Kyuhyun, HyukJae, y Kangin, caminaban con cuidado por las calles
de Paktil. Iban a reunirse con el General Kim al mediodÃa frente al mercado de
vendedores. Jung Min y la tripulación cuidadosamente vigilaron el área, en
busca de cualquiera de la Fuerza de Élite, que pudiera estar aquà para
capturarlos.
TodavÃa
no estaba seguro de si esto era una trampa, pero tenÃa que intentarlo. La
tripulación era todo lo que tenÃa, y no estaba a punto de hundirla con
facilidad. Su padre podrÃa haber renegado de él, pero Jung Min tenÃa su equipo.
Ellos significaban más para él que lo que su padre lo habÃa hecho.
HabÃa
tenido una educación estricta, permitiéndose muy pocos errores. Dio un giro de
niño a hombre antes de tiempo, y Jung Min habÃa hecho todo lo posible para
complacer a su padre, pero eso nunca habÃa sido lo suficientemente bueno a los
ojos del embajador.
Estaba
cansado de tratar de complacer a su padre. Jung Min lo era todo para este
equipo ahora.
—¿Qué
aspecto tiene un oficial de la Fuerza de Élite? —preguntó Kangin mientras
esperaban en un callejón cercano. Los ojos de Jung Min exploraban continuamente
el área mientras respondÃa a la pregunta.
—Jodidamente
feo —respondió y luego paso a describirlo—. Visten uniformes de rojo y negro,
tienen un aire de arrogancia, y son más difÃciles de acabar con ellos de lo que
uno podrÃa pensar. Han sido bien entrenados. No tengas ninguna duda sobre eso.
No los subestimes.
Porque
Jung Min seguro como la mierda no lo harÃa. Su libertad estaba en la lÃnea, y
estaba tomando todas las precauciones conocidas por el hombre, mientras esperaban.
No habÃa sobrevivido tanto tiempo en la carrera sólo para ser detenido por un
crimen que ninguno de ellos habÃa cometido.
—Pongan
sus Phasers en modo aturdimiento. No somos asesinos, y no vamos a empezar ahora
—aconsejó Jung Min a los hombres que estaban detrás de él. Eran inocentes, y
pensaban en mantenerse de esa manera.
—Probablemente
su ataque será a matar —dijo HyukJae cuando hizo lo que pidió Jung Min—.
PreferirÃan vernos muertos que detenidos, un dolor de cabeza menos al que hacer
frente para Lee He Yeon. Un hombre muerto no puede hablar.
—Entonces,
trata de no recibir un disparo —aconsejó Jung Min. Odiaba tener a su equipo
involucrado en esto, pero sabÃa que no podÃa conseguir la reunión por su
cuenta.
Jung
Min necesitaba a sus hombres. Acababa de rezar para que todos volvieran de
nuevo a la nave de una sola pieza.
*****
A
Kangin le habÃa gustado disparar cañonazos a su enemigo, pero llegar tan cerca
y en persona no le sentaba demasiado bien. Los tiempos podrÃan haber cambiado,
pero la familiaridad de la situación se sentÃa tan vieja como lo hacÃa en estos
momentos.
¿Cuántas
veces habÃa estado en este tipo de situaciones? Demasiadas.
Por
eso se habÃa querido escapar de la Antigua Tierra. Ahora estaba de nuevo en la
misma mierda de la que se habÃa escapado. Miró la Phaser, una vez más,
asegurándose de que la tenÃa en la posición correcta mientras esperaban.
Nunca
habÃa matado antes, pero a veces un hombre no le dejaban otra opción. Pero no
tenÃa reparos en mantenerse vivo. HarÃa lo que fuera necesario para llegar de
nuevo a la nave. La cabeza de Kangin se sacudió bruscamente al sentir el calor
de la explosión de una Phaser estrechamente pasar por alto su cabeza.
Agradeció
que el jodido tipo disparando fuera un pésimo tirador.
—Demonios
—gritó Jung Min mientras intercambiaban fuego con lo que Kangin suponÃa que era
la Fuerza de Élite DSP. Estaban vestidos de rojo y negro.
—RÃndete
—gritó uno de los responsables de la Fuerza.
Kangin
se dio la vuelta y le devolvió el disparo. No iba a entregar ni una maldita
cosa. No luchó para permanecer en la Green Pea sólo para ser arrojado en una
prisión futurista. Si quisiera eso, podrÃa haberse quedado en la Antigua
Tierra.
El
Señor sabÃa que habÃa un montón de órdenes de arresto contra él allÃ.
Nunca
pretendió ser un buen chico, pero no era un asesino. Y no iba a empezar con
este tipo.
—Vete
a la mierda —gritó mientras disparaba de nuevo, corriendo detrás de los
miembros de la tripulación cuando intentaban escapar.
Su
nave seguÃa dando vueltas al planeta. HabÃan tomado un servicio de lanzadera
hasta aquà para la reunión. Kangin rezó para que los que seguÃan a bordo de la
nave estuvieran bien. PodrÃa no desear aparearse con LeeTeuk, pero no querÃa
que el chico saliera perjudicado.
Era
una situación complicada entre él y LeeTeuk, pero le gustarÃa vivir lo
suficiente para entenderlo. El miedo se deslizó dentro de él, haciéndole consciente
de todo lo que le rodeaba, pero se negó a ceder a ese miedo.
El
miedo era bueno. El miedo mantenÃa a una persona viva, pero si una persona
dejaba que ese miedo asumiera el control, era hombre muerto.
Algo
que, si podÃa evitarlo, no planeaba que sucediera.
La
tripulación esquivó a través de las calles concurridas de Paktil, utilizando
los puestos de los vendedores como cobertura, mientras trataban de llegar de
nuevo a su transporte. No estaba seguro de si el General les habÃa tendido la
trampa, pero tenÃa la sensación de que la nave que habÃa disparado contra ellos
los habÃa seguido.
Su
corazón latió más rápido mientras pensaba en LeeTeuk en la Green Pea. Si algo
le sucedÃa, harÃa lo que fuera para que el hombre volviera. Él era demasiado
dulce y amable para la cárcel.
Le
comerÃan vivo en un lugar como ese.
—Por
aquÃ, —gritó Jung Min por encima del hombro, mientras corrÃan hacia un edificio
de ladrillo que parecÃa libre de la triste situación en la que estaban
involucrados.
Kangin
no podÃa entender por qué se dirigÃan a un edificio. Eso les aprisionarÃa.
TenÃan una mejor oportunidad de esquivarles por las calles que esconderse en
algún edificio. Corrió detrás de todo el mundo, sintiendo la frescura del
interior tan pronto como entró.
HabÃa
oscuridad y algo de brisa, y vacÃo en el interior del edificio abandonado.
—SÃgueme
—dijo Jung Min, cuando subió las escaleras hasta el segundo piso.
Kangin
le siguió.
PodÃa
oÃr a los responsables de la Fuerza, siguiéndoles mientras ruidosamente
entraban en el edificio. Seguro como la mierda que esperaba que Jung Min
supiera lo que estaba haciendo.
Continuaron
subiendo las escaleras y luego saltaron a la azotea. Kangin maldijo. Estaban
atrapados sin ningún sitio adónde ir. Esta no era su idea de alejarse.
Sus
ojos se abrieron de par en par al ver a Jung Min comenzar a correr... y luego
saltó, volando por el aire antes de aterrizar en la azotea del edificio siguiente.
Kangin
tragó. ¡Diablos no!
Kyuhyun
y HyukJae hicieron lo mismo, cayendo y luego levantándose, mientras llegaban al
otro lado de la siguiente azotea. Kangin miró por encima del borde, viendo que
estaban por lo menos a cinco pisos del suelo.
¿Estaba
Jung Min jodidamente loco?
La
puerta de la azotea se abrió de golpe, los ejecutores de la Fuerza derramándose
sobre el techo pavimentado. Kangin volvió a mirar por encima de su equipo,
viéndoles despegar.
No
tenÃa otra opción.
Retrocedió
y luego corrió, rezando para que lo hiciera y no se convirtiera en una mancha
desagradable en la acera.
*****
LeeTeuk
se paseaba por el pasillo fuera de la bahÃa de la lanzadera, junto con Hyung
Joon, Dong Hae, y Zhou Mi. Sus hombres deberÃan haber vuelto ya. No le habÃa
gustado el plan, en primer lugar, pero no hubo manera de detener a los miembros
de la tripulación, cuando abandonaron la nave. SabÃa que no debÃa pensar en Kangin
como su hombre. Pero no podÃa evitarlo. No importa cómo examinara su relación,
seguÃa pensando en el humano como su compañero. SÃ, Kangin querÃa que fueran
amigos, y LeeTeuk estaba por ello, pero sabÃa que era su pareja.
Era
asà de simple.
—¿Dónde
diablos están? —preguntó Hyung Joon mientras se detenÃa a mirar por la portilla
por enésima vez—. TendrÃan que haber estado de vuelta ya.
LeeTeuk
estuvo de acuerdo. La preocupación tan tangible que podÃa saborear, lo llenó mientras
esperaba junto con las otras parejas. Él era el que habÃa declarado que se les
permitÃa reunirse con el General. Él fue quien citó que los hombres tenÃan
derecho. Pero eso no significaba que tuviera que gustarle.
No
estaba acostumbrado a esta forma de vida altamente estresante, y estaba
empezando a hacerle sentirse mal del estómago.
—¿No
hay nada que podamos hacer? —Preguntó, seguramente no tenÃan que sentarse allÃ
y esperar. La espera era insoportable. LeeTeuk tragó duro cuando Hyung Joon se
volvió y lo miró, levantó una ceja.
—Sólo
¿qué tenÃas en mente? —preguntó Hyung Joon.
LeeTeuk
se sentÃa como un bicho bajo un cristal ya que cada pareja se volvió y lo miró.
Se encogió de hombros.
—No
lo sé, pero tiene que haber algo que podamos hacer. No tenemos prohibición en
el planeta, ¿verdad?
—No
en éste. —Se rió Dong Hae.
—¿DeberÃamos
ir abajo y ver si podemos ayudar? —LeeTeuk de pronto deseó haber mantenido su
boca cerrada cuando los labios de Hyung Joon comenzaron a temblar.
—PodrÃamos
hacer eso —dijo Hyung Joon—. ¿Estás seguro de que no está en contra de ninguna
de sus leyes?
LeeTeuk
frunció el ceño.
—No,
no, yo no lo creo. Quiero decir, si estás diciendo la verdad y no tenemos la
entrada prohibida en Paktil, entonces no hay ninguna razón por la que no se
puede bajar hasta el planeta. Es un planeta abierto. Todos son bienvenidos.
—A
Jung Min no le gustarÃa.
—Lo
sé, pero... —LeeTeuk se mordió el labio inferior por un momento...— ¿Y qué pasa
si están en problemas? ¿Qué pasa si realmente era un engaño? —El miedo era lo
único que podÃa sentir, miedo y una abrumadora sensación de pérdida y angustia.
Era tan espesa en su garganta que casi no podÃa respirar—. Tenemos que hacer
algo.
Puede
que Kangin no le quisiera, pero aun asà era deber de LeeTeuk proteger y cuidar
a su pareja, incluso si tuviera que hacerlo desde la distancia.
—Necesitamos
armas.
LeeTeuk
parpadeó y se volvió para mirar a Young Saeng en estado de shock.
De
todas las parejas a bordo de la Green Pea, el médico, era la última de la que LeeTeuk
nunca imaginó escuchar una declaración como esa. El médico parecÃa el menos
loco de todos ellos. Tal vez estaba equivocado.
—Jung
Min cambió el código. No podemos conseguir ninguna arma —señaló Hyung Joon.
—Pero
estoy acoplado a Hyun Joong. Él me dice todo —dijo Young Saeng mientras las
parejas siguieron al médico a donde las armas fueron almacenadas.
Young
Saeng tecleó un código, las luces se volvieron verdes cuando escuchó el
desbloqueo del gabinete.
LeeTeuk
realmente estaba deseando haber mantenido su boca cerrada. Nunca habÃa manejado
una Phaser en su vida. Bajó la mirada hacia la mano cuando Saeng colocó una en
ella. ParecÃa inofensiva, pero no estaba seguro de ello.
—Ahora
tenemos que salir de esta nave antes de que la tripulación descubra nuestro
plan —dijo Young Saeng mientras cerraba el armario con llave.
—Pan
comido —dijo Hong Ki detrás de ellos.
LeeTeuk
gimió. Sólo ¿cuántas parejas iban a involucrarse en su alocado complot para
abandonar la nave?
—Conozco
Paktil como la palma de mi mano —dijo Ki Bum que se unió a ellos—. Vayamos.
LeeTeuk
negó con la cabeza mientras seguÃa detrás de las parejas. Tal vez esto no fuera
tan buena idea. Redimirse a los ojos de Kangin no estaba funcionando tan bien. No
cuando estaba perdiendo el tiempo con este grupo de inadaptados.
SabÃa
que iba a perder todos los premios que habÃa recibido en su vida, estando en la
Green Pea. ¿ValÃa la pena? Pensaba que sà cuando creÃa que Kangin estaba en
peligro. DejarÃa todo lo que tenÃa para tener a su pareja de vuelta a bordo de
la nave y a salvo.
HabÃa
sido educado para obedecer las leyes. Las leyes eran la cosa más importante en
la vida de una persona. MantenÃan las cosas ordenadas. MantenÃa las cosas
alejadas de ir hacia el caos.
Pero
LeeTeuk estaba empezando a ver que la ley no siempre funcionaba para los chicos
buenos. La tripulación habÃa sido acusada injustamente, y el gobierno en lugar
de trabajar para ayudar a la tripulación, estaban fuera para encarcelarlos.
LeeTeuk
abordó la lanzadera, la determinación haciendo que su mandÃbula apretara
mientras pensaba en Kangin ahà fuera necesitándole. Sintió que su corazón se
aceleraba cuando pensaba en romper la ley, pero Kangin valÃa eso y mucho más.
Dios, ¿HabÃa pasado ese pensamiento por su mente?
Ah,
le estaba corrompiendo el tiempo que vivÃa en la Green Pea.
—AquÃ
vamos —dijo Hong Ki, cuando la puerta de la bahÃa se abrió y la lanzadera se
deslizó desde la nave, dirigiéndose directamente a Paktil.
—Sabes
que estaremos de mierda hasta el cuello cuando volvamos, ¿verdad? —Preguntó Hyung
Joon.
SÃ,
LeeTeuk sabÃa. Bien podrÃa dar un adiós a su acoplamiento. No habÃa forma de
que Kangin lo quisiera ahora.
Al
igual que no me querÃa, en un principio.
Empujó
a un lado el morboso pensamiento mientras observaba el planeta acercarse más.
No iba a tener pensamientos negativos en estos momentos. TenÃa que mantener una
actitud positiva.
—AhÃ
está su transporte —señaló Ki Bum cuando Hong Ki colocó su lanzadera al lado de
la otra—. Bueno, sabemos que todavÃa están aquÃ.
LeeTeuk
apretó su Phaser más fuerte en la mano, rezando para no tener que usarla. Las
parejas desembarcaron, mirando a su alrededor para detectar cualquier signo de
los hombres.
—Vamos
—dijo Hyung Joon, mientras vagaban más allá de las pequeñas colinas y se
abrieron paso por el centro de actividad en el mercado.
LeeTeuk
podÃa sentir su cuerpo temblando mientras deslizaba la Phaser en los pantalones
y se sacaba la camisa por encima. Rezó para no tropezar y disparar la maldita
cosa. A pesar de que Kangin le habÃa dejado claro que no lo querÃa, él todavÃa
lo necesitaba.
Mirando
a su alrededor, se dio cuenta de lo grande que Paktil realmente era cuando
estaban buscando a cuatro hombres. Ni siquiera podÃa imaginar por dónde
empezar.
—Tenemos
que dividirnos —Young Saeng dijo mientras le entregaba a cada uno un par de
auriculares—. He colocado el canal en cinco. Todo el mundo permanece en
contacto constante y grita si ve cualquier cosa.
LeeTeuk
envolvió el auricular sobre su cabeza mientras miraba al grupo. Dividirse no
parecÃa ser lo correcto que hacer, pero serÃa cubrir más terreno.
—Dong
Hae, ve con LeeTeuk.
LeeTeuk
vio cuando todo el mundo se emparejó.
Hyung
Joon y Zhou Mi despegaron hacia el distrito de negocios.
Ki
Bum habÃa seguido a Young Saeng y Hong Ki, dado que tenÃan un número impar de
parejas con ellos.
—¿Por
dónde empezar? —preguntó Dong Hae.
—No
tengo ni idea —admitió.
Su
plan sonaba mucho mejor a bordo de la nave. Ahora que estaban aquà abajo
buscando, se sentÃa abrumador.
—Tal
vez deberÃamos empezar con los vendedores. Me muero de hambre —dijo Dong Hae
cuando LeeTeuk se dirigió a un puesto que estaba cocinando algún tipo de carne.
OlÃa delicioso. Su estómago rugÃa de acuerdo.
—¿De
verdad crees que deberÃamos comer, mientras que todo el mundo está perdido?
—Creo
que deberÃamos pasar desapercibidos —Dong Hae contestó—. Si la gente nos está
buscando, la mejor manera de mezclarse es que parezca que sabemos lo que
estamos haciendo y hacia dónde vamos. Si nos limitamos a mirar alrededor como
si estuviéramos perdidos, seremos localizados en un minuto.
—Mezclarse,
de acuerdo. —realmente no tenÃa idea de lo que Dong Hae
estaba
hablando, pero tenÃa sentido. Más o menos.
Dong
Hae se rió.
—Sólo
trata de no parecer demasiado perdido.
Esa
idea podrÃa funcionar perfectamente si LeeTeuk no se sintiera completamente
perdido. Estaba tan perdido que podrÃa estar ahogándose en estos momentos. Agarró
la brocheta Orilliana que Dong Hae le entregó y le dio un pequeño mordisco.
Estaba sorprendido de que supiera tan bien.
Mordió
la brocheta de carne mientras revisaba el área, tratando de parecer como si no
revisara el área.
—¿Crees
realmente que vamos a encontrarlos? —preguntó cuando finalmente miró a Dong Hae.
—Tenemos
que hacerlo. —Los labios de Hae presionaron juntos por un momento, una mirada
de angustia vino a sus ojos—. No puedo vivir sin Hyuk Jae.
LeeTeuk
tragó duro. No estaba seguro de poder vivir sin Kangin tampoco. Sólo deseaba
que no tuviera que probar esa teorÃa.
Aun
cuando todos regresaron a la nave de forma segura, LeeTeuk sabÃa que Kangin no
lo aceptarÃa. Venir a esta parte del planeta sólo cimentó las cosas. Kangin
nunca le querrÃa ahora.
Tal
vez, después de todo, esto habÃa terminado, necesitaba considerar seriamente la
posibilidad de volver a Hyberian. Esperar para ver si Kangin le querÃa no estaba
haciendo nada por ellos tampoco. Pegarse alrededor y tener esperanza, sólo le
estaba torturando y ponÃa a Kangin incómodo. Lo mejor era que se marchara.
Después
de asegurarse que estaba a salvo.
LeeTeuk
respiró profundamente mientras trataba de fortalecer su valor.
—Bueno,
¿dónde deberÃamos empezar a buscar?
—Uh,
por ese camino. —Dong Hae señaló a la izquierda y luego frunció el ceño y
señaló a la derecha—. O por ese camino.
Rodó
los ojos y empezó a caminar. No le importaba particularmente mucho en qué
dirección empezaran a buscar, siempre y cuando llegaran los resultados.
—¿Sabemos
en donde se suponÃa que debÃan reunirse con este General?
—No.
— Hae sacudió la cabeza—. Hyuk Jae se negó a decirme o a Hyung Joon.
LeeTeuk
rió divertido.
—Estoy
bastante seguro de que sé por qué, también.
—¿
Kangin te lo dijo?
LeeTeuk
se puso serio de inmediato.
—No.
—Eso
es lo que yo pensaba.
Arrojó
su vacÃa brocheta lejos y empujó las manos en los bolsillos, mientras seguÃa
detrás de Dong Hae. SabÃa que tenÃa que estar rompiendo, al menos un centenar
de leyes diferentes. Simplemente no podÃa recordar cuáles en este momento. Sólo
sabÃa que lo estaba, sin embargo.
—Oh,
Dios mÃo.
—¿Qué?
—preguntó cuando apenas se detuvo antes de correr precipitadamente hacia Dong
Hae.
—Mira.
LeeTeuk
siguió el camino que Dong Hae estaba apuntando y casi se tragó la lengua. Su
corazón se heló en el pecho. Fuego de Phaser se intercambiaban en dos tejados.
No podÃa decir quién estaba disparando a quién, pero podÃa ver a Kangin
colgando del borde de un tejado por sus dedos.
Ni
siquiera pensó en ello. En un abrir y cerrar de ojos pasó de ser un hombre de
pie en la calle a una gran águila. Oyó a Dong Hae gritar su nombre, cuando se
puso en marcha en el aire y voló hacia Kangin.
No
le importaba quién disparaba a quién o de qué lado estaba cada cual. Ni
siquiera importaba si se quedaba atrapado en el fuego cruzado.
Sólo
tenÃa ojos para el hombre que colgaba del techo. LeeTeuk voló directamente
hacia arriba, haciendo un gran sonido de graznido para llamar la atención de Kangin.
Vio
a Kangin empezar a luchar cuando se abalanzó. El miedo en los ojos lo apuñaló en
el corazón, pero no iba a dejar de rescatar a su pareja. LeeTeuk voló detrás de
Kangin y agarró al hombre grande sobre los hombros. Hizo una mueca cuando Kangin
gritó. LeeTeuk sabÃa que sus garras se clavaban en los hombros. Lamentó dañarlo,
pero no podÃa pensar en ninguna otra manera de salvar a su pareja.
Utilizando
hasta la última gota de fuerza que pudo reunir, batió sus alas con plumas y
lentamente levantó a Kangin lejos del borde del edificio.
A
medida que se elevaba más alto en el aire, localizó a Jung Min escondido detrás
de un tubo de metal grande en el tejado de donde Kangin habÃa estado colgado.
Voló
hasta que estuvo apenas a unos metros de la posición de Jung Min y entonces
soltó los hombros de Kangin. Su compañero cayó en el duro tejado, rodando al
instante a sus manos y rodillas. La mirada de terror en la cara fue una que nunca
olvidarÃa, no mientras viviera. Le rompió el corazón en mil pedazos.
LeeTeuk
ni siquiera trató de volar cuando Kangin levantó la Phaser y apuntó en su
dirección. ¿Qué era un disparo de Phaser, cuando su corazón ya no golpeaba más
en su pecho? Sólo tendrÃa sentido que su cuerpo pronto le siguiera.
Oyó
los gritos de Jung Min meterse en la dirección de Kangin justo cuando apretó el
gatillo. Jung Min no fue lo suficientemente rápido. LeeTeuk vio el rayo de la
Phaser dejar el arma como si estuviera en cámara lenta. La sintió entrar en su
pecho. El dolor fue instantáneo, pero nada comparado con el conocimiento de que
su compañero tenÃa miedo de él, lo suficiente como para tratar de matarlo.
No
fue un disparo mortal. Al menos podrÃa decir eso. El arma tenÃa que estar en
modo aturdimiento. Pero fue suficiente para deshacerse de su capacidad de
volar. LeeTeuk ni siquiera trató de luchar mientras cambiaba de nuevo a su
forma humana y se desplomó al suelo entre los dos edificios.
¿Cuál
serÃa el punto de tratar de pelear?
Su
pareja le tenÃa terror.
El
impacto con el suelo, tomó el aliento de LeeTeuk. SabÃa que las cosas se
estropearon cuando la sangre burbujeaba sobre su lengua y chorreaba de su boca.
Su
brazo estaba en un ángulo extraño y parcialmente atrapado debajo de su cuerpo.
La parte posterior de su cabeza le dolÃa y se sentÃa mojado.
Cada
centÃmetro de su cuerpo gritaba en agonÃa.
LeeTeuk
estaba tendido allà sobre el cemento duro y se quedó mirando el pedacito de
cielo que podÃa ver entre los dos edificios.
Lo
único que podÃa pensar era en ¿cómo vivÃa la gente en un lugar que les
restaba gran parte de cielo? Era como estar atrapados bajo tierra.
—LeeTeuk,
—Dong Hae gritó mientras corrÃa y caÃa de rodillas, inclinado sobre él—. No te
muevas, ¿de acuerdo? La ayuda está en camino.
LeeTeuk
trató de sonreÃr y responder, pero sólo terminó ahogándose en la sangre que
llenaba la boca. PodÃa ver las lágrimas por el rostro de Dong Hae y querÃa
decirle a su nuevo amigo, que no se preocupara. Todo iba a estar bien ahora.
Sólo
que él sabÃa que no serÃa asÃ.
La
respiración se estaba haciendo más difÃcil. Se sentÃa como si tuviera diez
toneladas de rocas sentadas sobre su pecho. Pero la agonÃa que habÃa inundado
su cuerpo momentos antes fue desapareciendo lentamente.
Ya
ni siquiera sentÃa frÃo. LeeTeuk pensó que era extraño que no sintiera nada. No
era estúpido. SabÃa que habÃa sufrido una lesión mortal. La caÃda en el suelo
estaba demasiado lejos, las lesiones en su cuerpo demasiado grandes. La
respiración se estaba convirtiendo rápidamente en algo del pasado. Se estaba
muriendo y querÃa que su última visión fuera la del hombre que amaba.
Levantó
la vista entre los edificios una vez más, justo a tiempo para ver la cabeza de Kangin
aparecer sobre el borde. Ahora esa era una hermosa vista.
Mejor
incluso que el cielo abierto. LeeTeuk simplemente se quedó mirando a Kangin
hasta que las luces alrededor del hombre se desvanecieron. Y luego no vio nada.
6 Comentarios
Oh cielos, esto va mas impactante que la novela de las 10 O.O.
ResponderBorrarTodavia no puedo creer lo que paso, pero me recuerda a las cosas que se hacen por amor, aunque no sea correspondido por la otra persona :'( A ver que pasa...
¡¡¡¡¡OMG OMG OMG!!!!!
ResponderBorrar¡¡¡Le disparó!!! ¡¡¡Le disparó!!! ¡¡¡Le disparó!!! ¡¡¡¡¡OMG!!!!!
Es que... es que... son tantas cosas =( Porque Leeteuk no puede entender que Kangin no lo quiera, y Kangin no puede entender aún eso de tener pareja. Y ciertamente ha de ser bien difÃcil para ambos comprenderse.
También resulta que Kangin tiene un pasado no muy bueno y seguramente, encontrarse con alguien como Teuk que sigue las reglas al pie de la letra ha de ser sumamente difÃcil.
Lo que realmente me parte, es que Kangin se asustó mucho y por eso reaccionó como lo hizo, además, jamás pensó que Teuk pudiera transformarse como lo hizo, y mucho menos pensar que pudiera estar ahÃ.
Ahora tendré que esperar hasta el miércoles de plaza para leer el siguiente capÃtulo ;A; Eso es tortura. Pero como ya me acostumbré a esperar las actus, ya estoy familiarizada con eso. Algunos dirán que es masoquismo de mi parte xDDDD
Muchas gracias por subirlo *-*
No sé cual sea el pasado de Kangin pero seguro perdio a alguien especial o algo asi porque yo creo que más bien tiene miedo a sentir algo por Leeteuk, ya saben el miedo que todas(?) sentimos a perder a alguien especial, y ahora se sentira peor al saber que le disparo a Leeteuk y auque el disparo en si mo haya sido mortal, debido a eso cayó de tan alto ;-;
ResponderBorrarAwwww TT-TT le disparó obvio fue un reflejo debió asustarse como el infierno para hacer eso, pero le disparó y Teukie cayó como un saco de papas, Que Mal... KangIn no solo tiene miedo de Teukie en su forma de águila, también le teme a los sentimientos que el hombre despierta en él... Eso sumado a lo dÃficil que es estar en un nuevo universo años luz del suyo, solo resulta en una terrible confusión... Waaaa TT-TT pobre Teukie TT-TT
ResponderBorrarGracias por el capÃtulo!!!
O sea T^T,todo iba tan bonito, ya hasta estaban jugando en medio de una batalla contra la otra nave,JungMin lo felicita por su trabajo (aunque fue un de tin marin) pero,hasta lo llevaba con él para protegerlo. Luego se van a ver con el general,las parejas tienen una gran idea y se van a buscarlos. y luego....y luego Teuk salva a kangin y este le da un disparo....¿por qué?......¿por qué?
ResponderBorrarA kangin con toda la situación se lo bloqueo el sentido,desconoció a teuk y se espanto,provocando que le disparara.
Por dios,¿Es que ninguno aceptara a su pareja sin una situación como esta?
¿qué tienen en la cabeza?... bajen de ese bendito edificio y ayudenlo....caray
Ufff!!! Esta vez si que tuvieron mucha suerte en la DSP no lograr capturarlos, eso y las leeciones bien aprendidas por parte de KangIn y su ayudante en ciernes Leeteuk... jajaja... pero la verdad, no sé cuan o mas podrá resistir el mapache la atracción que siente por Teukie... será que su tatuaje representa a la persona importante, que indica haber perdido y que lo marcó para siempre?
ResponderBorrarJung Min, eres mi héroe... a pesar de la desventaje, momentánea, en la que se encuentran, ordena que ninguna phaser sea usada para matar, solo para aturdir... aun sabiendo que los enemigos no dudarÃan en acabar con sus vidas, no quiere ahondar más el injusto y erróneo concepto que tienen sobre ellos, solo busca ser escuchados y demostrar con pruebas su inocencia.
Aun estoy en shock por lo ocurrido con Leeteuk... él no puede morir!!!... no a manos de KangIn!!!... él no lo sabÃa, no lo sabÃa!!!... Oh, por todas las estrellas del firmamento, Teukie no te dejes morir!!! Young Saeng salva Teukie!!! Buuuuu, lloro