—¿Acabas
de dejarme embarazado y me echas? —sollozó Min Ki, enterrando su rostro en la
camisa de JR mientras comenzaba a temblar más fuerte—Pensaba que dijiste que no
me dejarías.
—No,
no te estoy echando o dejando —dijo Aron rápidamente. Se bajó de la cama,
ignorando la mala mirada de JR y se arrodilló delante de Min Ki—. Estoy
diciendo que entiendo si quieres escapar de mí por lo que he hecho. JR puede
llevarte a una de mis otras casas, o puedo comprarte tu propia casa lejos de
mí. Sólo dime lo que quieres. Haré cualquier cosa que quieras para hacer esto
bien.
—¿No
quieres que me quede? —preguntó Min Ki, lágrimas rodando por sus mejillas—.
¿Por qué estás hablando sobre dejarme inmediatamente?
—Sí,
quiero que te quedes —susurró estirando la mano para quitar sus lágrimas— Sólo
imaginé que después de lo que he hecho querrías estar lo más lejos posible de
mí.
—Dijiste
que fue un accidente, ¿cierto? No estabas intentando atraparme o dejarme
embarazado sin preguntarme lo que quería primero.
—Sí,
fue un accidente, pero eso no significa que estuviera bien.
—No
lo está —dijo Min Ki con un movimiento de cabeza—. Pero me ayuda a intentar
entender lo que está pasando. Si no quisiste hacerlo, sólo no voy a huir de
esto. Quiero decir, dijiste que aún me querías aquí. Pero ¿me quieres como tu
pareja o sólo como una obligación ya que lo arruinaste?
—Te
quiero —susurró Aron y se inclinó hacia adelante para besar a Min Ki. JR se
encontró a sí mismo poniéndose duro ante la visión, no sintiéndose celoso en
absoluto— Es más rápido de lo que había planeado, y no era la forma en la que
lo hubiera hecho si hubiera sido a propósito. Pero estamos acoplados, dulce
corazón. Quiero que mi pareja se quede conmigo siempre y enamorarme de ti como
lo harían las parejas.
—¿Tengo
que responder ahora mismo? —preguntó Min Ki, mirando a JR por una respuesta.
—No.
Puedes tomarte todo el tiempo que necesites —contestó JR mientras pasaba su
mano por la espalda de Min Ki.
Miró
de reojo a Aron, dejándole saber que no era un tema de debate. Cuando Aron
asintió con la cabeza estando de acuerdo, se sintió un poco mejor sobre la
situación. Aunque el dragón lo arruinó mayormente, estaba haciendo todo lo
posible por arreglarlo.
—
¿Te gustaría echar una siesta? ¿O sólo quieres ver una película y relajarte?
—Me
gustaría una siesta —respondió, asintiendo con la cabeza mientras se alejaba de
Aron, acercándose a JR— ¿Te quedarás conmigo? No entiendo por qué siempre estás
alrededor, pero me haces sentir seguro.
—Cualquier
cosa que necesites—susurró JR mientras ayudaba a Min Ki a levantarse.
—¿Quieres
que te envíe la cena aquí? ¿O piensas que puedas soportar verme más tarde?
—preguntó Aron cuando se metieron en la cama sin él.
—Bajaremos
para cenar —respondió Min Ki mientras se tumbaba en su lado, apoyando la cabeza
en el hombro de JR. Miró al dragón por encima de JR cuando habló— Voy a tener
preguntas sobre todo esto y lo que significa para mí. Pero por ahora, sólo
necesito procesarlo. No voy a correr o irme con JR, Aron. Sólo necesito pensar.
—Eso
es mucho más de lo que merezco —dijo Aron, dando una débil sonrisa antes de
salir de la habitación y cerrar la puerta detrás de él.
—¿Qué
debería hacer? —susurró Min Ki unos minutos después de que el dragón se fuera—
¿Te irás si digo que seré su pareja?
—No.
Nunca te dejaré cuando me necesites.
—¿Por
qué?
—Esa
es otra conversación para otro momento. —Suspiró, envolviendo sus brazos más
estrechamente alrededor del hombre más pequeño— Tienes suficiente en tu plato
ahora mismo. Sólo sé que estaré aquí para ti sin importar lo que necesites o
quieras.
—Es
como si me amaras, pero realmente no lo haces —murmuró Min Ki con un bostezo.
—Si
sólo entendieras cuanto te amo —pensó JR cuando el sueño les alcanzó a
ambos.
No
era que no amara a Min Ki. Amaba tanto al hombre que había fingido utilizarle
durante años como su mascota para mantener a los otros esclavos lejos. Amaba a Min
Ki lo suficiente como para no tener intimidad con el confundido hombre más
joven en ese agujero de mierda en el que estuvieron retenidos. Infiernos, se
había ofrecido a tomar los horribles trabajos que molestaban a Min Ki, sin
importar lo que le hicieran a JR.
Sólo
amaba a Min Ki. Y ahora estaba emparejado con el dragón y podría tener a su
hijo. Pero aún, se volvía hacia JR para mayor comodidad. Eso era una buena
señal, ¿cierto?
*****
—Necesito
que compres algunos test de embarazo—dijo Aron al teléfono un rato después de
que dejara a los hombres en la cama. Había llamado a Dam Bi mientras ella estaba
haciendo recados— Y cualquier cosa que alguien que estuviera embarazado pudiera
necesitar. Estoy seguro de que habrá vitaminas y otras cosas para las náuseas
matutinas si estuviera embarazado.
—Aron,
¿qué sucedió? —preguntó, su voz mezclada con preocupación—. ¿Te emparejaste con
Min Ki?
—Sí
—se atragantó, mientras sus ojos comenzaban a arder—, no tenía intención, Dam
Bi. Lo hice sin su permiso. Reclamé a mi pareja sin darme cuenta. Nunca va a perdonarme.
—Oh,
Aron —susurró, sonando justo tan emotiva como él se sentía— Te perdonará. Veo
mucho amor en él. Y te quiere. Me estuvo preguntando si eras gay, y pude ver un
brillo malvado en sus ojos. Sólo dale tiempo para adaptarse, ¿de acuerdo?
—¿Cómo
puedo arreglar esto?
—Normalmente
los regalos funcionan cuando lo arruinas con un ser querido. —Se rió entre
dientes y luego chasqueó la lengua—. ¿Qué querría cualquier chico normal de
veintiún años?
—No
tengo ni idea —admitió, pasando las manos por su cara—. Quiero darle todo. Y no
sólo porque me acoplé con él. Desde el momento en que le vi, supe que le daría
cualquier cosa que quisiera tener, a JR, también.
—Tienes
sentimientos por ambos. —No se molestó en preguntar, limitándose a hacer la
declaración.
—Sí
y también hay algo entre ellos. JR admitió estar enamorado de Min Ki durante
años, pero no actuó en consecuencia. No sé lo que significa todo eso. Y sé que
vamos a tener que hablar sobre ello más tarde, pero lo que he hecho es lo
primero.
—Sin
embargo, no está huyendo de ti, ¿cierto? Quiero decir, ¿aún está allí después
de que hablaras con él?
—No,
no está huyendo. Dijo que no quería. —suspiró Aron—. Está tomando una siesta
con JR ya que se siente seguro con él.
—Bueno,
ha conocido a JR desde hace mucho tiempo —contestó evasivamente—. Tiene sentido
que buscara consuelo con alguien que conoce. Pero no está huyendo, Aron. Eso es
una buena señal de que puedes hacer esto bien.
—Puedo
comprarle flores a un hombre, ¿verdad? Quizás también debería conseguirle
algunas rosas.
—Creo
que esa es una gran idea. Me detendré en la floristería de camino a casa.
—Gracias,
amor. ¿Qué haría sin ti?
—Nunca
tendrás que averiguarlo. —Se rió y luego colgó.
Se
sintió mejor después de hablar con su amiga. Dam Bi tenía razón. Era una buena
señal que Min Ki no estuviese huyendo de él. Y haría lo que fuese necesario
para hacer esto bien y darle a su pareja una gran vida. Para quitarse de la
cabeza sus preocupaciones inmediatas mientras pensaba una estrategia, Aron pasó
las siguientes horas trabajando.
La
siguiente vez que miró el reloj, se dio cuenta de que eran pasadas las seis y
probablemente Dam Bi ya habría hecho la cena. Se levantó y se estiró antes de
hacer su camino hacia la cocina para ver cómo estaba.
—¿Finalmente
sales al mundo? —bromeó ella mientras ponía una bandeja con palitos de pan en
el horno— Les conseguí un montón de ropa, una Wii, y un montón de juegos.
Imaginé que sería algo que todo chico desearía. También conseguí tres docenas
de rosas y establecí otro arreglo que se entregará mañana.
—Sí,
una vez de flores no será suficiente. —Se rió entre dientes nerviosamente.
Reuniendo todo su valor, miró a su ama de llaves a los ojos—. ¿Piensas menos de
mí por lo que he hecho?
—Dios
no, Aron. —Jadeó y lanzó sus brazos a su alrededor—. Cometiste un error, ¿de
acuerdo? Y estás haciendo todo lo que puedes para hacerle feliz y disculparte.
No le hiciste daño o golpeaste intencionalmente. Hay una gran diferencia, y
estoy orgullosa de ti por intentar hacer esto bien.
—Gracias
—susurró, devolviéndole el abrazo con fuerza—. ¿Debería ir a por ellos para la
cena?
—Sí,
estará preparada en unos cinco minutos —dijo Dam Bi mientras le empujaba hacia
la puerta—. Ahora ve a buscar a tus parejas para que podamos darles de comer.
Están demasiado delgados, y si Min Ki está embarazado, necesitará comer bien.
Asintió
con la cabeza y se fue, sin comentar el hecho de que ella dijo parejas en
plural. Parecía que Dam Bi ya había decidido que él también estaría con JR. La
idea le hizo sonreír, pero no sabía si sería una realidad. Por ahora, tenía que
arreglar las cosas con Min Ki y hablar con JR antes de soñar despierto sobre
estar acoplado a ambos.
Aron
estaba a punto de llamar a la puerta cuando llegó a la habitación de Min Ki,
pero se congeló cuando escuchó la voz más hermosa cantando. Abrió la puerta
silenciosamente, asomando la cabeza.
JR
sentado en la cama con la cabeza de Min Ki en su regazo, cantando para el
hombre más pequeño mientras pasaba los dedos a través de su cabello. Le tomó un
minuto reconocer la canción y se sorprendió cuando la situó.
—¿Estás
cantando el tema de La Bella y la Bestia? —preguntó Aron suavemente
mientras caminaba hacia la cama.
La
cabeza de JR voló, el color drenándose de su rostro antes de volverse rojo
brillante de vergüenza.
—A
Min Ki le gustan las películas de Disney. Vio unas pocas cuando era un niño, y
eso es lo único que recuerda de su infancia antes de que fuera secuestrado.
Canto las únicas que conozco para él cuando está enojado o no hay nadie
alrededor.
—Tienes
una voz asombrosa —dijo Aron con un sentido de admiración—. ¿Alguna vez has
tomado lecciones? O eres un talento natural.
—No,
sin lecciones. —JR se rio entre dientes y luego se encogió de hombros— No lo
hago mucho. Quiero decir, no quería darles a esos tipos que nos tenían o a los
otros esclavos ninguna razón para pensar que yo no era un duro hijo de puta.
—Era
lo único en ese lugar que me hacía feliz —dijo Min Ki somnolientamente.
Aron
bajó la mirada hacia su hermosa pareja cuando Min Ki le dio una suave sonrisa
mientras esos enormes ojos brillaban hacia él.
—
Cada vez que regresaba de un trabajo o alguien era malo conmigo, JR siempre me
cantaba. Aunque normalmente no me sostiene de esta manera.
—Nunca
quise mostrar lo mucho que me importabas frente a ellos —admitió JR
tranquilamente—Si hubieran sabido cuanto significabas para mí, lo habrían
utilizado contra ambos.
—¿Ese
es el por qué fingiste violarme? ¿Así pensarían que yo sólo era de tu
propiedad?
—Sí
—susurró JR, y muchas de las piezas del rompecabezas encajaron para Aron en la
dinámica de su relación.
—¿Tienen
hambre? —preguntó, rompiendo el incómodo silencio mientras ambos salían de la
cama— Dam Bi es una cocinera fantástica, y vi sus sorprendentes palitos de pan
en el horno. Lo que normalmente significa lasaña.
—Comida
estaría bien —respondió JR mientras entregaba a Min Ki una de las camisetas que
Aron les había dado anteriormente—. Creo que también necesitan hablar, cuando Min
Ki esté preparado.
—Sí,
tengo preguntas —dijo mientras se dirigían hacia la cocina—. Para ambos.
—Responderé
cualquier cosa que quieras saber —contestó Aron cuando JR y él intercambiaron
una mirada.
El
otro hombre parecía confundido, pero Aron tenía una buena idea sobre lo que Min
Ki le iba a preguntar. Sólo esperaba que las respuestas no lo empujaran al
borde después de todo lo que había sucedido.
*****
Se
sentaron en la mesa de la cocina después de que llegaron allí. Min Ki tenía
muchas preguntas que quería hacer, aunque aún estaba intentando envolver su
cerebro alrededor de todo. Pero la silenciosa tensión entre los tres casi le
estaba estrangulando.
Dam
Bi había hecho lasaña, que sirvió con ensalada y palitos de pan. Se sentó para
unirse a ellos después de que Aron consiguiera bebidas para todos. El silencio
continuó, y fue suficiente para hacer que Min Ki casi perdiera su apetito.
Excepto
que todos esos años siendo prisionero le enseñaron a comer cuando la comida
estaba disponible ya que no sabía la próxima vez que podría comer. Después de
unos incómodos quince minutos prolongados, Dam Bi los rompió.
—Suficiente
de esto —dijo en voz alta, lanzando sus manos hacia el aire—. Sé que todos son
hombres, pero puueden hablar entre ustedes sobre lo que están sintiendo.
—Señaló a Aron primero— Di de nuevo que lo sientes y dales sus regalos. —Luego
se giró hacia JR— Y tú necesitas admitir que amas a Min Ki. —Y por último, se
giró hacia él— Y tú necesitas decirles que les quieres a ambos y hacer las
preguntas que sé que se están arremolinando en esa pequeña cabeza tuya.
—Dam
Bi —gimió Aron mientras JR se ruborizaba.
—No
me amas, ¿no? —preguntó Min Ki a JR, sus ojos abiertos por la sorpresa.
—Con
todo mi corazón —admitió el hombre silenciosamente.
—¿Qué
pasa con los regalos? —rechinó Min Ki, su mente yendo a cien kilómetros por
hora ante la declaración de JR.
—Dam
Bi les consiguió un montón de cosas, ropa y unos pocos regalos para intentar
demostrar que lo siento —dijo Aron, pareciendo como un chico que había sido
atrapado con las manos en el tarro de las galletas.
Min
Ki siguió su mirada hacia la esquina trasera de la cocina con la boca abierta.
¿Cómo se había perdido eso? Tenía que haber un mínimo de treinta enormes bolsas
de la compra rebosantes de cosas.
—¿Todo
eso es para nosotros? —preguntó, mirando entre Dam Bi y Aron.
Ella
sonrió extensamente y asintió con la cabeza, mientras él parecía nervioso.
Entonces ella le dio un codazo y señaló hacia el mostrador. Aron saltó de su
silla y cogió el ramo de flores más grande que Min Ki había visto en su vida.
—Sé
que esto no cubre lo que hice corazón. Sólo quería mostrarte cuanto siento
emparejarte sin tu permiso y que te trataré como te mereces si me dejas —dijo Aron
cuando puso las flores en la mesa después de alejar el plato vacío de Min Ki—
Haré todo lo que pueda para hacerte feliz, mi pareja.
—Y-Yo,
t-tú —farfulló Min Ki mientras miraba entre los dos hombres que estaban
derritiendo su cerebro— Sólo me dijiste que me amabas después de todos esos
años. —Luego se giró hacia Aron cuando se puso de pie y se alejaba de la mesa—
Y tú sólo más o menos me compraste una tienda después de quizás conseguir
dejarme embarazado.
—Respira,
bebé —dijo JR suavemente cuando comenzó a hiperventilar.
—No
puedo —jadeó y se mantuvo retrocediendo hacia la puerta— Esto es demasiado.
Ambos son demasiado.
Min
Ki giró sobre sus talones y corrió antes de que pudieran decir cualquier cosa,
y no dejó de correr hasta que llegó arriba a su habitación. Una vez allí, se
sentó al lado de la cama y puso la cabeza entre las rodillas mientras intentaba
tranquilizarse. Oyó a ambos hombres entrar en la habitación, pero les ignoró
hasta que controló su respiración.
—¿Por
qué me dices ahora que me amas? ¿Es porque no me quieres acoplado a Aron?
—No,
bebé, ese no es el por qué —respondió JR, sacudiendo la cabeza cuando Min Ki se
levantó—. Lo admití ante Aron anteriormente, y me hizo darme cuenta de que
tenías derecho a saberlo. Simplemente estaba dispuesto a mantener la boca
cerrada y esperar que fueses feliz al estar con él.
—¿Cuánto
tiempo, JR? —preguntó, enojándose con el hombre por admitirlo ahora después de
los años que quiso a JR—. ¿Cuánto tiempo te has sentido de esta manera?
—Desde
la primera noche que nos conocimos —susurró JR, sus ojos llenándose de
lágrimas—Sabía que si te lo decía o actuaba me mataría cuando te enviaran a
joder con otros hombres. Y tuve que mantenerlo para mí mismo para que los otros
no te utilizaran contra mí o te hicieran daño sólo para conseguir que hiciera
lo que ellos quisieran.
—Todas
esas veces que intenté tocarte o estar contigo —contestó, su corazón doliendo. Min
Ki frotó la palma de la mano sobre su corazón para intentar aliviar la opresión
en su pecho— Todas las veces que me lancé hacia ti o te supliqué que me
quisieras, y tú me alejabas. Me mentiste y dijiste que no era de esa manera.
¿Cómo puedo creerte ahora?
—¿Recuerdas
aquel tipo con el que odiabas ir, el animal?
—Sí,
me hacía disfrazarme de cerdo —respondió Min Ki, su cuerpo estremeciéndose de
asco ante los recuerdos— Me jodía mientras yo hacía ruidos como un cerdo y
luego me revolcaba en barro.
—Ewww,
eso es simplemente asqueroso —gruñó Aron.
—Nunca
volviste con él después de que me dijiste cuánto lo odiabas, ¿no?
—No
—dijo lentamente mientras la bombilla se encendía— Hiciste que dejaran de
enviarme a él.
—Sí,
les dije que iría en tu lugar y haría cualquier cosa que quisiera sin quejarme
o luchar contra él —susurró JR—. No podía soportar verte enojado.
—¿Así
que tomaste mi lugar? —preguntó Min Ki, sus ojos abiertos por la sorpresa.
Vio
como JR asintió con la cabeza y se ruborizó. Su mente se aceleró cuando recordó
los años en que había conocido a JR y todas las cosas que el hombre había hecho
por él. El hombre que deseaba y del que estaba secretamente enamorado tenía
sentido con su explicación, pero Min Ki necesitaba más.
—
Pruébalo.
—¿Probar
qué? —preguntó JR, inclinando la cabeza hacia un lado por la confusión—.
¿Probar que te amo? ¿Cómo?
—Sí
—respondió, cruzando los brazos sobre su pecho—. Dame una mamada.
—¿Qué?
—exclamaron ambos hombres.
—No
estoy seguro de que vaya a tragarme esta explicación, y no estoy preparado para
que me beses. Pero si realmente me amas y me quieres como dices lo harás,
saltarás ante cualquier oportunidad para tocarme. Estoy estresado, y tú eres
una de las causas de ello, así que deberías ser el único para aliviar ese
estrés. Sabes que soy como un bobo relajado después de correrme. Digo que estoy
bien contigo siendo el que lo hagas si quieres hacerlo.
Esperaba
que JR se resistiera a su sugerencia, para decirle dónde meter su idea. Para lo
que Min Ki no estaba preparado fue para el suave gruñido que dio JR antes de
quitarle de un tirón la camisa. Min Ki no tuvo la oportunidad de decir nada
antes de que el hombre cayera de rodillas y lo engullera.
—Santa
mierda, no pensé que lo harías. —Jadeó y puso las manos en los hombros de JR
antes de caerse.
Mirando
hacia abajo, vio el amor y tal confianza en los ojos de JR que le dejó sin
habla. Al instante su pene se llenó por la atención, y la realidad de JR
tocándole íntimamente era mucho mejor de lo que jamás podría haber soñado.
—Joder,
eso es caliente —gimió Aron, y Min Ki quiso echar un vistazo a su pareja. Pero
no pudo. No podía apartar la vista del intenso anhelo en los ojos de JR
mientras le miraba fijamente.
—¿Es
esto lo que has querido todos estos años? —preguntó Min Ki mientras pasaba los
dedos a través del suave cabello negro de JR. El hombre tarareó y asintió con
la cabeza mientras chupaba más fuerte a Min Ki. Min Ki siseó cuando JR estiró
la mano y comenzó a masajear su saco—¿Estás dispuesto a compartirme con Aron?
Ya me he emparejado con él y puedo estar llevando a su hijo. ¿Puedes vivir con
eso?
De
nuevo, JR hizo sonidos de confirmación mientras asentía con la cabeza. Min Ki
estaba cerca de correrse, y el resto de sus preguntas se fundieron junto con su
cerebro. JR se lo tragó profundamente, utilizando su lengua en la parte
inferior de su pene mientras balanceaba la cabeza hacia arriba y hacia abajo.
—Me
corro, me corro —gruñó Min Ki, dándole a JR la opción de retroceder.
No
lo hizo, doblando sus esfuerzos en su lugar. Min Ki se corrió duro, gritando
cuando cayó sobre el borde de su clímax. Se aferró a la cabeza de JR con fuerza
mientras bombeaba lo último de su semen por la garganta del hombre que le lamió
para limpiarle cuando todo hubo terminado, segundos antes de que sus rodillas
cedieran.
—Siempre
te he amado. Siento mucho que pasaras un tiempo pensando otra cosa. Lo hice
para protegerte.
—Deja
de joder con mi cabeza —murmuró cuando se acurrucó en el regazo de JR— No seré
de ninguna utilidad para ninguno de ustedes si termino en una habitación
acolchada.
—Sólo
dinos qué hacer, corazón, y lo haremos —susurró Aron cuando se movió para
sentarse delante de JR—.¿Qué necesitas, Min Ki?
—No
lo sé —respondió con honestidad— Siempre he querido ser amado y deseado. Ahora JR
admite sentirse de esa manera y tú me quieres. Es mucho para aceptar, y mi
cabeza sólo sigue girando. No sé qué vendrá después o qué necesito.
—¿Qué
tal si empezamos poco a poco, bebé? Vamos a ver a dónde nos lleva Aron, ¿de
acuerdo? Podemos dejar el resto de las cosas pesadas para mañana.
—¿Realmente
estás bien con compartirme? Porque no creo que pudiera sobrevivir sin ti
cuidando de mí y siempre sabiendo lo que necesito. Eres un tonto del culo por
esconder cómo te sientes por mí, pero voy a perdonarte siempre y cuando no
vuelvas a hacerlo nunca, JR. Te necesito.
—Lo
juro, Min Ki. Y Aron y yo lo resolveremos, ¿de acuerdo? Si me quieres, no me
voy a ir a ningún lado, y tengo la sensación de que es de la misma opinión que
yo.
—Lo
soy —dijo Aron cuando acunó la mejilla de Min Ki.
Vio
la mirada que pasó entre los dos hombres, y sintió una emoción ir a través de
él. ¿Qué si los tres simplemente podían estar juntos? Había mucho calor en la
mirada que Aron le dio a JR, y viceversa, allí había algo. Quizás que todos
ellos fueran una pareja o trío, siendo esa la respuesta.
—De
acuerdo, regalos ahora y nada importante hasta mañana. —Sonrió cuando se puso
de pie. Extendió las manos a cada uno de ellos.
—La
camisa primero. —JR se rio entre dientes cuando se la devolvió a Min Ki— No le
demos a Dam Bi un ataque al corazón en nuestro primer día aquí.
—Buen
plan. —Soltó una risita, deslizándose en ella de nuevo.
Luego
dio un salto de fe que ambos hombres le estaban diciendo la verdad. Primero fue
a JR, deslizando las manos sobre su pecho antes de inclinarse para besarle. JR
se puso rígido, y Min Ki comenzó a apartarse en derrota. Pero entonces JR
envolvió sus brazos alrededor y le besó con cada fibra de su ser.
—Gracias
—susurró JR contra sus labios.
—¿Puedo
conseguir uno de esos? —preguntó Aron suavemente, intensa necesidad en su voz. Min
Ki le miró y vio que les estaba mirando a ambos.
—¿De
cada uno de nosotros? —contestó Min Ki, sorprendiéndoles a ambos.
—¿Ambos
querrían besarme? —susurró el dragón después de un momento, mirando
nerviosamente entre ambos.
—Sí
—dijo JR, aclarándose la garganta mientras liberaba a Min Ki— Amo a Min Ki,
pero no negaré que me siento atraído por ti. Sólo no sé si un trío podría funcionar
con nosotros.
—¿Estarías
dispuesto a intentarlo? —preguntó Aron cuando dio un paso hacia él. Min Ki les
dio espacio mientras mentalmente hacía un baile feliz por el giro de los
acontecimientos.
—¿Lo
estarías?
—Sí
—dijo Aron mientras extendía la mano para acunar la mejilla de JR— Estuve
instantáneamente atraído por ambos. Min Ki sólo fue el primero en romper mis
paredes lo suficiente para entrar. Y pronto en algún momento, necesitaré
decirles por qué me da tanto miedo estar en una relación.
—Pero
nada intenso esta noche —evadió Min Ki, no queriendo estropearles este momento.
—Le
haces daño de nuevo y ambos nos iremos. Necesitas entender que haré cualquier
cosa por Min Ki antes de dar este paso, Aron. —JR puso sus manos en el pecho de
Aron. Min Ki cruzó los dedos detrás de su espalda, rezando para que esto
realmente sucediera.
—Creo
que te necesitaré alrededor la mayor parte del tiempo para mantenerme a raya.
No sé cómo estar involucrado con alguien. Nunca les haría daño intencionadamente
a ninguno de ustedes. Sólo podría arruinarlo. Espero que no me dejen si me
equivoco sin darme la oportunidad de hacerlo bien. —Aron envolvió una mano en
el cabello de JR mientras dejaba que la otra viajara hacia la cadera del
hombre.
—Podemos
vivir con eso —contestó JR, y luego finalmente sucedió… se besaron.
Fue
suave al principio, un ligero frotamiento de labios. Pero luego fue mucho más
profundo e intensamente apasionado.
Min
Ki gimió cuando su pene se llenó de nuevo. Sabía que era un exhibicionista,
pero nunca antes pensó en sí mismo con un voyeur. Al parecer, iba a aprender
cosas nuevas todos los días.
—Mi
turno —gimoteó cuando se separaron. Ambos se rieron entre dientes cuando Aron
se alejó y atrajo a Min Ki en sus brazos.
—Con
mucho gusto, mi pareja —ronroneó el dragón y reclamó sus labios. Min Ki se
derritió contra el cuerpo del hombre mientras se sumergía en un beso estilo
película— ¿Cómo estuvo eso?
—Puedo
funcionar con eso —jadeó, sonriendo extensamente a Aron.
Hoy
había sido una locura, y había mucho para aceptar, pero de alguna manera
también fue uno de los mejores días de la vida de Min Ki. No tenía uno sino dos
sexys hombres queriéndole.
—
Vamos a ver esos regalos.
—Cualquier
cosa que mi pareja quiera. —Aron se rio entre dientes cuando puso a Min Ki de
pie.
Cada
uno de ellos tomó una de sus manos mientras arrastraba a los hombres juntos.
Nunca antes había tenido una verdadera Navidad o cumpleaños, y tenía la
sensación de que estaba a punto de recibir más regalos que la mayoría en esos
días especiales.
—¿Enderezaron
tu rumbo? —preguntó Dam Bi con un guiño cuando regresaron a la cocina. Les
soltó las manos y fue hacia ella, dando a la mujer más alta un rápido beso en
la mejilla— ¿Qué fue eso?
—Por
patearnos a todos en el culo. —Soltó una risita y le sonrió antes de dirigirse
hacia las bolsas.
Mirando
hacia todas, no sabía por dónde comenzar. Así que en su lugar, se dejó caer
sobre su trasero y tendió las manos hacia las bolsas.
—
Ofréceme un regalo. No sé cómo funciona esto o qué se supone que tenga que
hacer.
—¿Qué
quieres hacer, corazón?
—Aron,
hay una dama presente —jadeó dramáticamente mientras batía sus pestañas.
—Vas
a ser un bicho malo. —Aron rio disimuladamente y se arrodilló a su lado.
Dam
Bi y JR se les unieron, ayudando a repartir toda la ropa, zapatos, y todo lo
demás. Después de unos veinte minutos, estaba cubierto de regalos que se
desbordaban por su regazo y el suelo a su alrededor.
—Lo
sé, bebé —susurró JR mientras envolvía sus brazos alrededor de Min Ki, que
estaba sorprendido. Sólo se sentó allí como un pez mientras abría y cerraba la
boca, intentando pensar qué decir.
—¿Qué
está mal? Pensé que estarían felices.
—Lo
estamos —respondió JR a Aron—. Nunca antes nadie ha sido tan amable con
nosotros. Creo que está abrumando a Min Ki.
Asintió
con la cabeza rápidamente estando de acuerdo antes de lanzarse sobre el regazo
de Aron.
—Muchas
gracias. Creo que me quieres y no me arrepiento de estar acoplado contigo.
—Oh
no, corazón —jadeó Aron cuando abrazó a Min Ki más cerca—No me arrepiento en lo
más mínimo. Sólo desearía haber hablado contigo primero sobre ello. Estuvo mal
hacerlo sin preguntarte, pero estoy encantado de que seas mi pareja.
—Yo
también —contestó cuando se acurrucó en el regazo de Aron con JR justo ahí.
Aquí
es donde pertenecía, entre los dos hombres que le querían, uno que incluso le
amaba. Y Min Ki se dio cuenta en ese momento que haría cualquier cosa para
mantenerlos.
3 Comentarios
^^ que cositas tan beshas~
ResponderBorrarnunca me los imagine a los tres juntos!
pero son mas que perfectos!!!
♥ aww~ lindus~
ese Minki sera un dolor de culo para esos dos!!!
jajajajajajajajajajjaa ya quiero bebes!!!! muchos~
Órale.... desde el martes que no comentaba... Malditos exámenes y tareas u.u
ResponderBorrarEn fin. Lo leí de nuevo para tener el feeling del fic again xD
¿Qué puedo decir? Aaron tiene una buena amiga en Dam Bi, ella le dio su cachetada mental para que recapacitara y pensara las cosas. Y no solo a Aaron, también a Min Ki y a JR, que buena falta que les hacía.
JR es tan dulce pero se esconde tras ese muro, pero seguro ya con Aaron todo cambiará.
Ahora la duda que me queda es si JR será pareja de Aaron también, porque quiero leer eso xDD
Gracias por subirlo *w*
Aaawwww quebonitod... Amo a esa mujer por como dijeron ellos "patearles el culo" y entraran en razón jajajaja
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