Dragones T3... Capitulo 02

—¿Acabas de dejarme embarazado y me echas? —sollozó Min Ki, enterrando su rostro en la camisa de JR mientras comenzaba a temblar más fuerte—Pensaba que dijiste que no me dejarías.
—No, no te estoy echando o dejando —dijo Aron rápidamente. Se bajó de la cama, ignorando la mala mirada de JR y se arrodilló delante de Min Ki—. Estoy diciendo que entiendo si quieres escapar de mí por lo que he hecho. JR puede llevarte a una de mis otras casas, o puedo comprarte tu propia casa lejos de mí. Sólo dime lo que quieres. Haré cualquier cosa que quieras para hacer esto bien.
—¿No quieres que me quede? —preguntó Min Ki, lágrimas rodando por sus mejillas—. ¿Por qué estás hablando sobre dejarme inmediatamente?
—Sí, quiero que te quedes —susurró estirando la mano para quitar sus lágrimas— Sólo imaginé que después de lo que he hecho querrías estar lo más lejos posible de mí.
—Dijiste que fue un accidente, ¿cierto? No estabas intentando atraparme o dejarme embarazado sin preguntarme lo que quería primero.
—Sí, fue un accidente, pero eso no significa que estuviera bien.
—No lo está —dijo Min Ki con un movimiento de cabeza—. Pero me ayuda a intentar entender lo que está pasando. Si no quisiste hacerlo, sólo no voy a huir de esto. Quiero decir, dijiste que aún me querías aquí. Pero ¿me quieres como tu pareja o sólo como una obligación ya que lo arruinaste?
—Te quiero —susurró Aron y se inclinó hacia adelante para besar a Min Ki. JR se encontró a sí mismo poniéndose duro ante la visión, no sintiéndose celoso en absoluto— Es más rápido de lo que había planeado, y no era la forma en la que lo hubiera hecho si hubiera sido a propósito. Pero estamos acoplados, dulce corazón. Quiero que mi pareja se quede conmigo siempre y enamorarme de ti como lo harían las parejas.
—¿Tengo que responder ahora mismo? —preguntó Min Ki, mirando a JR por una respuesta.
—No. Puedes tomarte todo el tiempo que necesites —contestó JR mientras pasaba su mano por la espalda de Min Ki.

Miró de reojo a Aron, dejándole saber que no era un tema de debate. Cuando Aron asintió con la cabeza estando de acuerdo, se sintió un poco mejor sobre la situación. Aunque el dragón lo arruinó mayormente, estaba haciendo todo lo posible por arreglarlo.

— ¿Te gustaría echar una siesta? ¿O sólo quieres ver una película y relajarte?
—Me gustaría una siesta —respondió, asintiendo con la cabeza mientras se alejaba de Aron, acercándose a JR— ¿Te quedarás conmigo? No entiendo por qué siempre estás alrededor, pero me haces sentir seguro.
—Cualquier cosa que necesites—susurró JR mientras ayudaba a Min Ki a levantarse.
—¿Quieres que te envíe la cena aquí? ¿O piensas que puedas soportar verme más tarde? —preguntó Aron cuando se metieron en la cama sin él.
—Bajaremos para cenar —respondió Min Ki mientras se tumbaba en su lado, apoyando la cabeza en el hombro de JR. Miró al dragón por encima de JR cuando habló— Voy a tener preguntas sobre todo esto y lo que significa para mí. Pero por ahora, sólo necesito procesarlo. No voy a correr o irme con JR, Aron. Sólo necesito pensar.
—Eso es mucho más de lo que merezco —dijo Aron, dando una débil sonrisa antes de salir de la habitación y cerrar la puerta detrás de él.
—¿Qué debería hacer? —susurró Min Ki unos minutos después de que el dragón se fuera— ¿Te irás si digo que seré su pareja?
—No. Nunca te dejaré cuando me necesites.
—¿Por qué?
—Esa es otra conversación para otro momento. —Suspiró, envolviendo sus brazos más estrechamente alrededor del hombre más pequeño— Tienes suficiente en tu plato ahora mismo. Sólo sé que estaré aquí para ti sin importar lo que necesites o quieras.
—Es como si me amaras, pero realmente no lo haces —murmuró Min Ki con un bostezo.
Si sólo entendieras cuanto te amo —pensó JR cuando el sueño les alcanzó a ambos.


No era que no amara a Min Ki. Amaba tanto al hombre que había fingido utilizarle durante años como su mascota para mantener a los otros esclavos lejos. Amaba a Min Ki lo suficiente como para no tener intimidad con el confundido hombre más joven en ese agujero de mierda en el que estuvieron retenidos. Infiernos, se había ofrecido a tomar los horribles trabajos que molestaban a Min Ki, sin importar lo que le hicieran a JR.

Sólo amaba a Min Ki. Y ahora estaba emparejado con el dragón y podría tener a su hijo. Pero aún, se volvía hacia JR para mayor comodidad. Eso era una buena señal, ¿cierto?

*****

—Necesito que compres algunos test de embarazo—dijo Aron al teléfono un rato después de que dejara a los hombres en la cama. Había llamado a Dam Bi mientras ella estaba haciendo recados— Y cualquier cosa que alguien que estuviera embarazado pudiera necesitar. Estoy seguro de que habrá vitaminas y otras cosas para las náuseas matutinas si estuviera embarazado.
—Aron, ¿qué sucedió? —preguntó, su voz mezclada con preocupación—. ¿Te emparejaste con Min Ki?
—Sí —se atragantó, mientras sus ojos comenzaban a arder—, no tenía intención, Dam Bi. Lo hice sin su permiso. Reclamé a mi pareja sin darme cuenta. Nunca va a perdonarme.
—Oh, Aron —susurró, sonando justo tan emotiva como él se sentía— Te perdonará. Veo mucho amor en él. Y te quiere. Me estuvo preguntando si eras gay, y pude ver un brillo malvado en sus ojos. Sólo dale tiempo para adaptarse, ¿de acuerdo?
—¿Cómo puedo arreglar esto?
—Normalmente los regalos funcionan cuando lo arruinas con un ser querido. —Se rió entre dientes y luego chasqueó la lengua—. ¿Qué querría cualquier chico normal de veintiún años?
—No tengo ni idea —admitió, pasando las manos por su cara—. Quiero darle todo. Y no sólo porque me acoplé con él. Desde el momento en que le vi, supe que le daría cualquier cosa que quisiera tener, a JR, también.
—Tienes sentimientos por ambos. —No se molestó en preguntar, limitándose a hacer la declaración.
—Sí y también hay algo entre ellos. JR admitió estar enamorado de Min Ki durante años, pero no actuó en consecuencia. No sé lo que significa todo eso. Y sé que vamos a tener que hablar sobre ello más tarde, pero lo que he hecho es lo primero.
—Sin embargo, no está huyendo de ti, ¿cierto? Quiero decir, ¿aún está allí después de que hablaras con él?
—No, no está huyendo. Dijo que no quería. —suspiró Aron—. Está tomando una siesta con JR ya que se siente seguro con él.
—Bueno, ha conocido a JR desde hace mucho tiempo —contestó evasivamente—. Tiene sentido que buscara consuelo con alguien que conoce. Pero no está huyendo, Aron. Eso es una buena señal de que puedes hacer esto bien.
—Puedo comprarle flores a un hombre, ¿verdad? Quizás también debería conseguirle algunas rosas.
—Creo que esa es una gran idea. Me detendré en la floristería de camino a casa.
—Gracias, amor. ¿Qué haría sin ti?
—Nunca tendrás que averiguarlo. —Se rió y luego colgó.

Se sintió mejor después de hablar con su amiga. Dam Bi tenía razón. Era una buena señal que Min Ki no estuviese huyendo de él. Y haría lo que fuese necesario para hacer esto bien y darle a su pareja una gran vida. Para quitarse de la cabeza sus preocupaciones inmediatas mientras pensaba una estrategia, Aron pasó las siguientes horas trabajando.

La siguiente vez que miró el reloj, se dio cuenta de que eran pasadas las seis y probablemente Dam Bi ya habría hecho la cena. Se levantó y se estiró antes de hacer su camino hacia la cocina para ver cómo estaba.

—¿Finalmente sales al mundo? —bromeó ella mientras ponía una bandeja con palitos de pan en el horno— Les conseguí un montón de ropa, una Wii, y un montón de juegos. Imaginé que sería algo que todo chico desearía. También conseguí tres docenas de rosas y establecí otro arreglo que se entregará mañana.
—Sí, una vez de flores no será suficiente. —Se rió entre dientes nerviosamente. Reuniendo todo su valor, miró a su ama de llaves a los ojos—. ¿Piensas menos de mí por lo que he hecho?
—Dios no, Aron. —Jadeó y lanzó sus brazos a su alrededor—. Cometiste un error, ¿de acuerdo? Y estás haciendo todo lo que puedes para hacerle feliz y disculparte. No le hiciste daño o golpeaste intencionalmente. Hay una gran diferencia, y estoy orgullosa de ti por intentar hacer esto bien.
—Gracias —susurró, devolviéndole el abrazo con fuerza—. ¿Debería ir a por ellos para la cena?
—Sí, estará preparada en unos cinco minutos —dijo Dam Bi mientras le empujaba hacia la puerta—. Ahora ve a buscar a tus parejas para que podamos darles de comer. Están demasiado delgados, y si Min Ki está embarazado, necesitará comer bien.

Asintió con la cabeza y se fue, sin comentar el hecho de que ella dijo parejas en plural. Parecía que Dam Bi ya había decidido que él también estaría con JR. La idea le hizo sonreír, pero no sabía si sería una realidad. Por ahora, tenía que arreglar las cosas con Min Ki y hablar con JR antes de soñar despierto sobre estar acoplado a ambos.

Aron estaba a punto de llamar a la puerta cuando llegó a la habitación de Min Ki, pero se congeló cuando escuchó la voz más hermosa cantando. Abrió la puerta silenciosamente, asomando la cabeza.

JR sentado en la cama con la cabeza de Min Ki en su regazo, cantando para el hombre más pequeño mientras pasaba los dedos a través de su cabello. Le tomó un minuto reconocer la canción y se sorprendió cuando la situó.

—¿Estás cantando el tema de La Bella y la Bestia? —preguntó Aron suavemente mientras caminaba hacia la cama.

La cabeza de JR voló, el color drenándose de su rostro antes de volverse rojo brillante de vergüenza.

—A Min Ki le gustan las películas de Disney. Vio unas pocas cuando era un niño, y eso es lo único que recuerda de su infancia antes de que fuera secuestrado. Canto las únicas que conozco para él cuando está enojado o no hay nadie alrededor.
—Tienes una voz asombrosa —dijo Aron con un sentido de admiración—. ¿Alguna vez has tomado lecciones? O eres un talento natural.
—No, sin lecciones. —JR se rio entre dientes y luego se encogió de hombros— No lo hago mucho. Quiero decir, no quería darles a esos tipos que nos tenían o a los otros esclavos ninguna razón para pensar que yo no era un duro hijo de puta.
—Era lo único en ese lugar que me hacía feliz —dijo Min Ki somnolientamente.

Aron bajó la mirada hacia su hermosa pareja cuando Min Ki le dio una suave sonrisa mientras esos enormes ojos brillaban hacia él.

— Cada vez que regresaba de un trabajo o alguien era malo conmigo, JR siempre me cantaba. Aunque normalmente no me sostiene de esta manera.
—Nunca quise mostrar lo mucho que me importabas frente a ellos —admitió JR tranquilamente—Si hubieran sabido cuanto significabas para mí, lo habrían utilizado contra ambos.
—¿Ese es el por qué fingiste violarme? ¿Así pensarían que yo sólo era de tu propiedad?
—Sí —susurró JR, y muchas de las piezas del rompecabezas encajaron para Aron en la dinámica de su relación.
—¿Tienen hambre? —preguntó, rompiendo el incómodo silencio mientras ambos salían de la cama— Dam Bi es una cocinera fantástica, y vi sus sorprendentes palitos de pan en el horno. Lo que normalmente significa lasaña.
—Comida estaría bien —respondió JR mientras entregaba a Min Ki una de las camisetas que Aron les había dado anteriormente—. Creo que también necesitan hablar, cuando Min Ki esté preparado.
—Sí, tengo preguntas —dijo mientras se dirigían hacia la cocina—. Para ambos.
—Responderé cualquier cosa que quieras saber —contestó Aron cuando JR y él intercambiaron una mirada.

El otro hombre parecía confundido, pero Aron tenía una buena idea sobre lo que Min Ki le iba a preguntar. Sólo esperaba que las respuestas no lo empujaran al borde después de todo lo que había sucedido.

*****

Se sentaron en la mesa de la cocina después de que llegaron allí. Min Ki tenía muchas preguntas que quería hacer, aunque aún estaba intentando envolver su cerebro alrededor de todo. Pero la silenciosa tensión entre los tres casi le estaba estrangulando.

Dam Bi había hecho lasaña, que sirvió con ensalada y palitos de pan. Se sentó para unirse a ellos después de que Aron consiguiera bebidas para todos. El silencio continuó, y fue suficiente para hacer que Min Ki casi perdiera su apetito.

Excepto que todos esos años siendo prisionero le enseñaron a comer cuando la comida estaba disponible ya que no sabía la próxima vez que podría comer. Después de unos incómodos quince minutos prolongados, Dam Bi los rompió.

—Suficiente de esto —dijo en voz alta, lanzando sus manos hacia el aire—. Sé que todos son hombres, pero puueden hablar entre ustedes sobre lo que están sintiendo. —Señaló a Aron primero— Di de nuevo que lo sientes y dales sus regalos. —Luego se giró hacia JR— Y tú necesitas admitir que amas a Min Ki. —Y por último, se giró hacia él— Y tú necesitas decirles que les quieres a ambos y hacer las preguntas que sé que se están arremolinando en esa pequeña cabeza tuya.
—Dam Bi —gimió Aron mientras JR se ruborizaba.
—No me amas, ¿no? —preguntó Min Ki a JR, sus ojos abiertos por la sorpresa.
—Con todo mi corazón —admitió el hombre silenciosamente.
—¿Qué pasa con los regalos? —rechinó Min Ki, su mente yendo a cien kilómetros por hora ante la declaración de JR.
—Dam Bi les consiguió un montón de cosas, ropa y unos pocos regalos para intentar demostrar que lo siento —dijo Aron, pareciendo como un chico que había sido atrapado con las manos en el tarro de las galletas.

Min Ki siguió su mirada hacia la esquina trasera de la cocina con la boca abierta. ¿Cómo se había perdido eso? Tenía que haber un mínimo de treinta enormes bolsas de la compra rebosantes de cosas.

—¿Todo eso es para nosotros? —preguntó, mirando entre Dam Bi y Aron.

Ella sonrió extensamente y asintió con la cabeza, mientras él parecía nervioso. Entonces ella le dio un codazo y señaló hacia el mostrador. Aron saltó de su silla y cogió el ramo de flores más grande que Min Ki había visto en su vida.

—Sé que esto no cubre lo que hice corazón. Sólo quería mostrarte cuanto siento emparejarte sin tu permiso y que te trataré como te mereces si me dejas —dijo Aron cuando puso las flores en la mesa después de alejar el plato vacío de Min Ki— Haré todo lo que pueda para hacerte feliz, mi pareja.
—Y-Yo, t-tú —farfulló Min Ki mientras miraba entre los dos hombres que estaban derritiendo su cerebro— Sólo me dijiste que me amabas después de todos esos años. —Luego se giró hacia Aron cuando se puso de pie y se alejaba de la mesa— Y tú sólo más o menos me compraste una tienda después de quizás conseguir dejarme embarazado.
—Respira, bebé —dijo JR suavemente cuando comenzó a hiperventilar.
—No puedo —jadeó y se mantuvo retrocediendo hacia la puerta— Esto es demasiado. Ambos son demasiado.

Min Ki giró sobre sus talones y corrió antes de que pudieran decir cualquier cosa, y no dejó de correr hasta que llegó arriba a su habitación. Una vez allí, se sentó al lado de la cama y puso la cabeza entre las rodillas mientras intentaba tranquilizarse. Oyó a ambos hombres entrar en la habitación, pero les ignoró hasta que controló su respiración.

—¿Por qué me dices ahora que me amas? ¿Es porque no me quieres acoplado a Aron?
—No, bebé, ese no es el por qué —respondió JR, sacudiendo la cabeza cuando Min Ki se levantó—. Lo admití ante Aron anteriormente, y me hizo darme cuenta de que tenías derecho a saberlo. Simplemente estaba dispuesto a mantener la boca cerrada y esperar que fueses feliz al estar con él.
—¿Cuánto tiempo, JR? —preguntó, enojándose con el hombre por admitirlo ahora después de los años que quiso a JR—. ¿Cuánto tiempo te has sentido de esta manera?
—Desde la primera noche que nos conocimos —susurró JR, sus ojos llenándose de lágrimas—Sabía que si te lo decía o actuaba me mataría cuando te enviaran a joder con otros hombres. Y tuve que mantenerlo para mí mismo para que los otros no te utilizaran contra mí o te hicieran daño sólo para conseguir que hiciera lo que ellos quisieran.
—Todas esas veces que intenté tocarte o estar contigo —contestó, su corazón doliendo. Min Ki frotó la palma de la mano sobre su corazón para intentar aliviar la opresión en su pecho— Todas las veces que me lancé hacia ti o te supliqué que me quisieras, y tú me alejabas. Me mentiste y dijiste que no era de esa manera. ¿Cómo puedo creerte ahora?
—¿Recuerdas aquel tipo con el que odiabas ir, el animal?
—Sí, me hacía disfrazarme de cerdo —respondió Min Ki, su cuerpo estremeciéndose de asco ante los recuerdos— Me jodía mientras yo hacía ruidos como un cerdo y luego me revolcaba en barro.
—Ewww, eso es simplemente asqueroso —gruñó Aron.
—Nunca volviste con él después de que me dijiste cuánto lo odiabas, ¿no?
—No —dijo lentamente mientras la bombilla se encendía— Hiciste que dejaran de enviarme a él.
—Sí, les dije que iría en tu lugar y haría cualquier cosa que quisiera sin quejarme o luchar contra él —susurró JR—. No podía soportar verte enojado.
—¿Así que tomaste mi lugar? —preguntó Min Ki, sus ojos abiertos por la sorpresa.

Vio como JR asintió con la cabeza y se ruborizó. Su mente se aceleró cuando recordó los años en que había conocido a JR y todas las cosas que el hombre había hecho por él. El hombre que deseaba y del que estaba secretamente enamorado tenía sentido con su explicación, pero Min Ki necesitaba más.

— Pruébalo.
—¿Probar qué? —preguntó JR, inclinando la cabeza hacia un lado por la confusión—. ¿Probar que te amo? ¿Cómo?
—Sí —respondió, cruzando los brazos sobre su pecho—. Dame una mamada.
—¿Qué? —exclamaron ambos hombres.
—No estoy seguro de que vaya a tragarme esta explicación, y no estoy preparado para que me beses. Pero si realmente me amas y me quieres como dices lo harás, saltarás ante cualquier oportunidad para tocarme. Estoy estresado, y tú eres una de las causas de ello, así que deberías ser el único para aliviar ese estrés. Sabes que soy como un bobo relajado después de correrme. Digo que estoy bien contigo siendo el que lo hagas si quieres hacerlo.

Esperaba que JR se resistiera a su sugerencia, para decirle dónde meter su idea. Para lo que Min Ki no estaba preparado fue para el suave gruñido que dio JR antes de quitarle de un tirón la camisa. Min Ki no tuvo la oportunidad de decir nada antes de que el hombre cayera de rodillas y lo engullera.

—Santa mierda, no pensé que lo harías. —Jadeó y puso las manos en los hombros de JR antes de caerse.

Mirando hacia abajo, vio el amor y tal confianza en los ojos de JR que le dejó sin habla. Al instante su pene se llenó por la atención, y la realidad de JR tocándole íntimamente era mucho mejor de lo que jamás podría haber soñado.

—Joder, eso es caliente —gimió Aron, y Min Ki quiso echar un vistazo a su pareja. Pero no pudo. No podía apartar la vista del intenso anhelo en los ojos de JR mientras le miraba fijamente.
—¿Es esto lo que has querido todos estos años? —preguntó Min Ki mientras pasaba los dedos a través del suave cabello negro de JR. El hombre tarareó y asintió con la cabeza mientras chupaba más fuerte a Min Ki. Min Ki siseó cuando JR estiró la mano y comenzó a masajear su saco—¿Estás dispuesto a compartirme con Aron? Ya me he emparejado con él y puedo estar llevando a su hijo. ¿Puedes vivir con eso?

De nuevo, JR hizo sonidos de confirmación mientras asentía con la cabeza. Min Ki estaba cerca de correrse, y el resto de sus preguntas se fundieron junto con su cerebro. JR se lo tragó profundamente, utilizando su lengua en la parte inferior de su pene mientras balanceaba la cabeza hacia arriba y hacia abajo.

—Me corro, me corro —gruñó Min Ki, dándole a JR la opción de retroceder.

No lo hizo, doblando sus esfuerzos en su lugar. Min Ki se corrió duro, gritando cuando cayó sobre el borde de su clímax. Se aferró a la cabeza de JR con fuerza mientras bombeaba lo último de su semen por la garganta del hombre que le lamió para limpiarle cuando todo hubo terminado, segundos antes de que sus rodillas cedieran.

—Siempre te he amado. Siento mucho que pasaras un tiempo pensando otra cosa. Lo hice para protegerte.
—Deja de joder con mi cabeza —murmuró cuando se acurrucó en el regazo de JR— No seré de ninguna utilidad para ninguno de ustedes si termino en una habitación acolchada.
—Sólo dinos qué hacer, corazón, y lo haremos —susurró Aron cuando se movió para sentarse delante de JR—.¿Qué necesitas, Min Ki?
—No lo sé —respondió con honestidad— Siempre he querido ser amado y deseado. Ahora JR admite sentirse de esa manera y tú me quieres. Es mucho para aceptar, y mi cabeza sólo sigue girando. No sé qué vendrá después o qué necesito.
—¿Qué tal si empezamos poco a poco, bebé? Vamos a ver a dónde nos lleva Aron, ¿de acuerdo? Podemos dejar el resto de las cosas pesadas para mañana.
—¿Realmente estás bien con compartirme? Porque no creo que pudiera sobrevivir sin ti cuidando de mí y siempre sabiendo lo que necesito. Eres un tonto del culo por esconder cómo te sientes por mí, pero voy a perdonarte siempre y cuando no vuelvas a hacerlo nunca, JR. Te necesito.
—Lo juro, Min Ki. Y Aron y yo lo resolveremos, ¿de acuerdo? Si me quieres, no me voy a ir a ningún lado, y tengo la sensación de que es de la misma opinión que yo.
—Lo soy —dijo Aron cuando acunó la mejilla de Min Ki.

Vio la mirada que pasó entre los dos hombres, y sintió una emoción ir a través de él. ¿Qué si los tres simplemente podían estar juntos? Había mucho calor en la mirada que Aron le dio a JR, y viceversa, allí había algo. Quizás que todos ellos fueran una pareja o trío, siendo esa la respuesta.

—De acuerdo, regalos ahora y nada importante hasta mañana. —Sonrió cuando se puso de pie. Extendió las manos a cada uno de ellos.
—La camisa primero. —JR se rio entre dientes cuando se la devolvió a Min Ki— No le demos a Dam Bi un ataque al corazón en nuestro primer día aquí.
—Buen plan. —Soltó una risita, deslizándose en ella de nuevo.

Luego dio un salto de fe que ambos hombres le estaban diciendo la verdad. Primero fue a JR, deslizando las manos sobre su pecho antes de inclinarse para besarle. JR se puso rígido, y Min Ki comenzó a apartarse en derrota. Pero entonces JR envolvió sus brazos alrededor y le besó con cada fibra de su ser.

—Gracias —susurró JR contra sus labios.
—¿Puedo conseguir uno de esos? —preguntó Aron suavemente, intensa necesidad en su voz. Min Ki le miró y vio que les estaba mirando a ambos.
—¿De cada uno de nosotros? —contestó Min Ki, sorprendiéndoles a ambos.
—¿Ambos querrían besarme? —susurró el dragón después de un momento, mirando nerviosamente entre ambos.
—Sí —dijo JR, aclarándose la garganta mientras liberaba a Min Ki— Amo a Min Ki, pero no negaré que me siento atraído por ti. Sólo no sé si un trío podría funcionar con nosotros.
—¿Estarías dispuesto a intentarlo? —preguntó Aron cuando dio un paso hacia él. Min Ki les dio espacio mientras mentalmente hacía un baile feliz por el giro de los acontecimientos.
—¿Lo estarías?
—Sí —dijo Aron mientras extendía la mano para acunar la mejilla de JR— Estuve instantáneamente atraído por ambos. Min Ki sólo fue el primero en romper mis paredes lo suficiente para entrar. Y pronto en algún momento, necesitaré decirles por qué me da tanto miedo estar en una relación.
—Pero nada intenso esta noche —evadió Min Ki, no queriendo estropearles este momento.
—Le haces daño de nuevo y ambos nos iremos. Necesitas entender que haré cualquier cosa por Min Ki antes de dar este paso, Aron. —JR puso sus manos en el pecho de Aron. Min Ki cruzó los dedos detrás de su espalda, rezando para que esto realmente sucediera.
—Creo que te necesitaré alrededor la mayor parte del tiempo para mantenerme a raya. No sé cómo estar involucrado con alguien. Nunca les haría daño intencionadamente a ninguno de ustedes. Sólo podría arruinarlo. Espero que no me dejen si me equivoco sin darme la oportunidad de hacerlo bien. —Aron envolvió una mano en el cabello de JR mientras dejaba que la otra viajara hacia la cadera del hombre.
—Podemos vivir con eso —contestó JR, y luego finalmente sucedió… se besaron.

Fue suave al principio, un ligero frotamiento de labios. Pero luego fue mucho más profundo e intensamente apasionado.

Min Ki gimió cuando su pene se llenó de nuevo. Sabía que era un exhibicionista, pero nunca antes pensó en sí mismo con un voyeur. Al parecer, iba a aprender cosas nuevas todos los días.

—Mi turno —gimoteó cuando se separaron. Ambos se rieron entre dientes cuando Aron se alejó y atrajo a Min Ki en sus brazos.
—Con mucho gusto, mi pareja —ronroneó el dragón y reclamó sus labios. Min Ki se derritió contra el cuerpo del hombre mientras se sumergía en un beso estilo película— ¿Cómo estuvo eso?
—Puedo funcionar con eso —jadeó, sonriendo extensamente a Aron.

Hoy había sido una locura, y había mucho para aceptar, pero de alguna manera también fue uno de los mejores días de la vida de Min Ki. No tenía uno sino dos sexys hombres queriéndole.

— Vamos a ver esos regalos.
—Cualquier cosa que mi pareja quiera. —Aron se rio entre dientes cuando puso a Min Ki de pie.

Cada uno de ellos tomó una de sus manos mientras arrastraba a los hombres juntos. Nunca antes había tenido una verdadera Navidad o cumpleaños, y tenía la sensación de que estaba a punto de recibir más regalos que la mayoría en esos días especiales.

—¿Enderezaron tu rumbo? —preguntó Dam Bi con un guiño cuando regresaron a la cocina. Les soltó las manos y fue hacia ella, dando a la mujer más alta un rápido beso en la mejilla— ¿Qué fue eso?
—Por patearnos a todos en el culo. —Soltó una risita y le sonrió antes de dirigirse hacia las bolsas.

Mirando hacia todas, no sabía por dónde comenzar. Así que en su lugar, se dejó caer sobre su trasero y tendió las manos hacia las bolsas.

— Ofréceme un regalo. No sé cómo funciona esto o qué se supone que tenga que hacer.
—¿Qué quieres hacer, corazón?
—Aron, hay una dama presente —jadeó dramáticamente mientras batía sus pestañas.
—Vas a ser un bicho malo. —Aron rio disimuladamente y se arrodilló a su lado.

Dam Bi y JR se les unieron, ayudando a repartir toda la ropa, zapatos, y todo lo demás. Después de unos veinte minutos, estaba cubierto de regalos que se desbordaban por su regazo y el suelo a su alrededor.

—Lo sé, bebé —susurró JR mientras envolvía sus brazos alrededor de Min Ki, que estaba sorprendido. Sólo se sentó allí como un pez mientras abría y cerraba la boca, intentando pensar qué decir.
—¿Qué está mal? Pensé que estarían felices.
—Lo estamos —respondió JR a Aron—. Nunca antes nadie ha sido tan amable con nosotros. Creo que está abrumando a Min Ki.

Asintió con la cabeza rápidamente estando de acuerdo antes de lanzarse sobre el regazo de Aron.

—Muchas gracias. Creo que me quieres y no me arrepiento de estar acoplado contigo.
—Oh no, corazón —jadeó Aron cuando abrazó a Min Ki más cerca—No me arrepiento en lo más mínimo. Sólo desearía haber hablado contigo primero sobre ello. Estuvo mal hacerlo sin preguntarte, pero estoy encantado de que seas mi pareja.
—Yo también —contestó cuando se acurrucó en el regazo de Aron con JR justo ahí.


Aquí es donde pertenecía, entre los dos hombres que le querían, uno que incluso le amaba. Y Min Ki se dio cuenta en ese momento que haría cualquier cosa para mantenerlos.

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3 Comentarios

  1. ^^ que cositas tan beshas~
    nunca me los imagine a los tres juntos!
    pero son mas que perfectos!!!
    ♥ aww~ lindus~
    ese Minki sera un dolor de culo para esos dos!!!
    jajajajajajajajajajjaa ya quiero bebes!!!! muchos~

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  2. Órale.... desde el martes que no comentaba... Malditos exámenes y tareas u.u

    En fin. Lo leí de nuevo para tener el feeling del fic again xD

    ¿Qué puedo decir? Aaron tiene una buena amiga en Dam Bi, ella le dio su cachetada mental para que recapacitara y pensara las cosas. Y no solo a Aaron, también a Min Ki y a JR, que buena falta que les hacía.

    JR es tan dulce pero se esconde tras ese muro, pero seguro ya con Aaron todo cambiará.

    Ahora la duda que me queda es si JR será pareja de Aaron también, porque quiero leer eso xDD

    Gracias por subirlo *w*

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  3. Aaawwww quebonitod... Amo a esa mujer por como dijeron ellos "patearles el culo" y entraran en razón jajajaja

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