―Hyungwon, apártate de mí, ahora – dijo Wonho.
No iba a acariciar esos labios, no iba a dar cualquier tipo de sugerencia de
que quería ser besado otra vez – Te dije que esto no va a suceder.
―Me dijiste que nunca ibas a amarme – dijo Hyungwon,
su aliento cálido acariciando sobre el lado del cuello de Wonho. Hyungwon
presionó otro beso dulce y húmedo a la manzana de Adán de Wonho antes de
trabajar en el otro lado del cuello – Eso está bien. No te estoy pidiendo que
me ames. Te estoy pidiendo que me uses.
―¡¿Qué?! – exigió Wonho.
Hyungwon retrocedió lo suficiente para que
ambos pudieran mirarse mutuamente a los ojos. Hyungwon pareció más serio.
―Ha pasado un tiempo. Sé que es. Déjame hacerte
sentir bien – dijo Hyungwon, y entonces su mano fue entre las piernas de Wonho,
frotando ligeramente con la cantidad justa de presión.
―¡Ungh! – dijo Wonho, gimiendo sin querer.
Fue una verdadera batalla pensar con claridad
bajo el placer que estaba sintiendo. Hyungwon se acercó. Siempre tan
condenadamente cerca. El calor de su cuerpo estaba empezando a ser demasiado
intenso, pero no había nada que Wonho pudiera hacer al respecto. Él estaba
siendo arrastrado. Él no quería, pero era sólo sexo. Lo necesitaba. Su cuerpo
necesitaba la liberación, sobre todo ahora que había despertado después de
tanto tiempo de estar dormido. Wonho empujó contra el pecho de Hyungwon,
separando sus cuerpos.
―No puedo. Lo siento – dijo.
Tendría que encontrar un lugar privado en el
bosque para cuidar de su estúpido pene, e iba a tener que hacer un hábito de
eso, también, si quería evitar que esto volviera a suceder. Hyungwon se quedó
atrás, pero él no se movió.
―Si quieres, puedes pretender que soy él.
Los ojos de Wonho se pegaron a él, y miraba al
joven en tal estado de shock absoluto que no tenía ninguna palabra que decirle.
No al principio. Cuando pudo hablar, su voz tartamudeaba.
―N-no puedes hablar en serio – dijo.
Las mejillas de Hyungwon se oscurecieron un
poco. Iba a ser tan condenadamente humillante si Wonho lo rechazó después de
esto, pero Wonho no podía permitirse ese lujo.
―Lo digo en serio. Sólo tienes que cerrar los
ojos y fingir que está aquí contigo. Sé cuánto lo deseas.
Joder,
claro que lo deseo, sobre todo ahora que la oferta está sobre la mesa. ¿Sexo
sin culpa y puedo fantasear que estoy con el hombre que amo mientras está
ocurriendo?
Wonho podría jurar que su cuerpo le estaba
gritando por la liberación. Quería correrse, quería sostener a Changkyun otra
vez y aquí había alguien que le ofrecía su cuerpo, que le permitiría fingir
durante cinco minutos que su amante no estaba muerto.
―¿Cómo podría hacerte algo así? – Preguntó Wonho
– Hablas de tener honor, bueno, ¿qué clase de honor tendría si te dejo hacer
algo así para mí?
El hecho de que incluso estaba pensando en ello
era despreciable.
―No eres quien ha sugerido esto, soy yo quien
lo propone – dijo Hyungwon.
Wonho apenas podía creer que le estaba pasando
esto. Él apenas podía creer que la mano de Hyungwon todavía se movía entre sus
piernas, y que él estaba disfrutándolo, muchísimo. Estaba tan cerca de ceder.
Esto era lo que necesitaba.
―Todavía sueño con él – dijo Wonho.
Ah, la mano de Hyungwon disminuyó su movimiento
ligeramente. El hombre parecía tan condenadamente triste pero todavía resuelto.
―Lo sé. Te escucho llamarle en voz alta algunas
noches.
―¿Sabes qué me dice?
Hyungwon meneó la cabeza.
―¿Qué?
―Que él me ama, que está asustado y quiere
venir casa. A veces incluso me dice que él todavía está vivo. Entonces estoy
atrapado siempre recordándole que está muerto. Es como ser perseguido por un
fantasma – dijo Wonho, y sus palabras se ahogaron en esa última parte.
Era tan duro admitirlo. Él casi se rompió. Pero
se mantuvo entero. Él no fue el Segundo al mando del Clan de Shownu, y el Líder
de los guerreros dragón, porque hizo un hábito de ser demasiado emocional.
Pensó que sería suficiente para que Hyungwon retrocediera, para que él
finalmente pillara la indirecta de que Wonho no iba a amarlo y que él
simplemente no podía.
En cambio, se inclinó hacia adelante otra vez.
Él no besó a Wonho esta vez, sin embargo. Simplemente dejó su frente descansar
contra la clavícula de Wonho. Era demasiado íntimo y tan extraño tener a otro
cálido, dispuesto cuerpo tan cerca después de tanto tiempo de estar solo. Wonho
era impotente contra él. Se sintió muy bien. Fue demasiado bueno, saber que le
importaba tanto a alguien.
―Todavía te deseo. Todavía quiero hacerlo
contigo – dijo suavemente.
Entonces su boca estaba de vuelta en el cuello
de Wonho, su laringe y trabajando todo el camino hasta besar su mandíbula.
Cuando su boca se cerró sobre la de Wonho, no sólo lo permitió, le devolvió el
besó. Changkyun estaba muerto. Esto no era engañarle y Hyungwon era un adulto
que sabía lo que quería, y si esto era él, entonces Wonho iba a ceder y los dos
se harían un enorme favor.
Él cerró los ojos y abrió su boca cuando Hyungwon
empujó su hábil lengua hacia adelante. No sabía igual que Changkyun. Por un
lado, Changkyun no podía dejarse crecer la barba ni para salvar su vida, y en
este momento, Wonho no era el único que necesitaba un afeitado. Había también
algo en la forma en que el hombre movía su lengua. También era diferente. No, no quiero que sea así. Él no iba a
acostarse y dejarse tomar. Si él hacía esto, iba a poner un esfuerzo en esto.
Él empujó su boca contra Hyungwon, buscando más de ese calor.
―¡Mmmmm! – dijo Hyungwon, claramente tomado por
sorpresa cuando Wonho de repente estaba luchando por la dominación del beso.
Hubo una interesante batalla entre ellos, ya
que ambos lucharon por el control. Eran ambos guerreros, y alguien tendría que
someterse. Bueno, peor para Hyungwon. Si realmente quería dar a Wonho lo que
quería, él iba a aprender que Wonho había permanecido siempre en control cuando
había estado con Changkyun.
Pero Hyungwon no era Changkyun. Aunque el
hombre quería estar con Wonho y dejar que fingiera que estaba con su compañero,
incluso cuando Wonho cerró los ojos, era más que evidente la diferencia. Ya no
le importaba su cuerpo, y trató de no pensar en Changkyun, trató de ignorar la
culpa y la sensación de que no había suficiente aire para respirar, porque nada
de eso era real.
Changkyun se había ido para siempre, y Wonho
debía conseguir el control y darse cuenta de que él no estaba haciendo nada
malo ahora mismo. Respira. Respira. Wonho
luchó y finalmente consiguió el control del beso que él quería. Él empujó su
lengua dentro de la boca caliente de Hyungwon y lamió al hombre profundamente.
Ellos estaban simplemente besándose, y la mano de Hyungwon no estaba haciendo
nada en la polla de Wonho ya, y eso aún era bastante para que su cuerpo
reaccionara.
Wonho notaba el latido de su corazón golpeando
en sus oídos. Era todo lo que él podía oír. Entonces sucedió. Él fue capaz de
cerrar los ojos y ver realmente que era Changkyun a quien besaba, acariciando,
quien le devolvía los besos y le acariciaba, gimiendo suavemente cuando deslizó
sus manos hacia abajo. El calor de su sangre estaba llegando a ser casi
demasiado, pero Wonho tuvo que seguir adelante.
Él lo tenía. Él estaba allí. Esto era lo que
quería. Pero entonces, tan pronto como él lo tenía, había desaparecido otra
vez. Demasiadas diferencias para mantener la imagen mental en su lugar por
mucho tiempo. Changkyun no tenía este tipo de músculos. Él era más pequeño, sus
caderas más estrechas. Parece iba a estar con los dos mientras lo hacía. Y eso
estaba bien, mientras Changkyun estuviera en este acuerdo.
―Debemos... Oh joder – dijo Hyungwon, gimiendo
cuando Wonho comenzó a devolver sus gestos provocadores al bajar su mano al
bulto duro entre las piernas de Hyungwon.
Hyungwon se estremeció. Wonho podía sentirlo en
todo su cuerpo mientras mantenía al otro hombre apretado. Su herida estaba
empezando a palpitar, pero la ignoró cuando Changkyun volvió a su mente. Se
trataba de Changkyun a quien estaba tocando. Changkyun empujando en su mano,
todo lo que había dicho, susurrando exactamente como él había dicho la última
vez que habían hecho el amor.
―Te amo tanto.
El hombre siempre había pensado que no era
digno del tiempo de Wonho. Había estado tan equivocado. Wonho deseaba haber
hecho un mejor trabajo para convencerlo de eso.
―Yo debería... Nosotros debemos permanecer en
esta posición – dijo Hyungwon, y Wonho fue llevado una vez más fuera de su
fantasía al escuchar la voz de un hombre que no pertenecía a su compañero – La
herida. No deberías moverte tanto, tan...
Wonho sabía lo que quería Hyungwon y él se
inclinó hacia atrás contra el árbol.
―Hazlo. Móntame – dijo él.
Miró a la cara de Hyungwon en ese momento.
Sería insultante si él no podía por lo menos mirar al hombre una o dos veces
mientras lo follaba. Los ojos de Hyungwon consiguieron un destello fuerte en
ellos y algo de la culpa que Wonho sentía lo dejó cuando el guerrero más joven
comenzó a trabajar frenéticamente el botón y la cremallera de su pantalón,
apresurándose para sacarlo.
Hyungwon
quiere esto. No hay nada para sentirme culpable. No para él y no para Changkyun.
Wonho no tenía idea de lo que incluso iban a utilizar para
facilitar el camino, pero Hyungwon apenas parecía preocuparse por como él
finalmente consiguió sacar libre la polla de Wonho.
Wonho aspiró en una respiración profunda cuando
el aire fresco golpeó su polla, pero no fue casi suficiente para hacer que su
erección disminuyera. No, en lo más mínimo. Luego el puño caliente de Hyungwon
fue envuelto alrededor de la longitud de su eje, y Wonho echó su cabeza hacia
atrás y dio un pequeño gemido.
―Changkyun – dijo él en un suspiro. No quería
decirlo en voz alta. ¡Joder! Wonho miró a Hyungwon, que había dejado lo que
estaba haciendo. El hombre meneó la cabeza.
―Te lo dije, está bien – dijo, y entonces se
empujó hacia delante por otro beso.
Él movió su mano hacia arriba y hacia abajo
cuando sus labios se conectaron y sus lenguas se batieron en duelo por la
supremacía una vez más. Hyungwon era bueno, lo suficiente bueno como para hacer
a Wonho olvidarse de todo cuando acarició su polla. Hyungwon jugaba con el
prepucio y la parte inferior de la corona. Wonho estaba gimiendo y agarrando al
hombre firmemente, queriendo más, deseando ese calor de su cuerpo, queriéndolo
todo. Luego, ya no parecía moverse en absoluto, Hyungwon estaba fuera de sus
pantalones, y estaba en el regazo de Wonho. Wonho apenas podía decir lo que
había utilizado incluso, o cuánto tiempo le había tomado a Hyungwon para
prepararse a sí mismo, porque todo lo que Wonho podía pensar, su único enfoque,
era cómo de cálido y apretado era el cuerpo del hombre.
La culpa en su mayor parte se había ido, pero
todavía estaba allí. Ciertamente no lo suficiente para detener los movimientos
de sus caderas hacia arriba, empujando su polla más profunda en el agujero de Hyungwon,
haciéndoles gemir y silbar entre dientes. Hyungwon era un hombre bueno, joven y
muy tonto, y estaba equivocado acerca de una cosa. Wonho no era honorable. A
partir de ahora, no era nada como el hombre que había sido antes de que Changkyun
hubiera sido lanzado por ese precipicio. Nada de nada, pero lo aceptó, porque
si él intentaba volver al hombre que había sido antes después de haber hecho
esto, entonces nunca iba a poder dormir por la noche.
―Está bien, está bien – dijo Hyungwon, como si
necesitara reconfortar a Wonho o algo pues él se movió hacia arriba y hacia
abajo en la polla de Wonho, gimiendo y jadeando su placer – Joder, esto se
siente tan bien, lo quiero. Te amo.
*****
Jino se apresuraba por los pasillos del
castillo. Corriendo era más exacto. Corriendo y luchando para conseguir la bata
blanca de laboratorio que llevaba sobre sus hombros con Hong Seok corriendo al
lado de él.
―No hay manera, no hay ninguna manera de que
algo como eso sea posible – dijo Hong Seok a su lado, trabajando en los botones
de su camisa.
Sólo habían estado tirados en la cama, y a
pesar de que Hong Seok se acababa de despertar, insistió en venir con Jino.
Parecía que no quería dejar a Jino fuera de su vista, no después del susto que
habían tenido con los cazadores. Eso había sido hace semanas, pero para Hong
Seok podría haber parpadeado y despertado un par de semanas en el futuro. Acababa
de pasar para él, y por eso Jino iba a poner las necesidades de su compañero
Alfa en prioridad al estar justo al lado de él y protegerlo, a pesar de que
ambos estaban perfectamente seguros en el castillo.
―Él nunca descubrió sus poderes antes, así que
podría ser él – dijo Jino, pensando en la avalancha de correos electrónicos que
había conseguido en su teléfono cuando él había estado haciendo el amor a su
compañero.
Ni siquiera se había fijado en ellos, o el
hecho de que su teléfono había estado continuamente pitando, hasta después de
que habían terminado, y otro pitido había sonado. Apenas había dejado los
brazos de Hong Seok, pero años de formación habían forzado su mano. Siempre
debía estar de guardia en caso de emergencia.
―¿Qué pasa si es un metamorfo? ¿Jeong Wook o lo
que sea? – Le preguntó Hong Seok, y parecía finalmente haber terminado con los
botones de su camisa, y entonces él fue corriendo al lado de Jino.
―Eso es lo que voy a verificar, y vas a estar
allí para asegurarte de mantenerme a salvo, ¿verdad? – preguntó Jino.
Hong Seok se quejó desgraciadamente en eso,
pero no había mucho más que pudiera hacer o decir para detener a Jino de ir.
Para su crédito, él no trató de decirle a Jino que no fuera. Jino era feliz por
eso. Feliz de saber que el hombre que amaba y con el que se había acoplado iba
a entender su necesidad de siempre estar allí para alguien que estaba enfermo.
Cuando llegaron a la habitación de Wonho, Shownu
estaba esperando afuera de la puerta abierta. Parecía estar mirando de vez en
cuando, ¿para comprobar a su propio compañero? ¿Kihyun todavía está en esa habitación? Si él lo está, entonces
debe significar algo que el Gran Dragón haya dejado a su compañero solo con...
Bueno, quien fuera el que estaba dentro, Jino fue a reunirse con él. Colocó la
mano en la de Hong Seok a medida que se acercaron al Líder dragón, los dedos
juntos entrelazados y cuando Hong Seok miraba hacia abajo, Jino sonrió al
hombre.
Quería que Hong Seok supiera lo mucho que
confiaba en él. Quería que supiera que tenía totalmente y absolutamente fe de
que lo protegería, de cualquier cosa que hubiera al otro lado de la puerta, él
protegería a Jino de esto, al igual que había hecho de los cazadores.
―¿Shownu? – preguntó Jino, consiguiendo la
atención de su Líder. Shownu le miró, y el alivio total que había en su rostro
estaba tan fuera de lugar que Jino casi no sabía qué pensar.
―Gracias a los dioses que estás aquí. Necesitas
venir a ver esto.
―¿Es él? – preguntó Hong Seok.
―Lo pensamos. Kihyun todavía está hablando con
él, haciéndole preguntas. Yo ya le he preguntado algunas cosas. Algunas cosas personales
– dijo Shownu, y el Líder del Clan de los dragones de fuego realmente se
ruborizó. Jino asintió con la cabeza.
— No necesitas entrar en detalles. Sé lo que quieres
decir. ¿Supongo que respondió todas tus preguntas correctamente?
―Sí – dijo Shownu, asintiendo con la cabeza.
Jino tuvo que mirar dentro en la sala para
verlo por sí mismo. Él casi no lo podía creer, pensó en la posibilidad de que
el asesino metamorfo hubiera regresado, pero si Shownu ya lo interrogó y Kihyun
estaba todavía dentro haciendo lo mismo...
―¿Qué clase de poder Dragón podría hacer eso? –
Preguntó Hong Seok, también mirando dentro de la habitación, probablemente para
asegurarse de que el hombre en la cama no intentaba perjudicar a su hermanito. Shownu
suspiró y frotó su mano sobre su cara.
―Algunos dragones han afirmado tener la
capacidad de dejar sus cuerpos. Sus almas fueron capaces de poseer otros
animales o incluso otras personas. Esto es increíblemente raro, sin embargo.
Algunos no creen incluso que sea un verdadero regalo, y nunca he oído de
alguien poseyendo a otro animal después de la muerte de su cuerpo, sin dejar de
mencionar el cambio en esa forma animal.
―¿El zorro? – preguntó Jino.
Shownu asintió con la cabeza. Jino había oído
suficiente. Tenía que entrar y echar un vistazo por sí mismo. Miró hacia arriba
a Hong Seok, y él apretó la mano del hombre una vez antes de dejarla ir y
caminar dentro. Él mantuvo sus pasos lentos, pero directos. Él caminó hacia la
cama.
Kihyun le miró primero, y se puso de pie. Él
estaba sentado en una silla junto a la cama, mirando al chico que estaba en la
cama de Wonho y Changkyun.
―Hola –Jino dijo al chico y luego asintió a Kihyun,
quien salió rápidamente de la habitación, volviendo con su compañero y su
hermano.
Monsta X
4 Comentarios
“La carne es débil” y WonHo no tuvo la suficiente fuerza de voluntad para detener a Hyungwon… pero lo que aún se me hace imposible de creer, es que si bien en un principio pensé que Jeong Wook era quien se estaba haciendo pasar por ese pequeño zorro… ahora estoy 99% segura, ante lo leído y releído, quien siempre fue el pequeño zorro es… Changkyun??
ResponderBorrarQue bueno.
ResponderBorrarTenia una micra de esperanza en esa posibilidad y fue posible. No saben lo feliz que me hace que por lo menos exista la posibilidad de que si sea el.
Omg... A wonho le va a caer como balde de agua fría cuando se entere de esto después de lo que ha hecho con el otro dragón 😱 no quiero ni imaginarmelo... Todo un rollo.
ResponderBorrarVaya, ya me imaginaba algo así pero aun no lo puedo creer, ahora me preocupa lo complicado que se volvera esto...
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