La Familia T33... Capitulo 04

 Daehyun estaba junto a la puerta de entrada al club. Veía a todos los vampiros del Aquelarre del Norte entrar mientras dejaba escapar un suspiro. Con tantos vampiros en un solo lugar, los humanos vendrían en tropel. Esta noche su limpieza mental iba a conseguir un nuevo récord mundial.

—¿Estás listo para todo el mundo? —Woohyun, el tercero al mando del Príncipe, preguntó mientras se unía a Daehyun.
—Tanto como si esperara por un tratamiento de conducto radicular.

Woohyun se rio entre dientes mientras se apoyaba contra la pared.

―Lo has oído ya. Vamos a tener una gran concurrencia de humanos.

Daehyun sabía eso. Cada vez que los vampiros se congregaban en gran número, emitían algún tipo de feromona, atrayendo a los humanos. El club ya estaba cerca de estar a toda capacidad, y la noche aún era joven. Ya podía ver la cola formándose en la puerta.

Gruñendo de frustración, Daehyun salió a la calle, listo para jugar al gorila y decidir a quien se admitía en el club. Gruñó cuando vio a dos humanos entrar en una riña. Sacudió la barbilla. Han Gil, el guardaespaldas de Changmin, se dirigió hacia él. Daehyun señaló a los dos hombres forcejeando. Han Gil rodó los ojos y luego salió a la calle para separarlos.

The Rooftop era un club donde los vampiros se alimentaban, pero también proporcionaba un ambiente seguro para los humanos que venían de fiesta. Las peleas eran un no-no.

Los que venían al club querían que se hiciera todo lo posible para mantener la intervención de la policía humana al mínimo. No es que lo necesitaran, pero jugando bonito pasaban desapercibidos.

Daehyun vio cómo el vampiro agarró a los dos humanos por los cuellos de sus camisas, diciéndoles que se perdieran. Los dos hombres parecían frenéticos, como si quisieran discutir con Han Gil, pero luego asintieron con la cabeza. Su sentido común prevaleció. Daehyun sonrió ante la desesperación en las caras de los dos humanos. Si no hubieran estado riñendo, no les habrían pedido que se perdieran.

Han Gil le sonrió mientras se acercaba.


—Me trataron de sobornar.

Daehyun se rio mientras cruzaba sus manos frente a él.

—No siempre lo hacen. —Les hizo un gesto a las siguientes dos personas en la fila para que entraran al club mientras tres salían. Daehyun levantó la mano, limpiando sus mentes a medida que pasaban al lado de él en dirección al estacionamiento.

Sabía que Yoochun había permitido tanto al Aquelarre visitante, como a su propio Aquelarre, alimentarse antes de que comenzara la ceremonia. Una vez que la ceremonia comenzara, los humanos serían conducidos a la salida. Se lamió el labio inferior cuando vio al hombre del que quería beber. El pequeño descarado estaba allí de pie con sus amigos, riendo con ellos, parecía no tener ni idea de a dónde estaba a punto de entrar.

¿Pero acaso no todos lo ignoraban? Daehyun dobló un dedo, indicándole al pequeño humano que quería que se acercara a él.

El chico miró a su alrededor, sus amigos reían mientras lo empujaban para que fuera hacia Daehyun. El chico le guiñó el ojo a Daehyun. Oh, sí, iba a divertirse con este.

—Oye, Woohyun —gritó Daehyun de nuevo al club. El tercero al mando asintió con la cabeza a Daehyun.
—¿Qué pasa?

Daehyun le sonrió al humano.

—Necesito que seas el hombre de la puerta.

Woohyun miró al chico y se echó a reír.

—Seguro que sabes cómo elegirlos. Si no lo cansas mucho, envíamelo cuando hayas terminado.
—Lo haré. —Daehyun le hizo un guiño a Woohyun mientras llevaba al chico al interior del club.

*****

Jacob, sentado a la barra, miraba por encima de la multitud de juerguistas humanos. El club estaba lleno esta noche. Podía sentir en sus colmillos las ganas de beber de alguien. Se apartó de la barra, caminando entre la multitud, tratando de averiguar quién le gustaba.

No pensaba en tener sexo con ellos, pero no se le permitió a Jacob salir esta noche, por lo que beber de Ayno estaba fuera de cuestión. Se abrió paso entre la multitud, preguntándose qué estaría haciendo su pareja.

Su paso vaciló cuando vio a su pareja bailando como un seductor y lujurioso dios sobre la pista de baile. Eso le enfureció. ¿No le había dicho su pareja que nunca volvería aquí? ¿Y por qué jodidos estaba bailando como si estuviera incitando a un vampiro para que se le acercara?

Jacob gruñó cuando eso precisamente fue lo que sucedió. Un vampiro del Norte se acercó a Ayno, colocándole las manos encima a su pareja. Jacob apretó los labios mientras golpeaba a los humanos más cercanos a él para sacarlos fuera de su camino, dirigiéndose directamente hacia Ayno.

—¡Mío!

El otro vampiro siseó, manteniendo férreo control sobre el brazo de Ayno. Su pareja lo miró como si hubiera visto a un fantasma y luego parpadeó unas cuantas veces.

—Tú eres real.

Jacob quería preguntarle a Ayno qué carajos estaba haciendo aquí, pero él tenía otro asunto que tratar en este momento. Levantó la pierna, aterrizando su pie en el pecho del otro vampiro quitándolo de una sola patada.

—¡Mío! —repitió su reclamo mientras agarraba rápidamente a su pareja.

Jacob envolvió su brazo alrededor de Ayno, empujando a su pareja a través de la multitud y hacia la entrada del club. Se dio vuelta para enfrentar al hermoso hombre.

—¿Qué demonios estás haciendo aquí?

Ayno parecía confuso y luego parpadeó.

—No estoy seguro. Algo dentro de mí me trajo hasta aquí. Estaba en un concierto y entonces...

Jacob maldijo. Vaya suerte la que tenía. Al parecer su pareja estaba sufriendo de lachtára tou aímatos, el ansia de sangre. Era algo raro, pero a veces cuando los vampiros se alimentan de los humanos, éstos se volvían adictos a la mordida. Ellos sentían la necesidad de que bebieran su sangre. Tenía que ver con algo en la saliva del vampiro.

La saliva se entrelazaba con algo dentro de los glóbulos rojos del humano, haciéndolo casi enloquecer por ser mordido nuevamente. Jacob tuvo la certeza de que Ayno estaba sufriendo de lachtára tou aímatos cuando él presionó su cuerpo contra el de Jacob, inclinando su cuello hacia un lado. Jacob corrió los nudillos por el cuello de su pareja, sus dientes doloridos por hundirse en esa suave y flexible carne.

—Ven conmigo, Ayno.

Jacob llevó a su lloriqueante pareja de nuevo al club. Guiándolo a uno de los cuartos oscuros y luego cerró la puerta. Podía ver el deseo en los ojos de Ayno cuando su pareja se empujó de nuevo contra él.

—Quítate la ropa, Ayno.

Su pareja vaciló por un momento y luego se desnudó. Jacob gruñó cuando la cremosa carne le fue revelada. Jaló a su desnudo compañero a sus brazos, lamiendo el cuello de Ayno. Su pareja gimió una vez más, tirando del cabello de Jacob, tratando de llevar su cabeza más cerca. Jacob echó para atrás a su pareja contra una de las mesas de la habitación.

Jacob desabrochó sus pantalones y los empujó más debajo de sus muslos. Volcó a Ayno, presionando su espalda contra la mesa mientras empujaba las piernas de su compañero hacia atrás y alineando su pene se empujó de un solo golpe al mismo tiempo en que mordía a Ayno en el cuello. Su pareja gritó cuando Jacob prácticamente envolvió su cuerpo alrededor de Ayno. Selló su boca alrededor de la mordedura mientras embestía con su pene el culo de Ayno, haciendo a su pareja gritar de placer.

—Jacob. —Ayno exhaló su nombre como si se tratara de una deidad.

Jacob empujó más fuerte, jalando una de las piernas de Ayno alrededor de su cintura mientras bebía de la deliciosa y exótica sangre de su pareja.

—Oh, Dios, Jacob —gritó Ayno mientas su cuerpo se retorcía, semen hizo erupción entre ellos. Jacob martilló el culo de Ayno unas veces más antes de sellar la herida y gritar. Deslizó su mano por el pecho plano de su pareja mientras trataba de controlar su respiración.

Ayno se estremeció y luego miró a Jacob.

—Pensé que eras un sueño. Pensé que me estaba volviendo loco.

Jacob se inclinó hacia adelante, besando al delgado hombre mientras liberaba su pene con delicadeza.

—Pensé que no querías volver aquí —dijo comenzando a arreglarse la ropa. Aunque Jacob sabía que Ayno estaba sufriendo de lachtára tou aímatos, todavía le molestaba que su pareja no lo hubiera buscado cuando llegó al club.

Ayno negó con la cabeza mientras se levantaba de la mesa. Tomó su ropa y se vistió.

—No es como si lo hubiera hecho intencionalmente —dijo de forma mordaz—. Estaba en un concierto con Gong Chan y luego estaba aquí. Este lugar parece atraerme. Eso es algo que realmente no aprecio.

Ayno se frotó las sienes, una vez que se vistió. Honestamente deseaba poder recordar venir aquí. Una cosa que notó fue que el vacío que había sentido durante todo el día se había ido. Trató de ignorar a Jacob lo mejor que pudo. El hombre estaba llegando a él de una manera que Ayno no estaba dispuesto a examinar.

Agarró su camiseta, deslizándola por sobre su cabeza, y luego se dirigió hacia la puerta. Esta no era la forma en que normalmente actuaba y era un poco desconcertante. Si Jacob realmente no lo quería aquí, Ayno no iba a quedarse. No era un masoquista, y no iba a tirársele encima a nadie.

—¿Por qué no me buscaste cuando llegaste? —preguntó Jacob cuando Ayno tomó la manija de la puerta.

Ayno miró su mano mientras consideraba la pregunta de Jacob.

—Sabes, ni siquiera recuerdo cómo llegué aquí. Mira, ya lo entendí. Tú no me quieres aquí. No hay problema. —Ayno abrió la puerta y salió, necesitaba estar lo más lejos posible del hombre que atormentaba sus sueños.
—Ayno, espera —Jacob lo llamó, pero Ayno no esperaría. ¿Para qué? ¿Para escuchar los reproches de Jacob de nuevo? No, gracias.

Ayno se abrió paso hasta la puerta, listo para largarse de allí. Gritando cuando alguien lo agarró del brazo y lo giró. Era el hombre que había intentado bailar con él antes.

Ayno gruñó y trató de jalar su brazo, pero el hombre no lo soltó.

—Mira, no estoy de humor para esta mierda.
—¿Entonces por qué estás aquí? —preguntó el hombre apretando su agarre un poco más fuerte.

Ayno volvió a intentar liberar su brazo, pero el hombre lo sostenía como si fuese un alicate. Esto no estaba resultando muy bien. Ayno pensó en patear al hombre en sus testículos por un sofocante segundo, hasta que vio a Jacob venir hacia él. Simplemente genial. Su noche se estaba convirtiendo en un enorme dolor de cabeza.

Suspiró mientras fulminaba con la mirada al hombre que lo sostenía y luego miró al hombre que venía hacia él. ¿Cómo había logrado meterse en esta situación? Ayno no estaba seguro, pero estaba más que listo para salir de ella. Los labios de Jacob se retrajeron amenazadoramente cuando notó que el otro hombre sostenía a Ayno de su brazo.

—Tienes cinco segundos para soltar a mi pareja —gruñó Jacob, tirando del otro brazo de Ayno.

¿Qué era él, una cuerda? Esto no era un tira y afloja, y Ayno rápidamente se cansó de esta escenita. ¿Y qué demonios era una pareja?

—¿Tu pareja? —El hombre retrocedió, liberando el brazo de Ayno.

Al fin. Ayno fulminó con la mirada a Jacob y luego se dirigió hacia la puerta. No quería entrar a este concurso de quién meaba más lejos. Bueno, nunca había tenido a dos chicos peleándose por él antes, y descubrió que no le gustaba. Esperaba que ellos hicieran lo que quisieran hasta que de un momento a otro sintió un fuerte tirón.

—¡Maldita sea! —gritó Ayno cuando su brazo fue atrapado de nuevo.

Se dio la vuelta para ver a Jacob allí de pie con una expresión exasperada en su rostro. Tragó saliva cuando Jacob pasó la lengua por su labio inferior, revelando las puntas de sus colmillos. ¿Cómo diablos había olvidado que se había enredado con un vampiro?

Ayno miró a su alrededor, dándose cuenta de la multitud por primera vez. Su ritmo cardíaco se aceleró cuando vio a un hombre chupándole el cuello a otro hombre, y no precisamente estaba tratando de hacerle un jodido chupetón. Mientras más observaba a la gente a su alrededor, más se daba cuenta a qué clase de club había ido.

Una zona de alimentación.

Ayno dio un paso atrás, las manos le sudaban mientras se preguntaba si saldría de aquí en una sola pieza. Claro, hasta ahora Jacob había sido agradable, incluso si Ayno había pensado que el hombre sólo era un sueño, pero Ayno estaba ahora en el territorio del hombre. ¿Habrían cambiado las reglas?

—Puedo oír tu corazón latiendo más rápido. Cálmate, Ayno. No dejaré que nadie te haga daño —dijo Jacob jalándolo aún más hacia el club―. Estás aquí como mi invitado.

Invitado, si claro. Era una jodida vaca de sangre, y él lo sabía. Ayno jaló su brazo fuera del alcance de Jacob y comenzó a retroceder tan rápidamente como sus pies se lo permitieron, sin quitar los ojos de Jacob ni por un segundo.

—Me tengo que ir —dijo Ayno rápidamente—. Creo que dejé mi estufa encendida.
—Ayno.

Ayno sacudió la cabeza negativamente. No sabía a qué clase de jodido juego loco Jacob estaba jugando, pero él no quería ser parte de eso. Había oído hablar de lo que les sucedía a los humanos que eran utilizados como donantes de sangre por vampiros. Hasta ahora, había pensado que todo eso era una fantasía, al igual que sus sueños. Mirando alrededor del club, Ayno sabía que la fantasía era real.

Estaba viviendo y respirando una pesadilla.

—Ayno —dijo Jacob de nuevo, sólo que esta vez, le tendió la mano a Ayno—. Ven conmigo, amor. No te haré daño, y no voy a dejar que nadie te haga daño.

Ayno se quedó ahí mirando la mano de Jacob tendida hacia él. Sus emociones entremezcladas, caóticas. Desesperadamente quería alcanzar y tomar la mano de Jacob, aceptar lo que el hombre quería darle. Pero también quería correr por su vida porque estaba casi seguro de que estaba en peligro.

—Todo esto es real, ¿no? —Ayno susurró.
—Lo es, mi amor.

Ayno frunció el ceño.

—¿Por qué me sigues llamando así? Si esto es real, entonces tú me dejaste. Yo no soy tu amor.

Ayno lanzó una última mirada de anhelo a la mano de Jacob, entonces giró sobre sus talones y se fue atravesando el club. Aparte de todo este asunto de los vampiros chupasangre, si todo esto era real, entonces Jacob lo había dejado sin decir una palabra o una nota o... ¡maldita sea!

Ayno se sentía algo traicionado. Como mínimo, se sentía como una aventura de una sola noche, un consuelo sexual que no había estado a la altura. Si él lo hubiera estado, Jacob no lo habría dejado. Esa era la razón por la cual no quería involucrase con el hombre. Sabía que su corazón iba a ser arrancado de su pecho.

Y vaya si no podía oír el desgarre.

Ya era suficientemente lamentable que finalmente hubiera encontrado a la única persona que había hecho tronar a su corazón. Ayno nunca había pensado en encontrar a su verdadero amor en un hombre. ¿Pero para ser usado y luego tirado a un lado? Eso era humillante. Y Jacob no había venido a buscarlo. Ayno se había encontrado con él en el club.

Se acercó a la puerta frontal, notando a un hombre con la mano levantada mientras pasaba y luego oyó el grito de Jacob. Ayno sintió un zumbido en las orejas mientras daba un paso fuera del club y luego miró a su alrededor. ¿Cómo demonios había llegado hasta aquí? Él estaba en el concierto con Gong Chan... y ahora no lo estaba.

Ayno miró hacia atrás al edificio de ladrillo, al ver una multitud de pie en la entrada del club, se preguntó dónde demonios estaba Gong Chan.

—¡Ayno!

Ayno miró sobre su hombro para ver al hombre caliente que había sido protagonista de sus sueños últimamente. Vio cómo el hombre se le acercaba.

—Jacob, ¿verdad? —Podría haber jurado que ese era el nombre del hombre de sus sueños. Era un poco extraño ver al hombre de sus fantasías de pie delante de él.

La tristeza se apoderó de la cara del hombre mientras se volvía hacia un enorme tipo parado en la entrada del club. Ayno vio a Jacob lanzarle al hombre una mirada asesina antes de volver a dar vuelta.

―Sí. Soy Jacob.

VAV

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6 Comentarios

  1. La falta de comunicación o las palabras equivocadas elegidas por Jacob hacen que Ayno dude de su cordura y sentimientos y cuando el vampiro iba a tener la oportunidad de arreglar la situación con su pareja… Daehyun borra la memoria de Ayno… pero quizá no sea del todo malo el volver a empezar, digo yo.

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  2. wow.... esta pareja si que esta en un lío importante, hay tan poca comunicación entre ellos y encima ahora ayno no recuerda lo que paso dentro del lugar....

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  3. Que ratos, a caso Jacob me borró la memoriá para poder hablar con el ahhhh Ayno me desespera un poco pero bueno hay que comprenderlo después de que le han borrado más de una vez sus recuerdos
    Weee al fin me pude poner al corriente con la saga heheheh me había quedado en los especiales de navidad pero ya estamos aqui, tengo mucha curiosidad de como se encuentra yochun después de lo de la.droga acaso quedara con secuela ahhh quiero mas capitulos pero nimodo a esperqr 😃

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  4. Cuando no hay comunicacion hay un monton de problemas por delante....

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  5. Vaya parece que habra muchos malos entendidos y muchos problemas...

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