Jonghyun había estado
trabajando para Hwang en su nuevo cargo desde hacía una semana.
Había dejado su trabajo en el Venus y estaba consiguiendo más horas de sueño de las que había tenido
en meses. Encontró
el trabajo que hacía por Minhyun interesante y estimulante. Minhyun
era un CEO ocupado y Jonghyun encontró
que hacía malabares
entre sus citas
de reuniones, ocasionales apariciones para actos
de caridad y los normales negocios diarios en la oficina.
Le había tomado un par de días para darse cuenta de que Hyuna se había centrado
en lo que la mantuvo
en el radar de Minhyun, después
de haber ido a menudo,
de acuerdo con Minhyun,
con preguntas y problemas que Jonghyun manejaba
por su cuenta.
Dos veces, Minhyun
se mostró sorprendido por la facilidad
con que Jonghyun
había asistido a asuntos que Jonghyun consideraba básicos. Mientras que antes dos o tres personas se habían lanzado para ayudar con los deberes de Hyuna, ahora, gracias
a Jonghyun, los otros eran libres para concentrarse en sus propios
puestos de trabajo.
No era de extrañar que Minhyun hubiera
sufrido de migrañas.
Minhyun tenía las cerraduras de las puertas de la oficina modificadas desde ese lunes por la mañana,
pero las llaves
perdidas se mantuvieron persistentes en la mente de Jonghyun.
¿Por qué Hyuna las tomaría?
Jonghyun mantenía una estrecha vigilancia sobre Seon
Ho cuando estaban fuera de las oficinas
y en la tienda. A veces los dos bajaban a la cafetería para almorzar juntos.
Seon Ho lo disfrutaba charlando con Jonghyun
sobre esto o aquello. Un par de veces, Minhyun
se había unido a ellos. La mayoría del personal
mostró aprecio por las capacidades de Jonghyun y su buen carácter, porque
se tomó el tiempo para aprender sus nombres
y construir una buena relación
con ellos, algo que su predecesora evidentemente, no se había
molestado en hacerlo.
Era lunes y
el viernes sería Navidad. Jonghyun no tenía
planes de este año ya que ahora estaba
solo en el mundo; toda su familia se había ido. Pensó que se quedaría
en casa, ordenar
comida y ver el desfile como él y su madre solían hacer, tal vez pensar
en ella y solo estar de perezoso.
Se las había arreglado para encontrar un refugio local de animales
con los gatitos de la edad adecuada
para adopción e hizo los arreglos para recoger el jueves uno para Seon Ho.
Ya había utilizado la tarjeta que Minhyun le había dado para adquirir
todas las cosas que necesitarían para cuidar de la nueva mascota, incluyendo alimentos y juguetes. Había hablado con el dueño del refugio y se había asegurado que el gatito estuviera listo, después de tener todas las vacunas necesarias. La señora le dijo que el gato era uno de los dos que salieron
de una camada y
ella estaba esperando que alguien se llevara el último antes de que se cumpliera el tiempo. Jonghyun
tuvo que morderse la lengua para no decir que adoptaría el gatito restante.
Tener una mascota
nunca se le había ocurrido
antes de hacer
todos los arreglos
para la de Seon Ho.
No había pasado
tanto tiempo a solas con Minhyun como había esperado, pero había habido
largas miradas entre ellos ya que trabajaban juntos o se cruzaban uno a otro durante el día.
Jonghyun adquirió más y más funciones. Hacía los arreglos con la tintorería para los trajes
de Minhyun y se hizo cargo de algunas de las tareas
del hogar, como pedir comida
para el ático, como cereales y refrigerios saludables para Seon Ho.
—¿Estás ocupado? —Jonghyun oyó la voz de Minhyun
y experimentó el escalofrío que por lo general le inducía.
Minhyun había
estado fuera de la oficina todo el día en reuniones con los responsables de las otras tiendas. Jonghyun
había arreglado llevar refrescos a la sala de juntas a las cuatro y estaba cerca de eso ahora. Seon Ho
estaba sentado junto a él, después de haber terminado de trabajar en sus propios
y muy importantes papeles. Jonghyun había instalado una pequeña
mesa junto a la suya y Seon Ho pasaba tiempo con él todos los días, trabajando junto a él en los papeles para papá.
—No en este instante. Tengo que bajar para mi turno.
Seon Ho, cariño, ve y colócate tu traje —dijo. Seon
Ho se levantó y
corrió hacia Minhyun para un rápido abrazo antes de entrar en el cuarto de baño contiguo a cambiarse. —Me estoy preparando para cerrar
aquí e irnos. ¿Hay algo que necesites? —Jonghyun bloqueó los cajones
de la mesa y se levantó.
—¿Quieres decir, además
de un tiempo a solas contigo?—Minhyun sonrió con tristeza
y se acercó más. Oh, cuanto ansiaba Jonghyun un beso de él...
o varios.
—Si, además de eso. Tengo que programar
algún tiempo para eso, ¿huh?
—Jonghyun dijo, sin burlarse realmente.
—Ahora ahí hay una idea —Minhyun se acercó aún más y Jonghyun pensó que iba a inclinarse para darle un beso.
Su corazón latía con fuerza.
Entonces
oyó
a
Seon
Ho saliendo del baño.
—Jonghyun, estoy listo. Papá, ¿vas a besar a Jonghyun de nuevo? —Seon Ho
miraba expectante.
—Pensé en eso chico, pero no hay tiempo en este momento —Minhyun
dijo, inclinándose para recoger a Seon
Ho de nuevo. —¿Cómo
está mi duende
favorito hoy?
—Estoy bien papá.
Jonghyun y yo tenemos que ir a hacer fotos ahora.
Nos vemos después
de mi turno —Jonghyun
y Minhyun ambos se rieron de esas palabras
viniendo de un niño de seis años de edad.
Minhyun ajustó a Seon
Ho de nuevo y le dijo en voz baja a Jonghyun.
—Te veré después
de tu último turno esta noche.
Jonghyun se estremeció de nuevo, ante la promesa
de esas palabras. Antes de que pudiera decir algo, el ascensor
se abrió para revelar
varios de los asociados de negocios de Minhyun, que llegaban aquí para la reunión.
Santa tenía un poco más de chispa
extra para la tarde. Las fotos serían probablemente las mejores del grupo sólo porque Santa estaba tan malditamente feliz y emocionado acerca de esa noche.
*****
Esa noche, Minhyun
estaba de hecho
esperándolo cuando terminó su turno. Seon Ho
ya había sido recogido por su papá hacía tiempo y estaba probablemente en la cama cuando sonó el teléfono de Jonghyun mientras
se estaba cambiando.
—¿Puedes venir al ático? Quiero verte. ¿Tienes
hambre? —La voz de Minhyun era ronca y Jonghyun a preguntarse si estaba hablando
de comida.
—Puedo y lo estoy, pero no salgas de tu camino. Estaré simplemente feliz de pasar tiempo contigo
—Jonghyun no se molestó en darle vueltas al asunto.
Quería que Minhyun
supiera que estaba interesado en tomar su... no sabía si podría
llamarse una relación... tal vez más tarde. Sólo sabía que quería sus manos sobre Minhyun
y viceversa. Tanto
así que tuvo que recordarse a sí mismo que el ascensor no estaba tomando más tiempo de lo habitual
para llegar, solo se sentía como eso.
Y chico, conseguiría lo que quería.
—Seon Ho está dormido.
Tengo algunos bocadillos para ti, para más adelante. Ahora mismo, te necesito.
Jonghyun respondió caminando directo a los brazos de Minhyun, la cabeza
inclinada ofreciendo su boca.
Minhyun tomó la boca de Jonghyun con toda la pasión que se había acumulado durante
la última semana de querer y no tener. Jonghyun
sabía eso, porque sentía lo mismo.
Se empujó contra Minhyun, con ganas de estar más cerca del fuerte
calor que lo atraía como un imán a las virutas de hierro.
Minhyun se alejó y la decepción de Jonghyun debió haberse mostrado en su rostro
ya que Minhyun se rio entre dientes.
— Vamos. No quiero que Seon
Ho se despierte y venga
a buscarnos. Quiero una puerta cerrada y a ti desnudo —Dudó.—¿Es demasiado?
—Mmm, no todavía.
Muéstrame el camino
—Jonghyun dejó que Minhyun tomara
su mano y lo llevara
por un pasillo que se había vuelto
familiar, por todo el tiempo
que había pasado
en el ático con Seon Ho.
Ahora, toda su atención se centró en la mano que sostenía y en el excitante cuerpo que le seguía.
Jonghyun entró en la habitación y se movió a un lado, mientras Minhyun cerraba la puerta. Entonces Minhyun se volvió hacia él y le susurró:
—Todavía tengo un monitor para poder oír si Seon Ho se despierta. Aparte de eso solo somos tú y yo. Finalmente.
Jonghyun no dijo nada, ni verbalmente. Alargó la mano hacia los botones
de la camisa de Minhyun y comenzó a abrirlos, consiguiendo su primer vistazo del cuerpo del
hombre. Jonghyun mostró
su aprecio al inclinarse para lamer primero un pezón y luego el otro. Le gustaba el sonido de la respiración contenida de Minhyun y el modo como le agarró la cabeza,
sosteniéndolo en su lugar.
—Mmm, Jonghyun, se siente tan bien —murmuró
Minhyun cuando los labios de Jonghyun
se arrastraron hacia arriba hasta el cuello, estableciéndose detrás
de su oreja.
Jonghyun sintió el cuerpo de Minhyun temblar
mientras sus labios se
movían y su lengua buscaba carne y sabor para atraer a sus sentidos. Acarició su nariz contra el cuello de Minhyun mientras
mordisqueaba una clavícula juguetonamente. Necesitaba más, quería
sentir todo de Minhyun contra él. Dando un paso hacia atrás, tomó el cinturón de Minhyun.
En poco tiempo
Minhyun quedó desnudo
ante él, mientras
la mirada reverente
de Jonghyun disfrutaba su perfección. Ni siquiera dio tiempo
a Minhyun para llegar a él, sino que arrojó su ropa en menos tiempo
de lo que tardó Minhyun para formar
una pregunta. Minhyun lo recompensó al acercarse de nuevo y dejar caer su boca para cubrir ansiosa la de Jonghyun. Imaginándose que Minhyun era tan fuerte como
grande, Jonghyun puso sus brazos alrededor
del cuello de Minhyun
y saltó, rodeando
sus piernas alrededor
de la cintura de Minhyun.
Minhyun se apresuró
a agarrar a Jonghyun contra él y lo mantuvo aún más cerca. Los brazos de Jonghyun
se apretaron alrededor de Minhyun y suspiró al pensar que no podrían
estar más cerca. Pero estaba equivocado. Minhyun
lo llevó a la cama y lo presionó en la misma. Durante
unos segundos, su peso
lo fijó al colchón y a Jonghyun le encantó. Cuando
Minhyun trató de moverse, Jonghyun
lo mantuvo inmóvil.
—Quédate así. Me encanta la forma en que te sientes encima de mí. Estoy rodeado de ti. Hueles
bien, se siente bien y te deseo tanto.
Quiero que me folles tan urgentemente que apenas
puedo soportarlo.
Minhyun se rio en voz baja, pero tomó parte de su peso de Jonghyun. El grueso y suave edredón
azul marino se sentía maravilloso debajo
de él y Minhyun se sentía
aún mejor a su
alrededor. Minhyun era lo suficientemente grande para hacer
eso, estar a la vez al lado y por encima
de él y Jonghyun pasó las manos por la mayor cantidad
de ese perfecto cuerpo que pudo alcanzar. Se deleitaba en los increíbles
hombros de Minhyun que se reducían
hasta una esbelta cintura y delgadas caderas
y piernas musculosas que eran muy largas.
—Jonghyun, esta semana ha sido una locura. He pensado en besarte, en hacerte
el amor, tantas
veces. Has cambiado
mi vida, tanto en casa como en el trabajo. Mis migrañas incluso se han detenido. Has sido muy bueno para mí. Ahora quiero
ser bueno para ti… contigo.
Jonghyun llevó sus manos a las mejillas
de Minhyun y lo sostuvo
durante un largo beso lleno de pasión. Puso todo lo que sentía en el mismo y Minhyun
gimió correspondiendo completamente. De repente,
Minhyun arrancó sus labios de Jonghyun y se volvió alejándose. Jonghyun casi gritó de espanto, hasta que vio llegar a Minhyun a su mesita de noche.
Jonghyun pateó las mantas hacia
abajo para crear
un nido cómodo para que jugaran
en él. Minhyun se volvió hacia
él y Jonghyun se recostó
contra las almohadas, esperando por él, abriendo los brazos cuando Minhyun estuvo listo.
Minhyun puso las cosas en la almohada
junto a la cabeza de Jonghyun y se inclinó para darle un beso. Jonghyun abrió la boca y su lengua se encontró
con la lengua de Minhyun,
jugando por un momento y luego
chupando la lengua de Minhyun en su boca. Abrió los ojos y lo vio observándolo. Por alguna razón,
eso lo encendió.
Nunca había pensado en eso antes, pero usualmente cerraba los ojos cuando besaba
prefiriendo eso a encontrarse con la mirada
de un amante. La mirada en los ojos de Minhyun lo puso más caliente
de lo que había creído
posible.
Jonghyun gruñó y continuó chupando
el pequeño músculo flexible dentro de su boca, manteniendo los ojos fijos en Minhyun
mientras estos se oscurecieron y encendieron. Finalmente Minhyun cerró los ojos, como si capitulara algún tipo de batalla. Jonghyun
hizo lo mismo, centrado ahora en la sensación de la lengua de Minhyun
en duelo con la suya. Sólo la necesidad de una profunda inspiración lo hizo romper el beso y apartarse.
—Minhyun, soy más o menos tuyo, pero hazlo, por favor — Jonghyun sabía que sonaba como si estuviera rogando,
pero no le importaba.
—Oh bebé, no tienes que pedirlo dos veces. Sólo para que conste, soy bastante tuyo también. ¿Qué piensas de eso?
— Minhyun agarró el lubricante y el condón.
—Creo que la Navidad llegó temprano este año —Jonghyun oyó el sonido ronco de su propia voz. Podía ver por la expresión de Minhyun que le gustaba
su respuesta.
Minhyun se inclinó
y le susurró
—¿De rodillas o espalda?
—Oh, de espalda.
Quiero verte. Yo, uh, no he estado con
nadie en mucho tiempo. He estado ocupado,
uh, simplemente, ve despacio, ¿de acuerdo? —Jonghyun
deseaba a Minhyun
más de lo que nunca había deseado
nada, pero no quería arruinar
las cosas haciéndose daño.
—Ha sido un tiempo también
para mí y no ha habido muchos de esos. Voy a ser muy cuidadoso contigo.
Minhyun se preparó,
cubriendo su dura polla con un condón y deslizando abundante lubricante. Jonghyun
lo miró a los ojos y se apoderó de sus propias
piernas, tirando de ellas hacia
arriba para dejar
espacio a Minhyun
entre ellas. Minhyun
lubricó sus dedos
y luego alcanzó
el pequeño agujero
apretado que apareció
ante él.
Jonghyun se sacudió
ante el dedo que se deslizaba en su
interior. Suspiró y se apretó
contra la intrusión, disfrutando de la sensación de los dedos de Minhyun invadiéndolo, extendiendo el apretado anillo de músculos
y luego empujando más profundo, girando y girando.
Incapaz de guardar
silencio, Jonghyun zumbaba de placer mientras
Minhyun introducía otro dedo, lentamente facilitándolo dentro y fuera. Jonghyun
sacudió, saboreando cada movimiento en su interior.
—Uno más, necesito
uno más Minhyun.
Eres un tipo grande.
Mi gran hombre, ¿huh?
—Sí, Jonghyun, soy tu gran hombre, eso es seguro.
Aquí tienes. Ahora déjame saber si te duele —Minhyun
lo observó con atención mientras insertaba otro dedo en el agujero
estirado de Jonghyun. Un sonrojo y luego una sonrisa se dibujó en el rostro de Jonghyun y Minhyun se rio
entre dientes.
El dedo añadido
envió oleadas de sensaciones intensas que irradiaban hacia fuera desde el lugar donde tres grandes
dedos se movían
y se retorcían en su interior.
—Por favor Minhyun.
Eso fue todo lo que Minhyun necesitó. Sacó sus dedos y los secó en la sábana a su lado. Jonghyun miró fijamente
a su amante mientras Minhyun
cambiaba de posición
y no perdió tiempo en hacer a Jonghyun suyo. Cuando la ancha cabeza de
la polla de Minhyun lo invadió, Jonghyun
gruñó y luego
suspiró.
Minhyun no se detuvo. Se deslizó hasta
el fondo hasta que sus pelotas descansaron contra el culo de Jonghyun. Sujetó las piernas
de Jonghyun y las colocó sobre sus hombros
y luego apoyó las manos
en la cama a cada lado. Sólo entonces se dio
una pausa, inclinándose para besar la boca ya abierta
de Jonghyun. Jonghyun
gimió, gozándose con las sensaciones de su adolorido y lleno culo y su igualmente llena boca hambrienta. Empujó
sus caderas hacia arriba, dejando que Minhyun supiera
que podía moverse.
Mientras Minhyun aumentaba
constantemente la velocidad y la fuerza de sus embestidas, Jonghyun
deslizaba su mano sobre la medida del cuerpo de Minhyun
que podía alcanzar.
A pesar de que su cuerpo estaba siendo
tomado por los golpes que recibía, Jonghyun se deleitaba con la sensación de la piel bajo sus manos. Apretó los
músculos de la espalda de Minhyun, yendo desde los hombros
hasta las caderas
y luego agarrando
las mejillas del culo de Minhyun.
Acariciando y deslizando, adorando el cuerpo del hombre que le hacía el amor.
Jonghyun comenzó a mover los labios sobre el cuello y los hombros de Minhyun, dejando
caer besos luego lamiendo un camino desde la caída en la base de la garganta
de Minhyun hasta la barbilla y luego sobre su boca. Minhyun aumentó sus
embestidas, su respiración fuerte y rápida. Jonghyun se dio cuenta de que casi había terminado para él, así que apretó y soltó alrededor de la polla de Minhyun, amando el estremecimiento de Minhyun y el profundo gemido.
—Jonghyun, Dios, hombre,
estoy llegando. No puedo aguantar más —. Con esa advertencia, Minhyun se corrió con fuerza, sacudiéndose dentro de Jonghyun
mientras pulsaba una y otra
vez en el condón.
Jonghyun sintió el calor dentro de él y eso lo envió sobre el borde de su propio orgasmo.
Se aferró a Minhyun mientras calor húmedo salpicaba de su polla sobre su estómago. Los minutos pasaron
antes de que Minhyun se retirara de él, quitándose el condón y acomodándose a su lado. Minhyun utilizó la esquina de la sábana para limpiar a ambos y luego empujó a Jonghyun contra él.
Jonghyun era de los que se acurrucaban y esperaba que a Minhyun no le importara.
Cuando Minhyun abrió los brazos y lo envolvió apretado, Jonghyun
tuvo su respuesta. Suspiró, con la cabeza apoyada en el hombro
de Minhyun, su mano haciendo
diseños sobre el perfecto pecho
de Minhyun, sus piernas enredadas por debajo.
*****
Minhyun despertó a Jonghyun a la mañana siguiente con un beso. Se sonrieron el uno al otro sin incomodidad. Después
de una ducha rápida Jonghyun
se fue, antes de que Seon
Ho se despertara.
Jonghyun estaba impresionado con su habilidad para pensar en la noche
anterior mientras se abrazaba a los niños, preguntando por sus sueños de Navidad y sonriendo para las fotos.
Seon Ho participó en varias de ellas. A Jonghyun le gustaba pasar tiempo con el niño, más que nada, porque
Seon Ho le recordaba mucho a su papá.
Un niño de la edad de Seon
Ho se acercó y Seon Ho
lo reconoció. Después
de tomar la fotografía Seon Ho
y el niño, Kuan
Lin, estaban junto a la pantalla hablando
de cuando la escuela comenzaría de nuevo y lo que ellos esperaban conseguir este año para Navidad.
Jonghyun mantuvo sus ojos sobre Seon Ho,
aunque sabía que Seon
Ho no iba a alejarse
de su lado.
Una mujer joven con dos bebés gritando
se acercó. ¿Por qué en el mundo un padre quería una foto con esos niños
infelices? estaba más allá de él. Jonghyun se dirigió a los más pequeños
en silencio, haciendo
todo lo posible
para calmarlos. La niña se calmó hasta que sólo quedaron
sus sollozos, pero su hermano continuó el alboroto. Jonghyun echó un vistazo
hacia el lugar donde Seon
Ho estaba con Kuan Lin y su madre. Otro grito atrajo su atención
hacia su regazo mientras el niño lloraba
su desgracia. La madre parecía
a punto de llorar también.
—Está bien —le dijo Jonghyun
a ella —Esto ocurre a veces — Los berridos
del hermano provocaron otra vez los de su hermana
y
los
brazos
de Jonghyun estaban llenos
de
bebés
retorciéndose y llorando.
Intentando sostener un suspiro de frustración, Jonghyun se volvió
hacia Seon Ho otra vez.
Seon Ho no estaba ahí.
Jonghyun miró por encima de su hombro,
tratando de ver si Seon Ho y Kuan
Lin se habían movido detrás
de su silla. Todavía sin ver alguna señal de ellos, se fue contra la política y se puso de pie con los bebés
en sus brazos, entregando uno a uno de vuelta
a su asombrada madre. Ella los colocó aun llorando, en su cochecito.
—Lo siento señora,
pero hay una emergencia. Si puede volver más tarde, voy a hacer que tomen su foto y la pago de mi bolsillo.
Ahora me tengo que ir —Jonghyun bajó de la plataforma y buscó por todo el escenario. No vio a Seon
Ho.
—¿Seon Ho? Hwang
Seon Ho, ¿dónde estás?
—Jonghyun trató de mantener
la calma. Preguntó a la gente de pie en la fila, —
¿Alguno de ustedes vio a donde se fue el pequeño duende que estaba sentado
conmigo antes? Estaba
justo ahí —señaló
el lugar —hablando con su pequeño amigo.
La mayoría de la gente
parecía irritada porque
el abandonara el escenario, pero una señora
dio un paso adelante.
—Su madre vino a recogerlo, lo vi tomar su brazo. A ella como que no le importaba lo que estaba
haciendo y lo apartó del otro niño. Pensé que tal vez estaba
enojada con él por algo. Se fueron
por ese camino
—Señaló detrás del escenario.
La madre de Seon Ho
había muerto cuando él era un bebé, Jonghyun pensó con creciente pánico.
—¿Cómo se veía ella? — preguntó la mujer.
—Era bonita. Y vestía muy bien, ya sabes, en un traje con zapatos
caros y un gran bolso Gucci.
Jonghyun apeló a los padres
en la fila.
—¿Me ayudarían a buscarlo? Esa no era la madre del niño y necesito
encontrarlo inmediatamente. Si lo encuentran o lo ven, por favor vayan con cualquier cajero y díganle dónde está.
Jonghyun corrió en la dirección
que la amable señora le había señalado. Sacó el móvil del bolsillo,
lo encendió y llamó a Minhyun.
—Hola hermoso. ¿Qué pasa? ¿No estás...
—Seon Ho ha desaparecido.
—¡¿Qué?! ¿Desaparecido dónde? ¿Qué pasó Jonghyun? ¿Dónde estás? — Minhyun
sonaba frenético. El corazón de Jonghyun golpeó y una sensación
de malestar se apoderó de su estómago.
—Creo que fue Hyuna —dijo en
el teléfono. —Una señora dijo que una mujer
lo tomó del brazo y lo apartó
y que se estaba quejando de él,
parecía enojada. Tiene que ser ella.
Ven hasta aquí por favor. Lo siento Minhyun. Estaba de pie justo al lado del escenario, hablando con un amigo de la escuela.
Había gemelos gritando en mi regazo y me quedé mirando por encima de él para asegurarme de que todavía
estuviera ahí hablando con este Kuan
Lin. La madre del niño pequeño estaba
ahí con ellos. Entonces la siguiente vez que miré,
se había ido. Sabe que no debe alejarse
de mi lado, entonces Hyuna debió haberle dicho algo para que se fuera
con ella. Lo lamento.
—Esa perra. Estoy en camino. Búscalo,
pero quédate en ese
piso. Mantendré un ojo a mi paso hacia la piso de abajo. Estoy tratando
de no enloquecer aquí.
—Lo siento Minhyun.
—Jonghyun no podía
disculparse lo suficiente.
—No es tu culpa. Ella estaba a la espera
de una oportunidad para vengarse
de mí por despedirla. Si daña un cabello de su cabeza,
me aseguraré de que su vida sea un infierno de ahora en adelante. Ayúdame a encontrarlo Jonghyun — La voz de Minhyun casi se rompió
en la última frase.
Jonghyun buscó en todo el piso, diciéndole
a cada cajero que pasaba que estuviera atento
y no entrara en pánico.
Miró por todos los rincones.
Deseó tener el poder para bloquear las puertas, pero tenía miedo de que ella ya lo hubiera sacado del edificio. Lo único que tendría que hacer era caminar en línea recta a la escalera
eléctrica, luego hacia abajo y fuera de la puerta principal.
Que Dios lo ayudara,
no podía soportar pensar en Seon
Ho con ella. Como dijo Minhyun, ¡perra!
Dobló una esquina y vio a Minhyun dirigiéndose hacia él. Se moría de ganas por entrar en los brazos de Minhyun,
pero ahora no era el momento.
—He buscado por todas partes
en este piso —dijo Jonghyun.
—¿Tienes alguna idea de donde lo llevaría
ella?
—No, pero Dios la ayude cuando la encuentre, vamos —
Minhyun hizo un gesto a Jonghyun para que lo siguiera.
Viendo a la mujer que había presenciado el secuestro, él agarró
el brazo de Minhyun
y lo atrajo hacia ella. Presentó
a Minhyun y le preguntó
si ella podía recordar alguna
otra cosa.
—En realidad, no.
Ella no era muy alta.
Estaba muy maquillada y tenía las uñas de color rojo brillante. Los ojos del muchacho se ampliaron mucho cuando ella le agarró la mano, como si estuviera
asustado, como si algo estuviera
mal. Lo siento no dije nada en ese momento
porque pensé que era su madre —Ella tomó la mano de su hija y se alejó.
Minhyun la vio irse. Jonghyun
podía casi sentir
cómo vibraba con la ira. Sus ojos, cuando
se volvió hacia Jonghyun, eran sombríos.
—¿Qué le está haciendo? ¿Por qué está haciendo esto? La policía,
tengo que llamar a la policía —Minhyun
sacó su teléfono mientras que Jonghyun estaba de pie
sintiéndose impotente, quería seguir buscando; pero sabía que no encontraría a Hyuna y a Seon Ho de pie en un pasillo en algún lugar esperando a ser encontrados.
Jonghyun escuchó a Minhyun dar información al operador del 119.
Estuvo de acuerdo en permanecer en la línea
hasta que llegara
la policía.
—¿Puedo cambiarme? Lo siento, pero no puedo volver y ser Santa
mientras Seon Ho se encuentra extraviado. Tengo que ayudar
a buscarlo.
—Sí, adelante. Voy a
correr hasta la oficina y al
ático para asegurarme de que no se lo llevó ahí. Nos encontraremos de nuevo aquí. Tenemos que encontrarlos. Jonghyun,
¿crees que va a hacerle daño? —Minhyun
nunca había sonado
tan vulnerable.
Jonghyun no podía evitarlo. Caminó hacia
él
y
puso
sus
brazos alrededor de Minhyun para un rápido
abrazo.
—No, vamos a encontrarlos y tienes
que prometerme que presentarás cargos cuando
lo hagamos —dijo.
Minhyun bufó.
—No lo dudes.
Jonghyun se apresuró
a cambiarse y pronto se encontró con Minhyun de vuelta
en el escenario de Santa,
ahora vacío. En poco tiempo un par de oficiales se presentaron. Se corrió la voz a través de la tienda y una multitud
se había reunido
mientras Minhyun y Jonghyun hablaban
con los oficiales Ong y Kang.
Jonghyun describió el traje de duende que Seon
Ho llevaba y les contó cómo había desaparecido. Minhyun
explicó el despido
de Hyuna semana
pasada y el reemplazarla con Jonghyun. Ambos
describieron el comportamiento abusivo de Hyuna hacia Seon Ho.
—¿Dónde está la madre
de Seon Ho? — preguntó el oficial Ong, mirando
a la multitud.
—Su madre murió cuando él era un bebé. Solo hemos sido él y yo por años.
Nunca lo dejaría
con Hyuna de buena gana — Frunciendo el ceño, Minhyun
se llevó una mano a la frente.
Jonghyun sabía lo que significaba el gesto. Minhyun tenía una migraña, pero no había manera de que fuera a sucumbir al dolor ahora.
—¿Qué debemos hacer oficiales? Voy a cerrar la tienda por si eso les ayuda, pero no hay manera de que podamos monitorear a todo el que se vaya. Hyuna posiblemente ya se lo ha llevado
fuera de la tienda. No me puedo imaginar lo que espera ganar. ¿Quiere
dinero por el rescate? Ella sabe que yo haría cualquier
cosa por Seon Ho. ¿O está tratando
de volverme loco? ¡Dios, no sé qué hacer! —Minhyun
se estaba agitando inevitablemente y Jonghyun sabía que era en parte debido al dolor de cabeza.
Sudor perlaba su frente y la tensión
apretaba los hombros y el cuello de Minhyun.
En cualquier otro momento habría hecho que Minhyun se recostara en una cama o un sofá y él lo masajearía, tratando
de ayudar a aliviar el dolor.
—¿Tienes algo que puedas tomar para el dolor de cabeza? — Jonghyun preguntó
en voz baja.
El oficial Kang lanzó una mirada de Jonghyun a Minhyun.
— ¿Está bien señor? ¿Tenemos que llamar a alguien, tal vez pedir una ambulancia?
—Es sólo una migraña. Tengo la medicina
en mi cuarto de baño — Minhyun intentó
sonar fuerte, pero Jonghyun podía decir que a su jefe el dolor lo estaba matando. —Jonghyun,
¿quieres ir a por eso para mí? Necesito una de las pequeñas pastillas
de color blanco. Mantén
tu celular.
Jonghyun corrió hacia el ascensor.
Cuando las puertas
se abrieron, vio el sombrero
del duende de Seon
Ho tirado en el suelo en la esquina.
Corrió hacia atrás lo suficiente para ver a Minhyun y a los policías y gritó.
—!Oficiales. Minhyun, aquí! — Luego se dobló hacia atrás para asegurarse de que nadie
se acercara al ascensor.
Cuando Minhyun se detuvo sin aliento junto a Jonghyun,
sus ojos se abrieron.
—Eso no estaba ahí cuando llegué abajo hace un rato — Se agachó para recogerlo, pero el oficial
Kang lo detuvo.
El estómago de Jonghyun cayó cuando el policía se puso los guantes de látex y colocó el sombrero en una bolsa de pruebas, al igual que en un episodio de CSI. Pensó que su corazón se detendría. Evidentemente Minhyun compartía la sensación, porque dio un paso atrás con una mano apretando su pecho.
—¿A dónde va esto? — el oficial Ong indicó el ascensor.
—Es un ascensor privado utilizado
principalmente por personal de oficina y por Seon Ho y por mí. Va a las oficinas en el quinto
piso y al ático donde vivimos. Ni siquiera se detiene en las otras
plantas —Minhyun habló
con una tenue voz. Jonghyun
sabía que no podía levantar
la voz mucho más que un susurro o la cabeza le golpearía
sin piedad.
—¿Ella sabe eso? —Preguntó el oficial Kang.
—Por supuesto, solía
usarlo todo el tiempo —respondió
—Entonces diría que después de que usted bajó, ella y Seon
Ho subieron a uno de esos pisos.
Jonghyun estuvo de acuerdo y sintió una ráfaga de esperanza. Todos ellos entraron en el ascensor,
los oficiales diciendo que buscarían en el piso de oficinas, instruyendo a Minhyun y a Jonghyun para revisar el pent-house.
Cuando fueron al pent-house, Minhyun fue directo al cuarto de
baño de su dormitorio y sacó una pastilla, apoyándose en el mostrador por un momento.
Jonghyun lo siguió
y cuando puso su cabeza en el pecho de Minhyun,
los poderosos brazos
de Minhyun se fueron a su alrededor. Sintió el estremecimiento de Minhyun y deseó poder hacer o decir algo para que se sintiera
mejor.
—¿Señor Hwang? —El oficial Ong llamó desde la puerta del pent-house. Se apresuraron hacia él y lo vio sosteniendo un pequeño rectángulo blanco. —Esto estaba en el suelo junto a la puerta
del ascensor —dijo tendiéndoles la mano hacia
ellos, —¿Sabe si es de su hijo?
—¡Sí! —Jonghyun exclamó.
—Es la goma de mascar
que le di. Trabaja
conmigo en la escena de Santa y si va a estar tan cerca de la gente tiene que tener buen aliento. Él y yo usamos este chicle. Siempre tenemos dos o tres en nuestros bolsillos
— Se volvió hacia Minhyun, con una sonrisa en su rostro. —Apuesto a que ese inteligente niño está dejándonos pistas. Primero el sombrero y ahora esto.
Vamos a ver si dejó algo más —Jonghyun tomó la mano de Minhyun, llevándolo fuera de la puerta y
de nuevo al ascensor.
Se bajaron en el piso de la oficina. Minhyun
se dirigió a su despacho y Jonghyun al suyo. Revisando
el baño de al lado, Jonghyun encontró
nada y volvió a salir,
sacudiendo la cabeza.
Minhyun hizo lo mismo.
Quedaban un par de oficinas
y la sala de almacenamiento al final del pasillo.
El oficial Kang se reunió
con ellos en el ascensor y habló en voz baja a la oficial Ong. Jonghyun se encaminó al final del pasillo.
Sus ojos estaban
fijos en una pequeña mancha blanca en la puerta de la sala de almacenamiento. Al acercarse se dio cuenta de que era otra pieza de chicle,
ésta más pequeña. Seon Ho había roto una pieza por la mitad y la dejó caer. Probablemente le quedaban
únicamente dos en el bolsillo.
¡Qué niño tan brillante!
—Minhyun, por aquí. Nos dejó otra pista —Jonghyun hizo un gesto a los otros. Los oficiales se apresuraron a él y Minhyun se movió tan rápido como pudo, teniendo
en cuenta que su cabeza probablemente se sentía como si fuera a estallar.
Los oficiales sacaron Jonghyun lejos de la puerta de la sala de almacenamiento.
—¿Qué hay ahí? —el oficial
Ong susurró.
—Es sólo un almacén de suministros necesarios en las oficinas. Cajas de papel,
artículos de escritorio… Hay un armario con suministros de limpieza para los conserjes
—Jonghyun les dijo.
—Hágase a un lado —dijo
el agente Kang,
la mano en su
arma. La habitación no estaba cerrada con llave y el hombre abrió la puerta y la empujó
de golpe. Nada se movía en su interior. Parecía
vacía.
El corazón de Jonghyun
se hundió.
Nu'est

5 Comentarios
Oh, Hyuna... ruega por tu alma, si es que la tienes, porque si te has atrevido a lastimar a Seon Ho, el haber robado las llaves de la oficina, será el más pequeño de tus problemas cuando Mingyu y Jonghyun den contigo... y hablando del pequeño Seon Ho... he quedado impresionada por su inteligencia al dejar las pistas necesarias para ser encontrado... pero si no está en el almacén, entonces donde??
ResponderBorrarDios que mujer tan loca espero que encuentren al pequeño es muy listo les dejo pistas gracias por el cap espero el siguiente bye.
ResponderBorraresa malvada hyuna espero no le haga daño a seon ho.......ojala y pronto los encuentren y la pongan tras las rejas.....
ResponderBorrarTenia que ser Hyuna, que no ve que Mingyu no le va a hacer caso y no tenia que agarrarla con el pebre niño, ojala que no le pase nada.
ResponderBorrarEsa mujer definitivamente esta loca y en muchos problemas después de esto, solo espero que no le pase nada a Seon Ho...
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