«Hey,
Siwon. Perdón por hacerte esperar tanto tiempo. Has seguido esas instrucciones,
¿no es así? Sólo bromeo. Sé que lo has hecho. No negarías mi último deseo.
Siempre pude pedirte cualquier cosa. Gracias por eso. Gracias por todo. Supongo
que ahora es justo que te diga porqué necesitaba que esperaras, ¿eh? Quiero que
te tranquilices un poco, para que puedas tomar lo que tengo que decirte con la
mente clara. No sé cómo voy a morir, pero supongo que, sin importar cómo, no va
a ser fácil para ti. Lo siento. Soy egoísta. Eso es parte de lo que tengo que
decirte. No que soy egoísta, eso ya lo sabes, pero hay algo que no habría hecho
si no lo fuera. (Bueno, aparte del hecho de que probablemente no me hubiera
suicidado… ¿es muy pronto para hacer bromas?) Supongo que habrás conocido a mi
hermanastro para ahora. Estoy seguro de que averiguaste por qué no te dije
sobre él o lo invité por aquí. O, estoy seguro de que piensas que lo tienes
todo resuelto. Él consume drogas, y habría añadido un nivel de estrés a mi vida
que habría desencadenado nuevos episodios para mí. Eso es lo que crees. No
estás equivocado. Es parte de porqué lo rechacé. (No es que lo haya rechazado
completamente. Le di dinero y le envié cartas. No soy cruel. Y lo amo; no me
malinterpretes.) No es todo, sin embargo. Aquí es donde entra en juego mi
egoísmo. Sé que me amas, Siwon. También sé que tú no lo ves. Sé que estás
aterrado con la idea. ¿Sabes cómo lo sé? Porque soy un genio. Nah, solo estoy
jugando contigo. Lo sé porque yo estoy igual. Sólo que estoy más consciente de
ello de lo que tú lo estás. Debería habértelo dicho, ¿no? Puedo escucharte,
hablándole al gato en tu habitación como cuando lo haces cuando crees que nadie
está escuchando. Debería haber ido hasta ti y decirte esto en persona. No voy a
hacerlo. ¿Por qué? Porque me gusta la forma en la que funcionamos. No quiero
estropearlo. No quiero que nada cambie. Puedes llamarme cobarde, pero no soy el
único aquí que tiene miedo de dar un paso adelante. No quiero algún arriesgado
romance cuando lo que tenemos es perfecto para mí. Toma un minuto para pensar
en lo que acabo de decirte. Está bien. El resto de esta carta no va a correr
lejos de ti.»
Siwon bajó
la carta como Hankyung había sugerido. Era una buena idea. Sus pensamientos
estaban corriendo demasiado rápido para soportarlo más.
¿Así que
Hankyung había estado enamorado de él? Siwon levantó las manos para frotarse
las sienes. ¿Por qué estaba diciéndole eso ahora? No es como si Siwon hubiera
ido ciego por la vida. Sabía que la posibilidad había estado allí, que con
frecuencia las líneas se volvían borrosas entre ellos, pero cada vez que Siwon
sentía como si allí debería haber más, Hankyung se retiraba como si sintiera
que se acercaban a la línea que no debían cruzar.
Un pesado
bulto se asentó en el intestino de Siwon. Esa noche… cuando Hankyung había
escrito esta carta. Siwon lo había visto escribiendo algo, la puerta de su
habitación estaba entreabierta. No queriendo perturbarlo, había recogido a Cherry
e ido a su habitación. Debió haber sido esa noche. Sólo una semana antes del
accidente.
Su
estómago se revolvió. Hankyung no había dicho una puta palabra, pero había
venido a la habitación de Siwon esa noche, se había instalado al lado suyo y
del gato. Siwon todavía podía oler el jabón de baño que usaba cuando cerró los
ojos. Hankyung había estado saliendo de un episodio esa semana. Las cosas
hubieran estado bien. Hankyung todavía estaría aquí con él si no fuera por un
conductor idiota. La injusticia, la ironía de todo eso quemaba a través de sus
venas como fuego líquido. La vida no era justa.
Esa
lección había sido perforada en su cráneo por tanto tiempo como podía recordar,
y sin embargo… necesitaba devorar el contenido de la botella de whisky en su
escondite de licor, o mejor aún, tomar la cosa, y lanzarla a través de la
habitación, y ver como se hacía pedazos contra la pared. No ayudaría, pero se
sentiría bien. Le proporcionaría una distracción para que no tuviera que pensar
sobre cómo las cosas podrían haber sido diferentes. Pero tendría que levantarse
y despertar al gato.
Cherry
parpadeó con sus grandes ojos abiertos hacia él como si supiera que estaba
pensando en ella. Siwon la rascó detrás de una oreja e hizo un movimiento para
quitársela de encima, pero hundió las garras en sus pantalones.
― Gato de
mierda. ―Ella ronroneó. Psicópata.― ¿Qué piensas Cherry? ―preguntó mientras
ella retraía sus garras.― ¿Crees que estaba enamorado de él? ―La rascó bajo la
barbilla, aunque fuera solo para darle a su mano algo que hacer.
Quizás
había estado enamorado de Hankyung. ¿Y qué? ¿Qué demonios sabía Hankyung sobre
el amor además de cómo mantenerlo al margen? ¿Y por qué traer el tema? ¿Por qué
ahora? Los ojos de Siwon ardieron, y tuvo que cerrarlos por un momento antes de
recoger de nuevo la carta. ¿Listo para leer? Está bien. No, no lo estaba. Pero
tenía que acabar con esto.
«Probablemente
te estás preguntando por qué siquiera te digo esto ahora. Es porque necesitas
darte cuenta que quieres amor. Lo sientes; sólo estás demasiado asustado para
admitirlo. Quizás me he ido y es demasiado tarde para nosotros, pero no quiero
que pases la vida solo debido a que estoy muerto. Puedo ser egoísta, pero no
voy a mantenerte para siempre. Hay otras personas. Esta es la otra parte de
porqué nunca quise que conocieras a mi hermano. Heenim no es como yo. Él se arriesga,
y él apostaría por ti. Entre una tonelada de malos novios, eres el premio
mayor. Él te habría arrebatado de mí justo bajo mi nariz. Arréglalo por mí, y
puedes tenerlo. Tienes mi bendición. Supongo que esto es un adiós entonces,
¿no? No quiero decir eso; suena triste. Lo siento. Nunca quise que estuvieras
triste. No estés demasiado desecho por mí. Estoy seguro de que solo obtuve lo
que quería. Puedes estar enojado conmigo. Eso tendría mucho más sentido.
Simplemente, sigue adelante, por favor. Te amo, y quiero que seas feliz.
Mereces ser feliz. Cuídate. Hankyung.»
Siwon tuvo
que detenerse de tomar la carta, desmenuzarla en una pequeña pelota, y
arrojarla a la chimenea en la sala, o fuera de la ventana. Eso fue malditamente
cruel. Hankyung no pudo simplemente mantener embotellados todos sus
sentimientos y luego descargarlos en él cuando era demasiado tarde. Y luego
añadir una orden encima de eso también. Hankyung no iba a decirle cómo sentirse
o a quién follar. Ni siquiera como último deseo. ¿De dónde había sacado el
pensar que simplemente podía decirle a Siwon que fuera por su hermanastro?
― Mierda.
Volvió a
meter la carta en el cajón. Si Hankyung hubiera creído en el amor, debería
haber actuado sobre eso mientras estaba vivo, no hacer planes sobre con quién
terminaría Siwon cuando él se hubiera ido.
Las
palabras de Heechul volvieron para atormentarlo.
― Ambos
estaban jodidos. ―Malditamente cierto. Al menos esto estaba jodido. Tener una
confesión de una persona muerta era jodido.
Siwon
cerró los ojos, pensando en todas las veces que había visto a Hankyung recoger
extraños. Ellos nunca habían sido exclusivos, y él había follado a otras
personas también, pero todavía odiaba saber que no podían ser todo el uno para
el otro. Si era amor o no, no lo sabía, y dolía pensar en ello.
Quería
regresar a pensar que había hecho lo correcto al no involucrarse con su mejor
amigo y socio comercial. Y quería darle un puñetazo a Hankyung por esa carta,
por decirle que se quedara con Heechul ahora que él estaba muerto. Lo que sea
que había sentido por Hankyung, no podía simplemente tomarlo y transferirlo a
otra persona. Heechul no estaría bien con eso tampoco.
Cherry se
giró en su regazo, y le acarició la piel suave del vientre. Quizás solo debería
conseguir otro gato. Esos eran mucho menos complicados. Ellos no le dirían qué
sentir o preocuparse por si los estaba comparando. Solo se rodarían y dejarían
que los mimara. Más o menos como Heechul se giraba para él. Pero a Heechul le
importaba si tenía sentimientos por su hermano. A Heechul le importaba si
estaba viendo a Hankyung en él.
La verdad
era que, a Siwon realmente no le importaba nada de eso cuando estaba follando a
Heechul. Cuando estaba follando a Heechul el cuerpo debajo de él, la sensación
de su piel sudorosa, la mirada de pura necesidad en sus ojos era realmente todo
lo que ocupaba su mente. Podía ocupar su mente por horas. Más de lo que el sexo
con Hankyung lo había hecho nunca. Y Siwon no quería pensar sobre lo que eso
significaba. En su cabeza, escuchaba a Hankyung llamarlo cobarde.
Cherry se
giró y saltó fuera de él. Justo a tiempo. Realmente necesitaba ese whisky ahora
y, después de eso, quizás una botella de escocés.
*****
Algo
despertó a Heechul a mitad de la noche. Mirando alrededor por lo que lo había
despertado esta vez, la última vez había sido solo una abeja zumbando en la
ventana, encontró una figura sombría de pie dentro de la habitación. ¿Era real
o era otra imagen creada por su mente? Los medicamentos hacían todo tipo de
cosas divertidas, casi como las drogas que no se suponía que tomara.
Cuando la
persona se quedó después de que Heechul parpadeó un par de veces, era seguro
asumir que era real.
― ¿Quién
está allí? ―preguntó. Su voz y su garganta comenzaban a sentirse normales
nuevamente.
― Buenos
días, Heechuly.
¿Heechuly?
¿Qué demonios?
― ¿Siwon?
La figura
en la sombra que sonaba como Siwon pero se comportaba demasiado raro para ser
realmente Siwon. Se acercó a su cama y se dejó caer en la silla de al lado.
Heechul se acercó a su mesa de noche y encendió la luz de lectura. Sus ojos le
dolieron por un momento pero se ajustaron lo suficientemente pronto al tenue
brillo.
Sip, el
tipo se veía como Siwon también. Quizás este era un sueño inducido por las
drogas después de todo. Cualquier otra cosa sería demasiado extraño. A menos
que… ¿era alcohol lo que olía mientras Siwon se acercaba?
― Pensé en
visitarte.
― Como no
lo has hecho en una semana. Y ahora vienes borracho. Me siento honrado. ¿Cómo
entraste? Las horas de visita debían haber terminado hace mucho.
Siwon se
encogió de hombros.
― Soy
rico.
Correcto.
― Siwon,
estás borracho; vete a casa.
― Sólo
tomé unas copas. ―Siwon le frunció el ceño.― Puedo manejar el alcohol.
La pausa
en su voz le dijo que no podía. Heechul hizo una mueca cuando se acordó de otra
persona que siempre había pensado que podía manejar el alcohol mejor de lo que
realmente lo hacía.
― ¿Por qué
estás aquí?
Heechul se
sentó en su cama. Obviamente, el hombre no iba a dejarlo solo. La ironía.
Apenas ayer estaba enojado porque Siwon lo había dejado solo. Tenías que ser
cuidadoso con lo que deseabas.
― Quería
verte.
― ¿Estás
feliz ahora? ―Heechul levantó una ceja hacia él. Siwon negó con la cabeza.
― No puedo
esperar para llevarte a casa. ―Una amplia sonrisa se extendió en la cara de
Siwon a pesar de su afirmación de que no era feliz.― Las cosas que te haré…
Heechul
parpadeó. Quizás si Siwon hubiera estado sobrio, el pensamiento lo habría
puesto caliente, pero ¿justo ahora? No. Era divertido, sin embargo.
― ¿Siquiera
te estás escuchando hablar?
― Voy a
encadenarte a mi cama, y nunca voy a dejarte salir de allí. ―Siwon se acercó,
apoyándose con las manos en el colchón. El olor de whisky escocés estaba sobre
todo él.― Voy a arrojar la llave.
― ¿Y luego
qué?
Heechul se
sentó inmóvil mientras Siwon alcanzó su rostro y le pasó dos dedos por la
mejilla como si estuviera estudiando un objeto de porcelana.
― Luego
voy a mirarte.
― ¿Sólo
mirar?
― Voy a
mirarte hasta que deje de ver a tu hermano.
Los
intestinos de Heechul se congelaron ante esas palabras. El toque de Siwon de
repente se sintió repulsivo.
― Si
querías eso, deberías haber añadido cirugía estética al contrato. ―Alejó la
cabeza.
Siwon rió.
Aparentemente esto era divertido para él. Aparentemente tampoco tenía idea de
lo que estaba diciendo.
― No, ―dijo.
―Me gusta cómo te ves.
― Acabas
de decir que…
― Me
encantan tus labios, ―Siwon continuó.― Especialmente los sonidos que hacen.
― ¿Podrías
dejar de confundirme? ―No era fácil que Heechul se confundiera con el
comportamiento de la gente, pero los borrachos eran difíciles. Siwon era
difícil. Había mucho que Heechul sólo podía imaginar, y los medicamentos no
hacían las cosas exactamente fáciles.
― Sólo
necesito dejar de ver a alguien que no eres.
¿Cómo se
supone que iba a reaccionar a eso? ¿Siquiera iba a recordar Siwon esto la
mañana siguiente?
― Las
vendas ayudan, ―Siwon continuó, apuntando a la cabeza de Heechul.
Heechul
levantó sus dedos hacia donde su piel comenzó a picar solo pensando en la
cicatriz de la incisión. Tal vez cuando su cabello creciera de nuevo, podría
pensar en pintarlo de nuevo.
― Uh…
―Heechul dijo inteligentemente, sin estar seguro de cómo responder.
― Podría
conseguirte una peluca, ―Siwon sugirió como si hubiera escuchado los
pensamientos de Heechul.
― ¿Qué
opinas de cabello verde?
― ¿O azul?
Podrías compartir una canasta con Cherry.
― Eres un
bastardo, ¿lo sabías?
―No,
―Siwon dijo, poniéndose de pie.― Yo soy solo yo y tú eres solo tú y creo que
eso me gusta. ―Caminó fuera de la habitación antes de que Heechul pudiera
decirle de nuevo que se fuera. ¿Qué diablos le ocurría esta noche?
* * * *
Siwon vino
de visita al menos una vez al día después de eso. Incluso vino sobrio. No se
podía decir que lo había hecho cambiar de idea, pero Heechul se dijo que lo
disfrutara de todas maneras. Hacía sus días menos aburridos, en cualquier caso.
Incluso si Siwon estaba trabajando en su laptop la mayoría del tiempo.
Eso es lo
que conseguía por salir con un CEO. No es que ellos estuvieran saliendo, en el
sentido estricto. Heechul todavía era una mascota de laboratorio, pero más
feliz. No es que eso lo detuviera de lloriquear durante los chequeos.
― Vamos,
¿Cuándo puedo irme a casa?
― Pronto,
―Kyuhyun dijo, revisando algo en el archivo de Heechul.
― ¿Cuán
pronto es pronto?
Kyuhyun le
lanzó una mirada aguda. Comprensible. Esta no era la primera vez que Heechul lo
había molestado. No había mucho más que pudiera hacer para entretenerse por
aquí.
― Estoy
empezando a preguntarme si en realidad puedo morir por no hacer nada.
― Ir a
casa también significa dejar los medicamentos, ―Kyuhyun le dijo,― Al menos, la
mayoría de ellos.
― No me
importa. Cualquier cosa siempre y cuando finalmente saliera de aquí.
― Querrás
drogas otra vez.
― Lo sé.
Pero tenía
que enfrentar eso tarde o temprano.
― Mantente
alejado.
Heechul
respiró profundamente.
― Si digo
que sí, me dejarás ir.
― Tres
días, ―Kyuhyun dijo. Heechul suspiró, pero no era realmente tan malo. No había
pensado que conseguiría algo de Kyuhyun, así que agradeció a su médico con una
sonrisa.― Pero sólo si comes todas tus comidas y dejas de hacer que las enfermeras
te cuelen chocolate, ―Kyuhyun añadió.
― Sí, Doc.
― Además,
nada de actividad física hasta el final de la semana. Sí, eso incluye sexo.
¿Hasta el
final de la semana? ¿Qué día era?
― Um…hoy
es…
― Lunes.
― No
puedes hablar en serio.
Kyuhyun
sólo le sonrió.
* * * *
― Vienes a
casa conmigo, ―Siwon le dijo en su visita tres días después, justo como Kyuhyun
había prometido.
Heechul le
sonrió a su Dom.
― ¡Al fin!
― Te traje
una bolsa de ropa para que te cambies.
Siwon lo
puso en la cama. Curioso, Heechul la abrió para mirar dentro. No podía esperar
para quitarse este estúpido traje de hospital.
― ¿Esto no
es de Hankyung, verdad?
― ¡Por
supuesto que no! ―Siwon parecía honestamente ofendido por la sugerencia de que
él habría tomado cualquier cosa del armario de su hermano.
― ¿Fuiste
de compras por mí? ―Heechul preguntó. Estas definitivamente no eran prendas de Siwon.
Demasiado pequeñas.
― Un
asistente las compró.
Que mal.
La imagen de Siwon de compras por él había sido divertida en su cabeza.
― No puedo
verte de excursión de compras de todos modos.
― Si
quieres que te compre ropa, deberíamos pasar por alguna de mis tiendas alguna
vez, ―Siwon dijo, en voz baja.
¿Ropa de
BDSM? Heechul nunca había entrado a esas tiendas. Esa mierda podía ser cara.
― No
tendrías que pagar allí.
― Pero te
gustaría.
― Sí.
Heechul podría
admitir eso. Lo que no podía admitir era lo mucho que quería que Siwon
obtuviera ciertas cosas para él. Como un collar, quizás. Heechul no era mucho
de mostrarle al mundo lo que hacía en el dormitorio, pero un signo de
compromiso de parte de Siwon sería agradable. Cualquier cosa para demostrar que
en realidad quería ser el Dom de Heechul en lugar de separar caminos tan pronto
como este experimento hubiera terminado.
― ¿Hay
algo mal? ―Siwon preguntó.
― ¿Eh?
― Simplemente
te desconectaste.
― No, está
bien. ―Heechul metió la mano en la bolsa con la ropa y revolvió un poco en
ella, viendo lo que iba a usar. Una sonrisa se extendió sobre su rostro cuando
vio los calcetines.― ¡Tú los emparejaste mal! ―O consiguió que su asistente lo
hiciera, pero lo que sea, eso era tan… dulce.
Siwon
trató de mantener una cara en blanco, pero Heechul vio la sonrisa tirando de
sus labios. Inclinándose le dio un beso rápido antes de que el otro hombre
pudiera alejarse o detenerlo.
― Me iré a
cambiar. Vayamos a casa.
Aunque no
fuera estrictamente su casa a la que iban a ir.
* * * *
Era completamente
ridículo. Heechul se había levantado, vestido, y luego se fueron directamente a
casa. Nada de eso debería haberlo agotado tanto como lo había hecho. Y aún así,
cuando entró a la casa, podría haber ido directamente hacia su habitación y
caído en la cama como si no quisiera salir de ella por una semana.
― Tengo
sueño, ―dijo, girándose hacia Siwon, que llevaba su bolsa.― No puedo creer que
tenga sueño otra vez.
― Estuviste
con una medicación pesada hasta esta mañana. No estoy sorprendido.
― Esto
apesta.
― Dale
tiempo. ―Siwon cerró la puerta con llave y colgó su chaqueta.― Sólo duerme.
― ¿Tengo
otra opción? ―Heechul subió las escaleras, escuchando los pasos de Siwon seguir
detrás de él. Su mano se cerró alrededor del mango de la puerta de la habitación
de Hankyung cuando Siwon agarró su brazo para arrastrarlo más allá.― ¿Qué…
― Habitación
equivocada, cariño, ―Siwon dijo.― Te prometí que estarías en mi cama en poco
tiempo, ¿no?
― Kyuhyun
dijo…
― Sé lo
que dijo. Me lo dijo al menos tres veces. Por día. Todavía vas a dormir en mi
cama. Te quiero donde pueda verte.
― Amigo,
eso es espeluznante.
― Amigo, ―Siwon
lo copió,― tuviste una cirugía importante. No voy a dejarte sin supervisión por
un tiempo.
― Está
bien, bien, ―Heechul dijo cuándo Siwon abrió la puerta de su habitación y los
dirigió hacia adentro.
― Bueno.
Así que duerme un poco, y prepararé una comida para más tarde. Algo nutritivo,
no la mierda que te gusta comer.
Heechul lo
miró sospechosamente mientras se despojaba de su ropa para prepararse para
dormir.
― ¿Vas a
cocinar?
Siwon se
encogió de hombros.
― Un
hombre debe alimentarse. Y Hyoyeon tiene unos días libres para ir a ver a su
familia. Ahora duerme.
― Sí, jefe.
―Heechul se arrastró bajo las sábanas.
A medida
que la semana se acercaba a su final, se le hizo difícil dormir. Al principio,
había sido agradable, dormir en la cama de Siwon. Siwon probablemente no había
tenido la intención de que hubiera caricias ni acurrucarse, pero nadie había
detenido a Heechul cuando cada noche se acercaba un poco más.
Algunas
noches, simplemente se quedaba dormido y se despertaba casi tumbado encima de Siwon,
pero a veces, lo hacía intencionalmente también. Probablemente no debería, pero
Siwon era cálido y olía bien. Era como dormir con una descomunal almohada
afelpada recién salida de la limpieza en seco. Sólo que no lo era, porque las
almohadas no tenían forma de cuerpos que lo encendieran.
Era
difícil irse a dormir cuando estabas luciendo una erección por el hombre a tu
lado, pero no era eso lo que hacía sus noches difíciles. No, como Kyuhyun había
predicho, las ansias por drogas habían regresado. La cantidad mínima de
medicamentos que estaba tomando todavía no eran suficientes para evitarlos. Así
que pasó de no hacer nada excepto dormir a no dormir en absoluto.
― Eres
como un Koala, ―dijo Siwon el sábado por la noche cuando Heechul agarró su
brazo quizás un poco demasiado apretado.
Aflojando
sus dedos alrededor de la piel de Siwon, Heechul contempló si debería decir
algo. No era como si Siwon pudiera ayudar, incluso si Heechul confesaba, pero
si iba a ser apretado hasta la muerte una noche, probablemente merecía saber
por qué.
― No puedo
dormir, ―Heechul dijo.
― ¿Por qué
no?
Mientras
esperaba ser juzgado, Heechul apoyó la cabeza en el pecho de Siwon. Se
levantaba y caía rítmicamente, casi como si el otro hombre estuviera dormido.
Estando acostado allí con él se sentía como estar en un barco, en el ojo de un
tornado que no podía tocarlo mientras Siwon estaba sosteniéndolo. Siwon lo
hacía querer ser el tipo de persona que podía superar una adicción.
― ¿Por qué
empezaste a usarlas? ―Siwon preguntó eventualmente, acercando una mano a la
espalda de Heechul, como si le dijera silenciosamente que no iba a salir de
aquella habitación.
― No lo sé,
―Heechul dijo.― No, realmente, ―añadió antes de que Siwon pudiera hacer algún
comentario al respecto.― Era sólo… bueno, si tuviera que resumirlo en tres
palabras, diría ‘mi primer novio.’ Él me metió en ello. Drogas suaves al
principio. ―Heechul hizo una pausa.― No lo culpo, sabes. ―No tenía idea de por
qué sentía que tenía que defender a ese cabrón, pero era un simple hecho.―
Sukkie me introdujo en las drogas, pero no es la razón por la que seguí
usándolas.
Heechul
apretó los dientes al recordar su propia estupidez. Él podría haber salido
entonces, pero no lo había hecho. Sólo se había centrado en esa victoria que le
había dado consumir drogas: había sido capaz de dejar de cortarse. Esas
cicatrices se estaban poniendo feas.
― ¿Por
qué, entonces? ―Siwon preguntó.
Heechul
respiró profundamente. No había manera fácil de resumir cada paso incorrecto
que había tomado. Era como si alguien le hubiera entregado una brújula amañada
al nacer y la hubiera seguido religiosamente por demasiado tiempo. Medio
tumbado encima de Siwon, se encogió de hombros.
― Era más
fácil que parar.
Si Siwon
lo iba a juzgar por eso, no había nada que hacer al respecto. Cerrando sus
ojos, trató de ignorar el familiar deseo roer sus entrañas. Respiró el olor de Siwon
como si pudiera recurrir a algo de esa fuerza residiendo en el cuerpo debajo de
él.
Siwon habló.
― Supongo
tendemos a hacer lo que es más fácil, ¿no?
Heechul
parpadeó hacia Siwon, aunque en la oscuridad, no podía ver mucho.
― ¿Estás
poniéndote todo profundo conmigo? ¿Ahora? ¿A las 3:00 a.m.?
No tenía
idea si realmente eran las 3:00 a.m., pero era tan buen cálculo como
cualquiera.
― ¿Hay un
mejor momento?
― Tal vez
cuando no esté arrastrándome fuera de mi piel porque una parte de mí quiere
golpearte y escapar.
― Como si
pudieras hacer eso. ―Había desafío en la voz de Siwon, pero la forma en que los
brazos de Siwon se cerraron alrededor de la espalda de Heechul no dejó duda de
que Heechul no podría hacer tal hazaña si quisiera.
Una
extraña sensación de confort lo llenó. Por mucho que odiaba su estómago
revuelto y su cuerpo manteniéndolo despierto en ese momento, Siwon era su
primera oportunidad real de alguna vez dejar las drogas. Nunca se dejaría
admitir lo mucho que quería eso antes.
― Nunca
quise ser así, ―dijo en voz alta, como si eso hiciera que el hecho fuera más
cierto.
― ¿Cómo
qué? ¿Un adicto?
La mirada
de Heechul se arremolinó en la oscuridad de la habitación. No podía encontrar
nada que lo distrajera de la incomodidad en su mente. Catorce años y él no
podía simplemente hablar sobre sus padres. Al diablo. Era tiempo de crecer un
poco.
― Como mis
padres. ―De alguna manera esas tres palabras hicieron el camino fuera de su
garganta sin quemarlo en el proceso. Siwon posiblemente no podía entender el
milagro que era eso.
― Ya veo, ―Siwon
dijo.
Heechul
negó con la cabeza.
― No lo
haces.
Nunca le
había dicho a nadie la historia completa. Ni siquiera a Hankyung. ¿Por qué? No
estaba seguro. Le decía todo a su hermano, pero nunca exactamente lo que pasó
el día que su madre murió. Como si Hankyung lo hubiera rechazado a causa de la
verdad. El temor de Heechul por el tema
era ilógico, pero aún se aferraba a él. Y nunca conseguiría decirle a su
hermano ahora. Lo más cerca que podría llegar era decirle a Siwon.
― ¿Qué es
lo que no veo?
Heechul
abrió su boca sólo para decir nada. Su garganta se contrajo como lo había hecho
siempre cuando era niño. No habló por un año después del… incidente, y
aparentemente, todavía no había levantado el bloqueo mental en este tema en
particular. ¿Cómo podría, cuando sólo pensar en ese día era suficiente para
sacarlo de balance? Él era un adulto crecido y esa mierda, siempre y cuando
nadie activara sus recuerdos.
― Hey. ―Siwon
agarró la barbilla de Heechul para hacerlo mirar hacia arriba.― Háblame, ―dijo.
No, él no
lo dijo. Lo ordenó. Había una diferencia. Siwon no perdió el tiempo con suaves
gestos y cosas dulces que no le darían nada. En su lugar, dio una orden. La
única cosa que tenía oportunidad de funcionar. Mirándolo en la oscuridad, Heechul
tragó saliva.
― Habla, ―Siwon
repitió.― Dime lo que no estoy viendo. Tiró del cabello de Heechul, y era todo
el enfoque que Heechul necesitaba para empujar las demasiado vívidas imágenes
de nuevo en su mente.
― Ese día
yo… tuvimos un examen. En la escuela. Matemáticas.
No algo
con lo que Heechul usualmente luchaba, pero lo había estropeado entonces. Se
había distraído demasiado con la tormenta ocurriendo afuera. No había fallado,
no por mucho, pero no había conseguido una puntuación perfecta tampoco. Hankyung
lo había hecho. Hankyung siempre lo hacía.
― Yo no lo
hice… no lo hice demasiado bien, ―continuó. Esto todavía era fácil. Esto
todavía no había pasado la línea de no regreso. Todo mundo tiene un mal examen
alguna vez ¿verdad?
― ¿Qué
sucedió? ―Siwon preguntó. Ese era el punto crucial, ¿no?
Heechul
negó con la cabeza.
― Lo
arruiné. ―No podía hacer esto. ¿Qué importaba si le decía a Siwon? No iba a
cambiar nada. Nadie se beneficiaría porque él se obligara a enfrentar algo
sobre lo que nunca quería pensar de nuevo. ¿No era lo suficientemente malo que
su mente forzara sus recuerdos sobre él? ¿Por qué se haría eso?
― Sabes
cómo me siento acerca de renunciar. No puedes dejarme en suspenso.
Siwon no
soltó su agarre en el pelo de Heechul, haciendo imposible para Heechul enterrar
su cara en su pecho y dejar de pensar.
― No
quiero hablar de eso.
― Mala
suerte, ―Siwon dijo.― Me pusiste curioso.
La
curiosidad mató al gato. Las palabras descansaron en la punta de su lengua,
pero Siwon apretó su agarre de una forma que le dejó saber que insolentes
comentarios no eran lo que él quería. Maldito maniático del control.
― Nada te
va a pasar si me dices, ―Siwon dijo.
― ¿Quieres
que me angustie solo para saciar tu maldita curiosidad?
― No
exactamente.
Antes de
que Heechul pudiera reaccionar a esa declaración, Siwon levantó a Heechul como
si no pesara nada, poniéndolos cara a cara.
― No soy
ciego. Puedo ver que lo que sea que es, es grande. Al menos para ti. Y vas a
decirme al respecto. Sólo para comprobar que puedes.
― Nunca le
dije a los doctores; ¿Por qué te lo diría a ti?
Siwon dio
un suspiro frustrado.
― Porque
no voy a preguntar amablemente. ―Rozó sus labios juntos muy ligeramente como
para acentuar esa declaración.― Puedes jugar por todo el tiempo que quieras, ―dijo.―
Pero créeme, voy a sacar eso de ti. Bien podrías confesar ahora. Quizás
después, incluso podemos dormir un poco.
Siwon
entrelazó sus piernas como si dijera que o bien ambos o ninguno iría a dormir.
Genial. Ahora la adicción y la psicosis de Heechul no sólo estaba manteniéndolo
levantado a él; sino también a Siwon.
Heechul
apretó los dientes. Si quería una oportunidad con este hombre, era mejor que
comenzara a hablar. La respiración de Siwon resopló contra su piel, y Heechul
sacó fuerza de su proximidad como un niño asustado del monstruo en su armario.
Quizás era lamentable, pero era así.
― Papá
estaba enojado conmigo. ―No había dicho la palabra papá en tanto tiempo que se
sentía extraña en su lengua.
― Sigue
hablando, ―Siwon dijo sin aflojar su agarre, y Heechul no podría haber seguido
si lo hubiera hecho.
― Me llamó
estúpido. Creo… creo que estaba borracho. ―Diciéndolo, olía el alcohol en el
aliento de su padre como si el hombre estuviera de pie frente a él justo en ese
momento. Heechul arrugó su nariz.― Creo que voy a enfermarme.
― Estarás
bien. Continúa.
El sonido
de la voz de Siwon disipó el extraño olor, recordando a Heechul la realidad,
aquí y ahora. Papá estaba en la cárcel. Papá no podía respirar su olor a
alcohol sobre él. Si había justicia, él estaba teniendo mucha diversión con los
otros presos.
― Me
preguntó por qué no podía ser como Hankyung. Preguntó por qué siquiera tenía
dos de nosotros corriendo alrededor. Un desperdicio de dinero y comida, ―dijo. Una
vez que las compuertas se abrieron, las palabras se derramaron. Habían sido
contenidas por demasiado tiempo, siempre en el fondo de su mente.
Con las
palabras vinieron los recuerdos. Podía ver el ceño enojado en la cara de su
padre, la mirada preocupada en la de su madre, un poco desenfocada.
― ¿Te
bebiste esa botella de escocés por tu cuenta? Pensé que íbamos a compartir.
Tomando
una respiración profunda, Heechul se enfocó en el calor del cuerpo de Siwon
contra el suyo, manteniéndolo anclado en la realidad mientras las imágenes
amenazaban con arrastrarlo lejos.
― Tenía un
arma, ― dijo.― Nunca había tenido un arma antes. ―Papá había arrojado botellas
y golpes ocasionales, pero esa fue la primera vez que Heechul vio la pistola.― Creo
que acababa de obtenerla. Creo que sólo quería dar un espectáculo. No creo que
en realidad… no creo que haya pensado alguna vez en lo que estaba haciendo. ―Heechul
hundió la cabeza en el cuello de Siwon. Era cálido y seguro. Lo que vino
después era la parte más difícil.
― Heechul…
Siwon no
habló en voz alta, pero su voz sostenía una firmeza que era difícil de ignorar.
Todavía estaba usando su voz de Dom. Si hubiera cambiado a algo más suave, Heechul
habría tomado ventaja de un punto débil sin vacilar. Le habría pedido a Siwon
que se olvidara de todo otra vez. Pero el otro hombre le hizo saber, con una
simple palabra, que no había tal opción. Este era el momento de la verdad.
― Él tenía
un arma, ―Siwon resumió.― ¿Qué hizo con ella?
Heechul
abrió sus ojos para ver a Siwon. Si se pudiera enfocar en el otro hombre, si
pudiera enfocarse en este ser real en lugar de los recuerdos ocultándose en su
mente, entonces quizás podría superarlo todo y todavía emerger sano del otro
lado.
― Él me
agarró. ―Su voz estaba calidad automática mientras trataba de distanciarse de
la historia.― Me sujetó por el cuello. Presionó el arma contra mi sien. Él iba
a dispararme… ―Heechul se interrumpió.
― No lo
hizo, ―Siwon dijo. Heechul parpadeó hacia él como si tuviera que reconfirmar
ese hecho. No le habían disparado ese día.― Él no te disparó.
― Iba a
hacerlo.
― Pero no
lo hizo.
― No, no
lo hizo.
Pero
cuando pensó de vuelta en ese día, aún podía sentir la fría presión del metal
contra su piel.
― Continúa,
―Siwon dijo.― No has terminado.
Heechul
inhaló. ¿Cuándo comenzó a temblar su respiración? Siwon no dio indicación de
haberlo notado.
― ¿Qué
pasó después?
― Oí el
desbloqueo de seguridad. ―Como un niño, no había sabido exactamente lo que
había escuchado. Ese sonido que las armas hacían antes de explotar. No tenía un
nombre para ello, pero permanecía claro en su memoria. Todos los pequeños detalles
de esos pocos minutos estaban grabados en su cerebro para siempre. Heechul
perdió la cuenta de las veces que los había revivido. Siempre ese mismo puto
día.
― ¿Qué
pasó entonces?
La
pregunta de Siwon lo trajo de vuelta a la realidad. Tenía que terminar la
historia para que pudiera volver a no pensar en ello.
― Mamá. ―Mamá
era casi tan difícil de explicar cómo papá.― Me alejó de él. Eso lo enojó. Lo
enojó más. Yo… retrocedí hasta la pared. No podía dejar de mirar. Debería haber
huido.
Debería haber
simplemente subido las escaleras, pero se había quedado; había estado
congelado. Un objetivo perfecto para apuntar de nuevo. Sólo que cuando la bala
finalmente salió de la pistola; se alojó en el pecho de su madre en su lugar.
Ella lo había protegido.
― Me
apuntó, quería matarme, pero mató a mi mamá.
Todavía
podía sentir su sangre en sus manos. Es sólo un recuerdo. No es tu culpa. No
importaba cuántas veces se dijera eso. Si sólo hubiera huido de la escena, si
no sólo no hubiera enojado a su papá ese día, quizás nada habría sucedido.
― Heechul,
oye, mírame.
Siwon
sonaba como si no fuera la primera vez que decía eso. En algún momento,
completamente desapercibido por Heechul, había encendido una lámpara de mesa.
― Está
bien, ―dijo.― ¿Quieres tomar una de tus pastillas?
Heechul
frotó sus manos sobre su rostro, tratando de recuperar un poco de sentido.
― No, ―dijo
entonces.― No, no quiero pastillas. ―Las malditas cosas nunca resolvían nada.― En
verdad podría recurrir a algunas drogas reales.
― No hay
trato.
Heechul le
dio una tensa sonrisa. Lo mejor que pudo conseguir.
― No lo
creo. ―Su mano tembló cuando agarró el brazo de Siwon.― Nunca me hagas hablar
de eso otra vez. Siwon se inclinó hacia abajo para colocar un beso en su frente.
― No si no
es necesario, ―dijo entonces. Heechul negó con la cabeza.
― Yo
nunca… Ni siquiera Hankyung sabía eso. No todo.
― Está
bien; ya pasó todo. ―Siwon acunó la parte de atrás de su cabeza y lo empujó
hacia adelante hasta que sus frentes se alinearon, sus narices casi presionando
juntas. Su mirada perforándolo.― Es un recuerdo doloroso, ―Heechul se dejó
engañar por el sonido de la voz de Siwon que se deslizó como terciopelo sobre
sus sentidos.― Pero eso es todo lo que es, sólo un recuerdo. ―Siwon presionó
sus labios juntos, girándolos hasta que estuvo acostado encima de él.
Heechul no
se resistió, no pensó en ello. Se relajó en el beso mientras la lengua de Siwon
se clavaba en su boca. Estaba más allá de exhausto, mental y físicamente, para
levantarlo, pero se sentía bien. Sentir el cuerpo de Siwon contra el suyo era
agradable. La conexión era agradable. Frotó su nariz con la de Siwon, y chispas
de algo que no se atrevía a definir corrieron directo a su sangre.
Nada
estaba bien, pero sabía, en este caso, que iba a estarlo. Siwon iba a hacer que
estuviera bien. Sin darse cuenta, Siwon le había dado una más grande influencia
en su bienestar emocional que con la que se sentía cómodo, pero ahora no podía
dar marcha atrás.
Cerrando
su boca, abrió sus ojos para ver a los de Siwon. Que estaba buscando, no tenía
idea, pero se había abierto para el hombre, y quería algo a cambio.
― ¿Hay
algo mal?
― ¿Qué te
pasó a ti? ― Heechul preguntó.
Él acababa
de revelar el mayor secreto de su infancia, y él no sabía nada de la historia
de Siwon en absoluto. A muchos de los niños que crecían en hogares de acogida
no les gustaba hablar de ello, Heechul podía entenderlo, pero quería saber
acerca del hombre a quien se estaba entregando.
― ¿Cómo
terminaste en el sistema?
― Mi
historia no es ni de cerca tan trágica. ―Siwon se acostó a su lado, con los
ojos fijos en los de Heechul.― No hay mucho que decir, en realidad.
― Dime de
todos modos.
― Mi padre
abandonó a mi madre tan pronto como se enteró que estaba embarazada. ―Siwon
dijo las palabras padre y madre con tanto desprecio en su voz que estaba claro
que no le gustaba referirse a esas personas de esa manera.― Mi madre me entregó
a mi abuela. ―Su mirada se suavizó.
― Te
gustaba tu abuela, ―Heechul dijo.― ¿Qué le pasó?
― Avanzada
edad. ―Siwon trató de encogerse de hombros, pero no era convincente.― Tuve que
regresar con mi madre, pero, bueno… solo digamos que no era apta para criar
niños. Ella tenía otro después de mí que entró en el sistema antes que yo. La
abuela nunca lo supo.
Heechul
trazó una línea hacia abajo por el pecho de Siwon mientras hablaba.
― Lo
siento, ―dijo, tratando de mantener al menos la mitad de la mente en la
conversación.― ¿Alguna vez supiste algo acerca de ese niño?
Siwon negó
con la cabeza.
― No. Creo
que no importa. Yo no estaba sólo. Tenía a Hankyung.
Heechul se
encogió ante esas palabras. ¿Podría ir al infierno por estar celoso de su
hermano muerto? Probablemente. ¿Valdría la pena? Heechul observó las curtidas
líneas del estómago firme de Siwon. Quizás.
― Lo
siento por lo que dije el otro día. ―Heechul se subió en Siwon y lo miró a los
ojos.― Acerca de ti y Hankyung estando jodidos y todo. ―Respiró profundamente.
Ahora tenía que hablar sobre algo más que no le había dicho a nadie. Algo
demasiado personal para compartirlo. Pero Siwon podría ser la única persona que
lo consiguiera.― Sé que Hankyung era tu mejor amigo y que lo extrañas, ―Heechul
empezó.― Sé lo que se siente extrañar a Hankyung. Créeme; lo sé.
― Fueron
separados, ―Siwon dijo.
¿Cuánto sabría de la historia?
― Lo
fuimos.
― ¿Ninguna
casa quiso tomarlos a los dos?
Heechul
negó con la cabeza.
― No
exactamente. Hankyung fue enviado a una casa, pero ellos me mantuvieron en el
centro.
― ¿Por qué
no te enviaron a ti?
Esto era difícil de hablar.
― No
estaba listo, ―Heechul dijo.― Y ellos querían asegurarse de que Hankyung y yo
nos manteníamos separados. Ellos pensaban que sería mejor para ambos si
estuviéramos separados.
Siwon le
lanzó una mirada escéptica. Si, la historia no tenía sentido cuando no sabías
todos los hechos. Pero compartir todos los hechos era embarazoso. Significaba
admitir que esto también era su culpa. Hankyung lo había visto venir. Había
instado a Heechul a ganar cierta distancia antes de que los forzaran a hacerlo,
pero Heechul no había escuchado. Mantener distancia había sido imposible. Necesitaba
a su hermano demasiado.
Heechul
tragó saliva.
― No podía
superar lo que había visto. Eso sólo… seguía repitiéndose en mi mente. Todo lo
demás dejó de importar. No tenía ganas de hablar con nadie o hacer nada o
seguir las reglas del centro. Estaba… simplemente no estaba allí.
― ¿Pero Hankyung
llegaba a ti?
― Algo así,
―Heechul dijo.― No siempre. ―Hankyung lo había odiado esos días cuando Heechul
no hacía lo que él decía. Como los días que Heechul ignoraba el buen consejo
que le había dado.― Hablaba con él, ―Heechul dijo.― Porque él era mi hermano,
¿sabes? Hablar con él era natural. Había estado conmigo toda mi vida.
Nunca
creyó que alguien más podría entender eso, pero quizás Siwon podría. Al menos
él había conocido a Hankyung, y sabía lo que se sentía la pérdida. La forma en
que se relacionaban con Hankyung era diferente ya que Heechul obviamente nunca
había querido follar a su hermano, pero al final del día, ambos habían perdido
alguien a quien amaban.
― No podía
bloquear a Hankyung, ―Heechul trató de explicarlo.― En el centro, él se
convirtió en mi única conexión hacia el resto del mundo.
― Así que
el personal lo mandó lejos para que te abrieras con otras personas.
Heechul
asintió.
― Es una
mierda.
Eso lo
resumía muy bien.
― Mucho, ―Heechul
dijo.― No sé cómo te sentiste cuando… pero cuando perdí a Hankyung, me sentí
como si alguien alcanzara dentro de mi pecho y arrancara mi corazón y lo
reemplazara con una piedra. Acababa de perder a mis padres y luego… ―Luego
perdió al resto de su familia.
Siwon lo
miró con algo que parecía simpatía en sus ojos oscuros.
― Fue por
lo que dejé la clínica ese día, ―Heechul continuó.― Vi a Hankyung irse una vez.
No podía hacerlo de nuevo. Es una mierda. Duele, y molestarte por extrañarlo
fue un movimiento estúpido.
― ¿Mejoró?
―Siwon preguntó.
― No lo
sé. Supongo que todavía estoy esperando que algo bueno suceda.
― En mi
experiencia, las cosas buenas no suceden. Tú haces que sucedan.
Mirando al
determinado par de ojos de Siwon, no era difícil creer que confiaba en lo que
decía. Probablemente tenía razón también. La vida de Heechul no iba a cambiar a
menos que hiciera algo al respecto, y quizás era hora de comenzar. Tal vez
podía empezar perseguir esa única cosa buena que estaba justo frente a él.
― Es
imposible cuanto te quiero ahora mismo, ―dijo, inclinándose hasta que su
aliento cayó en los labios de Siwon. Ni siquiera estaba duro, pero era cierto.
― ¿Sí? ―Si
Siwon estaba sorprendido por el cambio de tema, no lo mostró. Con una mano en
su cuello, Siwon lo acercó.― ¿Cuánto?
Heechul
respondió besándolo. No había forma que se resistiera a la tentación por mucho
más tiempo. Siwon sabía a especias y a sexo y hombre, y las hormonas se precipitaron
a través del cuerpo de Heechul sólo con sentir sus lenguas moverse juntas.
Entonces Siwon rompió el beso, inclinando la cabeza.
― Mañana,
―habló en el oído de Heechul.― Mañana voy a tenerte.
Mañana no
podía llegar lo suficientemente rápido.
Continuará…

3 Comentarios
Hablaron de su pasado y Heechul confío en Siwon pero entre los dos esta el fantasma de Hangeng sera que pueden superarlo, gracias por el cap espero el siguiente bye.
ResponderBorrarLa carta que Han dejó para Siwon, no hizo más que confundirlo y que mejor forma que sacarse las dudas de encima que... bebiendo... será que la confesión que le hizo Heechul sobres el por qué de su adicción a las drogas, lo hará desistir de tomar???... y cuando el mañana llegue, el chip que ahora lleva Hee funcionará??
ResponderBorrarSiwon utilizo el poder que tiene sobre Heechul para ayudarlo a aceptar lo sucedido en el pasado... ese Heechul se esta enamorando de Siwon, como es psible q sienta celos.. jajjaja
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