Experimento De Amor... CAPÍTULO SEIS





«Hey, Siwon. Perdón por hacerte esperar tanto tiempo. Has seguido esas instrucciones, ¿no es así? Sólo bromeo. Sé que lo has hecho. No negarías mi último deseo. Siempre pude pedirte cualquier cosa. Gracias por eso. Gracias por todo. Supongo que ahora es justo que te diga porqué necesitaba que esperaras, ¿eh? Quiero que te tranquilices un poco, para que puedas tomar lo que tengo que decirte con la mente clara. No sé cómo voy a morir, pero supongo que, sin importar cómo, no va a ser fácil para ti. Lo siento. Soy egoísta. Eso es parte de lo que tengo que decirte. No que soy egoísta, eso ya lo sabes, pero hay algo que no habría hecho si no lo fuera. (Bueno, aparte del hecho de que probablemente no me hubiera suicidado… ¿es muy pronto para hacer bromas?) Supongo que habrás conocido a mi hermanastro para ahora. Estoy seguro de que averiguaste por qué no te dije sobre él o lo invité por aquí. O, estoy seguro de que piensas que lo tienes todo resuelto. Él consume drogas, y habría añadido un nivel de estrés a mi vida que habría desencadenado nuevos episodios para mí. Eso es lo que crees. No estás equivocado. Es parte de porqué lo rechacé. (No es que lo haya rechazado completamente. Le di dinero y le envié cartas. No soy cruel. Y lo amo; no me malinterpretes.) No es todo, sin embargo. Aquí es donde entra en juego mi egoísmo. Sé que me amas, Siwon. También sé que tú no lo ves. Sé que estás aterrado con la idea. ¿Sabes cómo lo sé? Porque soy un genio. Nah, solo estoy jugando contigo. Lo sé porque yo estoy igual. Sólo que estoy más consciente de ello de lo que tú lo estás. Debería habértelo dicho, ¿no? Puedo escucharte, hablándole al gato en tu habitación como cuando lo haces cuando crees que nadie está escuchando. Debería haber ido hasta ti y decirte esto en persona. No voy a hacerlo. ¿Por qué? Porque me gusta la forma en la que funcionamos. No quiero estropearlo. No quiero que nada cambie. Puedes llamarme cobarde, pero no soy el único aquí que tiene miedo de dar un paso adelante. No quiero algún arriesgado romance cuando lo que tenemos es perfecto para mí. Toma un minuto para pensar en lo que acabo de decirte. Está bien. El resto de esta carta no va a correr lejos de ti.»


Siwon bajó la carta como Hankyung había sugerido. Era una buena idea. Sus pensamientos estaban corriendo demasiado rápido para soportarlo más.

¿Así que Hankyung había estado enamorado de él? Siwon levantó las manos para frotarse las sienes. ¿Por qué estaba diciéndole eso ahora? No es como si Siwon hubiera ido ciego por la vida. Sabía que la posibilidad había estado allí, que con frecuencia las líneas se volvían borrosas entre ellos, pero cada vez que Siwon sentía como si allí debería haber más, Hankyung se retiraba como si sintiera que se acercaban a la línea que no debían cruzar.

Un pesado bulto se asentó en el intestino de Siwon. Esa noche… cuando Hankyung había escrito esta carta. Siwon lo había visto escribiendo algo, la puerta de su habitación estaba entreabierta. No queriendo perturbarlo, había recogido a Cherry e ido a su habitación. Debió haber sido esa noche. Sólo una semana antes del accidente. 

Su estómago se revolvió. Hankyung no había dicho una puta palabra, pero había venido a la habitación de Siwon esa noche, se había instalado al lado suyo y del gato. Siwon todavía podía oler el jabón de baño que usaba cuando cerró los ojos. Hankyung había estado saliendo de un episodio esa semana. Las cosas hubieran estado bien. Hankyung todavía estaría aquí con él si no fuera por un conductor idiota. La injusticia, la ironía de todo eso quemaba a través de sus venas como fuego líquido. La vida no era justa.

Esa lección había sido perforada en su cráneo por tanto tiempo como podía recordar, y sin embargo… necesitaba devorar el contenido de la botella de whisky en su escondite de licor, o mejor aún, tomar la cosa, y lanzarla a través de la habitación, y ver como se hacía pedazos contra la pared. No ayudaría, pero se sentiría bien. Le proporcionaría una distracción para que no tuviera que pensar sobre cómo las cosas podrían haber sido diferentes. Pero tendría que levantarse y despertar al gato.

Cherry parpadeó con sus grandes ojos abiertos hacia él como si supiera que estaba pensando en ella. Siwon la rascó detrás de una oreja e hizo un movimiento para quitársela de encima, pero hundió las garras en sus pantalones. 

― Gato de mierda. ―Ella ronroneó. Psicópata.― ¿Qué piensas Cherry? ―preguntó mientras ella retraía sus garras.― ¿Crees que estaba enamorado de él? ―La rascó bajo la barbilla, aunque fuera solo para darle a su mano algo que hacer.

Quizás había estado enamorado de Hankyung. ¿Y qué? ¿Qué demonios sabía Hankyung sobre el amor además de cómo mantenerlo al margen? ¿Y por qué traer el tema? ¿Por qué ahora? Los ojos de Siwon ardieron, y tuvo que cerrarlos por un momento antes de recoger de nuevo la carta. ¿Listo para leer? Está bien. No, no lo estaba. Pero tenía que acabar con esto. 

«Probablemente te estás preguntando por qué siquiera te digo esto ahora. Es porque necesitas darte cuenta que quieres amor. Lo sientes; sólo estás demasiado asustado para admitirlo. Quizás me he ido y es demasiado tarde para nosotros, pero no quiero que pases la vida solo debido a que estoy muerto. Puedo ser egoísta, pero no voy a mantenerte para siempre. Hay otras personas. Esta es la otra parte de porqué nunca quise que conocieras a mi hermano. Heenim no es como yo. Él se arriesga, y él apostaría por ti. Entre una tonelada de malos novios, eres el premio mayor. Él te habría arrebatado de mí justo bajo mi nariz. Arréglalo por mí, y puedes tenerlo. Tienes mi bendición. Supongo que esto es un adiós entonces, ¿no? No quiero decir eso; suena triste. Lo siento. Nunca quise que estuvieras triste. No estés demasiado desecho por mí. Estoy seguro de que solo obtuve lo que quería. Puedes estar enojado conmigo. Eso tendría mucho más sentido. Simplemente, sigue adelante, por favor. Te amo, y quiero que seas feliz. Mereces ser feliz. Cuídate. Hankyung.»

Siwon tuvo que detenerse de tomar la carta, desmenuzarla en una pequeña pelota, y arrojarla a la chimenea en la sala, o fuera de la ventana. Eso fue malditamente cruel. Hankyung no pudo simplemente mantener embotellados todos sus sentimientos y luego descargarlos en él cuando era demasiado tarde. Y luego añadir una orden encima de eso también. Hankyung no iba a decirle cómo sentirse o a quién follar. Ni siquiera como último deseo. ¿De dónde había sacado el pensar que simplemente podía decirle a Siwon que fuera por su hermanastro?

― Mierda.

Volvió a meter la carta en el cajón. Si Hankyung hubiera creído en el amor, debería haber actuado sobre eso mientras estaba vivo, no hacer planes sobre con quién terminaría Siwon cuando él se hubiera ido.

Las palabras de Heechul volvieron para atormentarlo. 

― Ambos estaban jodidos. ―Malditamente cierto. Al menos esto estaba jodido. Tener una confesión de una persona muerta era jodido.

Siwon cerró los ojos, pensando en todas las veces que había visto a Hankyung recoger extraños. Ellos nunca habían sido exclusivos, y él había follado a otras personas también, pero todavía odiaba saber que no podían ser todo el uno para el otro. Si era amor o no, no lo sabía, y dolía pensar en ello.

Quería regresar a pensar que había hecho lo correcto al no involucrarse con su mejor amigo y socio comercial. Y quería darle un puñetazo a Hankyung por esa carta, por decirle que se quedara con Heechul ahora que él estaba muerto. Lo que sea que había sentido por Hankyung, no podía simplemente tomarlo y transferirlo a otra persona. Heechul no estaría bien con eso tampoco.

Cherry se giró en su regazo, y le acarició la piel suave del vientre. Quizás solo debería conseguir otro gato. Esos eran mucho menos complicados. Ellos no le dirían qué sentir o preocuparse por si los estaba comparando. Solo se rodarían y dejarían que los mimara. Más o menos como Heechul se giraba para él. Pero a Heechul le importaba si tenía sentimientos por su hermano. A Heechul le importaba si estaba viendo a Hankyung en él.

La verdad era que, a Siwon realmente no le importaba nada de eso cuando estaba follando a Heechul. Cuando estaba follando a Heechul el cuerpo debajo de él, la sensación de su piel sudorosa, la mirada de pura necesidad en sus ojos era realmente todo lo que ocupaba su mente. Podía ocupar su mente por horas. Más de lo que el sexo con Hankyung lo había hecho nunca. Y Siwon no quería pensar sobre lo que eso significaba. En su cabeza, escuchaba a Hankyung llamarlo cobarde.

Cherry se giró y saltó fuera de él. Justo a tiempo. Realmente necesitaba ese whisky ahora y, después de eso, quizás una botella de escocés.  

*****

Algo despertó a Heechul a mitad de la noche. Mirando alrededor por lo que lo había despertado esta vez, la última vez había sido solo una abeja zumbando en la ventana, encontró una figura sombría de pie dentro de la habitación. ¿Era real o era otra imagen creada por su mente? Los medicamentos hacían todo tipo de cosas divertidas, casi como las drogas que no se suponía que tomara.

Cuando la persona se quedó después de que Heechul parpadeó un par de veces, era seguro asumir que era real.

― ¿Quién está allí? ―preguntó. Su voz y su garganta comenzaban a sentirse normales nuevamente.
― Buenos días, Heechuly.

¿Heechuly? ¿Qué demonios?

― ¿Siwon?

La figura en la sombra que sonaba como Siwon pero se comportaba demasiado raro para ser realmente Siwon. Se acercó a su cama y se dejó caer en la silla de al lado. Heechul se acercó a su mesa de noche y encendió la luz de lectura. Sus ojos le dolieron por un momento pero se ajustaron lo suficientemente pronto al tenue brillo.

Sip, el tipo se veía como Siwon también. Quizás este era un sueño inducido por las drogas después de todo. Cualquier otra cosa sería demasiado extraño. A menos que… ¿era alcohol lo que olía mientras Siwon se acercaba?

― Pensé en visitarte.
― Como no lo has hecho en una semana. Y ahora vienes borracho. Me siento honrado. ¿Cómo entraste? Las horas de visita debían haber terminado hace mucho.

Siwon se encogió de hombros. 

― Soy rico.

Correcto.

― Siwon, estás borracho; vete a casa.
― Sólo tomé unas copas. ―Siwon le frunció el ceño.― Puedo manejar el alcohol.

La pausa en su voz le dijo que no podía. Heechul hizo una mueca cuando se acordó de otra persona que siempre había pensado que podía manejar el alcohol mejor de lo que realmente lo hacía.

― ¿Por qué estás aquí?

Heechul se sentó en su cama. Obviamente, el hombre no iba a dejarlo solo. La ironía. Apenas ayer estaba enojado porque Siwon lo había dejado solo. Tenías que ser cuidadoso con lo que deseabas.

― Quería verte.
― ¿Estás feliz ahora? ―Heechul levantó una ceja hacia él. Siwon negó con la cabeza.
― No puedo esperar para llevarte a casa. ―Una amplia sonrisa se extendió en la cara de Siwon a pesar de su afirmación de que no era feliz.― Las cosas que te haré…

Heechul parpadeó. Quizás si Siwon hubiera estado sobrio, el pensamiento lo habría puesto caliente, pero ¿justo ahora? No. Era divertido, sin embargo.

― ¿Siquiera te estás escuchando hablar?
― Voy a encadenarte a mi cama, y nunca voy a dejarte salir de allí. ―Siwon se acercó, apoyándose con las manos en el colchón. El olor de whisky escocés estaba sobre todo él.― Voy a arrojar la llave.
― ¿Y luego qué?

Heechul se sentó inmóvil mientras Siwon alcanzó su rostro y le pasó dos dedos por la mejilla como si estuviera estudiando un objeto de porcelana.

― Luego voy a mirarte.
― ¿Sólo mirar?
― Voy a mirarte hasta que deje de ver a tu hermano.

Los intestinos de Heechul se congelaron ante esas palabras. El toque de Siwon de repente se sintió repulsivo. 

― Si querías eso, deberías haber añadido cirugía estética al contrato. ―Alejó la cabeza.

Siwon rió. Aparentemente esto era divertido para él. Aparentemente tampoco tenía idea de lo que estaba diciendo. 

― No, ―dijo. ―Me gusta cómo te ves.
― Acabas de decir que…
― Me encantan tus labios, ―Siwon continuó.― Especialmente los sonidos que hacen.
― ¿Podrías dejar de confundirme? ―No era fácil que Heechul se confundiera con el comportamiento de la gente, pero los borrachos eran difíciles. Siwon era difícil. Había mucho que Heechul sólo podía imaginar, y los medicamentos no hacían las cosas exactamente fáciles.
― Sólo necesito dejar de ver a alguien que no eres.

¿Cómo se supone que iba a reaccionar a eso? ¿Siquiera iba a recordar Siwon esto la mañana siguiente?

― Las vendas ayudan, ―Siwon continuó, apuntando a la cabeza de Heechul.

Heechul levantó sus dedos hacia donde su piel comenzó a picar solo pensando en la cicatriz de la incisión. Tal vez cuando su cabello creciera de nuevo, podría pensar en pintarlo de nuevo.

― Uh… ―Heechul dijo inteligentemente, sin estar seguro de cómo responder.
― Podría conseguirte una peluca, ―Siwon sugirió como si hubiera escuchado los pensamientos de Heechul.
― ¿Qué opinas de cabello verde?
― ¿O azul? Podrías compartir una canasta con Cherry.
― Eres un bastardo, ¿lo sabías?
―No, ―Siwon dijo, poniéndose de pie.― Yo soy solo yo y tú eres solo tú y creo que eso me gusta. ―Caminó fuera de la habitación antes de que Heechul pudiera decirle de nuevo que se fuera. ¿Qué diablos le ocurría esta noche? 

* * * *

Siwon vino de visita al menos una vez al día después de eso. Incluso vino sobrio. No se podía decir que lo había hecho cambiar de idea, pero Heechul se dijo que lo disfrutara de todas maneras. Hacía sus días menos aburridos, en cualquier caso. Incluso si Siwon estaba trabajando en su laptop la mayoría del tiempo.

Eso es lo que conseguía por salir con un CEO. No es que ellos estuvieran saliendo, en el sentido estricto. Heechul todavía era una mascota de laboratorio, pero más feliz. No es que eso lo detuviera de lloriquear durante los chequeos.

― Vamos, ¿Cuándo puedo irme a casa?
― Pronto, ―Kyuhyun dijo, revisando algo en el archivo de Heechul.
― ¿Cuán pronto es pronto?

Kyuhyun le lanzó una mirada aguda. Comprensible. Esta no era la primera vez que Heechul lo había molestado. No había mucho más que pudiera hacer para entretenerse por aquí.

― Estoy empezando a preguntarme si en realidad puedo morir por no hacer nada.
― Ir a casa también significa dejar los medicamentos, ―Kyuhyun le dijo,― Al menos, la mayoría de ellos.
― No me importa. Cualquier cosa siempre y cuando finalmente saliera de aquí.
― Querrás drogas otra vez.
― Lo sé.

Pero tenía que enfrentar eso tarde o temprano.

― Mantente alejado.

Heechul respiró profundamente. 

― Si digo que sí, me dejarás ir.
― Tres días, ―Kyuhyun dijo. Heechul suspiró, pero no era realmente tan malo. No había pensado que conseguiría algo de Kyuhyun, así que agradeció a su médico con una sonrisa.― Pero sólo si comes todas tus comidas y dejas de hacer que las enfermeras te cuelen chocolate, ―Kyuhyun añadió.
― Sí, Doc.
― Además, nada de actividad física hasta el final de la semana. Sí, eso incluye sexo.

¿Hasta el final de la semana? ¿Qué día era? 

― Um…hoy es…
― Lunes.
― No puedes hablar en serio.

Kyuhyun sólo le sonrió. 

* * * *

― Vienes a casa conmigo, ―Siwon le dijo en su visita tres días después, justo como Kyuhyun había prometido.

Heechul le sonrió a su Dom.

― ¡Al fin!
― Te traje una bolsa de ropa para que te cambies.

Siwon lo puso en la cama. Curioso, Heechul la abrió para mirar dentro. No podía esperar para quitarse este estúpido traje de hospital.

― ¿Esto no es de Hankyung, verdad?
― ¡Por supuesto que no! ―Siwon parecía honestamente ofendido por la sugerencia de que él habría tomado cualquier cosa del armario de su hermano.
― ¿Fuiste de compras por mí? ―Heechul preguntó. Estas definitivamente no eran prendas de Siwon. Demasiado pequeñas.
― Un asistente las compró.

Que mal. La imagen de Siwon de compras por él había sido divertida en su cabeza. 

― No puedo verte de excursión de compras de todos modos.
― Si quieres que te compre ropa, deberíamos pasar por alguna de mis tiendas alguna vez, ―Siwon dijo, en voz baja.

¿Ropa de BDSM? Heechul nunca había entrado a esas tiendas. Esa mierda podía ser cara.

― No tendrías que pagar allí.
― Pero te gustaría.
― Sí.

Heechul podría admitir eso. Lo que no podía admitir era lo mucho que quería que Siwon obtuviera ciertas cosas para él. Como un collar, quizás. Heechul no era mucho de mostrarle al mundo lo que hacía en el dormitorio, pero un signo de compromiso de parte de Siwon sería agradable. Cualquier cosa para demostrar que en realidad quería ser el Dom de Heechul en lugar de separar caminos tan pronto como este experimento hubiera terminado.

― ¿Hay algo mal? ―Siwon preguntó.
― ¿Eh?
― Simplemente te desconectaste.
― No, está bien. ―Heechul metió la mano en la bolsa con la ropa y revolvió un poco en ella, viendo lo que iba a usar. Una sonrisa se extendió sobre su rostro cuando vio los calcetines.― ¡Tú los emparejaste mal! ―O consiguió que su asistente lo hiciera, pero lo que sea, eso era tan… dulce.

Siwon trató de mantener una cara en blanco, pero Heechul vio la sonrisa tirando de sus labios. Inclinándose le dio un beso rápido antes de que el otro hombre pudiera alejarse o detenerlo.

― Me iré a cambiar. Vayamos a casa.

Aunque no fuera estrictamente su casa a la que iban a ir. 

* * * *

Era completamente ridículo. Heechul se había levantado, vestido, y luego se fueron directamente a casa. Nada de eso debería haberlo agotado tanto como lo había hecho. Y aún así, cuando entró a la casa, podría haber ido directamente hacia su habitación y caído en la cama como si no quisiera salir de ella por una semana.

― Tengo sueño, ―dijo, girándose hacia Siwon, que llevaba su bolsa.― No puedo creer que tenga sueño otra vez.
― Estuviste con una medicación pesada hasta esta mañana. No estoy sorprendido.
― Esto apesta.
― Dale tiempo. ―Siwon cerró la puerta con llave y colgó su chaqueta.― Sólo duerme.
― ¿Tengo otra opción? ―Heechul subió las escaleras, escuchando los pasos de Siwon seguir detrás de él. Su mano se cerró alrededor del mango de la puerta de la habitación de Hankyung cuando Siwon agarró su brazo para arrastrarlo más allá.― ¿Qué…
― Habitación equivocada, cariño, ―Siwon dijo.― Te prometí que estarías en mi cama en poco tiempo, ¿no?
― Kyuhyun dijo…
― Sé lo que dijo. Me lo dijo al menos tres veces. Por día. Todavía vas a dormir en mi cama. Te quiero donde pueda verte.
― Amigo, eso es espeluznante.
― Amigo, ―Siwon lo copió,― tuviste una cirugía importante. No voy a dejarte sin supervisión por un tiempo.
― Está bien, bien, ―Heechul dijo cuándo Siwon abrió la puerta de su habitación y los dirigió hacia adentro.
― Bueno. Así que duerme un poco, y prepararé una comida para más tarde. Algo nutritivo, no la mierda que te gusta comer.

Heechul lo miró sospechosamente mientras se despojaba de su ropa para prepararse para dormir. 

― ¿Vas a cocinar?

Siwon se encogió de hombros.

― Un hombre debe alimentarse. Y Hyoyeon tiene unos días libres para ir a ver a su familia. Ahora duerme.
― Sí, jefe. ―Heechul se arrastró bajo las sábanas.  

A medida que la semana se acercaba a su final, se le hizo difícil dormir. Al principio, había sido agradable, dormir en la cama de Siwon. Siwon probablemente no había tenido la intención de que hubiera caricias ni acurrucarse, pero nadie había detenido a Heechul cuando cada noche se acercaba un poco más.

Algunas noches, simplemente se quedaba dormido y se despertaba casi tumbado encima de Siwon, pero a veces, lo hacía intencionalmente también. Probablemente no debería, pero Siwon era cálido y olía bien. Era como dormir con una descomunal almohada afelpada recién salida de la limpieza en seco. Sólo que no lo era, porque las almohadas no tenían forma de cuerpos que lo encendieran.

Era difícil irse a dormir cuando estabas luciendo una erección por el hombre a tu lado, pero no era eso lo que hacía sus noches difíciles. No, como Kyuhyun había predicho, las ansias por drogas habían regresado. La cantidad mínima de medicamentos que estaba tomando todavía no eran suficientes para evitarlos. Así que pasó de no hacer nada excepto dormir a no dormir en absoluto.

― Eres como un Koala, ―dijo Siwon el sábado por la noche cuando Heechul agarró su brazo quizás un poco demasiado apretado.

Aflojando sus dedos alrededor de la piel de Siwon, Heechul contempló si debería decir algo. No era como si Siwon pudiera ayudar, incluso si Heechul confesaba, pero si iba a ser apretado hasta la muerte una noche, probablemente merecía saber por qué.

― No puedo dormir, ―Heechul dijo.
― ¿Por qué no?

Mientras esperaba ser juzgado, Heechul apoyó la cabeza en el pecho de Siwon. Se levantaba y caía rítmicamente, casi como si el otro hombre estuviera dormido. Estando acostado allí con él se sentía como estar en un barco, en el ojo de un tornado que no podía tocarlo mientras Siwon estaba sosteniéndolo. Siwon lo hacía querer ser el tipo de persona que podía superar una adicción.

― ¿Por qué empezaste a usarlas? ―Siwon preguntó eventualmente, acercando una mano a la espalda de Heechul, como si le dijera silenciosamente que no iba a salir de aquella habitación.
― No lo sé, ―Heechul dijo.― No, realmente, ―añadió antes de que Siwon pudiera hacer algún comentario al respecto.― Era sólo… bueno, si tuviera que resumirlo en tres palabras, diría ‘mi primer novio.’ Él me metió en ello. Drogas suaves al principio. ―Heechul hizo una pausa.― No lo culpo, sabes. ―No tenía idea de por qué sentía que tenía que defender a ese cabrón, pero era un simple hecho.― Sukkie me introdujo en las drogas, pero no es la razón por la que seguí usándolas.

Heechul apretó los dientes al recordar su propia estupidez. Él podría haber salido entonces, pero no lo había hecho. Sólo se había centrado en esa victoria que le había dado consumir drogas: había sido capaz de dejar de cortarse. Esas cicatrices se estaban poniendo feas.

― ¿Por qué, entonces? ―Siwon preguntó.

Heechul respiró profundamente. No había manera fácil de resumir cada paso incorrecto que había tomado. Era como si alguien le hubiera entregado una brújula amañada al nacer y la hubiera seguido religiosamente por demasiado tiempo. Medio tumbado encima de Siwon, se encogió de hombros.

― Era más fácil que parar.

Si Siwon lo iba a juzgar por eso, no había nada que hacer al respecto. Cerrando sus ojos, trató de ignorar el familiar deseo roer sus entrañas. Respiró el olor de Siwon como si pudiera recurrir a algo de esa fuerza residiendo en el cuerpo debajo de él.

Siwon habló. 

― Supongo tendemos a hacer lo que es más fácil, ¿no?

Heechul parpadeó hacia Siwon, aunque en la oscuridad, no podía ver mucho. 

― ¿Estás poniéndote todo profundo conmigo? ¿Ahora? ¿A las 3:00 a.m.?

No tenía idea si realmente eran las 3:00 a.m., pero era tan buen cálculo como cualquiera.

― ¿Hay un mejor momento?
― Tal vez cuando no esté arrastrándome fuera de mi piel porque una parte de mí quiere golpearte y escapar.
― Como si pudieras hacer eso. ―Había desafío en la voz de Siwon, pero la forma en que los brazos de Siwon se cerraron alrededor de la espalda de Heechul no dejó duda de que Heechul no podría hacer tal hazaña si quisiera.

Una extraña sensación de confort lo llenó. Por mucho que odiaba su estómago revuelto y su cuerpo manteniéndolo despierto en ese momento, Siwon era su primera oportunidad real de alguna vez dejar las drogas. Nunca se dejaría admitir lo mucho que quería eso antes.

― Nunca quise ser así, ―dijo en voz alta, como si eso hiciera que el hecho fuera más cierto.
― ¿Cómo qué? ¿Un adicto?

La mirada de Heechul se arremolinó en la oscuridad de la habitación. No podía encontrar nada que lo distrajera de la incomodidad en su mente. Catorce años y él no podía simplemente hablar sobre sus padres. Al diablo. Era tiempo de crecer un poco.

― Como mis padres. ―De alguna manera esas tres palabras hicieron el camino fuera de su garganta sin quemarlo en el proceso. Siwon posiblemente no podía entender el milagro que era eso. 
― Ya veo, ―Siwon dijo.

Heechul negó con la cabeza. 

― No lo haces.

Nunca le había dicho a nadie la historia completa. Ni siquiera a Hankyung. ¿Por qué? No estaba seguro. Le decía todo a su hermano, pero nunca exactamente lo que pasó el día que su madre murió. Como si Hankyung lo hubiera rechazado a causa de la verdad.  El temor de Heechul por el tema era ilógico, pero aún se aferraba a él. Y nunca conseguiría decirle a su hermano ahora. Lo más cerca que podría llegar era decirle a Siwon.

― ¿Qué es lo que no veo?

Heechul abrió su boca sólo para decir nada. Su garganta se contrajo como lo había hecho siempre cuando era niño. No habló por un año después del… incidente, y aparentemente, todavía no había levantado el bloqueo mental en este tema en particular. ¿Cómo podría, cuando sólo pensar en ese día era suficiente para sacarlo de balance? Él era un adulto crecido y esa mierda, siempre y cuando nadie activara sus recuerdos.

― Hey. ―Siwon agarró la barbilla de Heechul para hacerlo mirar hacia arriba.― Háblame, ―dijo.

No, él no lo dijo. Lo ordenó. Había una diferencia. Siwon no perdió el tiempo con suaves gestos y cosas dulces que no le darían nada. En su lugar, dio una orden. La única cosa que tenía oportunidad de funcionar. Mirándolo en la oscuridad, Heechul tragó saliva.

― Habla, ―Siwon repitió.― Dime lo que no estoy viendo. Tiró del cabello de Heechul, y era todo el enfoque que Heechul necesitaba para empujar las demasiado vívidas imágenes de nuevo en su mente.
― Ese día yo… tuvimos un examen. En la escuela. Matemáticas.

No algo con lo que Heechul usualmente luchaba, pero lo había estropeado entonces. Se había distraído demasiado con la tormenta ocurriendo afuera. No había fallado, no por mucho, pero no había conseguido una puntuación perfecta tampoco. Hankyung lo había hecho. Hankyung siempre lo hacía.

― Yo no lo hice… no lo hice demasiado bien, ―continuó. Esto todavía era fácil. Esto todavía no había pasado la línea de no regreso. Todo mundo tiene un mal examen alguna vez ¿verdad?
― ¿Qué sucedió? ―Siwon preguntó. Ese era el punto crucial, ¿no?

Heechul negó con la cabeza. 

― Lo arruiné. ―No podía hacer esto. ¿Qué importaba si le decía a Siwon? No iba a cambiar nada. Nadie se beneficiaría porque él se obligara a enfrentar algo sobre lo que nunca quería pensar de nuevo. ¿No era lo suficientemente malo que su mente forzara sus recuerdos sobre él? ¿Por qué se haría eso?
― Sabes cómo me siento acerca de renunciar. No puedes dejarme en suspenso.

Siwon no soltó su agarre en el pelo de Heechul, haciendo imposible para Heechul enterrar su cara en su pecho y dejar de pensar.

― No quiero hablar de eso.
― Mala suerte, ―Siwon dijo.― Me pusiste curioso.

La curiosidad mató al gato. Las palabras descansaron en la punta de su lengua, pero Siwon apretó su agarre de una forma que le dejó saber que insolentes comentarios no eran lo que él quería. Maldito maniático del control.

― Nada te va a pasar si me dices, ―Siwon dijo.
― ¿Quieres que me angustie solo para saciar tu maldita curiosidad?
― No exactamente.

Antes de que Heechul pudiera reaccionar a esa declaración, Siwon levantó a Heechul como si no pesara nada, poniéndolos cara a cara.

― No soy ciego. Puedo ver que lo que sea que es, es grande. Al menos para ti. Y vas a decirme al respecto. Sólo para comprobar que puedes.
― Nunca le dije a los doctores; ¿Por qué te lo diría a ti?

Siwon dio un suspiro frustrado. 

― Porque no voy a preguntar amablemente. ―Rozó sus labios juntos muy ligeramente como para acentuar esa declaración.― Puedes jugar por todo el tiempo que quieras, ―dijo.― Pero créeme, voy a sacar eso de ti. Bien podrías confesar ahora. Quizás después, incluso podemos dormir un poco.

Siwon entrelazó sus piernas como si dijera que o bien ambos o ninguno iría a dormir. Genial. Ahora la adicción y la psicosis de Heechul no sólo estaba manteniéndolo levantado a él; sino también a Siwon.

Heechul apretó los dientes. Si quería una oportunidad con este hombre, era mejor que comenzara a hablar. La respiración de Siwon resopló contra su piel, y Heechul sacó fuerza de su proximidad como un niño asustado del monstruo en su armario. Quizás era lamentable, pero era así.

― Papá estaba enojado conmigo. ―No había dicho la palabra papá en tanto tiempo que se sentía extraña en su lengua.
― Sigue hablando, ―Siwon dijo sin aflojar su agarre, y Heechul no podría haber seguido si lo hubiera hecho.
― Me llamó estúpido. Creo… creo que estaba borracho. ―Diciéndolo, olía el alcohol en el aliento de su padre como si el hombre estuviera de pie frente a él justo en ese momento. Heechul arrugó su nariz.― Creo que voy a enfermarme.
― Estarás bien. Continúa.

El sonido de la voz de Siwon disipó el extraño olor, recordando a Heechul la realidad, aquí y ahora. Papá estaba en la cárcel. Papá no podía respirar su olor a alcohol sobre él. Si había justicia, él estaba teniendo mucha diversión con los otros presos.

― Me preguntó por qué no podía ser como Hankyung. Preguntó por qué siquiera tenía dos de nosotros corriendo alrededor. Un desperdicio de dinero y comida, ―dijo. Una vez que las compuertas se abrieron, las palabras se derramaron. Habían sido contenidas por demasiado tiempo, siempre en el fondo de su mente.  

Con las palabras vinieron los recuerdos. Podía ver el ceño enojado en la cara de su padre, la mirada preocupada en la de su madre, un poco desenfocada. 

― ¿Te bebiste esa botella de escocés por tu cuenta? Pensé que íbamos a compartir.

Tomando una respiración profunda, Heechul se enfocó en el calor del cuerpo de Siwon contra el suyo, manteniéndolo anclado en la realidad mientras las imágenes amenazaban con arrastrarlo lejos. 

― Tenía un arma, ― dijo.― Nunca había tenido un arma antes. ―Papá había arrojado botellas y golpes ocasionales, pero esa fue la primera vez que Heechul vio la pistola.― Creo que acababa de obtenerla. Creo que sólo quería dar un espectáculo. No creo que en realidad… no creo que haya pensado alguna vez en lo que estaba haciendo. ―Heechul hundió la cabeza en el cuello de Siwon. Era cálido y seguro. Lo que vino después era la parte más difícil.
― Heechul…

Siwon no habló en voz alta, pero su voz sostenía una firmeza que era difícil de ignorar. Todavía estaba usando su voz de Dom. Si hubiera cambiado a algo más suave, Heechul habría tomado ventaja de un punto débil sin vacilar. Le habría pedido a Siwon que se olvidara de todo otra vez. Pero el otro hombre le hizo saber, con una simple palabra, que no había tal opción. Este era el momento de la verdad.

― Él tenía un arma, ―Siwon resumió.― ¿Qué hizo con ella? 

Heechul abrió sus ojos para ver a Siwon. Si se pudiera enfocar en el otro hombre, si pudiera enfocarse en este ser real en lugar de los recuerdos ocultándose en su mente, entonces quizás podría superarlo todo y todavía emerger sano del otro lado.

― Él me agarró. ―Su voz estaba calidad automática mientras trataba de distanciarse de la historia.― Me sujetó por el cuello. Presionó el arma contra mi sien. Él iba a dispararme… ―Heechul se interrumpió.
― No lo hizo, ―Siwon dijo. Heechul parpadeó hacia él como si tuviera que reconfirmar ese hecho. No le habían disparado ese día.― Él no te disparó.
― Iba a hacerlo.
― Pero no lo hizo.
― No, no lo hizo.

Pero cuando pensó de vuelta en ese día, aún podía sentir la fría presión del metal contra su piel.

― Continúa, ―Siwon dijo.― No has terminado.

Heechul inhaló. ¿Cuándo comenzó a temblar su respiración? Siwon no dio indicación de haberlo notado.

― ¿Qué pasó después?
― Oí el desbloqueo de seguridad. ―Como un niño, no había sabido exactamente lo que había escuchado. Ese sonido que las armas hacían antes de explotar. No tenía un nombre para ello, pero permanecía claro en su memoria. Todos los pequeños detalles de esos pocos minutos estaban grabados en su cerebro para siempre. Heechul perdió la cuenta de las veces que los había revivido. Siempre ese mismo puto día.
― ¿Qué pasó entonces?

La pregunta de Siwon lo trajo de vuelta a la realidad. Tenía que terminar la historia para que pudiera volver a no pensar en ello.

― Mamá. ―Mamá era casi tan difícil de explicar cómo papá.― Me alejó de él. Eso lo enojó. Lo enojó más. Yo… retrocedí hasta la pared. No podía dejar de mirar. Debería haber huido.

Debería haber simplemente subido las escaleras, pero se había quedado; había estado congelado. Un objetivo perfecto para apuntar de nuevo. Sólo que cuando la bala finalmente salió de la pistola; se alojó en el pecho de su madre en su lugar. Ella lo había protegido.

― Me apuntó, quería matarme, pero mató a mi mamá.

Todavía podía sentir su sangre en sus manos. Es sólo un recuerdo. No es tu culpa. No importaba cuántas veces se dijera eso. Si sólo hubiera huido de la escena, si no sólo no hubiera enojado a su papá ese día, quizás nada habría sucedido.

― Heechul, oye, mírame.

Siwon sonaba como si no fuera la primera vez que decía eso. En algún momento, completamente desapercibido por Heechul, había encendido una lámpara de mesa.

― Está bien, ―dijo.― ¿Quieres tomar una de tus pastillas?

Heechul frotó sus manos sobre su rostro, tratando de recuperar un poco de sentido. 

― No, ―dijo entonces.― No, no quiero pastillas. ―Las malditas cosas nunca resolvían nada.― En verdad podría recurrir a algunas drogas reales.
― No hay trato.

Heechul le dio una tensa sonrisa. Lo mejor que pudo conseguir.

― No lo creo. ―Su mano tembló cuando agarró el brazo de Siwon.― Nunca me hagas hablar de eso otra vez. Siwon se inclinó hacia abajo para colocar un beso en su frente. 
― No si no es necesario, ―dijo entonces. Heechul negó con la cabeza. 
― Yo nunca… Ni siquiera Hankyung sabía eso. No todo.
― Está bien; ya pasó todo. ―Siwon acunó la parte de atrás de su cabeza y lo empujó hacia adelante hasta que sus frentes se alinearon, sus narices casi presionando juntas. Su mirada perforándolo.― Es un recuerdo doloroso, ―Heechul se dejó engañar por el sonido de la voz de Siwon que se deslizó como terciopelo sobre sus sentidos.― Pero eso es todo lo que es, sólo un recuerdo. ―Siwon presionó sus labios juntos, girándolos hasta que estuvo acostado encima de él.

Heechul no se resistió, no pensó en ello. Se relajó en el beso mientras la lengua de Siwon se clavaba en su boca. Estaba más allá de exhausto, mental y físicamente, para levantarlo, pero se sentía bien. Sentir el cuerpo de Siwon contra el suyo era agradable. La conexión era agradable. Frotó su nariz con la de Siwon, y chispas de algo que no se atrevía a definir corrieron directo a su sangre.

Nada estaba bien, pero sabía, en este caso, que iba a estarlo. Siwon iba a hacer que estuviera bien. Sin darse cuenta, Siwon le había dado una más grande influencia en su bienestar emocional que con la que se sentía cómodo, pero ahora no podía dar marcha atrás.

Cerrando su boca, abrió sus ojos para ver a los de Siwon. Que estaba buscando, no tenía idea, pero se había abierto para el hombre, y quería algo a cambio.

― ¿Hay algo mal?
― ¿Qué te pasó a ti? ― Heechul preguntó.

Él acababa de revelar el mayor secreto de su infancia, y él no sabía nada de la historia de Siwon en absoluto. A muchos de los niños que crecían en hogares de acogida no les gustaba hablar de ello, Heechul podía entenderlo, pero quería saber acerca del hombre a quien se estaba entregando.

― ¿Cómo terminaste en el sistema?
― Mi historia no es ni de cerca tan trágica. ―Siwon se acostó a su lado, con los ojos fijos en los de Heechul.― No hay mucho que decir, en realidad.
― Dime de todos modos.
― Mi padre abandonó a mi madre tan pronto como se enteró que estaba embarazada. ―Siwon dijo las palabras padre y madre con tanto desprecio en su voz que estaba claro que no le gustaba referirse a esas personas de esa manera.― Mi madre me entregó a mi abuela. ―Su mirada se suavizó.
― Te gustaba tu abuela, ―Heechul dijo.― ¿Qué le pasó?
― Avanzada edad. ―Siwon trató de encogerse de hombros, pero no era convincente.― Tuve que regresar con mi madre, pero, bueno… solo digamos que no era apta para criar niños. Ella tenía otro después de mí que entró en el sistema antes que yo. La abuela nunca lo supo.

Heechul trazó una línea hacia abajo por el pecho de Siwon mientras hablaba. 

― Lo siento, ―dijo, tratando de mantener al menos la mitad de la mente en la conversación.― ¿Alguna vez supiste algo acerca de ese niño?

Siwon negó con la cabeza. 

― No. Creo que no importa. Yo no estaba sólo. Tenía a Hankyung.

Heechul se encogió ante esas palabras. ¿Podría ir al infierno por estar celoso de su hermano muerto? Probablemente. ¿Valdría la pena? Heechul observó las curtidas líneas del estómago firme de Siwon. Quizás.

― Lo siento por lo que dije el otro día. ―Heechul se subió en Siwon y lo miró a los ojos.― Acerca de ti y Hankyung estando jodidos y todo. ―Respiró profundamente. Ahora tenía que hablar sobre algo más que no le había dicho a nadie. Algo demasiado personal para compartirlo. Pero Siwon podría ser la única persona que lo consiguiera.― Sé que Hankyung era tu mejor amigo y que lo extrañas, ―Heechul empezó.― Sé lo que se siente extrañar a Hankyung. Créeme; lo sé.
― Fueron separados, ―Siwon dijo.

¿Cuánto sabría de la historia?

― Lo fuimos.
― ¿Ninguna casa quiso tomarlos a los dos?

Heechul negó con la cabeza. 

― No exactamente. Hankyung fue enviado a una casa, pero ellos me mantuvieron en el centro.
― ¿Por qué no te enviaron a ti?

Esto era difícil de hablar. 

― No estaba listo, ―Heechul dijo.― Y ellos querían asegurarse de que Hankyung y yo nos manteníamos separados. Ellos pensaban que sería mejor para ambos si estuviéramos separados.

Siwon le lanzó una mirada escéptica. Si, la historia no tenía sentido cuando no sabías todos los hechos. Pero compartir todos los hechos era embarazoso. Significaba admitir que esto también era su culpa. Hankyung lo había visto venir. Había instado a Heechul a ganar cierta distancia antes de que los forzaran a hacerlo, pero Heechul no había escuchado. Mantener distancia había sido imposible. Necesitaba a su hermano demasiado.

Heechul tragó saliva. 

― No podía superar lo que había visto. Eso sólo… seguía repitiéndose en mi mente. Todo lo demás dejó de importar. No tenía ganas de hablar con nadie o hacer nada o seguir las reglas del centro. Estaba… simplemente no estaba allí.
― ¿Pero Hankyung llegaba a ti?
― Algo así, ―Heechul dijo.― No siempre. ―Hankyung lo había odiado esos días cuando Heechul no hacía lo que él decía. Como los días que Heechul ignoraba el buen consejo que le había dado.― Hablaba con él, ―Heechul dijo.― Porque él era mi hermano, ¿sabes? Hablar con él era natural. Había estado conmigo toda mi vida.

Nunca creyó que alguien más podría entender eso, pero quizás Siwon podría. Al menos él había conocido a Hankyung, y sabía lo que se sentía la pérdida. La forma en que se relacionaban con Hankyung era diferente ya que Heechul obviamente nunca había querido follar a su hermano, pero al final del día, ambos habían perdido alguien a quien amaban. 

― No podía bloquear a Hankyung, ―Heechul trató de explicarlo.― En el centro, él se convirtió en mi única conexión hacia el resto del mundo.
― Así que el personal lo mandó lejos para que te abrieras con otras personas.

Heechul asintió.

― Es una mierda.

Eso lo resumía muy bien.

― Mucho, ―Heechul dijo.― No sé cómo te sentiste cuando… pero cuando perdí a Hankyung, me sentí como si alguien alcanzara dentro de mi pecho y arrancara mi corazón y lo reemplazara con una piedra. Acababa de perder a mis padres y luego… ―Luego perdió al resto de su familia.

Siwon lo miró con algo que parecía simpatía en sus ojos oscuros. 

― Fue por lo que dejé la clínica ese día, ―Heechul continuó.― Vi a Hankyung irse una vez. No podía hacerlo de nuevo. Es una mierda. Duele, y molestarte por extrañarlo fue un movimiento estúpido.
― ¿Mejoró? ―Siwon preguntó.
― No lo sé. Supongo que todavía estoy esperando que algo bueno suceda.
― En mi experiencia, las cosas buenas no suceden. Tú haces que sucedan.

Mirando al determinado par de ojos de Siwon, no era difícil creer que confiaba en lo que decía. Probablemente tenía razón también. La vida de Heechul no iba a cambiar a menos que hiciera algo al respecto, y quizás era hora de comenzar. Tal vez podía empezar perseguir esa única cosa buena que estaba justo frente a él.

― Es imposible cuanto te quiero ahora mismo, ―dijo, inclinándose hasta que su aliento cayó en los labios de Siwon. Ni siquiera estaba duro, pero era cierto.
― ¿Sí? ―Si Siwon estaba sorprendido por el cambio de tema, no lo mostró. Con una mano en su cuello, Siwon lo acercó.― ¿Cuánto?

Heechul respondió besándolo. No había forma que se resistiera a la tentación por mucho más tiempo. Siwon sabía a especias y a sexo y hombre, y las hormonas se precipitaron a través del cuerpo de Heechul sólo con sentir sus lenguas moverse juntas. Entonces Siwon rompió el beso, inclinando la cabeza.

― Mañana, ―habló en el oído de Heechul.― Mañana voy a tenerte.

Mañana no podía llegar lo suficientemente rápido.  

Continuará…

Publicar un comentario

3 Comentarios

  1. Hablaron de su pasado y Heechul confío en Siwon pero entre los dos esta el fantasma de Hangeng sera que pueden superarlo, gracias por el cap espero el siguiente bye.

    ResponderBorrar
  2. La carta que Han dejó para Siwon, no hizo más que confundirlo y que mejor forma que sacarse las dudas de encima que... bebiendo... será que la confesión que le hizo Heechul sobres el por qué de su adicción a las drogas, lo hará desistir de tomar???... y cuando el mañana llegue, el chip que ahora lleva Hee funcionará??

    ResponderBorrar
  3. Siwon utilizo el poder que tiene sobre Heechul para ayudarlo a aceptar lo sucedido en el pasado... ese Heechul se esta enamorando de Siwon, como es psible q sienta celos.. jajjaja

    ResponderBorrar