Ellos se
sentaron por un momento cuando terminaron, bajando de la cima y las hormonas
corriendo a través de su sangre. Siwon pasó la mano por el costado de Heechul.
Bien, esa había sido una agradable distracción. En un minuto más o menos,
obtendría los datos de Heechul, pero hasta entonces, él estaba completamente
bien con no moverse.
Heechul
parecía igual. Su respiración se calmó lentamente contra la piel de Siwon. Él
se levantó entonces, estremeciéndose cuando el pene de Siwon lo dejó. Y
entonces hizo una mueca de nuevo cuando sus pies en realidad golpearon el
suelo. No era una linda expresión ahora.
― ¿Heechul?
―Siwon preguntó.
― ¿Qué?
― Parece
que te acabas de sentar en un cactus.
― Algo así,
―Heechul dijo.― Sólo estoy adolorido como el infierno después de ayer y justo
ahora. Eso es un nivel normal de dolor.
― Mierda, Heechul,
deberías haber dicho algo.
Heechul se
rió. No podía ser tan malo si él todavía podía reír.
― Esa no
es la palabra a la que se supone que debo prestar atención.
― Bien, al
menos no esa clase de atención.
― Tú
palabra de seguridad es…
― Monocromo.
No lo he olvidado. ―Heechul lo miró por un momento como si estuviera sumido en
sus pensamientos.― Simplemente no se me ocurrió.
Idiota.
Aparentemente Heechul confiaba lo suficiente en él para pensar que no
necesitaba una palabra de seguridad, lo que era agradable, sí, pero por otro
lado…
― Tener
una palabra de seguridad no sirve un carajo cuando no vas a usarla cuando la
necesitas.
― Sí, sí.
―Heechul se subió los pantalones.― No te preocupes. Estoy adolorido ahora, pero
valió la pena.
― Tenemos
que hablar de algunas cosas.
Heechul se
sentó en la silla opuesta a su escritorio, esa mueca de nuevo en su
rostro.
― ¿Cómo de
qué?
― Como
límites. ―Si Siwon obtenía esa información de antemano, podría evitar hacer
algo con lo que Heechul se sintiera incómodo antes de que el hombre estuviera
demasiado ido para parar.
― Mhm… ―Heechul
pareció pensar en ello, apoyando la cabeza en su mano.― Creo que estoy bien con
la mayoría de las cosas. No orina. No estoy en eso.
― Tampoco
yo.
― Bien
entonces. No juegos médicos. No quiero nada en mi culo que no sea tu polla, un
tapón o un consolador. Tu polla.
No una
polla. ¿Eso fue intencional?
― Bien, ―Siwon
dijo, tratando de llevar su mente de nuevo a la pista.
― Por otro
lado.
― ¿Qué?
― Nunca
digas el nombre incorrecto. ―Heechul dijo con una sonrisa en su rostro, pero
sus ojos tenían una seriedad de muerte. Como si fuera a arrancar la cabeza de Siwon
si lo hacía.
― No lo
haré. ―Siwon se levantó de su silla, se metió de nuevo en sus jeans, y sacó un
pequeño USB de su bolsillo. Se acercó a Heechul.― Déjame ver eso.
Heechul
extendió su brazo sin decir nada, pero todo el buen humor dejó su rostro.
Quizás ahora lamentaba dejar a alguien follar su adolorido trasero. Demasiado
tarde. Como para distraerse, miró al reloj por encima de la puerta de la
oficina mientras Siwon hacía la grabación.
― Creo que
ahora ambos nos perdimos la comida.
― Supongo,
―Siwon dijo, dejando ir el brazo de Heechul.― Ella probablemente haya puesto
las sobras en la nevera.
― No soy
un gran fan del hígado tampoco.
― Puedes
ordenar pizza si quieres.
Cuando Siwon
se dio la vuelta, Heechul agarró su muñeca, manteniéndolo en su lugar. Sus ojos
perforando en Siwon con una mirada de determinación. Se veía un poco como el
gato cuando ella quería comida o ser acariciada.
― Llévame
afuera, ― dijo. Dicho como una orden. Heechul no era quién hacía las exigencias
aquí; Siwon le había dicho eso ya hace un par de minutos. Fuera de la cama, sin
embargo, Siwon podía ser indulgente. Especialmente después del sexo.
Heechul
debía haberlo notado también. Heechul era observador. Era tentador sólo decir
no por eso.
― Estoy
ocupado. ―No era una mentira o una excusa hecha en el acto. Sólo acababa de
tomar media hora de su tiempo que tenía que compensar esta noche.
― Vamos, ―Heechul
dijo.― No te tomará más de una hora o algo así. Necesito salir de aquí por un
momento.
Y si no fuera un adicto, Siwon estaría
feliz de dejarte salir por tu cuenta.
Como estaban las cosas, sin embargo, no había una puta oportunidad. ¿Eso
significaba que no confiaba en Heechul? No con esto, él no lo hacía. Podría
llegar a ser indulgente con él, pero no se había vuelto estúpido.
― ¿A dónde
‘necesitas’ ir?
― Quiero
ir al café. ―Heechul aún sostuvo su mirada, y no se giró para quejarse.
Bueno. Siwon
no podía soportar a los pequeños niños llorones. Heechul no hizo ninguna
amenaza de que se molestaría si Siwon dijera que no. Quizás eso fue por lo que Siwon
cedió. No le gustaba ceder ante los lloriqueos, pero no le importaba hacer algo
agradable por alguien que le… gustaba.
― ¿El Café
en el que trabajabas?
― Sí. Me
gustaría ver a mis amigos. Siento que no he estado allí desde siempre.
Siwon lo
había arrancado de su vieja vida. Aunque, honestamente, Heechul debería estar
agradecido con él por eso. Entonces, ¿Qué tan malo podía ser una rápida visita
a una cafetería? No haría que Heechul recayera el ver su viejo lugar de
trabajo. Tal vez Siwon estaba incluso un poco curioso. Sólo un poco.
― Podemos
comer allí también, ―Heechul dijo.
― ¿Sirven
comida?
― Comida
grasosa. Técnicamente es una cafetería y un restaurante. Lo llamo un café
porque no hay mucha gente que vaya por la comida.
― Suena
como un comedor sobrevalorado.
Heechul se
encogió de hombros.
― No es
exactamente un lugar con una clasificación de estrellas, pero el propietario
siempre fue agradable conmigo, ―dijo, bajando finalmente la mirada al suelo. Y
eso selló el trato.
― Bien, ―Siwon
dijo.― Te llevaré. Pero no vamos a quedarnos mucho tiempo. Comemos, y nos
vamos.
Heechul
levantó la cabeza para sonreírle. Ahora eso era felicidad verdadera allí. Había
tomado la decisión correcta.
* * * *
El nombre
de la así llamada cafetería y restaurante era The Greasy Spot, grandes letras
por encima de la puerta pronunciaban orgullosamente. Como si hubiera algo de lo
que estar orgulloso. El lugar resultó ser un muy desgastado basurero. Pero
entonces, Siwon no había esperado nada diferente. Podía ver porqué la mayoría
de las personas no venían por la comida.
Este
garito empleaba adictos, y probablemente había ofertas sucediendo detrás o
algo. Muy bien, no iba a dejar a Heechul ir sin supervisión a ningún lado. Ni
siquiera al baño de hombres. Inconsciente de estos pensamientos, Heechul saltó
positivamente a la caja registradora, como un perro finalmente desencadenado en
su casa. ¿No había estado adolorido como el infierno hace sólo media hora? La
grasa parecía ser la nueva cura milagrosa.
Una chica
joven estaba trabajando en la caja registradora, y una sonrisa floreció en su
cara ante la vista de Heechul. Aparentemente les gustaba por aquí. O la chica
pensaba que Heechul estaba coqueteando con ella. La forma en la que se
inclinaba por encima del mostrador, se habría visto de esa manera. Si no
hubiera tenido su bonita boca llena de polla hace una hora.
Concéntrate, Siwon.
Heechul
regresó con Siwon, tomó su mano, y lo arrastró hasta el mostrador.
― Jessica,
este es Siwon, mi… ―Heechul se detuvo, obviamente preguntándose como referirse
a él.
Siwon
intervino para detener las preguntas.
― Soy su
nuevo novio. ―Nadie tenía que saber todos los arenosos detalles de su relación.
Para
efecto, puso una mano en la espalda de Heechul, y la dejó deslizarse hacia
abajo a su pequeño culo firme. La piel de Heechul adquirió una tonalidad
rojiza. Espera, ¿Siquiera estaba fuera del closet? Muy tarde para preocuparse
por eso ahora. Jessica no parecía sorprendida, sonriéndole a Siwon.
― Gusto en
conocerte ―dijo.
― Siwon,
esta es Jessica, ―Heechul continuó como si nunca hubiera sido interrumpido, hablando
un poco demasiado rápido.― Siwon, deberías pedir la hamburguesa con tocino; es
muy buena. O la country. Oh, y deberías pedir café, ―Heechul continuó antes de
que Siwon pudiera devolver el saludo a Jessica.
― ¿Dónde
has estado? ―Jessica preguntó, interrumpiendo el discurso de ventas de Heechul.―
¿Vas a regresar a trabajar aquí? Juro que recibo demasiados turnos últimamente.
― Uh…
tengo algunas cosas personales que hacer. ―Heechul perdió algo de entusiasmo.― No
sé si… quizás trabajaré aquí otra vez, pero será en un tiempo.
No, no lo harás. No hay manera.
Si Siwon
dejaba que Heechul volviera a trabajar aquí, ¿Qué tan rápido regresaría a las
drogas? Regresaría a su viejo trabajo, sus viejos amigos, sus viejos hábitos.
El pensamiento molestó a Siwon más de lo que debería. Una vez que el
experimento terminara, Heechul podía hacer lo que quisiera ¿o no? No sería ya
más la responsabilidad de Siwon. Pero él quería que lo fuera. Era una verdad
simple pero aterradora.
Dada la
opción, él cuidaría de Heechul por más tiempo del que durara el experimento.
Este no ya no era sólo un proyecto. Hankyung había tenido razón. Se estaba
volviendo demasiado unido a Heechul en muy poco tiempo. ¿Habría pasado lo mismo
si Hankyung estuviera todavía vivo? Quizás. Estar con Heechul era diferente que
estar con Hankyung.
― ¿Siwon?
―La voz de Heechul lo sacó de sus pensamientos.
― ¿Sí?
― Tú como
que te fuiste de aquí. ¿Qué vas a comer?
Siwon miró
el menú que colgaba sobre el mostrador. Un montón de imágenes coloridas. Todo se
veía… bueno, grasoso. Incluso las imágenes del café tenían un brillo particular
en ellas, pero tal vez lo estaba imaginando. ¿Cuándo había sido la última vez
que había estado en un lugar como este? Hankyung y él se habían vuelto
demasiado decadentes en los últimos dos años o algo así.
― Lo que
sepa mejor y sea peor para mi salud, ―Siwon dijo.
Usualmente
esas dos cosas iban de la mano. Se suponía que el hígado era más saludable, que
era por lo que su ama de casa insistía en hacerlo. No podía culpar a la pobre
mujer por preocuparse por su salud. Ahora que Hankyung se había ido, nadie lo
hacía. Aún así, eso no significaba que él tenía que comerlo. Simplemente
apreciaba la idea.
― Correcto,
―Heechul dijo, mirando Jessica.― Él tomará la hamburguesa country con tocino
con papas fritas adicionales. Yo tomaré la hamburguesa de huevo.
― ¿Hamburguesa
de huevo? ― Siwon preguntó.
― Sabe
mejor de lo que suena.
Jessica
tomó la orden, y Heechul se apartó. Por supuesto, se esperaba que Siwon pagara
¿no es así?
― Consíguenos
una buena mesa, ―le dijo a Heechul mientras sacaba su billetera. Había
prometido mantener al hombre alimentado, y probablemente era justo que pagara
por su… ¿cita? En cualquier otra circunstancia, no habría elegido este lugar
para una primera cita. Para una primera infección del tracto urinario tal vez.
Tomando la
bandeja con la comida cuando Jessica hubo terminado, Siwon buscó a Heechul en
un puesto junto a la ventana. Que podría haber utilizado un poco de limpieza,
pero Siwon no iba a mencionarlo. A Heechul le gustaba este lugar; eso era
bastante obvio. Siwon dejó la comida y se instaló en el puesto frente a Heechul.
― ¿Así que
este lugar es tan asombroso que tú sólo tenías que regresar aquí? ―Trató de no
dejar que demasiado escepticismo se colara en su voz.
― Bueno,
tal vez no asombroso, pero… ―Heechul se encogió de hombros.― ¿Familiar?
Siwon
podía entender eso. Heechul no era el único ex chico adoptivo en la búsqueda de
algo que se sintiera como un hogar. Por qué él había escogido este basurero,
sin embargo…
― La paga
es decente, ―Heechul dijo.― Bueno, está bien.
― ¿Suficiente
para alimentar tu adicción y tus apuestas?
Las
esquinas de la boca de Siwon tiraron hacia abajo. Maldición, ¿Por qué siquiera
había dicho algo?
― No, ―Heechul
dijo.― No lo es.
Eso
parecía ser todo lo que quería decir al respecto antes de cavar en su
hamburguesa. Siwon decidió hacer lo mismo. No había forma de salvar la
conversación. La hamburguesa realmente no estaba tan mal. Mejor que el hígado
esperando en casa, de todos modos.
― Es buena,
―le dijo a Heechul, tragando. Sus manos se estaban poniendo tan grasosas como
el resto del lugar, sin embargo.
― Te lo
dije. ―Heechul robó una de sus patatas fritas y la sumergió en ketchup.― ¿Así
que eres mi novio ahora?
Siwon se
encogió de hombros.
― Supuse
que no querrías presentarme como el tipo que tiene un chip sexual instalado en
tu cabeza.
― Oh. ―¿Era
esa una mirada de decepción? Heechul la cubrió demasiado rápido para decirlo.― Supongo.
La puerta
del café se abrió con el tintineo de las campanas, y la cabeza de Heechul giró
alrededor. El reconocimiento iluminó su rostro. Obviamente había visto a
alguien que le interesaba más que Siwon por el momento. Cuando se giró para seguir
la mirada de Heechul, los ojos de Siwon aterrizaron en un chico guapo con una
gran bufanda morada que acababa de entrar. Definitivamente gay.
Si Heechul
tenía un tipo, Siwon estaba bastante seguro de que ese peso ligero no lo era. Quien
fuera que fuera el tipo, no era probable que fuera un ex novio.
― ¡Gunhee!
¡Aquí! ―Heechul gritó, agitando una de sus manos. Siwon miró al hombre
acercarse a su mesa, con una amplia sonrisa en la cara. ¿Todos aquí sonreían al
ver a Heechul?
No te pongas territorial, Siwon.
― ¡Heechul!
―Dijo el recién llegado.― Hombre, no te he visto desde siempre.
― No
estabas en casa cuando empaqué mi ropa, lo siento.
― ¿Dónde
has estado?
― Uhm.
Tuve una cirugía.
Así que Gunhee merecía más verdad que Jessica,
¿no?
No estabas
en casa cuando empaqué mi ropa… Ellos estaban viviendo juntos entonces.
¿Estaban follando también?
― ¿Qué
tipo de cirugía?
Heechul
negó con la cabeza.
― Te lo
diré en otra ocasión. Todo está bien. ― Cuando Siwon no estuviera allí para escuchar,
¿cómo describiría su relación?― Soy su mascota de laboratorio. ―Heechul asintió
hacia Siwon.
Mi mascota de laboratorio, ¿eh?
¿Así que
cuando Siwon elegía ir con novio, Heechul elegía ir con mascota de laboratorio?
Quizás debería sentirse afortunado de que la elección de Heechul no había sido
puta. Lo cual también habría sido cierto de alguna forma. Jesús, tenía un
enamoramiento por su mascota de laboratorio/puta.
― Es él el
tipo que…
― Sí, lo
es.
¿El tipo que qué? Siwon casi expresó ese pensamiento en
voz alta, en un tono menos que suave.
― Wow, ―Gunhee
dijo, viendo a Siwon.
Siwon
frunció el ceño. ¿De qué diablos se trataba
todo esto?
― ¿Podemos
hablar a solas? ―Gunhee le preguntó a Heechul.
― No, ― Siwon
contestó por su compañero. Si Gunhee era tan buen amigo de Heechul, Siwon
apostaría su último dólar a que era un adicto. Y Siwon ni siquiera tenía una
adicción al juego.
― ¿Qué
demonios, Siwon? ―La mirada en la cara de Heechul fue suficiente para que Siwon
lamentara haber hablado pero no lo suficiente para hacerlo cambiar de opinión.
― No voy a
dejarte marchar.
La
mandíbula de Heechul se apretó. Obviamente no le gustaba que le ordenaran en
público.
― ¿Quién
es él, tu padre? ―Gunhee preguntó.
― Soy su
jefe, ―Siwon dijo, manteniéndose tan tranquilo e imperturbable como pudo. Había
sido una idea estúpida venir aquí.
― Cinco
minutos, ―Heechul dijo.― No voy a…
― No, ― Siwon
repitió. ¿Con que frecuencia tenía que
decir esto?
Gunhee
suspiró. ¿Cómo podía alguien suspirar así
de fuerte? Siwon entrecerró sus ojos hacia él. Mocoso irritante.
― Él no es
de tu propiedad, sabes.
― No, pero
no va a ir a ningún lado contigo si no quiere pasar la siguiente semana
haciendo una mueca de dolor cada vez que se siente. ―Siwon miró hacia Heechul
mientras pronunciaba las últimas palabras. Heechul lo fulminó con la mirada,
frunciendo los labios, y ruborizado. Parecía estar desconcertado sobre si
quería atacar o ir junto con Siwon.
― Realmente
eres otra cosa, ―Gunhee dijo. Siwon no se molestó en mirarlo. Él le hizo señas
a Jessica. Afortunadamente le había dado a la chica una buena propina para que
ella en realidad viniera.
― Nos
gustaría conseguir esto para llevar.
Jessica
asintió y se fue. Quizás por unos contenedores. La boca de Heechul estaba
abierta.
― No
puedes…
― Sí,
puedo.
Si Siwon
cedía ahora, él habría molestado a Heechul por nada. Si se mantenía fuerte, al
menos no saldría más daño de su salida. Quizás Heechul pensaba que Siwon estaba
siendo irrazonable y fuera de línea. Tal vez lo era. Pero no iba a arriesgarse
a dejar a Heechul sólo con adictos.
― No te
creo, ―Heechul dijo.
― Hombre,
esto es jodido, ―Gunhee dijo. Probablemente era cierto.
Siwon
trazó sus labios en una línea firme; no iba a ceder.
― Nos
vamos, ― dijo.
Heechul se
calmó, cruzando los brazos frente a su pecho. Quizás se dio cuenta de que no
había nada que pudiera decir ahora, y nada que pudiera hacer en público.
― ¿A dónde vas? ―Gunhee preguntó.― ¿Dónde te
estás quedando?
Heechul
abrió su boca para decir algo. Siwon habló antes de que él pudiera
hacerlo.
― Se está
quedando conmigo. Y tú no eres bienvenido. Ni siquiera para una cogida rápida.
― Mierda, Siwon,
sólo somos amigos.
Siwon miró
de Gunhee a Heechul, recordando una conversación similar.
― ¿Con
beneficios? ―preguntó.
― A veces,
―Heechul replicó. De la misma forma en la que Siwon había contestado a esa
pregunta.― Pero eso no es tu maldito asunto.
Justo como
no lo era de Heechul lo que él había hecho con Hankyung, pero él todavía había
decidió hundir su nariz en eso. Obviamente, no había nada entre Heechul y Gunhee.
No había forma en que Gunhee le diera lo que él podía. Pero no lastimaría a Heechul
ver como era de molesto cuando las personas sólo hacían suposiciones sobre ti. Sólo
que la suposición de Heechul había resultado ser correcta. Excepto por la parte
en la que pensaba que Siwon estaba reemplazando a Hankyung con él… él estaba
malinterpretando eso.
Si Siwon
hubiera tratado a Hankyung de la forma en que estaba tratando a Heechul ahora,
el hombre le habría sacado los ojos. Este no era uno de sus mejores momentos.
Tenía que moderarse.
Jessica
regresó para envolver su comida. Siwon y Heechul se miraron silenciosamente
mientras ella trabajaba. Gunhee estaba casi olvidado.
― ¿Por qué?
―Heechul preguntó eventualmente.
― Tú sabes
por qué. Por lo que sé, él es tu distribuidor.
Heechul se
hundió en su silla.
― Eso no
es lo que te hizo reaccionar exageradamente. ―Se veía como un estudiante
desconcertado por un difícil problema de matemáticas. Siwon no iba a esperar
por cualquiera que fuera la conclusión a la que llegaba. Le dio las gracias a Jessica,
le recibió la comida, y se puso de pie.
― No soy
el distribuidor de nadie, ¿bien? ―Gunhee dijo.― No estoy recibiendo dinero de
él.
― Sí, eso
lo decidió.
Heechul no
iba a tener más contacto con esta persona mientras Siwon tuviera que ver en el
asunto.
― Aléjate
de él, ―Siwon le dijo.― No estás ayudando.
―Justo
ahora, tú tampoco lo estás, ―Heechul dijo, saliendo de la cabina.
Siwon lo
observó salir del restaurante, su postura gritando no me hables; no me toques. Ese
definitivamente no era su Sub golpeando la puerta de la cafetería.
Heechul
esperó afuera del carro por Siwon, apoyándose contra la puerta del lado del
pasajero, sus brazos todavía cruzados frente a él. Tenía que ir a casa con el
hombre, pero no tenía que ser civilizado al respecto. Maldito arrogante… Heechul
pateó el neumático detrás de él. ¡Ni siquiera habían estado allí por media
hora! No había razón, absolutamente ninguna razón, para que Siwon actuara así.
Lo que sea que fuera esto, no era solo porque Gunhee consumía drogas.
Heechul
frunció el ceño a Siwon cuando el hombre se acercó al coche, desbloqueándolo a
través del mando. Sin decir nada, Heechul abrió la puerta contra la que se
estaba apoyando y subió dentro. ¿Siwon se disculparía por su comportamiento?
Probablemente no. ¿Lo entendería Heechul y lo perdonaría de todas formas?
Probablemente sí. Pero no por ahora.
Siwon
escogió no decir nada tampoco mientras ponía la comida en el asiento trasero.
En cuestión de segundos el carro olía a comida chatarra cuando Siwon puso en
marcha el motor. Heechul miró por la ventana cuando volvieron a la carretera. Siwon
puso algo de música. Alguna canción pop que había sido grande quizás hace una
década. Totalmente inapropiado.
― Apaga
eso, ―Heechul dijo.
― ¿No te
gusta la canción?
Heechul
negó con la cabeza. No había terminado de estar enojado. Si era honesto, le
gustaba esa canción, le gustaba esa banda, pero no iba a mencionar eso
ahora.
― Es bueno
saber que tienes un cuestionable gusto en música para combinar con tu
cuestionable gusto en shows de televisión.
― ¿De qué
estás hablando?
― Vamos,
DVDs de Teen Wolf? Debes ser al único que le gustan los hombres lobo hoy en
día.
― Si crees
que el show apesta, no le has dado una oportunidad.
Heechul
resopló. De ninguna manera iba a entrar en una discusión con un fanboy. No
cuando había otras cosas que deberían estar discutiendo.
― También
tengo una colección completa de películas clásicas de Disney, ―Siwon continuó.―
¿Vas a juzgarme por eso también, ya que estás en ello?
Espera. ¿Había escuchado bien eso?
― ¿Tienes
qué?
― Estaba
bromeando.
¿Lo estaba
realmente? Heechul negó con la cabeza. Este no era el momento.
― No puedo
creer que me avergonzaras así, ―dijo.
― No se trataba
de avergonzarte.
― No me
importa; eso es lo que pasó. Me avergonzaste delante de mis colegas.
― Ya no
son tus colegas.
Respira profundo Heechul. No grites.
― No
ahora, tal vez.
― No vas a
regresar a trabajar aquí.
¿Qué se
suponía que significaba eso? Heechul miró fijamente a Siwon, quien miraba hacia
adelante. Correcto, no le gustaba que lo distrajeran mientras conducía. Que se
joda.
― Trabajaré
en donde infiernos quiera una vez que termines conmigo. No vas a decidir cada
pequeño detalle de mi vida. ―¿Era así como iba a ser si estuviera con Siwon? ¿Estaría
siempre con una correa?― Te pedí cinco putos minutos con un amigo.
― Él no es
bueno para ti. Tampoco lo es ese comedor o cafetería o lo que sea.
― ¡Tú no
decides eso! ―Ni siquiera importaba si Siwon estaba bien o mal sobre su
evaluación. Heechul no dejaría a nadie elegir a sus amigos por él.
― Puedes
hablar por teléfono.
― Caramba,
gracias. Estoy muy agradecido por tu permiso. ―Cruzando sus brazos frente a él,
Heechul volvió a mirar por la ventana. Él llamaría a Gunhee, después, y trataría
de explicar porque se dejó tratar como un niño. Si pudiera explicarlo. ¿Por qué
realmente quería alejarse de las drogas? ¿Por qué estaba acunando este
imposible enamoramiento por el arrogante bastardo? Probablemente un poco de
ambos. Así que él podía explicar sus propias acciones. ¿Qué pasaba con las de Siwon?
Heechul lo
miró desde un lado. Siwon pensó que Gunhee podría ser su distribuidor de
drogas. Es cierto que no estaba completamente equivocado al respecto. A veces
conseguía cosas de Gunhee. Eso no era todo, sin embargo. Las cosas no habrían
escalado tan rápido entonces. Él no obtendría una respuesta de Siwon;
probablemente no lo sabía. Así era como la gente funcionaba. Sabían lo que
realmente los impulsaba quizás el 50% del tiempo.
Heechul
era bueno en averiguarlo, sin embargo. Te daba cierta ventaja cuando entendías
a las personas mejor de lo que ellos se entendían a sí mismos. No estaba
orgulloso de ello, pero había manipulado gente para que le dieran lo que quería
en el pasado. En última instancia lo hizo sentir mal, sin embargo.
― ¿Cómo
siquiera conociste a Gunhee? ―Siwon preguntó, con los ojos fijos en el camino.
― No es
como si fuera asunto tuyo, pero lo conocí en un bar gay. ―Heechul observó la
reacción de Siwon muy de cerca. Se tensó, sus labios se pusieron tensos. No le
gustaba el concepto de Heechul y Gunhee jodiendo, obviamente. Heechul ni
siquiera había conocido a Gunhee en un bar gay. Gunhee había sido amigo del
primer novio de Heechul, Sukkie, y había conocido a Sukkie en la escuela de
artes.
Siwon
estaba celoso de alguien con quien Heechul vivía y ocasionalmente follaba.
Interesante. Muy interesante.
* * * *
Heechul
sabía que no debería estar haciendo esto, realmente lo sabía. Pero no había
nada que lo detuviera de meterse en la oficina de Siwon de todos modos. Tenía
que saber. De una vez por todas. Había esperado hasta que Siwon se retiró a su
habitación antes de salir de la suya. Había esperado a que las puertas se
abrieran y cerraran casi toda la noche. Eran más de las ocho de la noche cuando
por fin oyó a Siwon dejar su oficina.
Silencioso
como un ninja, Heechul entró furtivamente una vez que la costa estaba
despejada. El portátil de Siwon no estaba sobre su escritorio. Él debió haberlo
llevado a su habitación. Aún no terminaba de trabajar entonces. O simplemente
navegaba por el internet en sitios porno ahora que Heechul estaba enfurruñado.
Cualquiera que fuera la razón, Heechul no tenía tiempo para pensar en ello.
Necesitaba tomar la carta e irse.
Moviéndose
al otro lado del escritorio, un sonido detrás de él lo congeló. Se escuchó de
nuevo. Meow. Heechul se giró hacia el
gato de Siwon espiándolo. En sus ojos vigilantes, Heechul se sintió atrapado,
incluso aunque Cherry no podía ir corriendo con Siwon y decirle. Su maullido
podía alertarlo, sin embargo.
― Hola,
bonita, ―Heechul susurró.― Me iré en un segundo, ¿está bien? ―girándose hacia
el escritorio de nuevo, abrió el cajón y vio el sobre azul de inmediato. Ya
estaba abierto. Bien. Si lo regresaba a tiempo, Siwon no tenía porqué saber que
la había leído.
Tomando su
botín con él, Heechul salió como ninja de la habitación, aún sintiendo los ojos
del gato en su espalda. Sólo exhaló cuando cerró la puerta de su habitación
detrás de él. La puerta de la habitación de Hankyung. Brotes de culpa
erupcionaron en la parte posterior de su cuello.
La
habitación de Hankyung era el peor lugar para traicionar a su hermano. No había
forma de evitarlo, sin embargo. Esta era la única oportunidad de escuchar una
conversación honesta entre Hankyung y Siwon. No podía continuar preguntándose
por siempre. Si había algo, si había habido algo, entre Siwon y Hankyung sobre
lo que Heechul debería saber, estarían en esta carta.
Abriendo
el sobre, Heechul se sentó en la cama para leer. La escritura de su hermano era
agradable y dolorosa de ver al mismo tiempo. Heechul cerró sus ojos por un
momento.
― Lo
siento, Hankyung.
Lamento que estés muerto, siento estar
haciendo esto. Él
simplemente debería ser una buena persona y regresar la carta a donde la había
encontrado, pero entonces él estaba leyendo. Viendo su propio nombre
mencionado, se estremeció. Lo amó.
― Sí, lo
hiciste, ―Heechul murmuró para sí mismo al leer esa línea. Tuvo que bajar el
papel por un momento. No lo había golpeado hasta entonces, sólo que estaba
ahora. Toda la familia que conocía estaba muerta o atrapada detrás de las
rejas. No había nadie con la obligación de dar una mierda por él.― Mierda…
¿Y la
distancia entre él y Hankyung antes de la muerte de su hermano? Sí, él había
creado la mayoría por sí mismo. Hankyung había tratado de llegar a él en más de
una ocasión, pero Heechul había estado demasiado ocupado con sus propios
problemas para preocuparse por los asuntos de su brillante hermano. Lo peor de
todo es que no iba a tener una oportunidad de hacerlo bien. No había segundos
intentos. La muerte era implacable.
Tomando
una respiración profunda, Heechul recogió la carta otra vez. Posteriormente
podía permitirse sentir lástima de sí mismo. Sus ojos volaron sobre el papel.
Justo por encima de la confesión de su hermano. De los sentimientos de Siwon. Sé que me amas. Él leyó eso dos veces.
Las letras no cambiaron. Así que Hankyung y él estaban de acuerdo en algo.
El
estómago de Heechul dio un giro. ¿Qué tan altas eran las posibilidades de que Hankyung
estuviera equivocado respecto a esto? Heechul negó con la cabeza. Deja de negarlo,
idiota; ya lo sabías.
Se obligó
a leer el resto de la carta, los pensamientos corrían en su mente. ¿Hankyung
correspondía a ese amor? ¿Incluso importaba en este punto? ¿Siwon era realmente
ignorante de sus sentimientos?
Yo también te amo.
¿No era
hora de vomitar todavía? Así no era como Hankyung lo había hecho sonar en la
carta para Heechul. Había mentido. ¿Y por qué? ¿Porque quería a Heechul y Siwon
juntos después de su muerte? Una línea de la carta de Hankyung regresó a Heechul,
acerca de cómo su hermano siempre lo protegería. El pensamiento lo congeló como
un inesperado copo de hielo en verano.
― Mierda,
― dijo en voz alta. ― Mierda. ―no necesitaba esta clase de protección. No
necesitaba que Hankyung lo manipulara.
Heechul
echó un vistazo a los útiles de pintura en el escritorio de su hermano, al
animal de peluche que había encontrado en esta cama el primer día. La laptop
con la contraseña cambiada. ¿Había esperado Hankyung que Heechul viniera aquí?
¿Había planeado todo esto? La parte más aterradora era como le gustaría que
fuera. Cubrir su suicidio como un accidente, reunir a su hermano con su amante
donde sería protegido y arreglado.
Heechul
tiró la carta sobre la cama, fue al baño, y vomitó en el baño. Necesitaba
salir. Aunque fuera por un momento. Era todo en lo que podía pensar. Salir.
Lejos de Siwon, lejos del recuerdo de Hankyung. Todo.
Se secó la
boca y salió de la habitación. Bajó las escaleras. La puerta de enfrente estaba
cerrada con llave. Por supuesto. Siwon no quería que se fuera ¿no? El hombre ni
siquiera confiaba en que se controlara por quince minutos, mucho menos una
noche afuera por sí mismo. Pero Siwon no había ido tan lejos para poner
barrotes en las ventanas.
Una puerta
se abrió y se cerró en algún lugar en la casa. Heechul se detuvo. Mierda. ¿Fue Hyoyeon?
Tenía que hacer su escape rápidamente. La siguiente ventana lo suficientemente
grande como para salir estaba en el comedor. Heechul lo encontró vacío y saltó
hacia la libertad.
Respirar
el aire de la noche nunca se había sentido tan liberador. Aún así, la casa se
asomaba detrás de él, lanzando su gran sombra sobre él. Cuanto más rápido y más
lejos fuera, mejor. Apartándose de la pared, Heechul se dirigió a la carretera.
Estaba en silencio, aunque no era tan tarde todavía. Nada estaba sucediendo tan
lejos de la ciudad.
Heechul
sacó su teléfono celular de su bolsillo y marcó rápidamente el número de Gunhee.
― Soy yo,
― dijo cuándo su amigo contestó. Se sintió bien oír una voz amistosa. La voz de
alguien que nunca había conocido a su hermano y no juzgaría a Heechul por lo
que estaba haciendo o por lo bien que estaba manejando su vida.
― ¿Heechul?
¿Qué sucede? ¿Te cansaste de tu novio machista?
― Algo así.
― No había manera en el infierno de que pudiera explicar este desastre en tan
pocas palabras, así que no lo intentó. ― Necesito alejarme por un tiempo. ― Ir
a algún lugar donde Siwon no pudiera tratar de arreglarlo para ganar la
bendición de su hermano.
Maldito Hankyung
y su espeluznante genio. Siendo verdaderamente honesto, esta era una de las
secretas razones por las que no había tratado más duro de reconectar con su
hermano. Cada vez que escuchaba del éxito de Hankyung, él se sentía como un
fracaso. Ni siquiera podía culpar a los pobres genes ni nada, porque,
obviamente, su hermanastro era sobresaliente. Un poco loco, quizás, pero
sobresaliente.
― ¿Quieres
ir a un club o algo así?
― No lo sé,
―Heechul dijo. No había pensado tanto. ― Solo salir. ¿Puedes recogerme? No
tengo carro ni nada.
― Seguro,
amigo. ¿Dónde estás?
― Recógeme
en la esquina de la 29 y Madison.
― Caramba,
eso me va a tomar un par de minutos.
― Está
bien. No estoy allí todavía, ― dijo en el teléfono antes de colgar.
Los faros
de un coche se acercaron a la distancia, y el vehículo pasó tan rápido como
había aparecido en la oscuridad. Heechul dio unos pasos a un lado. No había
forma de que fuera a encontrar el mismo fin que su hermano. El pensamiento lo
hizo estremecer. ¿Podría Hankyung haber arreglado el accidente que lo mató? ¿Lo
había hecho?
El carro
de Gunhee llegó hasta él tal vez media hora más tarde, cuando el frío exterior
empezaba a deslizarse en sus huesos. El frío no estaba haciendo nada por su
temperamento, sin embargo. Entrar en el coche se sentía como entrar en una
sauna. Una sauna que olía a nicotina.
― Quiero
irme a casa, ― Heechul le dijo a Gunhee. El entorno familiar sería bueno y su
propio espacio.
― Seguro,
― Gunhee dijo, girando el carro en la carretera vacía. ― Hay algunas sobras de
pizza en la parte trasera del carro si quieres.
― Sí,
puedo olerla. ― Pepperoni, muy probablemente― No tengo hambre, sin embargo. ―Si
es posible, quería evitar otra cita con la taza del inodoro.
― Así que,
¿sólo a casa? ¿Nada más?
― No, nada
más. ― Miró por la ventana, pero en este momento, no había nada para ver
excepto algunas señales de neón mientras se acercaban al corazón de la ciudad.
― ¿Te das
cuenta de que es un idiota? ― Gunhee preguntó.
― No lo
es. No realmente. Pero necesito un descanso de todas formas. ― Había sido obvio
desde el principio que esta cosa entre él y Siwon se dirigía al caos total,
¿así que, por qué se había molestado en tener esperanzas? ¿Por qué no solo
había matado todos esos pensamientos cuando se habían presentado?
― Lo
siento, ― Gunhee dijo. ― ¿Pero después de esa cosa en el café? Créeme, hombre,
tienes suerte de librarte de ese tipo.
¿Pero no estaba libre de él, o
sí?
― No he
terminado mi trabajo. ― En la mañana, a más tardar, tendría que volver. Lo que
haría entonces, no tenía idea. ¿Enfrentar a Siwon? ¿Actuar como si no supiera
nada? ¿Sólo tratar de acabar con ello sin dejar que Siwon se metiera más bajo
su piel?
* * * *
Siwon
estaba a punto de cerrar su computadora portátil y prepararse para ir a la cama
cuando el gato maulló en su puerta. Eso no era inusual; ella a menudo dormía en
su habitación, a pesar de que tenía una sesta en la sala. Quizás debería tener
una puerta para gatos instalada.
Abriendo
la puerta para dejar entrar a Cherry, miró por el oscuro pasillo. La luz seguía
encendida en la habitación de Hankyung. Lentamente se estaba acostumbrando a
alguien más viviendo allí, pero todavía no podía pensar en ella como nada más
que la habitación de Hankyung.
Cherry
frotó su cabeza en su pierna antes de entrar. Siwon se inclinó brevemente para
acariciarla antes de entrar en el pasillo. Si la luz estaba todavía encendida,
entonces Heechul todavía estaba despierto, Siwon podía disculparse por lo que
había pasado en el café. O al menos explicarlo. Realmente no estaba
arrepentido, pero había exagerado un poco. Y dormir sólo no era tan divertido
como podría conseguir. Si Heechul quería dejar este lugar con tanta fuerza,
quizás Siwon podía llevarlo a un viaje por las tiendas de la compañía o algo.
Era tiempo para una inspección de todos modos.
Siwon
llamó a la puerta de la habitación de Hankyung. No hubo respuesta. Tocó otra
vez.
― ¿Heechul?
― preguntó en voz alta cuando aún no hubo respuesta. ¿Podría haberse desmayado
o algo? Si había complicaciones postoperatorias…
Siwon
abrió la puerta y miró dentro de la habitación. Vacía. Luego vio el papel azul
en la cama. ¿La carta que Hankyung le había escrito a Heechul? Recogiéndola, Siwon
se dio cuenta de que era la carta que Hankyung le había dirigido a él. Nada que
se suponía que Heechul tuviera.
― Mierda.
Ese
estúpido pequeño idiota se la había robado. Y la leyó. ¿Cómo siquiera supo al
respecto? Siwon palmeó su rostro. Le había dicho a Heechul que consiguiera el
lubricante del cajón. Mierda, eso había sido estúpido.
Volvió a
mirar la escritura. Si Heechul había leído esto, iba a estar molesto.
Probablemente estaba entendiéndolo todo mal. Siwon dejó la habitación y
encendió la luz del pasillo.
― ¿Heechul?
― gritó. ¿A dónde podría haber ido? Probablemente afuera, maldición.
Siwon bajó
las escaleras. La puerta de enfrente estaba todavía cerrada. Las ventanas no lo
estaban. La puerta del comedor estaba abierta, al igual que una de las ventanas
que daban al exterior. ¡Mierda!
* * * *
Una vez
que llegaron a casa, Heechul dejó el coche y se dirigió a la puerta principal
con la intención de ir directamente a su cuarto, permanecer allí por el resto
de la noche, y pensar un poco. Gunhee, por supuesto, no estaba en absoluto de
acuerdo con ese plan.
― ¿Es en
serio, hombre? ¿Quieres encerrarte? No voy a dejarte hacer eso. ― Gunhee se
acercó a él y abrió la puerta principal, las llaves sonando.
― Sólo
necesito tiempo para pensar, ¿está bien?
― No, no
está bien. Sé cómo te pones cuando piensas. La última vez que te dejé pensar en
algo, terminaste decorando tus brazos con sangre. En serio, hombre, si quieres
un tatuaje, ve a un salón.
― A la
mierda, Gunhee, no me voy a lastimar, ¿está bien? ― ¿Por qué tenía que rodearse
con gente que no confiaba en él? Primero Siwon, quien pensaba que iba a
drogarse, y ahora Gunhee, quien pensaba que tallaría nuevas, y bonitas imágenes
en su piel. ― No estoy tan mal. Superé lo de cortarme.
― Eso es
lo que dijiste la última vez. ― Gunhee entró, y Heechul lo siguió.
― Lo digo
en serio.
― Sólo lo
superaste porque tenías otra cosa.
¿Por qué Gunhee
elegía un momento como este para hacer profundos descubrimientos sobre Heechul
y lanzárselos en la cara? Así que tal vez Heechul no había resuelto ninguno de
los problemas que lo atormentaban. Tal vez sólo había esperado correr de ellos
lo suficientemente rápido que en algún punto dejarían de atraparlo. Tal vez
soñaría con la muerte de su madre y el arma y la muerte de su hermano por
siempre. No necesitaba que Gunhee le lanzara eso, sin embargo.
Heechul
miró en el apartamento en el que vivía, en la parte más pobre de la ciudad. No
tan lujoso como la vida que su hermano había construido para sí mismo, pero
funcionaría por ahora.
― ¿Qué
estás mirando? ― Gunhee preguntó.
―Nada, ― Heechul
le dijo. ― La vida. ¿Por qué estoy viviendo con tu pobre trasero?
Respiró el
olor fresco de la contaminación industrial de las fábricas no demasiado lejos. Por
eso nadie quería vivir aquí, por lo que vivir aquí era tan barato. Heechul se
acostumbró después de un tiempo. Para ahora, como que olía a hogar.
Gunhee
sonrió, tomando la broma por lo que era.
― Porque
eres aún más pobre.
― Oye, por
un tiempo fui el juguete de un chico rico. ― O quizás aún lo era. Cómo iba a
regresar allí en la mañana, sin embargo… miró a Gunhee y su bonita sonrisa. Al
menos tenía un buen amigo en el mundo. ―
Todavía lo quiero, ― Heechul admitió.
Estúpido,
sí, pero no era algo que podía parar inmediatamente. Si no hubiera sido por Hankyung.
Podrían haber estado muy bien juntos. Realmente bien.
― Hombre,
el sexo debe ser increíble.
― No era
sólo el sexo, ―Heechul dijo.― Pero, sí, era muy bueno. ― Y no le gustaba hablar
de eso en tiempo pasado, como hablar de algo o alguien que estaba muerto.
― ¿No solo
el sexo, eh? Eres realmente demasiado sentimental para tu propio bien. He
conocido al hombre; honestamente, no sé lo que te atrajo.
― Lo
siento por lo del café, ―Heechul dijo.― Él normalmente no es así. ― Sí, la
forma en que Siwon había tratado a su amigo no había sido agradable.
Si había
una oportunidad de reparar esta clase de relación que tenían, tendrían que
hablar al respecto primero. Siwon tendría que tratar a su amigo con respeto si
quería que Heechul se quedara con él.
Incluso si ese amigo era un adicto. Heechul era uno también, después de
todo. Si Siwon quería decir que los adictos no valían su tiempo… bueno… pero
entonces, él pensaba que podría arreglar a Heechul. Hah. Heechul se rió
secamente.
― ¿Qué es tan gracioso? ― dijo Gunhee desde la
sala de estar donde estaba apoyado en los cojines del desgastado sillón que
habían pescado de la basura y limpiado un poco después de mudarse aquí. Gunhee
había sugerido que vivieran juntos después de que Heechul hubiera roto con Sukkie.
Heechul estaría por siempre en deuda.
― No lo sé,
―Heechul dijo, acercándose a la puerta de la sala. Gunhee le hizo un ademán,
señalando hacia el sofá. ― Sólo sentarme, sin embargo, ―Heechul dijo.― No
quiero follar.
― No lo
creo. ― Gunhee dijo, pero no pudo esconder la rápida mirada de decepción que
pasó por sus rasgos.
Tal vez no
había conseguido nada en mucho tiempo. Gunhee era tan exigente como bonito. Sin
embargo, tan en deuda como Heechul estaba con él, no iba a abrirse de piernas
cuando no le apetecía. No era la puta de nadie. Ni siquiera de Siwon. Se sentó
en el sofá, contemplando esto.
― Sabes,
nunca me dijiste si alguna vez pensaste en dejarlo, ― Heechul recordó a su
amigo. ―Yo todavía quiero saber.
Gunhee se
sentó junto a él.
― No sé,
hombre.
Heechul lo
miró desde el costado, indicando con su mirada que quería un poco más que eso.
― Vamos.
Debes haber pensado en eso.
― ¿Tú lo
haces? ― Gunhee preguntó.
― Pienso
en ello, sí. ― Recientemente, más frecuentemente de lo que le gustaba.
― Bueno es
un poco caro.
― ¿Sólo
eso? ― Heechul preguntó. ― ¿Esa es toda la razón que puedes encontrar para
dejarlo?
― Bueno,
¿Tú qué piensas? Si eres tan inteligente.
Heechul
estaba tentado a sacarle la lengua a Gunhee. A veces a su amigo se le metía en
la cabeza que Heechul era inteligente y era algo mejor debido a ello, no podía
estar más equivocado.
― Mientras
eres adicto a algo, nunca eres libre, ―Heechul dijo.― Siempre dependes de algo.
― Huh, ― Gunhee
dijo, sin impresionarse. ― No lo sé; soy adicto a muchas cosas entonces. Agua,
pan, comida, tú sabes. ¿Estás seguro que esta nueva forma de pensar no tiene
nada que ver con tu nuevo novio? Él parecía un poco alérgico a la diversión.
― No. ―
No, él no estaba seguro de que no tuviera nada que ver con Siwon, pero tampoco
era como si nunca hubiera pensado en dejarlo antes de su nuevo novio.
Después de
todo, allí siempre había estado Hankyung para recordarle el horrible estilo de
vida que estaba llevando. Hasta que Hankyung no estuvo allí más. Maldito Hankyung.
¿Realmente había planeado terminar con su vida así? ¿Haciéndolo parecer un
accidente para que Siwon no se sintiera mal al respecto? ¿De modo que Siwon
fuera libre para ir tras Heechul? Dios, su familia estaba tan jodida.
― ¿En qué
estás pensando? ― Gunhee preguntó. ― No te vez feliz, hombre.
― Eso es
porque no lo estoy. ― Después de todo, había vomitado antes de llamar a Gunhee,
incluso aunque apenas había comido nada. ― Creo que el accidente de mi hermano
puede no haber sido un accidente.
― Amigo,
¿no murió en un accidente de coche?
― Sí,
pero… olvídalo. En realidad no quiero hablar de ello. ― Tanto como le gustaba Gunhee,
no era la vela más brillante del pastel.
― ¿Así
que, qué quieres hacer? ¿Sólo sentarte y estar deprimido? No estoy de acuerdo
con eso. Tú ya dijiste que no quieres joder.
― No
quiero. ― ¿Pero qué es lo que quería? ¿Algo de silencio? No, Gunhee no le daría
eso. Tal vez eso era bueno. ¿Cómo el pensar ayudaría ahora?
― Aun
tengo guardada la Xylophine que me pediste.
La mirada
de Heechul se lanzó a Gunhee. Gunhee no sabía que él debería permanecer sobrio.
Gunhee no lo juzgaría si Heechul realmente necesitara esto esta noche.
― No
estaba seguro de que aún lo tuvieras.
― Claro
que lo hago. ¿Lo quieres ahora?
La boca de
Heechul se hizo agua. No pudo evitarlo. Puramente una reacción física a las
cosas a las que era adicto. Demasiado malo que era mental también. Una dosis y
la vida se sentiría correcta de nuevo. Podría olvidarse de Siwon por un tiempo,
olvidarse de Hankyung. Pero debería decir que no. Realmente debería.
― ¿Quizás
solo un poco?
Al final,
simplemente no pudo.
Continuará…

3 Comentarios
Así que Siwon es el "nuevo" novio y Hee es su "mascota de laboratorio", peculiar forma de describir su "relación" o lo que sea que tengan.
ResponderBorrarObvio que Hee no dejaría pasar la oportunidad de hacerse de la carta de Hangeng y según Siwon, ha mal interpretado su contenido.
Bien tenia razón Siwon un impedirle a Heechul seguir en contacto con Gunhee, pues no es un buen amigo para él... ay chula, que hiciste??
Vaya lío y solo por leer la carta de Hangeng hizo que volviera a las drogas las cosas se ponen mal, gracias por el cap espero el siguiente bye.
ResponderBorrarsi, ese amigo de Heechul es una mala influencia, pero que esperar de un adicto, Siwon debe moverse rapido sino esto se complicara mas
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