Experimento De Amor... CAPÍTULO OCHO





Ellos se sentaron por un momento cuando terminaron, bajando de la cima y las hormonas corriendo a través de su sangre. Siwon pasó la mano por el costado de Heechul. Bien, esa había sido una agradable distracción. En un minuto más o menos, obtendría los datos de Heechul, pero hasta entonces, él estaba completamente bien con no moverse.

Heechul parecía igual. Su respiración se calmó lentamente contra la piel de Siwon. Él se levantó entonces, estremeciéndose cuando el pene de Siwon lo dejó. Y entonces hizo una mueca de nuevo cuando sus pies en realidad golpearon el suelo. No era una linda expresión ahora. 

― ¿Heechul? ―Siwon preguntó.
― ¿Qué?
― Parece que te acabas de sentar en un cactus.
― Algo así, ―Heechul dijo.― Sólo estoy adolorido como el infierno después de ayer y justo ahora. Eso es un nivel normal de dolor. 
― Mierda, Heechul, deberías haber dicho algo.

Heechul se rió. No podía ser tan malo si él todavía podía reír. 

― Yo dije detente.
― Esa no es la palabra a la que se supone que debo prestar atención.
― Bien, al menos no esa clase de atención.
― Tú palabra de seguridad es…
― Monocromo. No lo he olvidado. ―Heechul lo miró por un momento como si estuviera sumido en sus pensamientos.― Simplemente no se me ocurrió.

Idiota. Aparentemente Heechul confiaba lo suficiente en él para pensar que no necesitaba una palabra de seguridad, lo que era agradable, sí, pero por otro lado… 

― Tener una palabra de seguridad no sirve un carajo cuando no vas a usarla cuando la necesitas.
― Sí, sí. ―Heechul se subió los pantalones.― No te preocupes. Estoy adolorido ahora, pero valió la pena.
― Tenemos que hablar de algunas cosas.

Heechul se sentó en la silla opuesta a su escritorio, esa mueca de nuevo en su rostro. 

― ¿Cómo de qué?
― Como límites. ―Si Siwon obtenía esa información de antemano, podría evitar hacer algo con lo que Heechul se sintiera incómodo antes de que el hombre estuviera demasiado ido para parar.
― Mhm… ―Heechul pareció pensar en ello, apoyando la cabeza en su mano.― Creo que estoy bien con la mayoría de las cosas. No orina. No estoy en eso.
― Tampoco yo.
― Bien entonces. No juegos médicos. No quiero nada en mi culo que no sea tu polla, un tapón o un consolador. Tu polla.

No una polla. ¿Eso fue intencional? 

― Bien, ―Siwon dijo, tratando de llevar su mente de nuevo a la pista. 
― Por otro lado.
― ¿Qué?
― Nunca digas el nombre incorrecto. ―Heechul dijo con una sonrisa en su rostro, pero sus ojos tenían una seriedad de muerte. Como si fuera a arrancar la cabeza de Siwon si lo hacía.
― No lo haré. ―Siwon se levantó de su silla, se metió de nuevo en sus jeans, y sacó un pequeño USB de su bolsillo. Se acercó a Heechul.― Déjame ver eso.

Heechul extendió su brazo sin decir nada, pero todo el buen humor dejó su rostro. Quizás ahora lamentaba dejar a alguien follar su adolorido trasero. Demasiado tarde. Como para distraerse, miró al reloj por encima de la puerta de la oficina mientras Siwon hacía la grabación.

― Creo que ahora ambos nos perdimos la comida.
― Supongo, ―Siwon dijo, dejando ir el brazo de Heechul.― Ella probablemente haya puesto las sobras en la nevera.
― No soy un gran fan del hígado tampoco.
― Puedes ordenar pizza si quieres.

Cuando Siwon se dio la vuelta, Heechul agarró su muñeca, manteniéndolo en su lugar. Sus ojos perforando en Siwon con una mirada de determinación. Se veía un poco como el gato cuando ella quería comida o ser acariciada.

― Llévame afuera, ― dijo. Dicho como una orden. Heechul no era quién hacía las exigencias aquí; Siwon le había dicho eso ya hace un par de minutos. Fuera de la cama, sin embargo, Siwon podía ser indulgente. Especialmente después del sexo.

Heechul debía haberlo notado también. Heechul era observador. Era tentador sólo decir no por eso.

― Estoy ocupado. ―No era una mentira o una excusa hecha en el acto. Sólo acababa de tomar media hora de su tiempo que tenía que compensar esta noche.
― Vamos, ―Heechul dijo.― No te tomará más de una hora o algo así. Necesito salir de aquí por un momento.

Y si no fuera un adicto, Siwon estaría feliz de dejarte salir por tu cuenta. Como estaban las cosas, sin embargo, no había una puta oportunidad. ¿Eso significaba que no confiaba en Heechul? No con esto, él no lo hacía. Podría llegar a ser indulgente con él, pero no se había vuelto estúpido. 

― ¿A dónde ‘necesitas’ ir?
― Quiero ir al café. ―Heechul aún sostuvo su mirada, y no se giró para quejarse.

Bueno. Siwon no podía soportar a los pequeños niños llorones. Heechul no hizo ninguna amenaza de que se molestaría si Siwon dijera que no. Quizás eso fue por lo que Siwon cedió. No le gustaba ceder ante los lloriqueos, pero no le importaba hacer algo agradable por alguien que le… gustaba.

― ¿El Café en el que trabajabas?
― Sí. Me gustaría ver a mis amigos. Siento que no he estado allí desde siempre.

Siwon lo había arrancado de su vieja vida. Aunque, honestamente, Heechul debería estar agradecido con él por eso. Entonces, ¿Qué tan malo podía ser una rápida visita a una cafetería? No haría que Heechul recayera el ver su viejo lugar de trabajo. Tal vez Siwon estaba incluso un poco curioso. Sólo un poco.

― Podemos comer allí también, ―Heechul dijo.
― ¿Sirven comida?
― Comida grasosa. Técnicamente es una cafetería y un restaurante. Lo llamo un café porque no hay mucha gente que vaya por la comida.
― Suena como un comedor sobrevalorado.

Heechul se encogió de hombros. 

― No es exactamente un lugar con una clasificación de estrellas, pero el propietario siempre fue agradable conmigo, ―dijo, bajando finalmente la mirada al suelo. Y eso selló el trato.
― Bien, ―Siwon dijo.― Te llevaré. Pero no vamos a quedarnos mucho tiempo. Comemos, y nos vamos.

Heechul levantó la cabeza para sonreírle. Ahora eso era felicidad verdadera allí. Había tomado la decisión correcta.

* * * *

El nombre de la así llamada cafetería y restaurante era The Greasy Spot, grandes letras por encima de la puerta pronunciaban orgullosamente. Como si hubiera algo de lo que estar orgulloso. El lugar resultó ser un muy desgastado basurero. Pero entonces, Siwon no había esperado nada diferente. Podía ver porqué la mayoría de las personas no venían por la comida.

Este garito empleaba adictos, y probablemente había ofertas sucediendo detrás o algo. Muy bien, no iba a dejar a Heechul ir sin supervisión a ningún lado. Ni siquiera al baño de hombres. Inconsciente de estos pensamientos, Heechul saltó positivamente a la caja registradora, como un perro finalmente desencadenado en su casa. ¿No había estado adolorido como el infierno hace sólo media hora? La grasa parecía ser la nueva cura milagrosa.

Una chica joven estaba trabajando en la caja registradora, y una sonrisa floreció en su cara ante la vista de Heechul. Aparentemente les gustaba por aquí. O la chica pensaba que Heechul estaba coqueteando con ella. La forma en la que se inclinaba por encima del mostrador, se habría visto de esa manera. Si no hubiera tenido su bonita boca llena de polla hace una hora.

Concéntrate, Siwon.

Heechul regresó con Siwon, tomó su mano, y lo arrastró hasta el mostrador.

― Jessica, este es Siwon, mi… ―Heechul se detuvo, obviamente preguntándose como referirse a él.

Siwon intervino para detener las preguntas. 

― Soy su nuevo novio. ―Nadie tenía que saber todos los arenosos detalles de su relación.

Para efecto, puso una mano en la espalda de Heechul, y la dejó deslizarse hacia abajo a su pequeño culo firme. La piel de Heechul adquirió una tonalidad rojiza. Espera, ¿Siquiera estaba fuera del closet? Muy tarde para preocuparse por eso ahora. Jessica no parecía sorprendida, sonriéndole a Siwon.

― Gusto en conocerte ―dijo.
― Siwon, esta es Jessica, ―Heechul continuó como si nunca hubiera sido interrumpido, hablando un poco demasiado rápido.― Siwon, deberías pedir la hamburguesa con tocino; es muy buena. O la country. Oh, y deberías pedir café, ―Heechul continuó antes de que Siwon pudiera devolver el saludo a Jessica.
― ¿Dónde has estado? ―Jessica preguntó, interrumpiendo el discurso de ventas de Heechul.― ¿Vas a regresar a trabajar aquí? Juro que recibo demasiados turnos últimamente.
― Uh… tengo algunas cosas personales que hacer. ―Heechul perdió algo de entusiasmo.― No sé si… quizás trabajaré aquí otra vez, pero será en un tiempo.

No, no lo harás. No hay manera.

Si Siwon dejaba que Heechul volviera a trabajar aquí, ¿Qué tan rápido regresaría a las drogas? Regresaría a su viejo trabajo, sus viejos amigos, sus viejos hábitos. El pensamiento molestó a Siwon más de lo que debería. Una vez que el experimento terminara, Heechul podía hacer lo que quisiera ¿o no? No sería ya más la responsabilidad de Siwon. Pero él quería que lo fuera. Era una verdad simple pero aterradora.

Dada la opción, él cuidaría de Heechul por más tiempo del que durara el experimento. Este no ya no era sólo un proyecto. Hankyung había tenido razón. Se estaba volviendo demasiado unido a Heechul en muy poco tiempo. ¿Habría pasado lo mismo si Hankyung estuviera todavía vivo? Quizás. Estar con Heechul era diferente que estar con Hankyung.

― ¿Siwon? ―La voz de Heechul lo sacó de sus pensamientos.
― ¿Sí?
― Tú como que te fuiste de aquí. ¿Qué vas a comer?

Siwon miró el menú que colgaba sobre el mostrador. Un montón de imágenes coloridas. Todo se veía… bueno, grasoso. Incluso las imágenes del café tenían un brillo particular en ellas, pero tal vez lo estaba imaginando. ¿Cuándo había sido la última vez que había estado en un lugar como este? Hankyung y él se habían vuelto demasiado decadentes en los últimos dos años o algo así.

― Lo que sepa mejor y sea peor para mi salud, ―Siwon dijo.

Usualmente esas dos cosas iban de la mano. Se suponía que el hígado era más saludable, que era por lo que su ama de casa insistía en hacerlo. No podía culpar a la pobre mujer por preocuparse por su salud. Ahora que Hankyung se había ido, nadie lo hacía. Aún así, eso no significaba que él tenía que comerlo. Simplemente apreciaba la idea.

― Correcto, ―Heechul dijo, mirando Jessica.― Él tomará la hamburguesa country con tocino con papas fritas adicionales. Yo tomaré la hamburguesa de huevo.
― ¿Hamburguesa de huevo? ― Siwon preguntó.
― Sabe mejor de lo que suena.

Jessica tomó la orden, y Heechul se apartó. Por supuesto, se esperaba que Siwon pagara ¿no es así?

― Consíguenos una buena mesa, ―le dijo a Heechul mientras sacaba su billetera. Había prometido mantener al hombre alimentado, y probablemente era justo que pagara por su… ¿cita? En cualquier otra circunstancia, no habría elegido este lugar para una primera cita. Para una primera infección del tracto urinario tal vez.

Tomando la bandeja con la comida cuando Jessica hubo terminado, Siwon buscó a Heechul en un puesto junto a la ventana. Que podría haber utilizado un poco de limpieza, pero Siwon no iba a mencionarlo. A Heechul le gustaba este lugar; eso era bastante obvio. Siwon dejó la comida y se instaló en el puesto frente a Heechul.

― ¿Así que este lugar es tan asombroso que tú sólo tenías que regresar aquí? ―Trató de no dejar que demasiado escepticismo se colara en su voz.
― Bueno, tal vez no asombroso, pero… ―Heechul se encogió de hombros.― ¿Familiar?

Siwon podía entender eso. Heechul no era el único ex chico adoptivo en la búsqueda de algo que se sintiera como un hogar. Por qué él había escogido este basurero, sin embargo…

― La paga es decente, ―Heechul dijo.― Bueno, está bien.
― ¿Suficiente para alimentar tu adicción y tus apuestas?

Las esquinas de la boca de Siwon tiraron hacia abajo. Maldición, ¿Por qué siquiera había dicho algo? 

― No, ―Heechul dijo.― No lo es.

Eso parecía ser todo lo que quería decir al respecto antes de cavar en su hamburguesa. Siwon decidió hacer lo mismo. No había forma de salvar la conversación. La hamburguesa realmente no estaba tan mal. Mejor que el hígado esperando en casa, de todos modos.

― Es buena, ―le dijo a Heechul, tragando. Sus manos se estaban poniendo tan grasosas como el resto del lugar, sin embargo.
― Te lo dije. ―Heechul robó una de sus patatas fritas y la sumergió en ketchup.― ¿Así que eres mi novio ahora?

Siwon se encogió de hombros.

― Supuse que no querrías presentarme como el tipo que tiene un chip sexual instalado en tu cabeza.
― Oh. ―¿Era esa una mirada de decepción? Heechul la cubrió demasiado rápido para decirlo.― Supongo.

La puerta del café se abrió con el tintineo de las campanas, y la cabeza de Heechul giró alrededor. El reconocimiento iluminó su rostro. Obviamente había visto a alguien que le interesaba más que Siwon por el momento. Cuando se giró para seguir la mirada de Heechul, los ojos de Siwon aterrizaron en un chico guapo con una gran bufanda morada que acababa de entrar. Definitivamente gay.

Si Heechul tenía un tipo, Siwon estaba bastante seguro de que ese peso ligero no lo era. Quien fuera que fuera el tipo, no era probable que fuera un ex novio.

― ¡Gunhee! ¡Aquí! ―Heechul gritó, agitando una de sus manos. Siwon miró al hombre acercarse a su mesa, con una amplia sonrisa en la cara. ¿Todos aquí sonreían al ver a Heechul?

No te pongas territorial, Siwon.

― ¡Heechul! ―Dijo el recién llegado.― Hombre, no te he visto desde siempre.
― No estabas en casa cuando empaqué mi ropa, lo siento.
― ¿Dónde has estado?
― Uhm. Tuve una cirugía.

Así que Gunhee merecía más verdad que Jessica, ¿no? 

No estabas en casa cuando empaqué mi ropa… Ellos estaban viviendo juntos entonces. ¿Estaban follando también?

― ¿Qué tipo de cirugía?

Heechul negó con la cabeza. 

― Te lo diré en otra ocasión. Todo está bien. ― Cuando Siwon no estuviera allí para escuchar, ¿cómo describiría su relación?― Soy su mascota de laboratorio. ―Heechul asintió hacia Siwon.

Mi mascota de laboratorio, ¿eh?

¿Así que cuando Siwon elegía ir con novio, Heechul elegía ir con mascota de laboratorio? Quizás debería sentirse afortunado de que la elección de Heechul no había sido puta. Lo cual también habría sido cierto de alguna forma. Jesús, tenía un enamoramiento por su mascota de laboratorio/puta.

― Es él el tipo que…
― Sí, lo es.

¿El tipo que qué? Siwon casi expresó ese pensamiento en voz alta, en un tono menos que suave.

― Wow, ―Gunhee dijo, viendo a Siwon.

Siwon frunció el ceño. ¿De qué diablos se trataba todo esto?

― ¿Podemos hablar a solas? ―Gunhee le preguntó a Heechul.
― No, ― Siwon contestó por su compañero. Si Gunhee era tan buen amigo de Heechul, Siwon apostaría su último dólar a que era un adicto. Y Siwon ni siquiera tenía una adicción al juego.
― ¿Qué demonios, Siwon? ―La mirada en la cara de Heechul fue suficiente para que Siwon lamentara haber hablado pero no lo suficiente para hacerlo cambiar de opinión.
― No voy a dejarte marchar.

La mandíbula de Heechul se apretó. Obviamente no le gustaba que le ordenaran en público.

― ¿Quién es él, tu padre? ―Gunhee preguntó.
― Soy su jefe, ―Siwon dijo, manteniéndose tan tranquilo e imperturbable como pudo. Había sido una idea estúpida venir aquí.
― Cinco minutos, ―Heechul dijo.― No voy a…
― No, ― Siwon repitió. ¿Con que frecuencia tenía que decir esto?

Gunhee suspiró. ¿Cómo podía alguien suspirar así de fuerte? Siwon entrecerró sus ojos hacia él. Mocoso irritante.

― Él no es de tu propiedad, sabes.
― No, pero no va a ir a ningún lado contigo si no quiere pasar la siguiente semana haciendo una mueca de dolor cada vez que se siente. ―Siwon miró hacia Heechul mientras pronunciaba las últimas palabras. Heechul lo fulminó con la mirada, frunciendo los labios, y ruborizado. Parecía estar desconcertado sobre si quería atacar o ir junto con Siwon.
― Realmente eres otra cosa, ―Gunhee dijo. Siwon no se molestó en mirarlo. Él le hizo señas a Jessica. Afortunadamente le había dado a la chica una buena propina para que ella en realidad viniera.
― Nos gustaría conseguir esto para llevar.

Jessica asintió y se fue. Quizás por unos contenedores. La boca de Heechul estaba abierta.

― No puedes…
― Sí, puedo.

Si Siwon cedía ahora, él habría molestado a Heechul por nada. Si se mantenía fuerte, al menos no saldría más daño de su salida. Quizás Heechul pensaba que Siwon estaba siendo irrazonable y fuera de línea. Tal vez lo era. Pero no iba a arriesgarse a dejar a Heechul sólo con adictos.

― No te creo, ―Heechul dijo.
― Hombre, esto es jodido, ―Gunhee dijo. Probablemente era cierto.

Siwon trazó sus labios en una línea firme; no iba a ceder. 

― Nos vamos, ― dijo.

Heechul se calmó, cruzando los brazos frente a su pecho. Quizás se dio cuenta de que no había nada que pudiera decir ahora, y nada que pudiera hacer en público.

 ― ¿A dónde vas? ―Gunhee preguntó.― ¿Dónde te estás quedando?

Heechul abrió su boca para decir algo. Siwon habló antes de que él pudiera hacerlo. 

― Se está quedando conmigo. Y tú no eres bienvenido. Ni siquiera para una cogida rápida.
― Mierda, Siwon, sólo somos amigos.

Siwon miró de Gunhee a Heechul, recordando una conversación similar. 

― ¿Con beneficios? ―preguntó.
― A veces, ―Heechul replicó. De la misma forma en la que Siwon había contestado a esa pregunta.― Pero eso no es tu maldito asunto.

Justo como no lo era de Heechul lo que él había hecho con Hankyung, pero él todavía había decidió hundir su nariz en eso. Obviamente, no había nada entre Heechul y Gunhee. No había forma en que Gunhee le diera lo que él podía. Pero no lastimaría a Heechul ver como era de molesto cuando las personas sólo hacían suposiciones sobre ti. Sólo que la suposición de Heechul había resultado ser correcta. Excepto por la parte en la que pensaba que Siwon estaba reemplazando a Hankyung con él… él estaba malinterpretando eso.

Si Siwon hubiera tratado a Hankyung de la forma en que estaba tratando a Heechul ahora, el hombre le habría sacado los ojos. Este no era uno de sus mejores momentos. Tenía que moderarse.

Jessica regresó para envolver su comida. Siwon y Heechul se miraron silenciosamente mientras ella trabajaba. Gunhee estaba casi olvidado.

― ¿Por qué? ―Heechul preguntó eventualmente.
― Tú sabes por qué. Por lo que sé, él es tu distribuidor.

Heechul se hundió en su silla. 

― Eso no es lo que te hizo reaccionar exageradamente. ―Se veía como un estudiante desconcertado por un difícil problema de matemáticas. Siwon no iba a esperar por cualquiera que fuera la conclusión a la que llegaba. Le dio las gracias a Jessica, le recibió la comida, y se puso de pie.
― No soy el distribuidor de nadie, ¿bien? ―Gunhee dijo.― No estoy recibiendo dinero de él.
― Sí, eso lo decidió.

Heechul no iba a tener más contacto con esta persona mientras Siwon tuviera que ver en el asunto.

― Aléjate de él, ―Siwon le dijo.― No estás ayudando.
―Justo ahora, tú tampoco lo estás, ―Heechul dijo, saliendo de la cabina.

Siwon lo observó salir del restaurante, su postura gritando no me hables; no me toques. Ese definitivamente no era su Sub golpeando la puerta de la cafetería.

Heechul esperó afuera del carro por Siwon, apoyándose contra la puerta del lado del pasajero, sus brazos todavía cruzados frente a él. Tenía que ir a casa con el hombre, pero no tenía que ser civilizado al respecto. Maldito arrogante… Heechul pateó el neumático detrás de él. ¡Ni siquiera habían estado allí por media hora! No había razón, absolutamente ninguna razón, para que Siwon actuara así. Lo que sea que fuera esto, no era solo porque Gunhee consumía drogas.

Heechul frunció el ceño a Siwon cuando el hombre se acercó al coche, desbloqueándolo a través del mando. Sin decir nada, Heechul abrió la puerta contra la que se estaba apoyando y subió dentro. ¿Siwon se disculparía por su comportamiento? Probablemente no. ¿Lo entendería Heechul y lo perdonaría de todas formas? Probablemente sí. Pero no por ahora.

Siwon escogió no decir nada tampoco mientras ponía la comida en el asiento trasero. En cuestión de segundos el carro olía a comida chatarra cuando Siwon puso en marcha el motor. Heechul miró por la ventana cuando volvieron a la carretera. Siwon puso algo de música. Alguna canción pop que había sido grande quizás hace una década. Totalmente inapropiado.

― Apaga eso, ―Heechul dijo.
― ¿No te gusta la canción?

Heechul negó con la cabeza. No había terminado de estar enojado. Si era honesto, le gustaba esa canción, le gustaba esa banda, pero no iba a mencionar eso ahora. 

― Es bueno saber que tienes un cuestionable gusto en música para combinar con tu cuestionable gusto en shows de televisión.
― ¿De qué estás hablando?
― Vamos, DVDs de Teen Wolf? Debes ser al único que le gustan los hombres lobo hoy en día.
― Si crees que el show apesta, no le has dado una oportunidad.

Heechul resopló. De ninguna manera iba a entrar en una discusión con un fanboy. No cuando había otras cosas que deberían estar discutiendo.

― También tengo una colección completa de películas clásicas de Disney, ―Siwon continuó.― ¿Vas a juzgarme por eso también, ya que estás en ello?

Espera. ¿Había escuchado bien eso? 

― ¿Tienes qué?
― Estaba bromeando.

¿Lo estaba realmente? Heechul negó con la cabeza. Este no era el momento. 

― No puedo creer que me avergonzaras así, ―dijo.
― No se trataba de avergonzarte.
― No me importa; eso es lo que pasó. Me avergonzaste delante de mis colegas.
― Ya no son tus colegas.

Respira profundo Heechul. No grites.

― No ahora, tal vez.
― No vas a regresar a trabajar aquí.

¿Qué se suponía que significaba eso? Heechul miró fijamente a Siwon, quien miraba hacia adelante. Correcto, no le gustaba que lo distrajeran mientras conducía. Que se joda. 

― Trabajaré en donde infiernos quiera una vez que termines conmigo. No vas a decidir cada pequeño detalle de mi vida. ―¿Era así como iba a ser si estuviera con Siwon? ¿Estaría siempre con una correa?― Te pedí cinco putos minutos con un amigo.
― Él no es bueno para ti. Tampoco lo es ese comedor o cafetería o lo que sea.
― ¡Tú no decides eso! ―Ni siquiera importaba si Siwon estaba bien o mal sobre su evaluación. Heechul no dejaría a nadie elegir a sus amigos por él.
― Puedes hablar por teléfono.
― Caramba, gracias. Estoy muy agradecido por tu permiso. ―Cruzando sus brazos frente a él, Heechul volvió a mirar por la ventana. Él llamaría a Gunhee, después, y trataría de explicar porque se dejó tratar como un niño. Si pudiera explicarlo. ¿Por qué realmente quería alejarse de las drogas? ¿Por qué estaba acunando este imposible enamoramiento por el arrogante bastardo? Probablemente un poco de ambos. Así que él podía explicar sus propias acciones. ¿Qué pasaba con las de Siwon?

Heechul lo miró desde un lado. Siwon pensó que Gunhee podría ser su distribuidor de drogas. Es cierto que no estaba completamente equivocado al respecto. A veces conseguía cosas de Gunhee. Eso no era todo, sin embargo. Las cosas no habrían escalado tan rápido entonces. Él no obtendría una respuesta de Siwon; probablemente no lo sabía. Así era como la gente funcionaba. Sabían lo que realmente los impulsaba quizás el 50% del tiempo. 

Heechul era bueno en averiguarlo, sin embargo. Te daba cierta ventaja cuando entendías a las personas mejor de lo que ellos se entendían a sí mismos. No estaba orgulloso de ello, pero había manipulado gente para que le dieran lo que quería en el pasado. En última instancia lo hizo sentir mal, sin embargo.

― ¿Cómo siquiera conociste a Gunhee? ―Siwon preguntó, con los ojos fijos en el camino.
― No es como si fuera asunto tuyo, pero lo conocí en un bar gay. ―Heechul observó la reacción de Siwon muy de cerca. Se tensó, sus labios se pusieron tensos. No le gustaba el concepto de Heechul y Gunhee jodiendo, obviamente. Heechul ni siquiera había conocido a Gunhee en un bar gay. Gunhee había sido amigo del primer novio de Heechul, Sukkie, y había conocido a Sukkie en la escuela de artes.

Siwon estaba celoso de alguien con quien Heechul vivía y ocasionalmente follaba. Interesante. Muy interesante. 

* * * *

Heechul sabía que no debería estar haciendo esto, realmente lo sabía. Pero no había nada que lo detuviera de meterse en la oficina de Siwon de todos modos. Tenía que saber. De una vez por todas. Había esperado hasta que Siwon se retiró a su habitación antes de salir de la suya. Había esperado a que las puertas se abrieran y cerraran casi toda la noche. Eran más de las ocho de la noche cuando por fin oyó a Siwon dejar su oficina.

Silencioso como un ninja, Heechul entró furtivamente una vez que la costa estaba despejada. El portátil de Siwon no estaba sobre su escritorio. Él debió haberlo llevado a su habitación. Aún no terminaba de trabajar entonces. O simplemente navegaba por el internet en sitios porno ahora que Heechul estaba enfurruñado. Cualquiera que fuera la razón, Heechul no tenía tiempo para pensar en ello. Necesitaba tomar la carta e irse.

Moviéndose al otro lado del escritorio, un sonido detrás de él lo congeló. Se escuchó de nuevo. Meow. Heechul se giró hacia el gato de Siwon espiándolo. En sus ojos vigilantes, Heechul se sintió atrapado, incluso aunque Cherry no podía ir corriendo con Siwon y decirle. Su maullido podía alertarlo, sin embargo.

― Hola, bonita, ―Heechul susurró.― Me iré en un segundo, ¿está bien? ―girándose hacia el escritorio de nuevo, abrió el cajón y vio el sobre azul de inmediato. Ya estaba abierto. Bien. Si lo regresaba a tiempo, Siwon no tenía porqué saber que la había leído.

Tomando su botín con él, Heechul salió como ninja de la habitación, aún sintiendo los ojos del gato en su espalda. Sólo exhaló cuando cerró la puerta de su habitación detrás de él. La puerta de la habitación de Hankyung. Brotes de culpa erupcionaron en la parte posterior de su cuello.

La habitación de Hankyung era el peor lugar para traicionar a su hermano. No había forma de evitarlo, sin embargo. Esta era la única oportunidad de escuchar una conversación honesta entre Hankyung y Siwon. No podía continuar preguntándose por siempre. Si había algo, si había habido algo, entre Siwon y Hankyung sobre lo que Heechul debería saber, estarían en esta carta.

Abriendo el sobre, Heechul se sentó en la cama para leer. La escritura de su hermano era agradable y dolorosa de ver al mismo tiempo. Heechul cerró sus ojos por un momento.

― Lo siento, Hankyung.

Lamento que estés muerto, siento estar haciendo esto. Él simplemente debería ser una buena persona y regresar la carta a donde la había encontrado, pero entonces él estaba leyendo. Viendo su propio nombre mencionado, se estremeció. Lo amó.

― Sí, lo hiciste, ―Heechul murmuró para sí mismo al leer esa línea. Tuvo que bajar el papel por un momento. No lo había golpeado hasta entonces, sólo que estaba ahora. Toda la familia que conocía estaba muerta o atrapada detrás de las rejas. No había nadie con la obligación de dar una mierda por él.― Mierda…

¿Y la distancia entre él y Hankyung antes de la muerte de su hermano? Sí, él había creado la mayoría por sí mismo. Hankyung había tratado de llegar a él en más de una ocasión, pero Heechul había estado demasiado ocupado con sus propios problemas para preocuparse por los asuntos de su brillante hermano. Lo peor de todo es que no iba a tener una oportunidad de hacerlo bien. No había segundos intentos. La muerte era implacable.

Tomando una respiración profunda, Heechul recogió la carta otra vez. Posteriormente podía permitirse sentir lástima de sí mismo. Sus ojos volaron sobre el papel. Justo por encima de la confesión de su hermano. De los sentimientos de Siwon. Sé que me amas. Él leyó eso dos veces. Las letras no cambiaron. Así que Hankyung y él estaban de acuerdo en algo.

El estómago de Heechul dio un giro. ¿Qué tan altas eran las posibilidades de que Hankyung estuviera equivocado respecto a esto? Heechul negó con la cabeza. Deja de negarlo, idiota; ya lo sabías.

Se obligó a leer el resto de la carta, los pensamientos corrían en su mente. ¿Hankyung correspondía a ese amor? ¿Incluso importaba en este punto? ¿Siwon era realmente ignorante de sus sentimientos? 

Yo también te amo.

¿No era hora de vomitar todavía? Así no era como Hankyung lo había hecho sonar en la carta para Heechul. Había mentido. ¿Y por qué? ¿Porque quería a Heechul y Siwon juntos después de su muerte? Una línea de la carta de Hankyung regresó a Heechul, acerca de cómo su hermano siempre lo protegería. El pensamiento lo congeló como un inesperado copo de hielo en verano. 

― Mierda, ― dijo en voz alta. ― Mierda. ―no necesitaba esta clase de protección. No necesitaba que Hankyung lo manipulara.

Heechul echó un vistazo a los útiles de pintura en el escritorio de su hermano, al animal de peluche que había encontrado en esta cama el primer día. La laptop con la contraseña cambiada. ¿Había esperado Hankyung que Heechul viniera aquí? ¿Había planeado todo esto? La parte más aterradora era como le gustaría que fuera. Cubrir su suicidio como un accidente, reunir a su hermano con su amante donde sería protegido y arreglado.

Heechul tiró la carta sobre la cama, fue al baño, y vomitó en el baño. Necesitaba salir. Aunque fuera por un momento. Era todo en lo que podía pensar. Salir. Lejos de Siwon, lejos del recuerdo de Hankyung. Todo.

Se secó la boca y salió de la habitación. Bajó las escaleras. La puerta de enfrente estaba cerrada con llave. Por supuesto. Siwon no quería que se fuera ¿no? El hombre ni siquiera confiaba en que se controlara por quince minutos, mucho menos una noche afuera por sí mismo. Pero Siwon no había ido tan lejos para poner barrotes en las ventanas.

Una puerta se abrió y se cerró en algún lugar en la casa. Heechul se detuvo. Mierda. ¿Fue Hyoyeon? Tenía que hacer su escape rápidamente. La siguiente ventana lo suficientemente grande como para salir estaba en el comedor. Heechul lo encontró vacío y saltó hacia la libertad.

Respirar el aire de la noche nunca se había sentido tan liberador. Aún así, la casa se asomaba detrás de él, lanzando su gran sombra sobre él. Cuanto más rápido y más lejos fuera, mejor. Apartándose de la pared, Heechul se dirigió a la carretera. Estaba en silencio, aunque no era tan tarde todavía. Nada estaba sucediendo tan lejos de la ciudad.

Heechul sacó su teléfono celular de su bolsillo y marcó rápidamente el número de Gunhee.

― Soy yo, ― dijo cuándo su amigo contestó. Se sintió bien oír una voz amistosa. La voz de alguien que nunca había conocido a su hermano y no juzgaría a Heechul por lo que estaba haciendo o por lo bien que estaba manejando su vida.
― ¿Heechul? ¿Qué sucede? ¿Te cansaste de tu novio machista?
― Algo así. ― No había manera en el infierno de que pudiera explicar este desastre en tan pocas palabras, así que no lo intentó. ― Necesito alejarme por un tiempo. ― Ir a algún lugar donde Siwon no pudiera tratar de arreglarlo para ganar la bendición de su hermano.

Maldito Hankyung y su espeluznante genio. Siendo verdaderamente honesto, esta era una de las secretas razones por las que no había tratado más duro de reconectar con su hermano. Cada vez que escuchaba del éxito de Hankyung, él se sentía como un fracaso. Ni siquiera podía culpar a los pobres genes ni nada, porque, obviamente, su hermanastro era sobresaliente. Un poco loco, quizás, pero sobresaliente.

― ¿Quieres ir a un club o algo así?
― No lo sé, ―Heechul dijo. No había pensado tanto. ― Solo salir. ¿Puedes recogerme? No tengo carro ni nada.
― Seguro, amigo. ¿Dónde estás?
― Recógeme en la esquina de la 29 y Madison.
― Caramba, eso me va a tomar un par de minutos.
― Está bien. No estoy allí todavía, ― dijo en el teléfono antes de colgar.

Los faros de un coche se acercaron a la distancia, y el vehículo pasó tan rápido como había aparecido en la oscuridad. Heechul dio unos pasos a un lado. No había forma de que fuera a encontrar el mismo fin que su hermano. El pensamiento lo hizo estremecer. ¿Podría Hankyung haber arreglado el accidente que lo mató? ¿Lo había hecho?  

El carro de Gunhee llegó hasta él tal vez media hora más tarde, cuando el frío exterior empezaba a deslizarse en sus huesos. El frío no estaba haciendo nada por su temperamento, sin embargo. Entrar en el coche se sentía como entrar en una sauna. Una sauna que olía a nicotina.

― Quiero irme a casa, ― Heechul le dijo a Gunhee. El entorno familiar sería bueno y su propio espacio.
― Seguro, ― Gunhee dijo, girando el carro en la carretera vacía. ― Hay algunas sobras de pizza en la parte trasera del carro si quieres.
― Sí, puedo olerla. ― Pepperoni, muy probablemente― No tengo hambre, sin embargo. ―Si es posible, quería evitar otra cita con la taza del inodoro.
― Así que, ¿sólo a casa? ¿Nada más?
― No, nada más. ― Miró por la ventana, pero en este momento, no había nada para ver excepto algunas señales de neón mientras se acercaban al corazón de la ciudad.
― ¿Te das cuenta de que es un idiota? ― Gunhee preguntó.
― No lo es. No realmente. Pero necesito un descanso de todas formas. ― Había sido obvio desde el principio que esta cosa entre él y Siwon se dirigía al caos total, ¿así que, por qué se había molestado en tener esperanzas? ¿Por qué no solo había matado todos esos pensamientos cuando se habían presentado?
― Lo siento, ― Gunhee dijo. ― ¿Pero después de esa cosa en el café? Créeme, hombre, tienes suerte de librarte de ese tipo.

¿Pero no estaba libre de él, o sí? 

― No he terminado mi trabajo. ― En la mañana, a más tardar, tendría que volver. Lo que haría entonces, no tenía idea. ¿Enfrentar a Siwon? ¿Actuar como si no supiera nada? ¿Sólo tratar de acabar con ello sin dejar que Siwon se metiera más bajo su piel? 

* * * *

Siwon estaba a punto de cerrar su computadora portátil y prepararse para ir a la cama cuando el gato maulló en su puerta. Eso no era inusual; ella a menudo dormía en su habitación, a pesar de que tenía una sesta en la sala. Quizás debería tener una puerta para gatos instalada.

Abriendo la puerta para dejar entrar a Cherry, miró por el oscuro pasillo. La luz seguía encendida en la habitación de Hankyung. Lentamente se estaba acostumbrando a alguien más viviendo allí, pero todavía no podía pensar en ella como nada más que la habitación de Hankyung.

Cherry frotó su cabeza en su pierna antes de entrar. Siwon se inclinó brevemente para acariciarla antes de entrar en el pasillo. Si la luz estaba todavía encendida, entonces Heechul todavía estaba despierto, Siwon podía disculparse por lo que había pasado en el café. O al menos explicarlo. Realmente no estaba arrepentido, pero había exagerado un poco. Y dormir sólo no era tan divertido como podría conseguir. Si Heechul quería dejar este lugar con tanta fuerza, quizás Siwon podía llevarlo a un viaje por las tiendas de la compañía o algo. Era tiempo para una inspección de todos modos.

Siwon llamó a la puerta de la habitación de Hankyung. No hubo respuesta. Tocó otra vez. 

― ¿Heechul? ― preguntó en voz alta cuando aún no hubo respuesta. ¿Podría haberse desmayado o algo? Si había complicaciones postoperatorias…

Siwon abrió la puerta y miró dentro de la habitación. Vacía. Luego vio el papel azul en la cama. ¿La carta que Hankyung le había escrito a Heechul? Recogiéndola, Siwon se dio cuenta de que era la carta que Hankyung le había dirigido a él. Nada que se suponía que Heechul tuviera.

― Mierda.

Ese estúpido pequeño idiota se la había robado. Y la leyó. ¿Cómo siquiera supo al respecto? Siwon palmeó su rostro. Le había dicho a Heechul que consiguiera el lubricante del cajón. Mierda, eso había sido estúpido.

Volvió a mirar la escritura. Si Heechul había leído esto, iba a estar molesto. Probablemente estaba entendiéndolo todo mal. Siwon dejó la habitación y encendió la luz del pasillo. 

― ¿Heechul? ― gritó. ¿A dónde podría haber ido? Probablemente afuera, maldición.

Siwon bajó las escaleras. La puerta de enfrente estaba todavía cerrada. Las ventanas no lo estaban. La puerta del comedor estaba abierta, al igual que una de las ventanas que daban al exterior. ¡Mierda! 

* * * *

Una vez que llegaron a casa, Heechul dejó el coche y se dirigió a la puerta principal con la intención de ir directamente a su cuarto, permanecer allí por el resto de la noche, y pensar un poco. Gunhee, por supuesto, no estaba en absoluto de acuerdo con ese plan.

― ¿Es en serio, hombre? ¿Quieres encerrarte? No voy a dejarte hacer eso. ― Gunhee se acercó a él y abrió la puerta principal, las llaves sonando.
― Sólo necesito tiempo para pensar, ¿está bien?  
― No, no está bien. Sé cómo te pones cuando piensas. La última vez que te dejé pensar en algo, terminaste decorando tus brazos con sangre. En serio, hombre, si quieres un tatuaje, ve a un salón.
― A la mierda, Gunhee, no me voy a lastimar, ¿está bien? ― ¿Por qué tenía que rodearse con gente que no confiaba en él? Primero Siwon, quien pensaba que iba a drogarse, y ahora Gunhee, quien pensaba que tallaría nuevas, y bonitas imágenes en su piel. ― No estoy tan mal. Superé lo de cortarme.
― Eso es lo que dijiste la última vez. ― Gunhee entró, y Heechul lo siguió.
― Lo digo en serio.
― Sólo lo superaste porque tenías otra cosa.

¿Por qué Gunhee elegía un momento como este para hacer profundos descubrimientos sobre Heechul y lanzárselos en la cara? Así que tal vez Heechul no había resuelto ninguno de los problemas que lo atormentaban. Tal vez sólo había esperado correr de ellos lo suficientemente rápido que en algún punto dejarían de atraparlo. Tal vez soñaría con la muerte de su madre y el arma y la muerte de su hermano por siempre. No necesitaba que Gunhee le lanzara eso, sin embargo.

Heechul miró en el apartamento en el que vivía, en la parte más pobre de la ciudad. No tan lujoso como la vida que su hermano había construido para sí mismo, pero funcionaría por ahora.

― ¿Qué estás mirando? ― Gunhee preguntó.
―Nada, ― Heechul le dijo. ― La vida. ¿Por qué estoy viviendo con tu pobre trasero?

Respiró el olor fresco de la contaminación industrial de las fábricas no demasiado lejos. Por eso nadie quería vivir aquí, por lo que vivir aquí era tan barato. Heechul se acostumbró después de un tiempo. Para ahora, como que olía a hogar.

Gunhee sonrió, tomando la broma por lo que era.

― Porque eres aún más pobre.
― Oye, por un tiempo fui el juguete de un chico rico. ― O quizás aún lo era. Cómo iba a regresar allí en la mañana, sin embargo… miró a Gunhee y su bonita sonrisa. Al menos tenía un buen amigo en el mundo.  ― Todavía lo quiero, ― Heechul admitió.

Estúpido, sí, pero no era algo que podía parar inmediatamente. Si no hubiera sido por Hankyung. Podrían haber estado muy bien juntos. Realmente bien.

― Hombre, el sexo debe ser increíble.
― No era sólo el sexo, ―Heechul dijo.― Pero, sí, era muy bueno. ― Y no le gustaba hablar de eso en tiempo pasado, como hablar de algo o alguien que estaba muerto.
― ¿No solo el sexo, eh? Eres realmente demasiado sentimental para tu propio bien. He conocido al hombre; honestamente, no sé lo que te atrajo.
― Lo siento por lo del café, ―Heechul dijo.― Él normalmente no es así. ― Sí, la forma en que Siwon había tratado a su amigo no había sido agradable.

Si había una oportunidad de reparar esta clase de relación que tenían, tendrían que hablar al respecto primero. Siwon tendría que tratar a su amigo con respeto si quería que Heechul se quedara con él.  Incluso si ese amigo era un adicto. Heechul era uno también, después de todo. Si Siwon quería decir que los adictos no valían su tiempo… bueno… pero entonces, él pensaba que podría arreglar a Heechul. Hah. Heechul se rió secamente.

―  ¿Qué es tan gracioso? ― dijo Gunhee desde la sala de estar donde estaba apoyado en los cojines del desgastado sillón que habían pescado de la basura y limpiado un poco después de mudarse aquí. Gunhee había sugerido que vivieran juntos después de que Heechul hubiera roto con Sukkie. Heechul estaría por siempre en deuda.
― No lo sé, ―Heechul dijo, acercándose a la puerta de la sala. Gunhee le hizo un ademán, señalando hacia el sofá. ― Sólo sentarme, sin embargo, ―Heechul dijo.― No quiero follar.
― No lo creo. ― Gunhee dijo, pero no pudo esconder la rápida mirada de decepción que pasó por sus rasgos.

Tal vez no había conseguido nada en mucho tiempo. Gunhee era tan exigente como bonito. Sin embargo, tan en deuda como Heechul estaba con él, no iba a abrirse de piernas cuando no le apetecía. No era la puta de nadie. Ni siquiera de Siwon. Se sentó en el sofá, contemplando esto.

― Sabes, nunca me dijiste si alguna vez pensaste en dejarlo, ― Heechul recordó a su amigo. ―Yo todavía quiero saber.

Gunhee se sentó junto a él. 

― No sé, hombre.

Heechul lo miró desde el costado, indicando con su mirada que quería un poco más que eso.

― Vamos. Debes haber pensado en eso.
― ¿Tú lo haces? ― Gunhee preguntó.
― Pienso en ello, sí. ― Recientemente, más frecuentemente de lo que le gustaba.
― Bueno es un poco caro.
― ¿Sólo eso? ― Heechul preguntó. ― ¿Esa es toda la razón que puedes encontrar para dejarlo?
― Bueno, ¿Tú qué piensas? Si eres tan inteligente.

Heechul estaba tentado a sacarle la lengua a Gunhee. A veces a su amigo se le metía en la cabeza que Heechul era inteligente y era algo mejor debido a ello, no podía estar más equivocado. 

― Mientras eres adicto a algo, nunca eres libre, ―Heechul dijo.― Siempre dependes de algo.
― Huh, ― Gunhee dijo, sin impresionarse. ― No lo sé; soy adicto a muchas cosas entonces. Agua, pan, comida, tú sabes. ¿Estás seguro que esta nueva forma de pensar no tiene nada que ver con tu nuevo novio? Él parecía un poco alérgico a la diversión.
― No. ― No, él no estaba seguro de que no tuviera nada que ver con Siwon, pero tampoco era como si nunca hubiera pensado en dejarlo antes de su nuevo novio.

Después de todo, allí siempre había estado Hankyung para recordarle el horrible estilo de vida que estaba llevando. Hasta que Hankyung no estuvo allí más. Maldito Hankyung. ¿Realmente había planeado terminar con su vida así? ¿Haciéndolo parecer un accidente para que Siwon no se sintiera mal al respecto? ¿De modo que Siwon fuera libre para ir tras Heechul? Dios, su familia estaba tan jodida.

― ¿En qué estás pensando? ― Gunhee preguntó. ― No te vez feliz, hombre.
― Eso es porque no lo estoy. ― Después de todo, había vomitado antes de llamar a Gunhee, incluso aunque apenas había comido nada. ― Creo que el accidente de mi hermano puede no haber sido un accidente.
― Amigo, ¿no murió en un accidente de coche?
― Sí, pero… olvídalo. En realidad no quiero hablar de ello. ― Tanto como le gustaba Gunhee, no era la vela más brillante del pastel.
― ¿Así que, qué quieres hacer? ¿Sólo sentarte y estar deprimido? No estoy de acuerdo con eso. Tú ya dijiste que no quieres joder.
― No quiero. ― ¿Pero qué es lo que quería? ¿Algo de silencio? No, Gunhee no le daría eso. Tal vez eso era bueno. ¿Cómo el pensar ayudaría ahora?
― Aun tengo guardada la Xylophine que me pediste.

La mirada de Heechul se lanzó a Gunhee. Gunhee no sabía que él debería permanecer sobrio. Gunhee no lo juzgaría si Heechul realmente necesitara esto esta noche.

― No estaba seguro de que aún lo tuvieras.
― Claro que lo hago. ¿Lo quieres ahora?

La boca de Heechul se hizo agua. No pudo evitarlo. Puramente una reacción física a las cosas a las que era adicto. Demasiado malo que era mental también. Una dosis y la vida se sentiría correcta de nuevo. Podría olvidarse de Siwon por un tiempo, olvidarse de Hankyung. Pero debería decir que no. Realmente debería. 

― ¿Quizás solo un poco?

Al final, simplemente no pudo.  

 
Continuará…

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3 Comentarios

  1. Así que Siwon es el "nuevo" novio y Hee es su "mascota de laboratorio", peculiar forma de describir su "relación" o lo que sea que tengan.
    Obvio que Hee no dejaría pasar la oportunidad de hacerse de la carta de Hangeng y según Siwon, ha mal interpretado su contenido.
    Bien tenia razón Siwon un impedirle a Heechul seguir en contacto con Gunhee, pues no es un buen amigo para él... ay chula, que hiciste??

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  2. Vaya lío y solo por leer la carta de Hangeng hizo que volviera a las drogas las cosas se ponen mal, gracias por el cap espero el siguiente bye.

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  3. si, ese amigo de Heechul es una mala influencia, pero que esperar de un adicto, Siwon debe moverse rapido sino esto se complicara mas

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