Dragones y Lobos T02... Capitulo 06


Minhyun agitó sus alas duramente, empujándose a sí mismo fuera de las corrientes de viento y haciéndose más rápido, empujando hasta el límite, todo para que pudiera llegar a Jonghyun antes de que cualquier cosa le ocurriera. Antes de que los alfas decidieran matarlo.

Él mismo empujaba más duro, hasta que pudo ver a los lobos abajo, debajo del dosel de árboles, corriendo. Él los siguió.

Ellos no habían llegado lejos, y corrieron a donde estaba otro grupo de Alfas. Muchos de ellos rodearon a un mucho menor plateado y gris lobo, que estaba sucio de sangre y tierra seca.

Minhyun abrió su boca y lanzó un potente rugido cuando descendió.

Jonghyun fue agarrado y lanzado lejos, mientras los Alfas se dispersaban como los insectos que eran.

La tierra tembló cuando Minhyun aterrizó, y él rugió otra vez. Algo del gas venenoso fue capaz de vomitar de su boca alrededor, pero él puso un tapón. No era capaz de hacer más que eso. Él no podía simplemente lanzar gas sobre estas personas, no con Jonghyun aquí.

Él no vio a Jong Yeon, lo que tenía sentido. Ese cabrón siempre fue un cobarde total.

Miró a Jonghyun, que estaba luchando para cambiar en su forma humana. Cuando fue humano otra vez, había moretones que cubrían su cuerpo. Como si manchas de pintura púrpura hubieran acertado en su piel, y Jonghyun lo miró, su pecho levantándose mientras respiraba. Aquellos ojos verdes estaban amplios y aterrorizados.

Minhyun no estaba seguro de qué hacer con la mirada horrorizada que el chaval le estaba enviando, pero sabía que no tenía ningún plan para dejarlo atrás tampoco.

Aspiró de vuelta la nube venenosa que había estado formándose en su boca.

—Déjenlo caminar hasta mí, ileso, y no causaré ningún problema para cualquiera de ustedes.

Los Alfas, los desnudos y los que aún estaban en su forma de lobo, todos se miraron entre sí. Algunos estaban claramente sacudiendo sus cabezas, lo que hacía crecer la ira en el pecho de Minhyun.

Algunos de los que estaban en su forma humana y podían hablar votaron a favor de dejarlo ir.

―Esto no está en debate. Jong Yeon quiere a sus Omegas de vuelta.
―No conseguimos de vuelta a Taeyong de todos modos, por lo que no tiene ningún sentido.
―¡Este es primo de Jong Yeon, nosotros no podemos simplemente entregarlo a un montón de dragones, Yuto!
―¡Tú eres el único que fue demasiado áspero con Taeyong!

Y así siguieron.

Todos estaban discutiendo unos con otros sobre todo, y Minhyun no tenía tiempo para esto. Abrió su boca y lanzó otro rugido largo y ruidoso. Era un ruido que vibró desde las paredes de su garganta, que hizo a los árboles temblar y asustó a todo tipo de pequeños animales. Eso fue exactamente lo que quería. Quería callar a estos cabrones estúpidos, y quería obtener a Jonghyun devuelta donde él pertenecía.

Uno de los Alfas por fin hizo algo inteligente.

―Te lo voy a devolver ―dijo él y entonces se agachó y agarró a Jonghyun de los brazos.

Jonghyun gritó. Claramente el Alfa fue demasiado áspero con él y Minhyun silbó al Alfa. Su sonido de advertencia fue ignorado, pero al menos el Alfa comenzó a caminar hacia él con Jonghyun.

Jonghyun realmente parecía un poco aliviado una vez que él se aproximó a Minhyun, si la luz de aquellos ojos era cualquier indicativo. Minhyun cavó sus garras en la tierra, la impaciencia corriendo a través de él.


Eso es, sólo un poco más.

Luego los Alfas apuntaron al cielo, y el hombre caminando hacia Minhyun con Jonghyun paró en sus pistas cuando empezaron los gritos.

―¡Allí! ¡Vienen más! ¡Es una emboscada!
―¡Joder! ¡Cambien en su forma de lobo!
―¡Minhyun!―gritó Jonghyun, pero el muchacho fue tirado atrás hacia la Manada de Alfas.

Minhyun casi corrió hacia él, pero luego esos dos idiotas de Jacob y Wooseok aterrizaron, rugieron y estaban completamente listos para la batalla.

―¡Joder! ¡Imbéciles! ¡Casi lo tenía!
―¿Qué?― Jacob miró sobre su hombro, pero ya era demasiado tarde, cualquier negociación para conseguir a Jonghyun fuera de allí pacíficamente se fue por el retrete, ahora que cada Alfa en el otro lado del claro comenzó a cambiar otra vez, todos convirtiéndose en lobos que eran mucho más grandes y mucho más poderosos que cualquier cosa que Jonghyun o Taeyong eran, o cualquiera de esos otros Omegas en el lago podrían ser.

Entonces los lobos cargaron hacia adelante y Wooseok, Minhyun y Jacob no tuvieron más remedio que defenderse y contraatacar.

*****

Johnny aterrizó en los jardines y corrió hacia la puerta que condujo al propio castillo. La pateó abierta y fue tan rápido al interior que sus alas casi fueron capturadas en el marco de la puerta extra alto y ancho.

Tuvo que recordar plegar sus alas mientras él pasaba por ella y luego correr por los pasillos de su castillo. Él gritó y gritó pidiendo ayuda, incluso antes de que llegara a la clínica.

La sanadora, Amber, corrió afuera hacia a él, con los ojos abiertos como platos y mirando hacia abajo en el lobo en sus brazos.

―¿Qué pasó?―exigió.
―Le atacaron. Él no está cambiando en su forma humana y no sé qué hacer―dijo Johnny. El pánico en su voz era obvio incluso para sí mismo. Iba a ponerse enfermo, temblaba, y era totalmente incapaz de hacer nada por su compañero.

Amber maldijo y apartó algunos cabellos marrones que se habían soltado de su trenza fuera de sus ojos.

―Bien, llévalo dentro. Voy a ver lo que puedo hacer hasta que él cambie.

Johnny no discutió o solicitó más información sobre lo que planeaba hacer. Sólo hizo como le dijeron.

Amber era una joven dragón, ella tenía solamente cerca de cuarenta años, pero todavía tenía el aspecto de alguien a quien le pedirían el carnet en un bar. Ella no era tampoco el sanador original del castillo. Ese hombre había sido asesinado en las luchas para asumir el control del castillo del Gran Dragón anterior, y Amber sólo había sido una aprendiz en ese momento, ya que su poder de dragón demostró una cierta habilidad para sanar.

Sin embargo, todos sabían que no era tan buena como el último sanador. Nunca había sido un problema para Johnny antes. Siempre estuvo dispuesto a tomar cualquier cosa que él podría conseguir, y un sanador que todavía estaba aprendiendo cómo utilizar mejor sus dones era mejor que ningún sanador en absoluto.

Johnny le siguió a la clínica, y Amber ladró a un número de otros ayudantes para recoger vendas, alcohol para limpiar las heridas y hasta una máquina de afeitar eléctrica.

Johnny esperaba que esa parte no fuera necesaria, porque amaba acariciar la piel de Taeyong. De alguna manera pensó que Taeyong no agradecería ser afeitado, pero era mil veces mejor que la alternativa.

Siendo que él lentamente sangraría hasta la muerte porque no sabían lo profundas que eran sus heridas o dónde se encontraban.

Johnny fue suave cuando puso el cuerpo de su compañero en la cama y odiaba tener que dejarlo ir y alejarse, pero él necesitaba dar a Amber algo de espacio.

Observó mientras ella y uno de sus ayudantes suavemente pusieron sus manos en la piel del lobo, y Amber hizo lo mismo. Su piel brillaba cuando empujaron su energía curativa en el lobo, pero en todo caso, el zumbido de la máquina de afeitar eléctrica seguía siendo un ruido áspero para escuchar, y Johnny hizo una mueca cuando la herramienta fue traída a la piel de Taeyong.

Taeyong no despertó durante tres días.

Sus mordidas eran severas, y el hecho de que fueron hechas por Alfas lo hizo mucho más difícil para que su propia curación natural ayudara, o que Amber trabajara sus dones.

No era que algo fatal hubiera sido perforado, era el hecho de que cuando uno de los Alfas había mordido duro en las piernas de Taeyong, había fracturado los huesos, astillándolo en algunos lugares.

Había sido un milagro y un testimonio de la necesidad de Taeyong de sobrevivir, que había logrado huir de ellos cuando dos de sus piernas habían estado en tal mal estado.

Lesiones como esa requerían mucho más tiempo y energía para sanar.

Había pasado casi un día completo antes de que Taeyong fuera incluso capaz de cambiar en su forma humana, lo que era un logro, teniendo en cuenta por todo lo que había pasado y el hecho de que había dormido mucho.

Todo lo que Johnny podía hacer era esperar, y cuando Taeyong finalmente abrió esos adorables ojos suyos y le sonrió como si estuviera despertándose de una larga siesta, Johnny se precipitó hacia adelante, poniendo las manos sobre las mejillas del muchacho y lo besó.

Los labios de Taeyong estaban ligeramente agrietados, a pesar de la IV que bombeaba líquidos en él, y sus ojos estaban un poco hinchados, pero él nunca pareció mejor, o supo tan dulce. Ningún beso en la historia del tiempo fue mejor que el que Johnny estaba recibiendo ahora.

―Joder, te echaba de menos ― dijo Johnny, besándolo otra vez. ―¿Cómo te sientes? ¿Quieres que te traiga algo?―preguntó, acariciando el pelo suave de Taeyong de su frente así él podría ver mejor al chico.

El susto de tener que sentarse allí por tanto tiempo, de estar tan asustado de no poder hacer nada más que sostener la mano de Taeyong mientras él se recuperó, había sido un verdadero infierno.

Le hizo pensar en todo ese tiempo que había pasado en su oficina, respondiendo e-mails y tratando de ponerse en contacto con Shownu, queriendo ayuda y consejos de cómo el hombre se manejó con la Manada en la parte inferior de su montaña.

Eso había sido tanto tiempo gastado lejos de Taeyong, tiempo que podría haber utilizado para aprender más acerca de su compañero, llegar a conocerlo mejor en lugar de intentar ser el Gran Dragón más perfecto en la historia del mundo.

Eso, y los leves celos que tuvo de Jonghyun, y la preocupación de que Taeyong podría haber incluso conocido más acerca de la relación que Jonghyun tenía con Jong Yeon de lo que Taeyong incluso era consciente y Johnny se sentía como el tonto más grande del mundo.

Todas esas pequeñas preocupaciones fueron tan insignificantes cuando estuvo a punto de perder algo tan valioso antes de que él tuviera la oportunidad de apreciarlo realmente incluso.

―Hambre― dijo Taeyong, y su voz era ronca y baja―Y sed― dijo con una sonrisa pequeña y cansada.
―Por lo menos sabes lo que quieres, solo dame un segundo, nene― dijo Johnny, y él cogió el teléfono que había dejado en la pequeña mesa de metal al lado de su silla de espera.

Llamó a la cocina y les ordenó traer algo para que su compañero comiera. Al principio él iba a ordenar un filete agradable para el chaval, puesto que él sabía por ahora que los hombres lobo amaban sus proteínas, pero luego percibió que era mejor no pedir algo pesado ya que Taeyong aún se estaba recuperando.

En su lugar ordenó avena, pidió que fuera diluida para Taeyong y entonces pidió agua y helado. El helado y el agua debían ser entregados inmediatamente, mientras se hacía el agua hervida para la harina de avena.

Se supone que el helado es bueno para los pacientes, ¿verdad?

Por lo que sabía, los seres humanos lo comieron todo el tiempo después de haberse quitado las amígdalas.

Cuando había terminado con el teléfono, volvió a su compañero, incapaz de detenerse a sí mismo de presionar más besos en la boca del chico, su mandíbula y la frente.

Fue como si él no estaría satisfecho hasta que hubiera tocado a Taeyong en tantos lugares como pudo con sus labios.

―Estoy tan feliz de que estés bien― dijo. Su voz quebrada, pero él la ignoró mientras pasaba sus pulgares por las mejillas de su amante.
―Pareces preocupado.

Johnny tuvo que reírse.

―Estaba tan preocupado que apenas podía pensar ― dijo―Para que lo sepas, nunca voy a volver dejarte fuera de mi vista, si necesitas correr o no. Siempre voy a ir contigo. De lo contrario, sin carreras en el bosque por ti mismo.
―Aguafiestas ― dijo Taeyong, sonando cansado y como si quisiera descansar algo más.

Johnny no estaba listo para dejar a su compañero dormir otra vez, pero él no quería obstaculizar el descanso de Taeyong. Él no tuvo que tomar esa decisión, sin embargo, desde que los ojos de Taeyong estaban abiertos otra vez.

―E-espera, los Alfas. Vinieron detrás de nosotros. ¿Qué sucedió con Jonghyun?
―Shh, nene, shh, él está muy bien. Minhyun logró recuperarlo y está haciéndolo muy bien.

Eso era lo correcto para decir, porque Taeyong inmediatamente estaba relajado en su cama.

―¿Él está bien? ¿Estás seguro?
―Sí. Ahora descansa. Duerme tanto como quieras, y cuando estés lo suficientemente fuerte, te llevaré a verlo, ¿Vale?

Los ojos de Taeyong ya estaban cerrándose. Sí, definitivamente no tenía mucha energía de sobra.

―Mmm, no. Escuché que ordenaste helado para mí. Voy a esperar por eso.

Johnny se rió otra vez de su compañero, su adorable compañero, siempre tan mono que era todavía lo suficientemente infantil para ser tentado por una golosina azucarada como un helado pero lo suficientemente fuerte como para huir de Alfas y permanecer despierto hasta que escuchó noticias sobre su amigo.

―Está de camino, no te preocupes ― dijo Johnny, pasando sus manos a través del pelo de Taeyong.

Taeyong ya estaba durmiéndose otra vez, y cuando llegó el helado, dormía profundamente. Johnny tuvo que comérselo antes de que se derritiera, viendo a su compañero dormir y esperando para que despertara otra vez.

El helado sabía mucho mejor de lo que recordaba.

Cuando Taeyong se despertara la próxima vez, si era capaz de permanecer despierto el tiempo suficiente, Johnny iba a tener que compartir un plato con él.

*****

―No tienes que estar encima de mí así. Sé que tienes otras cosas que hacer.
―Mi trabajo es vigilar a los Omegas, y eso es lo que voy a hacer ― contestó Minhyun, y el capullo estaba siendo un absoluto gilipollas sobre todo el asunto.

Jonghyun miró a su alrededor en la sala en que estaba. Las otras camas estaban vacías. Los otros Omegas estaban todos explorando el resto del castillo, o comiendo bocadillos, probablemente bajo supervisión, pero ellos no estaban aquí.

Jonghyun era el único que Minhyun estaba vigilando.

Jonghyun quería al hombre alrededor, pero no en condiciones como éstas. Era casi cruel para Jonghyun tener que quedarse aquí en la cama mientras que Minhyun se veía amenazador y silbaba por allí.

―No quieres estar aquí y no voy a ir a cualquier sitio ―soltó Jonghyun, cruzando sus brazos y apartando la mirada lejos del hombre. ―Por favor ¿Por qué no vas y verificas a tu amigo? Johnny es quien te necesita y me gustaría saber cómo lo está haciendo Taeyong.
―Nunca dije que no quería estar aquí― respondió Minhyun.

Los ojos de Jonghyun se ensancharon y se volvió para mirar al guerrero dragón.

―¿En... serio?― preguntó.

Minhyun frunció el ceño para la pared. Se negó a encontrarse con los ojos de Jonghyun y el rubor subió hasta su cuello y cara.

―No te hagas ilusiones. Sabemos que uno de los Omegas de alguna manera informó a Jong Yeon de que íbamos a estar en el lago. Quiero estar aquí, pero sólo porque Johnny quiere asegurarse de que todo el mundo está vigilado por comportamiento sospechoso.

Esas palabras apuñalaron su corazón como un fino cuchillo entre sus costillas. Eran tan condenadamente afilado que realmente sintió el dolor, y algo dentro de Jonghyun se rompió.

Realmente fue la gota que colmó el vaso. No sólo lo rompió, lo hizo añicos.

Jonghyun apretó sus puños sobre la cama y miró al otro hombre con todo lo que tenía dentro de él, pero que todavía no era suficiente para soltar toda la rabia dentro de él.

―¡Maldito cabrón!

Minhyun giró la cabeza a un lado, finalmente mirándolo.

―¿Qué he hecho?
―¿Tú? ¡Sólo has estado tratándome como una mierda desde que llegué aquí! ¡Aléjate de mí! ¡Te odio!―gritó Jonghyun y su mano alcanzó lo más cercano que podría encontrar, lo agarró, y luego lo tiró contra el guerrero con toda la fuerza en su cuerpo.

Aunque no fue suficiente golpearlo con el vaso de agua. Tan cabreado como Jonghyun estaba con el otro hombre entonces, él no podía lanzar el vidrio lo suficientemente rápido como para acertar en el otro hombre antes de que cuidadosamente se esquivara fuera del camino y dejara el vidrio hacerse añicos contra la pared.

Minhyun apenas miró impresionado a Jonghyun por ese pequeño truco.

―¿Qué estás haciendo? ¿Quieres que alguien salga herido?
―¡Sólo tú!―gritó Jonghyun, y entonces él agarró su almohada porque era la única cosa que estaba lo bastante cerca para lanzar y la lanzó contra el hombre también.

Esta vez Minhyun no se molestó en moverse fuera del camino, sólo dejó a la almohada golpearlo en el pecho, y eso enfureció a Jonghyun aún más.

¡Quiero arrancarle los ojos! Quiero poner su garganta entre mis dientes y hacerle presentarse.

Pero él no podía hacer eso.

Él no podía hacer a Minhyun nada que no quisiera hacer, porque Minhyun era mucho más fuerte de lo que Jonghyun era, y si quería, podía odiar y sospechar de Jonghyun las peores cosas que quería para el resto de sus vidas.

Jonghyun lanzó las cubiertas de la cama y puso sus pies en el suelo.

―¿Vas para tratar de pelear conmigo ahora, es eso? ―Minhyun preguntó.

Jonghyun lo ignoró e intentó caminar por él.

―Me largo. No debo estar en la cama de todos modos, he estado bien desde ayer.

Minhyun le arrebató por el brazo, deteniéndolo inmediatamente.

―¡Ey!, no dije que pudieras levantarte de la cama.
―¡Dije que estoy bien!―gritó Jonghyun, y él empujó contra el pecho de Minhyun.

Minhyun lo dejó ir y dio un paso atrás, pero estaba claro incluso para Jonghyun que el hombre no tenía que hacer eso si realmente no quisiera. Soltó a Jonghyun porque lo eligió, no porque el pequeño empujón de Jonghyun tuvo algo que ver.

―Necesitas pelear, ¿verdad? Eso es lo que lobos hacen de todos modos, ¿no? Por lo tanto, vamos. Apuesto que te va a hacer sentir mejor.
―Quieres decir que me sienta mejor para que finalmente puedas hacerme morder el polvo.

Minhyun dio un paso hacia atrás y sus ojos realmente se ensancharon un poco, pero Jonghyun no encontró consuelo en eso.

―¿De qué demonios estás hablando? Yo no iba a luchar contigo.
―Has querido partirme la cara desde que me viste, desde que te dije que estábamos acoplados y descubriste que estaba relacionado con Jong Yeon. ¡Vamos! ¡Admite que desearías haberme dejado morir con los Alfas en lugar de salvarme! ¡La única razón de que fueras detrás de mí fue porque Johnny te lo ordenó! ¡Sé que lo hizo!

Joder. La estúpida voz de Jonghyun se agrietó cuanto más gritó.

Todo esto era para mostrar lo fuerte que era, que él podría levantarse contra un hombre que era mucho más fuerte que él y en cambio él estaba rompiéndose, llorando como un niño, y la peor parte era que cuanto más intentó sostenerse a sí mismo, peor se ponía. Apenas contenía sus sollozos y las lágrimas no dejaban de bañar su rostro, pero no iba a los limpiarlas tampoco.

Sólo mostraría a Minhyun lo avergonzado que estaba de estar llorando y no quería darle al hombre esa munición.

Minhyun lo miró por un largo rato, sus ojos tan agrandados que Jonghyun pudo ver el blanco alrededor de ésos brillantes ojos azules. El hecho de que él no estaba diciendo nada lo hizo mucho peor, pero luego las características de Minhyun se oscurecieron.

―Johnny no me mandó salvarte. Quita ese pensamiento de tu cabeza.
―Que te jodan, como si fuera a creer eso.
―No importa si lo crees.
―Sé que no―soltó Jonghyun todavía gritando, todavía odiando al hombre por hacerle esto, por castigarlo por algo sobre lo que no había tenido ningún control.

La expresión de Minhyun parecía caer en las palabras de Jonghyun, pero luego, frotó su cara con su mano y dio la vuelta lejos de él.

―Yo nunca te golpearía. Vuelve a la cama. Necesitas descansar.
―¡Estoy bien!―gritó Jonghyun.
―Hazlo de todos modos― dijo Minhyun y salió de la habitación, finalmente dejando a Jonghyun solo como él había exigido.

No se sentía mejor cuando Minhyun hubo desaparecido, aunque fue capaz de derrumbarse y no le importaba acabar hecho un mar de lágrimas. Era peor ahora, porque todo lo que Jonghyun sentía era soledad y vacío.

*****

Minhyun presionó la frente en la puerta cuando él cerró. Su estúpido corazón estaba tronando en su pecho, y sintió como si acabara de salir de una batalla que acababa de perder.

Dios, odio sentirme así.

La última vez que había tenido esa sensación fue cuando se dio cuenta de que su hermano había sido asesinado cuando el Clan se levantó contra su último Gran Dragón.

La vez anterior que lo sintió fue cuando su padre estaba siendo asesinado delante de él, mientras que no había nada que Minhyun pudiera hacer para salvarlo.

Joder, no puedo respirar.

Apretó las manos en puños y aún temblaban.

Esto está mal y jodido en muchos niveles. ¿Por qué tenía que aparearme con este chico? ¿Por qué no otro dragón? O incluso uno de los otros Omegas.

Tengo… Tengo que salir de aquí.

Necesito un rato para pensar y recuperarme y luego regresaré. Jonghyun y yo nos sentaremos y tendremos una charla, como los adultos que somos.

¡Joder!

Ellos iban a hablar, y ellos iban a averiguar cómo hacer las paces con la situación en que se encontraban, porque Minhyun no estaba en absoluto dispuesto a dejarse ir a la cama con Jonghyun.

A pesar de cuánto quería.

Quería tocar y besar al chico, él lo había abrazado con tanta fuerza cuando logró finalmente arrebatar al Omega de los Alfas.

Jonghyun lo había abrazado de vuelta, agarrándolo firmemente, como si fuera un salvavidas, y eso se había sentido bien en maneras que Minhyun no quería pensar.

Jonghyun estaba demasiado cabreado ahora, así que Minhyun no podía quedarse.

Quería abrir la puerta de vuelta y llegar allí, para tratar de hacer que el chico escuchara por una vez que Minhyun no estaba haciendo esto a propósito.

Él no estaba listo.

Jonghyun no me escucharía, ni de coña. Está demasiado cabreado y yo no consigo pensar racionalmente cuando está cerca. Maldita sea, necesito salir de aquí. Ahora mismo.

Él dio vuelta lejos de la puerta, su cuerpo instándole a volver, permanecer por lo menos, pero se mantuvo caminando.

Él necesitaba verificar a ésos dos Alfas que fueron capturados de todos modos.

NCT

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1 Comentarios

  1. Felizmente que Minhyun pudo rescatar a Jonghyun, pero de que la situación haya mejorado entre ellos, ni por asomo, creo que están peor que antes y todo por el tozudo del dragón… la otra cara de la moneda son Johnny y Tae, a ese helado yo le agregaría chispas de chocolate, porque son toda dulzura, y es que después de tremendo susto, bien se merecen ambos su momento de relax y puro amor.

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