Título del fic: “En el Armario”
Original by Clare London
Adaptadora: Lunis HeeChan
Capítulos: 04
Pareja: SiChul
Tipo: Yaoi, AU
Género: slash, lemon, comedia, romance
Clasificación: +18
Cuando Heechul
tropezó en la habitación, la puerta se cerró rápidamente detrás de él con un
ruido sordo, pesado.
Durante
unos segundos, se sorprendió por la oscuridad.
Podía
sentir la pared a su espalda y el suelo de madera bajo sus pies, pero nada más
era claro. Había algo húmedo bajo sus pies, podía sentir cómo se retorcía en
sus tobillos. Un objeto, ligero como una pluma, pero extrañamente pegajoso, flotaba
más allá de su nariz, refregándose por la punta y haciendo que quisiera
estornudar.
Heechul
tendió una mano hacia atrás y empujó con firmeza contra la puerta cerrada. La
puerta no se movió. Buscando a tientas por los bordes, no pudo encontrar una
manija o algo para abrir la puerta desde el interior. Él chasqueó la lengua, la
preocupación empezó a invadirlo. Luego escuchó un sonido chirriante, repentino,
a su derecha, como si alguien o algo de repente se diera cuenta de que él
estaba allí. Lo oyó suspirar, y se giró hacia él.
— ¿Qu... quién está ahí? —murmuró. El
tono de su eco confirmó el tamaño del lugar. Pequeño. Muy pequeño.
Él no
esperaba ninguna respuesta. Pero llegó una de todos modos.
— ¿Kim? ¿Eres tú?
Heechul se
mordió el labio para contener un grito de asombro.
— Choi, ¿qué diablos estás haciendo
aquí?
Algunas de
las tinieblas desaparecieron en la esquina del campo de visión de Heechul. Su
sombra podría haber sido una monstruosidad bestial, o simplemente la forma de
otro igualmente estrecho joven. La reacción inicial de Heechul, había sido
asumir lo primero, pero dado que él tenía actualmente problemas con Choi Siwon,
probablemente tuvo algo que ver con eso.
— Pregunta estúpida, Kim —la voz de Siwon
retumbó desde atrás.— Estaba a punto de preguntarte por qué diablos no dejaste
la puerta abierta.
«No», Heechul pensó irónicamente que lo que él pensara
personalmente de Choi Siwon, no importaba ahora, esa sólo era la voz de un
hombre. Un hombre muy molesto. Miró a la mancha negra, tratando de distinguir
las formas de Siwon. Tuvo que admitir que eran lindas, dispuestas en forma de
buen aspecto, la boca, la nariz delgada y recta, con el cabello negro y espeso
que se extendía hacia atrás dejando libre su fuerte frente, dejando al descubierto
sus ojos brillantes y nítidos. Y la buena vista, todo parecía venir
naturalmente, «¡maldito sea!»
De hecho,
la última vez que Siwon había atrapado a Heechul retorciéndose frente al espejo
del baño para comprobar si sus pantalones nuevos se veían tan sexys en su culo
como el asistente de la tienda le había prometido, Siwon había mirado
disgustado por tal muestra de ordinaria vanidad. Heechul nunca lo había visto a
él darse una mirada en el espejo, o examinarse los pelos perdidos en la nariz,
ni cualquier otra cosa que los hombres harían normalmente.
Sin
embargo, Heechul sabía a ciencia cierta que Choi Siwon rara vez tenía algún
pelo fuera de lugar, porque a menudo se encontraba mirando fijamente,
inexplicablemente, a dicho hombre. Cada vez que atrapaba la mirada inesperada
de Siwon se daba la vuelta, dándole la espalda, su respiración se volvía muy
pesada, dolorosa.
Pero él no
iba a perder el tiempo preguntándose qué demonios era, eso lo daba por seguro,
ya que Choi Siwon también era el dolor en el culo más irritante que alguien
pudiera tener, «¿no?» Todo tenía que
ser perfecto para él, todo según los libros. De acuerdo, entonces él, Heechul,
lo mirada de vez en cuando, pero ¿no lo hacía todo el mundo?
En la Sede
Central de SupaJunior donde ambos trabajaban, Siwon hacía que su mirada
desdeñosa hiciera que sus compañeros se sintieran como gusanos atrapados en un
anzuelo de pesca, haciendo vibrar órdenes hacia ellos mientras Siwon les daba
mentalmente algunas vueltas a las debilidades y deficiencias de los demás. Y
siempre parecía estar en el codo de Heechul, esperando por él, yendo de un lado
al otro. El hombre había hecho de esto una elección de carrera.
Pero
seguramente esto era llevar las cosas un paso demasiado lejos. ¿Seguir a Heechul
dentro... del armario del conserje?
Heechul
gruñó.
— Yo no he tenido mucha opción en la
materia, en realidad. Simplemente se cerró detrás de mí. Pero ¿cómo es que tu
culo se ha quedado atascado aquí también? —Heechul no tenía tiempo para
charlas, y estaba condenadamente seguro de que no iba a gastarlo en Choi,
incluso aunque el hombre lo hacía.
¡Trepando
sobre él de esa manera! La piel de Heechul picaba por varias razones que eran
obvias, y luego tal vez algunas que no lo eran tanto.
— Un accidente, eso es todo. —La voz de Siwon
sonó tan aguda como siempre—. Yo no necesito explicar nada. Sólo tienes que
abrir la puerta y sacarnos de aquí.
Heechul
frunció el ceño. Había un tono extraño en la voz de Siwon, la nitidez y el
desprecio familiar eran menos... agudos y burlones, si eso fuera posible. ¿El
tipo estaba nervioso por algo? «No», Heechul
volvió a pensar. «No Choi Siwon».
— Lo siento, no puedo —respondió—. No
puedo hacer eso.
Choi Siwon
suspiró. El rostro pálido de Heechul estaba llegando a concentrarse mientras
sus ojos se acostumbraban a la falta de luz. ¡Kim Heechul, de todas las
personas con las que se pudiera quedar atrapado aquí!
— No hagas un lío —gruñó. «Maldita sea», Kim era uno de los
miembros más molesto, volátil y argumentativo en el equipo, ¡pero seguramente
podría entender una básica orden cuando escuchaba una!— Obviamente, fue tu
propia estúpida culpa que te encontrases aquí en primer lugar, pero yo
definitivamente necesito salir de aquí, y rápidamente. Tengo informes
importantes que completar.
Le pareció
ver los ojos de Heechul rodar, aunque podría haber estado confundido teniendo
en cuenta la oscuridad.
— Tú no eres el único que tiene cosas
para hacer o lugares a donde ir —espetó Heechul de regreso. Parecía muy
inquieto y no dejaba de dar patadas con nerviosismo a algo alrededor de sus
tobillos—. Pero yo quería decir lo que dije, no puedo. La puerta está atascada.
Ya lo he intentado.
Siwon hizo
un ruido despectivo a través de su nariz, uno que muchas personas en la oficina
conocían muy bien por experiencia previa. Se empujó torpemente para pasar,
pisando con el pie izquierdo a Heechul y tomándolo del final de la corbata
debajo de su codo.
— ¡Hey! —Heechul protestó, aplastándose
a sí mismo contra la pared para evitar cualquier daño adicional.
Siwon se
apoyó fuertemente contra la puerta y empujó. No se movía por más que hacía
fuerza.
— Es sólo una puerta de interiores
—murmuró Siwon—. No debería ser tan difícil de mover. ¿La has atascado o algo?
— ¡Por el amor de Dios! —farfulló Heechul,
sonando ahora enojado.— ¿Por qué diablos iba a hacer eso? ¿Por qué diablos iba
yo a querer gastar cualquier cantidad imaginable de tiempo contigo, solo y
fuertemente enojado, en un espacio cerrado, en una oscuridad en la que apenas
puedo ver mis zapatos, con algún familiar de la criatura de la laguna azul que
se encrespa alrededor de mis pies?
La
respiración de Siwon se aceleró. Kim estaba insoportable, pero eso no era nada
nuevo, ¿verdad?
— El sentimiento es mutuo, te lo puedo
asegurar —disparó él de nuevo—. Cállate, tengo que pensar.
¿Pero no
era él el mayor problema? Kim Heechul era el peligro más significativo de la
vida laboral de Siwon. Estar cerca de Kim significaba que no había tiempo
suficiente o paz para pensar con sensatez.
En realidad,
estar cerca de Kim lo hacía enojarse y frustrarse, y la mayoría de las veces, Siwon
no sabía la razón exacta de por qué. Kim era uno de los empleados más
brillantes y de mente más clara en toda la División, y que tenía, según Siwon
sospechaba, un buen y analítico cerebro, que era usado de mejor manera en las
operaciones de ventas, pero estaba escondido detrás de todo el paquete de
ligereza y cinismo y confrontación constante. Siwon no tenía tiempo para buscar
esa atención.
Si él
hacía una crítica perfectamente válida, Heechul se reflejaba en él, sus ojos
llenos de desafío y de un profundo que hacía a Siwon sentirse más decididamente
en contra de su voluntad, cayendo en algo profundo y fuerte, algo que lo haría
caer a sus pies.
No se
atrevía a invertir tiempo en analizar ese sentimiento.
Por el
momento, pudo sentir algo para hacer palanca en la parte posterior de su
pantorrilla, y podía oír la respiración del otro hombre al lado de su oreja.
Esto le provocó aún más sentimientos sin resolver de los que él quería
contemplar. Siwon sintió una presión en el pecho con la tensión.
Era
plenamente consciente de la cantidad de mensajes de correo electrónico que
tenía esa mañana en su bandeja de entrada y el número de revisiones que tenía
que hacer antes de finales de la semana. ¡Necesitaba retrasos tanto como un
agujero en la cabeza!
— La cerradura no funciona. Voy a llamar
a mantenimiento.
Heechul
hizo un sonido de fastidio de nuevo. Su celular estaba abierto, brillando
debidamente en su palma.
— Ya lo intenté cuando estabas haciendo
tu parodia de Hércules. No hay señal. Nunca la ha habido aquí abajo en el
sótano.
Siwon hizo
una mueca. A la luz de la pantalla del celular, podía ver una hebra delgada de
tela de araña en los rebeldes cabellos de Heechul que llegaban hasta sus
hombros. El hombre vestía siempre un poco demasiado descuidado, Siwon era
conocido por llamarlo como ‘un error de la moda sobre piernas’.
Pero no
había duda de que tenía un fuerte sentido del estilo. Se movía como un atleta,
rápido y decidido, y casi siempre tenía una sonrisa en su rostro. Él tenía lo
que Siwon reconoció como carisma, sin la comprensión del fenómeno por sí mismo
y era familiar y táctil con la gente. Siwon pensó en la etiqueta táctil y se
tragó un estremecimiento.
— Esto es ridículo. No sé qué demonios
estaba pensando Yesung cuando me dijo que lo encontraría aquí… —Se dio cuenta
de cómo estaba siendo de indiscreto un poco tarde, y apretó su boca cerrada.
Pero sabía que ya había dicho demasiado.
— ¿Yesung? ¿Kim Yesung te ha enviado
aquí? —El tono de Heechul era una mezcla de diversión y frustración. Kim Yesung
había trabajado con los dos, en el mismo piso, en el mismo equipo.
— Kim Ryeowook me dijo lo mismo a mí, ya
sabes. — Ryeowook también estaba en el equipo y era el último novio de Yesung—.
Él dijo que la caja de cosas que yo buscaba estaba aquí y que vendría conmigo
para encontrarla. Curiosamente, Ryeowook estaba detrás de mí, pero sólo hasta
que abrí la puerta para entrar.
— Entonces fue Yesung. —Siwon había pensado
que Heechul era un idiota por quedarse atascado aquí, pero esta historia le
sonaba inquietantemente familiar—. Él estaba en el ascensor conmigo, y me
acuerdo de que me seguía por el pasillo. Lo llamé para que me echara una mano
en caso de que la caja fuera demasiado pesada para una sola persona.
— Entonces... —Él frunció el ceño.
Recordó que estaba buscando en la oscuridad de la habitación, y luego una mano
firme sobre su espalda.
Miró a Heechul.
El recuerdo de una mano que lo tocaba lo hizo pensar, irracionalmente, en Heechul.
Siempre zamarreando a un compañero de trabajo de los hombros, siempre dando la
mano, siempre pasando la mano por el cabello. Se imaginó cómo podía sentirse la
mano de Heechul en su columna vertebral, recorriendo su espalda.
Se
estremeció, pero no era por frío.
Se dio
cuenta de lo cerca que estaban, si no fuera por la oscuridad, Heechul sería
capaz de ver cómo se sonrojaba de vergüenza imaginándose como había caído en un
truco tan infantil.
— Nos han atrapado aquí. ¿Qué diablos
les pasa?
Heechul se
encogió de hombros, un movimiento grácil de sus hombros.
— ¿Cómo voy a saberlo? ¿Una especie de
broma? ¿Algo que nuestros colegas han cocinado en la cantina del personal para
entretenerse una larga mañana de lunes?
Siwon hizo
otro de los ruidos bruscos que Heechul había catalogado como de la hora del
almuerzo para diversión del resto de la mesa.
— ¿Crees que es divertido?
Heechul
suspiró. Se quedó tan quieto como pudo, escuchando las palabras airadas de Siwon.
En ese lugar cerrado, la respiración del hombre le calentaba la mejilla y olía
a café oscuro. Podía imaginarse la boca de Siwon dejando escapar su aliento,
exhalándolo, los labios ligeramente húmedos y con una mueca de indignación, sin
embargo, tan... Heechul descubrió que se inclinaba hacia el otro hombre, y se
detuvo justo a tiempo.
— De ninguna manera es divertido —dijo
lentamente, con los dientes apretados—. De hecho, creo que ambos estamos
sufriendo un enorme sentido de falta de humor. — Movió los pies, y algo
invisible lo derribó y cayó con estrépito. Gritó en estado de shock.
Siwon hizo
un igualmente sorprendido sonido, aullando.
— ¿Kim?
— ¿Qué demonios fue eso? —Heechul jadeó.
¡Dios, odiaba las cosas que se arrastraban!— Te dije que había algo escondido
aquí. ¡Por el amor de Dios, encuéntralo, mátalo o algo así! Hay muchas
posibilidades de que encontremos cuerda por aquí, o algo afilado, como una
lanza, o un cuchillo.
Siwon
tosió exageradamente. Levantó algo, algo delgado y largo con una cabeza de serpiente,
con tentáculos y resbaladizo.
Heechul se
quejó.
— Obviamente, se puede ver que es el
trapeador del conserje —dijo Siwon, con sequedad—. ¿Qué piensas ahora de tus
tendencias homicidas?
Continuará…

7 Comentarios
Los encerraron ahora que pasara se amaran o terminaran peleando veremos que sucede gracias por la nueva historia bye.
ResponderBorrarAsí que el YeWook fue la mente conspiradora para que el SiChul terminara encerrado en el armario del conserje... me supongo que ellos han visto algo que el SiChul no ha podido ocultar y si encerrados han de admitirlo.. pues que así sea... jejeje.
ResponderBorrarse lee interesante
ResponderBorrarEl Yewok está conspirando para unir al Sichul de algún modo... Jajaja.... Me pregunto cuanto tiempo los tendrán encerrados...
ResponderBorrarLoooool 😂😂😂😂😂😂 no puede ser el YeWook conspirando para tenerlos encerrados y se confiesen 7u7 me encantaaaaaaaa!!!!!!
ResponderBorrar4 capítulos que sad!!! :"v pero gracias por más SiChul para mi alma pervertida 7u7
el yewook los quiere juntos !!!
ResponderBorrarjajjaja el sichul cayo en la trampa que les puso el yewook xd....
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