―Tu
hermano está aquí. Él necesita hablar contigo.
Johnny
asintió.
―Sí,
Sir.
―Te
veré pronto, Johnny.
Daniel
dio un paso fuera del camino, y Jaehyun tomó su lugar. Johnny se incorporó un
poco más y se preparó para otra batalla con su hermano. Jaehyun tomó asiento.
Sus fosas nasales se abrieron, y su mandíbula se tensó. Se quedó mirando a Johnny
por un momento antes de preguntar.
―
¿Taeyong está bien?
―Tiene
lesiones menores, cortes y laceraciones, en las manos y los brazos. El médico
le dio a Taeyong algunos medicamentos para el dolor, y está dormido. De lo
contrario, no estaría aquí. Él quiere hablar contigo, Jaehyun.
―¿Por
qué no se pone en contacto conmigo? ¿Por qué no me dijiste lo que estaba
pasando? He tenido que enterarme sobre el ataque por Daniel. Ni siquiera sabía
si Taeyong estaba vivo. Yo no sabía si alguna vez lo volvería a ver. Tú tomaste
a mi compañero. Le llevaste lejos de la seguridad de Pledis y lo pusiste en
peligro.
―Tenía
la intención de ponerme en contacto contigo. Yo no quería que escuchases acerca
del ataque de cualquier otra persona, pero tenía que cuidar de Taeyong. Es
nuestra prioridad.
―¿Qué
sobre la cosa con YGent? Taeyong se metió en una vaina de emergencia, y se
expulsó al espacio. Me enteré del incidente leyendo el informe oficial.
―Lo
siento, Jaehyun.
―Esto
no va a funcionar.
―¿De
qué estás hablando? ―Preguntó Johnny.
―Yo
estaba considerando tu oferta de petición para convertirme en el compañero
secundario de Taeyong. Incluso hablé con Baekho sobre su relación con el Gran
Rey y Jonghyun. Pero la idea de Taeyong viajando contigo... ― Él negó con la
cabeza. ―No quiero que estuviera en peligro, y eso es exactamente lo que
sucedería si fueras su compañero primario.
―Jaehyun...
― Él comenzó.
―Vamos
a ser honestos, Johnny. Sabemos ambos que ser un embajador es más importante
para ti que cualquier otra cosa.
Johnny
odiaba admitirlo, pero las palabras de Jaehyun tenían algo de verdad. Él había
puesto sus deberes por encima de todos y todo, incluyendo su propio hermano.
Cuando Jaehyun lo necesitó, Johnny no había estado allí. Estaba fuera del
planeta. Y cuando le había sido dada la opción de permanecer en Pledis, Johnny
se negó. No quería estar atado. No quería renunciar a su título o los
privilegios que llegaban junto con ser un embajador.
―Tienes
razón― Johnny le dijo. ―Mi carrera siempre ha sido mi prioridad. En el pasado,
he hecho un montón de malas decisiones, pero las cosas han cambiado. He
cambiado. Estoy enamorado de él. Y si se me dieran la posibilidad de elegir
entre Taeyong y mi trabajo, yo lo elegiría a él.
―¿Tú
lo darías todo? ―Jaehyun preguntó como si no estuviera seguro de si creer a Johnny.
―Haría cualquier cosa por él. ― Johnny sonrió, de repente con ganas de
compartir la noticia. ―Él está embarazado, Jaehyun. Taeyong está embarazado.
Los
rasgos faciales de Jaehyun al instante cambiaron. La firme, expresión de enojo,
que por lo general llevaba cuando hablaba con Johnny, desapareció. Sus ojos se
suavizaron, los labios se torcieron, y sus músculos se relajaron. Una vez que
la máscara se había ido, Johnny fue capaz de ver al macho que conocía. Este fue
su hermano menor. El macho que recordó, el joven que solía seguirle alrededor
cuando eran niños.
―Embarazado―
Jaehyun susurró.
Se
quedó en silencio por un momento, perdido en sus pensamientos. Después de un
minuto, levantó la cabeza.
―Tráelo
de vuelta a mí.
―Ya
estamos en nuestro camino a casa.
―Gracias
por cuidar de Taeyong. Si algo le hubiera pasado a él... ― Jaehyun se mordió
los labios, hiriéndose a sí mismo.
―Tú
me conoces― Le dijo Johnny. ―Ya sabes que yo nunca haría nada para poner a Taeyong
en peligro.
―Sí―
Él aceptó de mala gana. –Lo sé.
―He
cometido errores, Jaehyun. No soy perfecto, pero espero que podamos trabajar
más allá de nuestras diferencias. Quiero a mi hermano de vuelta. Te echo de
menos. ― Johnny tomó una respiración profunda antes de continuar. ―Y creo que
podemos hacer que esto funcione. Taeyong no tiene que elegir. Él puede tener a
los dos. Sé que tienes algunas preocupaciones. Ser el compañero primario en la
unidad familiar me da más poder, pero te prometo que nunca voy a llevar a Taeyong
lejos de ti.
―¿Tú
no vas a llevar a Taeyong contigo cuando te vayas a Joyful? Entonces, ¿lo
dejarás conmigo en Pledis mientras estás fuera durante períodos prolongados de
tiempo? ¿Y el bebé? ¿Vas a dejarlo crecer sin ti?
Johnny
ya sabía las respuestas a esas preguntas. Había estado pensando sobre el futuro
desde el momento en que puso sus ojos en Taeyong. Johnny lo quería todo, la
relación con su hermano y Taeyong, lo que significaba que era hora de hacer
algunos cambios. Johnny estaba listo. Estaba a la espera de establecerse y
convertirse en padre.
―Cuando
volvamos, voy a renunciar como embajador.
―No
hablas en serio.
―Es
algo que he estado pensando durante un tiempo. Estoy listo para sentar la
cabeza. Taeyong es mi compañero. Es nuestro compañero.
Jaehyun
se detuvo. Se quedó mirando, evaluando a Johnny, antes de preguntar,
―¿Aceptas
mi petición de ser el compañero secundario de Taeyong?
―Acepto
oficialmente tu petición.
―No
le digas a Taeyong, no todavía. Tenemos que decirle juntos.
Johnny
no quería mantener ningún tipo de secretos o retener ninguna información de Taeyong.
Su compañero había tenido suficiente ya. Pero, en este caso, Johnny comprendió
la necesidad de Jaehyun para estar presente durante esta conversación en
particular.
―Por
supuesto― Acordó Johnny.
*****
Taeyong
se puso de pie al lado de Johnny, sosteniendo su mano, cuando el destructor
aterrizó en la cubierta de vuelo. El zumbido de los motores y las suaves
vibraciones se apagaron al poco tiempo. La cerradura de la puerta principal se
desconectó y se levantó lentamente, dejando al descubierto la cubierta de
vuelo. Ahora que estaban de vuelta en Pledis, Taeyong sintió un peso pesado
asentarse sobre sus hombros.
Él
sabía lo que venía. Era el momento de tomar una decisión. El no sabía lo que
estaba pasando, pero suponía que su primera parada sería ver a Jaehyun.
El
viaje de regreso a Pledis había ido demasiado rápido. Con toda la conmoción, Taeyong
apenas tuvo tiempo suficiente para pensar. Se fue de ida y vuelta, tratando de
averiguar su próximo movimiento. Taeyong aún no sabía cuál sería su compañero, Johnny
o Jaehyun. Taeyong había pasado una noche con Jaehyun, y había sido
inolvidable.
Había
llegado en el momento perfecto y dejó su huella no sólo en la piel de Taeyong,
sino también en su corazón, pero Jaehyun no había sido completamente honesto
con él.
Y
luego estaba Johnny. Su primer encuentro fue memorable, pero por todas las
razones equivocadas. El macho lo había drogado y secuestrado para conseguirlo
al bordo de la nave espacial.
Taeyong
no estaba seguro de si estaba loco por tener sentimientos para los dos machos o
no. Pero después de pasar tiempo con Johnny, Taeyong sabía que no podía
alejarse. Y Jaehyun. Taeyong suspiró. No quería dejar de lado al otro macho
tampoco. Sólo había una cosa que podía hacer Taeyong. Necesitaba hacer un
arreglo.
Miró
a Johnny.
―Yo
no voy a elegir. Johnny sonrió.
―No
tienes que hacerlo.
Las
cejas de Taeyong se juntaron en confusión.
―Eso
fue el trato que hemos hecho, ¿recuerdas? Tan pronto como llegáramos a Pledis,
tendría que elegir entre ti y Jaehyun. Tengo que escoger a un compañero. Bueno,
he decidido. No voy a elegir.
―No
tienes que hacerlo.― Repitió.
―¿Qué
significa eso?
―Ven.
― Johnny le dio a su brazo un suave tirón. ― Vamos a casa.
Taeyong
comenzó a moverse, entrando en la línea al lado de Johnny pero su mente estaba
a miles de kilómetros. Él trató de descifrar las palabras de Johnny. Tú no
tienes que elegir. ¿Qué significa eso? ¿Qué fue exactamente lo que Johnny
estaba tratando de decirle?
Johnny
parecía tranquilo. Sonrió, saludando a todos los que le hablaba mientras
asentía en reconocimiento a otros.
La
única cosa que tenía sentido, la única conclusión que puede extraerse de esta
situación, era que Jaehyun había cambiado de opinión. Tal vez no quería más a Taeyong.
¿Jaehyun estaba renunciando? ¿Él había renunciado a todo su apareamiento por
los derechos de Johnny?
Él
debería ser feliz que no se vería obligado a elegir. Taeyong debería estar
contento de que la elección había sido hecha por él. Él sentía algo por Johnny,
pero su corazón todavía le dolía. Se sentía como si el órgano dentro de su
pecho era aplastado por la mano grande del Pledician. La parte posterior de los
ojos quemó y la humedad se agrupó en el borde de las pestañas, borrando su
visión, y su labio inferior tembló.
Taeyong
parpadeó rápidamente, tratando de disipar las lágrimas, negándose a dejarlas
caer, pero fue inútil. Un sonido lleno de dolor se deslizó de sus labios, y Johnny
paró a Taeyong en un alto.
Johnny
levantó una mano y limpió las mejillas de Taeyong, eliminando las lágrimas.
―¿Qué
está mal?
―Dime
la verdad― Dijo Taeyong con voz temblorosa.
Sonaba
débil, incluso a sus propios oídos. No quería llorar. Él no quería hacer una
escena delante de un montón de extraños, pero no pudo detenerse. Taeyong
intentó culpar a su estado emocional del embarazo, hormonas en ebullición a
través de su sistema, pero de nuevo, eso no era la verdad completa. No quería
perder a Jaehyun.
―Jaehyun
no me quiere más. Él no quiere ser mi compañero. Él no me ama. Sólo dilo. Sólo
dímelo. Puedo tomarlo.
―No.
― Johnny negó con la cabeza. ― No es verdad.
―¿Cuál
es la verdad?
―Lo
verás.
Taeyong
gruñó.
―Maldición,
Johnny.
―Taeyong.
― Johnny se inclinó y dio un beso en los labios de Taeyong. – Confía en mí. Por
favor.
Taeyong
suspiró pesadamente. Quería empujar a Johnny en busca de respuestas, pero en
cambio, Taeyong asintió. Él confiaba en Johnny. Sabía que el macho no haría
algo para dañarle.
Johnny
tomó la mano de Taeyong, y salieron de la cubierta de vuelo. Taeyong no sabía a
dónde iban, pero parecía que estaba a lo largo del paseo.
Pasarelas
corrían a lo largo de las cavernas abiertas, de múltiples capas dentro del Pledis.
Había puentes que conectaban en varios puntos, que conducían a otras pasarelas
y túneles tan lejos como el ojo podía ver. Algunas de las pasarelas se movían
por su cuenta, al igual que las cintas transportadoras, transportando a las
personas a un ritmo más rápido.
Se
dirigieron a la región metropolitana donde la zona residencial se encuentra. Taeyong
reconoció el lugar inmediatamente. Él había estado aquí antes, con Jaehyun. Esa
realidad desaceleró los pasos de Taeyong. Él no creía que Johnny le obligaría a
elegir, pero ahora, no estaba seguro.
Cuando
llegaron a la casa de Jaehyun, Johnny pulsó el botón de la pared del pasillo.
La puerta se abrió, concediéndole el acceso. Taeyong vio a Jaehyun sentado en
el sofá. Sus ojos se encontraron, y Jaehyun se puso de pie con un movimiento
suave.
La
respiración de Taeyong se quedó atrapada en la garganta al contemplar al otro
macho. Su corazón lleno, expandiéndose dentro de su pecho, y el dolor
desapareció. Taeyong no podía creer lo mucho que había echado de menos a Jaehyun.
Se soltó de la mano de Johnny y cruzó el umbral. Caminaron uno hacia el otro y
se reunieron en el centro de la habitación. Taeyong levantó la vista hacia su compañero,
y una lenta sonrisa apareció en sus labios.
―Hola―
Taeyong susurró.
Jaehyun
se estiró y corrió a los aterciopelados y suaves dedos a lo largo de la
mandíbula de Taeyong.
―Hola.
―Te
he echado de menos― Admitió.
―Yo
también.
―No
puedo elegir entre ti y Johnny― Taeyong le dijo.
―No
tienes que hacerlo― Dijo Jaehyun.
Era
la misma respuesta que Johnny le había dado. Taeyong dio unos pasos hacia
atrás. Necesitaba un poco de distancia que los separe para que pudiera pensar
con más claridad. Miró a Johnny antes de mirar a Jaehyun.
―¿Qué
ocurre? ―Preguntó Taeyong, su corazón golpeando salvajemente. ―¿Qué está
pasando? ¿Qué no me estás diciendo?
―He
solicitado a Johnny para convertirme en tu compañero secundario.
―¿Mi
compañero secundario? ― Taeyong murmuró, tratando de procesar este nuevo dato
de información.
Había
oído el término antes. Hubo un breve pasaje en el manual. Fue una lección de
historia. Mucho tiempo atrás, Pledis no había sido un planeta próspero.
La
gente vivía en cuevas por encima del suelo. Dado que las condiciones de vida
eran tan ásperas y la caza para la alimentación era extremadamente peligrosa,
las personas vivían en unidades familiares que consistían en un compañero
primario y un compañero secundario. Juntos, se encargaban del portador y de los
niños. A partir del entendimiento de Taeyong, el compañero primario fue el
líder de la unidad familiar. Tomaba todas las decisiones. El compañero
secundario no tenía ningún poder. El macho tenía que aplazar todas las cosas al
primario.
Alivio
inundó las venas de Taeyong. La elección fue quitada de él. Él sería capaz de
mantener a ambos machos. Tendría dos compañeros. Taeyong intentó aferrarse a la
alegría que sentía, pero fue de repente eclipsada por la sospecha.
¿Cómo
iba a funcionar esto? ¿Cómo podrán los tres tener la oportunidad de una
relación exitosa? Era obvio que Jaehyun y Johnny tenían algunos asuntos
personales. Ellos no se llevaban bien, en realidad no. Taeyong estaba seguro de
que si no fuera a resolver sus diferencias, se produciría una lucha de poder.
―¿Ambos
me van a compartir? ― Preguntó Taeyong con escepticismo.
―Te
amamos― Le dijo Jaehyun.
―Nosotros
no queríamos que te vieras obligado a elegir― Dijo Johnny. ―De este modo, ambos
te tenemos.
Taeyong
ni siquiera oyó lo que dijo Johnny. Él se centró en la admisión de Jaehyun. Te amamos. Ellos me aman a mí. El único problema en este punto era que Taeyong
no estaba totalmente convencido. Todavía recordaba su primera conversación con Jaehyun
en el Club de placer. El macho se había enfadado porque al embajador le habían
sido dado privilegios especiales debido a su título.
―Estoy
sorprendido de la solicitud. ― Taeyong se centró en Jaehyun. ―Por estar de
acuerdo en convertirte en mi compañero secundario, estás dando a Johnny todo el
poder en esta relación. Vas a tener que ceder ante él en lo que a mí se
refiere. Y ya que él es un embajador, siempre obtendrá un tratamiento especial,
y que va a ser capaz de llevarme fuera del planeta.
―No
voy a llevarte fuera del planeta, Taeyong― Interrumpió Johnny. ―Yo prometo que
nunca te alejaré de Jaehyun. Mi hermano puede ser su compañero secundario, pero
es igual en todas las cosas. No llevo el poder en esta relación. Tú lo haces.
Las
cejas de Taeyong se fruncieron en confusión,
―¿Yo?
Johnny
asintió.
―Sí,
tú.
―¿Qué
pasó entre ustedes dos? ¿Cuál es la historia? ― Taeyong miraba de Johnny y Jaehyun,
esperando una explicación. Hubo una larga pausa, mientras los machos se
enfrentaron entre sí y un concurso de miradas se produjo. ―No necesito todos
los detalles.
Jaehyun
suspiró. Se volvió hacia Taeyong, y aunque el macho parecía no estar interesado
en algoritmos, él todavía hablaba.
―Johnny
tomó el cuidado de mí después de que nuestros padres murieron. Nos cuidamos
entre sí. Pero fue demasiado. Éramos jóvenes y estábamos los dos en un montón
de dolor. Johnny quería correr lejos. Él quería distanciarse de Pledis. Así que
cuando la oportunidad se le presentó, Johnny se convirtió en un embajador. Le
rogué que me dejara ir con él, pero me dejó atrás. Con los años, la ira y el
resentimiento que estaba sintiendo creció hasta que me consumió.
―Debería
haberme quedado― Añadió Johnny. ―Pero no lo hice. Me gustaría tener una buena
excusa para darte, pero Jaehyun tiene razón. Yo no podía manejar la
responsabilidad. Yo no podía cuidar de él, no de la manera que se merecía.
Taeyong
se acercó al sofá y se dejó caer. El inclinó su cabeza hacia atrás y se quedó
mirando hacia el techo. ¿Realmente podrían superar todo esto? Jaehyun
obviamente estaba aún afectado.
Taeyong
oyó un movimiento y sintió el sofá sumergiéndose cuando Johnny y Jaehyun se
unieron a él, tomando asiento a cada lado de él. Taeyong levantó la cabeza.
―¿Realmente
vamos a ser capaz de hacer que esto funcione? Si los dos no pueden superar el
pasado, no creo que vayamos a estar capaces de seguir adelante y tener un
futuro.
―El
último par de días han sido muy difíciles para mí― Admitió Jaehyun. ―He estado
tratando de averiguar qué hacer. Yo estaba listo para luchar por ti, Taeyong.
Pero luego me di cuenta de que, luchando con mi hermano, me iba a perder para
siempre. Y yo te haría daño en el proceso. La única decisión lógica era la
petición para convertirme en tu compañero secundario.
―¿Por
qué no pediste ser mi compañero secundario cuando te enteraste de que Johnny
había comprado mis documentos?
―Porque
pensé que Johnny te mantendría lejos de mí.
―Pero
¿no crees que vaya a hacer eso nunca más?
―Él
me dijo que se retiraba de ser el embajador en Joyful. Él me prometió que nunca
te llevaría lejos de mí de nuevo. ― Jaehyun se detuvo un momento, antes de
añadir―Y creo en él.
Taeyong
echó la cabeza hacia un lado y se quedó mirando a Johnny. No podía creer lo que
estaba oyendo. Johnny estaba dispuesto a renunciar a su posición, su título.
Fue sorprendente.
―¿Es
cierto?
―Estoy
listo para instalarme.
―¿Es
lo que realmente quieres? ― Preguntó Taeyong, la preocupación atando sus
palabras. Él no quería que Johnny terminase de resentirse con ellos. ― ¿Tú
quieres quedarte aquí en Pledis con nosotros? Johnny asintió.
―Tú
y Jaehyun significan para mí más que el título.
―Entonces―
Taeyong miró hacia atrás y adelante entre los dos machos― ¿Qué pasa ahora?
NCT

2 Comentarios
Si bien los hermanos han llegado a un acuerdo en cuanto a convivir con Taeyong, el humano tiene un muy buen punto sobre el presente y el futuro, si el pasado entre los hermanos no ha sido resuelto en su totalidad y si serán capaces de cumplir sus promesas sin arrepentimientos... ay!
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