Dragones y Lobos T02... Capitulo 38


En el segundo en que Jonghyun vio el puño de Minhyun lanzarse contra el rostro de Wooseok, se arrancó lejos de Taeyong en pánico y quedó congelado cuando su compañero salió del salón.

Wooseok, a pesar de la nariz sangrante y de que le hubieran partido la cara, se rió todo el tiempo. Jooheon sólo miró al Guerrero dragón como si se le hubiera ido la pinza o hubiera perdido algún tornillo con el golpe.

―¿Adónde vas? ― le preguntó Taeyong.

Jonghyun no podía explicarlo, aunque él hizo su mejor intento con algunas descuidadas señas inventadas cuando miró al chico y señaló hacia la puerta a la que se dirigía. Estaba bastante seguro de que Taeyong comprendió lo que estaba pasando.

Cuando salió del salón de baile, medio esperaba tener que perseguir a Minhyun todo el camino hasta su dormitorio o algo.

Nope.

Minhyun estaba sólo en la mitad del pasillo. Inclinando su frente contra la fría piedra, sus puños cerrados en sus lados y debajo de la chaqueta de cuero, grandes botas tipo pateaculos y todo lo demás sobre él que lo hizo parecer grande e imponente, pero en ese momento también se le veía pequeño y vulnerable.

Jonghyun se deslizó cuidadosamente hasta el hombre, no queriendo asustarlo lejos o algo. Estaba justo al lado de Minhyun, y el hombre no parecía darse cuenta de que estaba allí, pero luego empezó a hablar.

―Esto no es una buena idea. No estoy preparado.

Jonghyun enterró todo el daño que esas palabras le hicieron, exactamente como él se sintió ese día cuando Minhyun intentó mandarlo fuera de su dormitorio. Ni loco dejaría al hombre hacer las reglas. Él había estado permitiendo eso demasiado tiempo, y estaba claro que Minhyun era una mierda haciendo las reglas.

―Bueno, no voy a ninguna parte, así que vas a tener que prepararte pronto.
―¡Esto es serio, Jonghyun! ― gritó Minhyun.

A Jonghyun no le importaba.

―Puedes enfadarte todo lo loco que quieras, pero dijiste que me querías. Si cambiaste de opinión, me avisas ahora. De lo contrario, vas a averiguar cómo controlar esto, y voy a ayudarte a hacerlo.

Minhyun sacudió la cabeza y su cuello fuerte se tensó mientras sus ojos estaban cabreadísimos. Parecía casi tan enfurecido como había estado cuando había encontrado a Jonghyun después de que él huyó del castillo.

―Realmente estás empezando a irritarme.
―Bueno. Ahora al menos ya sabes cómo se siente ― dijo Jonghyun, mirando al hombre.

Minhyun sólo lo miraba como si él no podía creer lo que había salido de su boca.

Jonghyun no se retractó.

No iba a hacerlo.


―Jonghyun, puedo sentir el humo acumulándose en mis pulmones. Apenas estoy conteniéndolo mientras te hablo. ¿Cómo se supone que debo relajarme cuando pienso que cada vez que te bese te vas a pasar un par de días en la clínica de Amber?

Jonghyun se encogió de hombros.

―Entonces no me beses.
―Estoy hablando en serio.
―Yo también. No me beses. Puedes averiguar cómo controlarte a mi alrededor, y podemos trabajar en ello hasta que podamos besar.
—¿Y qué te hace pensar que va a funcionar?
―Tú exactamente no me envenenaste cuando te desperté al mediodía – Jonghyun no podía evitar la estúpida sonrisa que estaba probablemente en su rostro cuando él dijo esas palabras.

Y era tan increíblemente gratificante ver como las mejillas de Minhyun se oscurecieron. Eso estaba bien. Jonghyun podría avergonzar a su gran compañero feroz llevándolo a un nivel normal. Bueno.

―No vas a retroceder de esto, ¿no? ― preguntó Minhyun.

Jonghyun meneó la cabeza.

―Estoy cansado de esperar. No vas a seguir empujándome al margen y haciéndome esperar hasta que se suponga que creas que es seguro. No es así. Si no quieres una relación, necesitas decírmelo porque yo no voy a esperar más. Necesito darle a mi lobo una oportunidad de llorarte y seguir adelante.

Sería la mayor putada del mundo, por supuesto.

Jonghyun estaba muy conectado ya a este hombre. Allí no habría como seguir adelante. Incluso hablar de la idea que Minhyun podría no quererlo y darle la oportunidad de dejarlo, hacía la garganta de Jonghyun apretarse como si una mano invisible le estuviera sujetando.

Fue un puto milagro que lograra impedir que el otro hombre notara el efecto que esta conversación estaba teniendo sobre él, porque él apenas podría pensar.

Minhyun lo miró durante unos largos segundos. Si él creía a Jonghyun o no, Jonghyun no lo sabía.

Minhyun suspiró pesadamente, sus hombros subiendo y bajando.

―¿Qué tienes en mente?

Jonghyun sonrió. No sólo el alivio lo atravesó. Fue el increíble impulso para su ego de que finalmente él estaba recibiendo lo que tanto él como Minhyun habían querido por tanto tiempo.

―Vas a tener que acostumbrarte a mí, así que vamos a pasar tiempo juntos.

Minhyun meneó la cabeza.

―¿Por qué suena como si no voy a disfrutar de esto?
―Vas a disfrutar de ello, confía en mí ― dijo Jonghyun.

Él tenía toda la intención de seguir con eso también.

Él llevó a Minhyun a su habitación, el dormitorio de Minhyun, no el gran dormitorio que Jonghyun compartió con los otros Omegas masculinos y femeninos. No sólo Minhyun tenía que acostumbrarse a la presencia de Jonghyun, sino que Jonghyun ya estaba haciendo planes de mudarse a la habitación del hombre. Así que podría acostumbrarse al espacio él mismo, y además, esto podría ser una buena cosa para Minhyun también. Una vez que se diera cuenta de que Jonghyun no iba a ninguna parte, él se acostumbraría a su presencia, y eso sin duda ayudaría con su problemita venenoso.

O tal vez Jonghyun no estaba haciendo nada en absoluto y necesitaba relajarse antes de adelantarse demasiado.

―¿Qué estamos haciendo aquí? ― preguntó Minhyun, aunque miró a Jonghyun como si supiera exactamente lo que estaban haciendo allí.

Jonghyun cerró la puerta y la trabó. Luego se quitó la camiseta negra demasiado apretada.

―Espera, ¿qué diablos es eso? ― preguntó Minhyun.

Jonghyun sonrió y miró para sí mismo.

―¿Te gusta? ― preguntó, tocando el pequeño aro de metal perforado en su pezón.
―¿Cuándo te lo hiciste?

Jonghyun dio a su compañero una mirada asesina, porque Minhyun era su compañero y estaba cansado de pensar en él de otra forma.

―¿En serio? Se supone que eres un guerrero dragón, y estás actuando como si un pequeño anillo de pezón fuera lo más impío que has visto en tu vida.

Minhyun parpadeó antes de que moviera la cabeza.

―No. Solo... me sorprendió. Casi nunca veo a alguien con algo atravesado. Pensé que todo caería cuando cambias.
―No, depende de dónde lo pongas, y hacer el cambio dolerá un poco más por lo que me han dicho. Todavía me lo quitaré cuando cambie ya que todavía es muy nuevo.
―¿Cuándo te lo hiciste?
―Esta mañana. Está todavía un poco rojo.
―Sí, creo que está sensible.

Jonghyun sonrió.

―Eso es lo que estoy esperando averiguar ― Y sólo por diversión, él hizo como un gato ronroneando para su compañero cuando él levantó las cejas.

Tuvo el efecto deseado, y Minhyun realmente se rió.

Se rió y no había humo púrpura procedente de su boca.

Sí, eso era exactamente lo que Jonghyun pensó que pasaría. Minhyun estaba deliberadamente poniéndose nervioso por cualquier motivo. Jonghyun fue la razón de por qué él había perdido el control, y era la clave para devolvérselo otra vez. Sólo que Jonghyun no podía parar lo que estaba haciendo hasta que Minhyun recuperara todo su control.

―¿Es de plata? No, espera, hombre lobo. Entonces, ¿es de acero?

Jonghyun asintió con la cabeza.

―¿Quieres tocarlo?

Los ojos de Minhyun se ampliaron, como si no quisiera nada más que hacer eso, y él avanzó lentamente, sus manos llegando a las caderas de Jonghyun y sus ojos nunca dejando ese pequeño aro de metal.

Era como si su pezón tuviera al hombre en algún tipo de trance, y Jonghyun casi se rió de la imagen mental que se dio a sí mismo. Estaba loco de atar.

Aún así, su aliento se enganchó y se estremeció involuntariamente cuando las manos fuertes de Minhyun tocaron sus caderas. Podía sentir su textura áspera y su poder, incluso a través de los pantalones de cuero apretados como un guante que llevaba.

Iba a ser una pesadilla salir de ellos. Ya estaba desesperado por rasgarlos ahora que estaban empezando a sentirse aún más justos.

Ese fuerte dolor que se construyó dentro de él sólo empeoró por mil cuando Minhyun se inclinó hacia abajo y su lengua tocó el aro.

Jonghyun silbó y casi saltó lejos cuando sintió un tirón suave.

Minhyun se alejó rápidamente.

―¿Te he hecho daño?

Jonghyun meneó la cabeza, aunque le dolió un poco.

―Sí, pero no. Se sintió bien.

Minhyun sonrió, y luego sus manos tomaron el lugar de su lengua, acariciando sobre el percing del pezón de Jonghyun. Minhyun lo hizo hasta que la polla de Jonghyun pulsaba con cada chisporroteo de placer estallando con cada toque de su dedo.

―Estás pensando en volverme loco, ¿no? ― preguntó Jonghyun.
―Tan loco como tú me vuelves ― respondió Minhyun.

Jonghyun sabía que era un riesgo abordar este tema, pero necesitaba decirlo. Minhyun debía darse cuenta de que nada estaba ocurriendo.

―Sabes que no tienes ningún humo saliendo de ti ahora, ¿verdad?

Minhyun detuvo lo que estaba haciendo, y sus ojos se ensancharon mientras miraba a los ojos de Jonghyun.

Por una fracción de segundo, Jonghyun estaba preocupado de haber arruinado todo. Él no debería haber dicho eso porque ahora el humo venenoso de Minhyun iba a reaparecer y arruinar el momento.

Si Minhyun estaba sintiendo calor en los pulmones entonces, no lo mencionó. Él meneó la cabeza.

―Todavía sin besos. ¿Vale?

Ah, eso significa que él está sintiendo algo.

Pasito a pasito.

Jonghyun era todo sobre ir pasito a pasito en esto, y él iba a ser perfectamente feliz con esta decisión de Minhyun. Él asintió con la cabeza.

―Vale ― dijo, y él no se quejó otra vez, especialmente cuando la boca de Minhyun descendió en su pezón sensible, su lengua suavemente dio un tirón en el aro y luego calmó la piel sensible cuando Jonghyun silbada y gemía.

Sí, el anillo de pezón ha sido una idea bestial.

Estaba feliz de que Taeyong hubiera pensado en ello.

*****

Esa adorable apariencia punk roquero con el piercing del pezón iba a provocarle un infarto.

Realmente iba a morir.

Minhyun apenas podía pensar mientras con el chico delante de él, en pantalones de cuero colgados tan bajo en las delgadas caderas, que era una maravilla que no resbalaran fuera.

Dejó el pezón de Jonghyun brillante con saliva cuando terminó con él, y aunque sus pulmones quemaron horrores con el veneno que moraba dentro de él, no quería nada más que besar y chupar cada centímetro del cuerpo de Jonghyun. Es decir, su lengua y labios. Quería besar al muchacho, pero él no podía, y eso era simplemente tan exasperante como cualquier otra cosa.

Él se colocó moviendo la boca al otro pezón de Jonghyun, trabajando con su lengua y los dientes hasta que ya era un nudo duro también. El sintió cada escalofrío, cada enganche de respiración proveniente de Jonghyun, y le encantó.

―Ahora, aquí está lo que va a pasar ― dijo Jonghyun, su voz sin aliento. ― Vas a llevarme a esa cama enorme de allí. Vas a ayudarme a salir de estos pantalones de cuero sin destrozarlos porque me los han prestado, y luego me vas a joder. En mis manos y rodillas. Hará más fácil para que tu veneno no llegue a mí si pierdes el control.

Ya estaba perdiendo control.

Luego, algo de lo que dijo Jonghyun finalmente llegó a través de la niebla de su mente.

―Espera, ¿a quién se los pediste prestados?
―A Taeyong, ¿a quién sino? Es por eso que me están tan apretados. Jesús, él es muy delgado.

Minhyun trató de pensar en qué tipo de cosas estaban Taeyong y Johnny que envolvían los pantalones de cuero ajustados, y decidió que no quería saberlo, pero quería pasar un buen rato con el chico.

―Y él sugirió el anillo de pezón y déjame adivinar, el delineador de ojos fue idea suya, también.
―¿Te gusta?

Él tuvo que admitir que lo hizo.

En vez de responder al chico, Minhyun cayó de rodillas en su lugar. Necesitaba sacar a Jonghyun de estos malditos pantalones tan rápidamente como fuera posible.

―Dioses, no era broma. Son apretados.
―Te lo dije. Tuve que subir la cremallera mientras estaba acostado en la cama de Taeyong. Fue un evento simplemente aprender a andar en estas cosas.

Minhyun se rió, y entonces rápidamente perdió la paciencia.

―Dile a Taeyong que voy a pagarle los pantalones.
―¿Qué? ¡Hey, espera!

Demasiado tarde.

Minhyun ya tenía sus garras fuera, y cortó hacia abajo de la costura de los pantalones de cuero. Incluso eso fue duro. Él se imaginaba que iba a deber mucho dinero por que le arreglaran la maldita cosa y más si tenía que reemplazarse completamente.

Era una buena cosa que estaba pensando con la polla. De lo contrario podría dejar lo que estaba haciendo.

Jonghyun no estaba peleando con él, sin embargo.

Afortunadamente.

Pero el chico apenas parecía feliz por lo sucedido cuando Minhyun fue capaz de sacarlo de los pantalones más fácilmente. Todo lo que Jonghyun tuvo que hacer fue dar un paso fuera de ellos.

―Gracias por eso. Va a ponerse como una fiera cuando se entere.
―Te dije que le pagaría. Déjame decirle que yo te los arranqué. Entonces voy a ser el único con quien se cabree ―dijo Minhyun. Incluso él no estaba mirando hacia la cara de Jonghyun. No porque estuviera preocupado por la irritación que definitivamente iba a ver allí. Él podría manejar un poco de eso de un Omega. Él solo no podía quitar sus ojos de la polla de Jonghyun.

Estaba medio dura y Minhyun no quería nada más en el mundo que hacer a Jonghyun gemir su nombre. Él quería que Jonghyun se sintiera bien. No quería que el hombre pensara que Minhyun no le importaba, y que Minhyun quería estar lejos de él.

Quería compensar su mala conducta.

Tomó la polla de Jonghyun en la mano, humedeció sus labios y miró a los ojos de Jonghyun cuando dejó su lengua deslizarse suavemente sobre la raja.

La boca de Jonghyun cayó levemente, apenas un poco, y sus ojos se oscurecieron. Minhyun podía ver la forma en que el pulso del chico corrió en su cuello, y él podía sentirlo cuando hundió sus labios abajo más y más.

Unos pensamientos paranoicos corrieron por su cabeza, pensamientos que no estaban haciendo su temor a envenenar a Jonghyun mejorar. Sobre todo pensó acerca de lo irresponsable que era por hacer esto, cómo él probablemente debería estar evitando todo tipo de contacto sexual hasta que estuviera bajo control.

Fue simplemente suerte que su saliva no estaba convirtiéndose en un problema junto con su aliento venenoso. De lo contrario él nunca tocaría a Jonghyun otra vez, no importa lo que Jonghyun tuviera que decir al respecto.

Pero no, él no podía parar.

Por lo menos iba a tener algunos problemas si lo intentó con la forma en que las garras de Jonghyun estaban cavando en sus hombros, deslizándose sobre la parte posterior de su cabeza y su nuca. Estaba bastante seguro de que el lobo estaba arañando la piel en algunos lugares, pero Minhyun estaba demasiado concentrado para detenerlo.

Sin embargo, Jonghyun no podía leer su mente, pero el chico parecía decidido a asegurarse de que Minhyun sabía cuáles serían las consecuencias de parar.

―Te juro que si te alejas ahora te mato. Voy a hacer tu vida completamente miserable si te vas. ¡No te atrevas a parar!

Jonghyun estaba ciegamente empujando hacia delante, más profundo en la boca de Minhyun esta vez. Minhyun casi quería retirarse para señalar que estaba amenazando con matarlo y hacer su vida miserable a la vez, pero no quería esas garras de hombre-lobo cavando más profundo en su piel, por lo que lo dejó solo y continuó la tortura con su boca.

Y él era muy bueno en torturar al chico así. Jonghyun estaba realmente aullando por encima de él, arqueándose hacia atrás y sus manos en los hombros de Minhyun apretando mientras que el caliente semen se derramó por su garganta.

Minhyun perfectamente tragó a su compañero, y cuando miró hacia arriba, vio los colmillos en la boca de Jonghyun.

Los dientes de su lobo.

Jonghyun debía haber notado que Minhyun estaba mirándolo de esa manera que la gente sabía cuando alguien estaba mirando en ellos porque, cuando miró hacia abajo, sus ojos eran dorados, como si él estuviera a punto de cambiar justo allí.

Precioso… Joder, es la puta fruta prohibida.

Y sólo así, Minhyun terminó con las preliminares, tan poco de eso como había. Necesitaba a Jonghyun en su cama, y él necesitaba al chico hace diez minutos.

―Qué estás mirando… ¡hey!― Jonghyun le gritó y luego se echó a reír, cuando se encontró sobre el hombro de Minhyun. ―Imbécil ― dijo, todavía riendo.

Esa risa se volvió un grito cuando Minhyun descargó al chico sobre su colchón. Alguien en el deber de siervo había venido y hecho la cama desde esta mañana. Las sábanas estaban a punto de ponerse muy desordenadas muy rápidamente.

―Estabas ordenándome todo muy bien antes ― dijo Minhyun.

Jonghyun sólo sonrió, sus ojos todavía dorados.

―¿Te gustó?

Honestidad era la mejor política aquí.

―Sí.
―Entonces ven aquí y haz lo que te dije.

Minhyun lo hizo. Él se arrastró hacia la cama, subiendo sobre el cuerpo más pequeño, pero aún magro y maravillosamente sexy de Jonghyun. Apretó besos a lo largo de su pecho, estómago de Jonghyun, ese anillo en su pezón y entonces su cuello, trabajando su camino para arriba. Se detuvo abruptamente cuando sus labios tocaron la carne ligeramente áspera de la mandíbula de Jonghyun.

Cierto.

Sin besos en la boca.

Casi lo había olvidado.

Joder.

Esto iba a ser duro, sin ningún beso no era divertido. Pasaba que a Minhyun le gustaba besar, y él no podía imaginar teniendo demasiada diversión sin eso.

Iban a tener que hacerlo mejor que eso.

Minhyun presionó más besos en el cuello de Jonghyun y luego hacia abajo en su pecho. Él provocó el nuevo anillo de pezón una vez más antes de que agarrara las caderas desnudas de Jonghyun y le diera la vuelta.

Jonghyun estaba todavía luchando con su risa por cómo Minhyun lo había maltratado.

Bueno.

Me gusta este nuevo lado alegre.

El maldito calor todavía estaba hirviendo en los pulmones de Minhyun, el humo venenoso queriendo salir, pero él lo mantuvo preso. Todavía podía hacerlo. No era todavía una masa crítica y todo lo que Minhyun necesitaba hacer era poner sus pensamientos en otro lugar.

¡He pasado los últimos doscientos años de mi vida controlándolo, joder! ¡Puedo controlarlo!

―Oh sí, solo así. Acaríciame con tu lengua. Prepárame para ti ― dijo Jonghyun. Impaciente.

Ya sea porque Minhyun había llevado al chico en un frenesí o Jonghyun estaba sólo preocupado de que iba a ser expulsado de aquí en cualquier segundo, Minhyun no podía estar seguro.

De cualquier manera, hizo como le dijo Jonghyun.

―Me gusta este lado mandón tuyo ― dijo y luego disfrutó del quejido de Jonghyun cuando apretó su lengua contra el agujero fruncido del chico, empujándola dentro.

Jonghyun parecía incapaz de responder después de eso, entonces Minhyun se auto satisfizo provocando al muchacho.

Tal vez esto había sido lo que Taeyong y Jonghyun hablaron cuando se mencionó su cambio de personalidad.

Minhyun sólo había visto a Jonghyun cuando estaba triste o frustrado porque Minhyun había estado negando la reclamación del lobo de que eran compañeros. Taeyong había dicho en más de una ocasión que Jonghyun no era así todo el tiempo. Que generalmente era divertido, lleno de coraje y animado.

Ahora Minhyun estaba empezando a ver por sí mismo que tenían razón, y a él le gustaba.

Había visto a Jonghyun en su peor momento, gracias a su propia culpa, y ahora estaba viendo al chico en su mejor momento. Amaba ambos lados.

¿Qué otros lados hay que no he visto todavía? La curiosidad me está matando.

Tal vez vería más de aquellos lados si él empujaba un poco más al chico. Su lengua estaba ya dentro de él, lamiéndolo profundo y dejándolo mojado. Se preguntaba hasta qué punto él podría llevar al muchacho antes de que Jonghyun perdiera totalmente toda paciencia con él y sólo retrucara.

Sentía cada escalofrío, y se deleitaba en cada gemido.

El olor a almizcle de Jonghyun fue pesado en el aire cuando su polla se engrosó y endureció nuevamente. Minhyun casi se había olvidado de que los shifters animales, los hombres lobo especialmente, tenían una resistencia sexual increíble. Era otra cosa que iba a tener que aprovechar.

La mano y el brazo de Jonghyun se movieron hacia adelante y hacia atrás mientras él acariciaba su polla. Minhyun vio el movimiento, y quedó impresionado con la forma en que Jonghyun consiguió evitar caer en su cara mientras Minhyun trabajó en él.

Él no quería que Jonghyun se corriera otra vez, así que extendió la mano, agarró la muñeca de Jonghyun y la empujó lejos.

―¿Q-qué estás haciendo? ― dijo Jonghyun, soplando una respiración aun cuando miró detrás de sí mismo.

Maldita sea, la mandíbula de Minhyun empezaba a matarlo, pero no podía parar la sonrisa en sus labios. Él sabía exactamente lo que estaba haciendo.

¿Jonghyun está tan desesperado por estar en mi cama?

Minhyun iba a hacer al chico lamentar eso muy pronto.

―Minhyun, en serio, ¿vas a parar? ― estalló Jonghyun cuando Minhyun empujó su muñeca lejos.

Esta vez Jonghyun tuvo que poner ambas manos hacia abajo sobre el colchón antes de que él perdiera el equilibrio.

Minhyun se rió entre dientes, y las vibraciones del ruido tuvieron una reacción que Minhyun no esperaba, pero que debía tener.

Jonghyun resistió y gimió, como si hubiera un vibrador en su culo en vez de una lengua. Minhyun tuvo que tirar hacia atrás y agarrar las caderas de Jonghyun, abofeteando su muñeca una vez más cuando Jonghyun trató de llegar a su polla.

―Minhyun, en serio, si haces eso una vez más voy a morderte ― dijo y cuando Jonghyun miró sobre su hombro otra vez, sus ojos dorados brillaron con enojo, y su alarido mostró los dientes afilados.

Minhyun pensó que era completamente adorable.

―Sabes que eres adorable cuando estás enfadado.
―No cambies de tema ― dijo.

Minhyun apenas retuvo una risa.

―Vale. Vale. No quiero empujar demasiado a mi gran lobito feroz.
―No puedo ser lobito y grande y feroz al mismo tiempo… ¡oooh!― Jonghyun gemía, sus palabras cortadas cuando Minhyun empujó un solo dedo dentro de él. Encontró la próstata del chico, el pequeño nudo que haría que Jonghyun olvidara todo acerca de cómo Minhyun estaba siendo un cretino con él ahora mismo.
―Me quieres en tu culo apretado, ¿no? ¿Quieres que te folle?

Jonghyun no dudó. Asintió rápidamente.

―Sí, s-sí ― dijo.

¿Está aceptando o gimiendo? Lo tomaré como un poco de ambos.

―Bueno, si me quieres aquí ― dijo, empujando el dedo un poco más, dejando su dedo presionar contra la próstata del chico antes de tirar solo un poco. ―Entonces vas a tener que mantener las manos para ti mismo. Sin tocar esto ― dijo, y con su mano libre, le dio a la polla de Jonghyun una única provocación.

Jonghyun resistió y gimió.

Trató de empujar hacia atrás contra el dedo dentro de él, pero ni en broma Minhyun iba a dejarlo tan fácilmente. Sacó su dedo, tan rápido que Jonghyun dejó escapar un ruido decepcionado y meneó la cabeza.

―¡No, no, deja de provocarme! ¡No puedes hacer eso! ― La voz de Jonghyun estaba medio desesperada, y la mirada en sus ojos era temerosa de que Minhyun realmente iba a parar lo que estaba haciendo y dejar a Jonghyun para hacer frente a los efectos de sus toques por sí mismo.

Minhyun no se había parado a pensar que sus provocaciones juguetonas podían realmente considerarse una forma de tortura. Teniendo en cuenta cuánto tiempo Jonghyun había esperado antes de que hubieran tenido sexo, aunque fuera una vez, él se figuró que ya fue suficiente y debía dejar de jugar.

―No estoy tratando de provocarte así, cariño. Voy a darte lo que necesitas. Necesito algo más antes de que podamos empezar ― dijo.

Alcanzó su mesita de noche. El lubricante todavía estaba allí desde la última vez que Minhyun se había masturbado. Que fue en algún momento después de regresar a su habitación sin Jonghyun, gracias al envenenamiento accidental.

Sus manos temblaban.

Ellas realmente temblaban cuando él sacó la maldita botella del cajón. El calor en sus pulmones comenzó realmente a construirse. Respiró lentamente, tratando de mantener el veneno dentro de sí mismo, donde no lastimaría a Jonghyun.

Consigue el puto control.

Él había hecho esto antes infinidad de veces con cualquier número de amantes. Jonghyun no era diferente.

No vas a actuar como un aterrado virgen y huir.

Soy un guerrero y voy a hacer que funcione.

Nu'est

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1 Comentarios

  1. No, no, no… Jonghyun no está en la posición en la que se encuentra ahora, para que Minhyun no pueda controlarse y comience a temblar… eres un maldito guerrero Minhyun!!... lucha contra tu propia naturaleza!!!... y disfruten del amor que se merecen.

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