Ace
drenó lo último de la batería de Ziu y esperó a que Amber y Ziu volvieran, y
luego Amber lo comprobó, tomó su pulso, incluso miró en su lengua y en sus ojos
con una luz.
Ella
anunció que su fiebre estaba realmente fuera, pero que no debería ir fuera por
un tiempo.
El
corazón de Ace se hundió en ese pensamiento.
Pensó
que había pasado más tiempo fuera del que él deseó en los últimos días, su lobo
interno ya estaba sintiéndose irritado y encerrado en el pensamiento de que él
no podría salir en absoluto.
―Lo
mantendré ocupado ― dijo Ziu ― Uh, ¿hay algo que se pueda hacer para cuando
necesite, tú sabes, cambiar?
Las
mejillas de Amber se colorearon, como si ella se hubiera olvidado de que Ace
todavía era un hombre lobo. Le hizo preguntarse cuánto tiempo había pasado con Luna,
quien también era un lobo.
¿O Luna mantiene esa
parte de sí misma separada de Amber?
Amber
recomendó ejercicio ligero y también que Ace podría cambiar en su lobo y
llevarlo al gimnasio donde había cintas de correr. Ace no lo apreció al pensar
en ver a ciertos perros haciendo su ejercicio de esa manera.
No soy un perro.
Lo
que sea, él no iba a decir nada. Sin Amber, probablemente todavía estaría
enfermo. De hecho, su fiebre hubiera empeorado sin ella hace un tiempo. Incluso
podría haber muerto.
Ya no me gusta la
lluvia.
Ziu
tuvo que esperar una hora antes de llevar a Ace a su habitación. Amber los
retuvo, queriendo obtener todo fuera del camino y entregó a ambos una pequeña
bolsa llena de pastillas de vitaminas, más paquetes de hielo que podrían ser
congelados, y un termómetro con instrucciones estrictas para Ziu de devolver a Ace
si su temperatura comenzaba a elevarse otra vez.
Ziu
caminaba con su uniforme mientras llevaba a Ace a su habitación, que estaba al
parecer en la misma sala como la de los otros guerreros. Era tan temprano en la
mañana que la mayoría de los guerreros estaban despiertos y circulando por el
castillo. Otros, sin embargo, estaban durmiendo, y también sus compañeros.
Los
pocos guerreros que Ace vio lo palmearon en la espalda y le dieron la
bienvenida a casa, pero no impidieron que él y Ziu volvieran a - ahora su -
dormitorio.
Casa.
Se
había sentido tan condenadamente bueno cuando Yuto y Wooseok le dieron la
bienvenida con esa palabra. Incluso Minhyuk y Joonheon habían dejado de pelear
por un par de minutos cuando lo vieron, para sonreír con gusto.
Ziu
sonrió todo el tiempo, sus dedos entrelazados con los de Ace. Sonrió como si él
estuviera aferrando a su posesión más preciada. Ace no quería poner dudas en su
propia mente. Quería creer, creer que todo lo que estaba sucediendo a su
alrededor era real y verdadero y que él no había mal entendido cualquier cosa.
Ziu
lo quería. Él quería estar con Ace, y ahora iban a compartir una habitación.
―No
tiene mucha decoración ― dijo Ziu, como si pidiera disculpas antes de girar la
llave de su cuarto. Abrió la puerta, permitiendo a Ace entrar ― Pero pensé que
podríamos decorarla juntos. Sé que te gustan los juegos y la lectura. Puedo
poner una estantería si quieres.
Ace
caminó en la habitación y miró a su alrededor.
Era
más pequeña que la sala donde todos los Omegas compartían su espacio y sus
camas. Obviamente. Tenía que serlo, ya que esta era una habitación para una
persona, dos como máximo.
En
todo caso, había una cantidad decente de espacio. El mobiliario era llano.
Beige y blanco en todas partes. La cama era bastante grande, y las cubiertas
eran lo único que no era de color beige o blanco. El edredón era negro.
También
había una televisión de pantalla plana colgada en la pared lejana. La capa de
polvo sobre ella habló sobre cuándo fue utilizada.
Ziu
le ayudó a entrar, aún sin querer tratar a Ace como si él fuera de cristal.
Ace
decidió que iba a disfrutarlo, disfrutar de Ziu cuidando de él, y cuando se
sentó en la cama, le complacía sentir que era realmente suave y más cómoda que
la cama en que estaba durmiendo en la clínica de Amber.
―Así
que, ¿qué opinas? ― preguntó Ziu sonriéndole, como si esperara la aprobación de
Ace del espacio que le rodeaba.
Ace
giró la cabeza de un lado a otro.
―¿Tienes
tu propio cuarto de baño privado?
Ziu
giró y sonrió.
―Sí,
eso, casi todos los guerreros tienen uno. No tienes que compartir con los
Omegas ya. La ducha es increíble si quieres probarla.
De
repente, fue todo lo que Ace quería.
Primero
miró de vuelta a Ziu, en caso de que el hombre todavía estuviera esperando
algún tipo de aprobación sobre cómo se veía su habitación.
―Puedo
decir que no pasas mucho tiempo aquí ― dijo.
Coño. No era eso lo que
quería decir.
Ziu
se encogió de hombros, no viéndose ofendido para nada, como si Ace sólo hubiera
dicho una verdad evidente en vez de dejar salir un comentario grosero.
―No,
pero ahora, contigo aquí, tengo una razón más para volver salvo que solo
dormir.
Ace
sonrió.
―Me
gusta eso. Eres como un guerrero espartano. No necesitaban mucho tampoco.
―Pero
tú no eres un espartano ― dijo Ziu ― Un Guerrero fuerte seguro. No tienes idea
de lo orgulloso que estoy de ti por proteger a los otros Omegas y mantenerte
con vida mientras estaba buscándote, pero no eres espartano, lo que significa
que puedo mimarte tanto como quiera. Todo lo que quieras. Considera que Navidad
es el próximo mes. Te daré todo lo que pidas.
Ace
no podía dejar de reír en el afán del hombre de mimarlo, y él tomó la decisión
entonces, que iba a aceptar ser mimado.
―Voy
a intentar no tomar demasiada ventaja de esa oferta y hacer que te arrepientas
― dijo Ace ― Pero, por ahora, ¿podemos ir a la ducha? ¿Juntos?
Él
no estaba seguro de por qué estaba preocupado.
¿Preocupado de que Ziu
se negaría? ¿Dijera que no?
¿Incluso después de
traerme aquí y decirme que quiere compartir este espacio sorprendente conmigo?
No tiene sentido.
Pero
Ace todavía estaba increíblemente aliviado cuando Ziu sonrió, sus ojos
encendidos como si estuviera a punto de recibir un regalo para sí mismo, en
lugar de ofrecer lo mejor que Ace podría recibir.
Que
sería el cuerpo magnífico del Guerrero.
Ziu
no estaba seguro si él debería continuar teniendo relaciones sexuales con Ace,
pero su egoísmo le impidió ver lo que era probablemente en beneficio del chico.
Le impidió decir que no, y si él se sentía como un hijo de puta, no podía
detenerse.
Ace
había perdido cualquier temor que tenía sobre el sexo al parecer, porque ahora
estaba más que deseoso de quitarse la ropa delante de Ziu, provocarlo mientras
caminaba en el cuarto de baño mientras que antes, había estado interesado por
sólo calientes y pesados besos y algunas caricias en el mejor de los casos.
Tal
vez fue por eso que Ziu siguió al chico a su cuarto de baño como un perrito
faldero. Estaba demasiado desesperado por el sexo, por tocar y ser tocado por
ese increíble cuerpo ágil.
La
parte más extraña de todo fue cómo Ace aun no parecía saber lo hermoso que era.
Incluso ahora, Ziu estaba bastante seguro de que Ace estaba haciendo su mejor
esfuerzo para evitar que sus manos cubrieran sus cicatrices, de ocultar las
marcas de mordida en su cuello, pero él estaba siendo fuerte. Prácticamente
hacía sus necesidades conocidas, asegurándose de que Ziu era consciente de
cuánto Ace lo quería.
¿Siempre ha sido así?
¿Y si él escondió esta
necesitad desesperada esas otras veces cuando nos escapábamos por un rato a
solas en la biblioteca o en un rincón oscuro de las salas? ¿Y si ha estado
sintiendo esta lujuria acumulada construyéndose dentro de él y nunca dijo nada
porque estaba asustado?
Ziu
odiaba la idea de que Ace le temiera y odiaba la idea de que el chico sólo se
ofrecía a sí mismo ahora porque temía que, si no lo hacía, Ziu no tendría
ninguna razón para quedarse.
Voy a arreglar eso.
Voy a darle a Ace todo
el placer que se merece.
Esto va a ser para él.
Él y nadie más.
Ace
se inclinó hacia abajo y abrió el grifo de cromo y agua caliente brotó de
inmediato en una cascada alta de pulsación. La ducha era de piedra con paredes
de cristal. Había una bañera para un largo baño en el otro lado del cuarto de
baño, pero era algo que Ziu nunca usaba. Una ducha de cinco minutos era más que
suficiente.
Ahora,
quería poner a Ace dentro de ella y joderlo en un baño caliente.
Pronto, pronto.
Ace
se enderezó, sin darse cuenta de que había mostrado su culo y su pliegue para Ziu
cuando se había doblado y pegó su mano bajo el chorro. Aparentemente
satisfecho, se volvió y sonrió a Ziu.
―¿Quieres
venir conmigo?
Ziu
frunció el ceño y luego se miró a sí mismo.
Oh, todavía estoy
vestido.
Él
sonrió a Ace y comenzó a desvestirse, lanzando primero sus pesadas botas.
―Espera.
Te sigo ― dijo Ziu.
Ace
vaciló, como si él no estuviera muy seguro sobre eso, pero luego hizo como le
dijo.
Su
sonrisa no regresó hasta que Ziu lo acompañó bajo el rocío. Por entonces, Ziu
agarró la parte posterior de la cabeza magnífica de Ace de pelo castaño rojizo
y le tiró en un beso largo y profundo.
Su
lengua lamió profundamente dentro de la boca de Ace, y sintió inmediatamente la
forma en que la polla del chico saltó con atención contra el muslo de Ziu, como
si fuera esa persuasión lo que había necesitado.
Ziu
no podía dejar de sonreír a través de su beso. Esa sonrisa lo dejó cuando
sintió la mano de Ace contra su polla.
Él
no estaba preocupado por eso. Era difícil ser molestado por un toque íntimo que
él recibía de alguien que quería hacerlo sentir bien.
Se
sintió bien, y cada bombeo de la mano húmeda de Ace hizo más flujo de sangre ir
al sur, llenando el interior de su erección, haciéndole hincharse y palpitar.
Ziu
gimió y él se alejó lo suficiente como para mirar hacia abajo en la cara de Ace.
Sus
mejillas estabas rojas otra vez. Ziu no se atrevió a comprobar la temperatura
del chico. En este punto estaba seguro que iba a molestar al chaval, pero él
todavía no podría mantener su boca cerrada.
―Si
hace demasiado calor aquí, me avisas. Podemos ajustar la temperatura.
Eso
no pareció molestar a Ace. Él asintió, con la boca abierta, labios color de rosa
y la lengua más sensible y jadeante como si él estuviera acariciando su propia
polla en vez de la de Ziu.
Lo
que Ziu realmente quería decir era pedir una rápida confirmación de que esto
era realmente lo que Ace quería hacer.
Él
sabía, que eso irritaría gravemente al chico.
Conocía
a Ace lo suficientemente bien como para saber que no debía cuestionar al chico
cuando él dijo que quería algo, incluso si Ziu estaba seguro de que Ace
escondía algo.
De
acuerdo. Ziu no necesitaba palabras para transmitir su propio punto. Ace no iba
sólo a ofrecerse a sí mismo continuamente como si él fuera un premio que Ziu
había ganado por su buen comportamiento o como un incentivo para mantener a Ziu
interesado. Iba a demostrar que estaba interesado y que quería a Ace, aunque Ziu
no estuviera en el centro absoluto de todo el sexo que hicieran.
Él
se alejó de Ace lo suficiente para que la mano del chico cayera lejos de su
eje.
Su
polla realmente protestó contra aquello. Palpitaba y tuvo que morder un gemido,
pero entonces él empujó a Ace contra la pared de piedra blanca de la ducha, le
besó de nuevo y luego cayó de rodillas.
La
confusión de Ace era adorable.
―¿Qué
estás haciendo?
―¿Tienes
que preguntar? ― preguntó Ziu, mirando hacia arriba, sonriendo y acariciando
suavemente su mano hacia adelante y hacia atrás a lo largo de la dura y gruesa
polla de Ace.
Ace
rodó los ojos mientras él mordió sus labios.
―Vale,
pillo lo que estás haciendo, pero no tienes que hacer eso. Has cuidado de mí
desde hace días. Me rescataste. Quiero cuidar de ti.
―Pero
no quiero que cuides de mí como si sintieras que es parte de alguna deuda. No
contestes ― dijo Ziu, consiguiendo sus palabras de forma rápida antes de que Ace
tuviera la oportunidad de abrir la boca. ― Confía en mí, me va a gustar esto,
probablemente no tanto como a ti, pero yo mismo disfrutaré bastante. Llevo
muuuucho tiempo soñando con hacértelo.
Él
acentuó esas palabras con una larga lamida de su lengua encima del eje del
chico, desde la base de su pene a la parte inferior de la cabeza.
Fue
interesante cómo Ziu podía sentir los latidos del corazón de Ace pulsando a
través de su polla y su lengua. Le gustaba eso, y le gustaban los pequeños
ruidos de jadeos indefensos que Ace dejaba salir cuando Ziu puso su boca
alrededor de la cabeza en forma de hongo.
Pre-semen
goteaba de la raja del chico. Era amargo en la lengua de Ziu, pero él todavía
estaba disfrutando. El sabor no lo impidió. Lo empujó, hizo que su cuerpo
anhelara más hasta que hundió sus labios hacia abajo, abajo, abajo, tan lejos
como podía ir. Él deseaba poder hacer garganta profunda al chaval, deseaba
poder tragarlo entero y realmente mostrarle a Ace cuánto lo amaba. Iba a tener
que conformarse con esto.
A
Ace no parecía importarle demasiado. Sus manos estaban frotando a través del
pelo corto de Ziu. Probablemente lo habría agarrado y se hubiera apoderado lo
bastantemente fuerte como para tirar de él si el pelo de Ziu hubiera sido lo
suficientemente largo.
Ziu
resbaló sus manos alrededor de la cintura de Ace, sintiendo la forma del
vientre del chico succionando y expulsando otra vez con cada respiración
jadeante que tomó. Ace sonaba como si estuviera teniendo problemas para
respirar, pero Ziu sabía mejor.
Dejó
sus manos moverse hacia abajo a los globos del culo de Ace, exprimiéndolos,
sacudiendo a Ace para empujar hacia adelante con el choque mismo.
Él
gimió.
Ace
gimió, y fue el mejor sonido que Ziu había escuchado en toda su vida.
―Yo...
Yo no puedo creer que estés haciendo esto. Hostia puta ― dijo Ace.
Ziu
intentó mirar en él, para ver la lujuria que sabía que estaba en el rostro del
muchacho, pero no pudo. Tratar de girar los ojos arriba manteniendo su cara
apuntando hacia abajo y asegurado en el mismo lugar fue realmente doloroso.
Lo
mejor que pudo hacer fue ver la mirada en la cara de Ace a través de su visión
periférica, y no fue bastante cerca, no era suficiente para Ziu, pero tendría
que hacerlo.
Ace
pronto se perdió en el ritmo que él y Ziu establecieron por sí mismos. Empujó
hacia atrás y hacia delante, suavemente empujando su erección en la boca de Ziu,
estremeciéndose cuando Ziu apretó el agarre de sus labios sobre la polla de Ace.
Ace,
sin embargo, demostró una gran cantidad de contención. Para alguien que no
había recibido mucho placer, supo que no debía empujar hacia adelante, como si
él estuviera enterado de que Ziu no sería capaz de tomarlo.
Aunque
Ziu deseaba poder hacerlo, y aunque el macho dominante en él quería intentarlo
de todos modos sólo para ver si podría, él aún sabía mejor.
Él
no sería capaz de llegar muy lejos haciendo algo como eso.
Amordazado
y estrangulado, podría incluso asustar simplemente a Ace clavando sus dientes
en la carne sensible de su polla y arruinar el momento.
Entonces
continuó hasta que podía sentir las perlas de sudor brotando en la piel de Ace
bajo las manos de Ziu, hasta que Ace estaba jadeando más fuerte, más duro, y
aún entonces él no se detuvo.
Iba
a tragar todo y luego lamer al chico hasta limpiarlo.
Él
quería.
Ojalá
Ace dejara de retenerse.
Con
su mandíbula dolorida, Ziu casi se aleja para decirle a su amante que él no
tenía que luchar contra su orgasmo. Afortunadamente, Ace ya había perdido la
batalla. Había intentado advertir a Ziu que iba a dejarse llevar, pero él no
podía conseguir cada palabra antes de que se derramara.
―Ziu...
estoy… oh joder… estoy ¡Nnghhh!
Calor
salpicó la lengua de Ziu. Él no estaba preocupado por eso. Quería más de eso,
todo. Él mantuvo el movimiento de sus labios y la boca, deslizando su lengua
sobre el eje de Ace hasta que no quedaba nada para que su amante le diera.
El
cuerpo de Ace se desplomó hacia adelante, pero no cayó. Ziu podía sentir sus
rodillas temblando un poco. Iba a tener que aferrar las caderas de Ace si
quería mantener al chico de pie.
Ziu
se echó a reír, levantándose y luego presionando un beso en la boca de Ace.
Él
lamió su camino adentro, disfrutando de la forma en que los brazos de Ace
subieron y se envolvieron alrededor de sus hombros. Se sentía más como si el
chico se agarraba para evitar caerse, en lugar de simplemente querer estar
cerca debido a lo que habían hecho.
―¿Te
gustó eso?
Ahora
que finalmente podía mirar a los ojos de Ace y admitir que estaban todavía
medio cerrados con lujuria, Ziu tomó nota de lo monísimo que era el chico. Era
casi un pecado para un chico ser tan mono. No era femenino ni nada como eso,
pero todavía... Ziu nunca iba a tener suficiente.
―Yo
no... Yo no esperaba eso ―dijo Ace, una pequeña sonrisa tirando de sus labios.
―No,
bien entonces, me alegro de haberte sorprendido.
―Voy
a hacerte eso. Pronto. Después de que mi cuerpo deje de temblar. Dios.
Ace
aún se estaba recuperando y Ziu deliberadamente permitió eso inflar su ego.
―Voy
a hacértelo tantas veces como quieras. Me gusta oír esos ruidos que haces y
hacer que te corras para mí. Relajante, ¿no?
―Sí,
solo estoy...
A
Ziu no le gustó la forma en que Ace paró y apartó la mirada lejos de él.
―Hey
― dijo, agarrando el mentón del chico ― Todo lo que quieras decirme, puedes
decírmelo. Puedes decir lo que quieras, cuando quieras. Nunca te meterás en
problemas.
―No
quiero arruinar el estado de ánimo. Todavía tengo que cuidar de ti ― dijo Ace,
mirando entre ellos. Agua rociaba todavía sobre sus cuerpos, Ziu miró también
hacia abajo, y sonrió en su propia erección de color oscuro.
―Puedo
manejarlo. Si necesitas arruinar el estado de ánimo de algo, entonces hazlo. No
es como si nosotros no pudiéramos recrear el estado de ánimo en un par de
minutos.
Ace
todavía no parecía como si le creyera.
Ziu
lo codeó suavemente.
―En
serio, adelante. ¿Qué pasa por tu cabeza?
Más
de una vez en su vida él había quedado con una erección, y él sabía cómo
manejarlo si no podía cuidar de sí mismo inmediatamente. Cualquier molestia no
era nada mientras él y Ace estuvieran en la misma página.
―Estaba
sólo... sorprendido me imagino. Que te pusieras en tus rodillas para mí.
―¿Te
han dado una mamada antes?
Ziu
inmediatamente se dio cuenta de su error al segundo que las palabras salieron
de su boca.
¡Joder! Qué idiota. El
primer compañero de Ace fue algún cabrón pedófilo y ciertamente no voy a contar
a Clyde, marca de mordida o no. Por todo lo que sé, Ace nunca ha conocido el
tacto de otro hombre aparte de Bobby y yo.
Ace
meneó la cabeza.
―No.
Quiero decir, sé lo que es una mamada. No soy virgen ni nada, pero nunca me han
dado una antes. Nunca hubo habido nadie de quien quería conseguir una, hasta
ti, y hasta ahora nunca pensé... Esto es estúpido. Probablemente crees que
estoy confuso por incluso hablar de esto. Me refiero a que tengo bastantes
problemas sin lanzar todas estas estúpidas inseguridades sobre ti.
―No
son estúpidas. Has tenido un momento duro al crecer, y has pasado a través de
algunas cosas malas. Que permanecen contigo ― dijo ―¿Qué pensaste?
Ace
parecía estar mordiendo en su mejilla.
―Creo
que sólo pensé que poner una polla en la boca de alguien era una señal de
sumisión. Sé que no eres un hombre lobo, pero hay algo sobre ti, mientras
estabas de rodillas y luego trabajando tan duro para hacer que me corriera
mientras no estaba haciendo nada para ti. No eres un lobo Alfa, pero todavía
eres un Alfa. Creo que nunca pensé que harías eso.
Oh, mi amor.
Ziu
quería tomar a Ace y envolverlo en el abrazo más grande que podía manejar.
Quería protegerlo de todas las cosas malas en el mundo y protegerlo de todo y
cualquier cosa que pudiera lastimarlo o asustarlo alguna vez.
―Sí,
yo no soy un lobo Alfa, pero no creo que Yuto o Joonheon tengan que lidiar con
ese tipo de cosas. Yo no me siento humillado por querer hacerte el amor, y no
estás siendo humillado si quieres hacerme eso.
―¿Es
una indirecta?― le preguntó Ace, sonriendo para Ziu tan brillantemente que el
vapor de la ducha casi le hizo perder la forma en que los ojos de Ace se
llenaron de lágrimas.
Ziu
se inclinó y le besó.
Sus
besos eran suaves después de eso, como sus toques.
Ace
tenía razón.
La
discusión había matado el estado de ánimo, pero no de mala manera, y a Ziu
ciertamente no le molestaba que el chico lo hiciera tampoco. Ziu sentía que
tenía asuntos más apremiantes en la mano. Su erección se había marchitado, y
ambos se lavaron mutuamente. Ziu apenas apartó su boca fuera de la piel de Ace,
a excepción de cuando empezó a degustar el jabón y Ace se rió de las muecas que
empezó a hacer debido a eso.
Se
besaron y tocaron más en la cama, pero no había nada demasiado sexual, incluso
si estaban desnudos. Ace parecía cansado. Él aún se estaba recuperando, y el
orgasmo claramente le había drenado, entonces Ziu abrazó al chico cuando se
durmió, siguiéndolo poco después.
VAV

2 Comentarios
Muy bien por parte de Ziu el siempre recordarle a Ace que si tiene alguna duda con respecto a su relación tiene toda la libertad de expresarlas, pues prácticamente fue obligado a emparejarse en dos ocasiones y sus experiencias no fueron para nada agradables, pero el dragón se encargará de darle una visión distinta desde ahora.
ResponderBorrarAwww q lindos
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