La Familia T52... Capitulo 07


Min Ho tomó una profunda respiración, diciéndose que no podía matar a la pareja de su hijo, sin importar lo mucho que lo quisiera. El Ultionem se había reunido cuando Min Ho descubrió la agenda oculta de Hoshi.

Le había dicho a Hyeong Kon y a Simba que averiguaran lo que pudieran sobre Kwon Hoshi, y los dos centinelas habían revisado las pertenencias del humano encontrando los archivos de todos en Villa Starhaus. El Ultionem había votado en contra de que Min Ho matara a Hoshi, pero seguía debatiéndose sobre si debería escuchar a los otros líderes o no.

Lo que tenía que averiguar era cómo lograr apartar la mirada del señor Yong Ha de Villa Starhaus. Los archivos de Hoshi estaban muy detallados. Eso significaba que el líder de los cazadores de vampiros sabía más de lo que debería sobre Min Ho y su pueblo.

—¿Acabas de decir vampiros? —Hoshi preguntó mientras se ponía un poco pálido—. Podría haber jurado que acabas de decir vampiros.
—Eres un maldito idiota —le bufó Mingyu a Hoshi—. ¿Eres consciente de lo que has causado?

A pesar de que Min Ho quería lanzar al suelo a Mingyu cada vez que oía el nombre del hombre o lo veía, le gustaba que el elfo supiera lo grave que era la situación. Sin embargo, nunca se lo diría a Mingyu.

Preferiría ser decapitado primero, antes que admitir ante Mingyu, que se había ganado sólo un pequeño gramo de su respeto.

—Pero él dijo vampiros —repitió Hoshi—. ¿Y qué pasa con sus dientes? —Hoshi señaló a Min Ho.
—No tienes ni idea de lo que está sucediendo aquí, Hoshi —dijo Wonwoo—. No tienes ni idea de la mierda que acabas de causar. Si el señor Yong Ha confirma sus sospechas, Villa Starhaus se llenará de cazadores de vampiros. ¿Qué pasa si se entera de que hay más que vampiros en el mundo? ¿Y si él se entera de las diferentes criaturas sobrenaturales? Estamos tan jodidos.

Min Ho podía oír el dolor en la voz de Wonwoo y sabía que aún estaba conmocionado por la traición de Hoshi. Él quería destripar al hombre por hacer enfadar a su niño. Y Wonu se preguntaba por qué estaba tan en contra de que se emparejara con estos idiotas.

Todos en esta casa pensaban que era estúpido, eso enojaba a Min Ho. Sabía que el hermano de Mingyu estaba encerrado en una de las habitaciones. ¿Pensaban que no era consciente de lo que ocurría bajo su techo?

Ahora mismo se ocuparía de Hoshi.

Entonces él se ocuparía de Mingyu.

Entonces él se ocuparía de todos los que pensaban que era un estúpido.

—¿Cómo pudiste hacerme esto, Hoshi, a nosotros? —Wonwoo gritó con las manos en un puño en sus costados—. ¿Cómo pudiste venir a este pueblo y pensar que podrías destruirlo? ¿Qué clase de monstruo eres? ¿No sabes lo difícil que fue construir este lugar, crear trabajos para la gente del pueblo que confían en mi padre para tener ingresos? ¿Quién infiernos eres para venir aquí pensando que puedes quitarnos todo eso? Eres un tramposo bastardo, y estoy empezando a lamentar el haberme emparejado contigo.

Eso, Min Ho no lo sabía.

Echó la cabeza hacia atrás y aulló mientras los tres se le quedaron viendo por un segundo y luego salieron corriendo de su oficina. Sintió que su lobo Timber trataba de liberarse mientras salía de su oficina y los cazaba.

*****

«¡Oh mierda, oh mierda, oh mierda!».

Mingyu ya podía sentir sus bolas ser arrancados de su cuerpo mientras corría para alejarse del Alfa. Le había dicho a Wonwoo una y otra vez que tenía que trabajar con su sutileza.

Y no podía desaparecer fuera de aquí.

—¿Qué sucede? —Hyukjae preguntó mientras salía del estudio.
—¡Min Ho acaba de enterarse de que Wonwoo se emparejó! —Mingyu gritó mientras él y Hoshi seguían a Wonwoo por el pasillo, corriendo para alejarse de Satanás en persona. Pudo oír a Hyukjae maldecir mientras doblaba una esquina y seguía por el pasillo.
—¡Esperen! —Wonwoo gritó mientras se detenía—. Él no va a matarnos.
—¿A nosotros? —Mingyu preguntó con asombro cuando su mirada se dirigió hacia el pasillo por el que sabía que Min Ho vendría.
—Está bien, a mí, pero no los va a matar a ustedes porque nos hemos emparejado.
—¿Estás dispuesto a apostar nuestras vidas en eso? —Hoshi preguntó, viéndose como si estuviera a punto de desmayarse.
—Tu aun sigues en la caseta del perro —bufó Wonwoo—. ¿Cómo pudiste?
—Yo no sabía cuando acepté este maldito contrato —se defendió Hoshi—. Y seguro que no sabía nada acerca de vampiros y... ¿qué es Min Ho?
—Un shifter lobo Timber a quien precisamente tu acabas de hacer enojar —dijo Mingyu—. Puedo ser capaz de defenderme en una pelea, pero incluso yo estoy aterrorizado de ese hombre. ¿Sabes lo malditamente grande que es en su forma de lobo? —Y Mingyu no podía desaparecer. «¡Joder!»

Los tres se dieron la vuelta al oír garras raspando el piso de madera. Mingyu tragó saliva al ver a Min Ho lentamente dar vuelta en la esquina... en su forma de lobo. Tenía la cabeza gacha, los ojos grises llenos con una mirada asesina en dirección a Mingyu.

Empujando a Wonwoo y a Hoshi detrás de él, Mingyu se paró frente a ellos, con los brazos de par en par.

—Me puedes matar, Min Ho, pero no voy a dejar que les hagas daño.

El pasillo parecía inundarse con centinelas que rodeaban a Min Ho. El lobo dio un gruñido bajo, advirtiendo, pero los centinelas no se movieron.

—No los puedes matar —dijo Siwan parándose delante de Mingyu—. Confía en mí, te arrepentirás mañana.

Min Ho chasqueó sus mandíbulas hacia Siwan, pero no apartaba la vista de Mingyu.

—Deja que crezca —dijo S. Coups—. No puedes mantenerlo bajo tu pulgar para siempre.

Min Ho giró la cabeza hacia el centinela, su gruñido cada vez más profundo.

—Piensa en esto —advirtió Sung Joo—. Tanto como quieres clavar sus bolas en la pared, te vas a arrepentir.

Mingyu trató de mantener a Wonwoo detrás de él, pero él se empujó hacia adelante, cayendo de rodillas frente al muy grande lobo, acunando la cara de Min Ho. Mingyu no podía respirar. Se veía tan pequeño en comparación con Min Ho.

—Te quiero, papá. Tú me acogiste y me diste un hogar, me mostraste lo que significa ser parte de esta familia. —Wonwoo pasó las manos a través de su piel—. Siempre te amaré por eso. Recuerdo entrar en tantos problemas contigo, las bromas, la diversión de quedarse hasta tarde viendo películas de terror. —Wonwoo se secó los ojos y luego lo abrazó—. Puedo ser grande ahora y haberme emparejado, pero eso no quiere decir que aún no pueda meterme en problemas y ver películas en la noche. Quiero vivir bajo tu techo, pero no lo podré hacer si no aceptas a mis parejas.

Min Ho le acarició el cuello y luego se adelantó para estar delante de Mingyu. Chasqueó sus mandíbulas, un fuerte gruñido salió de su pecho. Mingyu sabía que estaba a punto de ser comido.

La cabeza de Min Ho estaba a nivel de la suya. Estar allí viendo el rostro del Alfa era verdaderamente aterrador. La piel alrededor de su hocico se retrajo cuando él enseñó los dientes.

No era reconfortante que las orejas de Min Ho estuvieran hacia atrás. Mingyu sabía a ciencia cierta que significaba que el lobo estaba a punto de atacar.

Para su sorpresa, el lobo del tamaño de un caballo retrocedió. Mingyu no estaba seguro de si debía sentirse aliviado o prepararse para un ataque. No daría nada por seguro en estos momentos. Casi se derrumbó de alivio cuando Min Ho desapareció por la esquina.

—Ve a sentarte en el estudio hasta que estemos seguros de que no te va a matar —dijo Yunho mientras los centinelas se alejaban.
—¿Qué... jodidos... era eso? —Hoshi preguntó desde detrás de Mingyu.
—Mi papá en un estado de ánimo muy enojado —bufó Wonwoo mientras se alejaba.

*****

Hoshi se sentó en el sofá de gamuza, tratando de averiguar cómo iba a salir de este lío. Cuando había aceptado el contrato de la Corporación Yong Ha, no tenía ni idea que estaba siendo utilizado. Ahora todo estaba claro. La razón por la cual los archivos de Les estuvieran incompletos y que el señor Yong Ha no tuviera ni idea de lo que sucedía aquí. Había querido que Hoshi llenara los espacios en blanco.

Él no era lacayo de nadie. A Hoshi no le gustaba ser utilizado de esa manera, de ninguna manera. Pero no estaba seguro de que si decía que anulaba el contrato funcionaría en esta situación. Había grandes jugadores aquí que Hoshi ni siquiera quería tener en contra. ¿Cazadores de vampiros? ¿En serio?

¿Y en qué infiernos se había convertido Min Ho? Mingyu había dicho que el papá de Wonwoo era un shifter lobo, pero no se parecía a ningún lobo que Hoshi hubiera visto en la televisión. Era tan grande que parecía como si pudiera tragárselo entero. Hoshi nunca había tenido tanto maldito miedo en su vida.

Y Yong Ha lo había enviado aquí como un cordero al matadero. ¿Cómo infiernos iba a salir de esto?

—¿Quién eres?

Hoshi levantó la vista y vio a unos mellizos que lo veían fijamente. Ambos tenían el cabello rubio oscuro, pero uno tenía los ojos azules, mientras que el otro los tenía grises.

—Soy Hoshi.

Hoshi nunca había tratado con niños antes y se sentía un poco incómodo, ya que lo veían fijamente. ¿En dónde infiernos estaban Wonwoo y Mingyu? Se suponía que iban a estar aquí con él.

—¿Estás aquí de visita? —preguntó el que tenía los ojos azules.

Hoshi juntó las manos, viendo a su alrededor mientras asentía.

—Algo así. —No iba a decirles que había sido secuestrado.
—¿Algo así? —el de los ojos grises preguntó—. ¿Qué significa eso?
—Significa que Min Ho piensa que debería quedarme aquí por un tiempo —respondió. Estaba un poco sorprendido cuando le dieron una mirada de oh.
—Él te castigó, ¿no es así? —preguntó el de los ojos azules—. Mi papá nos castiga a Jeno y a mi a veces.
—¿Y tu mamá? —Hoshi preguntó, tratando de mantener un tema que les fuera familiar.
—No tenemos una mamá —contestó Jeno, el de los ojos grises, mientras subía en el sofá al lado de Hoshi—. Sólo dos papás.

El hermano mellizo se subió a otro lado de Hoshi.

—¿Cuántos papás tienes?

Antes de hoy, Hoshi habría dicho que era la más extraña conversación que había tenido. Pero después de tratar con Wonwoo y Mingyu, y luego con la familia de Wonwoo, esto era leve en comparación. Aun así le sorprendió que estos dos fueran criados por dos padres.

—Uno.
—Eso es extraño —dijo Jeno—. Jaemin y yo también tenemos un montón de tíos.

Hoshi no pudo evitarlo.

—¿Y tías?

Jaemin negó con la cabeza.

—No. Pero tenemos una hermana.
—¿Quieres ver un truco? —Jeno preguntó mientras se deslizaba del sofá y sacaba un mazo de cartas de su bolsillo trasero.
—Claro —respondió Hoshi, moviéndose hacia adelante.

Jeno pasó las cartas en su mano. Volaron por el aire y cayeron en el suelo, esparciéndose por todas partes.

Hoshi esperó a que Jeno terminara su truco, pero el chico se quedó allí.

—¿Cuál es el truco?
—Se llama recoge cincuenta y dos. Tío Baekho me lo mostró. —Jeno anunció con orgullo—. Pero no me gusta cuando tengo que recoger las cartas.

Se oyó tan deprimido que Hoshi se bajó del sofá y se arrodilló en el suelo, ayudando al pequeño a recoger las cartas.

—Gracias —dijo Jeno cuando Hoshi le entregó las cartas que había reunido.
—Conozco un truco —dijo Hoshi mientras extendía la mano. Jeno le dio las cartas y se sentó en el sofá con su hermano.
—Muéstranos —gritó Jaemin.

Hoshi se rio entre dientes mientras barajaba las cartas.

—Mi abuelo me enseñó esto. —Hoshi las partió por la mitad, las barajó un poco más, y luego le dijo a Jeno—: Elije una carta.

Jeno se deslizó hacia adelante y tomó una carta.

—No me digas cual es —Hoshi le advirtió—. Basta con que la veas y la recuerdes y luego métela de nuevo entre las barajas.

Hoshi sonrió cuando Jeno se concentró muy duro con la carta en la mano, asintió y luego la metió entre la baraja. Barajó un poco más y luego Hoshi sacó una carta y le dio la vuelta.

—¿Es esta tu carta?
—¿Cómo lo hiciste? —Jaemin gritó mientras saltaba. Jeno veía a Hoshi como si él fuera Harry Houdini.
—Si les muestro, no pueden decirle a nadie más.
—Lo prometemos. Nosotros lo prometemos —exclamó Jaemin con entusiasmo.

Hoshi pasó la siguiente media hora mostrándoles lo que su abuelo le había enseñado. Los mellizos tomaron la mitad del mazo de cartas, tratando de hacer el truco uno al otro, hasta que lo hicieron bien. Hoshi sintió una extraña sensación. Se sentía casi orgulloso mientras los dos se reían y realizaban el truco una y otra vez.

—¿Ustedes dos están causando problemas?

Hoshi levantó la vista y vio a un hombre con el cabello corto y musculoso, tenía los mismos ojos de Jeno, unos profundos ojos grises. Ese tenía que ser su padre.

—No —respondieron los dos rápidamente—. Hoshi nos estaba mostrando un truco de cartas.
—Tu padre los está buscando —anunció el hombre—. Creo que quiere que limpien su cuarto.
—Oh, hombre —murmuró Jeno mientras bajaba la cabeza y salía corriendo con su hermano cerca.
—Lindos niños —comentó Hoshi cuando él se sentó en el sofá.
—Son unos traviesos —comentó y luego extendió la mano—. Soy Hyung Sik.
—Hoshi —respondió mientras estrechaba la mano de Hyung Sik—. ¿Puedo preguntarte algo?

Hyung Sik se encogió de hombros.

—Adelante, aunque no puedo prometer que vaya a contestar.
—Está bien —dijo Hoshi—. ¿Tus hijos están siendo criados por dos padres?

Hyung Sik asintió.

—¿Qué le pasó a su madre?
—Nada —contestó Hyung Sik mientras caminaba detrás de lo que parecía ser un bar de jugos. Empezó a sacar cosas de un armario mientras seguía hablando—. Minu es su padre. Dio a luz a nuestros tres hijos.

Hoshi se quedó en shock total.

—¿Un hombre dio a luz? —Eso era totalmente imposible. Hoshi habría llamado al hombre un mentiroso, pero después de lo que había visto, no estaba tan seguro de que no pudiera ser cierto.
—Es una larga historia —dijo Hyung Sik mientras añadía un poco de fruta a una licuadora—. Pero sí, un hombre dio a luz.
—¿No te asusta aunque sea un poco? —Hoshi se estaba volviendo loco a lo grande.
—Lo hizo en un primer momento —admitió Hyung Sik—. Pero cuando se trata de tu pareja, aprendes a aceptar lo inexplicable. Amo a Minu hoy tanto o más, que cuando nos conocimos. Aunque —Hyung Sik se rio—, pensé que Min Ho me iba a matar cuando conocí a Minu.
—Estamos en el mismo bote. —Hoshi se acomodó en el sofá, aún no estaba seguro de cómo iba a salir de este lío.
—¿Sabes cómo podrías salir del problema con Min Ho y ganarte su respeto? —Hyung Sik preguntó mientras añadía hielo a la licuadora.
—No.
—Arregla tu maldito lío. No esperes que nadie te ayude.

La licuadora empezó a hacer un ruido fuerte mientras Hyung Sik veía como se mezclaban los ingredientes juntos. ¿Cómo se suponía que iba a arreglar este lío cuando Min Ho lo tenía bajo llave? ¿Y cómo Hoshi podía arreglar el lío con el señor Yong Ha que era el líder de algún grupo de cazadores de vampiros que lo estaba utilizando para obtener información?

«Gyeo Ul».

—¿Tienes un teléfono que pueda usar? —Hoshi preguntó.

Hyung Sik sacó su teléfono de su clip y se lo dio a Hoshi.

—No le digas a Min Ho que te dejé usarlo, y no me hagas lamentar el permitirte que hagas una llamada.

Hoshi pensó en los mellizos de Hyung Sik y sabía que tenía que arreglar esto. De alguna manera, en el corto lapso que estuvo en el estudio, habían entrado dentro de él.

Por primera vez en la vida, Hoshi consideró cómo sería tener hijos. Honestamente se veía formando una familia con Wonwoo y Mingyu, y ese pensamiento era aterrador como el infierno, sobre todo después de la forma en que sus padres lo criaron. Pero al enterarse de que estaba bien estar con un hombre y una mujer y que la gente en esta casa no sólo lo aceptaba, sino que ellos mismos vivían estilos de vida alternativos, a Hoshi le gustó la idea de convertirse en padre. Fue sacado de la línea de sus pensamientos cuando se oyó un clic, pero Gyeo Ul no dijo ni una palabra.

—Soy yo, Hoshi.
—¿Pequeña Bo Peep perdida? —preguntó Gyeo Ul.
—Necesito un favor.
—Ya estoy trabajando en un favor para ti.
—Esto tiene prioridad. —Hoshi miró a Hyung Sik—. Se trata de mi familia.

*****

Min Ho jaló la corbata de alrededor de su cuello. Parecía más una maldita soga mientras se veía al espejo y se examinaba. Nunca habría pensado verse a sí mismo en un traje de negocios. Yunho pensó que daría una mejor impresión cuando se presentara en la corte para defender a su pareja y a los otros dos.

Por supuesto que Yunho iría al igual que Hyeong Kon. Parecía que se dirigían a una sala de juntas en vez de a una sala de audiencias.

Pasando la mano por la parte delantera de su traje, Min Ho rezó para regresar a casa con su pareja o no estaba seguro de lo que iba a hacer. No logró ni un segundo de sueño anoche. No pudo, no cuando la cama estaba tan malditamente vacía. Eso le dio una idea de lo que su vida sería sin Hyun Joong en ella, y a Min Ho no le gustó ni un poco. El hombre podría ser un real dolor en el culo en ocasiones, pero la sensación de frío vacío que había sufrido anoche no era algo que quisiera volver a experimentar nunca.

Anoche fue un duro recordatorio de lo que fue su vida antes de que Hyun Joong entrara en ella. Los recuerdos de aquellos tiempos de soledad lo habían perseguido durante toda la noche. Sin importar lo que pasara hoy, Min Ho traería a su pareja a casa legalmente o no.

Min Ho se giró al oír que se aclaraban la garganta detrás de él. El flash de la cámara lo cegó temporalmente.

—Nadie me va a creer si no tengo una prueba.
—Muéstrale a alguien esa foto, Yunho, y nunca van a encontrar tu cuerpo.
—Oh, vamos, Min Ho —Yunho bromeó—. Te ves jodidamente fabuloso. Tendríamos que haberte metido en un traje hace años.

Min Ho le dio un gruñido. Se estaba muriendo por quitarse ese maldito traje. Se estaba volviendo loco.

—Leeteuk está aquí —anunció Hyeong Kon entrando en el dormitorio de Min Ho—. Santa mierda, ¡mírate!
—Una palabra más de uno de ustedes y voy a deshacerme de sus cuerpos. —Min Ho salió de su habitación y se dirigió a su oficina, rezando para que nadie lo viera en el camino. Parecía un idiota en ese maldito traje oscuro.

Leeteuk estaba en su oficina esperando, pero por suerte, aunque los ojos del hombre se agrandaron, no dijo ni una palabra. Tomó sus lentes de sol de su escritorio y se los puso sobre el rostro antes de dar una inclinación de cabeza.

—Listo.

Leeteuk agarró a los tres y aparecieron detrás de la corte. Min Ho estaba de muy mal humor y rezó para que nadie lo molestara. No le gustaba estar sin Hyun Joong. Ni un poco, las parejas de Wonwoo estaban caminando por una delgada cuerda floja con toda la mierda que habían hecho. Aun no podía creer que Hoshi hubiera traído a los cazadores de vampiros a Villa Starhaus y el hermano de Mingyu estuviera totalmente endeudado.

Iba a limpiar el lío al llegar a casa y mostrarle a los dos la puerta. No había manera de que permitiera que su niña se acoplara a dos hombres irresponsables. Mingyu no tenía un hueso serio en su cuerpo, y Min Ho estaba cansado de tratar con el hombre. Hoshi también podría sacar su culo del pueblo.

Min Ho entró en la corte, sintiendo su piel tensarse al ver el ajetreo alrededor y el bullicio de hombres y mujeres en trajes mientras corrían de una dirección a otra. Sabía que se había acostumbrado a tratar con asuntos en el mundo paranormal, pero estar en el mundo humano, en este sistema judicial, lo hacía sentirse fuera de su territorio.

Era un territorio desconocido, y todo lo que Min Ho quería hacer era lograr sacar a las tres parejas de aquí. Esto era por lo que había tratado de evitar contacto con la población humana y sus reglas. Si algo sucedía, él no podría cambiar y Leeteuk no podría desaparecer. Virtualmente tendrían las manos atadas.

Min Ho empujó las puertas de la corte, abriéndolas y entrando en la sala en donde Hyun Joong y los hermanos tendrían su audiencia de libertad bajo fianza y se dio cuenta de lo llena que estaba. El juez estaba sentado en frente, en su alto escritorio, pareciendo ya irritado en la mañana.

—Fianza negada —dijo el juez mientras golpeaba su mazo.
—Siguiente caso.

Hyun Joong no estaba a la vista. Min Ho, Yunho, y Hyeong Kon tomaron un asiento al frente, esperando. Leeteuk se había ido desapareció, diciéndoles que lo llamaran cuando lo necesitaran. Él había dicho que estar aquí en Nueva York lo ponía nervioso. Estaba demasiado lleno, demasiado ocupado, y temía que las orejas lo delataran.

Afortunadamente Min Ho no tenía que preocuparse de la luz solar o cualquier otro problema con Hyun Joong, Jae Joong, y Jae Hyung. Ellos eran humanos.

Lo que le preocupaba era que el juez descargara sus frustraciones con las parejas y usara la ley en contra de ellos. No había manera de que permitiera que lo hiciera con esos tres en ningún momento, pero eso significaría que serían fugitivos.

Iba a matar a Hyun Joong por esto.

—Expediente número 56421. El estado de Nueva York contra Kim Hyun Joong, Jae Joong, y Jae Hyung.

Min Ho se puso de pie cuando los tres fueron conducidos a la sala de audiencias. Pasó la mano por su traje nerviosamente, preguntándose si realmente podía salir de esto cuando alguien gritó:

— Yoon Bin como su abogado, su señoría.

Se giró y Min Ho vio a un hombre caminando hacia el frente de la sala llena de gente, maletín en mano.

—¿Siempre llegas tarde? —preguntó el juez. El hombre no parecía contento.

Min Ho gimió. Ese tenía que ser un defensor público. Rezó para que el hombre supiera lo que estaba haciendo -aunque, para ser un defensor público, llevaba un traje muy caro.

—Su Señoría, estos tres hombres fueron capturados en una redada en un ring ilegal de boxeo sin guantes que habían estado vigilando durante meses —dijo el fiscal mientras permanecía de pie al otro lado de las tres parejas y el abogado.
—Mis clientes son ciudadanos honrados en su comunidad, su señoría. Ellos han sido voluntarios durante más de una década en el centro recreativo local, han ayudado a la formación del centro de ayuda contra el maltrato, y han ayudado a la comunidad de muchas otras maneras. Solicito que sean puestos en libertad bajo fianza su señoría.
—Su señoría —el fiscal argumentó—, tienen recursos para salir del país. Ni siquiera viven en el estado de Nueva York. Solicito que su libertad bajo fianza sea negada.
—Ellos están profundamente arraigados a su familia en Villa Starhaus, su Señoría. Ellos no representan un riesgo de fuga.
—Con brazalete entonces —dijo el juez—. Libres bajo fianza hasta su cita en la corte. —El martillo cayó.
—Eso es todo —dijo el abogado a Min Ho.
—Eres un infierno de defensor público —dijo Min Ho mientras jalaba a Hyun Joong en un abrazo.

Dios, se sentía tan bien tener a su pareja en sus brazos. Sabía que esto no había terminado, pero la sensación de tener a Hyun Joong seguro en sus brazos calmó al lobo de Min Ho.

—No soy un defensor público —respondió el abogado—. Yoochun me contrató.
—¿Y ahora qué? —Hyun Joong preguntó.
—Ahora tendrás un bonito brazalete en el tobillo y permanecerás en casa hasta el juicio. —El hombre se movió hacia adelante saliendo de la sala de audiencias—. Yo me encargaré del papeleo mientras ustedes tres van a que les coloquen sus brazaletes. Estoy bastante seguro de que puedo conseguir que retiren los cargos, pero tendrán que darme hasta después de las fiestas.

El hombre le dio una dura mirada a Min Ho.

—Yoochun me habló de la inclinación de Hyun Joong a meterse en problemas. Recuerda mis palabras. Este juez es un duro-imbécil y los enterrará en la cárcel si desobedecen la orden judicial. Mantenlo en casa.

Min Ho no dejaría al hombre fuera de su vista.

SVT

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2 Comentarios

  1. No por nada Min Ho es el Alfa… no puedo dejar de reír al imaginarme al trío perseguido y acorralado por MinHo, quien al fin escuchó a Wonu… en algo tiene razón Hoshi, no tenía ni idea de los oscuros planes de Yong Ha, pero tras conocer a los mellizos y conversado con HyungSik, recordó quien podría ayudarlo a enmendar su error y salvar a su familia… será que un brazalete detenga a Kim Hyun Joong??

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