Min
Ho tomó una profunda respiración, diciéndose que no podía matar a la pareja de
su hijo, sin importar lo mucho que lo quisiera. El Ultionem se había reunido
cuando Min Ho descubrió la agenda oculta de Hoshi.
Le
había dicho a Hyeong Kon y a Simba que averiguaran lo que pudieran sobre Kwon
Hoshi, y los dos centinelas habían revisado las pertenencias del humano
encontrando los archivos de todos en Villa Starhaus. El Ultionem había votado
en contra de que Min Ho matara a Hoshi, pero seguía debatiéndose sobre si
debería escuchar a los otros líderes o no.
Lo
que tenía que averiguar era cómo lograr apartar la mirada del señor Yong Ha de
Villa Starhaus. Los archivos de Hoshi estaban muy detallados. Eso significaba
que el líder de los cazadores de vampiros sabía más de lo que debería sobre Min
Ho y su pueblo.
—¿Acabas
de decir vampiros? —Hoshi preguntó mientras se ponía un poco pálido—. Podría
haber jurado que acabas de decir vampiros.
—Eres
un maldito idiota —le bufó Mingyu a Hoshi—. ¿Eres consciente de lo que has
causado?
A
pesar de que Min Ho quería lanzar al suelo a Mingyu cada vez que oía el nombre
del hombre o lo veía, le gustaba que el elfo supiera lo grave que era la
situación. Sin embargo, nunca se lo diría a Mingyu.
Preferiría
ser decapitado primero, antes que admitir ante Mingyu, que se había ganado sólo
un pequeño gramo de su respeto.
—Pero
él dijo vampiros —repitió Hoshi—. ¿Y qué pasa con sus dientes? —Hoshi señaló a Min
Ho.
—No
tienes ni idea de lo que está sucediendo aquí, Hoshi —dijo Wonwoo—. No tienes
ni idea de la mierda que acabas de causar. Si el señor Yong Ha confirma sus
sospechas, Villa Starhaus se llenará de cazadores de vampiros. ¿Qué pasa si se
entera de que hay más que vampiros en el mundo? ¿Y si él se entera de las
diferentes criaturas sobrenaturales? Estamos tan jodidos.
Min
Ho podía oír el dolor en la voz de Wonwoo y sabía que aún estaba conmocionado
por la traición de Hoshi. Él quería destripar al hombre por hacer enfadar a su
niño. Y Wonu se preguntaba por qué estaba tan en contra de que se emparejara
con estos idiotas.
Todos
en esta casa pensaban que era estúpido, eso enojaba a Min Ho. Sabía que el
hermano de Mingyu estaba encerrado en una de las habitaciones. ¿Pensaban que no
era consciente de lo que ocurría bajo su techo?
Ahora
mismo se ocuparía de Hoshi.
Entonces
él se ocuparía de Mingyu.
Entonces
él se ocuparía de todos los que pensaban que era un estúpido.
—¿Cómo
pudiste hacerme esto, Hoshi, a nosotros? —Wonwoo gritó con las manos en un puño
en sus costados—. ¿Cómo pudiste venir a este pueblo y pensar que podrías
destruirlo? ¿Qué clase de monstruo eres? ¿No sabes lo difícil que fue construir
este lugar, crear trabajos para la gente del pueblo que confían en mi padre
para tener ingresos? ¿Quién infiernos eres para venir aquí pensando que puedes
quitarnos todo eso? Eres un tramposo bastardo, y estoy empezando a lamentar el
haberme emparejado contigo.
Eso,
Min Ho
no lo sabía.
Echó
la cabeza hacia atrás y aulló mientras los tres se le quedaron viendo por un
segundo y luego salieron corriendo de su oficina. Sintió que su lobo Timber
trataba de liberarse mientras salía de su oficina y los cazaba.
*****
«¡Oh
mierda, oh mierda, oh mierda!».
Mingyu
ya podía sentir sus bolas ser arrancados de su cuerpo mientras corría para
alejarse del Alfa. Le había dicho a Wonwoo una y otra vez que tenía que
trabajar con su sutileza.
Y
no podía desaparecer fuera de aquí.
—¿Qué
sucede? —Hyukjae preguntó mientras salía del estudio.
—¡Min
Ho acaba de enterarse de que Wonwoo se emparejó! —Mingyu gritó mientras él y Hoshi
seguían a Wonwoo por el pasillo, corriendo para alejarse de Satanás en persona.
Pudo oír a Hyukjae maldecir mientras doblaba una esquina y seguía por el
pasillo.
—¡Esperen!
—Wonwoo gritó mientras se detenía—. Él no va a matarnos.
—¿A
nosotros? —Mingyu preguntó con asombro cuando su mirada se dirigió hacia el
pasillo por el que sabía que Min Ho vendría.
—Está
bien, a mí, pero no los va a matar a ustedes porque nos hemos emparejado.
—¿Estás dispuesto a apostar nuestras vidas en
eso? —Hoshi preguntó, viéndose como si estuviera a punto de desmayarse.
—Tu aun sigues en la caseta del perro —bufó Wonwoo—.
¿Cómo pudiste?
—Yo no sabía cuando acepté este maldito
contrato —se defendió Hoshi—. Y seguro que no sabía nada acerca de vampiros
y... ¿qué es Min Ho?
—Un shifter lobo Timber a quien precisamente tu
acabas de hacer enojar —dijo Mingyu—. Puedo ser capaz de defenderme en una
pelea, pero incluso yo estoy aterrorizado de ese hombre. ¿Sabes lo malditamente
grande que es en su forma de lobo? —Y Mingyu no podía desaparecer. «¡Joder!»
Los tres se dieron la vuelta al oír garras
raspando el piso de madera. Mingyu tragó saliva al ver a Min Ho lentamente dar
vuelta en la esquina... en su forma de lobo. Tenía la cabeza gacha, los ojos
grises llenos con una mirada asesina en dirección a Mingyu.
Empujando a Wonwoo y a Hoshi detrás de él, Mingyu
se paró frente a ellos, con los brazos de par en par.
—Me puedes matar, Min Ho, pero no voy a dejar
que les hagas daño.
El pasillo parecía inundarse con centinelas que
rodeaban a Min Ho. El lobo dio un gruñido bajo, advirtiendo, pero los
centinelas no se movieron.
—No los puedes matar —dijo Siwan parándose
delante de Mingyu—. Confía en mí, te arrepentirás mañana.
Min Ho chasqueó sus mandíbulas hacia Siwan,
pero no apartaba la vista de Mingyu.
—Deja que crezca —dijo S. Coups—. No puedes
mantenerlo bajo tu pulgar para siempre.
Min Ho giró la cabeza hacia el centinela, su
gruñido cada vez más profundo.
—Piensa en esto —advirtió Sung Joo—. Tanto como
quieres clavar sus bolas en la pared, te vas a arrepentir.
Mingyu trató de mantener a Wonwoo detrás de él,
pero él se empujó hacia adelante, cayendo de rodillas frente al muy grande
lobo, acunando la cara de Min Ho. Mingyu no podía respirar. Se veía tan pequeño
en comparación con Min Ho.
—Te quiero, papá. Tú me acogiste y me diste un
hogar, me mostraste lo que significa ser parte de esta familia. —Wonwoo pasó
las manos a través de su piel—. Siempre te amaré por eso. Recuerdo entrar en
tantos problemas contigo, las bromas, la diversión de quedarse hasta tarde
viendo películas de terror. —Wonwoo se secó los ojos y luego lo abrazó—. Puedo
ser grande ahora y haberme emparejado, pero eso no quiere decir que aún no
pueda meterme en problemas y ver películas en la noche. Quiero vivir bajo tu
techo, pero no lo podré hacer si no aceptas a mis parejas.
Min Ho le acarició el cuello y luego se
adelantó para estar delante de Mingyu. Chasqueó sus mandíbulas, un fuerte
gruñido salió de su pecho. Mingyu sabía que estaba a punto de ser comido.
La cabeza de Min Ho estaba a nivel de la suya.
Estar allí viendo el rostro del Alfa era verdaderamente aterrador. La piel
alrededor de su hocico se retrajo cuando él enseñó los dientes.
No era reconfortante que las orejas de Min Ho
estuvieran hacia atrás. Mingyu sabía a ciencia cierta que significaba que el
lobo estaba a punto de atacar.
Para
su sorpresa, el lobo del tamaño de un caballo retrocedió. Mingyu no estaba
seguro de si debía sentirse aliviado o prepararse para un ataque. No daría nada
por seguro en estos momentos. Casi se derrumbó de alivio cuando Min Ho
desapareció por la esquina.
—Ve
a sentarte en el estudio hasta que estemos seguros de que no te va a matar —dijo
Yunho mientras los centinelas se alejaban.
—¿Qué...
jodidos... era eso? —Hoshi preguntó desde detrás de Mingyu.
—Mi
papá en un estado de ánimo muy enojado —bufó Wonwoo mientras se alejaba.
*****
Hoshi
se sentó en el sofá de gamuza, tratando de averiguar cómo iba a salir de este
lío. Cuando había aceptado el contrato de la Corporación Yong Ha, no tenía ni
idea que estaba siendo utilizado. Ahora todo estaba claro. La razón por la cual
los archivos de Les estuvieran incompletos y que el señor Yong Ha no tuviera ni
idea de lo que sucedía aquí. Había querido que Hoshi llenara los espacios en
blanco.
Él
no era lacayo de nadie. A Hoshi no le gustaba ser utilizado de esa manera, de
ninguna manera. Pero no estaba seguro de que si decía que anulaba el contrato
funcionaría en esta situación. Había grandes jugadores aquí que Hoshi ni
siquiera quería tener en contra. ¿Cazadores de vampiros? ¿En serio?
¿Y
en qué infiernos se había convertido Min Ho? Mingyu había dicho que el papá de Wonwoo
era un shifter lobo, pero no se parecía a ningún lobo que Hoshi hubiera visto
en la televisión. Era tan grande que parecía como si pudiera tragárselo entero.
Hoshi nunca había tenido tanto maldito miedo en su vida.
Y
Yong Ha lo había enviado aquí como un cordero al matadero. ¿Cómo infiernos iba
a salir de esto?
—¿Quién
eres?
Hoshi
levantó la vista y vio a unos mellizos que lo veían fijamente. Ambos tenían el
cabello rubio oscuro, pero uno tenía los ojos azules, mientras que el otro los
tenía grises.
—Soy
Hoshi.
Hoshi
nunca había tratado con niños antes y se sentía un poco incómodo, ya que lo
veían fijamente. ¿En dónde infiernos estaban Wonwoo y Mingyu? Se suponía que
iban a estar aquí con él.
—¿Estás
aquí de visita? —preguntó el que tenía los ojos azules.
Hoshi
juntó las manos, viendo a su alrededor mientras asentía.
—Algo
así. —No iba a decirles que había sido secuestrado.
—¿Algo
así? —el de los ojos grises preguntó—. ¿Qué significa eso?
—Significa
que Min Ho piensa que debería quedarme aquí por un tiempo —respondió. Estaba un
poco sorprendido cuando le dieron una mirada de oh.
—Él
te castigó, ¿no es así? —preguntó el de los ojos azules—. Mi papá nos castiga a
Jeno y a mi a veces.
—¿Y
tu mamá? —Hoshi preguntó, tratando de mantener un tema que les fuera familiar.
—No tenemos una mamá —contestó Jeno, el de los
ojos grises, mientras subía en el sofá al lado de Hoshi—. Sólo dos papás.
El hermano mellizo se subió a otro lado de Hoshi.
—¿Cuántos papás tienes?
Antes de hoy, Hoshi habría dicho que era la más
extraña conversación que había tenido. Pero después de tratar con Wonwoo y Mingyu,
y luego con la familia de Wonwoo, esto era leve en comparación. Aun así le
sorprendió que estos dos fueran criados por dos padres.
—Uno.
—Eso es extraño —dijo Jeno—. Jaemin y yo
también tenemos un montón de tíos.
Hoshi no pudo evitarlo.
—¿Y tías?
Jaemin negó con la cabeza.
—No. Pero tenemos una hermana.
—¿Quieres ver un truco? —Jeno preguntó mientras
se deslizaba del sofá y sacaba un mazo de cartas de su bolsillo trasero.
—Claro —respondió Hoshi, moviéndose hacia
adelante.
Jeno pasó las cartas en su mano. Volaron por el
aire y cayeron en el suelo, esparciéndose por todas partes.
Hoshi esperó a que Jeno terminara su truco,
pero el chico se quedó allí.
—¿Cuál es el truco?
—Se llama recoge cincuenta y dos. Tío Baekho me
lo mostró. —Jeno anunció con orgullo—. Pero no me gusta cuando tengo que
recoger las cartas.
Se
oyó tan deprimido que Hoshi se bajó del sofá y se arrodilló en el suelo,
ayudando al pequeño a recoger las cartas.
—Gracias
—dijo Jeno cuando Hoshi le entregó las cartas que había reunido.
—Conozco
un truco —dijo Hoshi mientras extendía la mano. Jeno le dio las cartas y se
sentó en el sofá con su hermano.
—Muéstranos
—gritó Jaemin.
Hoshi
se rio entre dientes mientras barajaba las cartas.
—Mi
abuelo me enseñó esto. —Hoshi las partió por la mitad, las barajó un poco más,
y luego le dijo a Jeno—: Elije una carta.
Jeno
se deslizó hacia adelante y tomó una carta.
—No
me digas cual es —Hoshi le advirtió—. Basta con que la veas y la recuerdes y
luego métela de nuevo entre las barajas.
Hoshi
sonrió cuando Jeno se concentró muy duro con la carta en la mano, asintió y
luego la metió entre la baraja. Barajó un poco más y luego Hoshi sacó una carta
y le dio la vuelta.
—¿Es
esta tu carta?
—¿Cómo
lo hiciste? —Jaemin gritó mientras saltaba. Jeno veía a Hoshi como si él fuera
Harry Houdini.
—Si
les muestro, no pueden decirle a nadie más.
—Lo
prometemos. Nosotros lo prometemos —exclamó Jaemin con entusiasmo.
Hoshi
pasó la siguiente media hora mostrándoles lo que su abuelo le había enseñado.
Los mellizos tomaron la mitad del mazo de cartas, tratando de hacer el truco
uno al otro, hasta que lo hicieron bien. Hoshi sintió una extraña sensación. Se
sentía casi orgulloso mientras los dos se reían y realizaban el truco una y
otra vez.
—¿Ustedes
dos están causando problemas?
Hoshi
levantó la vista y vio a un hombre con el cabello corto y musculoso, tenía los
mismos ojos de Jeno, unos profundos ojos grises. Ese tenía que ser su padre.
—No
—respondieron los dos rápidamente—. Hoshi nos estaba mostrando un truco de
cartas.
—Tu
padre los está buscando —anunció el hombre—. Creo que quiere que limpien su
cuarto.
—Oh,
hombre —murmuró Jeno mientras bajaba la cabeza y salía corriendo con su hermano
cerca.
—Lindos
niños —comentó Hoshi cuando él se sentó en el sofá.
—Son
unos traviesos —comentó y luego extendió la mano—. Soy Hyung Sik.
—Hoshi
—respondió mientras estrechaba la mano de Hyung Sik—. ¿Puedo preguntarte algo?
Hyung
Sik se encogió de hombros.
—Adelante,
aunque no puedo prometer que vaya a contestar.
—Está
bien —dijo Hoshi—. ¿Tus hijos están siendo criados por dos padres?
Hyung
Sik asintió.
—¿Qué
le pasó a su madre?
—Nada
—contestó Hyung Sik mientras caminaba detrás de lo que parecía ser un bar de
jugos. Empezó a sacar cosas de un armario mientras seguía hablando—. Minu es su
padre. Dio a luz a nuestros tres hijos.
Hoshi
se quedó en shock total.
—¿Un
hombre dio a luz? —Eso era totalmente imposible. Hoshi habría llamado al hombre
un mentiroso, pero después de lo que había visto, no estaba tan seguro de que
no pudiera ser cierto.
—Es
una larga historia —dijo Hyung Sik mientras añadía un poco de fruta a una
licuadora—. Pero sí, un hombre dio a luz.
—¿No
te asusta aunque sea un poco? —Hoshi se estaba volviendo loco a lo grande.
—Lo
hizo en un primer momento —admitió Hyung Sik—. Pero cuando se trata de tu
pareja, aprendes a aceptar lo inexplicable. Amo a Minu hoy tanto o más, que
cuando nos conocimos. Aunque —Hyung Sik se rio—, pensé que Min Ho me iba a
matar cuando conocí a Minu.
—Estamos
en el mismo bote. —Hoshi se acomodó en el sofá, aún no estaba seguro de cómo
iba a salir de este lío.
—¿Sabes
cómo podrías salir del problema con Min Ho y ganarte su respeto? —Hyung Sik
preguntó mientras añadía hielo a la licuadora.
—No.
—Arregla
tu maldito lío. No esperes que nadie te ayude.
La
licuadora empezó a hacer un ruido fuerte mientras Hyung Sik veía como se
mezclaban los ingredientes juntos. ¿Cómo se suponía que iba a arreglar este lío
cuando Min Ho lo tenía bajo llave? ¿Y cómo Hoshi podía arreglar el lío con el
señor Yong Ha que era el líder de algún grupo de cazadores de vampiros que lo
estaba utilizando para obtener información?
«Gyeo
Ul».
—¿Tienes un teléfono que pueda usar? —Hoshi
preguntó.
Hyung Sik sacó su teléfono de su clip y se lo
dio a Hoshi.
—No le digas a Min Ho que te dejé usarlo, y no
me hagas lamentar el permitirte que hagas una llamada.
Hoshi pensó en los mellizos de Hyung Sik y
sabía que tenía que arreglar esto. De alguna manera, en el corto lapso que
estuvo en el estudio, habían entrado dentro de él.
Por primera vez en la vida, Hoshi consideró
cómo sería tener hijos. Honestamente se veía formando una familia con Wonwoo y Mingyu,
y ese pensamiento era aterrador como el infierno, sobre todo después de la
forma en que sus padres lo criaron. Pero al enterarse de que estaba bien estar
con un hombre y una mujer y que la gente en esta casa no sólo lo aceptaba, sino
que ellos mismos vivían estilos de vida alternativos, a Hoshi le gustó la idea
de convertirse en padre. Fue sacado de la línea de sus pensamientos cuando se
oyó un clic, pero Gyeo Ul no dijo ni una palabra.
—Soy yo, Hoshi.
—¿Pequeña Bo Peep perdida? —preguntó Gyeo Ul.
—Necesito un favor.
—Ya estoy trabajando en un favor para ti.
—Esto tiene prioridad. —Hoshi miró a Hyung Sik—.
Se trata de mi familia.
*****
Min
Ho jaló la corbata de alrededor de su cuello. Parecía más una maldita soga
mientras se veía al espejo y se examinaba. Nunca habría pensado verse a sí
mismo en un traje de negocios. Yunho pensó que daría una mejor impresión cuando
se presentara en la corte para defender a su pareja y a los otros dos.
Por
supuesto que Yunho iría al igual que Hyeong Kon. Parecía que se dirigían a una
sala de juntas en vez de a una sala de audiencias.
Pasando
la mano por la parte delantera de su traje, Min Ho rezó para regresar a casa
con su pareja o no estaba seguro de lo que iba a hacer. No logró ni un segundo
de sueño anoche. No pudo, no cuando la cama estaba tan malditamente vacía. Eso
le dio una idea de lo que su vida sería sin Hyun Joong en ella, y a Min Ho no
le gustó ni un poco. El hombre podría ser un real dolor en el culo en
ocasiones, pero la sensación de frío vacío que había sufrido anoche no era algo
que quisiera volver a experimentar nunca.
Anoche
fue un duro recordatorio de lo que fue su vida antes de que Hyun Joong entrara
en ella. Los recuerdos de aquellos tiempos de soledad lo habían perseguido
durante toda la noche. Sin importar lo que pasara hoy, Min Ho traería a su
pareja a casa legalmente o no.
Min
Ho se giró al oír que se aclaraban la garganta detrás de él. El flash de la
cámara lo cegó temporalmente.
—Nadie
me va a creer si no tengo una prueba.
—Muéstrale a alguien esa foto, Yunho, y nunca
van a encontrar tu cuerpo.
—Oh, vamos, Min Ho —Yunho bromeó—. Te ves
jodidamente fabuloso. Tendríamos que haberte metido en un traje hace años.
Min Ho le dio un gruñido. Se estaba muriendo
por quitarse ese maldito traje. Se estaba volviendo loco.
—Leeteuk está aquí —anunció Hyeong Kon entrando
en el dormitorio de Min Ho—. Santa mierda, ¡mírate!
—Una palabra más de uno de ustedes y voy a
deshacerme de sus cuerpos. —Min Ho salió de su habitación y se dirigió a su
oficina, rezando para que nadie lo viera en el camino. Parecía un idiota en ese
maldito traje oscuro.
Leeteuk estaba en su oficina esperando, pero
por suerte, aunque los ojos del hombre se agrandaron, no dijo ni una palabra.
Tomó sus lentes de sol de su escritorio y se los puso sobre el rostro antes de
dar una inclinación de cabeza.
—Listo.
Leeteuk agarró a los tres y aparecieron detrás
de la corte. Min Ho estaba de muy mal humor y rezó para que nadie lo molestara.
No le gustaba estar sin Hyun Joong. Ni un poco, las parejas de Wonwoo estaban
caminando por una delgada cuerda floja con toda la mierda que habían hecho. Aun
no podía creer que Hoshi hubiera traído a los cazadores de vampiros a Villa Starhaus
y el hermano de Mingyu estuviera totalmente endeudado.
Iba
a limpiar el lío al llegar a casa y mostrarle a los dos la puerta. No había
manera de que permitiera que su niña se acoplara a dos hombres irresponsables. Mingyu
no tenía un hueso serio en su cuerpo, y Min Ho estaba cansado de tratar con el
hombre. Hoshi también podría sacar su culo del pueblo.
Min
Ho entró en la corte, sintiendo su piel tensarse al ver el ajetreo alrededor y
el bullicio de hombres y mujeres en trajes mientras corrían de una dirección a
otra. Sabía que se había acostumbrado a tratar con asuntos en el mundo paranormal,
pero estar en el mundo humano, en este sistema judicial, lo hacía sentirse
fuera de su territorio.
Era
un territorio desconocido, y todo lo que Min Ho quería hacer era lograr sacar a
las tres parejas de aquí. Esto era por lo que había tratado de evitar contacto
con la población humana y sus reglas. Si algo sucedía, él no podría cambiar y Leeteuk
no podría desaparecer. Virtualmente tendrían las manos atadas.
Min
Ho empujó las puertas de la corte, abriéndolas y entrando en la sala en donde Hyun
Joong y los hermanos tendrían su audiencia de libertad bajo fianza y se dio
cuenta de lo llena que estaba. El juez estaba sentado en frente, en su alto
escritorio, pareciendo ya irritado en la mañana.
—Fianza
negada —dijo el juez mientras golpeaba su mazo.
—Siguiente
caso.
Hyun
Joong no estaba a la vista. Min Ho, Yunho, y Hyeong Kon tomaron un asiento al
frente, esperando. Leeteuk se había ido desapareció, diciéndoles que lo
llamaran cuando lo necesitaran. Él había dicho que estar aquí en Nueva York lo
ponía nervioso. Estaba demasiado lleno, demasiado ocupado, y temía que las
orejas lo delataran.
Afortunadamente
Min Ho no tenía que preocuparse de la luz solar o cualquier otro problema con Hyun
Joong, Jae Joong, y Jae Hyung. Ellos eran humanos.
Lo
que le preocupaba era que el juez descargara sus frustraciones con las parejas
y usara la ley en contra de ellos. No había manera de que permitiera que lo
hiciera con esos tres en ningún momento, pero eso significaría que serían
fugitivos.
Iba
a matar a Hyun Joong por esto.
—Expediente
número 56421. El estado de Nueva York contra Kim Hyun Joong, Jae Joong, y Jae
Hyung.
Min
Ho se puso de pie cuando los tres fueron conducidos a la sala de audiencias.
Pasó la mano por su traje nerviosamente, preguntándose si realmente podía salir
de esto cuando alguien gritó:
—
Yoon Bin como su
abogado, su señoría.
Se
giró y Min Ho vio a un hombre caminando hacia el frente de la sala llena de
gente, maletín en mano.
—¿Siempre
llegas tarde? —preguntó el juez. El hombre no parecía contento.
Min
Ho gimió. Ese tenía que ser un defensor público. Rezó para que el hombre
supiera lo que estaba haciendo -aunque, para ser un defensor público, llevaba
un traje muy caro.
—Su
Señoría, estos tres hombres fueron capturados en una redada en un ring ilegal
de boxeo sin guantes que habían estado vigilando durante meses —dijo el fiscal
mientras permanecía de pie al otro lado de las tres parejas y el abogado.
—Mis
clientes son ciudadanos honrados en su comunidad, su señoría. Ellos han sido voluntarios
durante más de una década en el centro recreativo local, han ayudado a la
formación del centro de ayuda contra el maltrato, y han ayudado a la comunidad
de muchas otras maneras. Solicito que sean puestos en libertad bajo fianza su
señoría.
—Su
señoría —el fiscal argumentó—, tienen recursos para salir del país. Ni siquiera
viven en el estado de Nueva York. Solicito que su libertad bajo fianza sea
negada.
—Ellos
están profundamente arraigados a su familia en Villa Starhaus, su Señoría.
Ellos no representan un riesgo de fuga.
—Con
brazalete entonces —dijo el juez—. Libres bajo fianza hasta su cita en la
corte. —El martillo cayó.
—Eso
es todo —dijo el abogado a Min Ho.
—Eres
un infierno de defensor público —dijo Min Ho mientras jalaba a Hyun Joong en un
abrazo.
Dios,
se sentía tan bien tener a su pareja en sus brazos. Sabía que esto no había
terminado, pero la sensación de tener a Hyun Joong seguro en sus brazos calmó
al lobo de Min Ho.
—No
soy un defensor público —respondió el abogado—. Yoochun me contrató.
—¿Y
ahora qué? —Hyun Joong preguntó.
—Ahora
tendrás un bonito brazalete en el tobillo y permanecerás en casa hasta el
juicio. —El hombre se movió hacia adelante saliendo de la sala de audiencias—.
Yo me encargaré del papeleo mientras ustedes tres van a que les coloquen sus
brazaletes. Estoy bastante seguro de que puedo conseguir que retiren los
cargos, pero tendrán que darme hasta después de las fiestas.
El
hombre le dio una dura mirada a Min Ho.
—Yoochun
me habló de la inclinación de Hyun Joong a meterse en problemas. Recuerda mis
palabras. Este juez es un duro-imbécil y los enterrará en la cárcel si
desobedecen la orden judicial. Mantenlo en casa.
Min
Ho no dejaría al hombre fuera de su vista.
SVT

2 Comentarios
No por nada Min Ho es el Alfa… no puedo dejar de reír al imaginarme al trío perseguido y acorralado por MinHo, quien al fin escuchó a Wonu… en algo tiene razón Hoshi, no tenía ni idea de los oscuros planes de Yong Ha, pero tras conocer a los mellizos y conversado con HyungSik, recordó quien podría ayudarlo a enmendar su error y salvar a su familia… será que un brazalete detenga a Kim Hyun Joong??
ResponderBorrarYo creo que ya aprendío la lección...
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