—Hey,
cariño —Jung Min dijo mientras entraba en la tienda, entregándole a Hyung Jun
una taza de té caliente. Era justo lo que necesitaba—. ¿Cómo te sientes?
Hyung
Jun se sentía un poco débil después de su conversación con Mark. Había cosas de
las que había hablado que hizo que Hyung Jun sintiera que iba a vomitar. Pero
había atravesado su primera sesión.
Era
un comienzo.
Le
había prometido a Mark que no iba a tratar de esquivarlo por más tiempo. Sabía
que necesitaba esto.
Hyung
Jun tomó un sorbo de té, dándole a Jung Min un gesto con la cabeza, sintiendo
sus manos temblorosas.
—Mejor.
—Voy
a ir a la tienda de motocicletas —dijo Mark—. Tengo que ver a mi pareja. ¿Nos
vemos el viernes?
Hyung
Jun le dio a Mark una sonrisa.
—Estaré
allí. —Y esta vez quería decir eso.
Era
doloroso revivir lo que había pasado, pero Hyung Jun estaba determinado en
sanar y asegurarse de que su relación con su pareja no sufriera. Frunció el
ceño y miró a Jung Min.
—¿Dónde
está Jaejoong?
—Su
pareja lo recogió en la cafetería. Estamos sólo tú y yo.
Eso
sonaba perfecto para Hyung Jun.
—Y…
¿qué es lo que quieres hacer, ya que estamos sólo tú y yo?
—Estaba
pensando que podríamos tener otra noche salvaje y aventurera.
—¿Más
aventurera que los columpios? No sé si puedo manejarlo. Eres demasiado salvaje
para mí —Hyung Jun bromeó mientras se preguntaba qué estaba planeando hacer su
pareja. El tipo era refrescante de una manera que Hyung Jun nunca había
esperado. Le gustaban las pequeñas cosas de la vida, y Hyung Jun amaba a su
pareja por eso.
Jung
Min cruzó los brazos sobre su amplio pecho y le dio una sonrisa de suficiencia
a Hyung Jun.
—Estaba
pensando en dar el máximo en esta ocasión.
—¿Qué,
un jungle gym?
—Creído
—dijo Jung Min—. Cierra para que podamos salir de aquí. Estaba pensando en
llevarte a los bosques y verte correr en tu forma de lobo.
«Malditamente
caliente». Había pasado mucho tiempo desde que Hyung Jun tuvo la
oportunidad de correr libremente. Tomó las llaves del mostrador y siguió a su
pareja a la puerta. Se quedó helado cuando Hang Soo entró en la tienda y cerró
la puerta detrás de él. Esto, simplemente, no podía estar sucediendo. Min Ho lo
había prohibido.
¿Cómo
infiernos había hecho para entrar de nuevo en el pueblo sin que nadie lo viera?
Hyung Jun quería gritarle a su tío que se fuera al infierno. Ya se sentía débil
y expuesto por su sesión con Mark. El ver a su pesadilla tenía su corazón
acelerado y todo su cuerpo sudando.
—¿Crees
que me iría tan fácilmente? —Hang Soo preguntó mientras giraba hacia ellos—.
¿Creías que iba a dejarte con él? —Hang Soo señaló con la mano a Jung Min—.
¿Eh?
Jung
Min empujó a Hyung Jun detrás de él. Hyung Jun trató de mover a su pareja, pero
Jung Min no se movió.
—Tienes
que irte, Hang Soo.
—¿O
qué? —Hang Soo preguntó desafiante—. Eres un humano. ¿Qué podrías hacerme?
Hyung
Jun no quería averiguarlo. Agarró el brazo de Jung Min, tratando de jalar a su
pareja. Podrían escapar por la parte posterior.
—Jung
Min, por favor —rogó Hyung Jun mientras lo jalaba con fuerza.
—Vas
a decirle al Alpha que estabas mintiendo —Hang Soo le dijo a Hyung Jun—. Vas a
decirle que fue Jung Min quien te lastimó o te juro por Dios que voy a matarte.
—¿Por
qué? —preguntó Jung Min—. ¿Por qué abusas de tu propio sobrino?
Los
ojos de Hang Soo lentamente parpadearon hacía Jung Min, con una mirada de
disgusto en su rostro.
—Es
débil. Se merecía todo lo que le di. Los débiles deberían de ser asesinados.
Somos una raza fuerte y orgullosa. Hyung Jun fue un error en nuestro ADN.
Un
sollozo escapó de la garganta de Hyung Jun. Se cubrió la boca, haciendo todo lo
que podía para no llorar. Él no iba a darle a Hang Soo eso. Pero lo que su tío
estaba diciendo le dolió profundamente.
—Eres
un idiota —dijo Jung Min—. Débil es quien lastima a los más pequeños. Un hombre
fuerte protege a las personas que necesitan protección.
—Mi
corazón está sangrando —dijo Hang Soo dramáticamente antes de cambiar su tono a
letal—. Y también el tuyo.
Hyung
Jun vio con horror cómo Hang Soo cambió a su enorme lobo. Su tío rodeó a Jung
Min y Hyung Jun, un gruñido retumbando en su pecho. Esto no podía estar
pasando. Hyung Jun no iba a dejar que Hang Soo lastimara a Jung Min.
Hang
Soo chasqueó las mandíbulas, mostrando los dientes a Jung Min. «¡No!» Hyung
Jun no iba a dejar que Hang Soo lastimara a su pareja. Hyung Jun dejó que su
lobo saliera, su cuerpo inmediatamente cambió. No era tan grande como Hang Soo,
pero estaba cansado de su tío. Que lo lastimara a él era una cosa. Pero no
había manera en el infierno que dejara que Hang Soo lastimara a Jung Min.
Hyung
Jun trató de empujar a Jung Min y pasarlo, pero su pareja movió su cuerpo hacia
adelante, agarrando a Hang Soo del cuello y lo levantó del suelo. Lanzó al lobo
a través de la tienda, Hang Soo chocó contra la pared y contra el suelo.
Hyung
Jun parpadeó con incredulidad.
Hang
Soo se levantó y fue tras Jung Min de nuevo. Su compañero tomó un gran florero
del piso y lo lanzó... duro. Se estrelló contra la cabeza de Hang Soo,
golpeando a su tío y empujando a su tío por lo menos a tres metros.
Hyung
Jun parpadeó con incredulidad de nuevo.
Hang
Soo aulló y Hyung Jun sabía que el hombre estaba más enojado. Él conocía ese
sonido. Había sentido la mano con rabia de Hang Soo cuando había conseguido
enfurecerlo antes. Pero Jung Min no retrocedió. Cuando Hang Soo saltó en el
aire, Jung Min saltó a un lado. Hang Soo salió volando por el aire y aterrizó
contra de uno de los estantes, golpeando el mostrador al suelo.
—Renuncia
a esto —Jung Min le gritó a Hang Soo—. Me importa una mierda si soy humano. Vas
a acabar con tu puto culo en el suelo.
Hyung
Jun cambió de nuevo a su forma humana, sorprendido con su pareja. Hang Soo y Jung
Min empezaron a pelear. Hyung Jun corrió alrededor de ellos y rápidamente
agarró el teléfono, llamó a Min Ho y le dijo que Hang Soo estaba en la tienda y
luchaba con Jung Min.
—Apresúrate.
Arrojó
el auricular y agarró un pequeño jarrón del mostrador. Cuando Hang Soo se dio
la vuelta para ir tras Jung Min de nuevo, Hyung Jun estrelló el florero en su
cabeza. Su tío se dio la vuelta, chasqueando los dientes hacía Hyung Jun.
Con
todas sus fuerzas, Hyung Jun empujó las piernas hacia atrás y luego las
estrelló contra la cara de Hang Soo. Su tío se vio aturdido por un momento
antes de ir tras Hyung Jun.
Hyung
Jun no huyó. Estaba enfermo de correr. Su tío podía atacarlo, pero Hyung Jun ya
no sería un cobarde.
—No,
no lo harás. —Jung Min tomó a Hang Soo por el cuello, jalándolo hacia atrás y
lanzando a Hang Soo por la ventana principal.
Se
rompió.
Hyung
Jun corrió tras su tío, dispuesto a luchar hasta la muerte con el fin de
proteger a su pareja cuando vio camionetas llegar a la florería. Hombres muy
grandes se bajaron y levantaron a Hang Soo del suelo. El sonido de una
motocicleta rugió a través de la noche y luego Min Ho se detuvo.
Había
un gran lío en la tienda, pero a Hyung Jun no le importaba. Estaba demasiado
ocupado mirando a su pareja.
—Lo
golpeaste.
Jung
Min limpió la tierra de su camisa, sacudiéndose un poco.
—Te
dije que no te preocuparas por mí.
—¡Lo
golpeaste! —Hyung Jun saltó a los brazos de Jung Min, envolviendo sus piernas
alrededor de la cintura de Jung Min, lo besó una y otra vez—. ¡Realmente le
pateaste el culo!
Las
cejas de Jung Min se elevaron.
—Me
estás viendo como la primera vez que nos conocimos.
Hyung
Jun estaba un poco confuso.
—¿Cómo
fue eso?
—Enamorado.
—Mi
héroe —dijo Hyung Jun con un suspiro. Nunca habría creído que un humano pudiera
vencer a Hang Soo, pero su pareja le había demostrado que estaba equivocado. Y Hyung
Jun no podía estar más feliz.
Jung
Min se rio.
—Tú
no lo hiciste tan mal, mi pequeño. Tengo la sensación de que si Hang Soo
hubiera regresado le hubieras pateado el culo.
Hyung
Jun amaba lo orgulloso que Jung Min se oía. Había estado aterrorizado, pero la
necesidad de alejar a Hang Soo había diluido el miedo. Jung Min era suyo y Hyung
Jun haría lo que fuera para proteger al humano.
Incluso
enfrentar su peor miedo. Había sido un momento aterrador cuando Hyung Jun
rompió el florero en la cabeza de Hang Soo, pero también se había sentido
liberador, como si estuviera purgando su propia alma.
Min
Ho entró en la tienda, viendo el desastre a su alrededor. Sus ojos se
levantaron para mirar a Hyung Jun, y si Hyung Jun no se equivocaba, el Alpha se
veía como si lo lamentaba.
«No».
No había manera de que Min Ho se viera de esa manera.
—Él
tenía su advertencia —dijo Min Ho, sus fosas nasales se movían con ira—. Esta
vez será castigado... no te molestará de nuevo.
—¿Qué
significa eso? —Jung Min preguntó mientras apretaba sus brazos alrededor de Hyung
Jun.
—Voy
a manejar esto a estilo shifter.
Hyung
Jun tuvo la sensación de que sabía lo que quería decir, y él no iba a
cuestionar al Alpha. Min Ho tenía razón. Hang Soo había sido advertido. Él
debería haberse ido. Ambos estaban allí y vio cómo uno de los grandes hombres
empujaba a Hang Soo a la parte trasera de la camioneta y luego se iban.
Jaejoong
apareció en la puerta, mirando el desorden a su alrededor.
—Bueno,
parece que no necesitas ni a mi loco amigo ni a mi hermano para cuidar de las
cosas.
—No
—dijo Hyung Jun mientras le sonreía con orgullo a su pareja—. Mi pareja y yo
nos hicimos cargo del problema juntos. —Hyung Jun sentía como si él y Jung Min
fueran un equipo. Nunca se había sentido tan bien después de tratar con Hang
Soo.
—¿Van
a matarlo? —Jung Min preguntó mientras miraba detrás de Jaejoong a la calle.
¿Quién diría que iba a golpear a Hang Soo justo en frente de la florería?
—Esa
sería mi apuesta —Hyung Jun respondió mientras miraba los bonitos ojos de color
gris azulado de su pareja—. Llévame a casa, mi caballero de brillante armadura.
*****
Hyung
Jun jaló las sábanas sobre su cabeza, deslizándose por la forma dormida de su
pareja.
—Bueno,
hola —dijo al medio-duro pene ubicado entre rizos oscuros—. Imaginaba
encontrarte aquí.
Llegando
a más, Hyung Jun llevó el pene de Jung Min a su boca y le dio una pequeño
lamida.
—Mmm
—gimió—. Qué gran cosa para despertar. —Se movió un poco más, haciendo todo lo
posible para no despertar a Jung Min. Ahora se colocó entre los musculosos
muslos del hombre.
Lamió
el pene medio-duro de nuevo, Hyung Jun sabía que esta iba a ser su única oportunidad
de tener el pene de Jung Min en su boca sin ahogarse con la carne. Así que lo
hizo. Chupó el pene en su boca y todo el camino hasta la parte posterior de la
garganta.
Los
muslos de Jung Min se movieron un poco, como si estuviera inquieto, y luego su
pareja se quedó quieto. Hyung Jun esperó con el pene de su pareja en la boca,
con la esperanza de tener un poco más de práctica antes de que se despertara.
Cuándo
Jung Min no se movió de nuevo, Hyung Jun lamió la cabeza de pene y luego de
nuevo chupó el eje profundo hasta el fondo de su garganta.
El
pene de Jung Min comenzó a crecer... rápidamente.
—Realmente
espero que no pienses que seguiré dormido con esto.
Hyung
Jun lo había pensado, al menos parcialmente. «Tanto como para practicar,
mientras Jung Min dormía». El hombre estaba completamente despierto,
mirando debajo de las sábanas. Sus ojos azules-grises clavados fijos en Hyung
Jun.
—Continúa
y termina lo que empezaste.
Abriéndose
más, Hyung Jun tomó el pene en su boca. Sólo que esta vez tuvo que luchar. Lo
que no esperaba era que Jung Min lo agarrara y lo girara. Chuparle el pene era
mucho más divertido cuando Hyung Jun estaba recibiendo también una mamada.
Masajeó
el delicado saco mientras movía su lengua por la rendija del pene de Jung Min y
fue recompensado por la tensión del cuerpo de su pareja. Jung Min gemía
alrededor del pene de Hyung Jun, las vibraciones hacían que sus bolas
hormigueaban.
Hyung
Jun gimió y se movió alrededor, tratando de chupar el pene de Jung Min mientras
jodía la boca de su pareja. La coordinación no iba tan bien. Él lo estaba
intentando. Lo hacía en realidad. Pero lo único que estaba haciendo sobre la
erección de su pareja era un lío baboso. Estaba demasiado ocupado tratando de
empujar su pene a la garganta de Jung Min.
Él
no era un multitarea en la cama.
A
Hyung Jun casi le dio un ataque cuando Jung Min se apartó.
—¿Por
qué te vas?
El
hombre le regaló una profunda risa mientras jalaba a Hyung Jun hacía él y luego
bajo su gran cuerpo.
—Porque
quiero joderte, mi dulce pequeño hombre.
«Oh.
Bueno, en ese caso...»
Hyung
Jun se arrodilló para alcanzar el lubricante. Justo cuando llegó al cajón, Jung
Min comenzó a lamerle el culo. Los ojos de Hyung Jun se cruzaron.
—Santa
mierda.
El
profundo estruendo de la risa se hizo sentir en su espalda. El hombre sabía
cómo excitar a Hyung Jun. Lamió un largo camino alrededor del fruncido agujero
de Hyung Jun, provocándolo, y Hyung Jun fue incapaz de moverse.
Un
electrizante estremecimiento lo recorrió cuando Jung Min empujó un dedo dentro
de su culo. Los hombros de Hyung Jun bajaron a la cama con una larga letanía de
chillidos, quejidos y gemidos que salían de su garganta. Todo su cuerpo se
estremeció cuando su pareja lo lamía y estiraba.
Parecía
imposible amar a Jung Min tanto como él lo hacía. Hyung Jun lo amaba tanto que
podía sentir un dolor en su pecho. Jung Min era su mundo, su todo, y Hyung Jun
se sentía seguro en los brazos de su pareja.
Lanzó
el lubricante mientras aún tenía una mínima coherencia. Jung Min estaba
haciendo un trabajo muy bueno robándole todo pensamiento.
—¿Estás
listo para mí, cariño? —Jung Min preguntó mientras sus dedos se deslizaban
dentro y fuera del culo de Hyung Jun, por lo que los malditos dedos de los pies
de Hyung Jun se curvaron.
—¡Dios,
sí! —Si estuviera más listo, se correría por toda la cama.
Jung
Min se arrodilló detrás de Hyung Jun y alineó su pene con el culo de Hyung Jun.
Se estremeció de nuevo, sus dedos se aferraron a la manta mientras se mordía el
labio inferior. Se sentía tan bien. Su pareja cubrió la espalda de Hyung
Jun y luego tomó en su mano los dedos de Hyung Jun.
—Amo
cómo se ven nuestras alianzas de boda juntas.
Mirando
hacia abajo, Hyung Jun vio lo que Jung Min quiso decir. La mano de su pareja
yacía en la parte superior de la suya, los dedos mucho más grandes del hombre,
pero la forma en que los anillos brillaban le recordó el hecho de que Jung Min
era suyo y el hombre no iba a ninguna parte.
—Te
amo mucho —dijo Hyung Jun con un nudo en la garganta—. Nunca pensé que iba a
ser tan feliz.
Jung
Min le dio un suave beso en el hombro a Hyung Jun y luego movió sus labios a su
oreja.
—Yo
también, cariño.
Su
pareja comenzó a moverse, y Hyung Jun sintió como si una tormenta eléctrica
recorriera su sangre. Sus colmillos se alargaron mientras se empujaba hacía el
pene de su pareja. Parecía que no era capaz de conseguir suficiente de Jung Min.
—¿Quieres
morderme, verdad? —Jung Min bromeó—. ¿Quieres hundir los colmillos en el
hombro?
Hyung
Jun gimió.
—Sí.
—Era una necesidad que tenía sus dientes doloridos. Su lobo quería reclamar a Jung
Min, marcar una vez más al hombre como suyo.
Hyung
Jun giró la cabeza hacia atrás y aulló mientras Jung Min entraba en su culo.
—Entonces
necesito girarte. —Jung Min se retiró, y Hyung Jun estaba malditamente cerca de
morder al hombre solo por quitarle su placer. Pero Jung Min fue rápido. Había
girado a Hyung Jun y extendido sus caderas, y luego hundió su pene profundamente
de nuevo en su culo. —Adelante, muérdeme.
Hyung
Jun hundió sus colmillos en el hombro de Jung Min, sintiendo que sus ojos
cambiaban a lobo. Jung Min gritó, sus dedos agarrando las caderas de Hyung Jun
mientras se empujaba fuerte y su caliente semilla llenaba a Hyung Jun cuando se
corrió.
Jung
Min tomó el pene de Hyung Jun, siseando cuando Hyung Jun lo mordió con más
fuerza, su lobo advirtiéndole a Jung Min que no se separara. Pero el hombre no
se iba a separar. Acarició el pene de Hyung Jun con movimientos rápidos, Jung
Min consiguió que Hyung Jun se corriera echando la cabeza hacia atrás y
gritando su orgasmo.
—Eso
es, cariño. Dime lo bien que te hago sentir.
Hyung
Jun se estremeció y se retorció en los brazos de su pareja, y Jung Min se
aferró a él, asegurándose de que Hyung Jun no se cayera.
—Dios,
eres hermoso cuando te corres.
—G…
gracias —Hyung Jun jadeó y luego giró la cabeza hacia la puerta—. Alguien está
aquí.
Jung
Min se retiró de Hyung Jun y rápidamente tomó sus jeans. Hyung Jun hizo lo
mismo. Nadie debería estar aquí. Nadie que Hyung Jun conociera.
Agarró
su camisa y se limpió el semen de su abdomen, y luego le lanzó la camisa a Jung
Min para que se quitara la pegajosa masa de la mano. Hyung Jun se asomó por la
ventana y vio a Jaejoong salir de la camioneta. Hyun Joong estaba con él.
«¿Qué
hacen aquí?»
—Son
Jaejoong y Hyun Joong — dijo Hyung Jun a Jung Min antes de abrir la puerta
principal.
Jaejoong
se acercó al porche, con los ojos recorriendo el desnudo pecho de Hyung Jun.
—¿Llegamos
en un mal momento?
Hyun
Joong se rio.
Hyung
Jun se sonrojó.
—¿Qué
sucede?
—Nos
dirigimos a buscar algunos problemas —dijo Jaejoong en un tono bajo para que Jung
Min no pudiera oírlo—. ¿Vienes?
Hyung
Jun se giró para ver a su pareja, que los estaba mirando, pero podía ver la
ligera sonrisa en sus labios. Hyung Jun nunca tuvo a nadie con quien pasar el
rato antes. Siempre temía que Hang Soo lo avergonzara.
Girándose,
Hyung Jun sonrió.
—¡Vamos!
SS501
Continuará...

1 Comentarios
Te felicito Jun, has dado un gran paso!!... WOW JUNG MIN, SOLO, WOW, en serio es humano??... a eso me refería Min Ho, ese es el castigo que Hang Soo merece… que forma tan sexy y ardiente de despertar y hacer el amor… noooo, chicos no corrompan al baby!!!... AME LEER A MIS VERDOSOS!!!. GRACIAS!!!!
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