Hong
Ki se inclinó en silencio contra el marco de la puerta del puente y vio a Kyu
Jong frotar su mano a la parte posterior de su cuello.
Estaban
todavÃa viajando por el espacio desconocido y la tensión empezaba a llegar a
todo el mundo. Personalmente, Hong Ki pensaba que su pareja podrÃa tener la
parte más difÃcil. Kyu Jong tenÃa que estar de servicio casi todo el tiempo. Él
era el piloto. Sin él, podrÃan caer libremente por el espacio y terminar colisionando
en algo o tener un aterrizaje accidentado en un planeta desconocido.
Hong
Ki se apartó de la puerta y se acercó para estar de pie detrás del león. Alejó
la mano de su compañero y comenzó a amasar sus dedos en los fuertemente
enrollados músculos de los hombros y cuello de Kyu Jong.
—Maldita
sea, bebé —se quejó Kyu Jong cuando su cabeza cayó sobre el pecho—, eso se
siente maravilloso.
—Trabajas
muy duro, —murmuró Hong Ki mientras masajeaba la piel suave de Kyu Jong—.
Tienes que relajarte más.
—No
te preocupes, voy a descansar tan pronto como encontremos un lugar para
instalar los pies durante un rato.
—¿No
puede alguien más pilotear la nave? —Hong Ki se mordió el labio durante un
momento, mientras consideraba los méritos de hablar sobre los pensamientos en
su cabeza—. Se puede poner la nave en piloto automático y tomar una pequeña
siesta. Puedo estar al tanto mientras duermes. Te despertarÃa en el momento en
que viera algo. Te lo prometo.
Kyu
Jong inclinó la cabeza hacia atrás y miró a Hong Ki. ReconocÃa que no era
mucho. Sin embargo, pusieron sus rostros a pocos centÃmetros de distancia.
—Estoy
bien, Kiki.
—Puedes
tratar y decir chorradas a alguien más, —gruñó Hong Ki en voz baja— pero no me
mientas.
Kyu
Jong se rió, haciendo que los hombros de su león se movieran bajo sus manos. Hong
Ki gritó cuando fue agarrado de repente y sentado en el regazo.
—Te
lo juro, estoy bien. SÃ, estoy un poco cansado, pero también lo están todos los
demás. Si realmente necesitara ser relevado, lo pediré.
Hong
Ki no estaba seguro de cuánto de eso creÃa... no porque pensara que Kyu Jong
estuviera mintiendo, sino porque sabÃa que el equipo de la Green Pea harÃa lo
que fuera necesario para mantener a todos y cada uno de ellos a salvo, Hong Ki
incluido.
Apoyó
la cabeza contra el pecho de Kyu y observó la video-pantalla con su pareja. Si
bien era una imagen generada por computadora lo que estaba delante de ellos,
todavÃa se hacÃa una hermosa vista.
Varios
planetas de distintos tamaños y colores se podÃan ver fuera en la distancia.
Era una nebulosa de rosas y púrpuras ondeando entre un par de ellos,
haciéndoles parecer surrealista.
—¿Realmente
crees que vamos a encontrar un lugar para aterrizar? —preguntó en voz baja,
mientras disfrutaba allà sentado tranquilamente con su pareja.
La
mano de Kyu Jong corrÃa arriba y abajo de nuevo por la espalda de Hong Ki y
luego cambió a un patrón circular.
—Claro
que lo haremos. Sólo tenemos que encontrar el correcto.
Hong
Ki señaló la pantalla.
—¿Y
qué hay de ese azul?
Kyu
Jong se inclinó hacia adelante por un momento, su gran brazo alrededor de Hong
Ki para detenerle de que cayera del regazo de su compañero cuando apuñaló
varios botones antes de sacudir la cabeza.
—Lo
siento, ese planeta no tiene atmósfera que podamos respirar.
—¿El
marrón, entonces?
Kyu
Jong tecleó un par de botones más y luego, se echó a reÃr.
—Sólo
si quieres un bonito bronceado. La temperatura de la superficie es de aproximadamente
300 grados.
—¡Eso
derretirÃa mi helado de crema!
—Una
consideración muy importante al elegir un planeta para aterrizar. —se rio entre
dientes mientras su mano volvÃa a calmar la espalda de Hong Ki.
—Era
un buen helado de crema, —dijo Hong Ki—. Con sabor a plátano.
—Entonces,
definitivamente es algo que deberÃamos tener en cuenta.
Hong
Ki sabÃa que Kyu estaba bromeando con él, pero se sentÃa bien. PodÃa sentir la
tensión inundando el cuerpo del león, mientras miraban un planeta tras otro.
Incluso si rechazaba dejar el timón, la serenidad del momento les envolvÃa a
ambos, ayudando a su compañero a relajarse.
Los
dedos de Hong Ki jugaban con la camisa de Kyu Jong mientras éste observaba las
galaxias pasar por ellos. Era un marco bastante hermoso.
Siempre
habÃa tenido visiones de un entorno romántico cuando encontrara a su pareja,
pero Hong Ki nunca le dirÃa eso a nadie.
Inclinó
la cabeza hacia atrás para ver los ojos de Kyu Jong medio cerrados, con la
mirada perdida hacia lo desconocido. Hong Ki tuvo una respiración profunda,
fortaleciendo sus nervios antes de que se inclinara arriba y rozara sus labios
a través de los de su pareja. Era un beso fugaz, pero su cuerpo respondió de
inmediato a la sensación de la piel suave debajo de sus labios.
—¿Kiki?
—Kyu Jong corrió la mano por la parte posterior del pelo de Hong Ki,
acercándole mientras la besaba cada ojo y luego recapturaba los labios de Hong
Ki en un adecuado beso.
Con
el tamaño de su compañero, Hong Ki habrÃa pensado que Kyu Jong serÃa
apresurado, áspero. Lo que él no esperaba era el beso lento, adictivo que hizo
que su cabeza perdiera el sentido.
Hong
Ki se sentó a un lado en el regazo de Kyu Jong, jadeando, cuando el león se
apartó. QuerÃa más.
—Eso
era mejor que un helado. —se lamió los labios mientras miraba los húmedos labios
hinchados de su pareja, preguntándose si podÃa obtener otra muestra.
—Me
alegro de que creas que sÃ, —dijo Kyu Jong, cuando sus ojos brillaban en la
posición más baja.
Apartó
el pelo de los ojos de Hong Ki y le sonrió. Dioses, era un hombre sexy. Hong Ki
querÃa más. Buen Dios, querÃa más. Pero no podÃa, asà que no servÃa tentar al
destino. Pero un beso más no hacÃa daño. Esperaba que no pudiera. Hong Ki se
volvió hasta que se sentó a horcajadas en el regazo de Kyu Jong, ahuecando la
cara del león, mientras sus labios se chocaron con los de él.
Kyu
Jong gimió cuando sus brazos se apretaron alrededor del cuerpo de Hong Ki,
tirando de él aún más cerca, cuando se abrió permitiendo que su lengua se
sumergiera en él y lo llevara lejos.
La
lengua de su pareja jugó por encima de sus dientes y luego se adentró en él,
deslizándose a través de su mano, cuando Kyu Jong se movió más abajo. Hong Ki
se apartó, respirando con dificultad mientras trataba de conseguir poner sus
desenfrenadas hormonas de nuevo bajo control.
—No
puedo. —No querÃa estar en cualquier lugar, sino en el regazo de Kyu Jong cuando
el dolor se coló en los ojos de su pareja.
Kyu
jadeó por un segundo, pareciendo como si él también estuviera frenando sus
hormonas fuera de control.
—¿Me
dejarás saber cuándo estés listo?
Lo
que hizo a Hong Ki sentir peor, fue cuando Kyu Jong corrió un nudillo abajo por
su cara, sonriéndole. ¿Por qué su compañero tenÃa que ser tan condenadamente
comprensivo? Sólo hacÃa que se sintiera como escoria.
—Estoy
preparado, pero hay algo que debes saber. Soy Paktilliano.
Kyu
Jong se rio entre dientes mientras abrazaba a Hong Ki.
—Soy
consciente de quién eres.
Hong
Ki negó con la cabeza, tratando de conseguir que la nube de lujuria se
disipara. Esto no estaba funcionando tan bien.
—No,
no lo entiendes.
—Entonces
explÃcamelo.
Hong
Ki suspiró mientras se retiraba, mirando arriba hacia los hermosos ojos de su
león.
—Hay
una costumbre que seguimos religiosamente. Si no lo hacemos de vuelta a Paktil,
nunca podremos llegar a ser pareja.
—¿Qué?
No entiendo, —dijo Kyu Jong mientras buscaba los ojos de Hong Ki—. El reclamo
es una cosa Ãntima, pero no requiere que estemos en un lugar determinado para
completarla.
Hong
Ki deseaba que fuera asà de simple. Su madre lo matarÃa si dejara de lado las
tradiciones de su pueblo. Tanto como querÃa que Kyu Jong le reclamara -y él
querÃa que le jodiera en el timón de mando desesperadamente- no podÃa dejar de
lado la tradición sólo porque estaba caliente... y dioses, estaba tan condenadamente
caliente.
—TodavÃa
no estás entendiendo lo que estoy tratando de decir. La tradición de Paktillian
dicta que llevemos a cabo la ceremonia de mi pueblo antes de que el
acoplamiento pueda tener lugar.
PodÃa
ver la confusión en los ojos de su león, y deseaba poder explicar mejor las
cosas. Estaba tratando, pero para una persona que no fuera de su raza, era
difÃcil de entender.
—Pero
Dong Hae vino de Paktil y no tuvo que realizar un ritual cuando se acopló a Hyuk
Jae. —Kyu Jong intentó defender su punto, pero Hong Ki podÃa ver que todavÃa no
lo estaba consiguiendo.
—Las
casas en Paktil son de muchas especies. Dong Hae no es un verdadero
Paktilliano. Sólo creció allÃ. ¿Ves mis ojos? —Hong Ki bajó la piel justo
debajo de los ojos y se acercó—. Esa es una señal de un verdadero Paktilliano.
—Estoy
tratando de seguirte, Kiki. Realmente lo estoy, pero estoy perdido como el
infierno. —PodÃa ver la frustración en los ojos de Kyu y sentir la tensión
regresar.
Esto
no era lo que se habÃa propuesto hacer. Todo lo que querÃa era un simple beso.
Pero simple no era lo que habÃa resultado ser. Hong Ki suspiró cuando puso su
cabeza sobre el pecho de Kyu, preguntándose si podrÃa explicar esto
correctamente sin que su pareja se enfadara con él. Hong Ki no querÃa que Kyu
Jong se enfadara con él.
—Sólo
dime lo que tenemos que hacer. —La voz de Kyu Jong retumbó en el pecho mientras
hablaba—. Sea lo que sea, lo haremos.
Hong
Ki se echó hacia atrás, mirando a su pareja con sorpresa.
—¿En
serio?
El
león asintió cuando se inclinó y besó a Hong Ki en la punta de la nariz.
—De
verdad.
—Bueno,
la costumbre dice que no podemos reclamarnos mutuamente hasta que realicemos
los rituales de mi pueblo, asà que nada de sexo. —Hong Ki lamió sus labios
cuando sus ojos se posaron en la boca de Kyu Jong—. No dice nada de no hacer
otras cosas.
Kyu
Jong gruñó mientras pasó la lengua por el labio inferior de Hong Ki.
—¿Qué
tienes en mente?
—Mamadas
y pajas son aceptables, creo yo. —Seguro que esperaba que fueran porque iba a
fundirse en el suelo, si no lo eran.
—¿Y
esperaste tanto tiempo para decirme esto, a causa de qué? — Kyu preguntó
mientras mordisqueaba su camino alrededor del cuello de Hong Ki, provocando el
lóbulo de la oreja con sus labios calientes.
—No
estoy s-seguro. Sin embargo, recuérdame patear mi culo más tarde por hacernos a
ambos esperar, —se quejó cuando los labios de Kyu Jong siguieron haciendo que
su cerebro funcionara mal.
Hong
Ki se quedó sin aliento cuando Kyu Jong jugueteaba entre ellos, su mano
desabrochando los pantalones y liberando su pene. Lo levantó y lo hizo girar,
mostrando a Hong Ki la galaxia cuando la mano comenzó a acariciarlo.
—¿DeberÃamos
estar haciendo esto aquÃ?
—PodrÃamos
ir a otro lado, —dijo Kyu cuando mordisqueó su oreja —. Pero creo que la vista
vale la pena quedarnos justo donde estamos.
La
cabeza de Hong Ki cayó hacia atrás cuando el pulgar de Kyu Jong acarició la
cabeza de su pene, corriendo un rÃo de pre-semen que se escapaba.
—AquÃ
mismo es bueno.
Hong
Ki gemÃa mientras Kyu aceleraba su ritmo. La espalda de Hong Ki se arqueó
cuando su pareja lo llevó a un nivel más alto, haciéndolo querer rogar que lo
follaran. SabÃa que era peligroso hacer el tonto, sobre todo dado que no podÃan
tener sexo, pero habÃa ido demasiado lejos para parar a su compañero y su mano
maestra.
Los
dedos de Hong Ki se curvaron en el mando, mientras gritaba, cuerdas de semilla
erupcionando de su pene. Se dejó caer hacia atrás, sintiéndose saciado y con
sueño. Dioses, necesitaba eso.
Dio
un rápido vistazo alrededor de Kyu Jong para asegurarse de que nadie más habÃa
venido al puente antes de girarse y caer de rodillas, encajado en el vértice de
las piernas. Alcanzó a liberar los pantalones de Kyu Jong cuando dos manos
rodearon sus muñecas, deteniéndole con eficacia.
—No
tienes que hacerlo, —dijo Kyu Jong.
Hong
Ki podÃa ver el control que Kyu Jong estaba utilizando y sabÃa que no habÃa
manera de que fuera a dejarlo colgado.
—Yo
quiero.
El
león lo estudió por un momento antes de soltar las muñecas, dandole una ligera
inclinación de cabeza. Hong Ki no estaba tan seguro de su compromiso una vez
que liberó el pene. La piruleta era enorme.
Hong
Ki intentó envolver su mano alrededor de él, pero sus dedos ni siquiera se
encontraron. Miró a su compañero antes de inclinarse hacia adelante y lamer el
lÃquido pre-seminal de la cabeza en forma de hongo.
—Sabe
mejor que el helado, —bromeó antes de envolver sus labios alrededor de la
cabeza.
—Oh,
infierno, —exclamó Kyu Jong cuando puso todo lo que pudo en su boca.
QuerÃa
dar a Kyu Jong tanto placer, sabÃa que chupar el pene era una hazaña que iba a
dominar. Chupó con fuerza al llegar cuando llegó con una mano por debajo y tiró
de las bolas. Su compañero se quejó, y sus caderas se engancharon cuando Hong
Ki succionaba hasta la parte posterior de la garganta.
Quedó
amordazado y salió hacia atrás, tomando una respiración profunda antes de
intentar de nuevo. No era un profesional por supuesto y Kyu Jong inclinaba la
balanza del lado descomunal de las cosas.
—Estoy
a punto de llegar, —advirtió Kyu cuando selló sus labios alrededor del pene de
su pareja, una vez más.
Respiró
por la nariz cuando hizo todo lo posible para tragar hasta la última gota que
salpicó a través de su lengua. Hong Ki robó un vistazo a Kyu Jong mientras
bebÃa la semilla de su pareja.
—Diablos.
—Exhaló Kyu Jong, su respiración llegando a ser desigual, cuando se dejó caer
atrás en su silla. Hong Ki lamió antes de retirarse.
—Sabes
mejor que el pastel de frutas. —Se rio.
Hong
Ki se agachó cuando oyó la puerta del puente abrirse con un chirrido. Mierda.
Si quienquiera que fuese sólo hubiera esperado dos minutos más. Miró alrededor
de Kyu Jong para ver a Jung Min mirándole.
—Yo...
eh... —Jung Min balbuceó entonces rápidamente se apartó y salió del puente.
Hong
Ki empezó a reÃr cuando metió el pene ablandado de su pareja de nuevo en los
pantalones.
—Genial,
ahora sólo soy un tipo que da mamadas en el puente.
*****
Kyu
Jong entró en el comedor sintiéndose ligero en sus pies. No estaba seguro que
entendiera lo que su pareja estaba hablando hasta que fueran los rituales y las
ceremonias, pero la mamada hizo mucho por aliviar su tensión.
—Buenos
dÃas, hombres. —Sonrió a las otras parejas mientras se paseaba por la cocina.
Kyu
Jong estaba decidido a encontrar otro recipiente de helado con sabor a plátano
para su pareja. Kiki se merecÃa una recompensa después de la noche pasada.
Puede que no haya sido el sexo per se, pero tomarÃa lo que pudiera conseguir.
Echó
a andar más allá de Dong Hae en la cocina y fue directamente a la despensa para
comenzar a buscar un poco de helado con sabor a plátano. Le llevó varios
minutos buscar a través del almacenamiento en frÃo. En el momento en que
encontró el obsequio que estaba buscando, el suelo estaba lleno de envases y
cajas de alimentos congelados.
—¿Puedo
ayudarte a encontrar algo? —preguntó Dong Hae desde la puerta.
—No.
—sostuvo el helado de crema de plátano—. He encontrado justo lo que estaba
buscando.
—Entonces,
¿piensas que podrÃas poner la parte de atrás de la unidad de almacenamiento en
orden? Hyung Joon querrá mi cabeza si entra y ve todo este lÃo.
Kyu
Jong se echó a reÃr mientras asentÃa.
—Pondré
todo de nuevo tal y como lo encontré, lo prometo.
Dong
Hae frunció el ceño, como si no acabara de creer a Kyu Jong, pero dio media
vuelta y salió de la despensa de todos modos. Kyu se echó a reÃr cuando negó y
comenzó a poner todo de nuevo de la forma en que lo habÃa encontrado, en su
mayorÃa. No estaba seguro de que pusiera todo de nuevo tal y como lo habÃa
encontrado, pero estaba todo de nuevo. Y tenÃa su recipiente de crema helada de
plátano... lo más importante.
SostenÃa
el recipiente contra su pecho como un preciado tesoro cuando salió de la
cocina. Vio a Hong Ki sentado a la mesa con los otros miembros de la
tripulación en el momento en que entró en el comedor.
Estaba
bastante seguro de que su sonrisa estalló en su cara. Rápidamente se acercó y
se sentó junto a Hong Ki y dejó caer el recipiente de helado frente a él.
—Encontré
algo para ti.
Kyu
Jong estaba casi seguro de que el rostro de Hong Ki se sonrojó, pero el hombre
bajó la cabeza demasiado rápido para estar seguro. Kyu sonrió y chocó contra Hong
Ki antes de levantar la vista a los demás, sentados alrededor de la mesa.
—Hong
Ki y yo pudimos descartar algunos de los planetas en este sistema como sitios
posibles de aterrizaje. Uno de ellos era demasiado caliente y el otro tenÃa una
atmósfera que no era sostenible para nosotros. Vamos a seguir buscando, pero
este sistema parece bastante escaso hasta el momento.
—Encontraremos
algo, —dijo Jung Min antes de llevar un trozo de fruta a la boca.
—Será
mejor. —Hyung Joon arqueó una ceja a Jung Min—. Comes como un caballo.
Jung
Min masticó por un momento y luego sonrió a Hyung Joon.
—Bueno
también cuelgo como un caballo, ¿eh?
Kyu
Jong se echó a reÃr ante la broma cuando hizo estallar la tapa de la crema
helada y se la entregó a su compañero con una cuchara.
—Hinca
el diente, Kiki. —Guiñó el ojo a su compañero, mientras agarraba la otra cuchara.
Se sentaron juntos comiendo la crema helada mientras la tripulación llevaba sus
conversaciones.
Kyu
Jong empezó a imaginar otras cosas que Hong Ki y él podrÃan hacer sin tener
sexo real, y su estado de ánimo llegó a ser optimista.
—Tuve
un problema con algunas coordenadas. Me preguntaba si ¿podrÃas ayudarme?—le
preguntó a su pareja.
—Yo
puedo ayudar, —se ofreció Eli.
No
habÃa forma de que Eli pudiera ayudar con lo que tenÃa en mente. La única
persona capaz de eso, estaba lamiendo la crema helada fuera de la cuchara como
un profesional. Kyu Jong contuvo el gemido al ver a su compañero abusar de la
cuchara. Recordaba muy bien cómo esa lengua se habÃa sentido en su pene, y era,
ahora, oficialmente adicto al pequeño apéndice rosa.
—Es
algo que necesito que Hong Ki me ayude.
—¿Eh?
—Hong Ki miró a Kyu Jong debajo de sus pestañas negras medianoche, la crema
helada se arrastraba por el labio superior.
Kyu
Jong lamió su labio inferior, luchando contra el impulso de inclinarse hacia
adelante y retirar el obsequio con sabor a plátano con la lengua. Los ojos de Kyu
siguieron cada movimiento que Hong Ki hizo cuando su cuerpo ansiaba tocar a su
pareja.
—Coordenadas,
—logró murmurar mientras observaba a Hong Ki lamer el obsequio de sus labios.
Su
pene latÃa en sus pantalones deseando liberarse y sentir esos labios suculentos
envueltos alrededor de su cuerpo dolorido.
—No
veo por qué necesitas mi ayuda. Es realmente fácil... —Una conocedora mirada,
finalmente cruzó la cara de su pareja cuando éste arrojó la cuchara sobre la
mesa—. Coordenadas. Correcto. Esas cosas pueden ser muy difÃciles.
Kyu
Jong se puso de pie, haciendo todo lo posible para no correr hacia la puerta.
Caminaba tan casualmente como pudo con su pareja siguiéndole de cerca. Una vez
que alcanzaron el pasillo, levantaron el campamento y corrieron hasta su cuarto
compartido.
Hong
Ki se echó a reÃr cuando Kyu lo introdujo en la primera habitación, rasgando
sus pantalones mientras él hacÃa lo mismo.
—¿Qué
tienes en mente?
Kyu
Jong no podÃa pensar en estos momentos. No querÃa pensar ahora. Cogió a su
compañero y lo arrojó sobre la cama.
—Podemos
hacerlo el uno al otro.
El
león se quitó las botas y luego liberó sus pantalones. Saltó sobre la cama y
luego enterró su cara en las bolas de su compañero, inhalando profundamente. Su
lengua salió como una flecha, cuando Hong Ki envolvió sus dedos alrededor de su
pene.
—¿Te
pone siempre asà de cachondo el helado con sabor a plátano?—Hong Ki preguntó
antes de engullir su pene.
—Oh,
rayos, —gritó Kyu Jong—. Cualquier cosa que hagas me pone caliente. —arrojó la
charla por la puerta mientras chupaba a su compañero abajo en su garganta.
No
estaba seguro de lo que esperaba, pero el sabor de Hong Ki dejó sus sentidos
tambaleándose. No parecÃa poder conseguir bastante. Luchó desesperadamente por
detener el descenso de sus caninos. Su león rugió para liberarse y reclamar a
su pareja, pero Kyu Jong logró mantener a raya a su bestia.
Se
tumbaron el uno al lado del otro, tratando de comerse vivos mutuamente. Kyu
Jong pronto rodó por la espalda, tirando de su compañero encima de él. Agarró
las caderas de Hong Ki mientras tiraba y luego empujaba, simulando con la boca
lo que querÃa hacer con su pene.
Sus
dedos jugueteaban sobre el agujero de su pareja, pero resistió el impulso de
adentrarse en él. Fue duro, jodidamente duro, pero se mantuvo fiel a su palabra
y no permitió que sus dedos se hundieran en la Ãntima entrada de su pareja. Kiki
se tumbó sobre él dándole tanto placer que no estaba seguro de cuánto tiempo
más podrÃa resistir.
Kyu
Jong chupaba hasta la parte posterior de la garganta y más allá cuando se
corrió en la boca de su pareja. Hong Ki dio unos empujes más antes de seguirlo hasta
el borde, alimentándolo con su semilla cuando Kyu Jong con gusto tomaba hasta
la última gota. A Kyu le faltaba el aire en el momento en que Hong Ki rodó libre,
jadeando a su lado.
—Creo
que hemos encontrado las coordenadas que estábamos buscando. —Hong Ki jadeaba
mientras lanzaba un brazo sobre los ojos.
Kyu
Jong se echó a reÃr mientras asentÃa, demasiado cansado para hablar. Sólo
querÃa disfrutar por todo lo que era su compañero.
Salieron
disparados, mirándose el uno al otro por un momento cuando sonó la alarma en
toda la nave.
—¡Mierda!
—Dijeron al unÃsono mientras trataban de vestirse. El león o estaba seguro de
lo que estaba pasando, pero la alarma no era una buena señal.
5 Comentarios
*-* Por fin algo de Kyuki *Q* y que manera de ponerlo *.* jajajajaj ellos bien agusto y la nave .. bien gracias jajajaja xD ya quiero saber que pasara en el siguiente c: !!
ResponderBorrarChamfle! se emocionaron mucho y se olvidaron de la nave, lo dicho estos chicos salen de guatemala para guatepeor, primero los escanean, luego los persiguen, se vna de cabeza en un agujero de gusano, los tratan de retener en un planeta que no aparece en los mapas intergalacticos, y ahora suenan las alarmas, cuando estan en salendo de la nebulosa se la lujuria el piloto y su mano derecha con su sexy y tentador apendice rosa, Aigo me sostengo en lo dicho necesitan un bañito en la playa a ver si se sacan la mala suerte :)
ResponderBorrarAbuuuuu Eli sigue sin compañero :(
Gracias por actualizar, nos leemos :)
Jo............el KyuKi es la onda
ResponderBorrarSe traen ganas pero quieren hacer las cosas tradicionales,pero Hongki bien que encontro una forma de apaciguar esas ganas,claro,como eso esta "permitido" pero no el sexo,es una forma de liberarse y hacer menos la tension sexual de el y jong hahahahahaha
Por donde andan estos locos? a donde fueron a dar?
Awwwww
ResponderBorrarAdoro la relación que tienen Hong Ki y Kyu *-* Son tan lindos. Además que ya encontraron una forma de no romper las tradiciones y ser felices xDDDD
Y como ya leà el siguiente capÃtulo, comentaré aquél xDDD
Gracias por subirlo *-*
Lo que un inocente pero a la vez necesario beso provoca… una verdadera confusión en Kyu, sobre los rituales de la ceremonia previos e importantes previos al reclamo de pareja, según la tradición Paktil… pero lejos de tirar la toalla, Kyu usando su consabida comprensión, decido dejar todo en manos de KiKi… en serio KiKi, que da ganas de patearte el trasero… tanto sufrimiento para nada… si habÃan alternativas para bajar la tensión sexual entre los dos… por qué carajo las olvidaste?? … si esa silla hablara… jajaja… por un momento creà que Eli iba a frustrar los planes de Kyu y si bien al principio Hong Ki no captaba la indirecta bien directa… bastó una mirada de Kyu para que KiKi le ayudara a buscar las coordenadas y vaya que las encontraron… lástima que la condenada alarma les interrumpiera el descanso post placer… y ahora que pasará?
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