Ellos
rodearon la esquina y volaron hacia la recámara de Ha Jin, cerrando la puerta
con llave.
—Eso
fue divertido. —Dong Hae cayó al suelo riéndose.
Ha
Jin se reía graciosamente junto a él.
—¿Viste
su cara?
—Invaluable.
No podemos evitar que no encontrara divertido tener mayonesa en su pastel en
lugar de crema —se carcajeó más fuerte.
—Esa
fue buena travesura —Ha Jin agregó—. Hey, ¿Quién tomó libro?
—¿Qué
libro?— Dong Hae se levantó del piso.
Ha
Jin trató de recordar dónde había dejado su libro. No estaba en la cama donde
él recordaba que lo había dejado.
—Mi
libro, lo dejé en la cama.
—Yo
te ayudo a buscarlo.
Buscaron
por todo el cuarto y no lo encontraron por ningún lado. Quizás lo llevó al
estudio.
—Lo
dejé aquí —Ha Jin señaló la mesita de noche.
—¿Se
lo prestaste a alguien?— Dong Hae preguntó mientras buscaba debajo de la cama.
Ha
Jin se levantó del suelo y levantó los brazos.
—¿Quién
puede leer?
—Buen
punto.
Solo
porque no recordaba haber sacado el libro no significaba que no lo hubiera
hecho. Ha Jin a menudo hacía cosas sin pensar, solo penaba en eso después, algunas
veces demasiado tarde cuando su trasero ya estaba en problemas.
Abrió
el cajón de la cómoda y sacaba la ropa, alguna cayó al suelo mientras buscaba
el precioso libro que Jae Hyung le había dado. Se rascó la cabeza. Ha Jin se
giró y vio el lio en el suelo, esperando haber pasado algo.
—No
levantaré esto —Dong Hae señaló el lio.
No
había nada, solo jeans y ropa interior.
Se
puso en cuatro patas mientras buscaba bajo la mesa de noche. ¡Nada del maldito
libro! Ha Jin se frustró, ya no había dónde buscar.
—Mi
estúpida suerte, no encuentro libro —le dijo a Dong Hae bufando.
Sus
pensamientos vagaron a Japón y a su vida ahí mientras buscaba en su armario,
lanzando todo fuera de los anaqueles.
Su
primo Heecheol lo había rescatado más veces de las que podía contar. Él siempre
confiaba en lo que la gente le decía y los seguía ciegamente. Nueve de diez
veces terminaba arrepintiéndose. Ha Jin no podía evitarlo. La gente debería de
ser honesta como él. Quizás porque él estaba tan desesperado por tener amigos
saltaba al primer signo antes de que realmente pensara en eso. La gente en
Japón nunca realmente quería ser su amigo. Ellos querían aprovecharse del
ingenuo Ha Jin, del confiado, del que se veía como chica.
Ha
Jin sabía eso, aun así él seguía confiando en la gente, esperando que uno de
esos bravucones quisiera ser su amigo. Él deseaba que alguno de ellos se
sintiera mal por lo que le hacían y lo vieran como algo más que un blanco
fácil.
Nadie
lo había hecho. Ellos lo trataban como a un tipo que ellos podían empujar, del
que podrían reírse y burlarse. Algunos incluso lo habían tirado al suelo. Eso
enojaba a Ha Jin. Solo porque ellos decían que él era diferente no tenían
derecho a tratarlo de esa manera.
—Podemos
buscar abajo —Dong Hae sugirió.
—Esperamos
Hyeong Kon irse. —Ha Jin entreabrió la puerta y se asomó. El pasillo estaba
vacío así que Dong Hae y él dejaron el cuarto.
Ha
Jin se sostenía del barandal mientras bajaba las escaleras, pensando en sus
nuevos amigos. Él podía confiar en ellos. Ellos hacían que sintiera que
pertenecía. Su amigo favorito era Dong Hae, claro. Ellos pensaban igual,
simple.
Dong
Hae era un humano emparejado con un lobo guerrero llamado Hyuk Jae. Ahora, Hyuk
Jae era un hombre atemorizante. Parecía que podría quebrar tus huesos solo con
la mirada, y eso es por lo que a Ha Jin le agradaba.
—¿Has
visto mi libro?— le preguntó a Jae Joong quien se dirigía al estudio, la cueva.
—Lo
siento, amigo.
Ha
Jin y Dong Hae llegaron al estudio con Jae Joong. Empezó a pensar en Heecheol.
Recordó
cómo él y su primo, Heecheol, habían sido tomados en las calles de Japón y
metidos en una caja. Heecheol decía que era una caja de carga. Ellos fueron
traídos a Seúl donde un grande y feo hombre trató de venderlos.
Heecheol
escapó con Ha Jin, y terminaron aquí. Él tuvo nostalgia de su casa por un
tiempo. Todo era diferente y extraño a como era donde él creció. Aun batallaba
para comunicarse con la gente que vivía en esa gran casa.
—Toda
la gente, alto —Ha Jin los señaló. Yi Bo, Jae Joong, Jae Hyung, y Hyun Joong se
congelaron, nadie movía ni un dedo.
Ha
Jin rodó los ojos, los hombres aquí siempre bromeaban.
—Necesito
encontrar libro.
—¿Deberías
buscar en la biblioteca?— Hyun Joong se reía.
—No,
alguien lo tomó de mí. —Ha Jin entrecerró los ojos ante el alborotador del
grupo.
—Bien.
—Hyun Joong levantó las manos y todos empezaron a buscar por el estudio.
—Hey,
encontré unos chicles. —Yi Bo levantó el paquete.
—Yo
encontré una moneda y…eww. —Jae Joong dejó caer lo que fuera que hubiera
encontrado y eso golpeó el suelo.
Ha
Jin arrugó la nariz. Eso era peludo y negro. Asco.
Cuando
la búsqueda terminó sin resultados—aparte de monedas y dulces—Ha Jin cerró las
manos en un puño con frustración.
Los
otros hombres se fueron, pero Ha Jin siguió buscando, perdido de nuevo en sus pensamientos.
Una
de las parejas, Jae Hyung, había sugerido que Heecheol les enseñara a todos
japonés. Eso ayudó mucho, pero él aún tenía en ocasiones problemas para
entenderlos.
Ha
Jin estaba tan absorto en sus pensamientos que ni siquiera notó que su amigo TOP
estaba jugando billar con otro lobo de nombre Hyung Sik. Él sabía que todos los
grandes hombres eran lobos, los pequeños sus parejas. Realmente no entendía qué
era una pareja.
Heecheol
trató una y otra vez de explicarle. Sabía que significaba que la gente que era
pareja eran novios. Nadie más podría tenerlos. Ha Jin también sabía que eso
significaba que ellos se besaban y se tocaban mucho el uno al otro. Eso era
todo lo que sabía acerca del tema de las parejas.
—Hey,
amigo, ¿qué sucede?
Ha
Jin le sonrió a TOP.
—Perdí
mi libro. —Ha Jin buscó entre los sofás y detrás del bar de nuevo.
El
estudio era un lugar agradable. Había dos grandes sofás, una gran pantalla de
televisión, una mesa de billar, un bar lleno, un tablero de dardos, una mesa de
póker y el video juego de Hyun Joong.
—¿Puedes
ayudarme?
—En
lo que quieras, Ha Jin.
TOP
le ayudó a buscar, pero terminaron con las manos vacías, igual que la primera
vez. ¿Dónde lo habría dejado? Se exprimió el cerebro, tratando de recordar el
último lugar en el que lo había tenido. La pareja, Jae Hyung, le había comprado
mangas escritos en japonés. Él podría estar devastado si no lo encontraba.
Pateó
el sofá con ira.
—Mejor
cuida eso. Te puede regresar la patada —TOP se rió.
Ha
Jin le lanzó un dulce a TOP y se dejó caer en el sofá, con los brazos cruzados
sobre el pecho.
Él
no tenía un fluido coreano como Heecheol lo tenía, así que el libro le daba más
consuelo que cualquier otra cosa. También era una buena historia.
—¿Quieres
ir a la ciudad?— TOP preguntó mientras veía bajo el sofá, levantándolo mientras
Ha Jin seguía aun sentado ahí.
Ha
Jin se sostuvo, pensando en lo fuerte que TOP debería de ser para hacer eso. Ha
Jin medía solo un metro cincuenta y siete. TOP medía dos metros. Ha Jin sabía
que el guerrero pesaba más de ciento cuarenta kilos porque oyó a las otras
parejas decirlo. TOP estaba construido de puro músculo.
—Tú
mejor no caer —Ha Jin le advirtió.
TOP
se rió y bajó el sofá.
—Ahora,
¿qué puedo hacer por ti?
Sus
ojos café siempre parpadeaban cuando le sonreía a Ha Jin.
Su
cabello estaba realmente corto y a Ha Jin le gustaba eso. Los niños en Japón
solían reírse de él y decirle que se veía como una chica. Ha Jin no creía que
se viera como una chica, pero si todo el mundo lo decía así debería de ser.
—Está
bien, TOP, iré contigo, pero encuentro libro primero. ― fue a la cocina.
Recordó que había ido ahí anoche para buscar un refrigerio. Quizás lo dejó en
la mesa.
Ha
Jin vio la mesa vacía. Trató en el refrigerador, debió asegurarse de no dejarlo
ahí cuando fue a tomar un jugo. No libro. Pero había dejado mucho jugo. Ha Jin
tomó la botella y le dio un trago, colocando la tapa de nuevo para después. Se
sentó a la mesa y empezó a preguntarse si incluso tenía un libro.
No
puede solo desaparecer, ¿podría?
—Hey,
Ha Jin.
Miró
sobre su hombro y vio a Sam. Ese lobo siempre era amable con él. No hablaba
mucho con Ha Jin, pero siempre lo estaba viendo. Cada vez que Ha Jin lo
encontraba viéndolo fijamente él se alejaba rápidamente.
El
lobo era de cierta manera extraño.
—Hola,
Sam, ¿has visto mi libro?— Ha Jin revisó la despensa, podría haberlo dejado ahí
cuando tomó unas galletas anoche.
—No
libro. Lo siento.
Cuando
Sam le hablaba, siempre trataba de hacerlo sencillamente. A Ha Jin le agradaba
eso. Eso hacía que pudiera hablar con él más fácilmente. Siempre sentía una
fuerza moviéndose en su estómago cada vez que estaba alrededor de Sam, como una
fuerza invisible que lo jalaba de su ombligo tratando de hacer que se acercara
al lobo. No importaba cuántas veces lo intentara, Sam siempre se alejaba
corriendo antes de que él se acercara lo suficiente.
Él
sabía que Sam era novio del lobo con el cabello rojo llamado Hyesung.
Ha
Jin estaba de pie junto al mostrador, viendo al guerrero. Nunca había visto un
cabello de ese color antes. Eso era hip—usando la palabra de Jae Hyung—y sus
ojos café le recordaban a Ha Jin el chocolate. Pensó que Sam era un muy hermoso
lobo.
—¿Cómo
te sientes? ¿Tu pierna?— Sam se apoyó en el marco de la puerta, viendo a Ha Jin.
Él
hacía eso mucho. Ha Jin frotó sus manos en las piernas del pantalón. Cada vez
que el lobo estaba cerca, le sudaban mucho. No entendía las revueltas emociones
que siempre hacían un lio en su estómago cuando veía a Sam.
—Pierna
buena. Eso no duele. —Ha Jin lentamente se movió hacia Sam, queriendo cruzar el
puente, pero cada vez que él daba un paso al frente, el lobo daba uno hacia
atrás. Confundido, salió de la cocina y subió las escaleras hacia su cuarto.
—Yo pierdo mi mente aquí. —Ha Jin sacudió la cabeza en confusa frustración.
Dado
que no entendía los sentimientos que tenía por Sam, los hizo a un lado y se
acostó en la cama. Quizás podría ir con TOP, e ir a la ciudad con él. TOP
siempre se aseguraba de que se divirtiera. Él no tenía revueltos sentimientos
por el lobo TOP, solo la cálida sensación de la amistad.
—¿Te
sientes bien?— Heecheol preguntó mientras entraba en el cuarto de Ha Jin.
—Estupendo.
—Ha Jin levantó su pulgar.
—Mentiroso.
—Heecheol se sentó al lado de él en la cama—. Ahora dime qué te molesta.
—Células
cerebrales.
—Estaaaá
Bien. Mientras nadie te esté molestando. —Heecheol le dio una elocuente mirada.
Ha
Jin no quería entrar en otro debate con Heecheol acerca de los lobos de la
casa. Estaba cansado de que su primo lo interrogara acerca de los guerreros que
se acercaban demasiado a él.
—Vives
del otro lado del pasillo. Te busco si te necesito. —Ha Jin se rodó y le dio la
espalda, diciéndole a su primo que había terminado de hablar.
Heecheol
palmeó su pierna y se puso de pie, suspirando profundamente mientras salía.
Decidió
que podría ir con TOP, se cambió con algo más caliente y fue a buscar al gran
lobo. Lo encontró en la oficina de su Alfa Min Ho hablando con el más alto lobo
que hubiera visto. Min Ho le recordaba a Ha Jin un gentil gigante. Era casi tan
alto como la puerta de la oficina pero siempre le hablaba suavemente y
contestaba todas su preguntas lo mejor que podía. Le agradaba Min Ho.
Saludó
al Alfa tímidamente inclinando la cabeza como siempre lo hacía y Min Ho le
sonrió e inclinó la cabeza como siempre lo hacía.
—¿Yo
ir contigo, TOP?— Ha Jin preguntó cuándo TOP dejó de hablar y vio en su
dirección.
—Tú
ir, Ha Jin. —TOP le sonrió y se disculpó. —Vamos, Ha Jin. Podemos irnos. —TOP
lo guio hacia afuera a su camioneta de media tonelada.
TOP
necesitaba una súper fuerte camioneta. Él ayudó al chico del tamaño de una
pinta a entrar y le abrochó el cinturón de seguridad, revisando el área por
cualquier señal de intrusos. No necesitaba que se repitiera lo que le había
sucedido al Centinela Hyeong Kon.
Hyeong
Kon había llevado a su pareja, Jae Hyung, a cenar, invitando a Ha Jin a
acompañarlos. De camino a casa fueron sacados del camino por rudos lobos y Ha
Jin había sido atacado. La parte interna de su muslo había sido mordida,
dejando una fea cicatriz.
TOP
había luchado por Ha Jin cuando su Alfa le había dicho que ellos estaban siendo
atacados. Ha Jin significaba el mundo para los Centinelas. Él era joven,
ingenuo, hermoso desde un punto de vista andrógino. Todos ellos se tomaron como
una obligación el vigilarlo y mantenerlo fuera de problemas, porque Ha Jin era
muy curioso y amigable. Demasiado malditamente confiado en opinión de TOP.
—Puedes
poner música —TOP señaló el radio.
Ha
Jin brilló y comenzó a mover los botones.
—No
hay manera, Ha Jin. —TOP gruñó cuando Ha Jin la dejó en la estación de música pop.
—Me
gusta.
—No
hay manera, cambia eso.
—¿Entonces
por qué me dices que yo pusiera?— Hizo puchero.
—Pon
lo que quieras menos eso. —No había manera de que él fuera a escuchar música pop.
—Bien.
—Ha Jin comenzó a hacer un lio con los botones de nuevo, dejándola en una
estación de hip hop.
—Ahora
tú hablas —se rió—. Dame algo de dap.
—¿Qué
es dap?
—Cierra
tu puño y chocas con el mío.
Ha
Jin lo hizo y TOP chocó sus nudillos.
—Hip
—se rio graciosamente.
—Mucho.
El
estómago de Ha Jin gruñó lo suficientemente alto como para que se oyera por
encima de la música.
—¿Hambriento?—
TOP preguntó mientras entraban al estacionamiento del primer restaurante que
vio.
TOP
tenía que recoger algunas cosas de la oficina de correos y el restaurante era
la siguiente puerta a la derecha. En una pequeña ciudad todo estaba cerca una
vez que llegabas a la plaza de la ciudad.
La
villa Starhaus era el perfecto lugar para vivir en opinión de TOP.
—Un
poco. ¿Puedo tomar una malteada?— Ha Jin brillaba hacia él.
—Cualquier
cosa que mi pequeño amigo quiera. —TOP abrió las puertas y Ha Jin bajó de un
salto y caminó hacia el restaurante.
—Espera,
Ha Jin. Sabes que tienes que esperarme.
Los
Centinelas se habían divertido pensando en conseguir una de esas correas que se
usan con los niños para Ha Jin. El chico vagabundeaba por todos lados y podía
desaparecer en cinco segundos, cada vez que algo brillante captaba su atención.
TOP amaba que Ha Jin se asombrara, pero le causaba un dolor de cabeza cuando
ellos tenían que buscarlo.
—Lo
siento, TOP. —Ha Jin tomó la mano de TOP mientras entraban en el restaurante.
No es que Ha Jin fuera demasiado joven—él tenía dieciocho años. Es solo que no
conocía las costumbres de Corea y no veía los peligros de vagabundear solo.
De
nuevo, él era demasiado malditamente confiado y en un santiamén podría irse con
un extraño que buscaba un inexistente cachorro. Los Centinelas no corrían
riesgos con Ha Jin.
Ellos
tomaron una mesa junto a la ventana y TOP trató de explicarle el menú. Heecheol
había estado trabajando con Ha Jin sobre la comida, los nombres y las variadas
maneras de comerlas. Ha Jin se decidió por las tiras de pollo y papas fritas
con malteada.
—¿Encontraste
tu libro?— TOP preguntó mientras él jugaba con un paquete de azúcar que tomó
del pequeño contenedor de la mesa.
Sabía
lo mucho que esos libros de comic que parecían ser divertidos significaban para
Ha Jin. Después de todo, él se encontraba en un país extraño sin nada familiar
a excepción de Heecheol. TOP quería matar al hombre que los secuestró. Aunque agradecía
tener a Ha Jin aquí, era horrible lo que esos traficantes habían planeado.
Ha
Jin suspiró y negó con la cabeza.
—Yo
lo dejé en la cama. Ahora se fue. Poof. No más. —Ha Jin tronó los dedos en el
aire demostrando que había desapareció en el aire. TOP creía que el pequeño
chico era divertido.
—Lo
encontrarás. Trata de recordar el último lugar en donde lo viste — sugirió—.
Quizás alguien quería leerlo y no te encontró para preguntarte. —Eso podía
explicar por qué no estaba donde Ha Jin lo había dejado, pero eso no explicaba
quién, porque estaba escrito en japonés.
—Traté,
pero no lo encontré. ¿Quizás alguien lo usa?
—Quizás.
Preguntaré cuando regresemos a casa. — le dio su orden a la mesera cuando ella
llegó.
TOP
odiaba la manera en que la gente se quedaba con la boca abierta cuando él
ordenaba su comida. Ordenó tres platos de pollo frito y puré de papas. Era un
hombre grande y requería muchas calorías. Ha Jin al igual que ella, también
estaba con la boca abierta. A él le agradaba el pequeño hombre, pero en
ocasiones como esta le hacía sentirse incómodo.
—Lo
siento, Ha Jin, pero tengo que ir al cuarto de baño, y dado que no puedo
dejarte aquí solo, tendrás que acompañarme. —TOP se deslizó de la banca, se rio
cuando Ha Jin parpadeó hacia él.
En
algunas ocasiones usar cortas y quebradas palabras era difícil, y esta era una
de esas veces. Extendió la mano y Ha Jin la tomó. Mostrárselo podría ser más
fácil.
Cuando
Ha Jin vio que ellos se dirigían al cuarto de baño él jaló la mano de TOP.
—Yo
me cuido solo. Soy hombre adulto.
—No
ahora, Ha Jin.
Ha
Jin jaló su mano liberándola y cruzó sus brazos sobre su pecho. Sus labios en
un puchero y giró los ojos. TOP notó que también palmeaba el suelo con su pie.
—Malcriado.
—Habla
con mi mano. —Ha Jin levantó su mano.
—Bien.
No sostendré tu mano, pero te quedarás parado justo a la derecha por dentro de
la puerta.
—Bien.
—Ha Jin levantó sus manos y siguió a TOP.
TOP
se encargó de su asunto muy rápidamente, se lavó las manos y se las secó.
—Ves
que no es tan difícil.
Ha
Jin giró los ojos de nuevo y siguió a TOP a la salida.
Para
cuando llegaron a la mesa su comida ya los estaba esperando.
—¿TOP?—
Ha Jin dejó de masticar su tira de pollo. TOP levantó la vista cuando la mesera
trajo el tercer plato. Ellos habían hecho lugar moviendo el contenedor de
azúcar y los condimentos a un lado para que todos los platos cupieran.
—¿Si,
Ha Jin?— se limpió la boca con la
servilleta y veía a su pequeño amigo.
Podía
ver a Ha Jin luchar para encontrar las palabras. Apestaba que no tuviera la
fluidez de su primo, Heecheol. Finalmente Ha Jin se llevó la mano a su
estómago.
—Sam,
él hace mariposas aquí. ―Ha Jin bajó la cabeza como si se avergonzara.
TOP
se quedó con la boca abierta, abriendo más los ojos.
—¿Te
sientes divertido con él?
—Sí.
Mi estómago jala hacia él. ¿Por qué?— Ha Jin imploraba con sus ojos en TOP.
—¿Estás
triste cuando Sam se va?— TOP hablaba con palabras simples, asegurándose que
había entendido completamente lo que Ha Jin estaba tratando de decirle.
Si
interpretó correctamente, era la respuesta a la pregunta que a la mayoría de
los Centinelas les intrigaba. Ellos sabían que Ha Jin era la pareja de uno de
los guerreros. Solo que no sabían de quién, y ni Ha Jin ni la parte culpable
ofrecían esa información.
—Sí,
mi corazón siempre triste. —Ha Jin llevó la mano a su corazón, sus pequeños
dedos aferrándose a la camisa. TOP podía ver el dolor en los ojos del pequeño
hombre.
—Creo
que es tu pareja, Ha Jin. —no le gustaba eso ni un poco.
Sam
estaba demasiado ocupado corriendo tras Hyesung. La peor parte es que Hyesung
tenía una pareja esperándolo: Eric, el Alfa de la manada Shinhwa. Era una maravilla
que ellos no estuvieran en guerra porque Hyesung se rehusaba a irse con él.
—¿Mi
novio?— Ha Jin lo veía confundido.
—Sí.
—Pero
el cabello rojo novio. —Ha Jin se veía incluso más confundido.
¿Cómo
podía explicar esa enredada relación? Él ni siquiera creía que teniendo a su
primo Heecheol interpretando podría ayudarlo a salir de ese lio.
TOP
solo medio entendía a Sam y a Hyesung. Normalmente, él se quedaba fuera de eso,
pero Ha Jin tenía derecho de propiedad en eso. Y no podía quedarse viendo a su
amigo sufrir.
Se
empezó a enojar. Si Sam realmente era la pareja de Ha Jin, entonces esto era
una jodida situación y Ha Jin merecía que Sam dejara de actuar como un imbécil.
Ha Jin merecía que lo amaran y cuidaran. TOP casi deseaba que Ha Jin fuera su
pareja. No habría nada que TOP no hiciera por el pequeño humano.
Por
alguna razón el destino decidió que debería ser Sam y TOP pensaba que el
destino debió haber estado totalmente borracho cuando decidió emparejar a este
par.
—No
sé qué decir, Ha Jin. —TOP cerró sus manos en un puño. Sam tenía que
malditamente explicarle lo que hacía—. Termina tu comida, amigo.
Sus
mandíbulas estaban tensas mientras trataban de comer. Ha Jin estaba primorosamente
sentado mientras comía. Sam era un maldito tonto. TOP veía la mesa mientras
terminaba de comer, dejó los restos de la comida en el contenedor de la salida
mientras guiaba a Ha Jin a la camioneta y se dirigió a la casa olvidándose de
la oficina de correos.
Lunafly

20 Comentarios
Entonces su pareja si es Sam? Pero entonces por qué el idiota no deja ir a Hyesung con Eric y reclama a su pareja???
ResponderBorrarY pobre TOP, espero que veamos su historia también.
Correra sangre aqui, TOP! Eso pon en su lugar a Sam y a Hyesung, que se dejen de tonterias que van a lastimar a Ha Jin y se pondra mas feo
ResponderBorrarSi que top ponga en su lugar a sam, ya quiero leer el otro capo
ResponderBorrarAhhhh!!!!
ResponderBorrarApenas me callo el veinte!!!
Era él Sam de Lunafly!!!
Al igual que Hajin! Lo busqué!
Y me salía siempre un anciano! Jajajajaja
Ahhhh
Nooooooo porqué el tonto de Sam huye de su pareja!!!
Ahhhhh
Esto se esta poniendo bueno!!!
Hajin se tatuo el nombre de sam????
Ahh
Vaya entonces Sam es la pareja de Ha Jin
ResponderBorrarY entonces ??? Porqué se niega a reconocerlo ??
TOP sácale la verdad a Sam
Porque no quiere a Ha Jin
o sea que la pareja de ha jin es sam ?????
ResponderBorrarcreo que la situación es bien complicada donde cada uno tiene su pareja pero nadie ha sido reclamado todavía y todos sufren....
será una historia interesante !!!
Omg.. Pobre HaJin... Sam tonto... Tonto... Hyesung debe dejar a sam libre y largarse cn su pareja !!!!
ResponderBorrarAl fin se supo quién era la pareja de Hanjin...
ResponderBorrarPorque Sam no lo reclama???
Ya quiero seguir leyendo!!
eh esperado este momento durante tanto tiempo, fue un capítulo decisivo ¡por fin se quien es la pareja de Ha Jin!
ResponderBorrarpero no me gusta, ni un poquito esta complicada situación Hyesung y Sam tienen una historia complicada y aunque ya cada uno encontró a su pareja no se deciden a darle el fin definitivo.
ya quiero leer el sig. cap.
eso tonto de sam a perder algo por nada
ResponderBorrarMi HaJin :'( Sam recapacita y reclamalo ya!
ResponderBorrarNo se por que pero ya lo sospechaba... ah por eso en mi ultimo comentario escribí que quería saber quien era la pareja de Sam... supongo que por que no me podía quitar de la cabeza que su pareja sería HaJin y me sentía mal por el...
ResponderBorrarPero ahora viendo el error que están cometiendo Sam y Hyesung, de verdad como es posible que sean tan cabezotas para dejar pasar una oportunidad así de importante y que jamás volvera, además estan haciendo sufrir a Eric y HaJin...
Voy a disfrutar que TOP los ponga en su lugar!!!
me hacia a la idea que sam y hajin eran parejas por como actuaba sam
ResponderBorrarpero porque hyesung no se quiere ir con eric?
Y QUIEN ES LA PAREJA DE TOP???? ok dejare de fastidiar con eso pero ya quiero verlo con su pareja
eso no me gusta nadita… TOP va a intervenir y no de muy buena gana que digamos, pero tiene razón, Hye Sung tiene una pareja que lo espera y Sam al pequeño Ha Jin, es hora de que estos dos dejen ir lo que nunca pudo ser por el bien de los cuatro.
ResponderBorrarTOP se a enviado, parece que tendrá una larga charla con Sam...
ResponderBorrarEsto me tiene frustrada, Ha Jin merece que su pareja este con el. :(
Oh Ha Jin… es simplemente EN-CAN-TA-DOR, quien a pesar de las malas experiencias que ha tenido con la gente aprovechándose de su innata confianza nunca la haya perdido ni menos su intensa y desbordante alegría que vive y respira por cada poro de su cuerpo.
ResponderBorrarConcuerdo plenamente con TOP, Sam es un completo imbécil por no tener los pantalones para reclamar como se debe a Ha Jin, si sabe perfectamente que HyeSung es pareja de un muy impaciente y disgustado alfa de la manada Shinwa, ¿por qué tiene tanto miedo? eso ocurre cuando cruzas la delgada línea entre la amistad y el amor, no hay vuelta atrás. Espero que reaccione y recapacite pronto, no vaya a ser que otro lobo ocupe su lugar.
Lo sabía, sabía que Sam era el compañero de Ha Jin... y que es lo que hace ahí mirando de lejos en vez de tomarlo y reclamarlo... me canse de ese tira y afloje con Hyesung, que acepten que cada uno tiene su propio compañero.
ResponderBorraroh, Ha Jin esta sufriendo por Sam, y Sam sufre por Hyesung.
ResponderBorrarQue complicada la situación
♥♥♥♥♥
ResponderBorrarPor que Sam o termina con toda esa tontería y va con HaJin y lo reclama.... Cuando le pase algo recién se dará cuenta de que tiene que estar a su lado..
ResponderBorrar