Zhou
Mi encontró a su compañero en su pequeño dormitorio, situado arriba en la parte
trasera de la mansión. Un espacio oscuro y tranquilo alejado del bullicio de
las habitaciones del centro, Kyuhyun estaba sentado en la cama, mirando al
techo.
—Hey,
amor.— Zhou Mi se sentó en la cama junto a Kyuhyun y se deslizó hasta que pudo
poner la cabeza de Kyuhyun en su regazo.
—Hey,—
susurró Kyuhyun, sus facciones tensas formaron una leve sonrisa.
Zhou
Mi agradeció el esfuerzo.
—¿Dolor
de cabeza?
—Sí.
Vino con la visión.
—¿Visión?—
Preguntó Zhou Mi. Frotó la frente de Kyuhyun con sus pulgares tratando de
aliviar el dolor de su compañero. —Si vas a empezar a tener visiones podría ser
por eso que te duele la cabeza.
Había
conocido a pocos videntes en su vida y siempre habían sufrido de migrañas.
Algunos tomaban medicamentos muy fuertes. Algunos tenían recetas tan potentes
que Zhou Mi se preguntaba si no eran lo que causaba las visiones.
—No
me dolió convertirme en un dragón.
El
tono malhumorado de su compañero normalmente estoico puso una sonrisa en Zhou
Mi.
—El
dragón fue un despertar físico. Esto es mental. Supongo que es probable que
tengas un poco de precognición en ti. ¿Qué has visto?
Zhou
Mi siguió el rastro de sus dedos en movimientos suaves en la frente de Kyuhyun,
el cuello y los hombros, tratando de transmitir confort a través de su
contacto.
—Vi
una oscuridad tan profunda que las luces no podían traspasarla. El mal acecha
allí.
Zhou
Mi se congeló antes de forzar a sus dedos para continuar el movimiento
calmante.
—¿Qué
clase de maldad? ¿El emperador?
—No.
Algo más. Algo peor.
—¿Peor
que un hombre enloquecido, hambriento de poder que debería haber muerto hace un
par de milenios?
—Sí.
Zhou
Mi se estremeció.
—No
puedo protegerlos a todos.— La falta de esperanza en el tono de Kyuhyun
retorció el corazón de Zhou Mi.
Zhou
Mi no podía dejar la declaración de Kyuhyun en pie.
—No
es necesario protegerlos a todos, solo a los dragones, su hijo y sus amigos.
A
decir verdad Wonwoo probablemente podía cuidar de sí mismo, y a la mitad del
mundo que su padre no pudiera manejar. Para ser un ser humano, incluso uno con
sangre de dragón, Wonwoo era intimidante.
Kyuhyun
gimió.
—Pero
yo no quiero ser responsable de todos los dragones en el planeta. Apenas puedo
cuidar de los que continúan apareciendo. Voy a tener que comprar otra propiedad
si estos dragones no obtienen lugares propios.
Complacido
su pareja decidió cambiar de estrategia, Zhou Mi le siguió el juego.
—¿Se
te olvidó la fortuna enterrada bajo la fuente?— Le gustaba meterse con el
dragón. Su posición como compañero de Kyuhyun le permitió ser uno de los pocos
que podían salirse con las suyas burlándose del duro macho alfa.
—¡Ese
es mi tesoro!— Kyuhyun gruñó su descontento como un niño que no quería
renunciar a su osito de peluche.
Zhou
Mi se rió entre dientes.
—Estoy
seguro de que puedes utilizar un par de monedas de oro para comprar más bienes
raíces.
—No
si puedo evitarlo. Además, ¿no tienen tesoros propios?— El tono quejumbroso de Kyuhyun
produjo carcajadas en Zhou Mi.
—Realmente
eres un dragón.— Zhou Mi besó la frente de Kyuhyun.
Kyuhyun
gruñó.
—¿Las
escamas y los dientes afilados de antes no te dieron una pista?
—Fueron
más bien sutiles.— Zhou Mi se movió hasta que pudo acurrucarse más cerca de su
compañero.
Deslizó
una pierna sobre el muslo de Kyuhyun y estableció su cabeza sobre el esternón
de su amante en un lugar reservado sólo para él. Estos momentos de dulzura
significaban más para él que sus horas de sexo sudoroso y caliente. Kyuhyun mostraba
un lado frío y duro para la mayoría del mundo. Sólo aquellos en los que Kyuhyun
confiaba consiguieron una ojeada del hombre amable que daría cualquier cosa por
las personas que amaba.
Kyuhyun
deslizó un brazo alrededor de Zhou Mi y lo atrajo hacia sí.
—Me
gusta que estés aquí conmigo.
—Sí,—
Zhou Mi suspiró. —A mí también.
Antes
de Kyuhyun, nadie había querido sostenerlo cerca. Sus pasados encuentros habían
sido a la carrera, relaciones apresuradas. Nadie que supiera quién era su padre
se había atrevido a correr suerte teniendo una relación con Zhou Mi, no cuando
sabían que serían convertidos en esclavos sin mente. Kyuhyun no le temía. Zhou
Mi dudaba que Kyuhyun le temiera a alguien.
—No
quiero que pelees,— dijo Kyuhyun. —Te quiero aquí, seguro. Si el emperador
viene detrás de mí quiero que corras hacia los otros hechiceros. Creo que te
protegerían por ser uno de ellos.
Zhou
Mi resopló.
—Si
piensas que voy a abandonarte entonces estás más loco que un shifter gato con
hierba gatera.
El
cuerpo de Kyuhyun se sacudió de la risa.
—Voy
a tener que conseguir un montón y ver si Mingyu es susceptible. ¿Crees que a
los jaguares les guste la hierba gatera?
—No
lo sé. Podría ser una prueba divertida, aunque Wonwoo podría destriparlos por
molestar a su compañero.
Kyuhyun
resopló.
—¿Estás
bromeando? Probablemente me compraría la hierba gatera.
La
voz de Kyuhyun retumbó bajo la oreja de Zhou Mi. Frotó la mejilla contra el
cuerpo de su compañero. Permanecieron así durante varios minutos, revolcándose
en su cercanía.
—¿Cómo
está tu cabeza?— Preguntó Zhou Mi.
—Se
siente mejor. Ya no siento como si un pico estuviera tratando de hacer su
camino a través de mi frente.
—Eso
es bueno. ¿Crees que la visión desencadenó tu migraña?
—Sí.
Espero que no sea un signo de lo que vendrá.
—Yo
también.— Zhou Mi pasó una mano por el estómago de Kyuhyun, tratando de calmar
a su compañero a través del tacto.
—¿Crees
que Wonwoo se iría por un tiempo si se lo pido?
—No.—
Zhou Mi respondió con sinceridad. —Creo que sacaría sus grandes armas y
perseguiría a cualquiera que te amenace. Le enseñaste a cuidar de sí mismo.
Deja que lo haga.
—Es
difícil. Preparé a Wonwoo para enfrentarse a un ejército con una sola mano,
pero en realidad nunca pensé que necesitaría todo el entrenamiento.
—Creo
que en el fondo una parte de ti debía saberlo.
Kyuhyun
no habló durante un largo rato.
—Puede
ser.
Zhou
Mi jugó con el collar de Kyuhyun por un rato, deslizando sus dedos por debajo
de la tela, rozando la piel por debajo.
—Nam
Joon está nervioso acerca de ser padre primerizo, debes hacerle saber que
estarás allí si necesita algún consejo.
Kyuhyun
deslizó sus dedos en el cabello de Zhou Mi y masajeó el cuero cabelludo
suavemente.
—He
aprendido por ensayo y error. No soy precisamente un modelo a seguir para la
paternidad sensible o no has notado que mi hijo es una máquina de matar.— Kyuhyun
sonaba más orgulloso que preocupado de la fortaleza de su hijo.
—Es
cierto, pero él te ama por lo que debes de haber hecho algo bien,— insistió Zhou
Mi.
Nunca
había sentido siquiera una fracción de la devoción que Wonwoo mostró hacia Kyuhyun
por su propio padre. Por supuesto que su padre había sido un sociópata así que
tal vez Zhou Mi no tenía una buena base para comparar.
—Tuve
suerte.
Zhou
Mi sonrió, calentado por la defensa de Kyuhyun por su hijo.
—Uno
nunca se da suficiente crédito. Es por eso que me necesitas para señalarte lo
maravilloso que eres.— Zhou Mi besó el cuello de Kyuhyun, el único punto al que
podía llegar desde su posición actual.
—Me
alegra que pienses eso. Empecé a entrenar a Wonwoo cuando era muy joven.
Primero en combate mano a mano, luego cuchillos, después las armas. No estoy
seguro de si mis lecciones serían apropiadas para cambiadores dragón de mar.
Parecen criaturas muy suaves.
—Tal
vez, pero Seok Jin ayudó a Nam Joon a salir de allí. No lo descartes por ser
pequeño.
—No
lo haré. Algunos de los asesinos más mortales tienen éxito porque se ven
inocentes. ¿Eric se fue?
Zhou
Mi asintió.
—Llevó
a Nam Joon con él, sin embargo. Nam Joon ve al emperador como una posible
amenaza para sus hijos y quiere eliminarlo. Le di a Eric uno de los teléfonos
desechables. Se supone que llamará si se encuentra con problemas.— Mantenían
una cesta de productos desechables porque los shifters halcón a menudo los
perdían volando. Wonwoo había establecido el seguimiento de cada uno para que
pudieran ser recuperados más tarde.
—¿Cómo
tomó eso Seok Jin?
—Lo
comprendió. Además creo que es bueno que Nam Joon fuera e inspeccionara el área
en caso de que decidas enviar a su compañero.
—Gracias.
Siempre tomas el cuidado de todo.— dijo Kyuhyun.
—Eso
es parte de mi trabajo como tu pareja asegurarme de que tienes todo lo que
necesitas.
Kyuhyun
besó la frente de Zhou Mi.
—Puedo
pensar en otra cosa que necesito ahora mismo.
Situado
junto a su compañero e inhalando su delicioso aroma, tenía a Zhou Mi más duro
que la fuente de piedra en el exterior.
—Siempre
pensando con la otra cabeza— bromeó Zhou Mi.
—Soy
un hombre sencillo con necesidades sencillas. Tenerte a mi lado en la cama no
me da ganas de jugar a las damas chinas.
Zhou
Mi rió contra el cuello de Kyuhyun. Maldita sea, que adorable era este hombre.
—Me
encanta ser tu compañero, me alegro de que finalmente cedieras.
—Tenía
que. Tus ojos de cachorro estaban rompiendo mi corazón,— bromeó Kyuhyun.
—No
puede pasar eso,— Zhou Mi reconoció. —Tu corazón me pertenece, vendado y todo.
Kyuhyun
le sonrió.
—Es
tuyo.
Les
rodó hasta que Zhou Mi yacía debajo de él. Los ojos de Kyuhyun brillaban, su
dragón miraba hacia él como si fuera la mejor parte de su tesoro.
—Voy
a demostrarte que soy el compañero perfecto para ti.
—No
tienes nada que demostrar.— Kyuhyun deslizó suavemente sus manos sobre las
mejillas de Zhou Mi. —Ya sé que eres perfecto.
Zhou
Mi sonrió. Felicidad fluía a través de su vínculo de pareja.
—Me
alegro de que me hayas besado. Si no lo hubieras hecho me habría quedado en ese
ataúd en el jardín.— Se estremeció al recordar estar bajo ese hechizo. Tal vez
por eso él simpatizaba con los dragones. Sólo había estado congelado durante
unos meses, siglos habría sido insoportable.
—Creo
que Tae Hoon todavía te echa de menos en su jardín. Bueno, al menos el ataúd,
eras la guinda del pastel.
Al
shifter oso le había gustado la pieza de arte de cristal en la que habían
puesto a Zhou Mi después de que el hechicero sucumbiera a un hechizo y estuvo
triste al ver que se iba.
Zhou
Mi se estremeció.
—Prefiero
estar fuera de ella.
—¿Trajiste
lubricante?
Metiendo
la mano en el bolsillo Zhou Mi hizo un poco de movimiento excesivo para poder
llegar al tubo que había empujado en su bolsillo.
Había
aprendido a no viajar a ninguna parte sin ella. Ahora que Zhou Mi sabía que él
era un dragón, muchos de los rasgos de la personalidad de Kyuhyun tuvieron más
sentido.
Zhou
Mi se levantó para quitarse la ropa. Una vez desnudo se subió a la cama y ayudó
a Kyuhyun a eliminar el resto de su ropa. Músculos duros y piel suave fueron
descubiertos con cada franja de tela removida.
—Eres
un maldito hermoso hombre, Cho Kyuhyun— dijo Zhou Mi, un gruñido retumbaba a
través de su voz.
—Estás
empezando a sonar como un dragón, bebé,— dijo Kyuhyun sonriendo.
—Tal
vez lo has frotado en mí.
—Hablando
de frotar.— Kyuhyun envolvió su gran mano en un puño alrededor de la erección
de Zhou Mi. —Puedo pensar en todo tipo de cosas para frotar.
—Hmm,
mantente así y voy a dejar incluso que pidas un deseo.
—¿Voy
a recibir un genio de esta botella?— Preguntó Kyuhyun apretando y deslizando su
mano en un patrón diseñado para conducir a Zhou Mi fuera de su mente.
—Definitivamente
obtendrás algo.
La
risa de Kyuhyun se hizo eco en la habitación.
—Creo
que esa es la charla más sucia que puedo manejar. Ven aquí, bebé.— Se deslizó
sobre Zhou Mi dejándolo acostarse sobre su espalda.
Zhou
Mi obedeció rápidamente. Sabía que sólo cosas buenas sucederían.
Él
adoraba cuando tenía un enfoque completo de Kyuhyun.
—Eres
el más hermoso hechicero que he conocido— dijo Kyuhyun.
—Eso
es porque los otros que has visto son viejos y malos, posiblemente locos.
—Cierto.—
Kyuhyun yacía de costado y pasó un tiempo besando la boca de Zhou Mi, la
mejilla, la barbilla.
En
un lento recorrido por el cuerpo de Zhou Mi, Kyuhyun se detuvo a morder el
pezón derecho de Zhou Mi. La maldita cosa perlada, pedía la atención de Kyuhyun.
Todo el cuerpo de Zhou Mi era el patio de juegos de Kyuhyun. Su piel se
estremeció, el calor de su cuerpo aumentaba y su polla se endureció y señaló
hacia Kyuhyun como una varita mágica que buscan la fuente de todo placer.
Zhou
Mi gimió.
—Me
encanta como respondes.— Kyuhyun trazó la vena en la polla de Zhou Mi con la
lengua.
Zhou
Mi sostuvo sus caderas, deseoso de tener más de un toque de Kyuhyun. Nunca
había respondió a nadie como lo hizo a Kyuhyun. La diferencia entre un amante y
un compañero no podía compararse ya que uno sólo trajo el placer y el otro le
tocó el alma.
—Te
amo— dijo Zhou Mi. Las palabras salieron fuera de sus labios, un vínculo verbal
entre ellos.
Kyuhyun
sonrió.
—Yo
iba a decir que lo sé, pero me di cuenta de que me lanzarías a través del
cuarto.
Zhou
Mi rió.
—Sí,
lo haría.
—Y
es por eso que te amo.
La
expresión seria de Kyuhyun tenía a Zhou Mi tragándose las lágrimas.
—Lo
sé.
—Mocoso.—
Kyuhyun envolvió una mano firme alrededor del eje de Zhou Mi.
—Debería
dejarte cuidar de esto por tu cuenta.
—No
lo harías.— Su puta interior gimió en una súplica silenciosa.
Plantando
un beso duro contra los labios de Zhou Mi alivió sus preocupaciones.
—Sabes
que no lo haría, pero tu expresión hizo que la amenaza valiera la pena.
—Y
dices que yo soy el mocoso— se quejó Zhou Mi.
—Uno
de los inconvenientes de tener una pareja es que terminan actuando como tú.
—¿Es
así como es?— Zhou Mi frunció el ceño con dificultad. El toque calloso de Kyuhyun,
frotando arriba y abajo su erección lo tenía a segundos de la explosión.
—Sí.—
Kyuhyun besó la nariz de Zhou Mi.—Te estoy culpando. Es parte de las ventajas
de compañeros.
—Ah,
bueno, si insistes.— Realmente en ese momento, le habría dado a Kyuhyun
cualquier cosa si su amante lo hacía terminar.
—Insisto.—
Kyuhyun se deslizó más abajo en la cama y sustituyó la mano con la boca.
—Oh
mierda,— Zhou Mi maldijo.
Apretó
los puños con la esperanza de que el dolor punzante de sus uñas en las palmas
de sus manos obstaculicen su liberación. No quería disparar demasiado rápido,
pero la succión caliente de Kyuhyun y la emoción de Zhou Mi eran una mala
combinación.
Cuando
Kyuhyun lubricó un dedo y lo presionó dentro, Zhou Mi perdió el control.
—¡Sí,
mierda allí!— Sus gritos eran probablemente una fuente de diversión al otro
lado de la mansión, pero en ese momento no podía contener su grito incluso si
el propio emperador estaba de pie al final de la cama buscando una pelea.
Pasaron
varios minutos antes de que pudiera ordenar sus pensamientos y establecerse. Kyuhyun
soltó la polla blanda de Zhou Mi, pero rodó las bolas de Zhou Mi durante unos
minutos antes de besar su camino de vuelta por el cuerpo inerte de Zhou Mi.
—Creo
que disolviste mis huesos— susurró a través de su garganta seca.
La
risa masculina de Kyuhyun tenía a su erección tratando valientemente de subir
de nuevo.
—¿Puedo
cogerte?
Zhou
Mi soltó una suave sonrisa.
—Bebé,
puedes hacerme lo que quieras.
El
duro beso de Kyuhyun puso a Zhou Mi a acercarse rápidamente para más detalles.
—¿Quieres
voltearte?— Kyuhyun siempre se preocupaba por la comodidad de Zhou Mi. Ni una
sola vez había hecho nada para causarle dolor, al menos no el dolor
desagradable. Zhou Mi de vez en cuando tenía marcas de dientes que requerían de
unos días para sanar.
—No.
Me gusta verte.— Con una palabra suave, recibió alegría pura en los ojos de su
pareja cuando hacían el amor. El corazón de Zhou Mi aceleró su ritmo ya
frenético. Nadie le excitaba como Kyuhyun.
Kyuhyun
no discutió. Untó más lubricante y para aflojar a Zhou Mi en movimientos cortos
y rápidos. Zhou Mi podía determinar el nivel de necesidad de Kyuhyun por la
rapidez con que preparaba a Zhou Mi para el sexo.
En
el borde del deseo podía llevarlo a cabo durante media hora, pero si estaba
duro y necesitado, apenas Kyuhyun tenía a Zhou Mi abierto antes de empujarse
dentro.
Un
suspiro escapó de Zhou Mi. Sus almas se fusionaron, retorciéndose hasta que no
sabía dónde se separaban. Jadeos transformados en gemidos y suspiros. La polla
de Kyuhyun frotaba contra el manojo de nervios chamuscados por la pasión a
través de Zhou Mi. Su erección se endureció y plantó besos húmedos contra el
estómago de Kyuhyun mientras inclinaba a Zhou Mi por la mitad para que se
jodiera en el colchón.
—Sí.—
Él no entendía como los chicos podían hablar frases sucias al tener relaciones
sexuales, tal vez sus amantes no eran tan buenos como Kyuhyun.
Si
Zhou Mi podía hilar más de dos sílabas a través de la niebla de la pasión, la
lujuria y el amor, lo consideró un milagro.
Exprimiendo
el culo que se apretó alrededor de Kyuhyun, ávido de la semilla de su amante.
Una sacudida de la magia se vertió a través de él cada vez que su alma gemela
se vino en su interior, la unión de ellos era más y más fuerte juntos. Un día
iban a ser casi una sola entidad, sus mentes tan sincronizadas que comenzarían
a pensar igual. Él nunca le había dicho a Kyuhyun sobre la unión con un
hechicero o por qué tantos creían que necesitaban suprimir la voluntad de su
pareja. Una vez que Kyuhyun se uniera verdaderamente con Zhou Mi él sería capaz
de tirar de la magia de Zhou Mi, un poder que sólo una pareja verdaderamente
emparejada podía hacer.
Kyuhyun
dio en el lugar perfecto otra vez antes de correrse a borbotones dentro de Zhou
Mi. Kyuhyun se apoyó en sus manos antes de salir en un suave deslizamiento,
siempre cuidando de su amante.
Sudoroso
de hacer el amor, Kyuhyun se derrumbó junto a Zhou Mi en el colchón.
—Creo
que me mataste.
Zhou
Mi rió.
—Creo
que sobrevivirás. Dudo que después de todo lo que has pasado un poco de sexo
vaya a acabar contigo.
—Te
sorprenderías.— Kyuhyun ahuecó la mejilla de Zhou Mi.
—Obtén
un poco de descanso, me quedaré aquí hasta que despiertes.— Kyuhyun suspiró.
—Suena
bien.
En
poco tiempo la suave respiración de Kyuhyun llenó la habitación. Zhou Mi se
levantó lo suficiente para limpiarlos a los dos, y luego se unió a su amado en
el sueño.
BTS

4 Comentarios
AhshdjxjshahsjahHshdhhshs
ResponderBorrarQue genial!!!!
El hechicero y el dragón!!!
Ahhhhhh
Y los bebés dragón del mar!!!
Awww me encanta esta pareja hermosa y llena de amor <3
ResponderBorrarMientras está pareja se apoye creo que todo saldrá bien. Kyu listo para proteger lo que ama.
ResponderBorrar💙💙💙💙💙
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