Kihyun caminó por los pasillos del castillo
negro enérgicamente, Lou a su lado, y él sostenía a su hijo en sus brazos. El
pequeño Wonkyun dormía pacíficamente, pero Kihyun no podía relajarse después de
lo que Lou le había dicho.
―¿Estás seguro de que está ahí?
Lou asintió con la cabeza, pero ni siquiera le
miró. El Guerrero dragón alto apenas estaba frenando el paso de sus largas
piernas por Kihyun, que caminaba con una cojera, y podría caerse. Kihyun apenas
era capaz de permanecer al lado del guardia.
―Es espeluznante como el infierno. Le he
descubierto allí al menos cuatro veces, y E’dawn y Jungha dijeron que ellos
casi diez veces entre los dos cuando patrullan los pasillos.
Y Kihyun se acababa de enterar ahora.
Necesitaba verlo por sí mismo. Sintió como si un cuchillo le apuñalara el
corazón mientras caminaba por el familiar pasillo donde Wonho solía vivir, y
entonces, lo vio. El zorro que milagrosamente llegó a la puerta del castillo,
hambriento y deshidratado, cerca de la muerte, estaba acostado, enroscado
delante de la puerta de Wonho. Parecía que estaba durmiendo, pero luego crispó
sus grandes orejas triangulares y levantó su cabeza naranja, la negra naricita
se movió cuando olió el aire antes de poner su cabeza sobre sus patas. No mucho
más que eso cuando se acercaron y se pararon frente a él.
―Al principio no pensamos mucho al respecto.
Que tal vez sólo escogió un lugar favorito para dormir la siesta – dijo Lou, y
entonces el hombre suspiró – No sé, sin embargo. A veces nos gruñe cuando
nosotros o un sirviente intenta moverlo.
―¿Por qué alguien intentaría moverlo? – le
preguntó Kihyun.
Aunque el zorro era, bien, un zorro, era tan
bueno como dócil. Nunca atacó a nadie y Kihyun confiaba en la criatura lo
suficiente para ponerse de rodillas delante de él, incluso con su hijo en sus
brazos, y suavemente metió la mano en los pelos naranjas de la cabeza del
zorro. Él rascó detrás de las orejas y miró fijamente a esos ojos tristes,
deseando poder saber lo que estaba mal.
El zorro dio un pesado suspiro y no mucho más
que eso. Apenas lo miró. Lou también se puso de rodillas, manteniendo sus manos
frente a él entre las rodillas.
―Simplemente no quería que asustara a cualquier
siervo o dejarlo solo demasiado tiempo que alguien intentara hacerle daño.
Todavía no sabemos de dónde vino, y algunas de las madres y los padres no les
gusta la idea de un animal potencialmente salvaje vagando por los pasillos
donde juegan sus crías.
Eso
parece justo. Kihyun había decidido básicamente mantener al
zorro como animal de compañía, a pesar de que no sabía de dónde había venido.
El zorro se negó a abandonar el castillo, y luchó con quien trató de llevarlo a
los jardines o las puertas delanteras. Kihyun temía que intentaría volver
volando desde la base de la montaña, o peor aún, estaría luchando tan duro por
mantenerse en la parte de atrás de cualquier dragón que le hubiera estado
llevando y caería a su muerte. Al igual que Changkyun había caído a la suya.
Kihyun lo había decidido, tal vez porque había
estado muy molesto acerca de todo el calvario. Aunque habían pasado meses desde
el asesinato de Changkyun, Kihyun aún sentía la pérdida de un amigo, y cuando
el zorro llegó, claramente necesitaba un refugio, él había saltado en la
oportunidad y luego no podía dejarlo ir. Que era un poco extraño ya que no
había incluso nombrado al zorro todavía. No sólo él no sabía qué decir, sino
que realmente nada parecía encajar.
La idea de que una criatura tan suave pudiera
asustar a un shifter dragón, sin importar si eran sirvientes o no, parecía tan
ridículo que Kihyun realmente incluso no pudo envolver su mente alrededor de
eso. El zorro no parecía capaz de lastimar a nada ni nadie por sólo estar
durmiendo allí, y Kihyun odiaba que tener que ser una de las personas que le
dijera que no podía quedarse en este lugar más tiempo.
―Todavía es un extraño lugar para que vuelva.
¿Crees que huele algo dentro? – le preguntó Kihyun, mirando la puerta.
Las orejas del zorro se levantaron, y levantó
la cabeza rápidamente para mirar a los dos. El movimiento fue tan repentino que
Kihyun apartó su mano lejos de donde había estado rascado la cabeza del zorro.
Incluso Lou lo había notado.
―Eh. ¿Crees que te ha entendido?
―Sólo hay una manera de averiguarlo – dijo Kihyun,
y se puso de pie para comprobar la puerta. Por supuesto que estaría bloqueada –
Nadie ha estado dentro desde... Joder, no puedo incluso decirlo.
―No desde que Wonho se fue. Creo que todas sus
cosas todavía están dentro. Shownu pidió que nadie tocara nada.
Todas sus cosas. Eso significaba que el
equipaje de Changkyun de cuando vino a visitarles esa última vez. Kihyun aún no
había pensado en ir al interior, pero ahora que el zorro estaba tan interesado,
despertó el interés de Kihyun también.
―Tienes…
―Justo aquí – dijo Lou, sacando un anillo de
llaves. De todas las llaves en ese anillo, cogió una de latón entre sus dedos
pulgar e índice – ¿Seguro quieres entrar ahí?
―Segurísimo – dijo Kihyun, asintiendo con la
cabeza hacia la puerta. Miró hacia abajo a su nuevo amiguito, que rápidamente
se había empujado a sí mismo en una posición sentada y estaba mirando las manos
de Lou mientras el hombre abrió la puerta para los dos.
El zorro estaba tan ansioso por estar dentro de
la habitación, que al segundo que la puerta estaba abierta y giraron el pomo,
empujó la puerta abierta el resto del camino con su nariz y entró.
―Hey – dijo Lou, pero el zorro lo ignoró
mientras entraba a la habitación.
Kihyun casi esperaba que estuviera oscuro y con
olor a muerte. No era ninguna de esas cosas. Tal vez un poco desordenado, pero
no había nada en la habitación para dar indicio de que algo malo había sucedido
sólo un par de meses antes. La luz brillaba a través de las cortinas abiertas,
incluso no era necesario encender las luces. Había una fina capa de polvo, pero
apenas era perceptible. Kihyun esperada... Él no estaba seguro de lo que
esperaba. El hecho de que el zorro había seguido viniendo aquí podría haber parecido
una señal para él, pero ahora que estaba dentro de esta habitación, no había
nada.
Fue raro. Kihyun no tenía ninguna razón para
sentir alguna esperanza, y todavía la tenía. Ahora se desvanecieron cuando se
dio cuenta de que realmente no había nada fuera de lo común acerca de la
habitación en que se encontraba. La vista de la ropa vieja de Changkyun y
pijamas, sobre el respaldo de la silla y apenas colgando fuera de los cestos,
junto con la de Wonho más perfectamente dobladas encima de la cómoda, como si
se preparara para hacer la maleta, la garganta de Kihyun se contrajo con llanto
ahogado.
El zorro, saltó hacia la cama desecha, donde Wonho
y Changkyun habían dormido, y él mismo se enroscó encima de las sábanas,
poniendo la cabeza hacia abajo y luego dejó escapar otro pequeño ruido de
llanto. Tan jodidamente extraño. Lou se acercó al zorro y aplaudió sus manos
juntas.
―Hey, bájate de ahí. Abajo.
―No – dijo Kihyun, parando a Lou antes de que
él pudiera hacer cualquier cosa – Déjalo en paz. Dudo que a Wonho o Changkyun
les importaría ahora.
Especialmente desde que Changkyun estaba muerto
y Wonho se había ido. El zorro dejó escapar otro sonido de llanto. Kihyun iba a
tener que decirle a Shownu sobre esto.
*****
Jino probablemente no debería estar haciendo
las cosas que estaba haciendo. Era todo demasiado bueno, pero él no pudo
evitarlo. La lengua de Hong Seok sabía tan condenadamente buena dentro de su
boca, y chupó con más fuerza. Él habría pensado que el hombre no estaría listo
para algo como esto, pero la verga dura que estaba empujando las delgadas
sábanas decía lo contrario.
Las sábanas eran tan condenadamente delgadas,
como el pequeño camisón que llevaba Hong Seok, que Jino podía sentir el calor
de la dura polla del hombre presionando contra él. Era como si la maldita cosa
realmente tuviera una mente propia y estaba tratando de conseguir estar tan
cerca de Jino como fuera posible. Hubo algunos hombres que dirían que sus pollas
realmente tenían mente propia, pero era jodidamente ridículo.
El pene de Jino no fue muy diferente en el
momento. La cosa estaba palpitando entre sus piernas, y juró que un pequeño
orgasmo latía a través de él al segundo que accedió a entregarse y estar otra
vez con Hong Seok. Incluso la cicatriz de apareamiento que le hizo el hombre
lobo estaba empezando a desprender un cosquilleo cálido. Cada centímetro del
cuerpo de Jino estaba clamando por el hombre delante de él, y él apenas podía
soportarlo. Estaban follándose en seco mutuamente sobre la sábana y a través de
sus ropas, y Jino sentía ya su orgasmo crecer más y más alto. Él gimió cuando
se apartó de la boca de Hong Seok, deteniendo el movimiento de sus caderas.
―Tengo que parar. Necesito parar – dijo Jino.
―No, no – respondió Hong Seok, poniendo sus
manos detrás de la nuca de Jino, tratando de llevarlo hacia abajo para besarlo
más.
Hong Seok pensaba que Jino quería parar
completamente, como que él había cambiado de idea o algo así. Como si eso pudiera
suceder en un momento como éste. Él casi se echó a reír en lo absurdo de algo
como eso. No podía evitar sonreír, sin embargo.
―No quiero parar. Solo tengo que parar ahora –
dijo Jino.
―¿Qué?
―Si seguimos moliéndonos uno contra el otro, me
voy a correr.
―Eso está bien, hazlo. Quiero tu olor en mí –
dijo Hong Seok.
Jino estaba tan sorprendido por aquellas
palabras que él no sabía qué hacer o decir. Nunca pensó que otro hombre diría
que pusiera su aroma en él, pero nuevamente, Hong Seok era un hombre lobo, y
creció por reglas ligeramente diferentes. Jino estaba tan condenadamente
ocupado pensando en si dejarse llegar al orgasmo o no en sus pantalones como un
adolescente, que quedó totalmente y absolutamente indefenso cuando Hong Seok le
tiró hacia abajo para otro beso.
Jino no podía incluso luchar contra él. Él no
quería. Esos labios suaves y el deslizamiento de esa lengua en su boca eran
demasiado condenadamente buenos. Él nunca quiso luchar contra eso. Siempre
quería ceder. ¿Por qué diablos me ha
llevado tanto tiempo ceder?¿Por qué he intentado negar que este hombre es lo
que he querido desde siempre?
Podía sentir las caderas de Hong Seok circular
moviéndose hacia arriba y hacia abajo debajo de él, tratando de que Jino
estuviera al borde del orgasmo otra vez, y estaba funcionado. Estaba
funcionando muy bien. Jino gimió y jadeó. Su corazón latía en su pecho, y
estaba sin aliento como si él acabara de hacer ejercicio o algo así, pero ese
no era el caso. Para nada. Sin embargo, esto contaba como una actividad física,
después de todo. Sólo porque él no estaba volando en las nubes, o corriendo en
una cinta de correr, no significaba que él no estaba quemando calorías cuando
él empujó sus caderas hacia abajo contra la polla de Hong Seok. Jino de repente
quería nada más que tomar la polla de Hong Seok en su boca, deslizar su lengua
alrededor de él y hacerle correrse en su garganta.
Jino quería tragarlo entero. Lo que no había
hecho la primera vez que habían estado juntos. Sólo había sido una caída rápida
en la cama para saciar la necesidad que ambos habían tenido. Esto iba a ser
diferente. Hong Seok casi había muerto por Jino, y había estado muerto de miedo
por perderlo. Todavía no podía creer que el hombre estuviera vivo y con él en ese
momento. Era demasiado condenadamente bueno para ser verdad. Aunque dejó sus
bolas apretadas y adoloridas, Jino se apartó del beso y paró de restregar su
polla hacia abajo contra la de Hong Seok.
―De ninguna manera, no vas a ningún sitio –
dijo Hong Seok, su voz jadeante y llena de alientos duros como seguramente era
la de Jino. Jino sonrió.
―Me alegro de poder conseguir una reacción así
de ti – jadeó Jino.
Sí, estaba sin duda jadeando y sin aliento. Los
ojos de Hong Seok brillaron en rojo, pero no había nada amenazante en él. Su
lobo estaba saliendo apenas y la criatura quería aparearse. Era tan simple como
eso.
―En serio, no voy a dejar que te vayas.
―No quiero que lo hagas – dijo Jino, y entonces
él sonrió, sintiendo una oleada de confianza que no estaba generalmente –
Quiero que me agarres cuando ponga tu polla en mi boca.
Los ojos de Hong Seok se ensancharon, y el rojo
brilló aún más brillante cuando su nariz acampanó. Jino podía ver una parte de
ese lobo negro oscuro profundo en el hombre, y trajo un escalofrío de
excitación. Se estremeció mientras su polla pulsaba. Él medio esperaba que el
animal saliera de su amante en ese momento y él incluso sintió una punzada de
decepción cuando no sucedió. Nunca pensó que encontraría a un lobo siendo sexy
antes, pero tal vez era mejor que se quedara bloqueado detrás de la jaula de la
conciencia de Hong Seok.
Tan sexy como Jino pensaba que era el lobo, él
no tenía ninguna intención de dejarlo tener relaciones sexuales con él, y ciertamente
no quería posponer lo que estaba a punto de suceder entre ellos tampoco. Esto
iba a ser todo sobre ellos dos, compensar el tiempo perdido y hacer sus votos
uno al otro con sus bocas, lenguas y sus cuerpos.
Hong Seok asintió con la cabeza, y esta vez, en
lugar de tratar de mantener un agarre firme en Jino, sus manos eran suaves
sobre sus hombros cuando él empujó suavemente a Jino hacia abajo. Jino mantuvo
sus manos en las mantas finas que estaban encima del cuerpo de Hong Seok, y
mientras iba hacia abajo, sacó las sábanas con él, exponiendo cada vez más
cuerpo de Hong Seok, que apenas estaba siendo ocultado por el camisón de papel
que sólo iba hasta sus muslos superiores. El duro y grueso pene del hombre era
perfectamente visible. El contorno del mismo, en cualquier caso, y había un
gran parche húmedo sobre el papel fino, que lo hacía increíblemente débil en
ese punto. Jino medio esperaba que el pene del hombre pudiera liberarse y
saltar en él. ¿No hubiera sido un espectáculo digno de ver?
Hong Seok enroscó sus dedos a través del pelo
de Jino. Tanto como él podía con la trenza que obstaculizaba las cosas de todos
modos. Él levantó el camisón de papel, exponiendo la oscura y pulsante erección
de Hong Seok. Podía ver cada vena abultada, y cuando él envolvió su mano
alrededor de esa gruesa polla, estaba tan llena, tan pesada, que apenas logró
que sus dedos se tocaran. Puedo hacer
esto. No es lo mismo que la última vez. Demonios, Hong Seok ya hemos follado
como animales, así que ¿por qué habría de ser diferente solo por estar arriba?
Él sabía perfectamente bien que Hong Seok no era para nada como los Alfas que
lo habían violado en ese campo.
Hong Seok silbó entre dientes, sus caderas
agitadas hacia adelante, tratando de coger la mano de Jino. Jino sonrió. Tan
condenadamente impaciente.
―Hazlo, cariño, por favor – dijo Hong Seok, y
cuando Jino miró al hombre, él mojó sus labios con su lengua. La torturada
mirada en su cara era casi demasiado para que Jino lo manejara. Este hombre
grande y fuerte se deshizo completamente sólo para él. ―He estado pensando en
nada más que tu boca alrededor de mi polla durante mucho tiempo – dijo Hong
Seok – Por favor no me hagas esperar más. En serio, voy a colapsar.
Jino tenía que reírse un poco en eso. También
era malditamente gracioso. Pero también puso al lobo grande, su compañero,
fuera de su miseria. Jino mojó sus labios, tomó una respiración profunda y
abrió su boca alrededor de la corona de la polla de Hong Seok y se hundió
alrededor de él. Fue asombrosamente fácil. Jino no tenía ningún terrible
flashback sobre la última vez que había hecho esto. El tiempo de cuándo había
sido forzado a hacerlo.
No, esto no era nada como la otra vez. Por un
lado, Jino tenía ganas de hacerlo, y por otro lado las manos de Hong Seok en su
pelo eran suaves. No había nada doloroso acerca de esto, y Jino podía tomarse
su tiempo y disfrutar casi tanto como su compañero lo hacía mientras batía su
cabeza hacia arriba y hacia abajo. Nadie estaba tirando de su pelo, ni
empujándolo hacia abajo más lejos de lo que él era capaz de llevar. Él todavía
podía respirar y no se estaba asfixiando. Y a diferencia de la vez pasada, a Jino
le importaba si el hombre por encima de él llegaba al clímax. Él quería que Hong
Seok se corriera así. Quería sentir la polla del hombre hinchándose dentro de
su boca, y quería probar el sabor de su semen antes de tragarlo. Incluso su
polla sabía bien, normal. Sabía a piel limpia, y eso estaba perfectamente bien
con él.
Hong Seok gemía y suspiraba por encima de él.
Sus caderas inclinadas hacia arriba y hacia abajo en un movimiento lento
mientras sus manos continuaban en el pelo de Jino. El suave rasguño de las uñas
del hombre contra su cuero cabelludo fue relajante. ¿Sabrá lo mucho que me está ayudando en este momento?
―Oh, joder sí – dijo Hong Seok, gimiendo y
suspirando cada palabra que salió de su boca – Te ves tan condenadamente bueno
haciendo eso. He estado pensando en ti haciéndome esto durante tanto tiempo.
Hizo las duchas interesantes.
Hong Seok era un hablador cuando le estaban
dando una mamada. A Jino le gustó, y ahuecó las mejillas y apretó sus labios,
preguntándose qué otra cosa podía llegar el hombre a decir.
―¡Joder! – Gritó Hong Seok, y entonces él gimió
cuando Jino subió las apuestas por masajear sus bolas – Te amo. Joder, te amo.
Sigue haciendo eso.
Jino se quedó congelado durante sólo medio
segundo, pero fue suficiente para que Hong Seok se diera cuenta, y el hombre
realmente detuvo lo que estaba haciendo Jino. Él empujó contra los hombros de Jino
hasta que se apartó, dejando la polla de Hong Seok brillante con la saliva de Jino.
Cómo tuvo la fuerza de voluntad para hacer algo
como eso, Jino nunca iba a saber. Iba a provocar un caso grave de bolas azules.
―Yo… Lo siento – dijo Hong Seok y había verdadera
preocupación en sus ojos, como si estuviera aterrorizado de que Jino fuera a
saltar de la cama y salir corriendo fuera de allí tan pronto como él pudiera,
sólo por oírle decir que le amaba.
―¿Lo dijiste en serio? – le preguntó Jino,
sabiendo que a veces los hombres decían todo tipo de cosas, entre ellas
proclamar su amor, sin querer decir nunca una palabra de lo que habían dicho
durante el acto sexual. Especialmente mientras recibían una mamada. Hong Seok
lo miró directamente a los ojos. Él tragó, pero era el tipo de hombre que
podría hacer un gesto nervioso así sin parecer completamente nervioso.
―Sí, lo dije en serio, pero sé que realmente no
buscas eso ahora. No te estoy presionando, no quiero que digas nada de vuelta,
y sobre todo no quiero que sientas como si tuvieras que hacerlo.
Hong Seok estaba siendo cuidadoso con él debido
a lo ocurrido en el pasado de Jino, pero estaba bien porque él había dicho que
lo había dicho en serio. Lo decía en serio. Jino se inclinó y besó al hombre en
la boca. Fue solo un beso rápido, y terminó antes de que su amante pudiera
incluso darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Jino era demasiado feliz, y
ahora quería terminar lo que había comenzado. Puso su boca sobre polla de Hong
Seok y esta vez, donde antes había sentido cierta vacilación, no había
absolutamente ninguna ahora. Él no estaba mirando hacia arriba cuando oyó la
cabeza de Hong Seok golpeando hacia atrás en sus almohadas. El hombre estaba
disfrutando demasiado, era una señal de que Jino por lo menos estaba haciendo
algo bien. No estoy roto, y no tiene que
ser solo joder y reclamar. Podemos disfrutar mutuamente y pasar un buen rato.
No estoy roto. No estoy roto.
Jino acarició y amasó los testículos de Hong
Seok en la mano hasta que los sintió apretarse para arriba. La polla de Hong
Seok incluso se hinchaba entre sus labios, y el empuje de las caderas del
hombre se convirtió en mucho más duro y mucho más intenso.
―Oh, ¡Joder! ¡Jino!
Jino gimió cuando oyó su nombre de los labios
de Hong Seok, cuando el gimió y se corrió en su garganta. El sabor no era lo
más delicioso del mundo, pero no era el punto. El punto ni siquiera era
demostrar que él no estaba dañado. Se trataba de divertirse y conseguir nuevas
experiencias con su compañero. Él realmente estaba empezando a acostumbrarme a
esa palabra. Ya no parecía una cosa mala con Hong Seok. Se sentía real. Esta
sensación que tenía, le había golpeado tan jodidamente fuerte, pero luego se
quedó con él y le calmaba y ahora Jino no podía vivir sin ella.
Cuando él se apartó para mirar a su compañero,
había una sonrisa perezosa en la boca de Hong Seok, y sus ojos se habían
cerrado. Cuando Hong Seok abrió los ojos y le devolvió la mirada a Jino, sus
ojos ya no estaban rojos. Eran de su color normal, tranquilo, oscuro. El pelo
de Hong Seok estaba despeinado y el aspecto nunca había sido mejor en cualquier
otro hombre, no en la experiencia de Jino.
―Eso fue cojonudo – dijo.
―¿Sí? – preguntó Jino, y una extraña fiebre de
placer creció dentro de él, solo de saber que él había hecho algo que Hong Seok
había disfrutado.
―Sí – respondió Hong Seok, y algo de ese color
rojo volvió a sus ojos – Ahora ven aquí.
Sus manos se agacharon y cogió los hombros de Jino,
tirando de él al cuerpo de Hong Seok. Jino fue rápida y voluntariamente. Él le
quería tantísimo. Nunca pensó que sentiría la necesidad de tener relaciones
sexuales otra vez, no tan intensamente, pero aquí estaba. El pene de Hong Seok
estaba todavía duro, grueso y oscuro, a pesar del orgasmo que Jino le acababa
de dar.
Podría haber sido un producto de su metabolismo
de hombre lobo, o tal vez su cuerpo estaba recuperando todo ese tiempo que
había pasado reposando. De cualquier manera, Jino se alegró de no tener que
esperar.
―Si estar con un hombre lobo es algo como esto,
entonces no es de extrañarse que todos los guerreros dragón sigan tomando a
lobos como compañeros – dijo Jino. ¿De
verdad he dicho eso en voz alta?
Hong Seok se reía de él y esta vez, cuando sacó
la ropa de Jino fuera de él, la ropa consiguió salir entera de esa experiencia.
Hubo más besos y caricias, eso volvió a Jino absolutamente salvaje. Le
encantaba la sensación de la mano cálida de Hong Seok acariciando su pene
arriba y abajo, apretando justo antes de que él estaba a punto de correrse y
evitando que ocurra.
―De verdad sabes lo que estás haciendo – dijo Jino
a través de respiraciones jadeantes y cálidos besos de los que no podía tener
suficiente.
―Eres mi compañero. Conozco tu cuerpo por
dentro y por fuera – dijo Hong Seok, y el hombre continuó sus provocaciones
incluso cuando él no estaba acariciando la polla de Jino dejando un rastro de
besos sobre la piel de su cuello, incluso sobre su cicatriz de apareamiento.
Eso hizo temblar a Jino.
Sin tener la intención de hacerlo, Jino recordó
cómo Hong Seok recibió un disparo, y aun así cargó contra los cazadores. Pensó
en este hombre fuerte debajo de él, cubierto de sangre y muerto, y su corazón
dolía solo de imaginarlo.
―No vuelvas a asustarme así, nunca – dijo Jino
suavemente. Hong Seok inmediatamente apartó los labios del cuello de Jino, y se
miraron uno al otro fijamente por un momento. Él debía haber sabido de lo que Jino
estaba hablando porque Hong Seok asintió con la cabeza.
―Te prometo que lo voy a intentar, pero no
puedo prometerte que no lo haré.
Para la primera mitad del segundo, Jino no
estaba contento con eso, pero entonces él recordó que este era un Alfa debajo
de él. Hong Seok era un Alfa, y Jino pidiéndole al hombre que nunca se pusiera
en peligro era equivalente a exigir que los guerreros dragón nunca se pusieran
en peligro. Fueron hechos para eso. Vivían para ello. Tenían que ser fuertes
para sus clanes, y debían proteger a las personas que amaban. Hong Seok
prometió intentarlo. Que iba a tener cuidado, por causa de Jino. Iba a tener
que ser suficiente. Jino se encontró fácilmente aceptándolo. Él asintió con la
cabeza.
―Vale – dijo, una simple palabra que
significaba tanto para los dos. Él encontró que la estaba usando mucho
últimamente.
Hong Seok sonrió, y derribó a Jino para otro
dulce beso. Entonces sus manos encontraron su camino inferior, y él agarró y
masajeó las mejillas del culo de Jino, sumergiendo sus dedos entre el pliegue
para provocar y acariciar su entrada.
―Oh joder, sí – dijo Jino, jadeando cuando él
empujó su polla hacia abajo contra la erección de Hong Seok y luego empujó su
culo hacia atrás contra los dedos que lo torturaron tan jodidamente bien.
―¿Tienes algo aquí que podamos utilizar? –
Preguntó Hong Seok, y él apretó el culo de Jino una vez más sólo para darle
intención a la pregunta. Jino sonrió.
―Sí, tengo algo en mi bolsillo – dijo, y él
prácticamente saltó de la cama para llegar a su ropa, que ahora estaba en el
suelo. Hong Seok se giró hacia su lado para tener un vistazo de lo que estaba
haciendo Jino. Él tenía una gran sonrisa en su rostro y su mano acariciaba su
polla.
―¿Has estado caminando por ahí todo este tiempo
con una botella de lubricante en el bolsillo?
Jino miró sobre su hombro y sonrió, botella en
mano mientras observaba lo que Hong Seok estaba haciéndose a sí mismo.
―¿La idea te excita?
―Mucho – dijo Hong Seok, su mano todavía
moviéndose en movimientos sin prisa – Hablando en serio, ahora, ¿por qué haces
eso?
Jino subió de vuelta a la cama y se montó a
horcajadas sobre su amante.
―Sólo me recordaba a ti, supongo.
―¿Supones?
Jino asintió con la cabeza, y su rostro se
ruborizó con la vergüenza que se precipitó en él.
―Sí. Era duro verte tumbado en la cama así. Te
echaba de menos.
Los ojos de Hong Seok se suavizaron y ahuecó la
mejilla de Jino.
―Lo siento.
Jino meneó la cabeza, agarró la mano de Hong
Seok y puso el lubricante en él.
―Me alegro de que despertaras nuevamente.
Ahora, no más charla emocional cuando estoy caliente. Tienes algo de lo que
necesitas encargarte.
La sonrisa de Hong Seok era la del gran lobo
feroz.
Pentagon

4 Comentarios
La presencia del zorro me sigue intrigando, ya que una vez que fue abierta la puerta de la habitación de Wonho y Changkyun, este ingreso en ella como si la conociera y bien que entiende las conversaciones a su alrededor… pero quien rayos se oculta tras su forma shifter??… no será Jeong Wook??... no, me niego a creer que él haya vuelto.
ResponderBorrarFelicidades por la nueva pareja, sobre todo por Jino, quien ha dado un gran paso en su recuperación con respecto al trauma de su violación.
que bueno que jino por fin decidió aceptar a su pareja, ahora podrán ser felices juntos ......
ResponderBorrarQue bueno que Jino accedio a estar con su compañero y mas que nada que ya se acepte y que pueden tener una buena relacion.
ResponderBorrarAsfasd el zorro, ese pequeño zorro va a ser una duda existencia muy grande...
ResponderBorrarPor ese par han quedado en buenos términos y se estar acercándo mas, a tal punto de dejar claro lasnontenciones de apareamiento