—¿Qué coño acabas de decir? – gritó Seongho al
hombre más viejo.
Jungha sólo levantó una ceja en el viejo lobo,
luego miró al adorable chico al lado de él, que gritaba y maldecía posiblemente
tan fuerte como él podía. Jungha podría haber jurado que pilló un brillo de
algún fuego de esos ojos azul pálido, también. ¿Este es un lobo Beta? Parece más como la furia de un guerrero dragón.
Jungha estaba algo impresionado.
—¡Puto mentiroso! ¡Nunca me reclamaste! ¡Nunca!
—¿Seongho? – Preguntó Hong Seok.
—¡No! – le gritó Seongho, como si Hong Seok le
hubiera preguntado si él había sido reclamado por el viejo lobo, que le estaba
mirando de reojo. Parecían ser aproximadamente de la misma altura, y Jungha
notó que la pareja que se prometió, al parecer, ya era de otra persona. —No es
cierto, Hong Seok, en serio, ¡no puedes creer esa mierda!
—Es cierto, que ya le reclamé como mío – dijo Shi
Dae.
—¿Cuándo fue eso? – le preguntó Jungha. Él
estaba calmado. No iba a estar enfadado porque no había nada para estar molesto.
Incluso si fuera cierto, entonces estaba claro que este joven lobo ya no
deseaba estar acoplado al hombre junto a él y después de que Jungha había visto
sus manos en el cuello de Seongho, él entendía por qué.
—Muchas veces – dijo Shi Dae – Ha tenido su mano
en mi miembro en más de una ocasión e incluso hemos compartido unos cuantos
besos.
—¡Pusiste mis manos ahí y yo nunca te besé!
¡Siempre me acorralabas y lo hacías antes de pudiera alejarme! – gritó Seongho.
Los ojos del chico estaban cambiando a dorados
y los pelos de lobo comenzaban a brotar de sus poros. Debido a todos los lobos
que ahora vivían en la montaña, Jungha había visto el cambio de hombre a lobo
una vez o dos, y la transformación fue siempre algo diferente que el cambio de
hombre a dragón. Había pensado que había conseguido acostumbrarse a la vista,
pero parecía que no, porque había algo increíblemente fascinante en ver esto.
Por supuesto, luego Seongho miró hacia arriba y
pareció recordar que tenía una audiencia, y Jungha estaba dispuesto a apostar
todo lo que poseía que fueron sus propias palabras lo que le hizo mirar sus
manos, lejos de los ojos de su hermano y coloreó sus mejillas con el color de
la vergüenza. Shi Dae apenas se encogió de hombros.
—¿Ves?
— Veo que has estado acosando sexualmente a mi
hermano – dijo Hong Seok.
—No importa – contestó Shi Dae remilgadamente –
Él sigue siendo mío. He puesto mi aroma en él muchas veces.
—Yo nunca te olí en él – respondió Hong Seok,
cruzando sus brazos.
—Eso es porque siempre tomo una ducha después –
dijo Seongho, y gruñó a Shi Dae cuando su rostro enrojeció aún más. Era difícil
saber si iba a ganar la ira o la vergüenza – Yo. No. Soy. Tú. Puta. Pareja.
—Todo el mundo sabe que dos lobos
necesariamente no tienen que tener sexo, producir crías, o cualquier otra cosa
para estar acoplados. Frotar el aroma es todo lo que se necesita. No hay
ceremonia formal en el reino animal.
—¡Yo no soy un puto animal y tú tampoco! –
Rugió Seongho. Ahora todo su cuerpo estaba rojo, y estaba claro que la ira era
lo que le empujaba al límite. Jungha no podía culparlo.
—No pienses ni por un segundo que mi padre lo
permitirá – dijo Hong Seok – No importa lo que digas, según él, le obligaste.
No es lo mismo que aceptar o reclamar a una pareja.
—Pues entonces, dejemos que los dragones
decidan – dijo Shi Dae, y miró a Jungha – ¿De verdad deseas tener un compañero
que he mancillado?
—¡No me has mancillado! – le gritó Seongho.
Ah,
así que finalmente estamos llegando al punto de la cuestión.
Este lobo sabía perfectamente que su propia especie no apoyaba un supuesto
acoplamiento, especialmente uno que sonaba tan siniestro como este. Él
realmente esperaba que Jungha estaría demasiado preocupado por su honor, o
cualquier otra estupidez, porque había estado molestando a este lobo.
Seongho miró a Jungha, y había una nota de
preocupación en su rostro. No solo preocupación. El hombre aparecía realmente
horrorizado. ¿De verdad quiere estar
acoplado tanto a mí? Algo me dice que no es el caso, pero no voy a avergonzar
al joven dejando que Shi Dae se salga con la suya.
—Él dijo él no está acoplado contigo, y
claramente no quiere tener nada que ver contigo. Si él me quiere, entonces
estaría más que feliz de aceptarlo como mi pareja.
Los hombros de Seongho cedieron, como si se
sintiera aliviado. Shi Dae no dijo nada. Él no movía un músculo excepto por sus
labios, que llegaron a ser increíblemente delgados cuando miró a Jungha. Si el
hombre hubiera tenido la capacidad, es muy probable que él habría tratado de
hacer unos agujeros en el centro de la frente de Jungha. Por último, Shi Dae
miró a Seongho, esa misma fulminante mirada en su cara.
—Bien, disfruta de tu tiempo en esa cárcel en
la montaña. Estoy muy seguro de que tu padre no llorará tu pérdida.
—Cuidado, Shi Dae, realmente estás empujando tu
suerte – dijo Hong Seok.
Shi Dae resopló en eso.
—Ponme un dedo encima, y tendré a la Manada
levantándose en pie de guerra. Tu padre pondrá sus manos sobre mí una vez, pero
nunca más. No lo toleraré y tampoco lo hará el resto del Consejo cuando Yeon
Seok y sus hijos usen excesivamente fuerza bruta.
—No lo entiendo – dijo Jungha, mirando a Hong
Seok, parecía un tipo honorable de lobo, aunque apenas se conocían entre sí –
El hombre acaba admitir intentar acosar y abusar de tu hermano, intentó
arruinar el acuerdo que tiene tu padre con Shownu, ¿y no vas a castigarlo?
—Él no es ningún revoltoso Beta u Omega – dijo Hong
Seok – Es un Alfa y un miembro del Consejo. Tiene suficiente poder en la Manada
para conseguir a algunas de las personas realmente molestas. Todo lo que haga
mal podría ser visto como una debilidad de parte de mi padre. Si le ataco,
entonces fue porque mi papá no era lo suficientemente fuerte para disciplinarme
correctamente cuando era un cachorro, ¿y qué clase de hombre que incluso no
puede mantener a sus hijos en línea debe estar a cargo de una Manada entera?
Eso era un pensamiento terrible, pero era una
brillante planificación por parte de Shi Dae, Jungha tuvo que darle un punto al
viejo bastardo. Jungha miró a su futuro compañero cuando Hong Seok terminaba
esa frase. Las manos del hombre estaban cerradas en puños, y él estaba mirando
a sus pies mientras Shi Dae le sonrió.
—¿Es por eso que tu hermano nunca podría tomar
represalias? ¿Cuándo este supuestamente honorable concejal trató de poner sus
manos sobre él?
Shi Dae le miró, y gruñó.
—Controla tu tono, dragón. No estás en tu
territorio – dijo.
—Exactamente – respondió Jungha – Este no es mi
territorio, y todo lo que haga no puede utilizarse contra mi futuro compañero,
o su familia, ya que nunca fui criado como un lobo, o tuve mucho contacto con Yeon
Seok.
Seongho le frunció el ceño, y entonces él
sacudió la cabeza.
—Gracias, pero no te preocupes por él. No vale
la pena.
—¿Cómo te atreves? – Dijo Shi Dae, silbando
prácticamente las palabras en el lobo más joven.
Jungha había visto suficiente y tenía que haber
algún castigo para lo que había sucedido aquí y ahora. Él marchó a donde Seongho
y Shi Dae estaban todavía de pie. Shi Dae lo vio venir, pero él no era lo
suficientemente rápido como para hacer algo al respecto cuando Jungha lanzó su
puño en la nariz del hombre. El sonido de hueso roto fue muy satisfactorio. Jungha
había estado allí de pie, lentamente poniéndose más y más furioso. Él
necesitaba hacer esto, necesitaba vengarse por su futuro compañero y cuñado, ya
que sus manos estaban atadas. Si su represalia significó que su padre iba a
sufrir, entonces Jungha lo haría por ellos.
Shi Dae gritó y puso sus manos en su rostro,
probablemente en un intento por detener la excesiva efusión de sangre, pero
también para frenar las olas de dolor que probablemente sentía. Cuando abrió
los ojos, eran rojo brillante, y los dientes de su lobo se formaban dentro de
su boca. Jungha agarró al hombre mayor por su pelo blanco, levantándolo del
suelo y empotró el rostro del hombre en el árbol más cercano.
Cuando Shi Dae gritó y se tambaleó, como si
estuviera a punto de perder su equilibrio y caer sobre su culo, Jungha no
permitiría eso, no podía. Agarró al hombre de nuevo y estampó su cara en el
mismo árbol hasta que la mancha de sangre fue demasiado grande y probablemente
atraería a varios animales salvajes. Jungha sujetó al hombre por la parte
posterior de la cabeza después de terminar con su castigo. Su nariz estaba
chorreando sangre roja brillante contra sus pálidos labios y mandíbula. Los
ojos del hombre eran salvajes mientras miraba fijamente a Jungha, a partes
iguales de miedo e ira.
—¡Quítame tus asquerosas garras de encima,
monstruo!
El hombre estaba luchando un poco hasta que Jungha
le agarró por una de sus muñecas y apretó, retorciéndole su brazo detrás de su
espalda, girando hasta que el omóplato se extendió en lo que tuvo que ser de
una manera dolorosa, a juzgar por el grito. Si Jungha apretaba más, entonces el
hueso del hombre se saldría fuera de su sitio, y sería absolutamente asombroso
que él estuviera tentado a hacer precisamente eso.
—No vuelvas a poner las manos sobre otra
persona sin su permiso, ¿me entiendes? – le preguntó Jungha, y de paso, apretó
un poco más duro el brazo del hombre, aumentando la presión sobre la
articulación.
Shi Dae se puso de puntillas, como si de alguna
manera le ahorraría el dolor, o lo apartara más lejos. El viejo lobo no
respondió inmediatamente, a pesar de que abrió su boca como si él se preparara
para gritar. Jungha no culpaba al hombre, y sabía que la clave de todo esto era
la paciencia. El quid de la cuestión era que Shi Dae sintiera tanto dolor que
él no pudiera conseguir gritar. Fue retrasado por varios segundos. Jungha había
experimentado tal cosa una o dos veces antes en sí mismo y todo lo que tenía
que hacer era esperar a que el grito se terminara, y entonces Shi Dae empezaría
a hablar otra vez. Si quería que el dolor parara, es decir.
—No te escuché la primera vez – dijo Jungha
tranquilamente – Te he dicho que no intentarás forzar a otra persona nunca más.
No vas a tocar a otro hombre o una mujer sin su permiso, y no vas a hacer
correr ningún rumor de que te apareaste con Seongho cuando claramente no es
cierto. ¿Qué dices a eso?
Todo el cuerpo de Shi Dae temblaba por el dolor
y la energía dentro de él, pero estaba indefenso en los brazos de Jungha.
—¡Te dije que sí! ¡Sí! ¡No lo haré! ¡Suéltame!
¡Suéltame!
Este hombre chilló como una niña para alguien
que supuestamente era un Alfa. Jungha lo liberó y Shi Dae abrió la boca para
respirar cuando él cayó de rodillas, como si Jungha hubiera estado
sosteniéndolo por su cuello en lugar de por su brazo.
—Esa es la respuesta correcta – dijo, y
abruptamente se dio la vuelta alrededor.
Sólo para encontrarse con los ojos aturdidos de
todas las personas que lo habían presenciado. Su Gran Dragón no parecía
demasiado sorprendido, aunque levantó sus cejas.
—¿Eso era realmente necesario? – preguntó.
Hong Seok y Seongho miraban a Jungha como si
estuvieran esperando que le arrancara la cabeza a Shi Dae y comenzara a
comérsela. Miró a Seongho sobre todo, que iba a ser acoplado a él hoy antes de
la puesta de sol. Su rostro estaba más pálido que cuando Jungha le había visto
por primera vez al hombre y sus labios color melocotón se separaron
ligeramente, pero sólo lo hizo parecer asustado de él.
—Era muy necesario – dijo Jungha, y caminó –
Vamos a volver con Yeon Seok y le decimos que ya hemos encontrado a su hijo.
Estoy bastante seguro de que Shi Dae no va volver a la Manada durante un
tiempo. Por lo menos hasta que se limpie un poco.
Shi Dae dejó escapar un pequeño gruñido ante
esas palabras, pero Jungha lo ignoró mientras caminaba directo a su futuro
compañero. Seongho caminó hacia atrás y lejos de él, como si le diera más
espacio para caminar. Como si esperara que Jungha fuera a atacarlo si él no se
movía lo suficientemente rápido. Simplemente
maravilloso. Jungha apenas conoció a su nuevo futuro compañero, y el hombre
ya le tenía miedo. Perfecto, simplemente
maravilloso. Esto era lo último que quería, él no quería que le acoplaran
con nadie. Nunca más y ahora su nuevo compañero de vida era alguien que iba a
estar caminando de puntillas a su alrededor. ¿Será así para el resto de mi vida? Tal vez es lo mejor, teniendo en
cuenta que no tengo absolutamente ninguna intención de amar al chico.
*****
Estoy
jodido. Estoy completamente jodido. ¿Este es el tipo con él que esperan que me
acople? ¿Esperan que me vaya a la cama con él y pase el resto de mi vida con
él? Jesús
Cristo, de repente repeler los avances de Shi Dae no parece tan malo. Al
menos Seongho podría haber hecho algo para evitar al hombre en el borde, aunque
tuvo que aguantar continuamente su acoso sexual. Ahora, lo único que podía
hacer era mirar al Shifter dragón delante de él y preguntarse si sólo había
aceptado el peor de dos males. ¿Se
volverá loco y me atacará si trató de pisar fuera de la línea? Soy un Beta, no
un Omega que se siente más cómodo obedeciendo las reglas, por lo que estaba
destinado a suceder en algún momento u otro.
—¿Por qué no me lo dijiste? ¿Papá lo sabe? –
preguntó Hong Seok mirándole, sus brazos cruzados y la expresión preocupada de
su hermano mayor no le gustó nada a Seongho. Esta fue la última cosa en el
mundo que hubiera querido. Que su hermano mayor Alfa lo mirara como si fuera
una víctima. No soy una víctima.
—Papá no lo sabe, nadie lo sabe – dijo Seongho,
buscando directamente en los ojos de su hermano mayor – Y a menos que quieras
que enloquezca completamente y pierda a la manada entera, lo vas a mantener
para ti mismo, también.
Hong Seok levantó una ceja en él.
—¿Estás seguro de que eso es lo que debemos
hacer? El hombre admitió frente a mí, Shownu y Jungha que te había acosado
sexualmente y te tocó sin tu permiso.
—¿Es por eso que no paraste a Jungha de darle
una paliza? – Seongho necesitaba saberlo.
—Esa es exactamente la razón – dijo Hong Seok
con un pequeño gruñido – Es afortunado de que no lo hice yo mismo.
—No, tú eres el afortunado, y también papá –
dijo Seongho.
Parecía que su futuro compañero estaba hablando
tranquilamente con Shownu más delante, y Seongho quería usar esa distracción
para hacer unas preguntas sensibles a su hermano.
— ¿Siempre es tan violento? No es que no pueda
manejarlo, quiero decir.
Joder,
soy idiota, ahora parezco débil y asustado.
—No que yo haya visto – dijo Hong Seok – Él
generalmente es muy tranquilo, controlado y serio. Ni siquiera habla mucho con
los otros Shifters dragón por lo que sé sobre él.
Los
psicópatas siempre son los más silenciosos. Maravilloso.
El gran suspiro que Seongho dejó escapar debió realmente preocupar a su hermano
mayor, porque Hong Seok le estaba preguntando algunas cuestiones delicadas
después.
—¿Crees que aún puedes seguir adelante con
esto? Papá no te forzará, y sé de hecho que Shownu no dirá nada tampoco.
—El Consejo lo hará – respondió Seongho y miró
la parte trasera de la cabeza de Jungha. Ahora que podía verlo, podía mirar
hacia abajo y observar cuán larga era realmente su trenza. No mucho, realmente.
Fue hasta poco más allá de su cuello, y eso fue todo. ¿Qué pasaba con los
dragones y querer mantener su cabello largo? ¿Es porque no tienen ningún pelo
cuando están en su forma de dragón? Tiene que ser eso. —¿Jungha diría algo si
yo no quisiera seguir? – Preguntó Seongho, no había tomado una decisión al
respecto, ni nada.
—Estoy bastante seguro de que no. Él no parecía
como si quisiera ser acoplado a cualquier persona – respondió Hong Seok. Eso no
tiene sentido.
—Entonces ¿por qué se ofreció voluntario para
esto? – Preguntó Seongho.
—No lo hizo – respondió Hong Seok – Era el
único que quedaba.
—El único... ¿Qué quieres decir?
—Creo que debería de aclararlo.
—Por favor, hazlo – dijo Seongho, rápidamente
perdiendo toda su paciencia. Hong Seok dejó escapar un pequeño suspiro.
—No debería haber dicho que es el único que
queda, porque todavía está E’dawn, supongo, pero no estaba en la lista de
voluntarios y tampoco lo estaba Jungha. Pero hubo muchos otros guerreros dragón
que fueron en misiones de rescate o que se acoplaron a alguien o incluso
corrieron en misiones de venganza, Shownu se está quedando sin gente para
aparearse con nuestros hermanos.
—Entonces, ¿Shownu le está forzando a hacer
esto? – preguntó Seongho, y una ola de simpatía surgió dentro de él.
Seongho no quería hacer esto, pero al menos él
fue el que dio el visto bueno. Él había sido el que dijo que lo haría. Seguro,
sintió que la decisión había sido forzada, de una manera, gracias a la
insistencia de Shi Dae en ser un cabrón, pero en última instancia, había sido
su decisión. Solo pensar que esa era la razón por la que estaba aquí, él y
nadie más, le hizo sentir un poco menos atrapado. Definitivamente no estaba tan
enfadado como lo había estado cuando él caminó en el bosque después de que Shi
Dae pidiera hablar con él. No, no estaba siendo obligado. No era justo pensar
que él lo estaba siendo cuando había alguien que estaba siendo forzado.
—Shownu les dijo que uno de ellos tenía que ir.
Tuvieron que lanzar una moneda.
Seongho se estremeció.
—Y el perdedor me consiguió. Eso es realmente
genial.
—No, el ganador te consiguió – dijo Hong Seok,
pero Seongho todavía no estaba convencido de que él iba a ser el premio en esta
instancia – De todos modos, creo que Shownu supone que con tantos lobos
viviendo en la montaña, incluyendo tres de los hijos de Yeon Seok, será
suficiente para contentar al Consejo. Supongo que no esperaba escuchar otra
demanda.
Seongho mordió sus labios juntos.
—Yo... Me ofrecí yo mismo porque no quería que Leesang
o Jeup tuvieran que ir – dijo.
—Son Alfas, podrían haberlo resuelto. Aún lo
harán si se lo pides – dijo él.
Seongho lo sabía. No era el bebé del grupo, ni
siquiera de cerca, pero él seguía siendo uno de los hermanos más jóvenes,
alguien que los otros pensaban que debían proteger. Ellos podrían volverse
locos si se enteraban de lo que había estado haciendo Shi Dae.
—No quiero que vayan porque papá va a
necesitarlos – dijo. Cuando Hong Seok lo miró, él siguió – Estoy bastante
seguro de que Shi Dae se estaba dirigiendo a mí por varias razones. La lujuria
es una, pero no le importo un comino.
—Vi eso – dijo Hong Seok. Seongho despejó su
garganta y trató de ignorar el creciente calor en su rostro.
—Sí, bueno, me refería al resto.
Seongho le contó a Hong Seok sobre sus
sospechas acerca de cómo pensaba que Shi Dae estaba tratando de usarlo como
otra manera de llegar a ser el Alfa de la manada. Cuando terminó, Hong Seok
apretaba los puños y sus ojos eran rojos.
—Debería ir allí y matarlo yo mismo de una puta
vez.
—Lo sé. —Ese cabrón chupapollas no ha sido nada
más que un dolor en el culo desde hace décadas.
— Confía en mí yo me di cuenta – dijo Seongho.–
Acabaremos con él, eventualmente. Va estar tan lleno de mierda que papá tendrá
que desterrarlo, o matarlo, y cuando eso suceda va a ser el mejor día de mi
vida, pero hasta entonces, no se lo digas a nadie. En serio. No quiero que papá
o los demás lo sepan.
Hong Seok le miró muy atentamente.
—No vamos a juzgarte. Yo no te estoy juzgando,
y no creo que seas débil por lo que ha estado pasando.
Seongho miró brevemente a su hermano. No tenía
palabras ahora para decirle lo mucho que significaban esas palabras para él.
Tenía que tratar de decir algo de todos modos.
—Aprecio eso, pero todavía no. No es sólo cómo
podrían reaccionar. Simplemente no quiero que sepan que he estado abofeteando
sus manos por debajo de la mesa en el desayuno o en la cena, o evitando estar a
solas en una habitación con él.
Fue mucho más que eso. Aunque sus hermanos
nunca lo vieran como alguien débil, aún sentirían lástima por lo que Shi Dae le
había estado haciendo. Le preguntarían si Shi Dae había hecho algo más y Seongho
sólo se escondería de vergüenza, y Seongho no quería tener que lidiar con nada
de eso. No quería que le hicieran esas preguntas incómodas. Hong Seok lo miró
durante unos segundos más y luego asintió con la cabeza.
—De acuerdo, hecho. Pero definitivamente voy a
cuidar de ti cuando subas a la montaña – contestó Hong Seok – Dudo que Jungha
actúe a tu alrededor como lo hizo con Shi Dae, pero todavía...
—Puedo manejarlo yo solo – dijo Seongho, aunque
en verdad, estaba feliz por la preocupación de su hermano, al menos sobre este
tema. No iba a estar solo cuando fuera a la montaña. Lo que contaba mucho.
Cuando Seongho miró hacia arriba para obtener
una buena vista de su futuro compañero, su aliento quedó atrapado a la vista
del hombre mirándole fijamente. Hubo tanto... nada. Era la única forma en que Seongho
podría describirlo. Un montón de nada llenaba los ojos del hombre. ¿No le importa en absoluto estar a punto de
atarse a mí para el resto de su vida? Tal vez no le importa. Tal vez no soy su
tipo.
Era demasiado extraño, ser consciente del hecho
de que él podría no ser agradable para la vista para su futuro compañero. Bueno, puedo tomar a un compañero guapo, al
que soy indiferente en su mayor parte, o quedarme y hacer que una de mis
hermanos Alfa suba a la montaña. Ahora Seongho entendía mejor por qué su
hermano más joven, Kihyun, había estado tan ansioso por ser el primero en ir.
Él quería lo mejor para la Manada y quería que muchos de sus fuertes, hermanos
Alfa se quedaran y respaldaran a su padre.
No
voy a echarme a atrás y no voy a dejar que un dragón con una mirada fría me
asuste. Seongho cuadró sus hombros y le devolvió la
mirada al hombre. Él no apartó la mirada, y no estaba dispuesto a mostrar su
cuello como un lobo derrotado o un Omega más débil. Si esto es un desafío entonces seguro que voy a aceptarlo.
Curiosamente, fue entonces cuando los labios de Jungha se elevaron en una débil
sonrisa. Seongho estaba seguro de que había perdido, sino hubiera sido por la
chispa en sus ojos antes muertos.
Beatwin
5 Comentarios
Pues ya era hora que alguien le diera una muy buena lección a ese desgraciado de Shi Dae... por otro lado el haber presenciado que el autor de dicho castigo fue Jungha, ha hecho dudar a Seongho de su decisión, si supiera que Jungha no tiene ningún interés en quererlo como su compañero... esto no está comenzando nada bien.
ResponderBorrarese malvado shi dae sigue molestando a la manada.... ojala que con esta nueva unión la alianza de los lobos y los dragones sea definitiva....
ResponderBorrarQue bueno que Shi Dae le dieran una leccion y bueno ahora Sengho tiene un omapero y este no lo quiere.mmm ya quiero leer la el proximo capitulo.
ResponderBorrarMe encanto que le diran su merecido a Shi Dae... esta pareja va a ser muy interesante de leer.
ResponderBorrarOMG!!! Voy a amar a eze tipo después de la paliza que le dio a Shi dae...
ResponderBorrarGracias