Wonho
sonrió. Eso es exactamente lo que quería oír. Quería saber que Changkyun estaba
lo suficientemente cómodo con los dos que era normal para él sentir dos cuerpos
acercarse a él en mitad de la noche, y quería que el chico fuera capaz de
dormir tranquilo, sabiendo que ambos hombres le protegerían de Jeong Wook, el
hombre que le había secuestrado y asesinado, especialmente ahora que aún no se
había enterado de que él todavía estaba vivo.
Wonho
tocó el pelo de Changkyun y luego dejó que su mano colocara un mechón detrás de
su oreja antes de que tirara de su compañero más pequeño hacia adelante para un
beso, luego otro y otro. Pronto no pudo resistir la tentación de deslizar su
lengua en la dulce boca de Changkyun, empujando suavemente hacia arriba y
adelante, hasta que el chico se recostó contra la cama donde ambos durmieron
con Hyungwon durante la noche.
Que
los tres estuvieran en una relación juntos, no significaba que Wonho no tuviera
tiempo a solas con cualquiera de ellos. Con su horario resultaba imposible para
los tres estar juntos todo el tiempo, y ahora Wonho se encontró queriendo acariciar
a su compañero, estar dentro de él y hacer el amor con él. Eso fue algo de lo
que nunca se cansó de hacer, especialmente después de que Changkyun volvió a él
la primera vez.
Con
sus cuerpos presionados juntos, la única cosa entre ellos eran las capas de
ropa que se estaban volviendo demasiado calientes e incómodas, Wonho movió sus
caderas hacia abajo contra Changkyun, y le encantó el sonido de sus suaves
gemidos, y la manera en que agarró los hombros de Wonho antes de envolver sus
brazos alrededor del cuello de Wonho, tirando de él más cerca hasta que sus
cuerpos estaban tan juntos que ni un folio habría pasado por en medio.
Wonho
quería esto. Aunque había tres de ellos en esta relación, y estaban recibiendo
una cantidad saludable de relaciones sexuales entre ellos, a Wonho le encantaba
que él y Changkyun todavía pudieran sentir esta urgencia de estar con el otro.
Que sus manos aún pudieran temblar cuando él tiró de la camiseta de Changkyun
sobre su cabeza y presionó besos sobre su pecho antes de poner su boca y su
lengua sobre los pezones del chico.
Changkyun
se estremeció y gimió. Cerró los ojos, y entonces presionó la parte posterior
de su cabeza contra la cama sin hacer todavía detrás de él y sus suaves gemidos
pronto se convirtieron en fuertes gemidos cuando Wonho abrió el cinturón, botón
y cremallera de sus pantalones vaqueros con una mano, y entonces él pasó la
palma de su mano contra el vientre de Changkyun antes de deslizarse por debajo
del pantalón. Captó que la polla de Changkyun estaba ya medio dura, sintiendo
que se hinchaba y endurecía completamente en sus dedos, y Changkyun se revolvió
contra él.
Alguien
podría llamar a la puerta justo en ese momento y Wonho no pensó que sería capaz
de apartarse de lo que estaba haciendo. Él ya había apreciado a su compañero
antes de que Jeong Wook le secuestrara. Después de todo, él había amado y
querido a Changkyun durante muchísimo tiempo, era imposible no estar agradecido
por el regalo que le habían dado, pero nada en el mundo enseña a un hombre a
apreciar a su compañero que pensar que estaba muerto y hacerle un funeral.
Changkyun
empujó sus caderas contra la mano de Wonho, gimiendo y jadeando todo el tiempo.
―Se
siente increíble – dijo sin aliento. ―Te gusta eso, ¿verdad? – dijo Wonho,
aunque ya sabía la respuesta, al igual que él sabía que volvería a Changkyun
salvaje cuando puso su boca en el lateral del cuello del joven. Justo donde se
unía el cuello al hombro y su pulso latía erráticamente.
―¡Mmmmm!
– dijo Changkyun, retorciéndose otra vez ― J-joder. Si... Si no paras me voy a
correr antes de que empiece a hacer nada divertido.
―No
podemos tener eso, ¿o sí? – dijo Wonho, pero siguió chupando en el lado del
cuello de Changkyun de todos modos.
Estaba
decidido a hacerle al chico un chupetón. A pesar de los años que tenía Wonho,
era un poco inmaduro sobre ciertas cosas, y esto sin duda era una de ellas. Le
encantaba dejar chupetones en el cuerpo de Changkyun. Le encantaba asegurarse
de que el resto del castillo sabía que Changkyun era amado y querido. Wonho
secretamente estaba esperando que uno de esos mojigatos hiciera un comentario
para poder partirles la cara. Por suerte para ellos, todos habían sido hasta
ahora lo suficientemente inteligentes como para mantener su boca cerrada.
Su
ropa salió rápidamente y fácilmente después de eso. Wonho estaba condenadamente
feliz de tener la noche libre. Entonces él podría pasar todo el tiempo que
necesitaba para hacer el amor con su pareja. Tal vez él podría incluso llevarlo
hacia abajo de la montaña para una carrera adecuada, puesto que Changkyun no la
había conseguido en un tiempo.
Wonho
enganchó sus dedos bajo la cintura de los pantalones vaqueros de Changkyun,
tirando de ellos, junto con la ropa interior que llevaba Changkyun,
completamente hacia abajo de sus caderas y de las piernas del chico. A Changkyun
no le quedó ni una pizca de ropa después de eso. Ni sus calcetines.
A
veces podía ver el cuerpo de Changkyun y a adorar lo guapo que era,
aparentemente sin siquiera intentarlo y otras veces él le miraba y se
preguntaba cómo era que Changkyun era capaz de utilizar sus poderes únicos para
crear otro cuerpo para sí mismo, que fuera exactamente igual al mismo que antes
de que fuera asesinado. No quería pensar en pensamientos tristes ahora, sin
embargo. No cuando él tenía algo mucho mejor que hacer.
El
duro pene de Changkyun estaba palpitante y oscuro por toda la sangre que se
había apresurado a él. Wonho suavemente se apoderó de él por la base y él lamió
el costado, una cata de sal y piel, era embriagador. Cada escalofrío que
recorría el cuerpo de Changkyun fue su propia pequeña recompensa. Luego Changkyun
mirándolo desde abajo, sus preciosos ojos brillaban, y sus dientes parecían un
poco más agudos demostrando que el animal dentro de él trató de salir.
―No
me provoques – dijo, gruñendo un poco las palabras. A Wonho le encantaba cuando
su compañero hacía cosas como esas.
―Bien
– dijo, y él mojó sus labios antes de colocar la boca alrededor de la erección
de Changkyun, empujando hacia abajo hasta tenerlo completamente dentro hasta la
raíz.
Las
manos de Changkyun fueron inmediatamente a su pelo, agarrándole tan firmemente
que el cuero cabelludo de Wonho estaba sufriendo y no le preocupaba en
absoluto. No le molestaba, quería eso y más. Mucho más. Se echó hacia adelante
y hacia atrás, hacia adelante y hacia atrás, apretando sus labios y sus
mejillas antes de soltar algo de esa presión sólo para probar las reacciones
que él sacaba del chico.
Las
manos de Changkyun pasaron de duro y doloroso en el cuero cabelludo de Wonho, a
suaves caricias. Parecía que dejó de ser bruto y estaba haciendo un intento por
aferrarse para el viaje. Wonho agarró a una de las piernas de Changkyun y la
subió encima de su hombro. A Changkyun realmente parecía gustarle, y gritó en
voz alta cuando Wonho comenzó a masajear la roseta del chico con su dedo. Sí,
eso es exactamente lo que quiero. Alcanzó el lubricante.
Mantenía
varias botellas escondidas a lo largo de la habitación. Había al menos cinco
botellas debajo del gigante colchón, lo que era un fácil acceso. Dos a cada
lado y uno en la parte inferior de la cama, justo donde Wonho había metido su
mano. La mejor clase de sexo era aquella en la que no había que perder tiempo
buscando el lubricante.
―Oh
sí, sí – dijo Changkyun, una y otra vez cuando Wonho abrió el tapón de la pequeña
botella y derramó un poco en su mano. Se calentaba al contacto. Era su favorita
para usar.
Él
empujó dos dedos dentro del cuerpo de Changkyun, sintiendo el calor apretado de
su entrada sujetándole hacia dentro. Estaban tan acostumbrados a esto que Changkyun
no necesitaba ser mimado, pero Wonho todavía intentó ser tan suave como fuera
posible.
―¿Te
gusta? – preguntó.
―Sí,
solo un poco más profundo – Changkyun asintió con la cabeza, mirando hacia
abajo para tratar de ver qué estaba haciendo Wonho, justo antes de que su
cabeza se dejara caer sobre las sábanas detrás de él – Joder, necesitamos hacer
esto más a menudo.
Wonho
se echó a reír.
―¿Cuánto
más necesitas? – preguntó.
Changkyun
no sólo podía cambiar en un zorro en vez de un dragón, sino que de alguna manera
eso también significó que su líbido había aumentado. Mucho más, mucho más
arriba. A veces creo que Changkyun podría tener sexo 10 veces al día y todavía
estar pidiendo más… Eso sin exagerar.
―Necesitamos
más – dijo Changkyun, jadeando aún más duro, gimiendo mucho más.
Wonho
se rió entre dientes. Él conocía ya el cuerpo de Changkyun, así que
deliberadamente evitó el punto que haría al pequeño más salvaje. Le hizo
maldecir y gemir como alguien mucho menos inocente de lo que era. En cambio, él
rozó sus dedos alrededor de la próstata de Changkyun, pero nunca la tocó. Changkyun
gruñó debajo de él varias veces antes de que finalmente golpeara con el puño
sobre el colchón.
―¡Wonho!
Wonho se rió a carcajadas.
―Vale,
vale ― dijo, como si él se preparara para apaciguar a un niño al borde de una
rabieta.
Él
empujó sus dedos más profundamente, tocando el lugar correcto y el cuerpo
entero de Changkyun se endureció antes de que él agarrara su verga y gimió en
voz alta.
―¿Qué
estás haciendo? – le preguntó Wonho, tirando sus dedos lo suficiente para que Changkyun
le respondiera.
―S-si
no me agarro me voy a correr – contestó él.
Changkyun
no podía invocar incluso la fuerza para levantar su cabeza y mirar hacia abajo
a Wonho. Parecía que todo lo que el chico podía hacer era parpadear mirando al
techo por encima de él.
―¿En
serio? – preguntó Wonho y él empujó sus dedos hacia adelante otra vez en uno
duro empuje, tocando la próstata del chico y esta vez mantuvo sus dedos en su
lugar durante varios segundos antes de que él tirara hacia atrás.
Fue
de lejos la cosa más asombrosa que Wonho había visto mientras observaba la
lucha de su compañero para mantener incluso una pequeña cantidad de control
sobre sí mismo. Le encantó. Él también amó cuando Changkyun no pudo evitar que
el pre-semen se formara en la raja de su polla o se deslizara hacia abajo de la
base.
―Eres
una preciosidad – dijo Wonho, y había tenido bastante de provocación.
Sacó
sus dedos y se levantó de la alfombra bajo sus pies. Su polla estaba dolorida y
palpitaba por lo que parecía horas. Cada gemido que venía de la garganta de Changkyun
era pornografía. Y viendo que sin llegar a tocarse él mismo era una forma de
tortura en sí misma.
―Las
chicas son preciosas, yo no soy precioso – dijo Changkyun, extendiendo las
piernas y permitiendo a Wonho se envolviera entre ellas. Wonho ya tenía la dura
cabeza de su polla colocada contra el estirado agujero de Changkyun y él mismo
no pudo contenerse de empujar hacia adelante.
La
cabeza de su erección pasó a través de él, y entonces él estaba siendo
felizmente exprimido por el cuerpo de Changkyun cuando se hundió más y más
profundamente en ese conducto tibio y húmedo. No estaba lo bastante húmedo, él
retrocedió hacia atrás un poco y volvió a alcanzar el lubricante.
―¿Necesitamos
más? – Preguntó Changkyun.
―Sí
– dijo Wonho.
Siempre
le gustó usar mucho. A veces más de lo necesario. A Hyungwon le gustaba
burlarse de él por eso, pero no le importaba. Cada uno tenía una preferencia. Wonho
no estaba dispuesto a retirarse totalmente del cuerpo de Changkyun, por lo que
añadió más lubricante con efecto calor alrededor de la longitud de su polla y
tocó el agujero de Changkyun con él antes de que estuviera satisfecho con lo
que tenían. También, Changkyun parecía estar impaciente.
―Te
amo, Wonho, de verdad que lo hago– dijo a través de sus dientes apretados, y
parecía estar más allá de la impaciencia – Pero si no empiezas a moverte te
juro que te doy una hostia.
Wonho
inhaló una risa al imaginar a Changkyun, que era más pequeño que él en altura y
tamaño, tratando de atacarlo. Fue tan divertido que se desplomó sobre su
compañero con las sacudidas que se apresuraban a través de él. Changkyun se
retorcía debajo de él.
―Me
estás haciendo cosquillas – dijo, y ahora sonaba un poco más como si comenzara
a reírse por la tontería que acaba de decir.
Mi aliento y mi risa le
están haciendo cosquillas… Voy a tener que recordarlo cuando no estemos
follando.
Wonho se incorporó un poco, apoyándose en sus palmas para que todo su peso no
estuviera sobre el cuerpo de Changkyun, y siguió sonriendo como un idiota,
empezando a mover sus caderas.
―¡Mmmmm!
– dijo Changkyun y los dos rápidamente se olvidaron de todo sonriendo y riendo
mientras el placer realmente comenzó a construirse entre ellos.
Todo
lo que podía hacer Wonho era moverse. Él no quería nada más, no podía pensar en
otra cosa salvo en lo bien que Changkyun encajaba con él, lo fácilmente que el
chico le daba la bienvenida en él, su cuerpo estaba hecho para Wonho, el sabor
de sus labios era perfecto. Todo era perfecto. Salvo un pequeño detalle que le
faltaba. Hyungwon no estaba aquí.
Wonho
iba a tener que conseguir que el hombre se uniera a ellos la próxima vez,
porque, aunque el calor del cuerpo de Changkyun era increíble, agarrándole más
duro una y otra vez con cada empuje, quería que Hyungwon estuviera aquí para
que se uniera a ellos también.
Se
habían provocado tanto antes de que llegara a este punto que no ninguno de
ellos iba a durar. Fue intenso en unos pocos minutos y tal vez incluso menos
que eso, pero el fuerte grito que surgió de la garganta de Changkyun y las
cuerdas de caliente semen que rodaron entre sus cuerpos cuando llegó al clímax
de su placer, por lo que Wonho supo que había valido la pena. El agujero de Changkyun
apretó alrededor de la polla de Wonho cuando se corrió, casi lo exprimió hasta
el punto del dolor. Pero fue el mejor tipo de dolor que pudiera existir en el
mundo entero, y él sacó el orgasmo fuera de Wonho.
No
pudo contenerse a sí mismo por más tiempo. No con los espasmos y las réplicas
que hicieron sus músculos débiles.
Hizo
su mejor intento para evitar aplastar completamente al chico, sin embargo. Que
probablemente no estaba haciendo un gran trabajo, pero Changkyun no se quejó.
De hecho, Changkyun suspiró, dejó que su mano acariciara arriba y abajo de la espina
dorsal de Wonho. Wonho se crispó.
―Ahora
eres tú el que me hace cosquillas – dijo él.
―Buena.
Me estoy vengando – respondió Changkyun, su voz baja y somnolienta.
Sonaba
como si estuviera a punto de desmayar y caer dormido, que era algo que
generalmente hacía siempre que tenía un orgasmo. Changkyun era del tipo que le
gustaba echar una siesta después del sexo.
Wonho
presionó suaves besos a lo largo de la clavícula de su compañero, y luego
suavemente se apartó fuera del cuerpo del joven.
Ya
era hora de limpiar, pero Changkyun no parecía muy interesado en eso. Wonho no
lo culpaba en lo más mínimo. Entró en el cuarto de baño y mojó un trapo para
limpiarse el pecho. A veces odiaba tener que hacer eso. Parecía como si
estuviera limpiando el aroma de Changkyun fuera de él. Se lo había mencionado a
Shownu una vez, sin saber por qué estaba compartiendo algo tan privado con el
otro hombre, pero curiosamente, Shownu tenía la respuesta. Con tantos shifters
lobo viviendo en la montaña ahora, uno de ellos siendo compañero de Shownu, Wonho
supuso que debería haberlo visto venir.
―Es
como tomar a algunos de sus instintos cuando nos apareamos con ellos – le había
explicado Shownu – No les gusta nada. Es una cosa sobre el olor. Les gusta
tener el olor de sus compañeros sobre ellos. Por supuesto, ninguno de ellos
realmente lo mantiene. Se lavan, pero al animal dentro de ellos le gusta tener
el aroma de un compañero. Changkyun es un Shifter zorro ahora, así que sientes
un poco lo que su zorro siente.
Definitivamente
había explicado por qué a Changkyun nunca le gustó lavarse después del sexo,
siempre prefiriendo dormir o abrazar. Wonho había pillado a su compañero más
pequeño frunciendo el ceño un momento o dos cuando lo vio limpiarse.
Las
duchas eran un asunto totalmente diferente, sin embargo. A Changkyun no le
importaba tenerlas después del sexo, aunque Wonho sospechaba que tenía que ver
más con la posibilidad de recibir más sexo mientras se está bajo el chorro
caliente. Regresó a su compañero y vio la sonrisa soñolienta de Changkyun
mientras él limpiaba el vientre del hombre. Wonho colocó besos en cada nuevo
punto que limpiaba, así que al menos su olor permanecía de alguna manera.
―¿Quieres
que vaya más bajo, o puedes hacer eso? – preguntó, bromeando para el hombre.
Los ojos de Changkyun se abrieron y él tiró del paño de su mano.
―No
lo haré, muchas gracias – dijo.
Wonho
se echó a reír. Era gracioso que Changkyun pudiera ser consciente de la idea de
limpieza de Wonho entre sus piernas cuando había tenido sus dedos allí hace sólo
unos minutos.
El
momento fue muy tranquilo y pacífico. Wonho quiso aprovecharse de ello.
Entonces, cuando él y Changkyun hubieran debidamente descansado, iba a ir y
traer a Hyungwon de vuelta aquí para su charla.
Necesitaban
resolver esto si querían mantener los momentos que tuvieron juntos perfectos,
como Wonho había tenido con Changkyun.
Monsta X
4 Comentarios
Ojalá y Hyungwon acepte hablar con ambos, sobre todo tener la suficiente confianza de expresar sus miedos y dudas, pues a pesar de lo singular de su emparejamiento, los tres son parte fundamental de una unidad, sin él no estarían de WonHo ni Changkyun completos.
ResponderBorrartienen que tener una gran charla si quieren que las cosas mejoren y puedan seguir siendo un trío acoplado....
ResponderBorrarBueno, hablar es la mejor opcion y no deben tardar muchoben hacerlo.
ResponderBorrarPor que presiento que el compañero los estaba escuchando?!
ResponderBorrarLes va a tocar trabajar mucho para convencerlo