Hyungwon
estaba cansado otra vez. Era casi la hora de volver a casa después de un largo
turno. Él había terminado su vuelo alrededor de la montaña, asegurándose de
prestar especial atención y tomar un especial cuidado en el lugar donde él y Wonho
habían sido derribados del cielo sólo pocos meses atrás. A veces todavía no
podía creer que había sucedido. Los cazadores estaban empezando a ser algo así
como una molestia, y si la policía humana no lidiada con ellos pronto, iban a
encontrarse con un montón de cazadores muertos muy pronto.
Sólo
había arqueado sus alas lo suficiente como para poner su cuerpo en un planeo
suave, permitiéndole volver lenta y constantemente al camino correcto a casa.
Tan agradable como era tener el viento en su cara, él estaba ansioso por dejar
sus alas descansar, tal vez conseguir algo de esa comida que Changkyun sabía
cocinar tan bien, subirse a la cama y dormir durante veinte y cuatro horas. Por
supuesto, sabía que no iba a conseguir algo como eso. Él había causado bastantes
problemas anoche cuando se quedó fuera de la habitación que él debía compartir
con Wonho y Changkyun, y ni en broma iba a hablar sobre ello. Demonios, Wonho
le había dicho que tenían que hablar antes de que él hubiera salido para su
turno.
Lo
curioso acerca de todo el asunto era que Hyungwon se sentía como si estuviera
metido en problemas. Como un niño asustado que debía sentarse a tener una
conversación seria con sus padres. Sabía de hecho que esto no iba a ser algo
como eso, pero él no podía evitar sentirse de esa manera.
Wonho
iba a preguntarle qué le estaba molestando, y ni de coña Hyungwon sería capaz
de poner en palabras sin sonar como si quisiera salir de la relación… que él no
quería, entonces él iba a quedarse sin palabras o tartamudeando a través de
cualquier cantidad de explicaciones que no tendrían ningún sentido.
Él
amaba muchísimo a Wonho. Amaba demasiado a Changkyun, y quería mantener a
ambos. Así que ¿Cómo coño les explico que
ellos no son el problema? Que lo soy yo. Claro, algo como eso sonaría genial...
No eres tú, bombón, soy yo. Hyungwon no estaba seguro de si esa cita podría
capturar incluso correctamente cómo se sentía en el momento, teniendo en cuenta
que tenía dos bombones y no sólo uno.
Él
suspiró. Lo que sea. Él se ocuparía de lo que sucedió. Tal vez incluso lo
ayudaría a abrirse más a los dos hombres. Ellos podrían ser receptivos y
comprensivos. No podía decidir que iban a cansarse de él antes de que sucediera
algo más. Changkyun había querido probar esto y Hyungwon había estado de acuerdo.
Él
llevó sus pensamientos a la frase que se había convertido en algo que al haber
sido tan usado había perdido significado. Aunque no sabía quién fue la primera
persona en usarla, pero él la tenía memorizada ahora. Tú creas tus propios miedos.
Eso
era exactamente lo que estaba haciendo, y si él no paraba, entonces nunca iba a
ser feliz. Ambos hombres le hacían feliz, y ahora que él había aprendido más
sobre Changkyun, haciéndose grandes amigos y amantes que compartieron comidas y
una cama y jugaron video juegos cada vez que tenían tiempo a solas y Wonho
estaba de guardia, bueno, no quería abandonar al chico. Ahora amaba a Changkyun
tanto como amaba a Wonho, y si Hyungwon no paraba con sus estúpidas dudas que
le hacían parecer que estaba en el instituto, bueno, iba a perder todo lo que
él había ganado hasta ahora.
De
repente, la idea de tener que hablar con Wonho y Changkyun no parecía algo para
que gimiera o pareciera que estaba esperando a que le vacunaran. Esto iba a
estar bien, y entonces todo mejoraría. Él por fin iba a coger el toro por los
cuernos, y enfrentarse a ello.
Él
agitó sus alas, cambiando su cuerpo, su tamaño a caballo entre su dragón y su
forma humana. Él dejó sus alas fuera, pero la forma era más ligera, le hizo
sentir más ligero en el aire. La forma de dragón fue siempre un poco más pesada
gracias a las escamas protectoras, y estaba casi en casa de todos modos, así
que no creyó que hubiera nada de qué preocuparse. Dudaba que algún niño de
camping tuviera un par de prismáticos y viera sus bolas, por lo que no estaba
preocupado por quien pasaba por debajo de él. Estaba demasiado alto. Además, si
el viento contra su cara y escamas se sintió bien, no era nada comparado con
cómo se siente el viento sobre su cuerpo desnudo y en su pelo.
Divino.
Hyungwon
alcanzó el punto por encima de la plataforma de aterrizaje en el jardín, y dio
una última vuelta antes de finalizar su turno de hoy. Se detuvo y sólo se
permitió deslizarse en el aire cuando divisó una serpiente plateada, que estaba
volando desde el castillo. Definitivamente tenía la apariencia de una
serpiente, y aunque parecía pequeño desde la distancia, sabía que era bastante
grande, aunque las alas eran tan pequeñas que apenas podía verlas desde su
punto de vista.
Sabía
lo que era porque él lo había visto una o dos veces antes, cuando él y Wonho
habían estado cazando a Jeong Wook.
Jeong
Wook.
Jeong
Wook fue un Shifter metamorfo de la clase más pura. No sólo tenía un tipo de
bestia en la que podría cambiar como Hyungwon en su dragón, o un hombre lobo o
un Shifter zorro. Él podría cambiar en lo que quisiera, ser quien quisiera, y
cambiar incluso su ropa. Por supuesto, que condujo a algunas especulaciones
sobre si el hombre estaba realmente corriendo desnudo, como Mistic de los X-Men
o algo así, pero, no obstante, era malo y escurridizo. No me equivoco. Joder, de puta madre. Está aquí.
No
había tiempo para llamar nadie, siquiera para aterrizar brevemente y conseguir
a algunos de los guerreros para perseguir al metamorfo. Hyungwon podría
perderlo y entonces no podría encontrarlo otra vez durante meses. Eso era lo
peor que podía suceder, especialmente si Jeong Wook había tenido los
suficientes huevos de volver al castillo.
Si
él estaba de vuelta en el castillo entonces sólo había una razón para eso. Changkyun.
El
cabrón de alguna manera había descubierto que Changkyun estaba vivo, y debido a
que estaba como una cabra y creía estar enamorado del chico, pensaba que tenía
algún tipo de reclamación sobre él, luego siguió adelante y torturó a Changkyun
cuando consiguió secuestrarlo dándole un susto de muerte, le cortó el pelo de
forma descuidada haciéndole pequeños cortes a lo largo del cuello y las orejas
de Changkyun, le arrancó brutalmente sus alas y luego lo arrojó por el
precipicio que estaba cerca de la casa que Wonho y Changkyun estaban
construyendo uno para el otro.
Hyungwon
sintió que le hervía la sangre. Él era un dragón de hielo y sus poderes eran
sobre el frío, pero nunca sintió esta ardiente rabia.
Tal
vez Jeong Wook no lo había notado porque, en su mayor parte, era imperceptible
en su forma humana arriba en el cielo con sólo sus alas fuera. Demasiado
pequeño para ser visible en el inmenso cielo. O podría haber sido porque el sol
estaba detrás de él, así que Hyungwon estaba oculto de ser visto por el hecho
de que nadie con más de dos dedos de frente miraría directamente al sol.
De
cualquier manera, Hyungwon iba a seguir al hijo de puta. Las correas alrededor
de su cuerpo que llevaban sus armas eran elásticas para adaptarse a sus cambios
de forma. Cambió a su forma de dragón. Gracias a las leyes humanas, él no podía
llevar legalmente un arma de fuego. No como un Shifter dragón, sobre todo
gracias a todas las guerras del Clan y el hecho de que los dragones anteriores
habían cambiado el continente alzando montañas donde no existía ninguna. Era
como si los humanos temieran que los dragones trataran de ser la especie
dominante del planeta, pero sólo si podían conseguir sus garras en las
preciosas armas. Estúpidos. Idiotas.
Si
los dragones quisieran apoderarse de Washington, podría hacerlo sin armas y a
pesar de todas las armas que tenían los seres humanos. Los dragones las
mantenían para sí mismos porque querían. Los hombres lobo y otros animales
Shifters que habían estado fingiendo ser humanos por tanto tiempo, tuvieron un
momento bastante difícil para pasar por el aro y pagar todos los honorarios por
las armas de fuego, a pesar de la segunda enmienda de la que tanto les gustaba
presumir a los seres humanos siempre que podían.
Nunca
le había molestado a Hyungwon antes. No teniendo en cuenta que podría utilizar
sus propias garras como armas, y los cuchillos que había en sus fundas fueron
mil veces más aterradores que cualquier pistola. Ahora, sin embargo, Hyungwon
deseaba con todas sus fuerzas tener algo. Un revólver, un rifle, cualquier cosa
que le permitiría apuntar y disparar sin que Jeong Wook se diera cuenta de que Hyungwon
estaba justo por encima y detrás de él, a 60 metros de distancia. Entonces
podría devolver el cuerpo a Wonho y Changkyun y presentárselo a los dos como algún
tipo de regalo. Sin duda haría que pasaran por alto su anterior mal
comportamiento.
Ahora
sabía cómo se había sentido Wonho cuando él había estado cazando a Jeong Wook
por venganza. Al mismo tiempo, Wonho le había dicho, aunque era lo más deshonroso
que un Guerrero podía hacer, que dispararía a Jeong Wook en la parte posterior
de la cabeza a distancia si tenía la oportunidad. Renunciar incluso la
oportunidad de vengarse más por torturar al hombre. Wonho no había querido
torturar a Jeong Wook, solo había querido verlo muerto.
Al
principio Hyungwon había estado horrorizado. No era algo que cualquier Guerrero
debería decir, después de todo, pero Wonho lo había dicho. Hyungwon sólo había
estado con Wonho en ese momento para evitar que el hombre pierda su mente, de
dejarse a sí mismo perderse completamente en su necesidad de venganza. Hyungwon
había estado allí para evitar que Wonho perdiera la cabeza, y él no había
estado enamorado de Changkyun.
Ahora
Hyungwon conocía la sensación. Miraba fijamente hacia abajo a la forma
serpenteante de Jeong Wook con tal odio que empezó a preguntarse cómo Wonho
había podido contenerse. Hyungwon sin duda alguna apenas podía hacerlo. Tengo que matarlo.
Él
todavía estaba en esa forma gris plateada, deslizándose en el aire, de manera
muy similar que una serpiente se desliza cuando estaba nadando en el agua. Si,
deslizarse era la palabra correcta a usar en ese momento. Cada vez que Hyungwon
y Wonho había conseguido acercarse a Jeong Wook cuando estaba en esa forma, el
hombre no sólo era tan resbaladizo como una serpiente, era peor. Fue como si su
cuerpo hubiera sido cubierto por algún tipo de lubricante, porque nunca
pudieron sujetarlo. Siempre se les deslizó a través de los dedos. Por esa
razón, Hyungwon sabía que ni de coña iba a ser capaz de simplemente descender
en picado, agarrar a Jeong Wook y luego partirle el cuello. Hyungwon no estaba
incluso seguro qué parte de ese cuerpo era el cuello en esa forma de Shifter.
También
pensó en formar una bola de hielo en sus manos y lanzarla directamente a su
cabeza. Tenía buena puntería, pero no tenía una tasa de éxito del cien por
ciento. Eso significaba que probablemente era mejor mantenerse tan tranquilo
como fuera posible. Apenas permitió que sus alas batieran en el aire, confiando
sobre todo en las corrientes del viento para mantenerlo en el aire mientras se
deslizaba en el cielo. Al menos él podría averiguar a dónde iba Jeong Wook. Eso
sería útil. Él podría averiguar dónde estaba acampando el pequeño bastardo, y
luego cuando lo encontrara, Hyungwon podría volver al castillo y hacerle saber
a Wonho que lo había encontrado.
Cada
Guerrero en el castillo seguiría a Hyungwon hacia ese lugar, y entonces allí no
sería capaz de escapar de él. Él moriría, y entonces Changkyun por fin sería
libre.
Con
ese pensamiento en mente, Hyungwon siguió al cabrón. Apenas se permitió
parpadear, y de seguro él no estaba mirando a donde iba porque el único lugar
al que quería mirar era hacia abajo. En el cuerpo resbaladizo y viscoso de Jeong
Wook en su forma de serpiente.
Él
se imaginaba a sí mismo poniendo sus manos en esas pequeñas alas negras que
frenéticamente estaban aleteando en la parte posterior de Jeong Wook, y él se
divertía con esa fantasía de arrancárselas, del mismo modo que Jeong Wook había
arrancado las alas de Changkyun. Hyungwon haría a ese hijo de puta sentir cada
onza de dolor que había sentido Changkyun.
Él
no se dio cuenta que algo andaba mal hasta que cruzó la marca de diez minutos
de vuelo, y todavía no parecía que Jeong Wook estaba a punto de esconderse en
una cueva o un camping. Lo que realmente fue extraño, fue cuando Jeong Wook
comenzó a circundar. El hombre se estaba deteniendo por algo y eso hizo a Hyungwon
alcanzar una de sus dagas.
Justo
a tiempo, demasiado, ya que fue cuando las balas empezaron a volar hacía él,
como una lluvia de metal que estaba disparando desde el suelo, en lugar de
descender de las nubes. Sintió el dolor abrasador en su piel y comenzó a formar
las escamas protectoras de su piel, pero no sería suficiente y él lo sabía,
incluso antes de que las balas comenzaran a perforar sus escamas, algunas de
ellas incluso atravesaron su piel.
Dio
el giro más rápido de su vida y agitó sus alas para largarse de allí. Él no
tenía mucha opción, especialmente cuando algunas de las balas dieron en sus
alas, y ya era bastante difícil mantenerse en el aire. Y a diferencia de la
última vez que había sido agredido a balazos, no había ninguno de los guerreros
allí para ayudarle. Wonho no estaba allí para salvar su culo y tomar la mayor
parte del dolor en sí mismo.
Hyungwon
odiaba tener que huir, pero fue superado en número y en potencia de fuego. Lo
más mortificante fue escuchar los gritos y la risa de los humanos por debajo,
los que le habían disparado como si fuera un pato. Él deseaba poder agarrar a
alguno de ellos en sus garras, incluso tres o cuatro a la vez, y luego no iba a
durar más de unos minutos. Pero no podía hacerlo, y tuvo que tragarse su
orgullo e intentar salir pitando de allí.
Se
dio vuelta, sin embargo, sólo para obtener una mirada rápida a Jeong Wook antes
de que el hombre escapara.
Lo
más extraño de todo, sin embargo, fue que Jeong Wook estaba aterrizando. Estaba
aterrizando directamente donde estaban esos seres humanos. Si eran cazadores o
Templarios, no importaba, porque significaba que Jeong Wook tenía que trabajar
con ellos, y muy fácilmente podría dar esos seres humanos la ubicación exacta
del castillo.
*****
Cuando
Hyungwon regresó de su turno, Wonho y Changkyun lo estaban esperando. Lo habían
hecho juntos una o dos veces, igual que Hyungwon y Changkyun habían esperado a Wonho
de vez en cuando en los jardines. Todos habían decidido que era un gesto
agradable, para mostrar al resto del Clan que eran realmente un frente unido y
ese día de todos los días, Wonho pensó que era mejor mostrar al otro hombre que
de verdad él y Changkyun le amaban, se preocupaban por él y querían apoyarlo.
Todos
los guerreros aterrizaron con gracia, pero Hyungwon no lo hizo. Varios minutos
después y Changkyun comenzó a buscar en el cielo alguna señal de su amante. Wonho
estaba empezando a pensar que él debería salir a buscarlo, pero no quiso tratar
al otro Guerrero como si fuera un niño incapaz.
Cuando
comenzaron las murmuraciones de los otros guerreros, y Shownu llegó para
averiguar lo que estaba sucediendo, fue cuando el pulso de Wonho comenzó
realmente a acelerarse. Algo estaba mal. Conocía este sentimiento. Era uno que
consiguió cada vez que algo estaba a punto de suceder.
―Voy
tras él – dijo Wonho, quitándose la camisa y dejando sus alas salir de su lugar
en la espalda.
Changkyun
asintió con la cabeza y dio un paso atrás, una mirada aterrada en su rostro,
pero Wonho ni siquiera tuvo la posibilidad de levantar el vuelo cuando Changkyun
miró una última vez, sus ojos se ensancharon, y entonces él apuntó con el dedo.
―¡Ahí
está! – gritó.
Wonho
levantó la mirada también, y entonces él suspiró una fracción de segundo antes
de notar que algo estaba mal en la manera en que Hyungwon volaba. Parecía que
apenas podía mantenerse en el aire, y él no había estado usando ropa roja
cuando salió esa mañana… Sangre. Es
sangre. Hyungwon estaba herido y parecía que se iba a caer del cielo.
Wonho
no lo dudó esta vez. Él se puso de cuclillas antes de lanzarse él mismo al
aire, dejando que sus fuertes alas tiraran de él más alto y más alto aún. Hasta
que consiguió un vistazo real en todos los daños, y había muchos. Muchas
escamas se habían parcialmente formado en el cuerpo de Hyungwon y estaban todas
rotas o destrozadas con las balas de alguna pistola. Sus alas tenían agujeros
en ellas. No es de extrañar que tuviera problemas de vuelo.
Wonho
le dijo a su puto corazón que parara de acelerarse tanto. Habría tiempo para
eso más adelante, él se colocó justo debajo del hombre, permitiendo que Hyungwon
cayera directamente sobre la espalda con un gruñido cuando él ya no pudo
sostenerse en el aire.
Con
las alas del hombre todavía hacia fuera, Wonho iba a tener algunos problemas
para sostenerle, pero eso no era nada ya que el castillo estaba directamente
debajo de él y podría hacerlos aterrizar de forma segura.
―¿Qué
pasó? – preguntó Wonho.
Él
agarró la muñeca de Hyungwon durante el descenso por lo que podía sentir el
pulso del hombre. Estaba tan acelerado como el de Wonho había estado un segundo
atrás. Necesitaba ver a Jino, ahora mismo.
―C-cazadores...
Creo. Me dispararon – dijo Hyungwon débilmente. Todo su cuerpo parecía estar
totalmente laxo en la espalda de Wonho. Él estaba a punto de desmayarse, y Wonho
no quería eso.
―Permanece
despierto. No estás listo para descansar todavía. ¿Entiendes?
Hyungwon
dejó escapar un pequeño ruido que podría haber sido un acuerdo, pero luego
perdió total y absolutamente el conocimiento, no importaba cuánto le empujara Wonho
o le gritara. Él no llegaba a ver el alcance completo del daño hasta que sus
pies estuvieron sobre el terreno en los jardines, y luego fue capaz de deslizar
el cuerpo de Hyungwon de él y sobre la verde hierba, que se volvió roja
enseguida, gracias a sus heridas. Incluso la espalda de Wonho ahora se sentía
cálida y húmeda por la sangre, y hubo varios jadeos detrás de él, justo antes
de que los guerreros dejaran de flipar y comenzaron a trabajar.
―¡Voy
por Jino! – gritó alguien.
Wonho
no podía apartar los ojos del rostro de Hyungwon. Sus ojos se cerraron, como si
fuese a dormir y las manos de Wonho temblaban cuando tocó el pelo rojo
brillante del Guerrero. Él no podía parar el temblor o el terror torturante,
paralizando su cuerpo como si terror le estuviera comiendo desde el interior.
Había
visto esa mirada tranquila antes. Changkyun había parecido exactamente de la
misma manera después de que él fue empujado por aquel acantilado. Se veía tan
adormilado que Wonho había pensado que su compañero simplemente despertaría una
vez que él había sido rescatado y que solo necesitaba algunos vendajes. Changkyun
no se había despertado, y casi había destruido a Wonho. Esto destruiría a Wonho
también. Hyungwon muy bien podría estar muerto, y él estaba completamente
aterrorizado de incluso tener la esperanza de que estuviera simplemente
inconsciente.
―¿Está
muerto?
Wonho
giró la cabeza bruscamente. Changkyun todavía estaba allí. Joder. Me ha visto entrar en pánico y ha asumido lo peor. El chico
estaba llorando a mares y su cuerpo temblaba tanto como las manos de Wonho.
Wonho
tenía que recomponerse. Él puso sus manos en el cuello de Hyungwon, buscando,
buscando. Tuvo que tomar una respiración profunda porque en su mayor parte, lo
único que podía oír o sentir era su propio latido del corazón. Por favor que no esté muerto. No me dejes,
no me dejes por favor.
―Está
vivo – dijo Wonho – Solo está cansado, pero va a necesitar a Jino.
El
curandero no podía llegar lo suficientemente pronto en opinión de Wonho. Changkyun
agarró la camiseta de Wonho del suelo y la puso sobre la ingle de Hyungwon,
probablemente para darle algo de dignidad al hombre. El hecho de que los
Shifters estuvieran acostumbrados a verse desnudos, no significaba que les
gustara ser vistos cuando estaban fuera de servicio.
―No,
no – dijo Wonho al mismo tiempo que agarró la camisa y la apartó.
―¿Por
qué?
―La
utilizaremos para detener el sangrado hasta que llegue Jino. Quítate la camisa.
La usaremos, también.
Funcionó,
durante un tiempo. Hyungwon estaba sangrando demasiado. Había tanta sangre, que
Wonho prácticamente podía saborearla en el aire. Por lo menos su cuerpo había
dejado de temblar una vez que paró de pensar en Hyungwon como su amante y
comenzó a pensar en él como una misión que debía realizar. Fue muy duro, pero
era la única manera en que podría trabajar intentando detener la hemorragia de
su amante él mismo.
Jino
llegó, con varios de sus aprendices detrás de él, al igual que el compañero
lobo de Jino, Hong Seok. El hombre llevaba una camilla junto con los aprendices
más fuertes. Serían capaces de llevar a Hyungwon a la clínica mucho más rápido.
Como
muchos de los guerreros habían regresado de sus turnos con lesiones, Jino pidió
que su clínica se colocara más cerca de los jardines. Estaban todavía en
proceso de mudanza. Podría haber sido lo que había retrasado tanto a Jino. Los
otros guerreros no podían encontrarlo cuando fueron a buscarle. Wonho dejó al
hombre que amaba a la atención del sanador. Los otros guerreros y Shownu,
estaban todos de pie a una distancia prudente, manteniéndose fuera del camino
de Jino cuando él, su compañero, y los otros dragones trabajaron para salvar la
vida de Hyungwon.
Jino
comprobó a Hyungwon, quitando las camisetas empapadas en sangre para echar un
vistazo a la piel arruinada. Mientras él trabajó, Wonho podía ver la mano de Jino
descansando sobre el hombro de Hyungwon, así como la pequeña cantidad de luz
azul que se transfería entre ellos. Jino estaba poniendo energía curativa en Hyungwon.
Eso no garantizaba la supervivencia del hombre. A lo más que podía hacer, era
acelerar el proceso de curación, pero era algo que definitivamente hizo a Wonho
sentirse mucho mejor. A continuación, Jino los miró a los dos.
―Wonho,
¿necesitas atención médica?
―No
– espetó Wonho – La sangre no es mía, es suya. Asegúrate de que cada mano
disponible está trabajando en él, y no me importa lo que le suceda a nadie más,
ni te atrevas a ver a nadie hasta que sea seguro.
Hong
Seok dejó escapar un bajo gruñido de advertencia. Los ojos del hombre incluso
se pusieron rojos, pero no se alejó del lado de Hyungwon o dijo una palabra. Wonho
sabía que habría sido muy diferente si hubiera intentado agarrar a Jino por el
cuello de la camisa o algo así. Por suerte todavía tenía alguna pequeña
cantidad de auto-control.
Changkyun
estaba al lado de Wonho y el hombre estaba bajo el brazo, abrazado firmemente a
Wonho a pesar de cómo él estaba cubierto de sangre. El chico no era un
Guerrero, él no estaba acostumbrado a tener sustos como este y Wonho lo sostuvo
firmemente.
Si
Hyungwon moría, no sería como con Changkyun. Él no volvería. No habría segundas
oportunidades para él.
Monsta X

6 Comentarios
Hyungwon no duda en seguir a Jeong Wook, pero su deseo de acabar con él, sabiéndolo una amenaza para Changkyun y los habitantes del castillo, lo ha llevado prácticamente al borde la muerte y sería un golpe demasiado duro, sobre todo, para Wonho y Changkyun.
ResponderBorrarNo saben la intencidad con la que quiero que a ese mugre lo desgarren ya es tiempo de que empiece a sufrir por todo el daño que a hecho.
ResponderBorrarAsi que fue una trampa por Jeong Wook y de milagro llego, espero que se recupere pronto.
ResponderBorrarespero que jino pueda salvarlo rápido para que hyungwon les diga sobre jeong wook y los cazadores....
ResponderBorrarOh rayos !!!!
ResponderBorrarCada vez odio mas a Jeong Wook, solo espero que este bien...
ResponderBorrar