Dragones y Lobos... Capitulo 88


Hyungwon estaba cansado otra vez. Era casi la hora de volver a casa después de un largo turno. Él había terminado su vuelo alrededor de la montaña, asegurándose de prestar especial atención y tomar un especial cuidado en el lugar donde él y Wonho habían sido derribados del cielo sólo pocos meses atrás. A veces todavía no podía creer que había sucedido. Los cazadores estaban empezando a ser algo así como una molestia, y si la policía humana no lidiada con ellos pronto, iban a encontrarse con un montón de cazadores muertos muy pronto.

Sólo había arqueado sus alas lo suficiente como para poner su cuerpo en un planeo suave, permitiéndole volver lenta y constantemente al camino correcto a casa. Tan agradable como era tener el viento en su cara, él estaba ansioso por dejar sus alas descansar, tal vez conseguir algo de esa comida que Changkyun sabía cocinar tan bien, subirse a la cama y dormir durante veinte y cuatro horas. Por supuesto, sabía que no iba a conseguir algo como eso. Él había causado bastantes problemas anoche cuando se quedó fuera de la habitación que él debía compartir con Wonho y Changkyun, y ni en broma iba a hablar sobre ello. Demonios, Wonho le había dicho que tenían que hablar antes de que él hubiera salido para su turno.

Lo curioso acerca de todo el asunto era que Hyungwon se sentía como si estuviera metido en problemas. Como un niño asustado que debía sentarse a tener una conversación seria con sus padres. Sabía de hecho que esto no iba a ser algo como eso, pero él no podía evitar sentirse de esa manera.

Wonho iba a preguntarle qué le estaba molestando, y ni de coña Hyungwon sería capaz de poner en palabras sin sonar como si quisiera salir de la relación… que él no quería, entonces él iba a quedarse sin palabras o tartamudeando a través de cualquier cantidad de explicaciones que no tendrían ningún sentido.

Él amaba muchísimo a Wonho. Amaba demasiado a Changkyun, y quería mantener a ambos. Así que ¿Cómo coño les explico que ellos no son el problema? Que lo soy yo. Claro, algo como eso sonaría genial... No eres tú, bombón, soy yo. Hyungwon no estaba seguro de si esa cita podría capturar incluso correctamente cómo se sentía en el momento, teniendo en cuenta que tenía dos bombones y no sólo uno.

Él suspiró. Lo que sea. Él se ocuparía de lo que sucedió. Tal vez incluso lo ayudaría a abrirse más a los dos hombres. Ellos podrían ser receptivos y comprensivos. No podía decidir que iban a cansarse de él antes de que sucediera algo más. Changkyun había querido probar esto y Hyungwon había estado de acuerdo.

Él llevó sus pensamientos a la frase que se había convertido en algo que al haber sido tan usado había perdido significado. Aunque no sabía quién fue la primera persona en usarla, pero él la tenía memorizada ahora. Tú creas tus propios miedos.


Eso era exactamente lo que estaba haciendo, y si él no paraba, entonces nunca iba a ser feliz. Ambos hombres le hacían feliz, y ahora que él había aprendido más sobre Changkyun, haciéndose grandes amigos y amantes que compartieron comidas y una cama y jugaron video juegos cada vez que tenían tiempo a solas y Wonho estaba de guardia, bueno, no quería abandonar al chico. Ahora amaba a Changkyun tanto como amaba a Wonho, y si Hyungwon no paraba con sus estúpidas dudas que le hacían parecer que estaba en el instituto, bueno, iba a perder todo lo que él había ganado hasta ahora.

De repente, la idea de tener que hablar con Wonho y Changkyun no parecía algo para que gimiera o pareciera que estaba esperando a que le vacunaran. Esto iba a estar bien, y entonces todo mejoraría. Él por fin iba a coger el toro por los cuernos, y enfrentarse a ello.

Él agitó sus alas, cambiando su cuerpo, su tamaño a caballo entre su dragón y su forma humana. Él dejó sus alas fuera, pero la forma era más ligera, le hizo sentir más ligero en el aire. La forma de dragón fue siempre un poco más pesada gracias a las escamas protectoras, y estaba casi en casa de todos modos, así que no creyó que hubiera nada de qué preocuparse. Dudaba que algún niño de camping tuviera un par de prismáticos y viera sus bolas, por lo que no estaba preocupado por quien pasaba por debajo de él. Estaba demasiado alto. Además, si el viento contra su cara y escamas se sintió bien, no era nada comparado con cómo se siente el viento sobre su cuerpo desnudo y en su pelo.

Divino.

Hyungwon alcanzó el punto por encima de la plataforma de aterrizaje en el jardín, y dio una última vuelta antes de finalizar su turno de hoy. Se detuvo y sólo se permitió deslizarse en el aire cuando divisó una serpiente plateada, que estaba volando desde el castillo. Definitivamente tenía la apariencia de una serpiente, y aunque parecía pequeño desde la distancia, sabía que era bastante grande, aunque las alas eran tan pequeñas que apenas podía verlas desde su punto de vista.

Sabía lo que era porque él lo había visto una o dos veces antes, cuando él y Wonho habían estado cazando a Jeong Wook.

Jeong Wook.

Jeong Wook fue un Shifter metamorfo de la clase más pura. No sólo tenía un tipo de bestia en la que podría cambiar como Hyungwon en su dragón, o un hombre lobo o un Shifter zorro. Él podría cambiar en lo que quisiera, ser quien quisiera, y cambiar incluso su ropa. Por supuesto, que condujo a algunas especulaciones sobre si el hombre estaba realmente corriendo desnudo, como Mistic de los X-Men o algo así, pero, no obstante, era malo y escurridizo. No me equivoco. Joder, de puta madre. Está aquí.

No había tiempo para llamar nadie, siquiera para aterrizar brevemente y conseguir a algunos de los guerreros para perseguir al metamorfo. Hyungwon podría perderlo y entonces no podría encontrarlo otra vez durante meses. Eso era lo peor que podía suceder, especialmente si Jeong Wook había tenido los suficientes huevos de volver al castillo.

Si él estaba de vuelta en el castillo entonces sólo había una razón para eso. Changkyun.

El cabrón de alguna manera había descubierto que Changkyun estaba vivo, y debido a que estaba como una cabra y creía estar enamorado del chico, pensaba que tenía algún tipo de reclamación sobre él, luego siguió adelante y torturó a Changkyun cuando consiguió secuestrarlo dándole un susto de muerte, le cortó el pelo de forma descuidada haciéndole pequeños cortes a lo largo del cuello y las orejas de Changkyun, le arrancó brutalmente sus alas y luego lo arrojó por el precipicio que estaba cerca de la casa que Wonho y Changkyun estaban construyendo uno para el otro.

Hyungwon sintió que le hervía la sangre. Él era un dragón de hielo y sus poderes eran sobre el frío, pero nunca sintió esta ardiente rabia.

Tal vez Jeong Wook no lo había notado porque, en su mayor parte, era imperceptible en su forma humana arriba en el cielo con sólo sus alas fuera. Demasiado pequeño para ser visible en el inmenso cielo. O podría haber sido porque el sol estaba detrás de él, así que Hyungwon estaba oculto de ser visto por el hecho de que nadie con más de dos dedos de frente miraría directamente al sol.

De cualquier manera, Hyungwon iba a seguir al hijo de puta. Las correas alrededor de su cuerpo que llevaban sus armas eran elásticas para adaptarse a sus cambios de forma. Cambió a su forma de dragón. Gracias a las leyes humanas, él no podía llevar legalmente un arma de fuego. No como un Shifter dragón, sobre todo gracias a todas las guerras del Clan y el hecho de que los dragones anteriores habían cambiado el continente alzando montañas donde no existía ninguna. Era como si los humanos temieran que los dragones trataran de ser la especie dominante del planeta, pero sólo si podían conseguir sus garras en las preciosas armas. Estúpidos. Idiotas.

Si los dragones quisieran apoderarse de Washington, podría hacerlo sin armas y a pesar de todas las armas que tenían los seres humanos. Los dragones las mantenían para sí mismos porque querían. Los hombres lobo y otros animales Shifters que habían estado fingiendo ser humanos por tanto tiempo, tuvieron un momento bastante difícil para pasar por el aro y pagar todos los honorarios por las armas de fuego, a pesar de la segunda enmienda de la que tanto les gustaba presumir a los seres humanos siempre que podían.

Nunca le había molestado a Hyungwon antes. No teniendo en cuenta que podría utilizar sus propias garras como armas, y los cuchillos que había en sus fundas fueron mil veces más aterradores que cualquier pistola. Ahora, sin embargo, Hyungwon deseaba con todas sus fuerzas tener algo. Un revólver, un rifle, cualquier cosa que le permitiría apuntar y disparar sin que Jeong Wook se diera cuenta de que Hyungwon estaba justo por encima y detrás de él, a 60 metros de distancia. Entonces podría devolver el cuerpo a Wonho y Changkyun y presentárselo a los dos como algún tipo de regalo. Sin duda haría que pasaran por alto su anterior mal comportamiento.

Ahora sabía cómo se había sentido Wonho cuando él había estado cazando a Jeong Wook por venganza. Al mismo tiempo, Wonho le había dicho, aunque era lo más deshonroso que un Guerrero podía hacer, que dispararía a Jeong Wook en la parte posterior de la cabeza a distancia si tenía la oportunidad. Renunciar incluso la oportunidad de vengarse más por torturar al hombre. Wonho no había querido torturar a Jeong Wook, solo había querido verlo muerto.

Al principio Hyungwon había estado horrorizado. No era algo que cualquier Guerrero debería decir, después de todo, pero Wonho lo había dicho. Hyungwon sólo había estado con Wonho en ese momento para evitar que el hombre pierda su mente, de dejarse a sí mismo perderse completamente en su necesidad de venganza. Hyungwon había estado allí para evitar que Wonho perdiera la cabeza, y él no había estado enamorado de Changkyun.

Ahora Hyungwon conocía la sensación. Miraba fijamente hacia abajo a la forma serpenteante de Jeong Wook con tal odio que empezó a preguntarse cómo Wonho había podido contenerse. Hyungwon sin duda alguna apenas podía hacerlo. Tengo que matarlo.

Él todavía estaba en esa forma gris plateada, deslizándose en el aire, de manera muy similar que una serpiente se desliza cuando estaba nadando en el agua. Si, deslizarse era la palabra correcta a usar en ese momento. Cada vez que Hyungwon y Wonho había conseguido acercarse a Jeong Wook cuando estaba en esa forma, el hombre no sólo era tan resbaladizo como una serpiente, era peor. Fue como si su cuerpo hubiera sido cubierto por algún tipo de lubricante, porque nunca pudieron sujetarlo. Siempre se les deslizó a través de los dedos. Por esa razón, Hyungwon sabía que ni de coña iba a ser capaz de simplemente descender en picado, agarrar a Jeong Wook y luego partirle el cuello. Hyungwon no estaba incluso seguro qué parte de ese cuerpo era el cuello en esa forma de Shifter.

También pensó en formar una bola de hielo en sus manos y lanzarla directamente a su cabeza. Tenía buena puntería, pero no tenía una tasa de éxito del cien por ciento. Eso significaba que probablemente era mejor mantenerse tan tranquilo como fuera posible. Apenas permitió que sus alas batieran en el aire, confiando sobre todo en las corrientes del viento para mantenerlo en el aire mientras se deslizaba en el cielo. Al menos él podría averiguar a dónde iba Jeong Wook. Eso sería útil. Él podría averiguar dónde estaba acampando el pequeño bastardo, y luego cuando lo encontrara, Hyungwon podría volver al castillo y hacerle saber a Wonho que lo había encontrado.

Cada Guerrero en el castillo seguiría a Hyungwon hacia ese lugar, y entonces allí no sería capaz de escapar de él. Él moriría, y entonces Changkyun por fin sería libre.

Con ese pensamiento en mente, Hyungwon siguió al cabrón. Apenas se permitió parpadear, y de seguro él no estaba mirando a donde iba porque el único lugar al que quería mirar era hacia abajo. En el cuerpo resbaladizo y viscoso de Jeong Wook en su forma de serpiente.

Él se imaginaba a sí mismo poniendo sus manos en esas pequeñas alas negras que frenéticamente estaban aleteando en la parte posterior de Jeong Wook, y él se divertía con esa fantasía de arrancárselas, del mismo modo que Jeong Wook había arrancado las alas de Changkyun. Hyungwon haría a ese hijo de puta sentir cada onza de dolor que había sentido Changkyun.

Él no se dio cuenta que algo andaba mal hasta que cruzó la marca de diez minutos de vuelo, y todavía no parecía que Jeong Wook estaba a punto de esconderse en una cueva o un camping. Lo que realmente fue extraño, fue cuando Jeong Wook comenzó a circundar. El hombre se estaba deteniendo por algo y eso hizo a Hyungwon alcanzar una de sus dagas.

Justo a tiempo, demasiado, ya que fue cuando las balas empezaron a volar hacía él, como una lluvia de metal que estaba disparando desde el suelo, en lugar de descender de las nubes. Sintió el dolor abrasador en su piel y comenzó a formar las escamas protectoras de su piel, pero no sería suficiente y él lo sabía, incluso antes de que las balas comenzaran a perforar sus escamas, algunas de ellas incluso atravesaron su piel.

Dio el giro más rápido de su vida y agitó sus alas para largarse de allí. Él no tenía mucha opción, especialmente cuando algunas de las balas dieron en sus alas, y ya era bastante difícil mantenerse en el aire. Y a diferencia de la última vez que había sido agredido a balazos, no había ninguno de los guerreros allí para ayudarle. Wonho no estaba allí para salvar su culo y tomar la mayor parte del dolor en sí mismo.

Hyungwon odiaba tener que huir, pero fue superado en número y en potencia de fuego. Lo más mortificante fue escuchar los gritos y la risa de los humanos por debajo, los que le habían disparado como si fuera un pato. Él deseaba poder agarrar a alguno de ellos en sus garras, incluso tres o cuatro a la vez, y luego no iba a durar más de unos minutos. Pero no podía hacerlo, y tuvo que tragarse su orgullo e intentar salir pitando de allí.

Se dio vuelta, sin embargo, sólo para obtener una mirada rápida a Jeong Wook antes de que el hombre escapara.

Lo más extraño de todo, sin embargo, fue que Jeong Wook estaba aterrizando. Estaba aterrizando directamente donde estaban esos seres humanos. Si eran cazadores o Templarios, no importaba, porque significaba que Jeong Wook tenía que trabajar con ellos, y muy fácilmente podría dar esos seres humanos la ubicación exacta del castillo.

*****

Cuando Hyungwon regresó de su turno, Wonho y Changkyun lo estaban esperando. Lo habían hecho juntos una o dos veces, igual que Hyungwon y Changkyun habían esperado a Wonho de vez en cuando en los jardines. Todos habían decidido que era un gesto agradable, para mostrar al resto del Clan que eran realmente un frente unido y ese día de todos los días, Wonho pensó que era mejor mostrar al otro hombre que de verdad él y Changkyun le amaban, se preocupaban por él y querían apoyarlo.

Todos los guerreros aterrizaron con gracia, pero Hyungwon no lo hizo. Varios minutos después y Changkyun comenzó a buscar en el cielo alguna señal de su amante. Wonho estaba empezando a pensar que él debería salir a buscarlo, pero no quiso tratar al otro Guerrero como si fuera un niño incapaz.

Cuando comenzaron las murmuraciones de los otros guerreros, y Shownu llegó para averiguar lo que estaba sucediendo, fue cuando el pulso de Wonho comenzó realmente a acelerarse. Algo estaba mal. Conocía este sentimiento. Era uno que consiguió cada vez que algo estaba a punto de suceder.

―Voy tras él – dijo Wonho, quitándose la camisa y dejando sus alas salir de su lugar en la espalda.

Changkyun asintió con la cabeza y dio un paso atrás, una mirada aterrada en su rostro, pero Wonho ni siquiera tuvo la posibilidad de levantar el vuelo cuando Changkyun miró una última vez, sus ojos se ensancharon, y entonces él apuntó con el dedo.

―¡Ahí está! – gritó.

Wonho levantó la mirada también, y entonces él suspiró una fracción de segundo antes de notar que algo estaba mal en la manera en que Hyungwon volaba. Parecía que apenas podía mantenerse en el aire, y él no había estado usando ropa roja cuando salió esa mañana… Sangre. Es sangre. Hyungwon estaba herido y parecía que se iba a caer del cielo.

Wonho no lo dudó esta vez. Él se puso de cuclillas antes de lanzarse él mismo al aire, dejando que sus fuertes alas tiraran de él más alto y más alto aún. Hasta que consiguió un vistazo real en todos los daños, y había muchos. Muchas escamas se habían parcialmente formado en el cuerpo de Hyungwon y estaban todas rotas o destrozadas con las balas de alguna pistola. Sus alas tenían agujeros en ellas. No es de extrañar que tuviera problemas de vuelo.

Wonho le dijo a su puto corazón que parara de acelerarse tanto. Habría tiempo para eso más adelante, él se colocó justo debajo del hombre, permitiendo que Hyungwon cayera directamente sobre la espalda con un gruñido cuando él ya no pudo sostenerse en el aire.

Con las alas del hombre todavía hacia fuera, Wonho iba a tener algunos problemas para sostenerle, pero eso no era nada ya que el castillo estaba directamente debajo de él y podría hacerlos aterrizar de forma segura.

―¿Qué pasó? – preguntó Wonho.

Él agarró la muñeca de Hyungwon durante el descenso por lo que podía sentir el pulso del hombre. Estaba tan acelerado como el de Wonho había estado un segundo atrás. Necesitaba ver a Jino, ahora mismo.

―C-cazadores... Creo. Me dispararon – dijo Hyungwon débilmente. Todo su cuerpo parecía estar totalmente laxo en la espalda de Wonho. Él estaba a punto de desmayarse, y Wonho no quería eso.
―Permanece despierto. No estás listo para descansar todavía. ¿Entiendes?

Hyungwon dejó escapar un pequeño ruido que podría haber sido un acuerdo, pero luego perdió total y absolutamente el conocimiento, no importaba cuánto le empujara Wonho o le gritara. Él no llegaba a ver el alcance completo del daño hasta que sus pies estuvieron sobre el terreno en los jardines, y luego fue capaz de deslizar el cuerpo de Hyungwon de él y sobre la verde hierba, que se volvió roja enseguida, gracias a sus heridas. Incluso la espalda de Wonho ahora se sentía cálida y húmeda por la sangre, y hubo varios jadeos detrás de él, justo antes de que los guerreros dejaran de flipar y comenzaron a trabajar.

―¡Voy por Jino! – gritó alguien.

Wonho no podía apartar los ojos del rostro de Hyungwon. Sus ojos se cerraron, como si fuese a dormir y las manos de Wonho temblaban cuando tocó el pelo rojo brillante del Guerrero. Él no podía parar el temblor o el terror torturante, paralizando su cuerpo como si terror le estuviera comiendo desde el interior.

Había visto esa mirada tranquila antes. Changkyun había parecido exactamente de la misma manera después de que él fue empujado por aquel acantilado. Se veía tan adormilado que Wonho había pensado que su compañero simplemente despertaría una vez que él había sido rescatado y que solo necesitaba algunos vendajes. Changkyun no se había despertado, y casi había destruido a Wonho. Esto destruiría a Wonho también. Hyungwon muy bien podría estar muerto, y él estaba completamente aterrorizado de incluso tener la esperanza de que estuviera simplemente inconsciente.

―¿Está muerto?

Wonho giró la cabeza bruscamente. Changkyun todavía estaba allí. Joder. Me ha visto entrar en pánico y ha asumido lo peor. El chico estaba llorando a mares y su cuerpo temblaba tanto como las manos de Wonho.

Wonho tenía que recomponerse. Él puso sus manos en el cuello de Hyungwon, buscando, buscando. Tuvo que tomar una respiración profunda porque en su mayor parte, lo único que podía oír o sentir era su propio latido del corazón. Por favor que no esté muerto. No me dejes, no me dejes por favor.

―Está vivo – dijo Wonho – Solo está cansado, pero va a necesitar a Jino.

El curandero no podía llegar lo suficientemente pronto en opinión de Wonho. Changkyun agarró la camiseta de Wonho del suelo y la puso sobre la ingle de Hyungwon, probablemente para darle algo de dignidad al hombre. El hecho de que los Shifters estuvieran acostumbrados a verse desnudos, no significaba que les gustara ser vistos cuando estaban fuera de servicio.

―No, no – dijo Wonho al mismo tiempo que agarró la camisa y la apartó.
―¿Por qué?
―La utilizaremos para detener el sangrado hasta que llegue Jino. Quítate la camisa. La usaremos, también.

Funcionó, durante un tiempo. Hyungwon estaba sangrando demasiado. Había tanta sangre, que Wonho prácticamente podía saborearla en el aire. Por lo menos su cuerpo había dejado de temblar una vez que paró de pensar en Hyungwon como su amante y comenzó a pensar en él como una misión que debía realizar. Fue muy duro, pero era la única manera en que podría trabajar intentando detener la hemorragia de su amante él mismo.

Jino llegó, con varios de sus aprendices detrás de él, al igual que el compañero lobo de Jino, Hong Seok. El hombre llevaba una camilla junto con los aprendices más fuertes. Serían capaces de llevar a Hyungwon a la clínica mucho más rápido.

Como muchos de los guerreros habían regresado de sus turnos con lesiones, Jino pidió que su clínica se colocara más cerca de los jardines. Estaban todavía en proceso de mudanza. Podría haber sido lo que había retrasado tanto a Jino. Los otros guerreros no podían encontrarlo cuando fueron a buscarle. Wonho dejó al hombre que amaba a la atención del sanador. Los otros guerreros y Shownu, estaban todos de pie a una distancia prudente, manteniéndose fuera del camino de Jino cuando él, su compañero, y los otros dragones trabajaron para salvar la vida de Hyungwon.

Jino comprobó a Hyungwon, quitando las camisetas empapadas en sangre para echar un vistazo a la piel arruinada. Mientras él trabajó, Wonho podía ver la mano de Jino descansando sobre el hombro de Hyungwon, así como la pequeña cantidad de luz azul que se transfería entre ellos. Jino estaba poniendo energía curativa en Hyungwon. Eso no garantizaba la supervivencia del hombre. A lo más que podía hacer, era acelerar el proceso de curación, pero era algo que definitivamente hizo a Wonho sentirse mucho mejor. A continuación, Jino los miró a los dos.

―Wonho, ¿necesitas atención médica?
―No – espetó Wonho – La sangre no es mía, es suya. Asegúrate de que cada mano disponible está trabajando en él, y no me importa lo que le suceda a nadie más, ni te atrevas a ver a nadie hasta que sea seguro.

Hong Seok dejó escapar un bajo gruñido de advertencia. Los ojos del hombre incluso se pusieron rojos, pero no se alejó del lado de Hyungwon o dijo una palabra. Wonho sabía que habría sido muy diferente si hubiera intentado agarrar a Jino por el cuello de la camisa o algo así. Por suerte todavía tenía alguna pequeña cantidad de auto-control.

Changkyun estaba al lado de Wonho y el hombre estaba bajo el brazo, abrazado firmemente a Wonho a pesar de cómo él estaba cubierto de sangre. El chico no era un Guerrero, él no estaba acostumbrado a tener sustos como este y Wonho lo sostuvo firmemente.

Si Hyungwon moría, no sería como con Changkyun. Él no volvería. No habría segundas oportunidades para él.

Monsta X

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6 Comentarios

  1. Hyungwon no duda en seguir a Jeong Wook, pero su deseo de acabar con él, sabiéndolo una amenaza para Changkyun y los habitantes del castillo, lo ha llevado prácticamente al borde la muerte y sería un golpe demasiado duro, sobre todo, para Wonho y Changkyun.

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  2. No saben la intencidad con la que quiero que a ese mugre lo desgarren ya es tiempo de que empiece a sufrir por todo el daño que a hecho.

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  3. Asi que fue una trampa por Jeong Wook y de milagro llego, espero que se recupere pronto.

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  4. espero que jino pueda salvarlo rápido para que hyungwon les diga sobre jeong wook y los cazadores....

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  5. Cada vez odio mas a Jeong Wook, solo espero que este bien...

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