Changkyun
guardó silencio durante unos segundos, pero Hyungwon sabía lo que venía. El
chico no se quedaría quieto y pretendería dormir ahora, ni de coña. Hyungwon
iba a tener que hablar después de todo.
―¿Es
porque no te gusto? Tanto como Wonho, quiero decir.
Los
ojos de Hyungwon se ensancharon, y estaba encantado de que estuvieran en la
oscuridad para que Changkyun no pudiera verlo. Bueno, ahora que es un Shifter zorro, seguro que si me ve.
―¿Hyungwon?
– le preguntó Changkyun cuando él no respondió.
―Eso
es... es la cosa más lejana de la verdad que podría ser – dijo Hyungwon – ¿Cómo
se te ha ocurrido una cosa así? – Él no estaba acusando al chico, o burlándose
de él. Realmente quería saberlo.
Y si soy la razón por
la que Changkyun piensa que no es digno, entonces voy a tener que explicar
muchas cosas.
Sintió, más que vio, encogerse los hombros de Changkyun. Gracias a la oscuridad
de la habitación, estaba teniendo problemas para conseguir que sus ojos se
ajustaran.
―Nunca
pareces querer estar cerca de mí.
―Quiero
estar cerca de ti – dijo Hyungwon e iba a insistir en ese punto.
―Sin
Wonho en la habitación con nosotros – dijo Changkyun – Sé que me besas y tienes
sexo conmigo, pero sólo cuando él está mirando, o participando con nosotros. Si
te incomodo, está bien, lo entenderé. Quiero que esto funcione y voy a hacer
todo lo que pueda para asegurarme de que estás cómodo.
Y esta es sólo una
razón más por la que no soy digno, de Wonho o de Changkyun. Él era el que estaba
haciendo daño a Changkyun y aquí el chico poniéndose en los brazos de Hyungwon
diciéndole que haría todo lo que estuviera a su alcance para asegurarse de que Hyungwon
fuera feliz y se sintiera cómodo.
Hyungwon
deseó poder dar una respuesta genérica. Algo que diría a Changkyun en términos
nada inciertos que definitivamente él no era el problema, pero sería un
completo cobarde si lo hiciera. Solo prolongaría el dolor de ambos. ¿Y para
qué? ¿Porque no quiero mostrar mis
sentimientos? ¿Porque los guerreros dragón del Clan del Fuego no lo hacen?
Esto estaba en mal, y tenía que empezar a hablar.
―No
eres tú – dijo Hyungwon – Soy yo.
Sabía
que era una estupidez al segundo que salió de su boca.
―¿En
serio? – le preguntó Changkyun, había una nota de insulto en su voz y Hyungwon
no podía culparlo por ello.
―No,
en serio, escúchame – dijo Hyungwon, y abrazando al chico con más fuerza para
mantenerlo en su lugar, en lugar de simplemente acariciarle. Tenía que hacerlo,
o Changkyun lo tiraría de la cama y estaría toda la noche de morros. ―Yo...
Necesito que comprendas que no estoy haciendo esto porque no me gustes. No es
que no soporte tocarte. Me gustas, y me gusta tocarte, mucho – dijo Hyungwon.
―Entonces
¿por qué no lo haces? – Preguntó Changkyun – Me gustas, me gustas mucho. Me
gusta tocarte. Es agradable – dijo.
Hyungwon
estaba incondicionalmente de acuerdo.
―Lo
sé, pero a veces me preocupa lo que Wonho podría hacer si me viese así,
abrazándote cuando él no está alrededor.
―¿Qué
quieres decir? – Preguntó Changkyun.
El
chico no iba a parar hasta que Hyungwon no se lo explicara con todo lujo de
detalles, con puntos y señales. Y aunque le hacía parecer más débil que una
cría que acabara de salir del cascarón, iba a tener que llegar al meollo del
asunto. Le debía mucho al chico.
―Vine
a esta relación como el tercero en discordia – dijo Hyungwon – Wonho y tú ya
estabais enamorados, y entonces se te ocurrió la idea de traerme porque Wonho
se había acoplado a mí sin darse cuenta. Estuve de acuerdo en hacerlo, y me
hace feliz estar con los dos, no sólo con él, sino, contigo también. No tienes
ni idea de cuánto quiero estar aquí, pero luego recuerdo que no soy... No sé
cómo describirlo que no sea esto. Que tú me compartas con Wonho parece ser una
cosa, pero Wonho nunca accedió a compartirte conmigo. Yo sigo preocupándome porque
se vaya a cabrear si él me ve contigo sin estar él presente, porque fuiste su
compañero primero, y tendría derecho a no querer compartirte.
―Hyungwon...
– dijo Changkyun, y entonces se detuvo, como si estuviera pensando en lo que
debía decir.
Hyungwon
no podía quedarse callado. La idea de lo que podría estar pasando por la cabeza
de Changkyun le estaba volviendo loco, y tenía que llenar el silencio.
―Debes
pensar que soy un completo idiota – dijo, y detuvo la caricia en la espalda de Changkyun.
Se giró sobre su espalda y miró fijamente el techo, aunque no podía verlo –
Sigo creando problemas dentro de mi cabeza, y ni siquiera estoy del todo seguro
de si son reales o no. Solo juego sobre seguro por si Wonho vuelve, se cabrea
al vernos y quiere echarme fuera de vuestras vidas – siguió Hyungwon – He
estado enamorado de él durante tantos años, probablemente tantos como tienes
tú, pero él no me escogió a mí, te eligió a ti. Él acabó cargando conmigo y hay
una gran diferencia en eso. Los sentimientos que tengo por ti son nuevos e
incluso podrían ser un producto de nuestro acoplamiento compartido con Wonho,
pero no me importa. Si perdiera a los hombres que amo porque la jodí, creo que
me moriría. Wonho fue un fuerte bastardo que sobrevivió a tu muerte.
Hyungwon
no había tenido intención de sacar el tema, teniendo en cuenta que era un tema
delicado. Demonios, a pesar de que Changkyun estaba vivito y coleando, estaba
claro que ambos hombres estaban todavía un poco atormentados por la
experiencia.
Estaba
claro por el modo en que Wonho mantenía la vieja trenza de Changkyun en un
cajón, sana y salva y por la manera en que Changkyun cerró los ojos en el viaje
para bajar de la montaña que hacía para poder correr con los lobos. Changkyun
tenía miedo a las alturas, después de estar indefenso en el aire, y Hyungwon
más de una vez se despertó en medio de la noche con Wonho caminando alrededor,
teniendo pesadillas en su sueño. Reviviendo su incapacidad para salvar a Changkyun
antes de que él hubiera muerto una y otra vez.
―¿Es
lo que has estado pensando todo este tiempo? – Preguntó Changkyun.
Su
voz era suave, no le estaba acusando y Hyungwon estaba agradecido por ello,
pero al mismo tiempo, él no estaba seguro de si quería la comprensión del
chico.
Deseaba
que Changkyun le gritara por ser un idiota, pero Changkyun era un alma gentil,
un alma demasiado suave como para ponerse a echarle la bronca a gritos.
―Supongo
que... sí. Sí, eso es lo que he estado pensando – respondió Hyungwon.
En
cierto modo le sorprendió, una vez lo puso en palabras. Parecía mucho peor de
lo que realmente era cuando se oyó decirlo en voz alta, en lugar comerse tanto
el coco. Dios, qué gran guerrero soy.
Changkyun sorprendió a Hyungwon subiéndose encima de él.
―¿Qué
estás haciendo? – preguntó Hyungwon, demasiado aturdido para moverse.
Changkyun
no estaba a horcajadas sobre él, sino que estaba presionando su cuerpo más
pequeño en el pecho de Hyungwon, presionando su oreja sobre el corazón de Hyungwon,
como si quisiera darle un gran abrazo.
―Siento
mucho que te sintieras de esa manera – dijo Changkyun – Eso no era lo que tenía
que pasar.
―Tú...
Tú no hiciste nada malo. Ojalá que dejaras de disculparte con todo el mundo.
―Estoy
acostumbrado, y solo lo hago cuando soy sincero acerca de algo.
Era
parte del problema. Siempre fue sincero, siempre pensó que estaba haciendo algo
mal porque los hombres y las mujeres del Clan habían abusado sin piedad a Changkyun
cuando comenzó a salir con Shownu. Hyungwon estaba avergonzado de haber sido
uno de aquellos hombres que se reían de las historias que había oído por todo
el castillo, él incluso había ayudado a difundir algunos de los rumores. Los
rumores sobre el impotente dragoncito que dormía con Shownu para tratar de
ganar una posición más alta. Fui un
completo gilipollas.
Wonho
había sido diferente. Wonho había visto más allá de todo eso y había visto cómo
era realmente Changkyun y le había amado y huido con él. Hyungwon no era tan
fuerte o noble y sin embargo aquí estaba, sosteniendo a Changkyun en la
oscuridad y pensando en lo absolutamente indigno que era de cualquier pequeña
gota de afecto del chico.
―¿Quisiste
decir lo que dijiste? – le preguntó Changkyun, y alejó el oído del pecho de Hyungwon.
Tuvo la sensación de que Changkyun estaba mirándole – ¿Tienes sentimientos por
mí?
Hyungwon
no dudó.
―Sí
– dijo, asintiendo con la cabeza y preguntándose si Changkyun podría verle –
Los tengo.
―¿Me
amas? – Preguntó Changkyun.
―Acabó
de admitir que me moriría si te perdiera.
―Casi
nos mató a Wonho y a mí cuando estabas en la clínica de Jino – dijo Changkyun.
La
cara de Hyungwon se ruborizó con solo recordarlo. Ni siquiera había notado el
dolor en sus músculos desde que estaba en la cama con Changkyun.
―Sí,
te amo – dijo Hyungwon, y entonces él dejó escapar una especie de risa
entrecortada – Ahora sé contra lo que Wonho estuvo luchando todo ese tiempo.
Estar enamorado de dos personas al mismo tiempo es muy raro.
―Un
poco – dijo Changkyun, asintiendo con la cabeza, y luego Hyungwon sintió algo
interesante. ¿Changkyun me está
acariciando el pezón? ―Pero me gusta – continuó Changkyun – Me gusta estar
enamorado de ti y saber que tengo dos personas que se preocupan por mí. He
estado preocupado todo este tiempo. Estaba aterrado de mis sentimientos por ti,
y de que sólo estuvieras conmigo porque era parte de la oferta.
―No,
nunca. Jamás – contrarrestó Hyungwon – Eso fue lo último que estaba pasando.
Resultó
que la respuesta era mil veces más simple. Hyungwon se había enamorado de Changkyun
y como tenía miedo de perderlo, empezó a evitarle, sólo tocándole y besándole
cuando Wonho estaba alrededor, así Wonho no enfurecería porque Hyungwon
estuviera prestando especial atención a su compañero y Hyungwon no tendría que
preocuparse porque cortaran con él. Había puesto una distancia entre él y los
dos hombres, de todos modos. He creado lo
que más temía. Tíoooo, ¿qué he hecho?
Changkyun
se inclinó hacia abajo. Por lo menos, Hyungwon pensó que se inclinó hacia
abajo. Estaba bastante seguro de que fue lo que pasó porque ni de coña lo
siguiente que acarició su pezón fue un dedo. Era demasiado húmedo para ello. Changkyun
tuvo que estirar el ya enorme cuello de la camiseta de Hyungwon para hacerlo.
También
provocó una placenteramente sensación recorrer su espalda.
―¿Q-qué
estás haciendo? – Preguntó Hyungwon.
Changkyun
levantó la cabeza para responder, pero su mano estaba sobre el otro pezón de Hyungwon
masajeándolo distraídamente y endureciéndolo hasta que estuvo tan duro como el
otro.
―Hacer
el amor contigo – dijo Changkyun.
Y
ahora aquí estaba la prueba que Hyungwon necesitaba. Tenía que demostrar que
era mejor que sus miedos, que no estaba asustado del tacto de Changkyun porque Wonho
no estaba alrededor para darle su permiso. Changkyun no parecía pensar que se
necesitara permiso, pero Hyungwon todavía tenía que estar seguro. Un hombre no
podía simplemente superar las cosas que habían estado carcomiéndole con una
sola conversación. Lo sabía muy bien.
―¿Estás
seguro de que deberíamos? – preguntó Hyungwon, pero él no hizo absolutamente
nada para impedir que Changkyun besara su pezón, dejando que las manos del
chico exploraran su pecho. Changkyun quiso quitarle la camisa y Hyungwon
ansiosamente levantó sus brazos para ayudarle a deshacerse de ella.
―No
eres sólo el compañero de Wonho, se supone que eres el mío, también – dijo Changkyun
– Y se supone que soy tuyo. Es lo que ha sido desde el principio. Wonho lo
sabe. Él lo quiere, también.
Hubo
otras pequeñas protestas susurrando en la mente de Hyungwon, todo tipo de cosas
que podría decir para detenerle, pero no quería permitir que sus miedos le
controlaran más, no les permitiría hacerlo. Quería disfrutar esto… Quiero estar con uno de los hombres que amo…
Y voy a hacerlo. Tuvo que hacer un esfuerzo para silenciar las pequeñas
dudas en su cabeza cuando llegó a ciegas hasta la cara de Changkyun, y el chico
sabía cómo leer el lenguaje corporal muy bien, ya que acortó el resto del
camino, Hyungwon le dio un beso con un suave gemido.
*****
Changkyun
tuvo la sensación de que se estaba aprovechando de Hyungwon en ese momento. El
hombre estaba tan sensible, emocionalmente hablando, que tal vez él no debería
estar haciendo esto. No debería besar y lamer los pezones del hombre, o dejar
que sus manos acariciaran los músculos, o cicatrices nuevas que iba a tener
después de ser disparado. Otra vez. Pero entonces Hyungwon hizo algo para que Changkyun
repensara, si de verdad se estaba aprovechando de él.
El
hombre se acercó, agarró a Changkyun y entonces tiró de él para un profundo
beso.
―Mmm
– dijo Changkyun, cerrando los ojos cuando las pequeñas sensaciones de placer recorrían
su boca hasta llegar entre sus piernas.
Su
polla palpitaba cuando la punta de la lengua de Hyungwon presionó contra el
pliegue de los labios de Changkyun, y entonces él abrió y permitió al hombre
entrar. Fue un montón de besos y frotarse uno contra el otro. Changkyun sólo
había tenido sexo con Wonho. Los únicos momentos que estuvo con Hyungwon fue
cuando Wonho estuvo junto a ellos. Nunca fue así, sólo los dos, y ese
pensamiento realmente emocionó a Changkyun. Esto
es nuevo, es nuevo y es lo que más quiero en el mundo entero.
El
suave sonido que hicieron sus labios con cada beso, fue maravilloso. A Changkyun
le gustaba la manera en que Hyungwon lo besó. Le gustaba la forma en que Wonho
lo besó también, pero esto era diferente de alguna manera. A pesar de que ambos
hombres eran suaves con él, Hyungwon mostró un poco más del deseo de dominar.
Un poco y no tanto para que Changkyun se rindiera por él.
Le
gustaba la manera en que Hyungwon lamió y empujó su lengua en la boca de Changkyun,
involucrando a Changkyun, haciéndole pensar que tenía una oportunidad de
dominar al otro hombre justo atrás antes de que Hyungwon lo rodara para ponerlo
sobre su espalda, fijando sus manos en ambos lados de su cabeza y mostrándole
quién estaba al mando.
―¡Mmph!
– dijo Changkyun otra vez, gimiendo y arqueando la espalda cuando Hyungwon
empujó su muslo entre las piernas de Changkyun, acariciando su dura polla
contra ese firme músculo que estaba allí.
Impresionante.
Fue increíble y ahora Changkyun empezó a sobrecalentarse, pero él podía
tomarlo. Él podría manejar eso y más porque se sentía demasiado bueno como para
querer parar ahora mismo. Se restregaron uno contra el otro. Metiéndose mano en
el silencio de su dormitorio, y los únicos sonidos eran los de su pesada
respiración y el ruido de succión ocasional que sucedió cada vez que besaron.
―Oh
joder, me voy a correr – dijo Changkyun. Apenas podía hacer funcionar su voz, y
lo que había salido era poco más que un susurro.
―Puedes
tener más de un orgasmo, ¿verdad? – preguntó Hyungwon, sonando un poco sin
aliento cuando miró fijamente a la cara de Changkyun ciegamente.
Changkyun
era el único de los dos de ellos que podría ver en esta oscuridad, al parecer.
Changkyun
asintió con la cabeza, furioso, respondió.
―Sí,
sí – dijo. ¿Está contestando a mi
pregunta, o está alentando este increíble movimiento?
Estaba
a punto de correrse y aún no parecía saber la respuesta a eso. Esto es de locos.
Hyungwon
no detuvo su muslo o sus caderas. Changkyun podía sentir la gruesa erección del
hombre presionando contra su vientre, recibiendo un poco de alivio, pero,
aunque Hyungwon gimió, no aumentó la velocidad de lo que estaba haciendo. Él
mantuvo el mismo ritmo, nunca acelerando, ni desacelerando. Changkyun gimió y
presionó la parte posterior de su cabeza en las almohadas cuando él se volvió
loco de placer. Aun cuando trató de empujar de vuelta y acelerar el ritmo, Hyungwon
no lo permitió. Changkyun sólo iba a llegar al orgasmo en los términos de Hyungwon
y él no pudo averiguar si se trataba de absoluta tortura, o si iba a ser el
mejor orgasmo de su vida.
―¡Nngh!
¡Joder! ¡Joder, joder, joder! – dijo Changkyun – Muévete más duro – exigió.
―No,
vamos a seguir así – respondió Hyungwon.
Cabrón, maldita fuerza
de voluntad que tiene… Al menos tiene que darle eso. Aun cuando trató de empujar
su polla con más fuerza contra el cuerpo de Hyungwon, Hyungwon no lo permitió,
y siempre poniéndole fin tirando hacia atrás un poco. La mejor tortura de todos
los tiempos.
Changkyun
estaba empezando a desarrollar el peor caso del mundo de bolas azules, pero no
había nada que pudiera hacer al respecto. No sabía si quejarse o agradecer al
hombre porque era increíble, esa sensación constante de alcanzar el orgasmo,
pero nunca llegar al clímax. Debían de haber pasado como unos largos diez
minutos, que le parecieron un millón años cuando descendió hasta su pene.
―No
puedo aguantar más, necesito tocarme – dijo Changkyun.
―Date
prisa, zorrito – dijo Hyungwon, gimió y presionó calientes besos en el lateral
del cuello de Changkyun – Antes de que decida que no puedes hacerlo.
Changkyun
no estaba dispuesto a correr el riesgo de que Hyungwon cambiara de opinión, por
lo que él se agachó y rodeó con sus dedos alrededor de la base de su dolorida y
dura polla. Y entonces llegó inmediatamente.
Su
cuerpo se retorcía, su cabeza cayó hacia atrás contra las almohadas, y él
apretó sus ojos cerrados cuando gritó para arriba en el techo. Gritó el nombre
de Hyungwon, lo maldijo, y entonces sintió como si su cuerpo se convirtiera en
gelatina porque no había ninguna fuerza dentro.
―Date
la vuelta – dijo Hyungwon, voz áspera y sin aliento.
Changkyun
parpadeó un par de veces, y entonces él gimió. Se las arregló para reunir la
fuerza suficiente para hacer lo que le dijo, ajustándose a sí mismo para no
aplastar su polla ahora súper sensible. Que todavía estaba dura, gracias al
olor de la lujuria que Hyungwon y el aroma de su semen en el aire. Él y Hyungwon
iban a tener que cambiar las sábanas antes de que Wonho volviera, para que el
otro hombre no subiera accidentalmente en el lugar húmedo cuando volviera.
Esperaba que ambos tuvieran bastante presencia de ánimo para recordar incluso
algo tan simple como eso.
Changkyun
todavía podía sentir la erección de Hyungwon detrás de él. Era como un poste de
acero escondido debajo de piel caliente. No tenía que mirar detrás de él para
tener una idea de cuánto debía de dolerle o como se veía. Él le había visto más
que bastantes veces ya cuando las luces estaban encendidas. Estaría oscura, con
una vena palpitando bajando desde la corona de su polla hasta la raíz.
Changkyun
también sabía que a Hyungwon le gustaba que le acariciaran la parte inferior de
la cabeza de su polla, y en la niebla inducida por el placer de su mente,
intentó alcanzar alrededor y agarrar a Hyungwon así que él podría dar placer al
hombre. Hyungwon sólo se rió y golpeó con fuerza su mano lejos.
―Ten
paciencia. Voy a entrar pronto y me volverás a rogar de nuevo.
―Iba
a acariciar tu polla, no a empujarte dentro de mí antes de estar listo – dijo Changkyun,
girando la cabeza para echarle un vistazo a lo que estaba haciendo Hyungwon.
El
Guerrero era muy eficiente, teniendo en cuenta que apenas veía en esta
oscuridad, si aún podía ver algo en absoluto. El hombre había conseguido uno de
los frascos de lubricante del escondite poco obvio debajo del colchón, abrió y
estaba usando sólo su sentido del tacto para saber cuánto estaba vertiendo en
su mano derecha antes de que frotara sus dedos y luego encontró el magnífico
culo de Changkyun.
Se
estremeció y luego empujó su dolorida polla contra las sábanas y el colchón
debajo de él. Su polla latía otra vez, y sus bolas estaban tan apretadas,
estaba listo para dejarse llevar como había hecho antes. Changkyun suspiró
cuando sintió los dedos de Hyungwon tocando el pliegue de su culo, buscando a
ciegas su roseta. Hyungwon la encontró rápidamente, teniendo en cuenta que sólo
podía ser un lugar, masajeó el anillo de músculos un par de veces y luego
empujó sus dedos profundamente. Changkyun gimió y se arqueó contra el colchón.
―No,
no – dijo Hyungwon – Tienes que esperarme a mí ahora. Ya tuviste un orgasmo,
ahora tienes que esperarme antes de tener otro.
Changkyun
gimió.
―Yo
no tengo mucha paciencia – dijo.
Hyungwon
se echó a reír.
―Lo
sé. Estás ávido de orgasmos.
Su
líbido había cambiado, ya que su metabolismo había cambiado cuando cambió de
dragón a Shifter zorro. A veces pensaba que podía masturbarse durante todo el
día y todavía no tendría bastante, todavía necesitaba a Wonho y Hyungwon para
satisfacerle. No sabía cómo lograron vivir los lobos, y una vez incluso se lo
había preguntado a Kihyun. El chico simplemente se encogió de hombros y dijo:
―Te
acostumbras.
Como
si Changkyun pudiera acostumbrarse a algo como esto.
Él
tenía una bendición y una maldición, pero sobre todo una bendición. Estaba
constantemente en un estado de necesidad, queriendo ser atendido por uno de sus
compañeros. Fue una cosa buena que tenía dos de ellos ahora, así que había
menos posibilidades de agotarlos.
Changkyun
fue sacado de sus recuerdos cuando los dedos de Hyungwon se empujaron lo
suficientemente hondo como para tocar su punto dulce. Changkyun gimió,
presionando su cara en la almohada para ocultar el sonido, pero por supuesto, Hyungwon
le oyó.
―Ahí
mismo, ¿verdad? – preguntó claramente ya sabiendo la respuesta.
Hyungwon
había tenido sexo con Changkyun las suficientes veces para tener una idea
bastante buena de dónde se encontraba su próstata. Capullo provocador.
―S-sí,
justo ahí – dijo Changkyun en un gemido. Él apenas podía aguantar más, pero no
tenía ninguna opción. Él quería esto, quería tanto que casi dolía, pero iba a
permitir que Hyungwon hiciera todo lo que el hombre necesitara para sentirse
cómodo sobre todo este asunto.
El
hombre estaba demasiado nervioso con la idea de que Wonho no quisiera
compartir, lo que era ridículo ya que la idea entera detrás de su relación fue
que todos iban a compartir mutuamente.
Aun
así, Changkyun permitió a Hyungwon ir a su propio ritmo, y le complació que
incluso logró evitar empujar demasiado contra los dedos de Hyungwon y sólo rogó
un poco.
En
fin, que estaba impresionado consigo mismo, y cuando finalmente, sintió la
gruesa cabeza de la verga de Hyungwon tocando su agujero después de que esos
maravillosos dedos se apartaran, se tensó como una cuerda de violín.
―¿Estás
bien? – preguntó Hyungwon, al parecer lo había sentido. Changkyun asintió con
la cabeza, pero recordó que Hyungwon no podía exactamente verlo y habló.
―Sí,
estoy bien. Sólo me sorprendiste contestó.
Casi
esperaba que el pequeño estremecimiento haría retroceder a Hyungwon a un estado
de incertidumbre, al darse cuenta de lo que estaban a punto de hacer. No lo
hizo, y Changkyun dejó escapar un suspiro de alivio.
―¿Estás
listo? – preguntó Hyungwon.
―Sí
– dijo Changkyun, y miró sobre su hombro para ver lo que sucedía.
Monsta X

4 Comentarios
Hyungwon siente que se ha quitado un peso de encima cuando decidió hablar de sus miedos e inseguridades con Changkyun y como recompensa recibirá mucho más que amor de su sexy zorrito... provecho... jijiji.
ResponderBorrarSabia que les serviria esa platica, era necesario y ahora pues van a divertirse xD.
ResponderBorrarOMG, que aparte de la platica van a tener su primer encuentro sexual ambos... Esto es k teresante
ResponderBorrarBueno primer problema resuelto, ahora a disfrutar de su primer encuentro solos...
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