Dragones y Lobos... Capitulo 90


Changkyun guardó silencio durante unos segundos, pero Hyungwon sabía lo que venía. El chico no se quedaría quieto y pretendería dormir ahora, ni de coña. Hyungwon iba a tener que hablar después de todo.

―¿Es porque no te gusto? Tanto como Wonho, quiero decir.

Los ojos de Hyungwon se ensancharon, y estaba encantado de que estuvieran en la oscuridad para que Changkyun no pudiera verlo. Bueno, ahora que es un Shifter zorro, seguro que si me ve.

―¿Hyungwon? – le preguntó Changkyun cuando él no respondió.
―Eso es... es la cosa más lejana de la verdad que podría ser – dijo Hyungwon – ¿Cómo se te ha ocurrido una cosa así? – Él no estaba acusando al chico, o burlándose de él. Realmente quería saberlo.

Y si soy la razón por la que Changkyun piensa que no es digno, entonces voy a tener que explicar muchas cosas. Sintió, más que vio, encogerse los hombros de Changkyun. Gracias a la oscuridad de la habitación, estaba teniendo problemas para conseguir que sus ojos se ajustaran.

―Nunca pareces querer estar cerca de mí.
―Quiero estar cerca de ti – dijo Hyungwon e iba a insistir en ese punto.
―Sin Wonho en la habitación con nosotros – dijo Changkyun – Sé que me besas y tienes sexo conmigo, pero sólo cuando él está mirando, o participando con nosotros. Si te incomodo, está bien, lo entenderé. Quiero que esto funcione y voy a hacer todo lo que pueda para asegurarme de que estás cómodo.

Y esta es sólo una razón más por la que no soy digno, de Wonho o de Changkyun. Él era el que estaba haciendo daño a Changkyun y aquí el chico poniéndose en los brazos de Hyungwon diciéndole que haría todo lo que estuviera a su alcance para asegurarse de que Hyungwon fuera feliz y se sintiera cómodo.

Hyungwon deseó poder dar una respuesta genérica. Algo que diría a Changkyun en términos nada inciertos que definitivamente él no era el problema, pero sería un completo cobarde si lo hiciera. Solo prolongaría el dolor de ambos. ¿Y para qué? ¿Porque no quiero mostrar mis sentimientos? ¿Porque los guerreros dragón del Clan del Fuego no lo hacen? Esto estaba en mal, y tenía que empezar a hablar.

―No eres tú – dijo Hyungwon – Soy yo.

Sabía que era una estupidez al segundo que salió de su boca.


―¿En serio? – le preguntó Changkyun, había una nota de insulto en su voz y Hyungwon no podía culparlo por ello.
―No, en serio, escúchame – dijo Hyungwon, y abrazando al chico con más fuerza para mantenerlo en su lugar, en lugar de simplemente acariciarle. Tenía que hacerlo, o Changkyun lo tiraría de la cama y estaría toda la noche de morros. ―Yo... Necesito que comprendas que no estoy haciendo esto porque no me gustes. No es que no soporte tocarte. Me gustas, y me gusta tocarte, mucho – dijo Hyungwon.
―Entonces ¿por qué no lo haces? – Preguntó Changkyun – Me gustas, me gustas mucho. Me gusta tocarte. Es agradable – dijo.

Hyungwon estaba incondicionalmente de acuerdo.

―Lo sé, pero a veces me preocupa lo que Wonho podría hacer si me viese así, abrazándote cuando él no está alrededor.
―¿Qué quieres decir? – Preguntó Changkyun.

El chico no iba a parar hasta que Hyungwon no se lo explicara con todo lujo de detalles, con puntos y señales. Y aunque le hacía parecer más débil que una cría que acabara de salir del cascarón, iba a tener que llegar al meollo del asunto. Le debía mucho al chico.

―Vine a esta relación como el tercero en discordia – dijo Hyungwon – Wonho y tú ya estabais enamorados, y entonces se te ocurrió la idea de traerme porque Wonho se había acoplado a mí sin darse cuenta. Estuve de acuerdo en hacerlo, y me hace feliz estar con los dos, no sólo con él, sino, contigo también. No tienes ni idea de cuánto quiero estar aquí, pero luego recuerdo que no soy... No sé cómo describirlo que no sea esto. Que tú me compartas con Wonho parece ser una cosa, pero Wonho nunca accedió a compartirte conmigo. Yo sigo preocupándome porque se vaya a cabrear si él me ve contigo sin estar él presente, porque fuiste su compañero primero, y tendría derecho a no querer compartirte.
―Hyungwon... – dijo Changkyun, y entonces se detuvo, como si estuviera pensando en lo que debía decir.

Hyungwon no podía quedarse callado. La idea de lo que podría estar pasando por la cabeza de Changkyun le estaba volviendo loco, y tenía que llenar el silencio.

―Debes pensar que soy un completo idiota – dijo, y detuvo la caricia en la espalda de Changkyun. Se giró sobre su espalda y miró fijamente el techo, aunque no podía verlo – Sigo creando problemas dentro de mi cabeza, y ni siquiera estoy del todo seguro de si son reales o no. Solo juego sobre seguro por si Wonho vuelve, se cabrea al vernos y quiere echarme fuera de vuestras vidas – siguió Hyungwon – He estado enamorado de él durante tantos años, probablemente tantos como tienes tú, pero él no me escogió a mí, te eligió a ti. Él acabó cargando conmigo y hay una gran diferencia en eso. Los sentimientos que tengo por ti son nuevos e incluso podrían ser un producto de nuestro acoplamiento compartido con Wonho, pero no me importa. Si perdiera a los hombres que amo porque la jodí, creo que me moriría. Wonho fue un fuerte bastardo que sobrevivió a tu muerte.

Hyungwon no había tenido intención de sacar el tema, teniendo en cuenta que era un tema delicado. Demonios, a pesar de que Changkyun estaba vivito y coleando, estaba claro que ambos hombres estaban todavía un poco atormentados por la experiencia.

Estaba claro por el modo en que Wonho mantenía la vieja trenza de Changkyun en un cajón, sana y salva y por la manera en que Changkyun cerró los ojos en el viaje para bajar de la montaña que hacía para poder correr con los lobos. Changkyun tenía miedo a las alturas, después de estar indefenso en el aire, y Hyungwon más de una vez se despertó en medio de la noche con Wonho caminando alrededor, teniendo pesadillas en su sueño. Reviviendo su incapacidad para salvar a Changkyun antes de que él hubiera muerto una y otra vez.

―¿Es lo que has estado pensando todo este tiempo? – Preguntó Changkyun.

Su voz era suave, no le estaba acusando y Hyungwon estaba agradecido por ello, pero al mismo tiempo, él no estaba seguro de si quería la comprensión del chico.

Deseaba que Changkyun le gritara por ser un idiota, pero Changkyun era un alma gentil, un alma demasiado suave como para ponerse a echarle la bronca a gritos.

―Supongo que... sí. Sí, eso es lo que he estado pensando – respondió Hyungwon.

En cierto modo le sorprendió, una vez lo puso en palabras. Parecía mucho peor de lo que realmente era cuando se oyó decirlo en voz alta, en lugar comerse tanto el coco. Dios, qué gran guerrero soy. Changkyun sorprendió a Hyungwon subiéndose encima de él.

―¿Qué estás haciendo? – preguntó Hyungwon, demasiado aturdido para moverse.

Changkyun no estaba a horcajadas sobre él, sino que estaba presionando su cuerpo más pequeño en el pecho de Hyungwon, presionando su oreja sobre el corazón de Hyungwon, como si quisiera darle un gran abrazo.

―Siento mucho que te sintieras de esa manera – dijo Changkyun – Eso no era lo que tenía que pasar.
―Tú... Tú no hiciste nada malo. Ojalá que dejaras de disculparte con todo el mundo.
―Estoy acostumbrado, y solo lo hago cuando soy sincero acerca de algo.

Era parte del problema. Siempre fue sincero, siempre pensó que estaba haciendo algo mal porque los hombres y las mujeres del Clan habían abusado sin piedad a Changkyun cuando comenzó a salir con Shownu. Hyungwon estaba avergonzado de haber sido uno de aquellos hombres que se reían de las historias que había oído por todo el castillo, él incluso había ayudado a difundir algunos de los rumores. Los rumores sobre el impotente dragoncito que dormía con Shownu para tratar de ganar una posición más alta. Fui un completo gilipollas.

Wonho había sido diferente. Wonho había visto más allá de todo eso y había visto cómo era realmente Changkyun y le había amado y huido con él. Hyungwon no era tan fuerte o noble y sin embargo aquí estaba, sosteniendo a Changkyun en la oscuridad y pensando en lo absolutamente indigno que era de cualquier pequeña gota de afecto del chico.

―¿Quisiste decir lo que dijiste? – le preguntó Changkyun, y alejó el oído del pecho de Hyungwon. Tuvo la sensación de que Changkyun estaba mirándole – ¿Tienes sentimientos por mí?

Hyungwon no dudó.

―Sí – dijo, asintiendo con la cabeza y preguntándose si Changkyun podría verle – Los tengo.
―¿Me amas? – Preguntó Changkyun.
―Acabó de admitir que me moriría si te perdiera.
―Casi nos mató a Wonho y a mí cuando estabas en la clínica de Jino – dijo Changkyun.

La cara de Hyungwon se ruborizó con solo recordarlo. Ni siquiera había notado el dolor en sus músculos desde que estaba en la cama con Changkyun.

―Sí, te amo – dijo Hyungwon, y entonces él dejó escapar una especie de risa entrecortada – Ahora sé contra lo que Wonho estuvo luchando todo ese tiempo. Estar enamorado de dos personas al mismo tiempo es muy raro.
―Un poco – dijo Changkyun, asintiendo con la cabeza, y luego Hyungwon sintió algo interesante. ¿Changkyun me está acariciando el pezón? ―Pero me gusta – continuó Changkyun – Me gusta estar enamorado de ti y saber que tengo dos personas que se preocupan por mí. He estado preocupado todo este tiempo. Estaba aterrado de mis sentimientos por ti, y de que sólo estuvieras conmigo porque era parte de la oferta.
―No, nunca. Jamás – contrarrestó Hyungwon – Eso fue lo último que estaba pasando.

Resultó que la respuesta era mil veces más simple. Hyungwon se había enamorado de Changkyun y como tenía miedo de perderlo, empezó a evitarle, sólo tocándole y besándole cuando Wonho estaba alrededor, así Wonho no enfurecería porque Hyungwon estuviera prestando especial atención a su compañero y Hyungwon no tendría que preocuparse porque cortaran con él. Había puesto una distancia entre él y los dos hombres, de todos modos. He creado lo que más temía. Tíoooo, ¿qué he hecho?

Changkyun se inclinó hacia abajo. Por lo menos, Hyungwon pensó que se inclinó hacia abajo. Estaba bastante seguro de que fue lo que pasó porque ni de coña lo siguiente que acarició su pezón fue un dedo. Era demasiado húmedo para ello. Changkyun tuvo que estirar el ya enorme cuello de la camiseta de Hyungwon para hacerlo.

También provocó una placenteramente sensación recorrer su espalda.

―¿Q-qué estás haciendo? – Preguntó Hyungwon.

Changkyun levantó la cabeza para responder, pero su mano estaba sobre el otro pezón de Hyungwon masajeándolo distraídamente y endureciéndolo hasta que estuvo tan duro como el otro.

―Hacer el amor contigo – dijo Changkyun.

Y ahora aquí estaba la prueba que Hyungwon necesitaba. Tenía que demostrar que era mejor que sus miedos, que no estaba asustado del tacto de Changkyun porque Wonho no estaba alrededor para darle su permiso. Changkyun no parecía pensar que se necesitara permiso, pero Hyungwon todavía tenía que estar seguro. Un hombre no podía simplemente superar las cosas que habían estado carcomiéndole con una sola conversación. Lo sabía muy bien.

―¿Estás seguro de que deberíamos? – preguntó Hyungwon, pero él no hizo absolutamente nada para impedir que Changkyun besara su pezón, dejando que las manos del chico exploraran su pecho. Changkyun quiso quitarle la camisa y Hyungwon ansiosamente levantó sus brazos para ayudarle a deshacerse de ella.
―No eres sólo el compañero de Wonho, se supone que eres el mío, también – dijo Changkyun – Y se supone que soy tuyo. Es lo que ha sido desde el principio. Wonho lo sabe. Él lo quiere, también.

Hubo otras pequeñas protestas susurrando en la mente de Hyungwon, todo tipo de cosas que podría decir para detenerle, pero no quería permitir que sus miedos le controlaran más, no les permitiría hacerlo. Quería disfrutar esto… Quiero estar con uno de los hombres que amo… Y voy a hacerlo. Tuvo que hacer un esfuerzo para silenciar las pequeñas dudas en su cabeza cuando llegó a ciegas hasta la cara de Changkyun, y el chico sabía cómo leer el lenguaje corporal muy bien, ya que acortó el resto del camino, Hyungwon le dio un beso con un suave gemido.

*****

Changkyun tuvo la sensación de que se estaba aprovechando de Hyungwon en ese momento. El hombre estaba tan sensible, emocionalmente hablando, que tal vez él no debería estar haciendo esto. No debería besar y lamer los pezones del hombre, o dejar que sus manos acariciaran los músculos, o cicatrices nuevas que iba a tener después de ser disparado. Otra vez. Pero entonces Hyungwon hizo algo para que Changkyun repensara, si de verdad se estaba aprovechando de él.

El hombre se acercó, agarró a Changkyun y entonces tiró de él para un profundo beso.

―Mmm – dijo Changkyun, cerrando los ojos cuando las pequeñas sensaciones de placer recorrían su boca hasta llegar entre sus piernas.

Su polla palpitaba cuando la punta de la lengua de Hyungwon presionó contra el pliegue de los labios de Changkyun, y entonces él abrió y permitió al hombre entrar. Fue un montón de besos y frotarse uno contra el otro. Changkyun sólo había tenido sexo con Wonho. Los únicos momentos que estuvo con Hyungwon fue cuando Wonho estuvo junto a ellos. Nunca fue así, sólo los dos, y ese pensamiento realmente emocionó a Changkyun. Esto es nuevo, es nuevo y es lo que más quiero en el mundo entero.

El suave sonido que hicieron sus labios con cada beso, fue maravilloso. A Changkyun le gustaba la manera en que Hyungwon lo besó. Le gustaba la forma en que Wonho lo besó también, pero esto era diferente de alguna manera. A pesar de que ambos hombres eran suaves con él, Hyungwon mostró un poco más del deseo de dominar. Un poco y no tanto para que Changkyun se rindiera por él.

Le gustaba la manera en que Hyungwon lamió y empujó su lengua en la boca de Changkyun, involucrando a Changkyun, haciéndole pensar que tenía una oportunidad de dominar al otro hombre justo atrás antes de que Hyungwon lo rodara para ponerlo sobre su espalda, fijando sus manos en ambos lados de su cabeza y mostrándole quién estaba al mando.

―¡Mmph! – dijo Changkyun otra vez, gimiendo y arqueando la espalda cuando Hyungwon empujó su muslo entre las piernas de Changkyun, acariciando su dura polla contra ese firme músculo que estaba allí.

Impresionante. Fue increíble y ahora Changkyun empezó a sobrecalentarse, pero él podía tomarlo. Él podría manejar eso y más porque se sentía demasiado bueno como para querer parar ahora mismo. Se restregaron uno contra el otro. Metiéndose mano en el silencio de su dormitorio, y los únicos sonidos eran los de su pesada respiración y el ruido de succión ocasional que sucedió cada vez que besaron.

―Oh joder, me voy a correr – dijo Changkyun. Apenas podía hacer funcionar su voz, y lo que había salido era poco más que un susurro.
―Puedes tener más de un orgasmo, ¿verdad? – preguntó Hyungwon, sonando un poco sin aliento cuando miró fijamente a la cara de Changkyun ciegamente.

Changkyun era el único de los dos de ellos que podría ver en esta oscuridad, al parecer.

Changkyun asintió con la cabeza, furioso, respondió.

―Sí, sí – dijo. ¿Está contestando a mi pregunta, o está alentando este increíble movimiento?

Estaba a punto de correrse y aún no parecía saber la respuesta a eso. Esto es de locos.

Hyungwon no detuvo su muslo o sus caderas. Changkyun podía sentir la gruesa erección del hombre presionando contra su vientre, recibiendo un poco de alivio, pero, aunque Hyungwon gimió, no aumentó la velocidad de lo que estaba haciendo. Él mantuvo el mismo ritmo, nunca acelerando, ni desacelerando. Changkyun gimió y presionó la parte posterior de su cabeza en las almohadas cuando él se volvió loco de placer. Aun cuando trató de empujar de vuelta y acelerar el ritmo, Hyungwon no lo permitió. Changkyun sólo iba a llegar al orgasmo en los términos de Hyungwon y él no pudo averiguar si se trataba de absoluta tortura, o si iba a ser el mejor orgasmo de su vida.

―¡Nngh! ¡Joder! ¡Joder, joder, joder! – dijo Changkyun – Muévete más duro – exigió.
―No, vamos a seguir así – respondió Hyungwon.

Cabrón, maldita fuerza de voluntad que tiene… Al menos tiene que darle eso. Aun cuando trató de empujar su polla con más fuerza contra el cuerpo de Hyungwon, Hyungwon no lo permitió, y siempre poniéndole fin tirando hacia atrás un poco. La mejor tortura de todos los tiempos.

Changkyun estaba empezando a desarrollar el peor caso del mundo de bolas azules, pero no había nada que pudiera hacer al respecto. No sabía si quejarse o agradecer al hombre porque era increíble, esa sensación constante de alcanzar el orgasmo, pero nunca llegar al clímax. Debían de haber pasado como unos largos diez minutos, que le parecieron un millón años cuando descendió hasta su pene.

―No puedo aguantar más, necesito tocarme – dijo Changkyun.
―Date prisa, zorrito – dijo Hyungwon, gimió y presionó calientes besos en el lateral del cuello de Changkyun – Antes de que decida que no puedes hacerlo.

Changkyun no estaba dispuesto a correr el riesgo de que Hyungwon cambiara de opinión, por lo que él se agachó y rodeó con sus dedos alrededor de la base de su dolorida y dura polla. Y entonces llegó inmediatamente.

Su cuerpo se retorcía, su cabeza cayó hacia atrás contra las almohadas, y él apretó sus ojos cerrados cuando gritó para arriba en el techo. Gritó el nombre de Hyungwon, lo maldijo, y entonces sintió como si su cuerpo se convirtiera en gelatina porque no había ninguna fuerza dentro.

―Date la vuelta – dijo Hyungwon, voz áspera y sin aliento.

Changkyun parpadeó un par de veces, y entonces él gimió. Se las arregló para reunir la fuerza suficiente para hacer lo que le dijo, ajustándose a sí mismo para no aplastar su polla ahora súper sensible. Que todavía estaba dura, gracias al olor de la lujuria que Hyungwon y el aroma de su semen en el aire. Él y Hyungwon iban a tener que cambiar las sábanas antes de que Wonho volviera, para que el otro hombre no subiera accidentalmente en el lugar húmedo cuando volviera. Esperaba que ambos tuvieran bastante presencia de ánimo para recordar incluso algo tan simple como eso.

Changkyun todavía podía sentir la erección de Hyungwon detrás de él. Era como un poste de acero escondido debajo de piel caliente. No tenía que mirar detrás de él para tener una idea de cuánto debía de dolerle o como se veía. Él le había visto más que bastantes veces ya cuando las luces estaban encendidas. Estaría oscura, con una vena palpitando bajando desde la corona de su polla hasta la raíz.

Changkyun también sabía que a Hyungwon le gustaba que le acariciaran la parte inferior de la cabeza de su polla, y en la niebla inducida por el placer de su mente, intentó alcanzar alrededor y agarrar a Hyungwon así que él podría dar placer al hombre. Hyungwon sólo se rió y golpeó con fuerza su mano lejos.

―Ten paciencia. Voy a entrar pronto y me volverás a rogar de nuevo.
―Iba a acariciar tu polla, no a empujarte dentro de mí antes de estar listo – dijo Changkyun, girando la cabeza para echarle un vistazo a lo que estaba haciendo Hyungwon.

El Guerrero era muy eficiente, teniendo en cuenta que apenas veía en esta oscuridad, si aún podía ver algo en absoluto. El hombre había conseguido uno de los frascos de lubricante del escondite poco obvio debajo del colchón, abrió y estaba usando sólo su sentido del tacto para saber cuánto estaba vertiendo en su mano derecha antes de que frotara sus dedos y luego encontró el magnífico culo de Changkyun.

Se estremeció y luego empujó su dolorida polla contra las sábanas y el colchón debajo de él. Su polla latía otra vez, y sus bolas estaban tan apretadas, estaba listo para dejarse llevar como había hecho antes. Changkyun suspiró cuando sintió los dedos de Hyungwon tocando el pliegue de su culo, buscando a ciegas su roseta. Hyungwon la encontró rápidamente, teniendo en cuenta que sólo podía ser un lugar, masajeó el anillo de músculos un par de veces y luego empujó sus dedos profundamente. Changkyun gimió y se arqueó contra el colchón.

―No, no – dijo Hyungwon – Tienes que esperarme a mí ahora. Ya tuviste un orgasmo, ahora tienes que esperarme antes de tener otro.

Changkyun gimió.

―Yo no tengo mucha paciencia – dijo.

Hyungwon se echó a reír.

―Lo sé. Estás ávido de orgasmos.

Su líbido había cambiado, ya que su metabolismo había cambiado cuando cambió de dragón a Shifter zorro. A veces pensaba que podía masturbarse durante todo el día y todavía no tendría bastante, todavía necesitaba a Wonho y Hyungwon para satisfacerle. No sabía cómo lograron vivir los lobos, y una vez incluso se lo había preguntado a Kihyun. El chico simplemente se encogió de hombros y dijo:

―Te acostumbras.

Como si Changkyun pudiera acostumbrarse a algo como esto.

Él tenía una bendición y una maldición, pero sobre todo una bendición. Estaba constantemente en un estado de necesidad, queriendo ser atendido por uno de sus compañeros. Fue una cosa buena que tenía dos de ellos ahora, así que había menos posibilidades de agotarlos.

Changkyun fue sacado de sus recuerdos cuando los dedos de Hyungwon se empujaron lo suficientemente hondo como para tocar su punto dulce. Changkyun gimió, presionando su cara en la almohada para ocultar el sonido, pero por supuesto, Hyungwon le oyó.

―Ahí mismo, ¿verdad? – preguntó claramente ya sabiendo la respuesta.

Hyungwon había tenido sexo con Changkyun las suficientes veces para tener una idea bastante buena de dónde se encontraba su próstata. Capullo provocador.

―S-sí, justo ahí – dijo Changkyun en un gemido. Él apenas podía aguantar más, pero no tenía ninguna opción. Él quería esto, quería tanto que casi dolía, pero iba a permitir que Hyungwon hiciera todo lo que el hombre necesitara para sentirse cómodo sobre todo este asunto.

El hombre estaba demasiado nervioso con la idea de que Wonho no quisiera compartir, lo que era ridículo ya que la idea entera detrás de su relación fue que todos iban a compartir mutuamente.

Aun así, Changkyun permitió a Hyungwon ir a su propio ritmo, y le complació que incluso logró evitar empujar demasiado contra los dedos de Hyungwon y sólo rogó un poco.

En fin, que estaba impresionado consigo mismo, y cuando finalmente, sintió la gruesa cabeza de la verga de Hyungwon tocando su agujero después de que esos maravillosos dedos se apartaran, se tensó como una cuerda de violín.

―¿Estás bien? – preguntó Hyungwon, al parecer lo había sentido. Changkyun asintió con la cabeza, pero recordó que Hyungwon no podía exactamente verlo y habló.
―Sí, estoy bien. Sólo me sorprendiste contestó.

Casi esperaba que el pequeño estremecimiento haría retroceder a Hyungwon a un estado de incertidumbre, al darse cuenta de lo que estaban a punto de hacer. No lo hizo, y Changkyun dejó escapar un suspiro de alivio.

―¿Estás listo? – preguntó Hyungwon.
―Sí – dijo Changkyun, y miró sobre su hombro para ver lo que sucedía.

Monsta X

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4 Comentarios

  1. Hyungwon siente que se ha quitado un peso de encima cuando decidió hablar de sus miedos e inseguridades con Changkyun y como recompensa recibirá mucho más que amor de su sexy zorrito... provecho... jijiji.

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  2. Sabia que les serviria esa platica, era necesario y ahora pues van a divertirse xD.

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  3. OMG, que aparte de la platica van a tener su primer encuentro sexual ambos... Esto es k teresante

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  4. Bueno primer problema resuelto, ahora a disfrutar de su primer encuentro solos...

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