Yoon
Gi sonrió y sacudió la cabeza negando.
—No.
Jimin decidió que vivir solo apestaba.
Jin
Goo se rio y palmeó la espalda de Yoon Gi.
—Hombre
inteligente.
—¿Yo
o Jimin?
Jin
Goo se rio de nuevo y salió del departamento. Él iba a asumir que el papá de Jimin
se refería a él, porque Yoon Gi era inteligente sobre eso. Infló el pecho de
orgullo y se dirigió a la cocina en donde estaba el otro papá de Jimin ayudando
a su pareja a empacar los platos.
—Jin
Goo me dijo inteligente —le dijo y le dio un guiño a Jimin. Su pareja sonrió
mientras Joong Ki fruncía el ceño.
—¿Estás
seguro que era Jin Goo?
Yoon
Gi asintió.
—Sí,
parece que ya crecí para él.
—Oh,
puedo pensar en muchas maneras para eso —Jimin dijo mientras se carcajeaba—.
Ahora ayuda a terminar de empacar las cosas de la cocina. —Jimin tomó una caja
vacía del montón en la esquina y se la dio a Yoon Gi.
—Pero
pensé que para eso estaban las parejas —dijo con un puchero.
—Oímos
eso —dijo Hyun Joong entrando en la cocina—. Nosotros ayudamos pero no haremos
todo el trabajo solos.
Yoon
Gi vio a Woozi entrar a la cocina, S. Coups a su derecha con una escalera. El
pequeño hombre subió la escalera, S. Coups la sostenía mientras Woozi tomaba la
cámara.
—¿Qué
quieres que haga con esto? —Yi Bo, otra de las parejas de los lobos Timber
preguntó mientras entraba a la cocina, sosteniendo los boxers de Yoon Gi en
alto. Jimin se ruborizó y los tomó de la mano de Yi Bo.
—Yo
me encargo de eso —dijo antes de lanzarle la ropa interior a Yoon Gi. La atrapó
y la metió en su bolsillo trasero.
—Qué
bien, me alegra que los encontraran.
—¡Yoon
Gi! —Jimin gritó mientras se volvía de un encantador rojo, viendo a su papá con
una avergonzada expresión. Joong Ki sólo se rio y siguió trabajando.
—¿Qué?
—preguntó mientras salía de la cocina, su pareja había olvidado que le había
asignado una tarea al oso. Gruñó cuando vio al pequeño y gordo gerente. Odiaba
el hecho de haber pagado el dinero del contrato de alquiler. El tipo podría
devolver el contrato.
—No
le gruñas al pequeño humano. —Yunho se reía mientras entraba por más cajas—. Sé
amable.
Yoon
Gi no quería ser amable. ¡Él quería su maldito dinero de regreso! Suspiró
sabiendo que los había perdido para siempre. Jimin lo valía. Tomó algunas cajas
y se dirigió a las escaleras.
—No
llevarás todo esto a mi casa, ¿verdad?— A Yoon Gi no le molestaba, sólo que no
tenía ni idea en dónde Jimin iba a acomodar todo eso.
—No
—dijo Jin Goo mientras metía las cajas que Yoon Gi llevaba a la parte de atrás
de una de las camionetas—. Las llevaré a la Casa. Tenemos muchos cuartos.
Gracias
a Dios. Yoon Gi vio el edificio de departamentos feliz de decirle adiós a eso.
Tenía que admitir que era un lindo lugar. Solo que no para Jimin. El lugar de
su pareja era bajo su techo.
—Deja
de perder el tiempo. Entre más pronto terminemos más pronto podemos ir a comer
—dijo Shownu mientras bajaba otra caja, Yoon Gi le sonrió a su mellizo.
—Tienes
razón —le dijo. Estaba hambriento.
Pasaron
la siguiente hora desocupando el departamento. Colocaron las cosas personales
de Jimin en la parte de atrás de la camioneta de Yoon Gi, y entonces su pareja
y su hermano entraron a la camioneta.
—Gracias
a Dios terminamos —Jimin dijo con un suspiro.
Yoon
Gi estuvo de acuerdo y encendió la camioneta y se dirigió a su hogar para una
agradable comida. Ya estaba anocheciendo. Ellos habían comenzado tarde. Sonrió
al recordar por qué ellos habían comenzado tarde. Jimin era un infierno de
pareja sexual y Yoon Gi quería más.
Sintió
su pene pulsar bajo sus pantalones mientras pensaba en cómo su pareja le había
chupado el pene hasta que Yoon Gi estuvo cantando con los ángeles. Su pareja se
había vuelto muy talentoso en la cama. Yoon Gi no podía tener suficiente de él.
Eso era bueno porque Jimin tampoco parecía tener suficiente.
Yoon
Gi llegó a su casa y vio a Taehoon y Jun Young sentados en el porche del
frente. Gyun estaba sentado en uno de los escalones. Yoon Gi se preguntaba en
dónde estaba Dong Han. Incluso aunque Minho había dicho que ya no necesitaba
estar alrededor de los Kim, Dong Han se había quedado algunos días.
—Buenas
noches, caballeros —Yoon Gi dijo mientras subían las escaleras, jalando la mano
de Jimin mientras se sentaba al lado de Sanggyun.
—¿Podrías
darme algo de café? —Gyun le murmuró a Yoon Gi.
—De
ninguna manera —Taehoon gritó—. Ahora sé por qué Pa no deja que beba eso.
Yoon
Gi arqueó una ceja y vio al vampiro.
—¿Qué
hiciste?
Taehoon
bufó y se inclinó hacia adelante.
—El
pequeño vampiro limpió la cocina de arriba abajo.
Yoon
Gi vio a su hermano.
—Eso
no es malo.
—No,
no lo es. Pero la pequeña mierda limpió la cocina y tiró toda la comida,
diciendo que no era comida lo suficientemente saludable.
Yoon
Gi jadeó hacia Sanggyun.
—¿Realmente
lo hiciste?
Gyun
se encogió de hombros viendo sus tenis.
—Vi
un programa en que decían que los humanos no comían lo correcto. —Movió la mano
hacia su casa—. Y todo en la cocina era inadecuado.
Taehoon
se reía.
—Pero
no tiró el café.
Gyun
entrecerró los ojos hacia Taehoon.
—Un
hombre necesita tener algún tipo de ayuda. Sucede que la mía es el café.
—Y
sucede que la mía son los filetes, y tú tiraste hasta el último —Taehoon
argumentó.
Yoon
Gi empujó su pierna hacia el vampiro y le dio un guiño a Sanggyun.
—Te
conseguiré algo si prometes mantenerte lejos de la cocina.
—Bien,
pero cuando estés hambriento, no digas que no te lo advertí —Taehoon se quejó y
tomó a su extra grande pareja y entró a la casa.
—Creo
que eso fue divertido como el infierno —Jun Young dijo antes de desaparecer en
el interior de la casa con su pareja.
*****
Yoon
Gi caminó con su pareja adentro de la recámara. Cerró la puerta sosteniendo la
mano de su pareja. Se sentía juguetón y caliente. Su pareja lo veía sobre el
hombro moviendo sus pestañas y sonriéndole traviesamente.
—¿Quieres
algo, chico grande?
Yoon
Gi se sintió como si le hubieran golpeado contra el piso, jadeaba y gruñía. Jimin
sabía qué infiernos quería. El chico sabía tocar a Yoon Gi como a un violín.
—Quizás
lo quiero, quizás no —provoco soltando la mano de Jimin.
—Qué
mal, esperaba que quisieras —dijo Jimin mientras se quitaba los zapatos con la
punta de sus pies y se desabrochaba el pantalón. Metió la mano por debajo de la
pretina y sacó su pene—. Es una vergüenza desperdiciar esto.
Yoon
Gi estaba salivando. Lamía sus labios mientras veía el pre-semen escurrir de la
cabeza del pene de Jimin. Su propio eje estaba grande y duro desde que estaba
en la camioneta y no había bajado. Aunque rezaba porque su pareja pudiera
bajarlo.
—¿Qué
quieres hacer con eso? —preguntó mientras cruzaba el cuarto y apoyaba su
trasero contra la cómoda y cruzaba los brazos sobre su pecho, haciendo su mejor
esfuerzo por ser casual.
Una
sonrisa se formó en el rostro de Jimin mientras se encogía de hombros.
—Si
yo tengo que decirte… —Se detuvo, bajando los pantalones por sus piernas y
regalándole a Yoon Gi una hermosa vista.
Se
mordió el labio inferior para evitar que un gruñido saliera. No estaba seguro
cuánto más podría sostener el juego. Él estaba tan duro como una roca y listo
para empujar su pene dentro de ese dulce culo que se mostraba frente a él.
—Supongo
que iré a tomar una ducha dado que no quieres jugar.
Yoon
Gi bloqueó el camino de Jimin hacia el cuarto de baño.
—Espera.
No hay necesidad de apresurarse. —Está bien, no era bueno jugando estos juegos
con su pareja. Al infierno con eso. Lo quería.
Yoon
Gi tomó a Jimin de la cintura, lo lanzó sobre su hombro y lo depositó en la
cama. Vio a Jimin revotar varias veces. Yoon Gi le dio un guiño a su pareja y
comenzó a desnudarse. Tenía otro juego que jugar, y sabía que eso llevaría a Jimin
a subir paredes. Se quitó la camiseta sobre su cabeza y se pellizcó ambos
pezones.
Jimin
se lamió los labios.
Yoon
Gi pasó una de sus manos por el abdomen mientras se desabrochaba los
pantalones.
Jimin
se lamió los labios.
Tenía
que luchar para evitar reírse. Su pareja estaba sentado jadeando, sosteniendo
su pene con fuerza. La pobre cosa sería estrangulada con esa fuerza si Jimin no
lo aflojaba. Yoon Gi deslizó sus manos bajo la pretina de los pantalones,
bajándolos lentamente. Los ojos de Jimin pegados a cada movimiento que hacía.
El iris verde hierba se oscureció cuando Yoon Gi liberó su pene.
Jimin
se lamió los labios de nuevo.
Yoon
Gi se quitó los pantalones y los hizo a un lado mientras curvaba sus dedos
alrededor de su propio pene. Estaba desnudo, resistiendo la urgencia de saltar
a la cama y devorar a su pareja.
—Ahora,
¿qué es lo que preguntabas.
Jimin
parpadeó hacia él.
—¿Quieres
que piense ahora? ―preguntó incrédulo.
Yoon
Gi sonrió y asintió.
—Si.
Quiero que me digas dónde quieres mi pene.
Jimin
se ruborizó mientras se lamía los labios una vez más.
—Tú
decide.
Oh
no. No iba a ser tan fácil. Yoon Gi había estado duro la mayor parte del día.
Él no iba a dejar que su pareja se saliera tan fácil.
—Si
no me dices, me pondré los pantalones. —¡Ah-hah! Ahora la mesa se había girado.
Yoon Gi estaba gozando del brillo de su éxito. Él era un hombre inteligente.
—Entonces
yo también me pondré los míos.
Yoon
Gi se quedó con la boca abierta ante Jimin. ¡No era justo! No se suponía que él
le ganara. Infiernos con eso. Yoon Gi gruñó y se lanzó, deteniendo a Jimin bajo
él.
―Preguntabas
por esto.
Jimin
sonreía mientras separaba las piernas, invitando a Yoon Gi a tener más espacio
con él. Esa era una invitación que el oso esperaba, tomar a su pareja. Tomó su
pene y trazó con él el cuerpo de Jimin, dejando un rastro de humedad tras él
mientras se centraba en entrar en él para siempre.
Jimin
se rodó bajo Yoon Gi, colocándose sobre sus manos y rodillas, levantando el
culo. Yoon Gi se apartó y circuló con la cabeza de su pene el estrellado
agujero, viendo el pre-semen en el agujero de su pareja.
—Ahora
que lo ofreces, cómo puedo rehusarme.
Jimin
movió su culo, empujándolo hacia atrás ligeramente mientras Yoon Gi tomaba la
base de su pene, evitando que su carga explotara. ¡Maldición! Jimin estaba
volviéndolo loco. Yoon Gi tomó el tubo de lubricante de la cómoda y
prácticamente vertió toda la botella en el trasero de su pareja. Lanzó la
botella a un lado y pasó sus dedos a través del fresco gel, humedeciéndolos lo
suficiente antes de empujarse en el interior de la entrada trasera de Jimin.
Gruñó
apreciándolo cuando Jimin gritó. Yoon Gi trabajó sus dedos en su pareja,
estirándolos y abriéndolos como tijera mientras usaba la otra mano para tomar
el pene de Jimin. Su eje era rígido y largo, haciendo que el propio pene de Yoon
Gi saltara con anticipación.
Yoon
Gi sacó sus dedos y liberó el pene de su pareja y entonces giró a Jimin.
—Móntame.
Jimin
se ruborizó y subió arriba de Yoon Gi. Plantó sus pies y apoyó las manos en el
pecho de Yoon Gi, jugando con el vello que decoraba su torso. Sabía cuánto su
pareja amaba su cuerpo velludo. Yoon Gi curvó sus dedos alrededor de su pene,
sosteniéndolo mientras que Jimin bajaba. Siseó a través de sus dientes cerrados
mientras Jimin legaba al fondo. Exhaló mientras Jimin levantaba las caderas y
volvía a bajar. Sus malditos ojos rodaron hacia atrás mientras tomaba las
caderas de su pareja para ayudarle.
Yoon
Gi bajó la vista y vio el pene de su pareja moverse de arriba abajo con cada
movimiento. Quería chupar el pene de Jimin pero no quería moverse ni un
centímetro de donde estaba acostado.
—Joder,
eso se siente tan malditamente bueno.
Jimin
comenzó a montarlo más duro y más rápido. Yoon Gi plantó sus pies en la cama
mientras empujaba su pene más profundo dentro del culo de Jimin. Repitió el
movimiento una y otra vez, haciendo que ambos gritaran. Jimin cayó hacia
adelante y tomó los labios de Yoon Gi chupando la lengua de Yoon Gi como si
fuera a sacarla de la maldita boca.
Yoon
Gi tomó el pene de Jimin mientras sentía su pene entrar y salir del culo de su
pareja. Gruñó cuando Jimin se movió alrededor, empujando su pene dentro de la
mano de Yoon Gi. Yoon Gi profundizó el beso mientras rodeaba el pene de Jimin
con sus dedos, masturbándolo mientras lo jodía hasta que su pareja perdiera el
sentido.
Jimin
gritó y caliente semilla cubrió la mano de Yoon Gi mientras se corría con
fuerza dentro del culo de Jimin, tensándose y rugiendo. Su cuerpo se estremecía
con su orgasmo mientras sostenía a su pareja, temía tumbarlo.
Jimin
suspiró y se acostó sobre el pecho de Yoon Gi. Yoon Gi sonrió quedándose
acostado sosteniendo al único hombre que era su sol.
*****
Pa
les gritó que bajaran a desayunar. Jimin no quería moverse. Estaba muy cómodo
justo en donde estaba, siendo sofocado por su gran oso. Yoon Gi gruñó pero no
se movió. Extendió los brazos y empujó a Jimin bajo él.
Jimin
se carcajeó mientras se alejaba.
—Si
me pierdo más comidas, voy a secarme y morir. —Con eso obtuvo la atención de su
pareja.
Yoon
Gi se rodó y se puso de pie, estirándose y bostezando. Esa era una vista
espectacular. Yoon Gi realmente era un hombre grande. Se veía como un verdadero
oso mientras se rascaba la espalda.
Jimin
tenía una urgencia de darle un bote de miel. Se carcajeó mentalmente. Después
del jugueteo de anoche. Una vez que se vistieron, Jimin y Yoon Gi bajaron las
escaleras. Inhalaron el aroma a tocino. Pa hacía un desayuno mucho mejor que Jimin.
Hacía a su boca hacerse agua y a su estómago gruñir.
—Buenos
días, Pa —dijo Jimin y tomó asiento ante la mesa del desayuno.
—Buenos
días hijo —Pa contestó y dejó un platón de pancakes del tamaño de Texas en la mesa.
Los
ojos de Jimin se abrieron más ante la montaña dorada frente a él. ¿Cómo
infiernos hacía eso? Se veían perfectos.
—Come,
antes de que el resto de los hombres bajen. Ellos no te dejarán nada si esperas
—dijo Pa mientras tomaba asiento, tomando tres o cuatro.
Jimin
vio asombrado cómo su pareja tomó cinco o seis. ¿Cómo infiernos esos osos
comían tanto? Jimin tomó uno y algunas tiras de tocino y vertió miel en su
plato.
—¿Eso
es todo lo que vas a comer? —Yoon Gi preguntó mientras prácticamente vaciaba la
botella de miel sobre sus pancakes.
—No
soy un oso, pesaría doscientos kilos si como todo eso. —Señaló al plato de Yoon
Gi y luego al de Pa. Yoon Gi palmeó la mesa, soltando una carcajada mientras
bajaba el bote de miel.
—Nosotros
los osos amamos lo dulce —le dijo y entonces movió las cejas.
Jimin
sintió su cara arder y bajó la mirada al plato. No le importaba qué tan íntimos
eran, aun se sentía tímido como el infierno. Jimin tomó el tenedor, lo llenó de
pancakes y lo llevó a su boca, así no tendría que decir nada. Yoon Gi parecía
saber lo que estaba haciendo.
—Es
lindo ver que te pones rojo. —Shownu se reía mientras entraba a la cocina y
entonces se detuvo, sus ojos más abiertos―. ¡A menos que te estés ahogando! —Se
apresuró a la silla de Jimin, lo levantó y lo abrazó alrededor de sus
costillas, aplicando presión hasta el punto que Jimin lanzó su desayuno en la
mesa.
—¡No
se está ahogando! —Yoon Gi gritó y apartó a Jimin de Shownu—. Tonto, él se
ruborizaba.
Shownu
sonrió y soltó a Jimin.
—Mi
error.
Jimin
frotó su palma sobre el esternón y vio a Shownu.
―Me
alegra no estarme ahogando. Tu maniobra de Heimlich apesta. Creo que me
quebraste una costilla.
Yoon
Gi gruñó, palmeando la mano de Shownu.
—Si
lo lastimaste, voy a lanzarte frente a la chimenea.
—Niños
—Pa advirtió—. Él está bien, tomen asiento. —Jimin no estaba seguro de eso,
pero tomó asiento inmediatamente ante la voz de mando de Pa. Pa se rio—. No te
estaba hablando a ti, Jimin.
—Oh.
—Se ruborió de nuevo.
—Ves,
lo hizo de nuevo —dijo Shownu señalando a Jimin—. Nueva regla. No se permite
ruborizarse en la mesa.
Jimin
sentía su cara ardiendo. ¿Por qué tenía que ser tan evidente? Todo lo que
quería hacer era comer su desayuno. Llevaba otra cucharada a su boca cuando Eunwoo
bajó corriendo los escalones.
El
oso difícilmente salía. Él siempre era tan callado, tenía una seria apariencia.
—Acaban
de llamar de la granja vecina. Alguien en nuestro pastizal del fondo, acaba de
dejar suelto el rebaño —dijo Eunwoo antes de abrir la tela de malla de la
puerta de la cocina y salir.
Tenedores
golpearon en los platos cuando los hombres se apresuraban a salir de la cocina,
incluyendo Jimin.
—Oh
no, tú te quedas aquí, Jimin —dijo Yoon Gi mientras corría hacia el establo—.
Mantén mi desayuno caliente.
Jimin
se quedó con la boca abierta. ¿Que mantuviera el desayuno caliente? ¿Qué
pensaba que era? Jimin regresó a la casa y se sentó en una de las sillas
haciendo pucheros. No le gustaba que lo dejaran atrás.
BTS

5 Comentarios
Algo me decía que con Gyun las risas están aseguradas… esos picaros jueguitos entre la pareja me encantan… por qué los momentos felices son tan cortos??… si Jin Hwan está bajo tierra, entonces quién??... y con todo respeto Jimin, solo serías una distracción para Yoo Gi.
ResponderBorrarAmo el MinYoon *w* me encanta como son el uno con el otro son muy lindos jajaja que bueno que ya todo se resolvió espero y ya no pase nada más :l
ResponderBorrarGyun me parece que le hace falta que alguien le enseñe como funciona la vida humana :v mira que dejarlos sin comida jajaja
Me encanto el cap
Muchas gracias~~
💜💜💜💜💜
ResponderBorrarAmo aun mas a ese pequeño vampiro adicto al café, lo único que me desquicia de él es esa actitud necia hacia su pareja...
ResponderBorrarEl pequeño vampiro tiene sus cosas e ideas locas.... Por fin Jimin tiene paz para poder vivir
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