La Familia T34... Capitulo 10

—¿Esta es tu idea? —Jin Goo le preguntó a Yoon Gi mientras las parejas ayudaban a empacar las cosas del departamento de Jimin.

Yoon Gi sonrió y sacudió la cabeza negando.

—No. Jimin decidió que vivir solo apestaba.

Jin Goo se rio y palmeó la espalda de Yoon Gi.

—Hombre inteligente.
—¿Yo o Jimin?

Jin Goo se rio de nuevo y salió del departamento. Él iba a asumir que el papá de Jimin se refería a él, porque Yoon Gi era inteligente sobre eso. Infló el pecho de orgullo y se dirigió a la cocina en donde estaba el otro papá de Jimin ayudando a su pareja a empacar los platos.

—Jin Goo me dijo inteligente —le dijo y le dio un guiño a Jimin. Su pareja sonrió mientras Joong Ki fruncía el ceño.
—¿Estás seguro que era Jin Goo?

Yoon Gi asintió.

—Sí, parece que ya crecí para él.
—Oh, puedo pensar en muchas maneras para eso —Jimin dijo mientras se carcajeaba—. Ahora ayuda a terminar de empacar las cosas de la cocina. —Jimin tomó una caja vacía del montón en la esquina y se la dio a Yoon Gi.
—Pero pensé que para eso estaban las parejas —dijo con un puchero.
—Oímos eso —dijo Hyun Joong entrando en la cocina—. Nosotros ayudamos pero no haremos todo el trabajo solos.

Yoon Gi vio a Woozi entrar a la cocina, S. Coups a su derecha con una escalera. El pequeño hombre subió la escalera, S. Coups la sostenía mientras Woozi tomaba la cámara.

—¿Qué quieres que haga con esto? —Yi Bo, otra de las parejas de los lobos Timber preguntó mientras entraba a la cocina, sosteniendo los boxers de Yoon Gi en alto. Jimin se ruborizó y los tomó de la mano de Yi Bo.
—Yo me encargo de eso —dijo antes de lanzarle la ropa interior a Yoon Gi. La atrapó y la metió en su bolsillo trasero.
—Qué bien, me alegra que los encontraran.
—¡Yoon Gi! —Jimin gritó mientras se volvía de un encantador rojo, viendo a su papá con una avergonzada expresión. Joong Ki sólo se rio y siguió trabajando.
—¿Qué? —preguntó mientras salía de la cocina, su pareja había olvidado que le había asignado una tarea al oso. Gruñó cuando vio al pequeño y gordo gerente. Odiaba el hecho de haber pagado el dinero del contrato de alquiler. El tipo podría devolver el contrato.
—No le gruñas al pequeño humano. —Yunho se reía mientras entraba por más cajas—. Sé amable.


Yoon Gi no quería ser amable. ¡Él quería su maldito dinero de regreso! Suspiró sabiendo que los había perdido para siempre. Jimin lo valía. Tomó algunas cajas y se dirigió a las escaleras.

—No llevarás todo esto a mi casa, ¿verdad?— A Yoon Gi no le molestaba, sólo que no tenía ni idea en dónde Jimin iba a acomodar todo eso.
—No —dijo Jin Goo mientras metía las cajas que Yoon Gi llevaba a la parte de atrás de una de las camionetas—. Las llevaré a la Casa. Tenemos muchos cuartos.

Gracias a Dios. Yoon Gi vio el edificio de departamentos feliz de decirle adiós a eso. Tenía que admitir que era un lindo lugar. Solo que no para Jimin. El lugar de su pareja era bajo su techo.

—Deja de perder el tiempo. Entre más pronto terminemos más pronto podemos ir a comer —dijo Shownu mientras bajaba otra caja, Yoon Gi le sonrió a su mellizo.
—Tienes razón —le dijo. Estaba hambriento.

Pasaron la siguiente hora desocupando el departamento. Colocaron las cosas personales de Jimin en la parte de atrás de la camioneta de Yoon Gi, y entonces su pareja y su hermano entraron a la camioneta.

—Gracias a Dios terminamos —Jimin dijo con un suspiro.

Yoon Gi estuvo de acuerdo y encendió la camioneta y se dirigió a su hogar para una agradable comida. Ya estaba anocheciendo. Ellos habían comenzado tarde. Sonrió al recordar por qué ellos habían comenzado tarde. Jimin era un infierno de pareja sexual y Yoon Gi quería más.

Sintió su pene pulsar bajo sus pantalones mientras pensaba en cómo su pareja le había chupado el pene hasta que Yoon Gi estuvo cantando con los ángeles. Su pareja se había vuelto muy talentoso en la cama. Yoon Gi no podía tener suficiente de él. Eso era bueno porque Jimin tampoco parecía tener suficiente.

Yoon Gi llegó a su casa y vio a Taehoon y Jun Young sentados en el porche del frente. Gyun estaba sentado en uno de los escalones. Yoon Gi se preguntaba en dónde estaba Dong Han. Incluso aunque Minho había dicho que ya no necesitaba estar alrededor de los Kim, Dong Han se había quedado algunos días.

—Buenas noches, caballeros —Yoon Gi dijo mientras subían las escaleras, jalando la mano de Jimin mientras se sentaba al lado de Sanggyun.
—¿Podrías darme algo de café? —Gyun le murmuró a Yoon Gi.
—De ninguna manera —Taehoon gritó—. Ahora sé por qué Pa no deja que beba eso.

Yoon Gi arqueó una ceja y vio al vampiro.

—¿Qué hiciste?

Taehoon bufó y se inclinó hacia adelante.

—El pequeño vampiro limpió la cocina de arriba abajo.

Yoon Gi vio a su hermano.

—Eso no es malo.
—No, no lo es. Pero la pequeña mierda limpió la cocina y tiró toda la comida, diciendo que no era comida lo suficientemente saludable.

Yoon Gi jadeó hacia Sanggyun.

—¿Realmente lo hiciste?

Gyun se encogió de hombros viendo sus tenis.

—Vi un programa en que decían que los humanos no comían lo correcto. —Movió la mano hacia su casa—. Y todo en la cocina era inadecuado.

Taehoon se reía.

—Pero no tiró el café.

Gyun entrecerró los ojos hacia Taehoon.

—Un hombre necesita tener algún tipo de ayuda. Sucede que la mía es el café.
—Y sucede que la mía son los filetes, y tú tiraste hasta el último —Taehoon argumentó.

Yoon Gi empujó su pierna hacia el vampiro y le dio un guiño a Sanggyun.

—Te conseguiré algo si prometes mantenerte lejos de la cocina.
—Bien, pero cuando estés hambriento, no digas que no te lo advertí —Taehoon se quejó y tomó a su extra grande pareja y entró a la casa.
—Creo que eso fue divertido como el infierno —Jun Young dijo antes de desaparecer en el interior de la casa con su pareja.

*****

Yoon Gi caminó con su pareja adentro de la recámara. Cerró la puerta sosteniendo la mano de su pareja. Se sentía juguetón y caliente. Su pareja lo veía sobre el hombro moviendo sus pestañas y sonriéndole traviesamente.

—¿Quieres algo, chico grande?

Yoon Gi se sintió como si le hubieran golpeado contra el piso, jadeaba y gruñía. Jimin sabía qué infiernos quería. El chico sabía tocar a Yoon Gi como a un violín.

—Quizás lo quiero, quizás no —provoco soltando la mano de Jimin.
—Qué mal, esperaba que quisieras —dijo Jimin mientras se quitaba los zapatos con la punta de sus pies y se desabrochaba el pantalón. Metió la mano por debajo de la pretina y sacó su pene—. Es una vergüenza desperdiciar esto.

Yoon Gi estaba salivando. Lamía sus labios mientras veía el pre-semen escurrir de la cabeza del pene de Jimin. Su propio eje estaba grande y duro desde que estaba en la camioneta y no había bajado. Aunque rezaba porque su pareja pudiera bajarlo.

—¿Qué quieres hacer con eso? —preguntó mientras cruzaba el cuarto y apoyaba su trasero contra la cómoda y cruzaba los brazos sobre su pecho, haciendo su mejor esfuerzo por ser casual.

Una sonrisa se formó en el rostro de Jimin mientras se encogía de hombros.

—Si yo tengo que decirte… —Se detuvo, bajando los pantalones por sus piernas y regalándole a Yoon Gi una hermosa vista.

Se mordió el labio inferior para evitar que un gruñido saliera. No estaba seguro cuánto más podría sostener el juego. Él estaba tan duro como una roca y listo para empujar su pene dentro de ese dulce culo que se mostraba frente a él.

—Supongo que iré a tomar una ducha dado que no quieres jugar.

Yoon Gi bloqueó el camino de Jimin hacia el cuarto de baño.

—Espera. No hay necesidad de apresurarse. —Está bien, no era bueno jugando estos juegos con su pareja. Al infierno con eso. Lo quería.

Yoon Gi tomó a Jimin de la cintura, lo lanzó sobre su hombro y lo depositó en la cama. Vio a Jimin revotar varias veces. Yoon Gi le dio un guiño a su pareja y comenzó a desnudarse. Tenía otro juego que jugar, y sabía que eso llevaría a Jimin a subir paredes. Se quitó la camiseta sobre su cabeza y se pellizcó ambos pezones.

Jimin se lamió los labios.

Yoon Gi pasó una de sus manos por el abdomen mientras se desabrochaba los pantalones.

Jimin se lamió los labios.

Tenía que luchar para evitar reírse. Su pareja estaba sentado jadeando, sosteniendo su pene con fuerza. La pobre cosa sería estrangulada con esa fuerza si Jimin no lo aflojaba. Yoon Gi deslizó sus manos bajo la pretina de los pantalones, bajándolos lentamente. Los ojos de Jimin pegados a cada movimiento que hacía. El iris verde hierba se oscureció cuando Yoon Gi liberó su pene.

Jimin se lamió los labios de nuevo.

Yoon Gi se quitó los pantalones y los hizo a un lado mientras curvaba sus dedos alrededor de su propio pene. Estaba desnudo, resistiendo la urgencia de saltar a la cama y devorar a su pareja.

—Ahora, ¿qué es lo que preguntabas.

Jimin parpadeó hacia él.

—¿Quieres que piense ahora? ―preguntó incrédulo.

Yoon Gi sonrió y asintió.

—Si. Quiero que me digas dónde quieres mi pene.

Jimin se ruborizó mientras se lamía los labios una vez más.

—Tú decide.

Oh no. No iba a ser tan fácil. Yoon Gi había estado duro la mayor parte del día. Él no iba a dejar que su pareja se saliera tan fácil.

—Si no me dices, me pondré los pantalones. —¡Ah-hah! Ahora la mesa se había girado. Yoon Gi estaba gozando del brillo de su éxito. Él era un hombre inteligente.
—Entonces yo también me pondré los míos.

Yoon Gi se quedó con la boca abierta ante Jimin. ¡No era justo! No se suponía que él le ganara. Infiernos con eso. Yoon Gi gruñó y se lanzó, deteniendo a Jimin bajo él.

―Preguntabas por esto.

Jimin sonreía mientras separaba las piernas, invitando a Yoon Gi a tener más espacio con él. Esa era una invitación que el oso esperaba, tomar a su pareja. Tomó su pene y trazó con él el cuerpo de Jimin, dejando un rastro de humedad tras él mientras se centraba en entrar en él para siempre.

Jimin se rodó bajo Yoon Gi, colocándose sobre sus manos y rodillas, levantando el culo. Yoon Gi se apartó y circuló con la cabeza de su pene el estrellado agujero, viendo el pre-semen en el agujero de su pareja.

—Ahora que lo ofreces, cómo puedo rehusarme.

Jimin movió su culo, empujándolo hacia atrás ligeramente mientras Yoon Gi tomaba la base de su pene, evitando que su carga explotara. ¡Maldición! Jimin estaba volviéndolo loco. Yoon Gi tomó el tubo de lubricante de la cómoda y prácticamente vertió toda la botella en el trasero de su pareja. Lanzó la botella a un lado y pasó sus dedos a través del fresco gel, humedeciéndolos lo suficiente antes de empujarse en el interior de la entrada trasera de Jimin.

Gruñó apreciándolo cuando Jimin gritó. Yoon Gi trabajó sus dedos en su pareja, estirándolos y abriéndolos como tijera mientras usaba la otra mano para tomar el pene de Jimin. Su eje era rígido y largo, haciendo que el propio pene de Yoon Gi saltara con anticipación.

Yoon Gi sacó sus dedos y liberó el pene de su pareja y entonces giró a Jimin.

—Móntame.

Jimin se ruborizó y subió arriba de Yoon Gi. Plantó sus pies y apoyó las manos en el pecho de Yoon Gi, jugando con el vello que decoraba su torso. Sabía cuánto su pareja amaba su cuerpo velludo. Yoon Gi curvó sus dedos alrededor de su pene, sosteniéndolo mientras que Jimin bajaba. Siseó a través de sus dientes cerrados mientras Jimin legaba al fondo. Exhaló mientras Jimin levantaba las caderas y volvía a bajar. Sus malditos ojos rodaron hacia atrás mientras tomaba las caderas de su pareja para ayudarle.

Yoon Gi bajó la vista y vio el pene de su pareja moverse de arriba abajo con cada movimiento. Quería chupar el pene de Jimin pero no quería moverse ni un centímetro de donde estaba acostado.

—Joder, eso se siente tan malditamente bueno.

Jimin comenzó a montarlo más duro y más rápido. Yoon Gi plantó sus pies en la cama mientras empujaba su pene más profundo dentro del culo de Jimin. Repitió el movimiento una y otra vez, haciendo que ambos gritaran. Jimin cayó hacia adelante y tomó los labios de Yoon Gi chupando la lengua de Yoon Gi como si fuera a sacarla de la maldita boca.

Yoon Gi tomó el pene de Jimin mientras sentía su pene entrar y salir del culo de su pareja. Gruñó cuando Jimin se movió alrededor, empujando su pene dentro de la mano de Yoon Gi. Yoon Gi profundizó el beso mientras rodeaba el pene de Jimin con sus dedos, masturbándolo mientras lo jodía hasta que su pareja perdiera el sentido.

Jimin gritó y caliente semilla cubrió la mano de Yoon Gi mientras se corría con fuerza dentro del culo de Jimin, tensándose y rugiendo. Su cuerpo se estremecía con su orgasmo mientras sostenía a su pareja, temía tumbarlo.

Jimin suspiró y se acostó sobre el pecho de Yoon Gi. Yoon Gi sonrió quedándose acostado sosteniendo al único hombre que era su sol.

*****

Pa les gritó que bajaran a desayunar. Jimin no quería moverse. Estaba muy cómodo justo en donde estaba, siendo sofocado por su gran oso. Yoon Gi gruñó pero no se movió. Extendió los brazos y empujó a Jimin bajo él.

Jimin se carcajeó mientras se alejaba.

—Si me pierdo más comidas, voy a secarme y morir. —Con eso obtuvo la atención de su pareja.

Yoon Gi se rodó y se puso de pie, estirándose y bostezando. Esa era una vista espectacular. Yoon Gi realmente era un hombre grande. Se veía como un verdadero oso mientras se rascaba la espalda.

Jimin tenía una urgencia de darle un bote de miel. Se carcajeó mentalmente. Después del jugueteo de anoche. Una vez que se vistieron, Jimin y Yoon Gi bajaron las escaleras. Inhalaron el aroma a tocino. Pa hacía un desayuno mucho mejor que Jimin. Hacía a su boca hacerse agua y a su estómago gruñir.

—Buenos días, Pa —dijo Jimin y tomó asiento ante la mesa del desayuno.
—Buenos días hijo —Pa contestó y dejó un platón de pancakes del tamaño de Texas en la mesa.

Los ojos de Jimin se abrieron más ante la montaña dorada frente a él. ¿Cómo infiernos hacía eso? Se veían perfectos.

—Come, antes de que el resto de los hombres bajen. Ellos no te dejarán nada si esperas —dijo Pa mientras tomaba asiento, tomando tres o cuatro.

Jimin vio asombrado cómo su pareja tomó cinco o seis. ¿Cómo infiernos esos osos comían tanto? Jimin tomó uno y algunas tiras de tocino y vertió miel en su plato.

—¿Eso es todo lo que vas a comer? —Yoon Gi preguntó mientras prácticamente vaciaba la botella de miel sobre sus pancakes.
—No soy un oso, pesaría doscientos kilos si como todo eso. —Señaló al plato de Yoon Gi y luego al de Pa. Yoon Gi palmeó la mesa, soltando una carcajada mientras bajaba el bote de miel.
—Nosotros los osos amamos lo dulce —le dijo y entonces movió las cejas.

Jimin sintió su cara arder y bajó la mirada al plato. No le importaba qué tan íntimos eran, aun se sentía tímido como el infierno. Jimin tomó el tenedor, lo llenó de pancakes y lo llevó a su boca, así no tendría que decir nada. Yoon Gi parecía saber lo que estaba haciendo.

—Es lindo ver que te pones rojo. —Shownu se reía mientras entraba a la cocina y entonces se detuvo, sus ojos más abiertos―. ¡A menos que te estés ahogando! —Se apresuró a la silla de Jimin, lo levantó y lo abrazó alrededor de sus costillas, aplicando presión hasta el punto que Jimin lanzó su desayuno en la mesa.
—¡No se está ahogando! —Yoon Gi gritó y apartó a Jimin de Shownu—. Tonto, él se ruborizaba.

Shownu sonrió y soltó a Jimin.

—Mi error.

Jimin frotó su palma sobre el esternón y vio a Shownu.

―Me alegra no estarme ahogando. Tu maniobra de Heimlich apesta. Creo que me quebraste una costilla.

Yoon Gi gruñó, palmeando la mano de Shownu.

—Si lo lastimaste, voy a lanzarte frente a la chimenea.
—Niños —Pa advirtió—. Él está bien, tomen asiento. —Jimin no estaba seguro de eso, pero tomó asiento inmediatamente ante la voz de mando de Pa. Pa se rio—. No te estaba hablando a ti, Jimin.
—Oh. —Se ruborió de nuevo.
—Ves, lo hizo de nuevo —dijo Shownu señalando a Jimin—. Nueva regla. No se permite ruborizarse en la mesa.

Jimin sentía su cara ardiendo. ¿Por qué tenía que ser tan evidente? Todo lo que quería hacer era comer su desayuno. Llevaba otra cucharada a su boca cuando Eunwoo bajó corriendo los escalones.

El oso difícilmente salía. Él siempre era tan callado, tenía una seria apariencia.

—Acaban de llamar de la granja vecina. Alguien en nuestro pastizal del fondo, acaba de dejar suelto el rebaño —dijo Eunwoo antes de abrir la tela de malla de la puerta de la cocina y salir.

Tenedores golpearon en los platos cuando los hombres se apresuraban a salir de la cocina, incluyendo Jimin.

—Oh no, tú te quedas aquí, Jimin —dijo Yoon Gi mientras corría hacia el establo—. Mantén mi desayuno caliente.

Jimin se quedó con la boca abierta. ¿Que mantuviera el desayuno caliente? ¿Qué pensaba que era? Jimin regresó a la casa y se sentó en una de las sillas haciendo pucheros. No le gustaba que lo dejaran atrás.

BTS

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5 Comentarios

  1. Algo me decía que con Gyun las risas están aseguradas… esos picaros jueguitos entre la pareja me encantan… por qué los momentos felices son tan cortos??… si Jin Hwan está bajo tierra, entonces quién??... y con todo respeto Jimin, solo serías una distracción para Yoo Gi.

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  2. Amo el MinYoon *w* me encanta como son el uno con el otro son muy lindos jajaja que bueno que ya todo se resolvió espero y ya no pase nada más :l
    Gyun me parece que le hace falta que alguien le enseñe como funciona la vida humana :v mira que dejarlos sin comida jajaja
    Me encanto el cap
    Muchas gracias~~

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  3. Amo aun mas a ese pequeño vampiro adicto al café, lo único que me desquicia de él es esa actitud necia hacia su pareja...

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  4. El pequeño vampiro tiene sus cosas e ideas locas.... Por fin Jimin tiene paz para poder vivir

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