La Familia T35... Capitulo 08

 Hyunbin salió de la sala de emergencias a la sala de médicos, en busca de un bocado para comer. Bostezó al caer algunas monedas en una máquina expendedora, hizo su selección, y luego sacó el envoltorio desde el dispensador.

Se sentó, sintiéndose cansado. Cuando Hyunbin abrió la barra de Granola, pensaba en sus parejas. Un dolor se estableció en el pecho mientras tomaba un bocado de la barra y luego la tiró a la basura, no sintiendo hambre ya.

Minhyun sólo lo había llamado porque tenía miedo de lastimar a Jonghyun. Eso era todo. No tenía una profunda necesidad de contar con Hyunbin allí, sólo el deseo de ser gentil con su pareja más pequeña. Cuanto más pensaba Hyunbin en ello, más enojado llegaba a estar.

Jonghyun había dicho que lo amaba, pero Hyunbin no podía dejar de pensar que Jonghyun sólo lo había dicho porque él se lo dijo a Minhyun. Jonghyun no quería que Hyunbin se sintiera excluido. Los omegas estaban hechos de esa manera, para cuidar incluso si ellos no lo hacían.

Hyunbin no era el caso de caridad de nadie. A pesar de que todavía lo consumía el despertar sólo, después de saber que ambos existían, Hyunbin tendría que hacerse cargo de eso. Se levantó del sofá y caminó hacia la sala de emergencias.

—¿Dónde demonios has estado escondiéndote? —Preguntó Woo Jae cuando él se apresuró hacia Hyunbin—. Yo te he llamado por el busca tres veces. Tenemos un múltiple accidente en la ruta 22.

Hyunbin se apresuró a asegurarse de que las habitaciones estuvieran listas, mientras esperaba a la ambulancia para que trajeran las primeras víctimas. Este iba a ser un largo día.

Comenzó a trabajar en las primeras personas que trajeron y no había tomado un descanso para respirar hasta que el último fue trasladado a recuperación. Hyunbin salió de la cirugía, apoyándose contra la pared, mientras descansaba por un momento.

—¿Hyunbin?

Se volvió para ver a Jonghyun caminando hacia él, una mirada de preocupación en su rostro.


—¿Qué pasa? —Inmediatamente preguntó, aún en el modo de cirujano. Hyunbin se apartó de la pared, reuniéndose con Jonghyun a mitad de camino.
—No hay nada mal físicamente, —dijo Jonghyun mientras miraba hacia abajo, retorciéndose las manos—. Pero desapareciste justo después de... ya sabes, y me preguntaba si era algo que yo hice.

Hyunbin suspiró mientras metía a Jonghyun en una habitación vacía. Dejó que la puerta se cerrara mientras se sentaba en la cama, deseando sólo poder descansar un rato. No se había sentido bien desde que Minhyun pasó por su viaje.

No sabía cuál era su lugar con sus parejas, y eso le molestaba, le enfurecía. No estaba acostumbrado a la sensación de tan maldita inseguridad. Era un león. Su naturaleza era hacerse cargo, pero con sus parejas, tenía que andar con cuidado. Sin embargo, tratar con cuidado lo hacía sentir como si él no encajara.

—No eres tú, Jonghyun, —dijo Hyunbin mientras sostenía una mano, Jonghyun inmediatamente acercándose a él. Él pasó un brazo alrededor de su pareja, tiró del hombre más pequeño en el vértice de sus piernas y apoyó la barbilla sobre el hombro de Jonghyun cuando su pareja se sentó en su regazo.
—¿Entonces qué es? No devuelves mis llamadas, —dijo Jonghyun cuando se inclinó aún más cerca.

Hyunbin se sentía como una perfecta mierda cuando escuchó la inestabilidad en la voz de Jonghyun. No estaba seguro dónde estaba su lugar, pero no tenía solo que desentenderse. Su relación ya era suficiente tensa con lo que Minhyun estaba pasando. Hyunbin no necesitaba agregar eso, pero necesitaba saber dónde se situaba.

—Dime, Jonghyun. ¿Serías feliz si solo fuerais tú y Minhyun?

Jonghyun irguió su cabeza hacia atrás, mirando arriba a Hyunbin cuando le dio una palmada en el pecho.

—¿Qué clase de pregunta es esa? Yo te dije que te amaba, y no le doy ese afecto a cualquiera. ¿Es por eso que te fuiste?

Hyunbin enfoco sus ojos hacia la pared, sin saber cómo explicar lo que estaba sintiendo. Últimamente Hyunbin cuestionaba todo. Le volvía loco a veces, pero no podía evitarlo. No sólo se sentía como una tercera rueda, sino que temía perder a uno de ellos. Él asintió con la cabeza mientras se quedó mirando hacia abajo en las manos de Jonghyun, sosteniéndolas en las suyas mientras pasaba los dedos a través de los del más pequeño. Solía ser tan confiado, tan seguro de sí mismo, pero ahora estaba destrozado interiormente.

—Hyunbin, —Jonghyun dijo suavemente—, te amo. No sólo porque eres mi pareja, sino porque tienes un corazón tan cariñoso. Eres un hombre bueno, y estoy orgulloso de llamarte mío.

Hyunbin miró a Jonghyun, viendo la verdad en sus ojos. Él pasó la mano por la cabeza de Jonghyun y luego apoyó la frente contra la de Jonghyun.

—Lo siento.

Jonghyun suspiró.

—Veo que tengo mi trabajo que hacer con mis dos parejas. Vosotros me vais a deber una muy grande una vez que os organicéis. No estoy acostumbrado a ser el que nos mantiene unidos. Eso es lo tuyo y trabajo de Minhyun.

Hyunbin se rió entre dientes mientras besaba la cabeza de Jonghyun.

— Vamos, vamos a buscar algo de comer. —Sabía que necesitaba organizarse.

Sus parejas contaban con él. Hyunbin necesitaba dejar de lado sus inseguridades y avanzar hasta la meta.

—Yixuan está esperando afuera con Seung Yeon, —dijo Jonghyun, cuando se puso de pie.
—Oh, infierno. ¿Ha visto Woo Jae a Seung Yeon? —Hyunbin le preguntó mientras se dirigía hacia la puerta, llevando a Jonghyun junto con él.
—No estoy seguro. Me olvidé de lo mucho que se gustaban el uno al otro. —Jonghyun se echó a reír cuando Hyunbin abrió la puerta y escuchó a hombres discutiendo.

Jodido infierno.

—No me importa quién eres. ¡Puedes clavarte un termómetro por el culo, amigo! —Gritó Seung Yeon.
—Si dices una palabra más, una maldita palabra más, y te juro que llamaré a la sala de psiquiatría y serás admitido. ¡Ponme a prueba! —gritó de nuevo Woo Jae.

Hyunbin miró a Yixuan, quien estaba allí de pie con los brazos cruzados sobre el pecho. Se encogió de hombros cuando vio que Hyunbin le miraba.

— Traté de detenerlos, pero parecían estar divirtiéndose mucho.
—Agarra a tu pareja. Nos dirigimos al bar de Jin por algo de comer, —dijo Hyunbin a Yixuan cuando comenzó a alejarse. Todo lo que necesitaba era que uno de los jefes de personal viera la pelea en la sala de emergencias. Hyunbin se dio la vuelta cuando escuchó los gritos de Seung Yeon.

Yixuan había recogido a su pareja y lo lanzó por encima del hombro.

—¡Esto no está acabado tú,... tú... tu enfermero! ¡Te patearé en la cara con el puño, si te cojo en la calle!
—¡Al menos tengo un trabajo! —gritó de nuevo Woo Jae—. ¡Vuelve aquí de nuevo, y tendré una habitación preparada para ti en cinco segundos, psico-loco!

Hyunbin se cubrió la cara cuando salió, Jonghyun riéndose a su lado. Metió a Jonghyun en sus brazos tan pronto como llegaron a las puertas.

—¿Tú pensabas que era gracioso? —Le preguntó, mientras levantaba una ceja a su pareja.

Jonghyun se rió y asintió con la cabeza.

—Fue muy divertido.

Hyunbin no podía dejar de reír. Las risitas de Jonghyun parecían ser contagiosas. Él se echó a reír todo el camino al estacionamiento cuando se dirigían al bar de Jin.

Sintió esa sensación persistente de nuevo. La misma que tenía la semana pasada cuando regresaba de la tienda de comestibles. Hyunbin miró a su alrededor, tratando de ver si veía a alguien observándolos.

—¿Está todo bien? —Jonghyun le preguntó mientras miraba alrededor.

Hyunbin necesitaba dar un repaso a sus habilidades de manera sutil. No era tan hábil como él pensaba.

—Sí, —respondió Hyunbin mientras caminaba un poco más rápido. Una cosa era que lo sintiera cuando él estaba caminando solo en casa. Era algo completamente diferente cuando su pareja estaba con él.
—Está bien, si me tumbas te anotas méritos, señor, —dijo Jonghyun mientras corría. Él divisó a Minhyun de pie fuera del bar de Jin, hablando con uno de los soldados. Minhyun debía haber visto la mirada de preocupación en la cara de Hyunbin, porque se dio la vuelta y escaneó la zona.
—¿Qué pasa? —preguntó cuando Hyunbin agarró la puerta del bar de Jin y prácticamente empujó dentro a Jonghyun. Se volvió para mirar a su pareja y luego plantó un beso en los labios de Minhyun.
—Te lo diré dentro.

Vio a Jonghyun sentado en una cabina, con la preocupación en sus manos mientras sus ojos no les dejaba escapar. Tal vez se estaba volviendo loco. Tal vez no era una amenaza en absoluto. Hyunbin odiaba ser él mismo el segundo invitado, pero no iba a tener la oportunidad con sus parejas.

—Está bien, ¿puedes decirnos lo que está pasando ahora? —Dijo Yixuan una vez dentro de la taberna.

Hyunbin se sentó, explicándoles sobre la primera vez que tuvo la sensación de que alguien lo observaba y cómo acababa de experimentar la extraña sensación de nuevo. Trató de restarle importancia, hacer que pareciera como si tal vez él lo estuviera imaginando, pero Yixuan negó con la cabeza.

—Eric me dijo que el pecus volatile no es leyenda. Son reales, — dijo en voz baja.

La mandíbula de Hyunbin cayó en la confesión. Había oído hablar del mito, pero nunca pensó que fuera verdad. Fue como encontrar que el hada de los dientes era real, sólo que diez veces más ominoso.

—¿Así que crees que uno de ellos me está siguiendo? —Preguntó Hyunbin.

Yixuan negó con la cabeza. Hyunbin no estaba recibiendo una buena sensación de esto. Los ojos de Yixuan tenían un mal presagio cuando se inclinó hacia adelante.

—Están siendo perseguidos por los incolae infernus.

Bien, ahora estaba nervioso. No estaba seguro de qué jodidos era un incolae infernus, pero no sonaba prometedor. Solo el nombre le hizo temblar y acercar más a Jonghyun. La manera en que Yixuan dijo el nombre hizo tragar a Hyunbin y miró a sus compañeros para ver sus reacciones.

—¿Qué diablos es un incolae infernus? —preguntó Minhyun.

Sí, Hyunbin quería saber y, sobre todo si estaba siendo seguido por uno. Quería saber si podía luchar contra ellos o si se debía besar su culo como despedida. El nombre no sonaba prometedor.

Yixuan se encogió de hombros.

—Eric no lo dijo. Al parecer, el líder del pecus volatile no lo dijo tampoco. Un tipo llamado Nam Joon vino a Eric, diciendo al Alfa que Jin era su compañero y que alejaría al shifter de aquí.

Todos se dieron la vuelta, mirando hacia la barra. Hyunbin divisó a Jin hablando con algunos clientes, actuando como si no pasara nada, pero él se dio cuenta de un hombre de pelo oscuro sentado a un lado de la barra, mirando a Jin como un halcón.

Hyunbin gimió. Como si no tuviera suficientes problemas que enfrentar.

*****

Minhyun escoltó a Jonghyun y Hyunbin a la casa, mirando sobre su hombro mientras cerraba la puerta principal. No encajaba bien que alguien estuviera siguiendo a una de sus parejas. Minhyun todavía no estaba seguro de dónde lo llevaría su nuevo camino, y el pensamiento le daba miedo como el infierno, pero él no iba a tener una o ambas de sus parejas amenazadas.

Eran suyas. Sabía eso. Infierno, Minhyun se estaba adaptando a la idea mejor de lo que pensaba, pero él todavía no podía ver hacia dónde le llevaba, y a Minhyun no le gustaba lo desconocido. Todavía temía herir a Jonghyun, pero sabía que Hyunbin no se lo permitiría. Si simplemente Hyunbin permaneciera el tiempo suficiente.

—¿Por qué te fuiste? —Preguntó a Hyunbin, una vez que estaban de vuelta en el dormitorio de Jonghyun. A Minhyun no le gustaba su habitación. La de Jonghyun era más acogedora y hogareña.
—Yo tenía trabajo que hacer, —respondió Hyunbin bruscamente mientras miraba alrededor de la habitación.
—¡Estás mintiendo! —gritó Minhyun y luego se aclaró la garganta, mirando de Hyunbin a Jonghyun. Su pareja más pequeña se quedó con los ojos muy abiertos mientras se acercaba a Hyunbin—. Creí que dijiste que yo me había curado.

Jonghyun negó con la cabeza.

—Y lo estás, pero ¿piensas que sería todo flores y alegría ahora?
—Sí, —respondió Minhyun con honestidad.

Había estado en realidad entusiasmado con ese aspecto de ser sanado. Todavía se sentía como si fuera a hacer daño a Jonghyun, y no le gustaba esa sensación ni un poco.

Jonghyun extendió su mano, tocando el hombro de Minhyun.

—No es que no estés curado. ¿Cómo te sientes cuando piensas en Park Joon Hyun ahora?

Minhyun se encogió de hombros. Los sentimientos fuertes, opresivos ya no estaban allí. Ni siquiera el sueño de sus días con Park Joon Hyun estaba ya más, pero todavía se sentía ansioso, reservado.

—Era un bastardo podrido que merecía morir. Ojalá hubiera sido por mis manos. —¿Se suponía que debía sentir de esa manera? ¿Hacía eso que lo convirtiera en un monstruo por querer ser el único en matar al antiguo Alfa? Minhyun no estaba seguro de nada.

Se sentó en la cama, pasando sus manos sobre su cabeza, y luego miró por encima de sus parejas.

—¿Qué hay de malo en mí?

Jonghyun caminó por toda la sala, tomando asiento junto a Minhyun y colocando una mano sobre la suya.

—No es que no estés curado. Es que no conoces otra forma. Tienes que aprender a saber quién eres ahora, aprender lo que es aceptable en una relación y lo que no. Prácticamente creciste bajo la sombra de Park Joon Hyun. ¿Cómo puedes amar cuando nunca has sido amado?

Minhyun apartó bruscamente sus manos, la vista clavada en sus uñas.

— ¿Así que estos extraños sentimientos que tengo, no son amor? —Minhyun había rezado para que estuviera mejorando, que estuviera empezando a sentirse humano de nuevo, pero por lo que Jonghyun le estaba diciendo, es que él seguía siendo el mismo hombre.
—Sólo porque no sepas qué es el amor, no significa que no sepas cómo sentirlo, —agregó Hyunbin mientras se acercaba a la cama y se arrodilló frente a Minhyun—. Va a llevar un tiempo.
—¿Y yo adivino que tú serás el que me enseñe? El mismo hombre que no pudo quedarse después de que nosotros jodimos, —se burló Minhyun.

No le gustaban esos arrebatos, o eso es que él no estaba milagrosamente curado. No le gustaba sentirse como si estuviera en una montaña rusa que estaba a punto de colisionar. No se suponía que debiera ser así.

Hyunbin se quedó allí, caminando hacia el vestidor, golpeó con el puño en la veta de madera.

—Me fui porque...
—Dilo, —gritó Minhyun.
—No es así, —dijo Hyunbin mientras se daba la vuelta, en dirección a la puerta. Jonghyun se levantó de un salto, corriendo por la habitación y colocando las manos contra la puerta del dormitorio.
—No, tú no te vas. Si tengo que patear a ambos el culo, aprenderás a comunicarte. No resolveremos nada huyendo de nuestros problemas. Ahora siéntate, —Jonghyun controló mientras señalaba hacia la cama.
—¿Pensé que eras un Omega? —Minhyun preguntó, asombrado de oír hablar a Jonghyun de esa manera.

En todo el tiempo que había conocido el pequeño lobo, Jonghyun había sido siempre tan humilde, tan tranquilo. A él le gustaba este nuevo Jonghyun.

—Lo soy. Pero cuando se trata de mis parejas, lo considero negocios. Y de eso se trata. Somos parejas. ¡Ahora sacad todo fuera de vuestro pecho, o juro que mi zapatilla va a ir directa en el culo de alguien.
—¿Crees que va en serio? —Preguntó Hyunbin a Minhyun. Una ceja negra y espesa se elevó cuando él metió las manos en los bolsillos traseros y miró a Jonghyun.

Dios, el hombre era sexy como el pecado. Minhyun quería lanzarlo en la cama y... no, eso no estaba bien. Él quería mover a Hyunbin en la cama y montarlo hasta que sus ojos se cruzaran.

—Creo que sí.
—¡Estoy siendo serio. Ahora habla! —Jonghyun pisoteó un pie al cruzar los brazos sobre el pecho, mirándoles a los dos.
—Es caliente, —dijo Minhyun.
—Sí, lo es, —Hyunbin acordó cuando se quedó allí, junto a Minhyun.

Jonghyun les miró asombrado con los brazos bajados.

—¿Creéis que soy caliente?
—Demonios, sí, —dijo Minhyun cuando se puso de pie, paseando por la habitación hacia el hombre más pequeño. Los ojos de Jonghyun se abrieron, mientras sostenía las manos en alto delante de él.
—No, no, no. Se supone que debemos estar hablando de lo que está pasando con vosotros dos. —Retrocedió, sus hombros golpeando la puerta cuando sacudía la cabeza adelante y atrás rápidamente. Minhyun no se dejó engañar. Podía ver la lujuria y el deseo en los ojos marrón chocolate de Jonghyun.
—Tú puedes hablar todo lo que quieras mientras yo voy a joderte. —Minhyun gruñó bajo, acercando a Jonghyun en sus brazos—.¿No es verdad, Hyunbin?
—En eso tienes razón.
—Oh, infierno, —se quejó Jonghyun—. Yo no voy a ganar esto, ¿verdad?

Minhyun se encogió de hombros.

—Eso depende de cómo se mire. Creo que ser follado por dos hombres que te quieren es una situación de ganar-ganar.
—¡Eso no es lo que quise decir!
—Así me sonaba a mí.
—A mí también, —agregó Hyunbin mientras presionaba su pecho en la espalda de Jonghyun.
—Ya ves, aquí está la cosa. Estoy jodido en la cabeza, obviamente, pero tengo dos parejas magníficas que me muestran el camino. Ahora que hemos despejado el aire... —Minhyun recogió a Jonghyun, llevándole sobre la cama.
—Y estoy inseguro acerca de mi lugar en esto, —dijo Hyunbin mientras ponía su camisa sobre su cabeza y sacaba sus pantalones vaqueros hacia abajo.
—¿En serio? —Preguntó Jonghyun cuando observaba a Hyunbin.
—Buen intento, —dijo Hyunbin mientras se metía en la cama, gateandohacia los dos como si estuviera a punto de saltar.

Minhyun se puso duro como una roca mirando los ojos grises de Hyunbin oscurecerse cuanto más se acercaba a ellos. Fue una subida de pura adrenalina observar a Hyunbin asumir el papel de depredador. Minhyun no tuvo reparos en entregar su personalidad dominante a su pareja de león.

Minhyun se giró hacia Jonghyun para que pudiera ver la mirada de depredador de Hyunbin.

—Es el hombre y la bestia en su estado salvaje. —Su voz adquirió el acento de un experto en vida salvaje australiana—. El león hambriento fija su vista en su presa, ansioso por saltar y derribarle, —continuó Minhyun mientras quitaba la camisa de Jonghyun y comenzó a trabajar en sus pantalones. —La pregunta es, inmovilizará a su presa y pareja, o asolará su cuerpo antes de consumirlo. —Jonghyun se estremeció al oír las palabras de Minhyun cuando desnudó los pantalones de Jonghyun—. Es el mayor desafío del hombre. ¿Ganará él, o la bestia?

Minhyun saltó de la cama cuando Hyunbin pegó un brinco, inmovilizando a Jonghyun. Minhyun rápidamente se desnudó y se arrastró junto a Jonghyun, manteniendo su acento mientras bajaba sus labios para tocar la concha de la oreja de su pareja.

— Cuando nos enfrentamos a un gran depredador, siempre es mejor darse por vencido y darle lo que quiere.

Jonghyun gimió cuando él abrió las piernas separándolas, palmeando su polla.

—La bestia gana, fácilmente.

Minhyun se rió entre dientes mientras se levantó y tomó la polla Jonghyun en su boca.

Ve despacio. No le hagas daño.

Minhyun empujó las piernas Jonghyun hacia atrás cuando rodeó con su lengua las bolas de su pareja. Podía oír a Jonghyun hacer el más lindo de los pequeños ruidos del sexo cuando Minhyun tomaba una esfera a la vez en su boca.

—Maldita sea, —Hyunbin exhaló mientras miraba a Minhyun.

Minhyun había sido visto muchas veces. Tener sexo y ser mirado no era nada nuevo para él.

¡Basta ya! Esto no es como lo era entonces. ¡Estas son tus parejas!

Minhyun cerró los ojos y respiraba lentamente por la nariz mientras se concentraba en la imagen de Hyunbin y Jonghyun, los dos hombres que amaba. O eso era lo que esperaba que fueran esos sentimientos erráticos.

—Mírame, Minhyun, —ordenó Hyunbin—. No nos excluyas.

Minhyun abrió los ojos, mirando arriba a Jonghyun y Hyunbin. Él chupó una larga línea desde las bolas de Jonghyun a la punta de su polla, abriéndose para tomar la cabeza dentro. Hyunbin le miraba atentamente, con los ojos encapuchados cuando Minhyun se daba un festín de Jonghyun.

Los ojos de Minhyun siguieron los movimientos de Hyunbin cuando su pareja se levantó, de rodillas ante Jonghyun y tocando los labios suculentos de Jonghyun con su polla.

—Abre.

Minhyun tomó la base de la polla de Jonghyun, apretando con fuerza al ver a Jonghyun abierto para Hyunbin, chupando la polla del león en la parte posterior de la garganta. Cuando Jonghyun gimió, Minhyun se dio cuenta que estaba sosteniendo a su pareja con demasiada fuerza, por lo que le alivió. Cuando Jonghyun gemía, Minhyun sonrió.

—Ya te dije que lo conseguirías, —dijo Hyunbin mientras miraba hacia abajo a Minhyun, y luego su cabeza cayó hacia atrás sobre sus hombros, sus caninos desenvainándose lentamente a medida que sus labios se abrían.

Minhyun nunca había visto un espectáculo más impresionante.

Él liberó la polla de Jonghyun, al oír el gemido de su pareja una vez más. Sólo que esta vez sabía que era una protesta de Minhyun tomando el placer de él.

—No te preocupes, Jonghyun. No he terminado contigo todavía. —Llegó sobre él y agarró el lubricante del cajón, enganchándolo y luego volviéndolo a colocar en la cumbre de los muslos de Jonghyun.

Minhyun lubricó sus dedos y luego volvió a tomar la polla de Jonghyun en su boca mientras introducía un dedo. Los montículos gemelos de Jonghyun se tensaron por un momento, haciéndole parar a Minhyun. ¿Le había herido?

Minhyun esperó con el corazón atronándole hasta que Jonghyun se relajara y asintió con la cabeza alrededor de la polla de Hyunbin.

Dejó escapar el aliento que había estado conteniendo mientras deslizaba su dedo todo hacia adentro. Jonghyun apartó las piernas, dando la señal a Minhyun que estaba disfrutando de lo que Minhyun le estaba haciendo.

Minhyun tomó la oportunidad y deslizó otro dedo dentro cuando pasó la lengua por las venas prominentes que corrían a lo largo de la polla de Jonghyun.

Ve despacio, ve despacio, ve despacio.

Minhyun repitió el mantra en su cabeza mientras llevó un tercer dedo hacia la estrecha entrada de Jonghyun.

—La bestia quiere verte joderle, —dijo Hyunbin mientras pasaba la mano por la mandíbula de Jonghyun, empujando su polla dentro y fuera de la boca dispuesta de Jonghyun. Jonghyun gimió su acuerdo.

Minhyun liberó la polla de Jonghyun y luego se echó hacia atrás. Le temblaban las manos mientras vertía lubricante sobre su dura erección, rezando para no volverse loco.

—Estarás bien, —dijo Hyunbin en voz baja.

Minhyun asintió y lanzó la botella a un lado y empujó las piernas Jonghyunhacia atrás contra su pecho. Apretó la cabeza de su polla contra el agujero de Jonghyun que estaba esperando, tomó una respiración profunda, y luego empujó hacia adelante.

Jonghyun gritó, haciendo que los ojos de Minhyun golpearan en Hyunbin.

—Dale un momento.

Minhyun se humedeció los labios secos, mirando hacia abajo a donde él y Jonghyun estaban conectados. La vista dejó su aliento atrapado en su garganta. Era un espectáculo íntimo. Él volvió a mirar Jonghyun arriba, viéndolo devorar la polla de Hyunbin.

—Jódele, Minhyun.

Minhyun agarró las piernas Jonghyun y comenzó a presionar, cerrando los ojos. El placer era puro y explosivo cuando sus caderas empujaron más fuerte. El canal de Jonghyun estaba tan apretado como un puño alrededor de su polla, trayendo a Minhyun niveles más altos de éxtasis que él nunca supo que existían.

Gruñó, empujando las piernas de Jonghyun más atrás cuando vio la polla ser tragada por el cuerpo de Jonghyun. Sudor salió por todos los sitios cuando Minhyun sentía sus bolas tirando fuerte de su cuerpo, un cosquilleo arañando su camino hasta la columna vertebral.

Echó la cabeza hacia atrás y gritó mientras su cuerpo estalló, enviándole a la atmósfera exterior, donde nada más que el placer existía. Se estremeció cuando su semilla llenó a Jonghyun.

Minhyun dejó caer las piernas de Jonghyun, sacó su polla ablandada libre, y luego llevó la polla de Jonghyun a su boca, chupando el eje endurecido con vigor.

Podía oír el rugido de Hyunbin cuando se retorcía en torno a Jonghyun. Su más pequeña pareja brincaba, sus caderas volando de la cama mientras gritaba, llenando la boca de Minhyun con su esencia. Minhyun bebió con avidez, hasta la última gota.

Cuando se echó hacia atrás, Hyunbin se abalanzó hacia adelante, tomando los labios de Minhyun, en un beso que le conmovió el alma.

—Sabía que podías hacerlo.

Minhyun sonrió en la boca de Hyunbin. Tal vez estaba realmente en el camino hacia una vida mejor después de todo.

Nu'est

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4 Comentarios

  1. Entendiste Hyunbin?? o Jonghyun tiene que dibujártelo, son los tres o los tres... Woo Jae y Seung Yeon poniendo la cuota de humor… lo dicho por Yixuan no tiene nada de risible… será verdad que ese “mito” está tras Hyunbin??... pues ya lo saben chicos, Jonghyun es un omega con carácter… confía en ti Mingyu, confía en ti.

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  2. al menos han empezado a hablar entre ellos para evitar malos entendidos...... espero que las cosas mejoren de ahora en mas...

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  3. Nesecitaban de su omega enojado para entrar en razón..

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