Se
sentó, sintiéndose cansado. Cuando Hyunbin abrió la barra de Granola, pensaba
en sus parejas. Un dolor se estableció en el pecho mientras tomaba un bocado de
la barra y luego la tiró a la basura, no sintiendo hambre ya.
Minhyun
sólo lo había llamado porque tenía miedo de lastimar a Jonghyun. Eso era todo.
No tenía una profunda necesidad de contar con Hyunbin allí, sólo el deseo de
ser gentil con su pareja más pequeña. Cuanto más pensaba Hyunbin en ello, más
enojado llegaba a estar.
Jonghyun
había dicho que lo amaba, pero Hyunbin no podía dejar de pensar que Jonghyun
sólo lo había dicho porque él se lo dijo a Minhyun. Jonghyun no quería que Hyunbin
se sintiera excluido. Los omegas estaban hechos de esa manera, para cuidar
incluso si ellos no lo hacían.
Hyunbin
no era el caso de caridad de nadie. A pesar de que todavía lo consumía el
despertar sólo, después de saber que ambos existían, Hyunbin tendría que
hacerse cargo de eso. Se levantó del sofá y caminó hacia la sala de
emergencias.
—¿Dónde
demonios has estado escondiéndote? —Preguntó Woo Jae cuando él se apresuró
hacia Hyunbin—. Yo te he llamado por el busca tres veces. Tenemos un múltiple
accidente en la ruta 22.
Hyunbin
se apresuró a asegurarse de que las habitaciones estuvieran listas, mientras
esperaba a la ambulancia para que trajeran las primeras víctimas. Este iba a
ser un largo día.
Comenzó
a trabajar en las primeras personas que trajeron y no había tomado un descanso
para respirar hasta que el último fue trasladado a recuperación. Hyunbin salió
de la cirugía, apoyándose contra la pared, mientras descansaba por un momento.
—¿Hyunbin?
Se
volvió para ver a Jonghyun caminando hacia él, una mirada de preocupación en su
rostro.
—¿Qué
pasa? —Inmediatamente preguntó, aún en el modo de cirujano. Hyunbin se apartó
de la pared, reuniéndose con Jonghyun a mitad de camino.
—No
hay nada mal físicamente, —dijo Jonghyun mientras miraba hacia abajo,
retorciéndose las manos—. Pero desapareciste justo después de... ya sabes, y me
preguntaba si era algo que yo hice.
Hyunbin
suspiró mientras metía a Jonghyun en una habitación vacía. Dejó que la puerta
se cerrara mientras se sentaba en la cama, deseando sólo poder descansar un
rato. No se había sentido bien desde que Minhyun pasó por su viaje.
No
sabía cuál era su lugar con sus parejas, y eso le molestaba, le enfurecía. No
estaba acostumbrado a la sensación de tan maldita inseguridad. Era un león. Su
naturaleza era hacerse cargo, pero con sus parejas, tenía que andar con
cuidado. Sin embargo, tratar con cuidado lo hacía sentir como si él no encajara.
—No
eres tú, Jonghyun, —dijo Hyunbin mientras sostenía una mano, Jonghyun inmediatamente
acercándose a él. Él pasó un brazo alrededor de su pareja, tiró del hombre más
pequeño en el vértice de sus piernas y apoyó la barbilla sobre el hombro de Jonghyun
cuando su pareja se sentó en su regazo.
—¿Entonces
qué es? No devuelves mis llamadas, —dijo Jonghyun cuando se inclinó aún más
cerca.
Hyunbin
se sentía como una perfecta mierda cuando escuchó la inestabilidad en la voz de
Jonghyun. No estaba seguro dónde estaba su lugar, pero no tenía solo que
desentenderse. Su relación ya era suficiente tensa con lo que Minhyun estaba
pasando. Hyunbin no necesitaba agregar eso, pero necesitaba saber dónde se
situaba.
—Dime,
Jonghyun. ¿Serías feliz si solo fuerais tú y Minhyun?
Jonghyun
irguió su cabeza hacia atrás, mirando arriba a Hyunbin cuando le dio una
palmada en el pecho.
—¿Qué
clase de pregunta es esa? Yo te dije que te amaba, y no le doy ese afecto a
cualquiera. ¿Es por eso que te fuiste?
Hyunbin
enfoco sus ojos hacia la pared, sin saber cómo explicar lo que estaba
sintiendo. Últimamente Hyunbin cuestionaba todo. Le volvía loco a veces, pero
no podía evitarlo. No sólo se sentía como una tercera rueda, sino que temía
perder a uno de ellos. Él asintió con la cabeza mientras se quedó mirando hacia
abajo en las manos de Jonghyun, sosteniéndolas en las suyas mientras pasaba los
dedos a través de los del más pequeño. Solía ser tan confiado, tan seguro de sí
mismo, pero ahora estaba destrozado interiormente.
—Hyunbin,
—Jonghyun dijo suavemente—, te amo. No sólo porque eres mi pareja, sino porque
tienes un corazón tan cariñoso. Eres un hombre bueno, y estoy orgulloso de
llamarte mío.
Hyunbin
miró a Jonghyun, viendo la verdad en sus ojos. Él pasó la mano por la cabeza de
Jonghyun y luego apoyó la frente contra la de Jonghyun.
—Lo
siento.
Jonghyun
suspiró.
—Veo
que tengo mi trabajo que hacer con mis dos parejas. Vosotros me vais a deber
una muy grande una vez que os organicéis. No estoy acostumbrado a ser el que
nos mantiene unidos. Eso es lo tuyo y trabajo de Minhyun.
Hyunbin
se rió entre dientes mientras besaba la cabeza de Jonghyun.
—
Vamos, vamos a buscar algo de comer. —Sabía que necesitaba organizarse.
Sus
parejas contaban con él. Hyunbin necesitaba dejar de lado sus inseguridades y
avanzar hasta la meta.
—Yixuan
está esperando afuera con Seung Yeon, —dijo Jonghyun, cuando se puso de pie.
—Oh,
infierno. ¿Ha visto Woo Jae a Seung Yeon? —Hyunbin le preguntó mientras se
dirigía hacia la puerta, llevando a Jonghyun junto con él.
—No
estoy seguro. Me olvidé de lo mucho que se gustaban el uno al otro. —Jonghyun
se echó a reír cuando Hyunbin abrió la puerta y escuchó a hombres discutiendo.
Jodido
infierno.
—No
me importa quién eres. ¡Puedes clavarte un termómetro por el culo, amigo!
—Gritó Seung Yeon.
—Si
dices una palabra más, una maldita palabra más, y te juro que llamaré a la sala
de psiquiatría y serás admitido. ¡Ponme a prueba! —gritó de nuevo Woo Jae.
Hyunbin
miró a Yixuan, quien estaba allí de pie con los brazos cruzados sobre el pecho.
Se encogió de hombros cuando vio que Hyunbin le miraba.
—
Traté de detenerlos, pero parecían estar divirtiéndose mucho.
—Agarra
a tu pareja. Nos dirigimos al bar de Jin por algo de comer, —dijo Hyunbin a Yixuan
cuando comenzó a alejarse. Todo lo que necesitaba era que uno de los jefes de
personal viera la pelea en la sala de emergencias. Hyunbin se dio la vuelta
cuando escuchó los gritos de Seung Yeon.
Yixuan
había recogido a su pareja y lo lanzó por encima del hombro.
—¡Esto
no está acabado tú,... tú... tu enfermero! ¡Te patearé en la cara con el puño,
si te cojo en la calle!
—¡Al
menos tengo un trabajo! —gritó de nuevo Woo Jae—. ¡Vuelve aquí de nuevo, y
tendré una habitación preparada para ti en cinco segundos, psico-loco!
Hyunbin
se cubrió la cara cuando salió, Jonghyun riéndose a su lado. Metió a Jonghyun
en sus brazos tan pronto como llegaron a las puertas.
—¿Tú
pensabas que era gracioso? —Le preguntó, mientras levantaba una ceja a su
pareja.
Jonghyun
se rió y asintió con la cabeza.
—Fue
muy divertido.
Hyunbin
no podía dejar de reír. Las risitas de Jonghyun parecían ser contagiosas. Él se
echó a reír todo el camino al estacionamiento cuando se dirigían al bar de Jin.
Sintió
esa sensación persistente de nuevo. La misma que tenía la semana pasada cuando
regresaba de la tienda de comestibles. Hyunbin miró a su alrededor, tratando de
ver si veía a alguien observándolos.
—¿Está
todo bien? —Jonghyun le preguntó mientras miraba alrededor.
Hyunbin
necesitaba dar un repaso a sus habilidades de manera sutil. No era tan hábil
como él pensaba.
—Sí,
—respondió Hyunbin mientras caminaba un poco más rápido. Una cosa era que lo
sintiera cuando él estaba caminando solo en casa. Era algo completamente
diferente cuando su pareja estaba con él.
—Está
bien, si me tumbas te anotas méritos, señor, —dijo Jonghyun mientras corría. Él
divisó a Minhyun de pie fuera del bar de Jin, hablando con uno de los soldados.
Minhyun debía haber visto la mirada de preocupación en la cara de Hyunbin,
porque se dio la vuelta y escaneó la zona.
—¿Qué
pasa? —preguntó cuando Hyunbin agarró la puerta del bar de Jin y prácticamente
empujó dentro a Jonghyun. Se volvió para mirar a su pareja y luego plantó un
beso en los labios de Minhyun.
—Te
lo diré dentro.
Vio
a Jonghyun sentado en una cabina, con la preocupación en sus manos mientras sus
ojos no les dejaba escapar. Tal vez se estaba volviendo loco. Tal vez no era
una amenaza en absoluto. Hyunbin odiaba ser él mismo el segundo invitado, pero no
iba a tener la oportunidad con sus parejas.
—Está
bien, ¿puedes decirnos lo que está pasando ahora? —Dijo Yixuan una vez dentro
de la taberna.
Hyunbin
se sentó, explicándoles sobre la primera vez que tuvo la sensación de que
alguien lo observaba y cómo acababa de experimentar la extraña sensación de
nuevo. Trató de restarle importancia, hacer que pareciera como si tal vez él lo
estuviera imaginando, pero Yixuan negó con la cabeza.
—Eric
me dijo que el pecus volatile no es leyenda. Son reales, — dijo en voz
baja.
La
mandíbula de Hyunbin cayó en la confesión. Había oído hablar del mito, pero
nunca pensó que fuera verdad. Fue como encontrar que el hada de los dientes era
real, sólo que diez veces más ominoso.
—¿Así
que crees que uno de ellos me está siguiendo? —Preguntó Hyunbin.
Yixuan
negó con la cabeza. Hyunbin no estaba recibiendo una buena sensación de esto.
Los ojos de Yixuan tenían un mal presagio cuando se inclinó hacia adelante.
—Están
siendo perseguidos por los incolae infernus.
Bien,
ahora estaba nervioso. No estaba seguro de qué jodidos era un incolae
infernus, pero no sonaba prometedor. Solo el nombre le hizo temblar y
acercar más a Jonghyun. La manera en que Yixuan dijo el nombre hizo tragar a Hyunbin
y miró a sus compañeros para ver sus reacciones.
—¿Qué
diablos es un incolae infernus? —preguntó Minhyun.
Sí,
Hyunbin quería saber y, sobre todo si estaba siendo seguido por uno. Quería
saber si podía luchar contra ellos o si se debía besar su culo como despedida.
El nombre no sonaba prometedor.
Yixuan
se encogió de hombros.
—Eric
no lo dijo. Al parecer, el líder del pecus volatile no lo dijo tampoco.
Un tipo llamado Nam Joon vino a Eric, diciendo al Alfa que Jin era su compañero
y que alejaría al shifter de aquí.
Todos
se dieron la vuelta, mirando hacia la barra. Hyunbin divisó a Jin hablando con
algunos clientes, actuando como si no pasara nada, pero él se dio cuenta de un
hombre de pelo oscuro sentado a un lado de la barra, mirando a Jin como un
halcón.
Hyunbin
gimió. Como si no tuviera suficientes problemas que enfrentar.
*****
Minhyun
escoltó a Jonghyun y Hyunbin a la casa, mirando sobre su hombro mientras
cerraba la puerta principal. No encajaba bien que alguien estuviera siguiendo a
una de sus parejas. Minhyun todavía no estaba seguro de dónde lo llevaría su
nuevo camino, y el pensamiento le daba miedo como el infierno, pero él no iba a
tener una o ambas de sus parejas amenazadas.
Eran
suyas. Sabía eso. Infierno, Minhyun se estaba adaptando a la idea mejor de lo
que pensaba, pero él todavía no podía ver hacia dónde le llevaba, y a Minhyun
no le gustaba lo desconocido. Todavía temía herir a Jonghyun, pero sabía que Hyunbin
no se lo permitiría. Si simplemente Hyunbin permaneciera el tiempo suficiente.
—¿Por
qué te fuiste? —Preguntó a Hyunbin, una vez que estaban de vuelta en el dormitorio
de Jonghyun. A Minhyun no le gustaba su habitación. La de Jonghyun era más
acogedora y hogareña.
—Yo
tenía trabajo que hacer, —respondió Hyunbin bruscamente mientras miraba
alrededor de la habitación.
—¡Estás
mintiendo! —gritó Minhyun y luego se aclaró la garganta, mirando de Hyunbin a Jonghyun.
Su pareja más pequeña se quedó con los ojos muy abiertos mientras se acercaba a
Hyunbin—. Creí que dijiste que yo me había curado.
Jonghyun
negó con la cabeza.
—Y
lo estás, pero ¿piensas que sería todo flores y alegría ahora?
—Sí,
—respondió Minhyun con honestidad.
Había
estado en realidad entusiasmado con ese aspecto de ser sanado. Todavía se
sentía como si fuera a hacer daño a Jonghyun, y no le gustaba esa sensación ni
un poco.
Jonghyun
extendió su mano, tocando el hombro de Minhyun.
—No
es que no estés curado. ¿Cómo te sientes cuando piensas en Park Joon Hyun
ahora?
Minhyun
se encogió de hombros. Los sentimientos fuertes, opresivos ya no estaban allí.
Ni siquiera el sueño de sus días con Park Joon Hyun estaba ya más, pero todavía
se sentía ansioso, reservado.
—Era
un bastardo podrido que merecía morir. Ojalá hubiera sido por mis manos. —¿Se
suponía que debía sentir de esa manera? ¿Hacía eso que lo convirtiera en un
monstruo por querer ser el único en matar al antiguo Alfa? Minhyun no estaba
seguro de nada.
Se
sentó en la cama, pasando sus manos sobre su cabeza, y luego miró por encima de
sus parejas.
—¿Qué
hay de malo en mí?
Jonghyun
caminó por toda la sala, tomando asiento junto a Minhyun y colocando una mano
sobre la suya.
—No
es que no estés curado. Es que no conoces otra forma. Tienes que aprender a
saber quién eres ahora, aprender lo que es aceptable en una relación y lo que
no. Prácticamente creciste bajo la sombra de Park Joon Hyun. ¿Cómo puedes amar
cuando nunca has sido amado?
Minhyun
apartó bruscamente sus manos, la vista clavada en sus uñas.
—
¿Así que estos extraños sentimientos que tengo, no son amor? —Minhyun había
rezado para que estuviera mejorando, que estuviera empezando a sentirse humano
de nuevo, pero por lo que Jonghyun le estaba diciendo, es que él seguía siendo
el mismo hombre.
—Sólo
porque no sepas qué es el amor, no significa que no sepas cómo sentirlo,
—agregó Hyunbin mientras se acercaba a la cama y se arrodilló frente a Minhyun—.
Va a llevar un tiempo.
—¿Y
yo adivino que tú serás el que me enseñe? El mismo hombre que no pudo quedarse
después de que nosotros jodimos, —se burló Minhyun.
No
le gustaban esos arrebatos, o eso es que él no estaba milagrosamente curado. No
le gustaba sentirse como si estuviera en una montaña rusa que estaba a punto de
colisionar. No se suponía que debiera ser así.
Hyunbin
se quedó allí, caminando hacia el vestidor, golpeó con el puño en la veta de
madera.
—Me
fui porque...
—Dilo,
—gritó Minhyun.
—No
es así, —dijo Hyunbin mientras se daba la vuelta, en dirección a la puerta. Jonghyun
se levantó de un salto, corriendo por la habitación y colocando las manos
contra la puerta del dormitorio.
—No,
tú no te vas. Si tengo que patear a ambos el culo, aprenderás a comunicarte. No
resolveremos nada huyendo de nuestros problemas. Ahora siéntate, —Jonghyun
controló mientras señalaba hacia la cama.
—¿Pensé
que eras un Omega? —Minhyun preguntó, asombrado de oír hablar a Jonghyun de esa
manera.
En
todo el tiempo que había conocido el pequeño lobo, Jonghyun había sido siempre
tan humilde, tan tranquilo. A él le gustaba este nuevo Jonghyun.
—Lo
soy. Pero cuando se trata de mis parejas, lo considero negocios. Y de eso se
trata. Somos parejas. ¡Ahora sacad todo fuera de vuestro pecho, o juro que mi
zapatilla va a ir directa en el culo de alguien.
—¿Crees
que va en serio? —Preguntó Hyunbin a Minhyun. Una ceja negra y espesa se elevó
cuando él metió las manos en los bolsillos traseros y miró a Jonghyun.
Dios,
el hombre era sexy como el pecado. Minhyun quería lanzarlo en la cama y... no,
eso no estaba bien. Él quería mover a Hyunbin en la cama y montarlo hasta que
sus ojos se cruzaran.
—Creo
que sí.
—¡Estoy
siendo serio. Ahora habla! —Jonghyun pisoteó un pie al cruzar los brazos sobre
el pecho, mirándoles a los dos.
—Es
caliente, —dijo Minhyun.
—Sí,
lo es, —Hyunbin acordó cuando se quedó allí, junto a Minhyun.
Jonghyun
les miró asombrado con los brazos bajados.
—¿Creéis
que soy caliente?
—Demonios,
sí, —dijo Minhyun cuando se puso de pie, paseando por la habitación hacia el
hombre más pequeño. Los ojos de Jonghyun se abrieron, mientras sostenía las
manos en alto delante de él.
—No,
no, no. Se supone que debemos estar hablando de lo que está pasando con
vosotros dos. —Retrocedió, sus hombros golpeando la puerta cuando sacudía la
cabeza adelante y atrás rápidamente. Minhyun no se dejó engañar. Podía ver la
lujuria y el deseo en los ojos marrón chocolate de Jonghyun.
—Tú
puedes hablar todo lo que quieras mientras yo voy a joderte. —Minhyun gruñó
bajo, acercando a Jonghyun en sus brazos—.¿No es verdad, Hyunbin?
—En
eso tienes razón.
—Oh,
infierno, —se quejó Jonghyun—. Yo no voy a ganar esto, ¿verdad?
Minhyun
se encogió de hombros.
—Eso
depende de cómo se mire. Creo que ser follado por dos hombres que te quieren es
una situación de ganar-ganar.
—¡Eso
no es lo que quise decir!
—Así
me sonaba a mí.
—A
mí también, —agregó Hyunbin mientras presionaba su pecho en la espalda de Jonghyun.
—Ya
ves, aquí está la cosa. Estoy jodido en la cabeza, obviamente, pero tengo dos
parejas magníficas que me muestran el camino. Ahora que hemos despejado el
aire... —Minhyun recogió a Jonghyun, llevándole sobre la cama.
—Y
estoy inseguro acerca de mi lugar en esto, —dijo Hyunbin mientras ponía su
camisa sobre su cabeza y sacaba sus pantalones vaqueros hacia abajo.
—¿En
serio? —Preguntó Jonghyun cuando observaba a Hyunbin.
—Buen
intento, —dijo Hyunbin mientras se metía en la cama, gateandohacia los dos como
si estuviera a punto de saltar.
Minhyun
se puso duro como una roca mirando los ojos grises de Hyunbin oscurecerse
cuanto más se acercaba a ellos. Fue una subida de pura adrenalina observar a Hyunbin
asumir el papel de depredador. Minhyun no tuvo reparos en entregar su
personalidad dominante a su pareja de león.
Minhyun
se giró hacia Jonghyun para que pudiera ver la mirada de depredador de Hyunbin.
—Es
el hombre y la bestia en su estado salvaje. —Su voz adquirió el acento de un
experto en vida salvaje australiana—. El león hambriento fija su vista en su
presa, ansioso por saltar y derribarle, —continuó Minhyun mientras quitaba la
camisa de Jonghyun y comenzó a trabajar en sus pantalones. —La pregunta es,
inmovilizará a su presa y pareja, o asolará su cuerpo antes de consumirlo. —Jonghyun
se estremeció al oír las palabras de Minhyun cuando desnudó los pantalones de Jonghyun—.
Es el mayor desafío del hombre. ¿Ganará él, o la bestia?
Minhyun
saltó de la cama cuando Hyunbin pegó un brinco, inmovilizando a Jonghyun. Minhyun
rápidamente se desnudó y se arrastró junto a Jonghyun, manteniendo su acento
mientras bajaba sus labios para tocar la concha de la oreja de su pareja.
—
Cuando nos enfrentamos a un gran depredador, siempre es mejor darse por vencido
y darle lo que quiere.
Jonghyun
gimió cuando él abrió las piernas separándolas, palmeando su polla.
—La
bestia gana, fácilmente.
Minhyun
se rió entre dientes mientras se levantó y tomó la polla Jonghyun en su boca.
Ve
despacio. No le hagas daño.
Minhyun
empujó las piernas Jonghyun hacia atrás cuando rodeó con su lengua las bolas de
su pareja. Podía oír a Jonghyun hacer el más lindo de los pequeños ruidos del
sexo cuando Minhyun tomaba una esfera a la vez en su boca.
—Maldita
sea, —Hyunbin exhaló mientras miraba a Minhyun.
Minhyun
había sido visto muchas veces. Tener sexo y ser mirado no era nada nuevo para
él.
¡Basta
ya! Esto no es como lo era entonces. ¡Estas son tus parejas!
Minhyun
cerró los ojos y respiraba lentamente por la nariz mientras se concentraba en
la imagen de Hyunbin y Jonghyun, los dos hombres que amaba. O eso era lo que
esperaba que fueran esos sentimientos erráticos.
—Mírame,
Minhyun, —ordenó Hyunbin—. No nos excluyas.
Minhyun
abrió los ojos, mirando arriba a Jonghyun y Hyunbin. Él chupó una larga línea
desde las bolas de Jonghyun a la punta de su polla, abriéndose para tomar la
cabeza dentro. Hyunbin le miraba atentamente, con los ojos encapuchados cuando Minhyun
se daba un festín de Jonghyun.
Los
ojos de Minhyun siguieron los movimientos de Hyunbin cuando su pareja se
levantó, de rodillas ante Jonghyun y tocando los labios suculentos de Jonghyun
con su polla.
—Abre.
Minhyun
tomó la base de la polla de Jonghyun, apretando con fuerza al ver a Jonghyun
abierto para Hyunbin, chupando la polla del león en la parte posterior de la
garganta. Cuando Jonghyun gimió, Minhyun se dio cuenta que estaba sosteniendo a
su pareja con demasiada fuerza, por lo que le alivió. Cuando Jonghyun gemía, Minhyun
sonrió.
—Ya
te dije que lo conseguirías, —dijo Hyunbin mientras miraba hacia abajo a Minhyun,
y luego su cabeza cayó hacia atrás sobre sus hombros, sus caninos
desenvainándose lentamente a medida que sus labios se abrían.
Minhyun
nunca había visto un espectáculo más impresionante.
Él
liberó la polla de Jonghyun, al oír el gemido de su pareja una vez más. Sólo
que esta vez sabía que era una protesta de Minhyun tomando el placer de él.
—No
te preocupes, Jonghyun. No he terminado contigo todavía. —Llegó sobre él y
agarró el lubricante del cajón, enganchándolo y luego volviéndolo a colocar en
la cumbre de los muslos de Jonghyun.
Minhyun
lubricó sus dedos y luego volvió a tomar la polla de Jonghyun en su boca
mientras introducía un dedo. Los montículos gemelos de Jonghyun se tensaron por
un momento, haciéndole parar a Minhyun. ¿Le había herido?
Minhyun
esperó con el corazón atronándole hasta que Jonghyun se relajara y asintió con
la cabeza alrededor de la polla de Hyunbin.
Dejó
escapar el aliento que había estado conteniendo mientras deslizaba su dedo todo
hacia adentro. Jonghyun apartó las piernas, dando la señal a Minhyun que estaba
disfrutando de lo que Minhyun le estaba haciendo.
Minhyun
tomó la oportunidad y deslizó otro dedo dentro cuando pasó la lengua por las
venas prominentes que corrían a lo largo de la polla de Jonghyun.
Ve
despacio, ve despacio, ve despacio.
Minhyun
repitió el mantra en su cabeza mientras llevó un tercer dedo hacia la estrecha
entrada de Jonghyun.
—La
bestia quiere verte joderle, —dijo Hyunbin mientras pasaba la mano por la
mandíbula de Jonghyun, empujando su polla dentro y fuera de la boca dispuesta
de Jonghyun. Jonghyun gimió su acuerdo.
Minhyun
liberó la polla de Jonghyun y luego se echó hacia atrás. Le temblaban las manos
mientras vertía lubricante sobre su dura erección, rezando para no volverse
loco.
—Estarás
bien, —dijo Hyunbin en voz baja.
Minhyun
asintió y lanzó la botella a un lado y empujó las piernas Jonghyunhacia atrás
contra su pecho. Apretó la cabeza de su polla contra el agujero de Jonghyun que
estaba esperando, tomó una respiración profunda, y luego empujó hacia adelante.
Jonghyun
gritó, haciendo que los ojos de Minhyun golpearan en Hyunbin.
—Dale
un momento.
Minhyun
se humedeció los labios secos, mirando hacia abajo a donde él y Jonghyun
estaban conectados. La vista dejó su aliento atrapado en su garganta. Era un
espectáculo íntimo. Él volvió a mirar Jonghyun arriba, viéndolo devorar la
polla de Hyunbin.
—Jódele,
Minhyun.
Minhyun
agarró las piernas Jonghyun y comenzó a presionar, cerrando los ojos. El placer
era puro y explosivo cuando sus caderas empujaron más fuerte. El canal de Jonghyun
estaba tan apretado como un puño alrededor de su polla, trayendo a Minhyun
niveles más altos de éxtasis que él nunca supo que existían.
Gruñó,
empujando las piernas de Jonghyun más atrás cuando vio la polla ser tragada por
el cuerpo de Jonghyun. Sudor salió por todos los sitios cuando Minhyun sentía
sus bolas tirando fuerte de su cuerpo, un cosquilleo arañando su camino hasta
la columna vertebral.
Echó
la cabeza hacia atrás y gritó mientras su cuerpo estalló, enviándole a la
atmósfera exterior, donde nada más que el placer existía. Se estremeció cuando
su semilla llenó a Jonghyun.
Minhyun
dejó caer las piernas de Jonghyun, sacó su polla ablandada libre, y luego llevó
la polla de Jonghyun a su boca, chupando el eje endurecido con vigor.
Podía
oír el rugido de Hyunbin cuando se retorcía en torno a Jonghyun. Su más pequeña
pareja brincaba, sus caderas volando de la cama mientras gritaba, llenando la
boca de Minhyun con su esencia. Minhyun bebió con avidez, hasta la última gota.
Cuando
se echó hacia atrás, Hyunbin se abalanzó hacia adelante, tomando los labios de Minhyun,
en un beso que le conmovió el alma.
—Sabía
que podías hacerlo.
Minhyun
sonrió en la boca de Hyunbin. Tal vez estaba realmente en el camino hacia una
vida mejor después de todo.
Nu'est

4 Comentarios
Entendiste Hyunbin?? o Jonghyun tiene que dibujártelo, son los tres o los tres... Woo Jae y Seung Yeon poniendo la cuota de humor… lo dicho por Yixuan no tiene nada de risible… será verdad que ese “mito” está tras Hyunbin??... pues ya lo saben chicos, Jonghyun es un omega con carácter… confía en ti Mingyu, confía en ti.
ResponderBorraral menos han empezado a hablar entre ellos para evitar malos entendidos...... espero que las cosas mejoren de ahora en mas...
ResponderBorrar💜💜💜💜💜
ResponderBorrarNesecitaban de su omega enojado para entrar en razón..
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