Es
mejor que un puñetazo en la cara.
Aunque
Ayno no creía que Jacob era el tipo de hombre que golpeara a otra persona que
era más pequeño y más débil que él.
Ayno
estaba todavía tratando de averiguar si él realmente lo merecía o no, pero si
la forma en que la lengua de Jacob estaba sondeando contra sus labios era
cualquier cosa cerca, entonces su conjetura sería que no, Jacob no estaba
enfadado por el beso, y no quería herir a Ayno por eso.
De
hecho, esto realmente estaba empezando a sentirse muy bien. Como un
hormigueo-hasta-los-dedos-de-los-pies. Ayno gemía y su cuerpo se derritió
cuando Jacob bajó su otra muleta y envolvió sus brazos alrededor de los hombros
de Ayno.
Jacob
debía haber estado poniendo la mayor parte de su peso sobre su pierna buena,
porque Ayno tenía la sensación, aun cuando él estaba siendo besado sin sentido,
chupando la lengua de Jacob, que ayudaba a mantener el equilibrio del guerrero
en ese momento.
Desearía
que él no fuera tan pequeño, ya que estaba prácticamente de puntillas para
seguir besando a este hombre y a él no le importaba por qué Jacob estaba
besándolo, no importaba si el hombre sólo estaba haciéndolo porque él perdió a
su compañero y quería sexo.
Jacob es mi compañero,
y yo voy a cuidar de él.
Aunque
no quería hacerlo, Ayno tuvo que alejarse del beso. Dios, la lengua de Jacob se
sentía bien y sabía deliciosa. Él no pudo resistir morder un poco el labio
inferior del hombre cuando se alejó y lo miró.
Jacob
sonrió, y luego su mano grande y suave estaba tocando el pelo de Ayno.
―Lo
siento si no querías hacer eso, pero estoy bastante seguro de que no voy a
poder detenerme ahora. Si quieres irte, debes hacerlo ahora antes de que
hagamos algo equivocado y lleguemos demasiado lejos.
Pero
eso era exactamente lo que quería Ayno. Quería que esto fuera tan lejos como
podría ir.
Agarró
las manos de Jacob y las puso sobre sus hombros.
―Apóyate
en mí ―dijo. Entonces comenzó a llevarlo hasta la cama.
Jacob
no profirió una sola queja, y Ayno sin lugar a dudas no iba a decir nada que
pusiera este momento en peligro.
Tenía
a Jacob sentándose primero, y luego agarró su camiseta por el dobladillo y la
levantó sobre su cabeza. Las manos de Jacob estaban de vuelta al momento en que
su piel estuvo desnuda. Sentía esas manos callosas, ásperas, tocar sus caderas,
su vientre plano y luego deslizándolas hasta su pecho.
Ayno
no podía evitarlo, se rió un poco.
―Creo
que tengo cosquillas ahí ―dijo.
―¿Y
te gusta?― le preguntó Jacob, sus dedos buscando los pezones de Ayno,
deslizándose sobre ellos hasta que fueron duras protuberancias y entonces los
pellizcó.
Ayno
suspiró y presionó su pecho más cerca de esa sensación maravillosa.
―S-sí.
Aunque, no hay cosquillas ahí en absoluto.
―Yo
no pensaría así. Ven aquí ―dijo Jacob, poniendo sus manos en la espalda de Ayno
y tirándolo hacia adelante un poco más, entonces Ayno estaba justo entre sus
piernas.
Y
después esa perversa boca estaba presionando contra uno de los pezones de Ayno,
lamiendo y chupándolo allí, y los huesos de Ayno se volvieron de gelatina. Él
casi se derrumbó y lo habría hecho si Jacob no hubiera estado sosteniéndolo con
la fuerza de sus brazos.
Eso
apenas mostró lo poderoso que Jacob era realmente. Incluso cuando él se estaba
recuperando de lesiones horribles, era todavía fuerte, siendo capaz de sostener
a Ayno cuando estaba a punto de colapsar.
La
única cosa que Ayno tenía que recordar era que Jacob tenía la pierna herida, la
cual estaba presionando contra la pierna de Ayno.
¿Jacob puede tener sexo
en este estado?
Bien,
él debería, si la erección que Ayno podía sentir a través de los pantalones de Jacob
fue cualquier cosa cerca. Al sentirla, Ayno tenía una idea de su tamaño, lo que
acabó de poner a Ayno más cachondo.
Él
habría jurado que no se había sacado la camisa, porque su respiración era
sofocante y estaba jadeando en una habitación donde la temperatura estaba
subiendo constantemente.
Abrió
su boca, solo para comentar sobre el calor, pero todo lo que salió de su
garganta fue un indefenso pequeño jadeo cuando la mano fuerte de Jacob lo
agarró entre las piernas, apretando su polla ya dura a través de sus pantalones
vaqueros.
Nunca he estado tan...
Hostia puta voy a...
―Jacob―
suspiró él, y luego se corrió, simplemente así, en sus pantalones como un
adolescente al segundo en que la palma de la mano de Jacob le acarició, dándole
mucha más fricción.
Ayno
se desplomó contra los hombros de Jacob.
Tuvo
que aferrarse al guerrero para evitar derrumbarse completamente sobre él.
Aspiró tragos de aire, pero todavía no era suficiente, él todavía sentía que no
podía respirar.
Y
Jacob no había terminado de tocarlo. Continuó el movimiento de su mano, y los
labios de Jacob estaban moviéndose a lo largo de los hombros de Ayno y su
clavícula.
―Eso
fue sexy ―dijo y luego lo besó en el cuello. ―Apuesto que será mejor cuando
estés montando mi polla.
No
estaba molesto como si Ayno hubiera arruinado el estado de ánimo. Ayno había
escuchado su parte de historias de terror, donde algunos otros Omegas acoplados
hablaron de sus compañeros estando tan molestos, tan furiosos, si ellos
alcanzaron su placer antes de que sus compañeros Alfa lo hicieron.
Ayno
empujó el pensamiento de su mente.
Eso era en la Manada de
Jong Yeon y aún entonces, no todos los Alfas fueron así con sus compañeros, y
¿por qué he pensado que Jacob podría ser así?
El
hombre era un dragón, y había sido nada más que amable y generoso todo el tiempo
desde que Ayno se corrió.
Jacob
estaba aún sonriéndole, todavía con esa sonrisa depredadora oscilando en su
cara, sexy como el pecado, mientras sus pulgares se engancharon en la cintura
de los pantalones vaqueros de Ayno.
―Creo
que tenemos que sacarte de ellos ahora, teniendo en cuenta el lío que hiciste y
todo.
El
rostro de Ayno se calentó, mientras sonreía.
―Sí,
eso tiene sentido― dijo él.
Los
pantalones vaqueros no eran exactamente enormes sobre él, pero eran lo suficientemente
grandes como para que Jacob fuera capaz de derribarlos de sus caderas sin abrir
el botón o tirar hacia abajo la cremallera.
Ayno
tampoco usaba cualquier ropa interior, algo que Jacob notó y apuntó con mucha
aprobación.
―Nada
debajo, ¿eh?
Aun
cuando él hizo la pregunta, su traviesa mano tocó y acarició la polla de Ayno,
pero la presión de su agarre era tan suave que era más una provocación que
cualquier otra cosa.
Una
provocación que aumentó su placer y su polla saltó como si apenas él no acabara
de tener un orgasmo dos minutos antes.
Ayno
aspiró nuevamente una respiración sibilante.
―N-no.
No tiene mucho sentido usar mucha ropa cuando sigo quitándomelas cuando cambio,
¿verdad?
―¿A
los hombres lobo no les gusta usar mucha ropa?― preguntó Jacob, y pareció
realmente curioso, aunque seguía moviendo su mano hacia adelante y hacia atrás,
hacia adelante y hacia atrás.
Eso
era increíblemente perturbador.
Ayno
casi olvidó responder a la pregunta.
―N-no.
Q-quiero decir, supongo que a la mayoría no. A mí no. A nuestros lobos no les
gustan la restricción.
―Eso
significa que te quedas desnudo tanto como puedes, ¿eh? ―Le preguntó Jacob, y
su agarre alrededor de la polla de Ayno apretó lo suficiente como para hacerle
abrir la boca y suspirar en el choque de placer.
―R-realmente
sabes lo que estás haciendo ―dijo Ayno. Necesitaba algo que hacer con sus
manos. Tuvo que ponerlas sobre los hombros de Jacob para mantenerse firme sobre
sus pies.
Empujó
sus caderas hacia adelante, deslizándose en la mano de Jacob, y era tan bueno
en lo que estaba haciendo. Todavía había algo de semen sobre él de su anterior
orgasmo y Jacob utilizó eso para su ventaja para hacer que su mano se
deslizara.
Incluso
a través de la bruma de placer, Ayno todavía meneó la cabeza.
―Esto
se supone que era para ti, también ―dijo. Él sonaba tan sin aliento. ¡Esto es una locura!
―Me
gusta verte así. Esto está haciendo mucho por mí, no te preocupes.
Pero
Ayno no podía evitar preocuparse.
Él
se mantuvo sacudiendo la cabeza, y luego empujó la mano de Jacob lejos y dio un
paso atrás. Él casi tropezó con sus pantalones vaqueros, que estaban todavía alrededor
de sus tobillos, y casi se dio de morros contra el suelo por eso y habría sido
así, si la mano de Jacob no hubiera llegado para agarrarlo tan rápido.
―Whoa,
tranquilo. Soy yo el que se supone que debe ser torpe, ¿recuerdas? ―preguntó.
Ayno
miró hacia abajo en el yeso.
―Correcto
―dijo, rápidamente saliendo de sus pantalones vaqueros, su rostro tan rojo que
podría ser más brillante que un semáforo en rojo. ―Bueno, de cualquier manera,
quiero hacer algo por ti. Esto va a ser para ambos.
Jacob
estaba sólo sonriéndole, como si pensara que Ayno dijo algo adorable cuando él
se inclinó hacia atrás en sus manos.
―Vale.
Aquí me tienes, soy todo tuyo, haz lo que quieras conmigo.
―¿En
serio?― le preguntó Ayno.
Jacob
presionó el dorso de su mano en su frente.
―Sí,
solo sé gentil― dijo él.
Ayno
no conseguía entender el comportamiento extraño, pero entonces Jacob le sonrió
y se dio cuenta de que este guerrero dragón, grande y fuerte estaba jugando. El
hombre realmente estaba divirtiéndose con él, y Ayno no podía evitar reírse un
poco.
―Vale,
tú lo has pedido ―dijo.
Él
no se movió inmediatamente a la cintura de los holgados pantalones cortos de Jacob.
Eso fue probablemente lo que el hombre esperaba de él. Ayno quiso ser un poco
más original que eso.
Por
el contrario, suavemente empujó sus manos contra el pecho de Jacob, haciéndole
caer sobre su espalda en la cama. Los ojos azules brillantes de Jacob siguieron
cada movimiento de Ayno con entusiasmo, y aunque él nunca se sintió más
auto-consciente acerca de nada en toda su vida, necesitaba hacerlo.
Presionó
un beso en el cuello de Jacob, encantado cuando el dragón le dejó hacerlo. Jacob
probablemente no sabía el significado que los lobos daban al dejar a otras
criaturas poner sus dientes tan cerca de un punto débil, pero al lobo interno
de Ayno no le importaba, y él no iba a insistir en eso.
Él
gozó con eso y disfrutó la forma en que Jacob inclinó su cabeza hacia el lado,
dando aún más acceso a Ayno. El sonido de su suspiro y la forma en que su
laringe golpeaba mientras él suspiró y tragó... fue perfecto.
Ayno
mantenía una mano en su propia polla, tratando de mantenerse en calma, evitando
a la palpitación convertirse en demasiado cuando él colocó sus labios en la
garganta de Jacob, hasta que estaba besando la clavícula del hombre y luego su
pecho musculoso y luego poniendo los pezones del hombre en su boca.
Jacob
suspiró y cuando Ayno miró hacia arriba, el guerrero tenía su cabeza lanzada
hacia atrás, y sus ojos estaban cerrados. Relax y placer estaban en su cara.
Está disfrutando.
Lo estoy haciendo bien.
Él
no permanecía en un lugar demasiado tiempo, y no detuvo los movimientos de sus
manos tampoco. Ayno quitó su mano de su propia polla y puso ambas palmas en el
pecho de Jacob, deslizando sus manos alrededor de las caderas del hombre grande
y luego a través de su estómago firme y fuerte. Los pequeños pelos que hacían
un rastro desde el ombligo de Jacob para abajo del elástico de sus pantalones
cortos hacían cosquillas a los dedos de Ayno, y Jacob aspiró una respiración
cuando Ayno le tocó allí, causando que su estómago se estremeciera un poco.
Dios, es guapísimo…y es
tan fuerte, aun cuando está herido.
Y es mío.
Aún no lo sabe, pero lo
sabrá.
Ayno
movió sus labios. Besó y lamió todo el pecho de Jacob y aún tocó sus pezones un
poco más. Degustó la piel limpia en todos los lugares en que puso su boca, y él
no pudo evitar la ola de celosa de envidia que tomó sobre él cada vez que su
boca y sus manos tocaban en otro músculo duro.
Los
Alfas fueron capaces de mantener esos cuerpos musculosos casi sin ningún
esfuerzo. Ayno nunca había visto a Jacob trabajando, por lo que suponía que era
lo mismo para los guerreros dragón.
Tan
injusto, pero él se dijo a sí mismo que no fuera tímido sobre un cuerpo que no
tenía. Jacob no hizo ninguna queja, y al hombre parecía gustarle lo que estaba
viendo hasta ahora de todos modos, así que Ayno se dijo a sí mismo que no
debería sentirse cohibido. No había necesidad de pensar que no tenía nada para
ofrecer a Jacob simplemente porque no tenía la masa muscular del guerrero
dragón, o que él no podía en ninguna forma competir con el compañero muerto del
hombre, que también había sido un guerrero, según los rumores.
―¿Qué
pasa?
Ayno
parpadeó, y estuvo cerca de saltar cuando él miró a Jacob, que estaba mirando
hacia abajo con preocupación en sus preciosos ojos azules.
―Estabas
un poco lejos. No es exactamente lo que pensé que iba a suceder en tu posición.
¡Maldita sea! Estaba
pensando demasiado. Pensando demasiado, joder.
―Estaba
solo... pensando que estás como un tren.
Ugh. ¿Podría sonar más
como un idiota? Ya tengo al hombre en la cama, no necesito ligármelo.
Afortunadamente,
Jacob se rió.
―Vale,
vale. Si yo no te encendiera entonces estaría preocupado por lo que estábamos
haciendo.
Ayno
sintió su cara ruborizarse un poco más y él miró hacia abajo en el pecho de Jacob,
sólo entonces notando las pequeñas cicatrices que se entrecruzaban. Eran tan
delgadas que parecían que podrían proceder de una serie de cortes de papel.
Ayno
pasó sus dedos sobre ellas, rastreándolas por debajo de los pelos oscuros en la
piel de Jacob.
―¿Cómo
te las has hecho?―preguntó, incapaz de detenerse a sí mismo.
―Montones
y montones de peleas ― respondió Jacob.
Ayno
tragó.
―¿Con
hombres lobo?
Jacob
lo miró. Su expresión tan abierta. Ayno estaba convencido de que podía ver en
el alma del hombre.
―Algunas
de ellas ―dijo. ―Otras pocas fueron peleas dentro de estas paredes, pero, no
hablemos de eso.
Ayno
no podía estar más de acuerdo. Él no estaba mejorando exactamente el estado de
ánimo. Primero se quedó pensando, y ahora él le estaba recordando peleas que
habían dejado a Jacob con cientos de pequeñas cicatrices por todo su cuerpo.
Algunas eran más fáciles de ver que otras, pero estaban todas allí y cada una
de ellas representó un momento de dolor físico en la vida de Jacob.
Ayno
hubiera querido haber estado allí. Él podría haber sido el único en mantener a Jacob
y decirle que todo iba a estar bien.
Pero
él no estuvo allí. Alguien más estuvo.
Jacob
sujetó a Ayno por la mejilla, llevándolo al presente otra vez antes de que él
pudiera hundirse más profundo en sus pensamientos.
El
cuerpo de Ayno se calentó, pero en ninguna parte estaba más caliente que en el
punto donde Jacob lo tocó. Su corazón golpeaba fuerte en su pecho, como si
fuera un adolescente otra vez, a punto de tener su primer beso o su primera
relación sexual.
Cuando
Jacob lo tiró más cerca, juntando sus bocas en un beso suave y gentil, Ayno
podía casi creer que era su primera vez de nuevo. Jacob sin duda estaba
tratándolo como si fuera nuevo en esto.
A
Ayno no le importaba. Le gustaba la idea de ser tratado suavemente en la cama.
No quería estar con un Alfa que iba a ser áspero con él.
Quería
a un compañero que fuera amable con él.
La
emoción de esa posibilidad, de saber que tenía un compañero que no abusaría de
él o lo maltrataría, era tan abrumadora y hermosa realización que Ayno se puso
un poco demasiado entusiasmado con eso. Había presionado a Jacob en la cama de
nuevo y luego rápidamente y con fuerza empujó su lengua en la boca del hombre.
―Mmph
―dijo Jacob, pero también parecía vacilar un poco, lo que hizo a Ayno
retroceder rápidamente, limpiando su boca para quitar cualquier humedad
adicional.
―¿Cuál
es el problema?
Las
manos de Jacob estaban ya en su culo, atrayéndolo hacia adelante un poco.
―Lo
siento, mi pierna se movió al lugar equivocado cuando hiciste eso.
―Tu...
oh mierda― dijo Ayno, girando su cabeza para mirar detrás de él.
Era
imposible que él realmente estuviera en la parte lesionada de la pierna de Jacob,
pero sí, parece que cuando se subió en el regazo de Jacob, había obligado al
guerrero a moverse de tal manera que estaba lastimando su pierna aún más.
―Lo
siento―dijo Ayno rápidamente.
―No
te preocupes por eso. Va a sanar pronto―dijo Jacob, aunque apenas se veía
feliz. Sin embargo, Jacob tomó una mirada en la cara de Ayno, y sonrió ― En
serio, no te preocupes acerca de eso. Sólo odio tener que usar la maldita cosa.
No puedo exactamente proteger el castillo de amenazas cuando estoy así.
―Estoy
más preocupado por tu protección ―dijo Ayno.
Las
manos de Jacob comenzaron a acariciar arriba y abajo de las caderas y la
cintura de Ayno, y el movimiento lo hizo temblar con placenteras chispas
volando hacia arriba y abajo de su columna vertebral.
―No
te preocupes por mi protección―dijo Jacob. ―Ese es mi trabajo, preocuparme por
ti y el resto del Clan.
―¡Mmnngh!
― dijo Ayno, incapaz de formar una palabra real cuando una de las manos de Jacob
agarró su polla y la otra masajeaba sus bolas. Ayno empujó hacia delante,
jodiéndose en esas manos que se sintieron tan bien.
―Ahora
―dijo Jacob y Ayno luchó para prestar atención a las palabras que estaban
saliendo de su boca. ―Te voy a levantar lo suficiente para que no estés sentado
en mis caderas y luego me voy a bajar mis boxers y vas a presionar tu polla
contra la mía. ¿Cómo te suena eso?
Ayno
tuvo que traducir una lengua que había hablado desde su nacimiento, dentro de
su cabeza para darse cuenta de lo que se dijo.
―E-eso
suena muy bien ―dijo, y cuando Jacob quitó sus manos de la polla y los
testículos de Ayno, fue capaz de pensar con más claridad un poco y cambiar sus
caderas para estar de rodillas.
Jacob
se movió rápidamente, empujando hacia abajo sus pantalones y dejando su polla
libre. Ayno no podía dejar de notar el hecho de que él no estaba usando ninguna
ropa interior tampoco. Eso probablemente le hizo más fácil para él conseguir
vestirse y desnudarse después de mudar, pero Ayno estaba demasiado cachondo
para centrarse en eso.
Sólo
podía mirar hacia abajo entre ellos y ver cómo el pene de Jacob era enorme. Lo
había sentido antes de haber llegado hasta este punto, pero realmente él no lo
había visto antes de ahora.
Ahora que podía verlo
era, simplemente, wow.
Jacob
se rió entre dientes.
―Pareces
un poco asustado.
―Creo
que me vas a partir en dos ―dijo Ayno.
Jacob
se encogió de hombros.
―Bueno,
es bueno que yo crea en la preparación cuidadosa. Además, si estás incómodo con
la idea, no me importa si quieres estar arriba.
Los
ojos de Ayno se bloquearon en el hombre.
―¿Estás
hablando en serio?
Intentó
pensar en cualquier Alfa que conocía en la Manada de Jong Yeon haciendo una
oferta como esa y él estaba bastante seguro de que ninguno de ellos lo haría.
Ni
en un millón de años.
―Seguro.
No me importa. Aunque me han dicho que puedo ser algo como un conductor en el
asiento de atrás.
Lo
dijo con una sonrisa casual en su rostro, lo que significó que él estaba
completamente y totalmente hablando en serio. El dejaría a Ayno joderlo si eso
es lo que pedía el estado de ánimo.
Tanto
como la simple idea hizo palpitar su polla y bombear la sangre más caliente y
más rápido a través de su cuerpo, Ayno sabía sin sombra de duda que él no sería
capaz de manejar eso.
Él
meneó la cabeza.
―¿No?―
preguntó Jacob, pero no había ninguna desilusión en su tono. Él realmente
estaba solo preguntando, averiguando con lo que Ayno estaba cómodo.
―Yo-yo
no es que no quiera y tal vez un día, pero... Nunca lo he hecho antes. Para ser
honesto, no creo que sería muy bueno tampoco. Probablemente me estresaría
demasiado pensando en si estoy haciendo un buen trabajo.
Jacob
se rió y pasó su mano a través del pelo castaño de Ayno. Ayno era tan pequeño
que Jacob podría llegar allí sin estirar el brazo demasiado lejos.
Él
no lo había notado antes, pero había reflejos caoba en el pelo de Ayno, así que
no era simplemente castaño.
Es hermoso.
Él es tan hermoso.
―Más
adelante entonces y no te preocupes, no debería asumir que un buen hombre como
tú querría ir todo el camino en la primera cita de todos modos. Podemos
simplemente tomarlo con calma y divertirnos.
Eso
hizo a Ayno relajarse un poco.
Quería
a Jacob dentro de él. El lado animal de Ayno lo reconoció como lo que realmente
llevó a cimentar un acoplamiento con alguien, pero la polla del hombre era tan
grande que iba a necesitar varios días para prepararse antes de que la tuviera
dentro de él.
Jesús, es tan gruesa
como mi muñeca.
¡No podría tomarle ni
de coña!
―Cojonudo.
Quiero decir, no es que no quiera... Eso no es cojonudo… Va a ser cojonudo
cuando lo hagamos… De todos modos, eh… estoy balbuceando, ignórame. Por favor
ignórame.
Jacob
se echó a reír otra vez, y el sonido era maravilloso en el aire. El hombre
parecía realmente feliz.
―No
te preocupes por eso. No me siento ofendido, pero algo de lubricante sería
bueno para esto.
Mientras
él lo dijo, Jacob corrió dos dedos desde la base de la polla de Ayno, todo el
camino hasta la cabeza.
Ayno
silbó en un aliento agradable.
―Si
sigues haciendo eso me voy a correr otra vez ―él dijo.
―Eso
no suena tan mal. Incluso no perdiste totalmente tu erección la última vez. ¿Y
los shifters lobo no tienen la resistencia de Superman en la cama?
―No
en este momento ―dijo Ayno, y él todavía no pudo resistir empujar hacia
adelante porque su estúpida polla estaba al mando ahora, queriendo estar más
cerca de la mano de Jacob, envuelta dentro de sus cálidos dedos. ―Calidad sobre
cantidad. Pr-prefiero tener un orgasmo muy bueno que diez rápidos realmente
malos.
―Eres
el hombre de mis sueños― dijo Jacob.
El
corazón de Ayno saltó.
¿De verdad quiso decir
eso, o solo ha dicho lo primero que se le ha pasado por la cabeza?
Probablemente
algo que tenía en la cabeza. Ni en sus mejores sueños Jacob estaría enamorado
de él. No cuando él estaba todavía de luto por un compañero anterior, y sin
duda cuando ellos todavía no se conocían.
Ayno
creía en la lujuria a primera vista, lo que causó algunos apareamientos, pero
ni de broma iba a creer que dos personas podrían enamorarse a primera vista.
Ese tipo de mierda no
es posible.
―Hay
algo que podemos usar en el cajón superior ―dijo Jacob, señalando detrás de Ayno.
―Oh,
bien, bien― dijo Ayno, dando la vuelta y notando que la mesita de noche
estúpida estaba demasiado lejos para llegar. Fue un poco más cuidadoso cuando
bajó de vuelta de Jacob y fue a la mesita de noche.
Dios, estoy mal. Espero
no acabar en las nubes otra vez mientras que Jacob me dice algo.
Cualquier cosa
importante. Va a creer que tengo TDAH1 o algo peor.
Encontró
la botella de lubricante. Era negra y parecía que estaba casi entera.
Jacob
no se masturba mucho… o la había reemplazado.
Tal
vez él sólo no había estado en el estado de ánimo en los últimos tres años
desde la muerte de su compañero, o la lesión podría haber hecho que no le
apeteciera. Había un montón de razones.
Regresó
a la cama.
Al
principio subió al lado de Jacob, pero el hombre se había bajado sus pantalones
cortos todavía más, aprovechando los agujeros de la pierna más grandes para
sacarlos de sus piernas, incluso la pierna con un yeso, y él tiró de Ayno sobre
su regazo.
Sus
pollas presionadas juntas ahora que ninguno de ellos estaba vestido, como si se
dijeran Hola, y Ayno se estremeció.
―Eso
es agradable―dijo, con los dedos temblando abrió la botella de lubricante. ―Eso
es muy agradable.
―No
bromees ―contestó Jacob, y entonces el hombre silbó cuando Ayno envolvió una
mano hábil en ambas de sus pollas.
Bien,
tenía que estirar los dedos un poco para agarrar ambas al mismo tiempo,
teniendo en cuenta lo grande que era la polla de Jacob, pero todavía lo logró y
todavía se sentía realmente, condenadamente agradable.
Ayno
tuvo que morder su labio inferior sólo para mantener el gemido de placer que
quería escapar de su garganta.
Esto es lo que quería.
No, eso es lo que
necesitaba.
Él
había necesitado esto desde que olió el fuerte aroma almizclado de Jacob, desde
que consiguió un vistazo del hombre, y él lo había necesitado más desde las
lesiones de Jacob.
Había
estado tan asustado de que el hombre iba a morir antes de tiempo, antes de que Ayno
incluso tuviera la oportunidad de conocerlo realmente.
Ahora
la tenía, y él no iba a dejarlo ir fácilmente.
VAV
2 Comentarios
Es innegable la gran pasión y deseo que hay entre los dos, Ayno, a pesar de las dudas con respecto a los sentimientos de Jacob, está dispuesto a dar todo de sí para no dejarlo ir para que se reconozcan como compañeros... Jacob pensará lo mismo que Ayno??... tengo mis dudas.
ResponderBorrarEsto es difícil para ambos
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