Dragones y Lobos T02... Capitulo 37


Minhyun debería estar volando alrededor del castillo, revisando por si había más espías de Jong Yeon, pero Johnny le había dicho que se tomara algún tiempo para hablar con Jonghyun.

No sabía si estaba o no contento con el Gran Dragón por meterse así. Realmente no lo sabía.

De cualquier manera, todo esto necesitaba ser aclarado. Minhyun fue al ala donde los Omegas compartieron su habitación. Él llamó a la puerta.

Hubo un ruido dentro. Era Luna quien respondió a la puerta, abriéndola solo un poco para que él pudiera verla solamente en su pijama de manga larga, su cabello atado en una cola de caballo. En la visión de él, sus pálidas mejillas oscurecieron con color, sus pequeños hombros se tensaron, como si esperara que fuera a darle algún tipo de problema.

Oh, cierto.

Recordaba ahora cómo él la había atrapado con Amber el otro día, pero no le importaba.

―¿Está Jonghyun? ― preguntó.

Los ojos de Luna se ensancharon, y su postura cambió de ratoncito asustado a algo protector.

―Él está... ― Miró detrás de ella, y él sabía bien que Jonghyun estaba dentro.

Luna nunca va a ser un buen guerrero. Definitivamente no tiene cara de póker. ¿Qué ha visto Amber en ella?

Minhyun empujó contra la puerta, ignorando las protestas de Luna. Ella intentó mantener la puerta cerrada, pero no era como si ella tuviera la fuerza para detenerlo. Apenas notó su esfuerzo en absoluto.

Sí, Jonghyun estaba allí, sentado en su cama, y Minhyun sólo sabía que el chico había estado tratando silenciosamente de decirle a Luna que se deshiciera de Minhyun.

Parecía que no había muchos otros en la sala, sólo Jonghyun, Luna y otro hombre, que estaba leyendo en un pequeño escritorio.

―Los dos, encuentren otro sitio al que ir por un par de minutos ― dijo Minhyun. Él nunca quitó los ojos de Jonghyun, que estaba mirando abajo en sus manos.

Está cabreado.

Luna y el otro macho Omega hicieron como se les dijo, sin decir una palabra de protesta, ni murmurando en voz baja. Ellos simplemente desaparecieron, y la puerta fue cerrada discretamente detrás de ellos.

Jonghyun todavía no lo miró cuando estuvieron solos.

―Necesito hablar contigo ― dijo Minhyun.

Jonghyun se encogió de hombros.


―¿Por qué?

Minhyun suspiró.

―Por favor, no hagas eso. Yo no estaba... no estaba tratando de evitarte, ¿vale? Sólo necesitaba tiempo para averiguar lo que estaba sucediendo.

Jonghyun lo miró.

―¿Y lo descubriste?

¿Sus mejillas siempre han sido tan pálidas?

Minhyun no podía estar seguro exactamente, y su pelo no tenía el brillo que una vez tuvo.

Jonghyun necesitaba salir al sol, dejar a su lobo suelto para correr libremente en el aire fresco por un tiempo.

―Yo no... No quise envenenarte. Fue un accidente.

Los ojos de Jonghyun se ampliaron, y de repente, Minhyun tenía mucha más atención del chico.

―¿Eso es lo que te preocupaba? Ya lo sabía. Sé que no harías algo como eso a propósito.
―Esa es la cosa, sin embargo ― dijo Minhyun. ―No creo que debamos hacer algo de nuevo hasta que pueda averiguar exactamente por qué sucedió y asegurarme de que tengo el control.

La forma en que la nuez de Jonghyun se balanceaba fue muy revelador.

―Y, ¿cuánto tiempo tardará?

Minhyun apretó su mandíbula. Él odiaba eso.

―No lo sé. Sinceramente, esto nunca ha sucedido antes. He tenido un montón amantes antes, algunos de ellos por los que me preocupaba, algunos no, pero ninguna vez accidentalmente envenené a ninguno de ellos cuando me besaron.
―¿Qué edad tienes? Yo sé que tienes más de un cien ―dijo Jonghyun.

Minhyun sonrió.

―Doscientos dieciséis.

Jonghyun silbó.

―Sí, eso suena como un largo tiempo para saber si vas a ser un peligro para otras personas.
―Exactamente ― dijo Minhyun.
―Entonces, ¿tal vez fue de chiripa? ― dijo Jonghyun. ― Tú mismo has dicho que esto no ha sucedido nunca con tus otros amantes, por lo que podría haber sido solo una cosa puntual.

Minhyun ya estaba sacudiendo la cabeza. Esto era exactamente por lo que estaba preocupado, por qué no quería hablar con Jonghyun todavía, y por qué estaba tan contento con simplemente alejarse y traer al chico convaleciente algunas flores cuando estaba inconsciente.

Alguien que estaba inconsciente o dormido no podía hacer a Minhyun sentirse como un cabrón.

―No quiero arriesgarme a eso. Hasta que no sepa con certeza lo que está sucediendo.
―Bueno, ¿cómo vas a saber a menos que te pruebes a ti mismo en mí?

Minhyun lo miró.

―No voy a hacer eso, así que quita esa idea de tu cabeza.

Jonghyun lo miró.

―Así que, ¿qué estás diciendo entonces? ¿Estás rompiendo conmigo? ¿No quieres estar conmigo ya? ¿Jesucristo, apenas tuvimos oportunidad de estar juntos, y ya me estás dejando?
―No es eso ― dijo Minhyun. ― No pongas palabras en mi boca.
―Bueno, ¿qué demonios debo pensar? Me pediste que no me fuera. Nos acostamos, y pensé que significaba que algo iba finalmente a suceder y luego, cuando sucede un pequeño accidente, tengo que despertar en la clínica de Amber y nunca estás allí. ¿Por qué estás aún aquí?
―Estoy aquí para asegurarme de que estás bien.

Jonghyun cruzó sus brazos y se inclinó hacia atrás contra las almohadas detrás de él.

―Quieres decir que estás aquí para asegurarte de que no me muero ¿cierto? Como me follaste, estás preocupado de que mi Lobo se acopló a ti, y deseas asegurarte de que no me estoy volviendo loco porque no estás alrededor, ¿es eso?

Minhyun mordió sus labios juntos.

―Algo por el estilo. No quiero que salgas herido debido a esto.
―No hay ninguna cicatriz en mi cuello, por lo que no importa. Mi lobo no está volviéndose loco porque no estás aquí. ¡Vete a tomar por culo! No tienes que sentirte culpable por eso.
―¿Puedes parar?― gritó Minhyun. ― Quiero estar contigo, ¿vale? ¡Pero no puedo hacer eso hasta averiguar qué diablos está pasando!

El silencio de Jonghyun era espeso en el aire. Sus ojos se ampliaron al segundo que la boca de Minhyun escupió las palabras, y él deseaba no haber dicho nada en todo.

―Joder. El punto de esto no era para que pudiéramos gritarnos uno al otro. Yo solo... ― Minhyun arrastró. Él era un Guerrero, y no tenía las conversaciones emocionales que acompañan a las relaciones. Fue por eso que sus relaciones no duraron.

Todo el este asunto se había ido por el desagüe y sacado un instinto de lucha o huida que a Minhyun no le gustó.

Generalmente elegía luchar.

No puedo hacer eso con Jonghyun… No es justo… Él es el único que ha estado enfermo.

Así que él huyó.

*****

Ni de coña, no pienso dejar que huya así sin más.

Demasiado tarde para eso. He oído las palabras salir de la boca de Minhyun, y ni borracho voy a dejarle quitarlas del tablero.

En ese momento, Jonghyun se dio cuenta de que quizás él estaba siendo un poco demasiado duro con el otro hombre. Minhyun era un antiguo dragón, más viejo de lo que Jonghyun había pensado que era. Jonghyun todavía tenía veinte años. Él era un niño en comparación, y a pesar de su fuga, siendo constantemente miserable o siguiendo a Minhyun alrededor como un cachorro perdido, el hombre apenas le había dicho que quería estar con él.

Bueno, perfecto.

Ahora Jonghyun tenía que ingeniárselas para descubrir como contornear esta cosa nueva que se interpuso entre ellos.

Minhyun está acojonado de envenenarme por accidente otra vez… pero a mí no me importa en absoluto… Lo que es un problema porque quiero tener sexo otra vez.

Fue tan increíble… Quiero tener sexo, y quiero abrazar y tocar y besar a Minhyun por todo su cuerpo, quiero estar de vuelta en su cama. ¡Y por mis cojones que voy a volver a esa cama!

Iba a hacerse cargo y mostrar a Minhyun quién era él realmente.

Era como si se sintiera mejor en un instante. Era como si el último par de días que había pasado en la cama después de ser dado de alta de la clínica de Amber no hubieran ocurrido, y tenía un renovado estallido de energía.

Saltó de la cama y corrió hacia el baño que los Omegas compartían con los demás. Por primera vez en días se metió en la ducha y se limpió a sí mismo. Había fregado cada centímetro de su cuerpo, incluso entre sus dedos, y cada grieta a la que pudiera llegar.

Si Jonghyun esperaba sentado a que Minhyun hiciera un movimiento, él iba a volverse loco y sentir que debía huir otra vez antes de que su lobo también se volviera muy apegado al hombre, si no lo estaba ya.

Cuando salió de la ducha y fue a su vestidor, Luna y el otro macho, habían regresado, ambos pareciendo bastante confundidos acerca de lo que estaba sucediendo.

Ignoró sus preguntas mientras él buscó a través de su ropa, buscando algo elegante pero sexy al mismo tiempo.

¡No tengo nada sexy que ponerme!

Toda mi ropa es sport. Bien, vale.

Sólo iba a tener que vestirse con lo que tenía cuando viera a Minhyun otra vez. Él iba a tener que hablar con Taeyong sobre esto. Definitivamente, Taeyong querría ayudarle con este nuevo problema.

*****

Minhyun gimió cuando regresó de su turno de diez horas más tarde. Volar alrededor del castillo, incluso cuando él estaba haciendo en su mayoría planear, era una palabra dura que dejaba sus hombros apretados y doloridos cuando cambió a su forma humana.

Cuando él volvió a su habitación, estaba agradecido que no estaba usando cualquier ropa que tuviera que quitarse porque entonces todo lo que tenía que hacer era caer en la cama.

Durmió hasta el mediodía del día siguiente, y la única razón por la que se despertó entonces fue porque un par de labios cálidos estaban presionándose contra los suyos.

Estaba todavía medio dormido, que fue la única razón por la que él gimió y devolvió el beso, deseando más de ese tipo de oferta.

Se dio cuenta de que no estaba soñando un buen segundo antes de que abriera los ojos y viera a Jonghyun, inclinándose sobre él con los ojos cerrados, el pánico manó dentro de él cuando empujó al chico y trató de alejarlo.

No consiguió mucho, teniendo en cuenta que Jonghyun estaba sentado en la cama.

―¿Qué diablos estás haciendo aquí? ― preguntó Minhyun.

Jonghyun hizo algo que Minhyun no estaba esperando en ese momento. Él sonrió brillantemente, sus ojos brillaban con una expresión traviesa que Minhyun nunca había visto en el rostro del joven antes.

―Estoy besándote. ¿Qué te parecía, estúpido?

Minhyun silbó en eso.

―Jonghyun, te dije que estábamos poniendo esto en espera.
―Sí, recuerdo esa conversación, una que no comparto, por cierto.
―No hay nada con que estar de acuerdo. ¡Fuera!

Sal de aquí antes de que te envenene.

La expresión de Jonghyun no cambió. Sus ojos no se entristecieron, y su rostro no se retorció. No había muestra que lo que había dicho Minhyun le hubiera afectado.

Lo que era algo bueno porque Minhyun se dio cuenta de lo duras que fueron sus palabras.

―No ― dijo Jonghyun, y dejó que su mano tocara el pecho de Minhyun. No fue sólo un toque, sin embargo. Sus dedos suavemente se deslizaban sobre los abdominales de Minhyun, su pecho y entonces jugaron con sus pezones, que envió toda clase de placer, que deseaba no estar sintiendo hasta su polla.

Su polla que estaba expuesta completamente para el muchacho desde que Minhyun no llevaba nada o se cubrió con las sábanas.

Él agarró las mantas, pero cómo estaba acostado sobre ellas, no hubo apenas suficiente material extra para él cubrir su pene sin mover su culo.

―¿No quieres que vea algo? ― preguntó Jonghyun, ¡y el chico realmente agarró las sábanas y las lanzó lejos!
―¿Qué estás haciendo? ― preguntó Minhyun. ― En serio, Jonghyun. Puedo sentir mi veneno construyéndose en mis pulmones. Sal de aquí.
―Uh huh, entonces debería estar seguro de no acercar mi lengua a tu boca y tú no me cortarás con esas garras de dragón tuyas, ¿verdad?
―Jonghyun... ― Minhyun dijo el nombre del chico como si fuese una advertencia.

Una vez más, Jonghyun no pareció notarlo.

―En serio. Si quieres estar conmigo, entonces tengo algunas reglas para ti, y la primera es que no me tratarás como un yo-yo. No me empujarás lejos y luego me traerás de vuelta cuando quieras. Quieres estar conmigo, entonces vamos a hacer funcionar esto, y vas a tener que aprender a relajarte a mi alrededor.
—¿Y cómo debo hacerlo? ― exigió Minhyun, tirando la manta encima de su polla.

Que Jonghyun precipitadamente tiró lejos otra vez.

―Tú exactamente no me envenenaste cuando te besé ahora, así que eso es prueba suficiente para mí de que sólo estás destacando ese acto. Necesitamos trabajar en eso.

Minhyun no dijo nada cuando Jonghyun puso sus piernas sobre su cama y se deslizó por las piernas de Minhyun, sus manos nunca dejando la carne de Minhyun, sus caderas, sus muslos y luego hacia su polla.

Minhyun aspiró de nuevo una respiración. El efecto que Jonghyun tenía sobre él esta vez fue peor. El veneno estaba construyéndose más rápido, y el corazón de Minhyun latía como loco y se dio cuenta entonces que se trataba de sus propios nervios haciéndole eso. Estaba preocupado de perder control y herir a Jonghyun otra vez, y estaba haciendo al veneno crecer dentro de él aún más.

―Jonghyun, no puedo contenerlo. No lo hagas. Podrías respirarlo.

Incluso ahora, mientras decía la advertencia, Minhyun podía ver los pedacitos de humo morado saliendo de su boca.

Jonghyun lo miró y sonrió como si él no estuviera en peligro.

―Entonces debes mantener la boca cerrada. Respira por la nariz o por lo menos haz esos jadeos ruidosos lejos de mí ― dijo.
―¿Cómo? ― exigió Minhyun y luego echó la cabeza hacia atrás y gimió cuando la lengua de Jonghyun salió de su boca y lamió hasta el lado de la polla de Minhyun.

Era una buena cosa que él puso su cabeza hacia atrás, también. Así, cuando el gemido salió de su garganta, la bocanada de humo púrpura rosa pasó inofensivamente por encima de su rostro, lejos de Jonghyun.

Sus manos, sin embargo, bueno, él utilizó ésas tanto como necesitaba porque él no era un dragón suficientemente fuerte para alejarse de una dispuesta boca cuando se presentó a él, cuando estaba ya en medio de chupar su polla, haciéndole sentir mucho más de lo que estaba acostumbrado.

El placer se elevó duro y rápido. Esto no era algo rápido. Jonghyun parecía estar en una misión, y claramente nada iba a pararlo de conseguir lo que quería.

La presión se construyó y aumentó hasta que no había nada que Minhyun podía hacer sino dejar la liberación tomarlo. No podía contenerse ya de nuevo, y aunque él gemía a través de los labios mordidos, pudo ver que el veneno comenzaba a salir a través de su nariz. Necesitaba sacarlo y allí no había nada que Minhyun pudiera hacer al respecto.

Sentía un poco de culpa por el orgasmo increíble que Jonghyun le acababa de dar, pero él también se centró en el latido de su corazón, en calmarse a sí mismo, para decir algo.

Él no se atrevió a abrir la boca, y se congeló completamente cuando Jonghyun comenzó a subir por su cuerpo, presionando besos en su vientre, pasando sus dedos por el camino de pelos que llevaba hasta su área púbica. Pero Jonghyun se mantuvo subiendo, arriba, arriba.

Minhyun se retorcía, y fue cuando Jonghyun le pellizcó en la cara.

―Ni siquiera pienses en moverte ― dijo él. ―Sé que estás conteniéndote, así que supongo que el veneno todavía está en tus pulmones. No vas a poder obligarme a salir de aquí sin abrir accidentalmente la boca al menos una vez. Por cierto, si crees que puedes, entonces te prometo que te golpearé en el estómago sólo para asegurarme que puedes hacerlo, por lo que no te muevas.

Porque Minhyun no podía silbarle, gruñó en su lugar. Él todavía podría gruñir muy bien con la boca cerrada tan fuerte como estaba.

Jonghyun sonrió justo encima de él, pareciéndose más a un gato que a un lobo.

Sí, Jonghyun tenía a Minhyun cogido por las pelotas.

―Si quieres mantenerme, tienes que amarme mucho más duro que eso ― dijo Jonghyun. ― Estoy casi seguro que es como dice la canción.

Minhyun inclinó su cabeza hacia un lado, tratando de no sonreír en caso de que accidentalmente abriera su boca. Demasiado tarde.

Lo hizo, sólo un poco, pero el poco humo morado que salió de su boca fue suficiente para que el pánico dentro de él se triplicara.

Intentó mover a Jonghyun fuera de él, pero el maldito bastardo no se movió. Él no se acercó, sin embargo, Minhyun suponía que era lo mejor que podía esperar en ese momento.

En todo caso, los suaves ojos verdes de Jonghyun estaban observando el humo morado hasta que desapareció en el aire. Puede parecer como que se había ido, pero Jonghyun se enfermaría si estuviera alrededor durante mucho tiempo.

―¿Cuánto tiempo tarda tu veneno en desaparecer una vez que lo exhalas? ― preguntó Jonghyun.

Minhyun hizo un movimiento con la mano.

―¿Depende? ¿Cómo que podría tomar un minuto o cinco?

Minhyun asintió y luego señaló hacia la puerta tan ferozmente como pudo.

―Vale, vale, pero una cosa más ― dijo, y entonces Minhyun malditamente se aterrorizó cuando el chico se inclinó.

Sus labios no presionaron sobre los de Minhyun. Tocaron el sombreado áspero de su mandíbula, y luego se alejó, una suave sonrisa en su rostro.

―Esto fue muy divertido. Deberíamos hacerlo más a menudo.

Minhyun miró al chico mientras Jonghyun consiguió ponerse de pie. Su camiseta negra y vaqueros parecían un poco arrugados ahora que estaba fuera de la cama de Minhyun. Realmente, ahora que Minhyun lo había notado, su cabello estaba un poco despeinado, también.

¿Ha estado durmiendo a mi lado? Si es así, ¿cuándo coño entró?

Jonghyun, ajeno a las cosas que estaba pensando Minhyun, se limpió a sí mismo, enderezó su ropa antes de sonreír a Minhyun.

―Debes conseguir que te pongan uno de los filtros de aire de Amber, porque no vas a mantenerme fuera de tu habitación. También, sé cómo abrir una cerradura en caso de que se te ocurra bloquear la puerta por la noche. Date prisa y vístete, y ven al gran salón. Te estás perdiendo el almuerzo y Taeyong y yo convencimos a Johnny para dejarnos celebrar una noche de baile. Eres mi cita.

Las palabras fueron dichas tan rápidamente que Minhyun apenas tuvo la oportunidad de pensar en cualquier respuesta que podría dar. No es que él pudiera dar una, ya que estaba todavía manteniendo su boca firmemente cerrada.

No es que de todos modos ya importara puesto que el humo venenoso púrpura estaba flotando muy fuertemente de su nariz.

De cualquier manera, dudaba que Jonghyun le hubiera dado la oportunidad de responder incluso si Minhyun pudiera decirle cualquier cosa puesto que él dio vuelta alrededor y estaba fuera de la habitación más rápido que un conejo huyendo de todo lo que quería comérselo.

Minhyun se derrumbó sobre sus almohadas, un pesado suspiro de humo púrpura levantándose encima de su cabeza.

Conseguir un filtro de aire.

Cierto.

Necesito hacerlo ahora mismo.

Jonghyun no había estado bromeando cuando había dicho que Johnny había dejado que él y Taeyong planearan una fiesta. Aunque Minhyun sospechaba que eso tuvo mucho que ver con el hecho de que Johnny era el tipo de hombre que no podía negar nada a su compañero.

Minhyun nunca diría esto a la cara a Johnny, pero Taeyong tenía al hombre comiendo en la palma de la mano.

Minhyun casi habló para que lo olvidara. Sabía lo que Jonghyun estaba haciendo. Estaba tratando de mostrar a Minhyun que realmente podrían estar juntos a pesar del problema que Minhyun estaba teniendo con su veneno y bla, bla, bla.

Era como una novela romántica, pero esto era serio. Minhyun tenía problemas para controlar los poderes dentro de él, que había utilizado en cientos de batallas en el transcurso de su vida, y si no tenía cuidado, Jonghyun podría salir herido.

Mucho más que la última vez y el mayor temor de Minhyun era que Amber no pudiera hacer nada.

Vomitar un par de veces y pasar unos días en la cama fue un milagro teniendo en cuenta lo que podría haber sucedido. Las personas que respiraban gran parte del humo venenoso que Minhyun podía producir habían muerto.

Pero eso era la última cosa en su mente cuando él caminó más y más en el gran salón. Los pasillos eran descomunales, y la música estaba tan fuerte.

Fue suficiente para detenerlo de voltearse y salir. El ruido lo tenía lleno de curiosidad, y cuando él llegó allí, las puertas se mantenidas abiertas por Wooseok y Jooheon, que estaban mirando la pista de baile.

Estaba saltando.

Todos los Omegas y hembras estaban en la pista de baile, moliéndose y riendo con sus manos en el aire con alguna canción kpop que Minhyun nunca había oído antes.

Jooheon estaba gruñendo un poco mientras que Wooseok meneaba la cabeza, como si toda la escena fuera adorable.

Entonces vio cuál era el problema.

Yuto estaba bailando con Minhyuk. Ambos hombres no estaban siendo obscenos ni nada, no por cualquier tramo de la imaginación, pero esa sonrisa amplia y brillante en la cara de Minhyuk cuando Yuto le giró alrededor y alrededor de él antes de apretarlo cerca otra vez y, entonces, pudo entender por qué el lobo Alfa estaría celoso.

Minhyun no sería muy diferente si él viera a Jonghyun bailando con alguien más.

―¿Os han atrapado para que hagáis de carabinas? ― preguntó, caminando hasta Wooseok porque, a pesar de que Jooheon era ahora fiel a Johnny, y Minhyun una vez había hecho morder el polvo a Jooheon para hacer al Alfa someterse, todavía no estaba exactamente en términos de amigos con él.

Jooheon no pareció darse cuenta de todos modos. Él todavía estaba gruñendo a Yuto. No es que su gruñido pudiera llegar muy lejos con lo fuerte que estaba la música.

Wooseok seguía sonriendo como si todo el asunto fuera adorable y asintió con la cabeza.

―Sí. Alguien tiene que asegurarse de que nadie acabe como una cuba. Fue una buena idea hacer esto. Todo el mundo se lo está pasando bomba, y no hay suficientes eventos como éste.

Minhyun supuso que tenía sentido. Había demasiada lucha y tristeza últimamente. La razón entera de porqué Johnny había asumido el control del Clan del Gran Dragón anterior era para poner fin a eso.

Él miró alrededor, buscando a Jonghyun, cuando las luces se atenuaron y comenzó entonces a parpadear cuando la canción cambió.

No tan rápido, no al principio, pero lo encontró.

Todavía no tan rápida como la última canción, pero definitivamente algo para bailar, si Minhyun fuera a bailar.

Que él no iba a hacerlo.

―Hey, ¿no es tu compañero? ― preguntó Wooseok, asintiendo con la cabeza al centro de la pista de baile.

Por primera vez, Minhyun no señaló el hecho de que él y Jonghyun no eran compañeros porque honestamente no sabía lo que eran ahora.

Definitivamente eran amantes, que era la única razón de por qué él estaba verde de celos cuando vio a Jonghyun y Taeyong cogidos de la mano mientras giraban cada uno alrededor del otro, ambos en pantalones vaqueros apretados que mostraron las curvas de sus culos.

¿Jonghyun lleva delineador de ojos?

Hostia puta, lo lleva.

Normalmente, Minhyun odiaba ver eso en un hombre. Él pensaba que era raro y extraño. El delineador de ojos supuso era para las chicas y para las estrellas de rock, Jonghyun no era…

Santos Dioses, si está para hacerle un favor.

Parece un roquero… ¡y hasta lleva botas de cuero! ¿Dónde las ha conseguido? ¿Es imaginación mía o se ha pintado la camisa encima?

Él definitivamente no estaba imaginando por la forma en que Jonghyun dio vuelta de espaldas a Taeyong y los dos comenzaron a molerse.

Jonghyun levantó la vista y como si supiera que Minhyun estaba allí todo el tiempo, sus ojos se encontraron, y su sonrisa era depredadora. Él podría haber sido un Alfa en ese segundo con esa mirada en su cara.

Un escalofrío pasó por la columna vertebral de Minhyun, haciendo cada vértebra ondularse cuando percibió esa mirada y recordó la forma en que Jonghyun lo había mirado cuando él estaba chupando la polla de Minhyun ese mismo día.

Sólo entonces llegó la letra de la canción a través de la niebla que había rodeado a su cerebro.

―Si quieres mantenerme, tienes que amarme más duro.

¿Jonghyun no me ha dicho algo como eso antes?

Minhyun estaba dispuesto a apostar que esto era un mensaje para él.

Jonghyun le estaba dejando saber, sin ninguna sombra de duda, que no iba a aguantar más del rechazo de Minhyun, y en ese momento, no había nada en el mundo más sexy que él. Quería entrar en esa pista de baile, no para bailar sino para apartar a su compañero de Taeyong y llevar ese culo de vuelta a su habitación o al baño más cercano. Demonios, él tomaría un armario de escobas justo ahora si significaba que podría follar a Jonghyun como él quería.

Cuando su pulso se disparó con ese pensamiento, así como lo hizo el calor en sus pulmones, era una clara señal de que su veneno estaba empezando a construirse.

Joder.

¡Ahora no!

¡Ahora no!

―¿Estás bien? ― preguntó Wooseok.

Minhyun miró a su amigo, y él despejó su garganta, intentando recuperar el control como jamás lo había hecho, incluso cuando él todavía estaba descubriendo su poder dragón.

Su control llegó, afortunadamente, y la quemazón de sus pulmones se calmó hasta algo que podía manejar sin envenenar a todo el mundo que lo rodeaba. Especialmente puesto que había algunas pocas personas que tuvieron que inclinarse cerca para escuchar lo que todo el mundo estaba diciendo con la música a todo volumen.

―Estoy bien ― dijo Minhyun, plantó sus pies y decidió hacer el papel de acompañante justo donde él estaba. Él se dedicaría a ver, pero no iba a ir allí y bailar o hacer cualquier cosa. No cuando sólo pensar en lo mucho que quería enterrar su polla dentro del culo apretado de Jonghyun hizo a su cuerpo reaccionar así.

Wooseok le frunció el ceño, miró a Jonghyun y a Taeyong, que todavía estaban haciendo un show en la pista de baile, y luego de vuelta a Minhyun.

La estúpida sonrisa en su cara fue casi suficiente para hacer a Minhyun querer darle un puñetazo en su cara de tonto.

―Ooohhh, que monoooo. Estás nervioso y no quieres ir a bailar con tu compañero.
―Cierra el pico ― espetó Minhyun.

Una orden del Segundo al Mando de todo el Clan no pareció desconcertar al hombre en lo más mínimo. De hecho, se rió ruidosa y alegremente tanto para que Jooheon fuera capaz de detener su gruñido y mirar a los dos ahora que algo mucho más interesante había capturado su atención.

Cojonudo. Ahora soy el entretenimiento.

―De verdad, mírate. Estás sudando a chorros como un joven de dieciséis consiguiendo la atención de su enamorado por primera vez.
―Dieciséis fue doscientos años atrás, Wooseok. Sé cómo manejar a un pequeño Omega.
―Seguro que sí ― dijo Wooseok, el estúpido capullo, con esa maldita sonrisa todavía en su rostro.

Minhyun le dio un puñetazo y se fue.

Nu'est 

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1 Comentarios

  1. Jajaja… no paro de reír al imaginarme a todo un dragón guerrero de doscientos y picos de años, huyendo de su joven pareja lobo… pero de nada le sirvió… porque ni siquiera el seguro de una puerta fue, ni será, impedimento para que Jonghyun ponga a prueba su resistencia, así que mi estimado dragón o aprendes a aguantar la respiración o compras un buen filtro de aire… por lo visto la fiesta no fue una buena idea… buuu.

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