Ziu.
El
hombre miró fijamente hacia abajo en Ace con sus ojos color ámbar muy abiertos.
Ace
logró levantarse a sí mismo hasta que no había ninguna mano sosteniéndolo hacia
abajo. Él no podía sostenerse.
Inmediatamente
empezó a llorar con la vista de Ziu, no solo lágrimas de tristeza cayendo, sino
que él estaba tan feliz, tan feliz y tan avergonzado de la mordedura en su
cuello que no sabía qué hacer con nada de eso.
Ziu
corrió hacia adelante, e incluso con Ace limpiando sus ojos, podía ver la forma
en que los otros Omegas se separaron para él, permitiendo que el Guerrero
dragón llegara hasta la cama.
Poniendo
una rodilla en el colchón, lo suficiente para acercarse para poder envolver sus
grandes brazos alrededor de los hombros de Ace, tirándolo cerca.
Ace
abrió sus brazos y lo abrazó con fuerza, tan fuertemente como podía. El cuerpo
de Ziu era cálido y sólido. Estaba aquí mismo y a Ace le encantó. Necesitaba
más de eso y no fue suficiente porque sentía que en cualquier segundo el hombre
desaparecería.
―Lo
siento ― dijo. ― Lo siento mucho, lo siento mucho ― No estaba incluso seguro si
él estaba disculpándose por el llanto o porque dejó que Jong Yeon lo mordiera.
De
cualquier manera, lo mataría si Ziu se levantaba y lo dejaba allí, disgustado
con él por una u otra. O ambas cosas.
Los
ásperos dedos fuertes de Ziu, acariciaron el cabello de Ace mientras el hombre
lo mecía.
―Está
bien. No hiciste nada malo. Estás bien. Estamos todos bien ― Él sopló hacia
fuera un suspiro después de eso. ― Joder, me has dado un susto de muerte.
Una
repentina oleada de pánico superó a Ace, algo que no pudo retener.
―¿Jong
Yeon... él... él está muerto? Me mordió. ¿Qué pasó con él?
―Shh,
cariño, te vas a poner enfermo. Me ocupé de él. No va a volver.
―¿Lo
prometes? ¿Me juras que no va a volver?
Ace
no reconoció su propia voz. Él sonaba como alguien que sólo había sobrevivido a
una película de terror en la vida real en vez de, bueno, por lo que él había
pasado.
No ha sido tan malo,
¿no? Ziu está aquí así que ahora debería estar sintiéndome mejor.
Sin
duda, había pasado frío, había estado incómodo y un poco asustado,
especialmente cuando los Alfas comenzaron a usar a los Omegas, preparándolos
para recuperar el hábito de no sólo dar a los Alfas lo que querían sino también
queriendo dárselos.
Ace
había pasado a través de eso, y entonces Jong Yeon le preguntó si quería ser su
compañero y luego lo mordió.
Nadie me ha
aterrorizado, no exactamente, nadie me ha golpeado o violado, así que, ¿por qué
sueno tan histérico?
Le
hizo pensar en Taeyong y lo increíblemente fuerte que el chico era para
conseguir no sólo sobrevivir a los avances de Jong Yeon, sino para salir de la
situación normal y feliz. Nada acerca de lo que Jong Yeon había estado haciendo
era feliz y normal.
―Él
no va a volver. Amber lo comprobó. Se ha ido para siempre. Te lo prometo ― dijo
Ziu. En sus ojos había un brillo serio y Ace sabía que el hombre lo había visto
él mismo.
¿Por qué no es eso
suficiente para que me sienta mejor? ¿Por qué todavía siento que si suelto a Ziu,
va a levantarse y no regresar nunca? ¿Y si decide que lo que hubiéramos tenido
no vale la pena?
Ziu
dio media vuelta y Ace gimió y le agarró más fuerte, pensando aterrorizado que
sus miedos estaban a punto de convertirse en una realidad, pero Ziu no trató de
dejar la cama.
―¿Podéis
agarrar las bolsas que dejé caer?― preguntó.
Un
par de los Omegas se movieron, Ace no veía cuáles eran, pero luego volvieron
rápidamente, colocando las bolsas de plástico de la tienda en la mesita en la
esquina de la habitación.
Ziu
comenzó a dar órdenes.
―Hay
comida en algunas de esas bolsas. Tomar lo que necesitéis e iros a la otra
habitación. Necesito unos minutos a solas con él.
Los
Omegas vacilaron solamente un breve momento antes de que hicieran como se les
dijo.
Ace
no los miró, pero podía oír el tranquilo movimiento de sus pies, el sonido de
las bolsas que se abren, y había incluso el olor de la carne y el azúcar en la
habitación antes de que todo el mundo se fuera.
La
puerta que daba al otro cuarto de motel se cerró, y entonces estaban solo Ziu y
Ace.
Él
solía buscar razones para estar a solas con este hombre, amando su tiempo
juntos. Ahora, no sabía lo que iba a suceder, y eso lo aterrorizó.
―¿Crees
que puedes comer algo? Esto no es saludable, pero te ayudará ― Él sonaba como
si estuviera disculpándose por eso, como si fuese un crimen de algún tipo por
no llevar leche, yogurt, granola y fruta.
―¿Dónde
estamos? ― le preguntó Ace. Estaba todavía demasiado asustado para mirar a Ziu
a la cara.
―Un
motel de la carretera. Hay una estación de gas a través de la calle y algunas
otras tiendas de carretera. Recogí algo de comida mientras esperamos.
―¿Esperar?
―A
que lleguen Johnny y los otros. Amber se ocupó de todo el mundo lo mejor que
pudo, pero incluso el Red Bull que trajo no fue suficiente para darle la
energía curativa que necesitaba para tanta gente.
―¿Dónde
está Luna?
―Amber
la llevó de vuelta a casa. Podría haberte llevado también, pero estabas
inconsciente, y eso habría sido demasiado peligroso.
Otra
vez, Ziu sonaba irritado por tener que admitir eso.
¿Es porque él no quiere
estar atrapado conmigo en mitad de la nada? ¿O porque no quiere que tenga que
esperar para que esté de vuelta en la seguridad del Clan?
Ace
imaginó que se volvería loco tratando de averiguar qué fue lo qué, pero justo
ahora iba a fingir que era lo último.
―Casa
― dijo Ace, probando la palabra en su boca, y nada en el mundo entero nunca
sonó tan bien. Él miró de nuevo a Ziu.
Mi maldito caballero de
brillante armadura… O brillantes escamas. Estoy bastante seguro de que las
escamas de Ziu brillarían con la iluminación correcta.
―
¿Vamos a casa?
La
sonrisa de Ziu era dulce.
―Sí,
en sólo un par de horas más. Amber y yo salimos por nuestra cuenta. Nos fuimos
temprano, y ella tiene que regresar y decirle a Johnny dónde estamos. Ella ya
volvió. Me las arreglé para conseguir una llamada de mi móvil. Ahora están de
camino. No debería ser demasiado tiempo.
Ace
dejó escapar un pesado suspiro. No podía creerlo.
―¿Viniste
por nosotros? ― Todavía apenas podría creerlo.
―Vine
por ti ― dijo Ziu. El énfasis en esa palabra hizo el pecho de Ace hacer otra
vez esa cosa bamboleante. ― Para ser honesto, estoy todavía debatiéndome sobre
la sabiduría de enviar a Luna con Amber. Aun no confío en ella. Quería enviarte
primero, pero Amber no es tan fuerte como yo, y no creo que ella pudiera
manejar aferrarse a una persona inconsciente durante un par de horas.
―Me
alegro que estés aquí ― dijo Ace.
Aunque
hubiera preferido despertar en la seguridad del Clan, el hecho de que él
estuviera aquí con Ziu era tan bueno, casi mejor en realidad.
Ziu
presionó un suave beso en la parte superior de la cabeza de Ace.
Un beso.
¡Me ha dado un beso!
No en la boca como
solía hacer, pero eso tiene que significar algo. Incluso con la cicatriz de
apareamiento de otro alfa en mi cuello, Ziu me ha besado.
―No
iba a dejarte. Salí de allí y estaba persiguiéndote al segundo que sabía que te
habías ido.
―¿Lo
hiciste?
Sentía
a Ziu cabecear debido a la forma en que el hombre aseguró su mejilla en la
parte superior de la cabeza de Ace.
Esa
sensación de traición, de disgusto consigo mismo, se levantó dentro de él como
bilis caliente cuando sintió la mordedura en su cuello quemándole. Todos los
buenos sentimientos corriendo a través de él antes, se desvanecieron.
―Yo...
yo... dejé que me mordiera. Ziu, lo siento mucho. Me mordió. Dejé que lo
hiciera.
Los
brazos de Ziu se tensaron con fuerza por una fracción de segundo, y eso fue
suficiente para que la mente de Ace le suministrara todo tipo de cosas
horribles que el otro hombre debía estar pensando de él en ese momento.
―No
quería ― dijo Ace rápidamente. Su garganta se estaba hinchando y doliendo de
nuevo, como siempre lo hizo cuando dejó sus estúpidas emociones sacar lo mejor
de él. ― Él dijo que dejaría a los demás ir si me acoplaba con él. Sólo
quería... Lo siento, no quería, pero le dejé hacerlo.
―Está
bien. Ace, mírame. Está bien ― dijo Ziu, apartándose hacia atrás y sosteniendo
su rostro para que Ace tuviera que mirarlo a los ojos.
No
había ningún enfado, ninguna mirada de traición y nada en el rostro o los ojos
para sugerir que estuviera decepcionado con Ace por lo que había hecho.
Ziu
agarró la muñeca de Ace y llevó su mano hasta su cuello.
―Aquí,
lo sientes. Amber te sanó. No hay una cicatriz muy grande allí. Tal vez nada.
Apenas puedes notarla.
Ace
sentía su corazón empezar a romperse todo otra vez, y movió la cabeza.
―Yo
puedo... sí, puedo sentir que la cicatriz no es tan profunda, pero no importa.
El todavía…
La
mirada de Ziu fue de absoluta devastación, como si Ace le acabara de destruir.
―¿Te
tocó? ¿Él...?
Ziu
le miró, y Ace sabía lo que quería decir. El hombre estaba tratando de
preguntar si Jong Yeon había puesto su polla dentro de él, o cualquier otra
cosa.
Al
fin, algo sobre lo que agradecer. Ace meneó la cabeza.
―No
me acuerdo. Me desmayé cuando me clavó los dientes. No sé aún por qué.
―Bajé
directamente cuando vi lo que estaba sucediendo ― dijo Ziu. ― No creo que
tuviera la oportunidad entonces. ¿Él no te tocó antes de llegar allí?
―No
― dijo Ace. ― Él no tocó a ninguno de los Omegas, aunque lo hicieron algunos de
los Alfas. A mí no ― dijo rápidamente cuando la mirada de Ziu se llenó de ira.
― Lo juro, ninguno de los Alfas intentó nada conmigo. Quiero decir, lo
intentaron, pero los mantuve lejos, y algunos de los Omegas caminaron de vuelta
en sus papeles como si nunca hubiéramos ido a vivir con vosotros.
―No
estaba enfadado contigo, cariño. Nunca podría estar enfadado contigo ― dijo él.
Ace
sentía algo de su histeria burbujear para arriba otra vez.
―¡Pero
dejé que me mordiera! ¡Él es una parte de mí para siempre ahora, incluso si
está muerto! ¡Nunca voy a dejar de sentirlo! Y yo quería estar contigo, y si
solo hubiera esperado que vinieras, sólo un poco más... y ahora lo he arruinado
todo.
Ace
frotó sus ojos con la parte posterior de su muñeca, odiando eso, odiando todo,
pero no había mucho que pudiera hacer al respecto. Él no podía dejar de llorar,
y eso lo hizo odiar todo mucho más. Se sentía tan débil. No había nada remotamente
atractivo acerca de eso.
¿Por qué le gustaría a Ziu
después de que yo mismo dejara que me mordiera un Alfa? ¿Y con la manera en que
estoy reaccionando sobre eso ahora?
―Hey,
hey, mírame ― dijo Ziu, y sus ásperas manos se trasladaron a la mandíbula de Ace,
levantando suavemente su rostro.
Ace
estaba demasiado avergonzado para mirar al hombre a los ojos, pero Ziu no le
dio mucha opción en eso. Tuvo que levantar la mirada.
Parecía
como si Ziu iba a inclinarse hacia abajo y darle un beso, pero después de lo
que había hecho Ace, él no esperaba eso.
Que
era porqué él aspiró una respiración conmocionado por su nariz cuando sus bocas
se encontraron.
Los
ojos de Ace se inundaron aún más. Definitivamente no era un guerrero si un beso
podría hacerlo llorar aun peor, pero él no podía evitarlo. No le importaba si
fue un beso de compasión. Sólo le importaba que Ziu estaba realmente besándolo
entonces, justo en ese momento, y se sentía increíble.
Lo
besó de vuelta, decidido a participar, sin importar lo poco romántico que fuera
su llanto.
Afortunadamente,
se las arregló para poner un tapón en eso cuando él consiguió su boca abierta,
dejando que la lengua de Ziu se deslizara dentro suavemente y con cuidado,
igual que el hombre siempre lo trató.
A
pesar del hecho de que su rostro estaba aún húmedo probablemente no era una
gran cosa.
Fue
un beso rápido y terminó en unos momentos, pero fue más de lo que Ace había
necesitado para calmarse a través de ese ataque de histeria.
Ziu
sonrió hacia abajo para él, tratando de ser tan suave a pesar de su tamaño y la
fuerza que Ace sabía que tenía.
―¿Allí,
ves? ― le preguntó Ziu, con sus pulgares limpiando lejos la humedad que había
recogido en las mejillas de Ace. ― Todo es lo mismo. No eres diferente para mí,
y no importa si tienes una marca de mordedura en tu cuello. No para mí. No le
perteneces. Puedes quedarte conmigo si quieres. O puedes estar por tu propia
cuenta. Tú tienes todo el control.
La
respiración de Ace se enganchó pensando sobre la idea de estar sin Ziu, aunque
incluso él sabía que el hombre ponía la oferta sobre la mesa porque no quería a
Ace solo, especialmente después de lo que casi había sucedido.
Ziu
era así de sensible. Ace tenía mucha suerte de tenerlo.
―No
quiero estar solo. Yo... si todavía me quieres, me gustaría estar contigo.
Ziu
le sonrió.
―¿Es
incluso una pregunta? Por supuesto que quiero estar contigo.
Ace
miró hacia arriba, pero él no hizo la pregunta obvia de por qué.
¿Por qué un chico como Ziu
quiere estar con alguien que es débil, que no puede cuidar de sí mismo, que
tiene tantos defectos que eclipsan totalmente cualquier cosa buena?
―Tengo
un montón de equipaje emocional, en caso de que se te haya olvidado ― dijo Ace,
tratando de sonreír.
Ziu
descansó su mano en la parte posterior de la cabeza de Ace. La sensación de sus
dedos deslizándose por el pelo de Ace se sintió bien. Alguien debía haberlo
bañado cuando le trajeron aquí porque él no se sentía tan total y absolutamente
sucio como había estado en el campamento de Jong Yeon.
―Recuerdo
lo que me dijiste acerca de Bobby. No huí despavorido entonces, ¿no?
―No,
pero esto es diferente ― dijo Ace, subiendo sus manos hasta su cuello. Una
mordida de cada lado ahora. Podía sentirlas. ―Estoy conectado a dos personas
que no son tú. No importa si están ambos muertos. Nunca voy a olvidarlos. ¿Por
qué esto no te molesta?
Casi
temía mirar la cara de Ziu justo en ese momento, pero lo hizo. Ziu parecía más
confundido que nada, estaba tratando de pensar lo que era correcto para decir.
O qué decir.
–Yo
no soy un miembro de tu Manada y supongo ¿que esto es algo importante para los
hombres lobo?
Ace
asintió con la cabeza, más vergüenza llenándolo, como si fuera un imán para él.
Él no podía hacer nada al respecto tampoco.
Solo
vino y vino y vino hasta que pensó que su cuerpo no podía contener más.
―Bueno,
yo soy un dragón, ¿recuerdas? ― preguntó Ziu. ― No muerdo los cuellos de los
demás. ¿Esas cicatrices que tienes? Puedes fingir que no están allí si eso
ayuda. Y si no puedes hacer eso, entonces recuerda que incluso ni las veo. No
son algo malo que van a hacerme odiarte o creer que no vales la pena. Creo que
realmente vales la pena.
Ace
sonrió. Era una sonrisa real, pero él no podía conseguir nada demasiado
exuberante, no en ese momento.
Sabía
que había algo que realmente quería, tan mal que su cuerpo estaba doliendo por
eso.
―Ziu
― dijo Ace, limpiando su rostro una vez más. ―Yo quiero... Si quieres...
¿Puedes levantarme y llevarme al baño?
Ziu
parpadeó, como si él no hubiera esperado eso, pero luego salió rápidamente de
la cama.
―Por
supuesto que puedes. Aquí, déjame ayudarte ― dijo.
Ace
aceptó la ayuda. Sus rodillas se sentían un poco débiles, aunque estaba
bastante seguro de que no estaba en peligro de caer enseguida.
―Déjame
saber si necesitas cualquier cosa ― dijo Ziu.
―Por
favor, dime que compraste un cepillo de dientes ― le pidió Ace, mirando a su
alrededor del pequeño cuarto de baño con las luces amarillas. La iluminación
fue bastante horrible y estaba bastante seguro que había una araña muerta
colgando hacia fuera por el inodoro, pero él realmente tenía que estar aquí por
un minuto.
Ziu
se apresuró a sus bolsas y luego a Ace con un paquete de cepillos de dientes y
pasta dental.
―Algunos
de los otros, los pidieron también. Supongo que debo entregarlos, ¿no?
Ace
sonrió, cogiendo solamente un cepillo de dientes nuevo del paquete. Puso algo
de pasta de dientes en el cepillo y luego dejó a Ziu ir y comprobar a los
otros.
Ace
miró su rostro en el espejo.
Sí, alguien me ha
limpiado, pero aún estoy horrible. ¡Parece que haya envejecido diez años! Ni
siquiera es divertido…
Lo
primero que hizo fue cepillarse la horrible película de sus dientes. Unos días
sin cumplir sus necesidades básicas le habían dejado querer realmente un
enjuague bucal.
Cuando
su boca no hedía como si algo se había arrastrado en su interior y muerto, él
se frotó la cara con agua fría. El agua salió tan congelada que era casi hielo,
lo que era bueno, porque realmente ayudó a bajar las bolsas debajo de los ojos.
Él
utilizó el inodoro al lado simplemente porque su vejiga estaba llena, y se
sentía bien poder utilizar un aseo en lugar de tener que usar solo los arbustos
mientras algunos Alfas le miraron para asegurarse de que él no estaba tratando
de escapar.
Había
sido especialmente embarazoso.
Cuando
él salió del baño, se estaba sintiendo a algo parecido a un ser humano otra
vez. Tan humano como podría sentirse un hombre lobo.
Ziu
estaba de pie junto a las bolsas, sacando sándwiches fríos envasados, botellas
de agua y zumo de manzana y Twinkies y otros artículos empaquetados.
El
estómago de Ace gruñó con la vista de los alimentos.
Ziu
estaba a su lado en un segundo, ayudándolo hasta la mesa y dejándole elegir lo
que quería.
―Trata
de no comer demasiado rápido. Ellos no estaban exactamente vendiendo ensaladas
allí.
No
era una comida caliente, pero era jodidamente increíble. Ace eligió un sándwich
de ensalada de pollo, y aunque intentó tomárselo con calma, él realmente hizo
la cosa entera de lobo hambriento.
Incluso
se sentía lo suficientemente bien como para que se riera un poco con el
pensamiento.
―¿Qué
es tan gracioso? ― preguntó Ziu.
Ace
meneó la cabeza, mientras seguía sonriendo.
―Estaba
pensando en cómo estoy devorando esto. Como un Lobo hambriento. Estúpido,
¿verdad?
Ziu
se rió y abrió un zumo de manzana para que Ace pudiera beber.
Había
más botellas de zumo de manzana en la bolsa y botellas de agua. No sodas ni
nada como eso. Probablemente porque Ziu imaginaba que la única manera de
conseguir vitaminas dentro de Ace y los otros sería con zumos. No tenía el
corazón para decirle a Ziu que no era zumo de manzana real. Cuando Ace miró la
etiqueta, observó los ingredientes en la botella, que incluyeron colorante y
saborizante de manzana.
Al
menos la vitamina C era real y había sido añadida.
―También
traje algunos Vicks y algunos Halls. Una de las chicas en la otra habitación
tiene tos. ¿Quieres uno?
Ace
meneó la cabeza. Ziu era demasiado dulce con las palabras.
Sintiéndose
lleno y satisfecho, Ace comenzó a moverse para la cama. Ziu insistió en
ayudarlo a ir hasta allí.
No voy a dejar al
hombre meterme en la cama como si fuera un niño. No. No es así como me siento.
Ziu
frunció el ceño un poco, claramente confundido cuando Ace agarró sus muñecas.
―¿Puedes
acostarte conmigo?
Ansia
y la luz que surgió en los ojos de Ziu, era una buena señal.
―Sí,
seguro. Dame un segundo y voy a dejar saber a los demás que van a estar solos
durante unos minutos.
Más de unos minutos si
tengo suerte.
Dejó
a Ziu ir y miró cuando abrió la puerta a la otra habitación. La televisión
estaba encendida, pero Ziu consiguió darles su mensaje rápidamente. Él agarró
la bolsa que tenía zumo de manzana y agua y después de haberla entregado a un
par de manos en el otro lado de la puerta. Ziu entonces cerró la puerta, pero Ace
era consciente del hecho de que él no la bloqueó.
¿En caso de que uno de
los Omegas le necesite para algo? ¿Para que no se sientan completamente solos?
No importa.
Ace
estaba bastante seguro de que nadie les molestaría, que los otros Omegas serían
lo suficientemente inteligentes como para saber lo que estaba pidiendo Ace.
Probablemente
era el por qué habían pedido las bebidas antes de que Ziu desapareciera.
De
cualquier manera, Ace se movió un poco permitiendo a Ziu llegar a la cama con
él y sosteniendo las mantas para que el hombre más grande pudiera deslizarse
abajo con él.
Ace
suspiró cuando el cuerpo caliente de Ziu se abrazó cerca, y se inclinó en el
pecho de Ziu, que era cálido sin ser demasiado caliente. Cambió ligeramente,
poniéndose cómodo.
Cuando
Ziu puso su brazo alrededor del hombro de Ace, sosteniéndolo, él suspiró otra
vez.
―¿Te
sientes mejor?
―Definitivamente
― dijo Ace, dejando que sus manos se movieran por la extensión dura y musculosa
del pecho de Ziu.
VAV

1 Comentarios
Espero que Ace se haya convencido que para Ziu, el hecho que lleve marcas en el cuerpo de Alfas que se aprovecharon de él, no cambia en nada el concepto de cuan especial y valorado es para el dragón y sino hay interrupción de por medio... al fin será la pareja del hombre del cual está enamorado.
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