Ziu
estaba bastante seguro de que sabía lo que estaba sucediendo cuando sintió las
manos de Ace empezar a vagar, pero fue su propia confusión y su incapacidad
para creer que esto podría estar sucediendo que le permitió dejarlo seguir por
tanto tiempo.
Ace
nunca fue tímido sobre la idea de tocar, besar o acariciar. Realmente fue una
de las cosas que Ziu apreciaba acerca de su relación, que aunque Ace quería
llevarlo lento, su idea de algo lento podría ser todavía algo que ambos
disfrutaban tanto.
Y
Ziu nunca había empujado.
No
que la idea del sexo no estuviera ahí.
Ace
le había explicado a Ziu acerca de su compañero anterior, acerca de Bobby, que
había tomado a Ace como compañero cuando él era todavía poco más que un niño.
Ace
había parecido tan avergonzado de contar esa historia pero también determinado,
como si él hubiera sentido que tenía que ser honesto con Ziu acerca de por qué
él siempre eludió quitarse la ropa para él.
La
mirada en los ojos de Ace era una mezcla de valentía y de terror. Ace había
estado tratando de parecer duro e indiferente, y eso claramente era lo que
importaba más.
Era
todo un mecanismo de autodefensa. Ziu había sufrido lo suficiente de sus
propias tragedias personales para saber cómo funcionaban estas cosas. Cuando él
había explicado acerca de su hermana y su novia, ambas de las cuales fueron
asesinadas, fue casi como si hubiera consolidado aún más sobre su dolor
compartido.
―Yo
estuve con alguien antes. ¿No quieres estar conmigo ahora? ― había preguntado Ziu.
Ace
frenéticamente había sacudido su cabeza en negativo, como si la idea fuera
ridícula.
Era
ridículo para Ziu que alguien en el mundo pudiera pensar que Ace estaba dañado,
que no valía la pena estar con él.
Él
valía más que la pena, y Ziu estaba más que feliz de darle al chico su espacio.
Se besaron, tocaron y escaparon lejos durante algún tiempo privado cuando Ziu
estaba trabajando, entonces habían actuado como adolescentes en algún rincón
oculto del castillo.
Generalmente
las sesiones dejaron a Ziu ya sea con un conjunto de bolas azules o satisfecho
y sonriente en su camino de regreso a su turno.
Por
supuesto, todavía tenía que limpiar el desorden que había hecho después de todo
el tocar y besos y jadeos, pero siempre mereció la pena.
Esto,
sin embargo, esto no sentía como las otras veces cuando estaban juntos. Esto no
se sintió como si lo único que Ace quería fuera besar y tocar, teniendo su mano
alrededor de la polla de Ziu y la mano de Ziu sobre la suya.
Esto
era otra cosa.
―Espera
― dijo Ziu, agarrando la muñeca de Ace apenas cuando el chico intentó deslizar
su mano hacia abajo en los pantalones de Ziu. ― ¿Estás seguro que deseas hacer
esto?
―Sí,
¿por qué no lo estaría?
Una
vez más, era más de esa falsa confianza, ese aire de no preocuparse, le dijo a Ziu
cuánto el chico estaba tratando de esconderse de sí mismo. Cuánto lo lastimaría
si Ziu le dijera que no.
―No
me malinterpretes. No hay nada que quiera más en el mundo ―dijo Ziu. ― Pero has
pasado por mucho. Quiero tocarte y besarte, por favor créeme cuando lo digo,
pero no quiero sentir que lo necesitas debido a lo que sucedió.
Ace
miró hacia abajo, lejos de los ojos de Ziu, y él no parecía nada convencido. No
era lo que quería Ziu.
―Hey,
mírame.
Ace
lo hizo. Estaba haciendo un buen trabajo en ocultar cuánto estaba sufriendo,
pero Ziu todavía podía verlo.
―Te
amo ― dijo Ziu. ― No quiero que hagas esto porque crees que lo necesitas y
luego te arrepentirás cuando termine. No es lo que quiero para nuestra primera
vez.
Ace
mordió su labio inferior y meneó la cabeza. Sus ojos estaban brillantes, pero
no porque como si fuera a llorar otra vez. Esto era diferente.
―¿Por
qué siempre dices cosas como ésa?
―¿Cómo
qué?
―Eso
― dijo Ace ― Todo lo que dices y haces es siempre perfecto, pase lo que pase.
No entiendo cómo puede existir alguien como tú. No deberías existir, pero estás
aquí y dices tantas cosas bonitas.
―Son
todas verdad ― dijo Ziu.
Él
dejó su mano deslizarse sobre la parte posterior de la cabeza de Ace,
acariciándolo allí y sabiendo cuánto le gustaba al chico.
Ace
meneó la cabeza.
―No...
Quiero decírtelo de vuelta, pero no creo que pueda. Lo siento, no quiero ser
malo, pero simplemente no puedo decirlo ahora mismo.
―Hey,
hey, no lo sientas ― dijo Ziu ― Lo entiendo. Está bien. Soy perfectamente feliz
de esperar por ti. No hay ninguna presión conmigo. Si necesitas recordarme
cualquier cosa, sólo dime. No hay ningún tipo de presión conmigo. Puedes decir
y hacer lo que quieras, y no serás lastimado por eso. Te lo prometo.
Estaba
bastante seguro de que él había conseguido llegar al chico, especialmente con
la manera en que lo miró Ace. Sus mejillas estaban rojas, y se veía mucho mejor
ahora que cuando Ziu lo encontró.
Si
sólo no hubiera esperado para que los estúpidos Alfas se fueran a dormir,
entonces él podría haber llegado a Ace antes de que ese cabronazo de Jong Yeon
tratara de morder su cuello.
En
lugar de que Ace quitara las manos y tratara de dormir un poco más, esa luz
volvió a sus ojos, y parecía más decidido a conseguir lo que quería.
Se
sentó, y antes de que Ziu pudiera decir algo sobre eso, el muchacho pasó su
pierna sobre la cintura de Ziu, montándolo.
Las
manos de Ziu fueron inmediatamente a las caderas de Ace, con la intención de
apartar al chico fuera de él, pero en cambio, todo lo que hizo fue agarrarlo un
poco más apretado.
―Quiero
hacer esto. Te quiero, por favor, no estoy mintiendo ― dijo Ace, dejando que
sus manos subieran lentamente por la extensión del pecho de Ziu y luego hacia
abajo a su estómago.
Joder,
no era aún toque piel a piel, pero ya estaba volviéndolo loco. Sólo mirando a Ace
en esa posición, queriéndolo, necesitándolo y rogando por él, fue suficiente
para hacer la polla de Ziu contraerse nerviosa y su corazón realmente disparar.
Estaba
bombeando la adrenalina de su huida reciente y todos los Alfas que había
herido, matado o expulsado. Tenía que ser la única razón por qué Ziu se
permitió considerarlo, especialmente cuando Ace estaba con toda probabilidad
sólo diciendo esto por lo que había tenido que pasar.
Ziu
no podía hablar, y dolía al tragar.
Joder. Estoy perdido.
Estoy completamente
jodido.
―Sé
lo que quiero. Por favor, te quiero a ti ― dijo Ace, inclinándose hacia abajo y
presionando suavemente su boca sobre la de Ziu.
Ziu
aspiró una respiración. Cada centímetro de su piel se estremeció, y algunas de
las más importantes zonas palpitaban.
La
idea de que podría decir no en este punto había salido por la ventana, para
nunca ser vista o escuchada de nuevo. Iba a hacer esto, y no había nada que
pudiera decir o hacer para detenerse a sí mismo ya.
Deslizó
sus manos de alrededor de la cintura de Ace y envolvió sus brazos alrededor de
la cintura estrecha del chico. Ziu abrió su boca, dejando que la suave lengua
rosa de Ace se deslizara brevemente dentro de su boca antes que necesitara
asumir el control.
Él
empujó hacia adelante, besando a Ace como él nunca se había permitido besar al
chico antes. Siempre había sabido qué si dejaba ir eso demasiado lejos, sólo
sería una provocación para ambos y más difícil decir que no.
Ahora
él no tenía que preocuparse por eso, y el pequeño ruido de Ace volviendo a
aspirar una bocanada de aire sorprendida fue directo a la erección ya
palpitante de Ziu. Sus testículos apretaron contra su cuerpo y su polla estaba
pidiendo una caricia, algo que no fuera la presión de su fino pantalón vaquero
contra su piel.
Ziu
los rodó y Ace fue fluido con el movimiento, extendiendo sus muslos y
manteniendo a Ziu entre ellos. El chico sonrió, sus ojos brillantes, como si
realmente se tratara de algo que había querido y que él estaba aliviado de que
podría finalmente conseguir.
―Te
amo ― dijo Ace, pasando su mano por el pelo corto de Ziu antes de besarlo otra
vez ― Te amo.
¡La hostia!
Ziu
amó oír las palabras así, pero nunca esperó que el interior de su pecho
temblara absolutamente de la manera en que acabó de hacer.
Él
gimió, inclinándose hacia abajo y presionando su boca en Ace, besándolo como si
él no tuviera otra oportunidad de darle un beso si no lo hacía ahora.
A
Ziu siempre le gustó el sexo y escuchó la manera en que algunos de los hombres
lobo hablaban sobre tener relaciones sexuales con sus compañeros. Habían
descrito algo como una segunda fuerza en la sala asumiendo, haciendo las
acciones más primordiales, más exigentes y necesitadas.
Por
más que Ziu disfrutaba de un buen revolcón y pensó que podría perderse en la
pasión mientras estaba con el siguiente chico, jamás había experimentado algo
como eso, y ahora finalmente sabía exactamente qué era de lo que los otros
hombres estaban hablando.
Ellos
no estaban haciendo tormentas en un vaso de agua.
Esto
era real, y Ziu era muy consciente del hecho de que él no estaría pensando
derecho justo hasta que esto estuviera hecho.
Ace
gimió suavemente mientras inclinaba sus caderas hacia adelante. Ziu
inmediatamente sintió la dura longitud de la polla del hombre con los
pantalones limpios que Ace llevaba ahora.
Ziu
la había sentido muchas veces antes. El metió la mano entre las piernas de Ace
en más de una ocasión cada vez que se habían escapado lejos como adolescentes
excitados.
Sabiendo
que él conseguiría poner su mano alrededor de la polla de Ace, realmente
tocarla y verla en lugar de sólo hacer algunas conjeturas, hizo todo dentro de
él hizo realmente saltar.
Esto está sucediendo.
Esto
estaba sucediendo y se sentía como si estuviera extra agitado desde ese sólo
hecho.
―Joder,
Ziu, por favor. Hazme tuyo.
La
gente normalmente no hablaba con Ziu así cuando estaban en la cama, a pesar de
lo buen amante que a Ziu le gustaba pensar que era.
Ace debe estar realmente
desesperado por tenerme.
Sería
demasiado cruel por parte de Ziu negarle el toque que necesitaba, así que él
debía hacer algo sobre la necesidad de Ace.
Ziu
se empujó a sí mismo del cuerpo de Ace, escuchando con alguna pequeña cantidad
de satisfacción egoísta en la forma en que el chico gemía, como si sufriera una
pérdida.
―Te
necesito desnudo ― dijo Ziu, y él agarró la cinturilla de los pantalones de Ace
y comenzó a tirar hacia abajo.
Estas
fueran las ropas limpias que Ziu había traído con él antes de abandonar el
Clan, que calculó que Ace podría necesitarlas. Había estado feliz de haberlas
traído cuando encontró a Ace mojado y sucio. Ahora quería rasgar las malditas
cosas fuera del cuerpo del chico.
―No
tienes que conseguirme completamente desnudo. Solo saca lo que necesitas ― dijo
Ace, moviendo sus caderas mientras Ziu le sacó sus pantalones.
Ziu
no podía quitar sus ojos de la vista de la polla del chico, que estaba oscura y
dura y hasta un poco más gruesa de lo que Ziu había pensado que era. Saltó
libre al segundo que los pantalones de Ace estaban abajo de las caderas del
muchacho.
Sí, está realmente
desesperado. Casi parece incómodo.
Ziu
se agachó y cuando él envolvió sus dedos alrededor del eje grueso de la polla
de Ace, el sonido del suspiro con la boca abierta de Ace y la manera en que sus
ojos se cerraron mientras su cabeza cayó hacia atrás fue suficiente para hacer
que un calor abrasador recorriera el cuerpo de Ziu.
No
había nada para compararlo.
Él
gimió y estaba bastante seguro de que se corrió un poco en sus propios
pantalones.
Esto es humillante.
Necesito quitarme la
puta ropa.
Ahora mismo.
―Me
estoy quitando la ropa. Solo vas a tener que ser paciente, y me estoy
desnudando también.
Ace
logró abrir los ojos y apenas parpadeó. Ziu se cuestionó si el chico lo había
oído o no antes de que Ace finalmente lograra responderle.
―Me...
Me gusta la idea de que estés desnudo, pero no necesitas…
―No
― dijo Ziu, dejando resbalar su mano de la polla de Ace para poder agarrar su
camiseta de algodón y tirarla lejos de su cuerpo.
Aunque
sólo habían pasado dos días desde que había sido tomado, Ace parecía más
delgado, más demacrado. Ziu no estaba sorprendido por la vista. Había visto
cómo se veía Ace cuando puso al chico en un baño caliente para calentar su
cuerpo y luego le dio ropa limpia y seca adecuada para usar.
Ace
todavía tenía algunas de las leves cicatrices cubriendo su pecho y el abdomen,
y estaba mirando a Ziu con ojos amplios, preocupados.
―No
tienes nada de qué sentirte avergonzado ― dijo Ziu, suavemente tomando una de
las muñecas de Ace, alejándola y presionando un pequeño beso en uno de los
arañazos largos ― Ya me contaste acerca de estos, ¿recuerdas?
Ace
también había explicado a Ziu sobre las cicatrices que tenía, cuando el hombre
le había contado sobre su ex compañero, Bobby.
El
hombre había dado a Ace esas cicatrices, arañándolo ya sea como una forma de
castigo o porque él era demasiado áspero teniendo relaciones sexuales con el
joven.
―Sí,
pero contarte sobre ellas y verlas es totalmente diferente.
―No
cubren todo tu cuerpo ― dijo Ziu ― Y no creo que seas feo por tenerlas. Creo
que eres fuerte.
―¿Lo
crees?
―Sí
― dijo Ziu, mirando hacia abajo al abdomen de Ace y no pudiendo ocultar todo el
cariño que sentía por el hombre mientras corría sus pulgares sobre las
cicatrices que se curvaban alrededor de las caderas de Ace ― Estas son
cicatrices de batalla. Tienes que sobrevivir para conseguirlas. No te
avergüences de ellas. No tienen que gustarte, pero no te avergüences de ellas y
no creas que tampoco alejaré mis ojos de ellas. Creo que eres guapísimo.
―¿De
verdad?
Ace
no quitaba sus manos de los hombros de Ziu. Él se colgaba de Ziu como si fuera
un salvavidas.
Ziu
asintió.
―Yo
soy tan superficial como cualquiera. No me malinterpretes. Creo que eres
monísimo y que tienes una personalidad adorable, pero definitivamente me gusta
cómo te ves. Déjame mostrarte cuánto.
Ziu
agarró una de las manos de Ace, besó los nudillos y luego la trajo hasta su
polla, dejando que el lobo Omega sintiera la prueba de la lujuria de Ziu por
él.
Los
ojos de Ace se ensancharon, su nariz se dilató y Ziu sabía que había convencido
al chico.
―Me
querías, me has pillado. Confía en mí. No necesitas esconder nada de mí o
convencerme de lo increíble que eres. Ya lo sé.
Ace
derribó a Ziu para otro beso, este más profundo, más duro y más desesperado, si
el impulso hacia adelante de la lengua de Ace era cualquier cosa cerca.
Ziu
tomó todo, su cuerpo calentándose desde el interior, y él mismo estaba encima
de Ace para más besos, jadeando más pesadamente y respirando fuerte y
suspirando mientras sus cuerpos se fundían juntos antes de alejarse, en un desesperado
intento de encontrar algo que pudieran usar como lubricante.
Ace
siempre pensó que estaría completamente aterrado cuando llegara este momento,
cuando sus ropas estuvieran fuera y estuviera extendiendo sus piernas o en sus
manos y rodillas, dándole su culo para que Ziu lo tomara.
No
estaba asustado.
Ni
siquiera un poco.
Él
estaba impaciente.
Tal
vez ansioso, un poco, pero eso no era nada. De hecho, la ansiedad lo dejó al
segundo que los dedos de Ziu tocaron su culo y empujaron dentro.
Ace
silbó un poco, aunque no dolió. Probablemente la fuerza de la costumbre.
―¿Bien?
―Perfecto,
no te detengas ― dijo Ace.
Ziu
lo respetó lo suficiente para saber que Ace sabía lo que quería, así que él
continuó.
Ace
no tenía palabras para describir qué alivio fue sentir esto, ser capaz de poder
acostarse a su lado, Ziu en cucharita detrás de él y sintiéndose sólo cómodo y
seguro, en vez de sentir arrepentimiento y cada emoción negativa que venía de
querer conseguir algo hecho tan pronto como sea posible.
Él
todavía podía recordar vívidamente cómo se sentía querer que Bobby se diera
prisa y terminara para que Ace pudiera dormir un poco y que le dejara
tranquilo.
Ahora
era diferente, y estaba tan feliz de que fuera diferente. No estaba impaciente
para que fuera rápido y breve. Quería que Ziu se tomara su tiempo para que
ambos pudieran realmente disfrutar lo que estaba sucediendo entre ellos. Quería
que esto durara toda la maldita noche, y él no estaba siquiera experimentando
ningún placer.
No
sexualmente.
Definitivamente
le gustaba lo que estaba ocurriéndole y él empujó hacia atrás contra los dedos
de Ziu, con ganas de más, pero todavía tenía que sentir esa chispa repentina
saltando a la vida dentro de él.
Hace
tiempo oí a algunos de los chicos hablar sobre esa placentera sensación de ser
follado por alguien que te ama, alguien que sabe lo que está haciendo y está
cuidando de tus necesidades también.
Esto
todavía es agradable.
Había
una intimidad sobre esto con Ziu que no podía emparejar con cualquier otra cosa
que hubiera experimentado antes en su vida.
Ziu
estaba tocándolo, sosteniéndolo, siendo suave cuando él había sondeado sus
dedos hacia adelante, estirando a Ace lo suficiente que sentía el ardor dentro,
que suspiró y se regodeaba en esto, pero eso fue todo.
Es agradable. Dios,
podría hacer esto durante todo el día…
Ziu,
sin embargo, comenzó a quejarse.
―Realmente
necesito conocer tu cuerpo mejor.
―¿Qué
quieres decir?
―Quiero
decir que parece que estoy durmiéndote de aburrimiento. Necesito encontrarlo
antes de que pueda seguir.
Ace
no necesitaba preguntar de lo que Ziu estaba hablando. No era un niño de doce
años. Él sabía exactamente lo que Ziu estaba buscando.
―Tú
no estás durmiéndome de aburrimiento ― dijo Ace y él se agachó y tocó su polla,
que estaba todavía dura, y pulsaba y saltó cuando su mano hizo contacto. Sólo
necesitaba demostrarse a sí mismo y a Ziu, que él seguía estando listo y
ansioso.
―Te
estás cayendo de sueño ― dijo Ziu, metiéndole sus dedos hacia adelante un poco
más, aumentando la quemadura.
Ace
abrió su boca y suspiró. Ese particular toque se sentía bastante cerca.
―No
me estoy cayendo dormido. Simplemente me gusta. Joder, creo que estás
acercándote ― dijo Ace.
―¿Sí?
― preguntó Ziu, circulando sus dedos en ese mismo punto, empujando hacia
adelante una vez más y todo el cuerpo de Ace apretó en los dedos del hombre,
necesitando más de ese toque.
Ace
asintió con la cabeza.
―Joder,
sí. Puedo sentirlo. Estás cerca.
No
dijo nada más que eso.
Si
lo hacía, entonces totalmente iba a avergonzarse a sí mismo, y eso era lo
último que quería. Él nunca había tenido un orgasmo mientras estaba siendo
penetrado antes.
Aunque
Ace dijo a Ziu un montón de sus secretos, eso era algo para lo que no estaba
absolutamente listo para revelar, especialmente no cuando parecía como si fuera
a correrse ahora mismo.
Esa
acumulación de calor dentro de él era cada vez más fuerte, más pronunciada,
hasta que el placer realmente empezó a volverse notable, algo que no era sólo
una sensación agradable, sino que era tan bueno que Ace abrió su boca, cerró
los ojos y gimió con la sensación.
―Joder,
ahí. Eso es. ¡No te detengas! ― gritó cuando Ziu tiró lejos de sus dedos.
Ziu
se rió entre dientes y presionó un beso al lado del cuello de Ace. A la derecha
donde estaba la mordedura de Bobby.
Ace
estaba bastante seguro de que el hombre no pillaba el significado de eso. Él
había parecido solo querer darle un beso. De cualquier manera, Ziu se rió un
poco.
―Tanto
como me gusta la idea de hacer que te corras con mis dedos, hay otra cosa que
quiero probar.
Ace
casi le preguntó lo que era cuando sintió algo grueso y romo empujando contra
su culo que se extendía.
El
cuerpo de Ace se tensó, y luego se las arregló para relajarse.
Él
no tenía que convencerse a sí mismo para eso, contar hacia atrás o hacer nada
que pudiera ser contado como parte de un programa de manejo de estrés. Sucedió
naturalmente.
―Esto
es bueno ― dijo Ace, sintiendo el ardor aumentar cuando Ziu empujaba hacia
adelante, su cuerpo ofreciendo una resistencia simbólica. ― Esto es realmente
bueno ― dijo con un suspiro y luego cerró sus ojos y agarró las sábanas debajo
de él cuando sintió la cabeza de la polla de Ziu empujar a través de su anillo
de músculo.
Ace
de repente no podía recobrar su aliento.
Era
demasiado bueno, demasiado y demasiado bueno.
Su
garganta se cerró con lo placentero que era ya. Ziu no había incluso empujado
completamente dentro de él todavía. Estaba esperando que el cuerpo de Ace lo
aceptara. No hubo más resistencia, y entonces, después de unos segundos más, Ziu
pudo finalmente deslizarse completamente dentro.
El
hombre más grande dejó escapar un gruñido satisfecho cuando su pelvis estaba
contra el culo de Ace. Sus brazos envueltos alrededor del cuerpo de Ace,
sosteniéndolo firmemente, como si él estuviera abrazándolo.
Ace
aseguró los brazos detrás del hombre, no queriendo dejarlo ir. De repente se
sentía demasiado tierno.
Ace
giró su cabeza, no estando seguro aún de lo que quería decir al otro hombre,
pero Ziu lo cortó cuando apretó su boca abajo sobre la de Ace.
Los
labios de Ziu eran cálidos y suaves. Había algo urgente sobre el beso sin que
fuera duro y exigente, algo que era tan maravilloso que hizo a Ace lamentar la
posibilidad de que él nunca pudiera recibir ya besos como ese.
Quiero más.
Quiero mucho más.
Ziu
apenas inclinó sus caderas, tirando y empujando hacia adelante, antes de que la
punta de su verga tocara profundamente dentro de la próstata de Ace. No fue
sólo un toque rápido tampoco. La cabeza de la polla de Ziu empujó contra ella y
permaneció allí. La sacudida de placer fue suficiente para hacer al cuerpo de Ace
apretar, sus manos, sus brazos y su culo, mientras Ziu se movía dentro de él.
Él gimió en la boca del hombre, dejando que ese escalofrío de placer tomara su
curso.
Ziu
no paró de besarlo y él no se detuvo tampoco.
Tan
bueno como era, se puso mejor.
Con
cada empuje hacia adelante, la sensación cálida construyéndose dentro de él
creció y creció. Él se iba a correr, pero no todavía. Hubo un minuto o así
antes de que él estuviera en ese pico y, Santa Madre de Dios, fue el mejor
viaje de su vida.
Ace
creía que sabía lo que era un orgasmo, el placer que se sentía, basado en lo
que él había sido capaz de darse con su mano izquierda cuando se las arregló
para tener tiempo a solas en la ducha o cuando Bobby no estaba cerca para
arruinarlo y tomar su masturbación como algún tipo de invitación, pero esto,
esto era otra cosa totalmente diferente. Si hubiera estado masturbándose, él se
habría corrido por ahora y no sería capaz de experimentar cuanto más su cuerpo
podría aguantar.
Es increíble.
¡Esto es la bomba!
No
había otra palabra que pudiera pensar para describir la explosión de placer
sacudiendo su cuerpo ahora.
Él
no podía aguantar más. Su cuerpo necesitaba una liberación. Necesitaba
conseguir todo fuera de él de alguna manera porque su cuerpo no podía contenerlo
más.
Ace
pensó que iba a correrse cuando alejó su boca de la de Ziu, así cuando el
hombre envió otra sacudida de placer a través de él con su lengua, pero no lo
hizo.
Él
sólo gemía en voz alta, tan fuertemente que no había ninguna manera que los
otros Omegas no lo oyeron, ni de coña, y a la parte loca de él no le importaba
tampoco. Él estaba tan alto en el placer que necesitaba más, y no importaba que
le estuvieran escuchando.
Gritó
en voz alta otra vez. El empujar y alejar de las caderas de Ziu, la forma en
que su polla extendía las paredes interiores de Ace mientras lo traspasaba una
y otra vez, su próstata abusada y estrellada hasta que estaba rogando, hizo más
y más ruidos salir de la garganta de Ace. Eran sonidos que nunca iba a hacer
bajo cualquier otra circunstancia, pero allí estaban.
―Eso
es, mi amor. ¿Te estás acercando? ― preguntó Ziu.
La
voz gruesa en el oído de Ace y la áspera sensación de vello en la mejilla y
mandíbula contra el cuello de Ace fueron otras sensaciones de las que Ace no
podía obtener suficiente, que le estimularon y le trajeron más cerca y más
cerca de lo que necesitaba.
Y
entonces, apenas así, se dio cuenta de cuán cerca él estaba en realidad. Su
voz, sin duda no sonó bien cuando trató de hablar.
―S-sí
― dijo, totalmente incapaz de decir nada.
Al
principio, él incluso no se dio cuenta de cómo su cuerpo estaba saltando hacia
adelante cada vez que Ziu golpeaba en él o escuchó los ruidos lascivos del
cachetear de sus cuerpos cuando se unían. Cuando él lo notó, era mejor que
cualquier video porno que pudiera haber encontrado por internet, y él alcanzó
el clímax. Apenas así y tan duro que pensó que iba a arrancar el papel pintado
de las paredes. Se corrió, y se corrió duro.
El
flujo del caliente semen de Ziu corriendo dentro de él floreció por el cuerpo
de Ace. Estaba jadeante y sudoroso ahora que él lo notó y totalmente carente de
cualquier fuerza para mover más de un par de sacudidas musculares.
Dios, nunca he sentido
nada mejor en toda mi vida.
Alcanzó
detrás, dejando a Ziu tomar su mano y luego entrelazar sus dedos juntos, como
lo habían hecho siempre en el Clan. Si era posible, solo lo calentó aún más.
―Eso
fue... gracias ― dijo Ace.
Aunque
inmediatamente se sintió como un idiota por decir algo tan estúpido, no era
suficiente para ahogar el zumbido en él. Por alguna razón, realmente quería
volver a dormir.
Ziu
se rió entre dientes y luego presionó otro beso al lado del cuello de Ace.
¿Está besando las
cicatrices de las mordeduras porque no le importa o porque él, como un dragón,
no reconoce la importancia de poner su boca en la mordida de otra persona?
Conociendo
a Ziu, fue probablemente lo primero.
―Debería
ser yo el que te lo agradeciera ― dijo él, presionando su frente contra la
parte posterior del cuello de Ace ― Joder, necesitaba esto.
Él
no era el único.
―Estoy
realmente cansado ― dijo Ace. Sin duda su voz sonaba cansada ― Me voy a dormir.
―Hazlo.
Te despertaré cuando los demás vengan a buscarnos.
―No
salgas de la cama, ¿vale? ― le pidió Ace, aunque sus ojos estaban ya cerrados,
y ya estaba medio dormido.
―No
lo haré.
VAV

1 Comentarios
Las cicatrices que dejaron tanto Bobby como Jong Yeon, no permitían que Ace disfrutara a plenitud del sexo con Ziu, pero el dragón con cada palabra dicha, elevaba el autoestima del omega hasta el punto de sentirse como un “sobreviviente de una guerra” y experimentar por primera vez, sin miedo alguno, lo que es “hacer el amor” con su compañero destinado.
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