El
Príncipe de los vampiros se echó hacia atrás, con un ceño profundo alrededor de
la boca y las negras cejas, seriamente derribado.
—No
me gusta la política. Me irrita un infierno que los Ancianos vayan a mi club y
hagan demandas. Son un montón de viejos aburridos que actúan como mujeres en un
círculo de tejido. —Yoochun se inclinó hacia adelante, viendo a los asistentes
en el cuarto—. Pero esto va a ser diferente. Si no formamos un Consejo,
entonces el problema de los rebeldes sólo va a empeorar. Las criaturas
paranormales deben aprender que habrá consecuencias si deciden seguir sin
escrúpulos. Es necesario que existan sanciones en lugar de castigos.
Min
Ho se recargó, suspirando. No sólo Yoochun había solicitado la reunión, sino
que también había llamado a Eric, el Alpha de la manada de lobos grises del
este. Él había citado también a Geun Suk, líder de los guerreros demonios, a Heenim,
líder de los elves de las sombras, a Namjoon, líder de las bestias aladas, y a Eli,
el líder del Aquelarre de los vampiros del Norte.
—¿Por
lo tanto, deseas que nosotros siete formemos una especie de consejo? —Heenim
preguntó.
—Durante
demasiado tiempo hemos operado de manera independiente, respetando mutuamente
los territorios y echándonos una mano cuando ha sido necesario. Pero con
humanos cazadores de vampiros, la población de rebeldes saliéndose de control,
una droga paranormal barriendo las comunidades… —Yoochun se puso de pie y
caminó alrededor de su escritorio—. Y ahora Min Ho me dice que los humanos han
empezado a cazar en su propio territorio. Debemos poner en práctica algún tipo
de plan para el control de daños y poner fin a cualquier persona que considere
a nuestras razas el lado oscuro.
Dioses,
Min Ho no quería ser parte de esto. Estiró las piernas frente a él, viendo las
expresiones en los rostros de los otros líderes para saber si se sentían de la
misma manera. Pero en el fondo sabía que Yoochun tenía razón. Algo había que
hacer acerca de su creciente problema.
Él
y sus guerreros habían peinado el bosque cuando Youngwoon lo llamó para
reportar que los cazadores humanos habían apuntado sus escopetas en las cabezas
de Shownu y Kihyun. Youngwoon estaba escupiendo clavos por que su hijo y yerno
fueron amenazados.
Parecía
que las señales de Min Ho de prohibir la caza no estaban funcionando. Y no
podía descartar el problema de Yoochun con los humanos cazadores de vampiros.
Tarde o temprano, los cazadores de vampiros iban a conocer acerca de los
shifter e irían tras su manada, por todos los shifter en general. Eric tenía su
propia manada que cuidar y encima una ciudad llena de gente. Heenim y su gente
estaban bastante seguros, por ahora. Vivían en algún olvidado de Dios acuoso
pantano, pero los elves del bosque eran vulnerables.
Geun
Suk y sus demonios podrían estar a salvo de los cazadores porque los demonios
vivían en el reino de los demonios, pero Min Ho no dudaría que los humanos
pudieran encontrar un camino hacia el reino de los demonios.
Namjoon
y su pandilla de bestias aladas vivían en un alto castillo que fue construido
en la ladera de una montaña, pero se podía entrar si estuvieran determinados.
Su
mundo estaba muy amenazado y Min Ho sabía que algo había que hacer contra esa
amenaza. Eso había sucedido por mucho tiempo, pero Min Ho había esperado no
tener que llegar a esto.
—¿Vamos
a llamarlo Consejo o tendremos un nombre cool? —Min Ho preguntó. Joder, si se
convertían en los Vengadores podrían también tener nombres interesantes.
Yoochun
se echó a reír, una chispa brilló en sus profundos ojos negros.
—Ultionem.
—Bonito
—Eli se rio.
—¿Qué
quiere decir? —Min Ho preguntó, admitiendo para sí mismo que sonaba muy cool.
Pero
si iba a ser parte de este malvado complot para apoderarse del mundo, Cerebro
tenía que decirle a Pinky lo que significaba esa palabra. También notó que Geun
Suk se le quedaba viendo a Yoochun, secretamente, por supuesto. Min Ho no
estaba seguro de por qué el líder de los demonios estaba tan interesado en el
Príncipe de los vampiros, pero si Geun Suk se quería comer a Yoochun, no era su
asunto.
—Venganza
—Eli contesto, con una sonrisa en sus labios.
Min
Ho sonrió cuando su teléfono comenzó a tocar.
—Bad
Boy.
—¿En
serio? —Las cejas de Geun Suk se elevaron—. ¿Ese es el tono de tu llamada?
Min
Ho se encogió de hombros.
—Hyun
Joong lo programó para mí. ¿Quién soy yo para discutir con mi pareja?
El
teléfono de Yoochun comenzó a sonar y luego Heenim inclinó la cabeza.
—Los
osos me están llamando —dijo el elven de las sombras.
Heenim
desapareció mientras Min Ho contestaba su teléfono.
—¿Qué
sucede?
—Hay
un ataque planeado por los vampiros rebeldes esta noche en la aldea de los
elves del bosque —dijo Youngwoon desde el otro extremo—. Yo y mis chicos nos
dirigimos hacia allá.
Min
Ho salió disparado hacia adelante al mismo tiempo que Yoochun se levantaba
rápidamente. Debieron de haber recibido la misma llamada. Yoochun maldijo
mientras agarraba a Min Ho y Eli a Eric, al mismo tiempo. Geun Suk caminó hacia
atrás a una sombra, como si el demonio ya supiera lo que estaba pasando,
mientras Namjoon salía de la oficina de Yoochun, probablemente tomando vuelo
justo afuera.
—Es
hora de informar al mundo paranormal que los líderes se han reunido —dijo Yoochun
mientras extendía la mano y agarraba una espada por encima de la repisa de la
chimenea—. Está mezclada con plata. —Una mirada determinada en sus ojos
mientras desaparecían de la oficina del Príncipe.
*****
Eunwoo
estaba aliviado de que Bae In hubiera sobrevivido a la mordedura del
hellhounds, pero sería bastante jodido si moría al ser drenado por un vampiro. Eunwoo
no estaba seguro de cuán exacta era la advertencia de Young Saeng, o incluso si
era real, pero no podía dejar que los elves del bosque fueran masacrados.
Los
elves del bosque eran irrazonables, de mente estrecha y llenos de odio, pero
aun así la conciencia de Eunwoo no le permitía quedarse de brazos cruzados
mientras la raza de los elves se extinguía porque no le agradaban.
Eunwoo,
junto con Kyu Jong y Tae Hoon, maldijeron cuando tomaban el camino de tierra
que conducía a la aldea y vieron que la lucha había comenzado. Eunwoo presionó
el acelerador, llegando más cerca y luego se estacionó.
Los
tres guerreros de las sombras estaban luchando como expertos, pero eran
superados terriblemente en número. Los hombres eran altos, delgados, bien
musculoso y tenían una expresión en sus rostros que decía que iban en serio. Eunwoo
cambió tan pronto como bajó de la camioneta, dirigiéndose directamente a A In,
que estaba perdiendo la pelea.
—¡Ya
era la maldita hora! —A In gritó mientras bloqueaba un golpe con el brazo—. Hay
demasiados para luchar contra ellos.
A
Eunwoo lo cubrió una sombra por un segundo y se sorprendió al ver a Kyu Jong
cambiar. Nunca en su vida había visto un shifter búfalo y estaba sorprendido
por el tamaño de la bestia. El búfalo tenía que pesar al menos setecientos
kilos y un metro ochenta de largo. Su pelo era negro y tenía la cabeza hacia
abajo, con unos cuernos de aspecto letales decorando su cabeza.
Kyu
Jong levantó la cabeza, olió el aire y después entró a la carga. Si Eunwoo no
tuviera necesidad de ayudar a A In, se pararía ahí asombrado a observar.
—¿Vas
a ayudar o ver a ese Bisonte todo el día? —A In gritó mientras se tambaleaba
hacia atrás, perdiendo el equilibrio y cayendo en su espalda.
Eunwoo
regresó su atención hacia A In, saltando sobre la espalda del vampiro. Tomó al
rebelde en un segundo, pero apareció otro. Sentía que no importaba cuántos
quitaba, los caídos eran sustituidos.
Cerró
su mandíbula en el vampiro que apareció y se detuvo con la boca abierta cuando
un guepardo y luego otro, detuvieron a dos vampiros que intentaban llegar a Eunwoo.
Quizás tener shifter nuevos en la ciudad beneficiaba a la comunidad. Seguro
como la mierda que beneficiaba a Eunwoo en este momento.
Eunwoo
mató al vampiro y luego se dirigió a la aldea cuando vio a Bae In correr hacia
el bosque alejándose de un vampiro. Entrar al bosque era lo peor que el fey
podía hacer. Bae In se alejaría de los shifters y se volvería presa fácil.
Eunwoo
se detuvo cuando Yoochun y Min Ho aparecieron justo enfrente de él. Min Ho
agarró a Bae In por la cintura y lo jaló hacia él mientras Yoochun blandía una
espada y arrancaba la cabeza de los hombros del vampiro, limpiamente.
«Maldición,
eso era asqueroso».
—Cuídalo
—dijo Min Ho dejando a Bae In de pie delante de Eunwoo.
«¿Qué
infiernos?»
Él
no había venido a cuidar niños. Eunwoo había venido aquí para luchar. Cambió a
su forma humana, mirando a su alrededor antes de que sus ojos se fijaron en el
joven elven.
—¿Sabes
dónde está el rancho Kim? —preguntó al joven aterrorizado.
Bae
In asintió rápidamente.
—Aparécete
ahí y encontrarás a Young Saeng. Diles a mis hermanos, Siwon y Suho, que yo te
envío.
Eunwoo
observó cómo Bae In desaparecía y luego regresó a la lucha. Al menos, el joven
fey estaba a salvo. Simplemente no podía entender por qué el resto de los elves
no desaparecían saliéndose de ahí. No eran combatientes. Ellos eran superados
en número. No tenían probabilidades en el infierno de ganar. Sin embargo, ellos
luchaban.
La
lucha siguió y siguió, pareciendo como si nunca llegaba a su fin en la mente de
Eunwoo. Pero con el tiempo los rebeldes que habían invadido la aldea estaban
todos muertos. Eunwoo se quedó en su forma de oso, viendo la carnicería a su
alrededor y luego vio a los líderes. Eric, el lobo gris, era tan grande que
rivalizaba en tamaño con el oso de Eunwoo. Min Ho se había quedado en forma
humana. Vio a Heenim, Geun Suk, Yoochun y otro vampiro que no reconoció.
También vio a un hombre que parecía que podía matar con la mirada.
—Están
viendo a los Ultionem. Ahora somos el Consejo del gobierno. Cualquiera que nos
desafíe, o a las leyes que aún tenemos que establecer, pagará el precio —dijo Heenim
a los Elves del bosque—. Yo le informaré de las nuevas leyes, una vez que se
decidan. A In, ven aquí.
El
elven del bosque se adelantó, deteniéndose frente al elven de las sombras.
—Este
hombre es el nuevo líder de su tribu. Si alguien se opone, que hable ahora —Heenim
le dijo a la multitud a su alrededor.
Eunwoo
vio a su alrededor, pero nadie dijo una palabra. Algunos no se veían muy
felices, pero mantuvieron sus opiniones para sí mismos.
«Hombres
inteligentes».
Los
seis dirigentes de pie detrás de Heenim, como respaldando lo que estaba
anunciando. Eunwoo estaba muy sorprendido por la noticia. ¿Ahora tenían un
Consejo? ¿Cómo afectaría esto a su mundo? ¿Serían mejorar las cosas de como
estaban o peor? ¿Cuáles eran las nuevas leyes?
Él
no estaba seguro de nada en estos momentos. La única preocupación de Eunwoo era
mantener a su pareja y familia a salvo. Su mundo estaba cambiando tanto que Eunwoo
se sintió desplazado. Los acontecimientos que habían tenido lugar en el mundo
paranormal estaban cambiando su mundo y Eunwoo se puso a llorar la pérdida de
lo que una vez fue una existencia pacífica.
Empezó
a perder los momentos más simples, cuando los rebeldes eran muy pocos y lejos
de ellos. Echaba de menos los tiempos en que los shifter eran los únicos que
conocían la existencia de los shifter osos. Pero había un cambio en la vida de Eunwoo
de lo que estaba agradecido y no cambiaría por nada del mundo y eso era Sanha.
Incluso
si su pareja era un poco extraño.
*****
—Estoy
listo —anunció Sanha cuando entró en el dormitorio. Su pareja estaba de pie
junto a la cómoda, viendo su cajón.
—Está
bien, cariño. Solo dame minutos para encontrar unos calcetines.
Sanha
se sentó en la cama, cruzó las piernas debajo de él y vio a su pareja ponerse
los calcetines y las botas. Aun no podía creer que Eunwoo era suyo. Era como si
su sueño se hubiera hecho realidad.
Aunque
Eunwoo no había estado montado en su caballo y hubiera levantado a Sanha, Sanha
aun sentía que su sueño se había hecho realidad. El hombre era fuerte,
impresionante y empezaba a tener sentido del humor. Su antes gruñona pareja
estaba comenzando a mostrar su verdadera personalidad y a Sanha le encantaba.
—Vas
a montar a Hope. Él es el caballo más gentil que tenemos —dijo Eunwoo y luego
tiró algo en la cama.
Sanha
mantuvo la sonrisa de su rostro, porque sabía que Eunwoo tendría un infarto
cuando viera a quién Yoongi le había ayudado a ensillar.
Sólo
rezaba para que Eunwoo le permitiera montar.
A
veces, Eunwoo era un poco sobreprotector y Sanha amaba eso, pero estaba
malditamente decidido a mostrarle a su pareja que podía cuidar de sí mismo. Tal
vez no durante las peleas, Sanha nunca fue un luchador, pero podía salir
adelante en la vida sin Eunwoo tratando de envolverlo entre algodones.
Vio
un brillante teléfono celular y de inmediato supo que no era el de Eunwoo.
—Sólo
en caso de que necesites llamar a alguien. Programé los números de todos en él.
Sanha
estaba impactado. Eunwoo había lanzado el teléfono a la cama como si no fuera
gran cosa, pero para Sanha, significaba todo.
Significaba
que Eunwoo se preocupaba por él.
—Vamos
a comenzar la lección —dijo Eunwoo mientras agarraba la mano de Sanha y lo
levantaba de la cama.
Sanha
se sentía de tres mil metros de alto cuando estaba junto a su amorosa pareja. Eunwoo
era lo mejor que le había sucedido a Sanha y Sanha estaba malditamente feliz de
que Joshua y él hubieran venido a este pueblo.
—¿Van
a sus lecciones? —Pá preguntó mientras limpiaba la cara de Cole. El bebé estaba
en su silla alta, haciendo un lio con la comida. Eunsang estaba sentado junto
al hombre, mojando galletas en un vaso de leche.
—Mi
primera vez —dijo Sanha con orgullo.
Justo
en ese momento Bacon cruzaba la puerta para perros que los Kim habían hecho
para el cerdo. Sanha había estado tan emocionado de que los hombres hubieran
hecho algo tan bonito que Sanha se había avergonzado al llorar como un maldito
bebé. Ellos dijeron que lo hicieron porque cualquier cerdo que defendía a su
propietario, del modo que Bacon había defendido a Sanha cuando la cerdita
corrió en busca de ayuda, merecía vivir en la casa y ser una mascota mimada.
—Lo
siento, niña —dijo Sanha mientras levantaba a Bacon y le pasaba la mano por la
cabeza—. Papá tiene que aprender a montar solo.
—¿Puedo
jugar con ella? —Eunsang preguntó mientras se movía de su silla e iba cojeando
hacia Sanha.
—Por
supuesto que puedes. Pero no hay que darle demasiados bocadillos. A ella le
gusta hacer un cerdo de sí misma. —Sanha le dio un guiño a Eunsang y el pequeño
se rio de la broma.
Sanha
entregó su cerdita a Eunsang y luego salió a unirse con Eunwoo. Era un día
claro y soleado, las nubes grandes y mullidas, mientras caminaban juntos hacia
el establo.
Siwon
sacó a Aroha y le entregó las riendas a Eunwoo.
—
¿Donde está Hope? —Eunwoo preguntó.
—Voy
por él —dijo Sanha rápidamente y luego se fue al establo. Eunwoo estaba viendo
a los cerditos en el chiquero cuando vio a Sanha cabalgar sobre Ermy. Sanha
había estado viniendo al establo por semanas, hablando con el semental negro,
conociéndolo y llevándole zanahorias, manzanas y cubos de azúcar.
Se
había sentado sobre Ermy cuando no había nadie alrededor para protestar,
haciendo todo lo posible para lograr que el caballo se acostumbrara a tener su
peso en el lomo. Montarlo no había sido fácil y Yoongi decía que no le gustaba
el plan de Sanha, pero había convencido al oso de que estaba seguro de que el
semental permitiría que lo montara.
Agarró
las riendas, sonriendo hacia el caballo.
—¿Estás
listo para mostrar a estos osos lo hermoso que eres y que eres un buen chico? —Sanha
preguntó mientras abría la puerta y conducía a Ermy a su lugar.
—Si
Eunwoo quiere arrancarle la piel a alguien, deja mi nombre fuera de esto —dijo Yoongi
mientras Sanha llevaba el caballo a la puerta del granero—. Me gusta mi culo
justo donde está.
Sanha
tenía la esperanza de que no llegara a eso. Sólo había una manera de que Eunwoo
no detuviera a Sanha. Montó en el caballo, con la ayuda de Yoongi y luego
chasqueó la lengua, de la forma que Yoongi le había enseñado.
Ermy
relinchó y salió del establo. Sanha se agarró con fuerza, con las piernas
fuertemente contra el costado del caballo, rezando para no caerse cuando el
caballo salió del establo y caminó hacia el campo.
—Sanha
—Eunwoo gritó y comenzó a perseguirlo en Aroha—. Voy a patearte el culo cuando
consiga alcanzarte.
Sanha
sonrió y después se rio, sintiendo la libertad a su alrededor cuando Ermy
aceleró el galope. Vio hacia atrás para ver lo cerca que Eunwoo estaba y vio la
cola del caballo en el aire.
¡Ermy
se estaba exhibiendo!
Sanha
sonrió mientras su pareja se acercaba.
—Tienes
cinco segundos para desmontar y llevar esa bestia de vuelta al establo. —Eunwoo
gruñó las palabras.
—¿Pero
por qué? —Sanha protestó con una leve mueca en el labio inferior—. Él me está
dejando montarlo.
—Él
es demasiado terco.
—Como
tú. —Sanha le guiñó un ojo a su pareja—. Pero me las arreglé para domarte, ¿no
es así?
Eunwoo
abrió la boca para hablar y luego la cerró, estudió a Sanha por un segundo. Le
sonrió.
—Creo
que hiciste eso.
—Así
que me darás una oportunidad con Ermy. —Dioses, rezaba para que su argumento
funcionara. Sanha había invertido cada momento libre que tenía en persuadir al
caballo de que lo dejara montarlo. Todo sería un desperdicio si Eunwoo le hacía
dejar el caballo.
Eunwoo
pasó la mano por la cabeza y estudió a Sanha por un momento. Sanha contuvo el
aliento. La expresión de Eunwoo era contemplativa y parecía como si estuviera a
punto de pedirle a Sanha que dejara el caballo.
—Está
bien, pero al primer signo de que el caballo se vuelve inestable, lo dejarás.
¿Estamos claros?
«¡Woo-hoo!»
—Está
bien. Ermy acaba de hacer la mayor parte del trabajo y ya ha aprendido lo
básico. Así que me mostrará lo que yo no sé —dijo Sanha con un sentimiento de
júbilo triunfal recorriéndolo.
—¿Quién
le mostró lo básico? —Eunwoo preguntó.
—¡Oh,
no! No voy a decir una palabra.
Eunwoo
carraspeó.
—Uno
de estos días Yoongi va a hacer que lo estrangule.
Sanha
se rio y luego sujeto ambas riendas en sus manos.
—Estoy
listo para mi lección, señor.
Eunwoo
se reía mientras caminaba desde el granero, de nuevo de su primera lección. Sanha
estaba junto al corral, inclinándose sobre los peldaños mientras acariciaba una
vaca. No sólo era que Eunwoo sonreía más en estos días, sino que su corazón se
sentía más ligero.
Como
diría Sanha, el palo estaba fuera de culo de Eunwoo.
—Tengo
algo que puedes acariciar —dijo Eunwoo mientras movía sus cejas y palmeaba su
pene sobre el pantalón.
Sanha
lo vio por encima del hombro, sus ojos de color gris claro llenos de ardiente
calor que hizo que el duro pene de Eunwoo se endureciera malditamente más.
Nunca se cansaba de ver a su pareja de esa manera. Era una mirada caliente que Eunwoo
rezaba porque permaneciera en el rostro de su pareja el resto de su vida.
—¿Lo
quieres ahora, niño grande? —Sanha preguntó seductoramente mientras se bajaba
de la valla y empezaba a caminar con ese sexy bamboleo que Eunwoo amaba tanto.
Él tenía serias dudas de que Sanha tuviera idea de lo sexy que era cuando
caminaba por el patio—. ¿Me mostrarás lo que tienes en la mente?
«¡Joder,
si!»
—Entra
y voy a hacer más que mostrártelo —bromeó Eunwoo mientras comenzaba a caminar,
dándole a su pareja una caliente mirada que rivalizaba con la de Sanha.
—¿Y
qué gano si te sigo adentro?
—Una
duro pene en tu culo.
—Mmmm,
me gusta cómo se oye eso.
—Dejé
una mamada en nuestro dormitorio. ¿Te importaría ir a conseguirla?
Sanha
se tambaleó por un instante, se enderezó y luego se echó a reír.
No
sólo Eunwoo había crecido para aceptar a Sanha. Eunwoo también había hecho que
su pareja saliera de su timidez sobre hablar en la cama y no tenía reparos de
charlar. Estaba caliente como el infierno, aunque la mitad del tiempo lo que Sanha
decía no tenía absolutamente ningún sentido en la agonía de la pasión.
—Entonces
ven a buscar algo de este grueso pene. —Eunwoo agarró la entrepierna, sintiendo
la expectación recorrer su cuerpo mientras se lamia el labio inferior.
—¿Grueso
qué? —Pá preguntó mientras salía al porche trasero.
Eunwoo
sintió el calor en su rostro hasta el punto que pensó que su piel se iba a
quemar. Él era un hombre hecho y derecho con una pareja, sin embargo, Eunwoo se
sentía como un cachorro que había sido atrapado robando dulces de la despensa.
Sanha
se llevó la mano a la boca, riéndose.
—Uh...
grueso... —«Mierda». Eunwoo no podía pensar con la suficiente
rapidez mientras las chispas bailaban en los ojos de su Pá.
—Diviértete.
—Pa se rio mientras caminaba hacia el corral.
—Atrapado
—murmuró Sanha.
Dioses,
Eunwoo quería meterse debajo de una roca en alguna maldita parte. Eso había
sido vergonzoso como el infierno. Tomó la mano de su pareja y se fue dentro de
la casa, corriendo escaleras arriba antes de que se encontrara a su Pá de
nuevo. No podía ver al hombre en estos momentos.
Carcajadas
salieron de los labios de Sanha cuando Eunwoo cerró de golpe la puerta de la
habitación y empezó a desnudarse rápidamente.
Sanha
hizo lo mismo y se puso de pie en medio de su dormitorio gloriosamente desnudo.
Eunwoo gruñó, tomando a su pareja y golpeando su espalda contra la pared,
colocando las piernas de Sanha en cada brazo.
Sanha
agarró el cuello de Eunwoo, parecía no afectado de estar doblado a la mitad.
—Ahora,
¿qué me estabas prometiendo abajo?
Eunwoo
estrelló su boca contra la de Sanha, sintiendo lo salvaje por estar tan cerca
de su pareja comenzar a construirse dentro de él. Nunca se cansaba de este
lindo hombre. Deslizó sus dedos dentro de la boca y luego recorrió los
apretados músculos de Sanha, empujando dos dedos dentro del apretado culo de su
pareja.
—Te
estaba prometiendo joderte en esta pared.
—Oh,
sí —gimió Sanha mientras empujaba su culo—. Eso es todo.
Eunwoo
quitó los dedos, alineando su pene.
—Rápido
y duro, bebé.
—Dámelo
duro —dijo Sanha desesperadamente mientras levantaba sus caderas un poco más
alto, invitando a Eunwoo a sumergirse profundamente en él.
Eunwoo
no iba a decepcionarlo.
Había
una desesperación en la voz de Sanha que Eunwoo siempre escuchaba cuando estaba
caliente. A Eunwoo le encantaba. Eso le decía lo mucho que su pareja lo quería.
De
inmediato, los empujones de Eunwoo se volvieron salvajes, Sanha se deslizaba
arriba y abajo de la pared cuando Eunwoo metía su pene dentro del apretado culo
de su pareja una y otra vez. Él hundía su pene más profundamente, queriendo
sentir cada centímetro del apretado canal de su pareja envolviendo su pene.
Sanha
clavó las uñas en el cuello de Eunwoo, su respiración áspera y entrecortada
mientras trataba de empujarse hacia cada empuje de Eunwoo.
El
eje de Eunwoo palpitaba mientras se deslizaba dentro y fuera del cuerpo de Sanha,
sintiendo cada centímetro de sedoso canal de su pareja.
—¿De
quién es este culo? —Eunwoo gruñó.
—¡Es
mío! —Sanha gritó cuando su cabeza cayó hacia atrás, golpeando la pared.
Eunwoo
se echó a reír, pero nunca rompió el ritmo.
—¿De
quién?
Sanha
se ruborizó.
—Quise
decir que tuyo.
Eunwoo
dio un duro empujón, viendo los párpados de Sanha cerrarse. Sus gritos llenaron
el cuarto y eran cada vez más fuertes, y Eunwoo sabía que su pareja estaba
cerca.
—Eunwoo,
¡me voy a correr!
—Hazlo,
cariño. Humedécenos a los dos.
Sanha
se tensó sobre Eunwoo mientras se estremecía y se sacudía, su semilla brotó de
su pene pintando a ambos. Eunwoo se inclinó aún más hacia Sanha, mordiendo el
cuello de su pareja y sintiendo su semen derramarse en el aun tembloroso canal
de Sanha.
Sacó
sus colmillos del hombro de Sanha, lamiendo la herida, cerrándola mientras
bajaba las piernas de su pareja y las envolvió alrededor de su cintura. Eunwoo
acunó la cara de Sanha, pasando su dedo pulgar sobre la sudada piel de su
pareja.
—Te
amo, Sanha. Me has traído tanta felicidad que no quiero perderte nunca. Tú me
vuelves loco casi todos los días y aun no te entiendo, pero no puedo ver mi
vida sin ti en ella.
Sanha
abrió los ojos, sus ojos gris claro brillando, parecían diamantes sin defectos.
—Yo
sabía que entraría en ti. —Abrazó a Eunwoo, poniendo su cabeza en el hombro de Eunwoo—.
También te amo, niño grande.
Eunwoo
sonreía mientras se acercaban a la cama y se acostaba, Sanha se sentó a
horcajadas sobre su cintura, la hinchazón aun en su lugar.
Sanha
había cambiado la vida de Eunwoo, le dio una razón para sonreír y fue la razón
de la caída de Eunwoo, haciéndole unirse a sus hermanos y su padre en el barril
de hombres bobos. Mientras pasaba la mano por la espalda de su pareja, Eunwoo
sonreía.
Ahora
sabía exactamente lo que sus hermanos y su Pá sentían y Eunwoo estaba más que
feliz de unirse a ellos por este feliz camino de estar emparejado.
*****
Heenim
se quedó afuera en el bosque, la brisa que soplaba movió un ligero mechón de su
cabello alrededor de su cara mientras veía el rancho Kim. Vio a Siwon sentado
en la mecedora del porche delantero, mirando a lo lejos, una expresión serena,
pero triste estropeaba su hermoso aspecto.
Los
elves no se emparejan fuera de su raza.
Heenim
lo sabía.
Había
sido penetrado dentro de cada fey desde la infancia.
Había
sido una lección que había aprendido durante los últimos quinientos años.
Pero
mientras estaba ahí, Heenim sentía una fuerte conexión por el oso con la que
había estado luchando durante tanto tiempo. Él sabía que tenía que reclamar a
su pareja, o dejar al oso en paz. Estar aquí de nuevo y no hacer ninguna de las
dos cosas no era nada bueno.
Heenim
dio un paso atrás cuando la cabeza de Siwon se giró lentamente, sus ojos fijos
en la parte del bosque en donde estaba Heenim. Sabía que no podía verlo, pero
la mirada en el rostro de su pareja le decía que sabía que Heenim estaba allí.
Siwon
estudió el bosque por un momento, y luego su rostro se endureció. Se puso de
pie y caminó hacia la casa, cerrando la puerta de malla a sus espaldas.
Heenim
se armó de valor, sabiendo que era mejor así y luego desapareció alejándose.
Astro
Continuará...

3 Comentarios
YAJUUUUUU!!!! ESTO ES INCREÍBLE!!!! “VENGANZA”, la lucha contra los rebeldes le dio toda la razón a Yoochun de que solo unidos podrán vencer a sus múltiples enemigos… es verdad Eunwoo, el mundo se está volviendo más peligroso para todos… Sanha se salió con la suya… es el poder del amor chicos… no, no, no… sé que el destino ya tiene el plan perfecto para que el SiChul triunfe a pesar de todo.
ResponderBorrar💜💜💜💜💜
ResponderBorrarHaber como solucionan las cosas este nuevo consejo de Alphas...
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