La Familia T49... Capitulo 11 (Final de Temporada)

 —No me gusta —dijo Min Ho desde el sofá del despacho de Yoochun—. ¿Pensé que no te gustaba la política, Yoochun?

El Príncipe de los vampiros se echó hacia atrás, con un ceño profundo alrededor de la boca y las negras cejas, seriamente derribado.

—No me gusta la política. Me irrita un infierno que los Ancianos vayan a mi club y hagan demandas. Son un montón de viejos aburridos que actúan como mujeres en un círculo de tejido. —Yoochun se inclinó hacia adelante, viendo a los asistentes en el cuarto—. Pero esto va a ser diferente. Si no formamos un Consejo, entonces el problema de los rebeldes sólo va a empeorar. Las criaturas paranormales deben aprender que habrá consecuencias si deciden seguir sin escrúpulos. Es necesario que existan sanciones en lugar de castigos.

Min Ho se recargó, suspirando. No sólo Yoochun había solicitado la reunión, sino que también había llamado a Eric, el Alpha de la manada de lobos grises del este. Él había citado también a Geun Suk, líder de los guerreros demonios, a Heenim, líder de los elves de las sombras, a Namjoon, líder de las bestias aladas, y a Eli, el líder del Aquelarre de los vampiros del Norte.

—¿Por lo tanto, deseas que nosotros siete formemos una especie de consejo? —Heenim preguntó.
—Durante demasiado tiempo hemos operado de manera independiente, respetando mutuamente los territorios y echándonos una mano cuando ha sido necesario. Pero con humanos cazadores de vampiros, la población de rebeldes saliéndose de control, una droga paranormal barriendo las comunidades… —Yoochun se puso de pie y caminó alrededor de su escritorio—. Y ahora Min Ho me dice que los humanos han empezado a cazar en su propio territorio. Debemos poner en práctica algún tipo de plan para el control de daños y poner fin a cualquier persona que considere a nuestras razas el lado oscuro.

Dioses, Min Ho no quería ser parte de esto. Estiró las piernas frente a él, viendo las expresiones en los rostros de los otros líderes para saber si se sentían de la misma manera. Pero en el fondo sabía que Yoochun tenía razón. Algo había que hacer acerca de su creciente problema.

Él y sus guerreros habían peinado el bosque cuando Youngwoon lo llamó para reportar que los cazadores humanos habían apuntado sus escopetas en las cabezas de Shownu y Kihyun. Youngwoon estaba escupiendo clavos por que su hijo y yerno fueron amenazados.

Parecía que las señales de Min Ho de prohibir la caza no estaban funcionando. Y no podía descartar el problema de Yoochun con los humanos cazadores de vampiros. Tarde o temprano, los cazadores de vampiros iban a conocer acerca de los shifter e irían tras su manada, por todos los shifter en general. Eric tenía su propia manada que cuidar y encima una ciudad llena de gente. Heenim y su gente estaban bastante seguros, por ahora. Vivían en algún olvidado de Dios acuoso pantano, pero los elves del bosque eran vulnerables.

Geun Suk y sus demonios podrían estar a salvo de los cazadores porque los demonios vivían en el reino de los demonios, pero Min Ho no dudaría que los humanos pudieran encontrar un camino hacia el reino de los demonios.

Namjoon y su pandilla de bestias aladas vivían en un alto castillo que fue construido en la ladera de una montaña, pero se podía entrar si estuvieran determinados.


Su mundo estaba muy amenazado y Min Ho sabía que algo había que hacer contra esa amenaza. Eso había sucedido por mucho tiempo, pero Min Ho había esperado no tener que llegar a esto.

—¿Vamos a llamarlo Consejo o tendremos un nombre cool? —Min Ho preguntó. Joder, si se convertían en los Vengadores podrían también tener nombres interesantes.

Yoochun se echó a reír, una chispa brilló en sus profundos ojos negros.

—Ultionem.
—Bonito —Eli se rio.
—¿Qué quiere decir? —Min Ho preguntó, admitiendo para sí mismo que sonaba muy cool.

Pero si iba a ser parte de este malvado complot para apoderarse del mundo, Cerebro tenía que decirle a Pinky lo que significaba esa palabra. También notó que Geun Suk se le quedaba viendo a Yoochun, secretamente, por supuesto. Min Ho no estaba seguro de por qué el líder de los demonios estaba tan interesado en el Príncipe de los vampiros, pero si Geun Suk se quería comer a Yoochun, no era su asunto.

—Venganza —Eli contesto, con una sonrisa en sus labios.

Min Ho sonrió cuando su teléfono comenzó a tocar.

—Bad Boy.
—¿En serio? —Las cejas de Geun Suk se elevaron—. ¿Ese es el tono de tu llamada?

Min Ho se encogió de hombros.

—Hyun Joong lo programó para mí. ¿Quién soy yo para discutir con mi pareja?

El teléfono de Yoochun comenzó a sonar y luego Heenim inclinó la cabeza.

—Los osos me están llamando —dijo el elven de las sombras.

Heenim desapareció mientras Min Ho contestaba su teléfono.

—¿Qué sucede?
—Hay un ataque planeado por los vampiros rebeldes esta noche en la aldea de los elves del bosque —dijo Youngwoon desde el otro extremo—. Yo y mis chicos nos dirigimos hacia allá.

Min Ho salió disparado hacia adelante al mismo tiempo que Yoochun se levantaba rápidamente. Debieron de haber recibido la misma llamada. Yoochun maldijo mientras agarraba a Min Ho y Eli a Eric, al mismo tiempo. Geun Suk caminó hacia atrás a una sombra, como si el demonio ya supiera lo que estaba pasando, mientras Namjoon salía de la oficina de Yoochun, probablemente tomando vuelo justo afuera.

—Es hora de informar al mundo paranormal que los líderes se han reunido —dijo Yoochun mientras extendía la mano y agarraba una espada por encima de la repisa de la chimenea—. Está mezclada con plata. —Una mirada determinada en sus ojos mientras desaparecían de la oficina del Príncipe.

*****

Eunwoo estaba aliviado de que Bae In hubiera sobrevivido a la mordedura del hellhounds, pero sería bastante jodido si moría al ser drenado por un vampiro. Eunwoo no estaba seguro de cuán exacta era la advertencia de Young Saeng, o incluso si era real, pero no podía dejar que los elves del bosque fueran masacrados.

Los elves del bosque eran irrazonables, de mente estrecha y llenos de odio, pero aun así la conciencia de Eunwoo no le permitía quedarse de brazos cruzados mientras la raza de los elves se extinguía porque no le agradaban.

Eunwoo, junto con Kyu Jong y Tae Hoon, maldijeron cuando tomaban el camino de tierra que conducía a la aldea y vieron que la lucha había comenzado. Eunwoo presionó el acelerador, llegando más cerca y luego se estacionó.

Los tres guerreros de las sombras estaban luchando como expertos, pero eran superados terriblemente en número. Los hombres eran altos, delgados, bien musculoso y tenían una expresión en sus rostros que decía que iban en serio. Eunwoo cambió tan pronto como bajó de la camioneta, dirigiéndose directamente a A In, que estaba perdiendo la pelea.

—¡Ya era la maldita hora! —A In gritó mientras bloqueaba un golpe con el brazo—. Hay demasiados para luchar contra ellos.

A Eunwoo lo cubrió una sombra por un segundo y se sorprendió al ver a Kyu Jong cambiar. Nunca en su vida había visto un shifter búfalo y estaba sorprendido por el tamaño de la bestia. El búfalo tenía que pesar al menos setecientos kilos y un metro ochenta de largo. Su pelo era negro y tenía la cabeza hacia abajo, con unos cuernos de aspecto letales decorando su cabeza.

Kyu Jong levantó la cabeza, olió el aire y después entró a la carga. Si Eunwoo no tuviera necesidad de ayudar a A In, se pararía ahí asombrado a observar.

—¿Vas a ayudar o ver a ese Bisonte todo el día? —A In gritó mientras se tambaleaba hacia atrás, perdiendo el equilibrio y cayendo en su espalda.

Eunwoo regresó su atención hacia A In, saltando sobre la espalda del vampiro. Tomó al rebelde en un segundo, pero apareció otro. Sentía que no importaba cuántos quitaba, los caídos eran sustituidos.

Cerró su mandíbula en el vampiro que apareció y se detuvo con la boca abierta cuando un guepardo y luego otro, detuvieron a dos vampiros que intentaban llegar a Eunwoo. Quizás tener shifter nuevos en la ciudad beneficiaba a la comunidad. Seguro como la mierda que beneficiaba a Eunwoo en este momento.

Eunwoo mató al vampiro y luego se dirigió a la aldea cuando vio a Bae In correr hacia el bosque alejándose de un vampiro. Entrar al bosque era lo peor que el fey podía hacer. Bae In se alejaría de los shifters y se volvería presa fácil.

Eunwoo se detuvo cuando Yoochun y Min Ho aparecieron justo enfrente de él. Min Ho agarró a Bae In por la cintura y lo jaló hacia él mientras Yoochun blandía una espada y arrancaba la cabeza de los hombros del vampiro, limpiamente.

«Maldición, eso era asqueroso».

—Cuídalo —dijo Min Ho dejando a Bae In de pie delante de Eunwoo.

«¿Qué infiernos?»

Él no había venido a cuidar niños. Eunwoo había venido aquí para luchar. Cambió a su forma humana, mirando a su alrededor antes de que sus ojos se fijaron en el joven elven.

—¿Sabes dónde está el rancho Kim? —preguntó al joven aterrorizado.

Bae In asintió rápidamente.

—Aparécete ahí y encontrarás a Young Saeng. Diles a mis hermanos, Siwon y Suho, que yo te envío.

Eunwoo observó cómo Bae In desaparecía y luego regresó a la lucha. Al menos, el joven fey estaba a salvo. Simplemente no podía entender por qué el resto de los elves no desaparecían saliéndose de ahí. No eran combatientes. Ellos eran superados en número. No tenían probabilidades en el infierno de ganar. Sin embargo, ellos luchaban.

La lucha siguió y siguió, pareciendo como si nunca llegaba a su fin en la mente de Eunwoo. Pero con el tiempo los rebeldes que habían invadido la aldea estaban todos muertos. Eunwoo se quedó en su forma de oso, viendo la carnicería a su alrededor y luego vio a los líderes. Eric, el lobo gris, era tan grande que rivalizaba en tamaño con el oso de Eunwoo. Min Ho se había quedado en forma humana. Vio a Heenim, Geun Suk, Yoochun y otro vampiro que no reconoció. También vio a un hombre que parecía que podía matar con la mirada.

—Están viendo a los Ultionem. Ahora somos el Consejo del gobierno. Cualquiera que nos desafíe, o a las leyes que aún tenemos que establecer, pagará el precio —dijo Heenim a los Elves del bosque—. Yo le informaré de las nuevas leyes, una vez que se decidan. A In, ven aquí.

El elven del bosque se adelantó, deteniéndose frente al elven de las sombras.

—Este hombre es el nuevo líder de su tribu. Si alguien se opone, que hable ahora —Heenim le dijo a la multitud a su alrededor.

Eunwoo vio a su alrededor, pero nadie dijo una palabra. Algunos no se veían muy felices, pero mantuvieron sus opiniones para sí mismos.

«Hombres inteligentes».

Los seis dirigentes de pie detrás de Heenim, como respaldando lo que estaba anunciando. Eunwoo estaba muy sorprendido por la noticia. ¿Ahora tenían un Consejo? ¿Cómo afectaría esto a su mundo? ¿Serían mejorar las cosas de como estaban o peor? ¿Cuáles eran las nuevas leyes?

Él no estaba seguro de nada en estos momentos. La única preocupación de Eunwoo era mantener a su pareja y familia a salvo. Su mundo estaba cambiando tanto que Eunwoo se sintió desplazado. Los acontecimientos que habían tenido lugar en el mundo paranormal estaban cambiando su mundo y Eunwoo se puso a llorar la pérdida de lo que una vez fue una existencia pacífica.

Empezó a perder los momentos más simples, cuando los rebeldes eran muy pocos y lejos de ellos. Echaba de menos los tiempos en que los shifter eran los únicos que conocían la existencia de los shifter osos. Pero había un cambio en la vida de Eunwoo de lo que estaba agradecido y no cambiaría por nada del mundo y eso era Sanha.

Incluso si su pareja era un poco extraño.

*****

—Estoy listo —anunció Sanha cuando entró en el dormitorio. Su pareja estaba de pie junto a la cómoda, viendo su cajón.
—Está bien, cariño. Solo dame minutos para encontrar unos calcetines.

Sanha se sentó en la cama, cruzó las piernas debajo de él y vio a su pareja ponerse los calcetines y las botas. Aun no podía creer que Eunwoo era suyo. Era como si su sueño se hubiera hecho realidad.

Aunque Eunwoo no había estado montado en su caballo y hubiera levantado a Sanha, Sanha aun sentía que su sueño se había hecho realidad. El hombre era fuerte, impresionante y empezaba a tener sentido del humor. Su antes gruñona pareja estaba comenzando a mostrar su verdadera personalidad y a Sanha le encantaba.

—Vas a montar a Hope. Él es el caballo más gentil que tenemos —dijo Eunwoo y luego tiró algo en la cama.

Sanha mantuvo la sonrisa de su rostro, porque sabía que Eunwoo tendría un infarto cuando viera a quién Yoongi le había ayudado a ensillar.

Sólo rezaba para que Eunwoo le permitiera montar.

A veces, Eunwoo era un poco sobreprotector y Sanha amaba eso, pero estaba malditamente decidido a mostrarle a su pareja que podía cuidar de sí mismo. Tal vez no durante las peleas, Sanha nunca fue un luchador, pero podía salir adelante en la vida sin Eunwoo tratando de envolverlo entre algodones.

Vio un brillante teléfono celular y de inmediato supo que no era el de Eunwoo.

—Sólo en caso de que necesites llamar a alguien. Programé los números de todos en él.

Sanha estaba impactado. Eunwoo había lanzado el teléfono a la cama como si no fuera gran cosa, pero para Sanha, significaba todo.

Significaba que Eunwoo se preocupaba por él.

—Vamos a comenzar la lección —dijo Eunwoo mientras agarraba la mano de Sanha y lo levantaba de la cama.

Sanha se sentía de tres mil metros de alto cuando estaba junto a su amorosa pareja. Eunwoo era lo mejor que le había sucedido a Sanha y Sanha estaba malditamente feliz de que Joshua y él hubieran venido a este pueblo.

—¿Van a sus lecciones? —Pá preguntó mientras limpiaba la cara de Cole. El bebé estaba en su silla alta, haciendo un lio con la comida. Eunsang estaba sentado junto al hombre, mojando galletas en un vaso de leche.
—Mi primera vez —dijo Sanha con orgullo.

Justo en ese momento Bacon cruzaba la puerta para perros que los Kim habían hecho para el cerdo. Sanha había estado tan emocionado de que los hombres hubieran hecho algo tan bonito que Sanha se había avergonzado al llorar como un maldito bebé. Ellos dijeron que lo hicieron porque cualquier cerdo que defendía a su propietario, del modo que Bacon había defendido a Sanha cuando la cerdita corrió en busca de ayuda, merecía vivir en la casa y ser una mascota mimada.

—Lo siento, niña —dijo Sanha mientras levantaba a Bacon y le pasaba la mano por la cabeza—. Papá tiene que aprender a montar solo.
—¿Puedo jugar con ella? —Eunsang preguntó mientras se movía de su silla e iba cojeando hacia Sanha.
—Por supuesto que puedes. Pero no hay que darle demasiados bocadillos. A ella le gusta hacer un cerdo de sí misma. —Sanha le dio un guiño a Eunsang y el pequeño se rio de la broma.

Sanha entregó su cerdita a Eunsang y luego salió a unirse con Eunwoo. Era un día claro y soleado, las nubes grandes y mullidas, mientras caminaban juntos hacia el establo.

Siwon sacó a Aroha y le entregó las riendas a Eunwoo.

— ¿Donde está Hope? —Eunwoo preguntó.
—Voy por él —dijo Sanha rápidamente y luego se fue al establo. Eunwoo estaba viendo a los cerditos en el chiquero cuando vio a Sanha cabalgar sobre Ermy. Sanha había estado viniendo al establo por semanas, hablando con el semental negro, conociéndolo y llevándole zanahorias, manzanas y cubos de azúcar.

Se había sentado sobre Ermy cuando no había nadie alrededor para protestar, haciendo todo lo posible para lograr que el caballo se acostumbrara a tener su peso en el lomo. Montarlo no había sido fácil y Yoongi decía que no le gustaba el plan de Sanha, pero había convencido al oso de que estaba seguro de que el semental permitiría que lo montara.

Agarró las riendas, sonriendo hacia el caballo.

—¿Estás listo para mostrar a estos osos lo hermoso que eres y que eres un buen chico? —Sanha preguntó mientras abría la puerta y conducía a Ermy a su lugar.
—Si Eunwoo quiere arrancarle la piel a alguien, deja mi nombre fuera de esto —dijo Yoongi mientras Sanha llevaba el caballo a la puerta del granero—. Me gusta mi culo justo donde está.

Sanha tenía la esperanza de que no llegara a eso. Sólo había una manera de que Eunwoo no detuviera a Sanha. Montó en el caballo, con la ayuda de Yoongi y luego chasqueó la lengua, de la forma que Yoongi le había enseñado.

Ermy relinchó y salió del establo. Sanha se agarró con fuerza, con las piernas fuertemente contra el costado del caballo, rezando para no caerse cuando el caballo salió del establo y caminó hacia el campo.

—Sanha —Eunwoo gritó y comenzó a perseguirlo en Aroha—. Voy a patearte el culo cuando consiga alcanzarte.

Sanha sonrió y después se rio, sintiendo la libertad a su alrededor cuando Ermy aceleró el galope. Vio hacia atrás para ver lo cerca que Eunwoo estaba y vio la cola del caballo en el aire.

¡Ermy se estaba exhibiendo!

Sanha sonrió mientras su pareja se acercaba.

—Tienes cinco segundos para desmontar y llevar esa bestia de vuelta al establo. —Eunwoo gruñó las palabras.
—¿Pero por qué? —Sanha protestó con una leve mueca en el labio inferior—. Él me está dejando montarlo.
—Él es demasiado terco.
—Como tú. —Sanha le guiñó un ojo a su pareja—. Pero me las arreglé para domarte, ¿no es así?

Eunwoo abrió la boca para hablar y luego la cerró, estudió a Sanha por un segundo. Le sonrió.

—Creo que hiciste eso.
—Así que me darás una oportunidad con Ermy. —Dioses, rezaba para que su argumento funcionara. Sanha había invertido cada momento libre que tenía en persuadir al caballo de que lo dejara montarlo. Todo sería un desperdicio si Eunwoo le hacía dejar el caballo.

Eunwoo pasó la mano por la cabeza y estudió a Sanha por un momento. Sanha contuvo el aliento. La expresión de Eunwoo era contemplativa y parecía como si estuviera a punto de pedirle a Sanha que dejara el caballo.

—Está bien, pero al primer signo de que el caballo se vuelve inestable, lo dejarás. ¿Estamos claros?

«¡Woo-hoo!»

—Está bien. Ermy acaba de hacer la mayor parte del trabajo y ya ha aprendido lo básico. Así que me mostrará lo que yo no sé —dijo Sanha con un sentimiento de júbilo triunfal recorriéndolo.
—¿Quién le mostró lo básico? —Eunwoo preguntó.
—¡Oh, no! No voy a decir una palabra.

Eunwoo carraspeó.

—Uno de estos días Yoongi va a hacer que lo estrangule.

Sanha se rio y luego sujeto ambas riendas en sus manos.

—Estoy listo para mi lección, señor.

Eunwoo se reía mientras caminaba desde el granero, de nuevo de su primera lección. Sanha estaba junto al corral, inclinándose sobre los peldaños mientras acariciaba una vaca. No sólo era que Eunwoo sonreía más en estos días, sino que su corazón se sentía más ligero.

Como diría Sanha, el palo estaba fuera de culo de Eunwoo.

—Tengo algo que puedes acariciar —dijo Eunwoo mientras movía sus cejas y palmeaba su pene sobre el pantalón.

Sanha lo vio por encima del hombro, sus ojos de color gris claro llenos de ardiente calor que hizo que el duro pene de Eunwoo se endureciera malditamente más. Nunca se cansaba de ver a su pareja de esa manera. Era una mirada caliente que Eunwoo rezaba porque permaneciera en el rostro de su pareja el resto de su vida.

—¿Lo quieres ahora, niño grande? —Sanha preguntó seductoramente mientras se bajaba de la valla y empezaba a caminar con ese sexy bamboleo que Eunwoo amaba tanto. Él tenía serias dudas de que Sanha tuviera idea de lo sexy que era cuando caminaba por el patio—. ¿Me mostrarás lo que tienes en la mente?

«¡Joder, si!»

—Entra y voy a hacer más que mostrártelo —bromeó Eunwoo mientras comenzaba a caminar, dándole a su pareja una caliente mirada que rivalizaba con la de Sanha.
—¿Y qué gano si te sigo adentro?
—Una duro pene en tu culo.
—Mmmm, me gusta cómo se oye eso.
—Dejé una mamada en nuestro dormitorio. ¿Te importaría ir a conseguirla?

Sanha se tambaleó por un instante, se enderezó y luego se echó a reír.

No sólo Eunwoo había crecido para aceptar a Sanha. Eunwoo también había hecho que su pareja saliera de su timidez sobre hablar en la cama y no tenía reparos de charlar. Estaba caliente como el infierno, aunque la mitad del tiempo lo que Sanha decía no tenía absolutamente ningún sentido en la agonía de la pasión.

—Entonces ven a buscar algo de este grueso pene. —Eunwoo agarró la entrepierna, sintiendo la expectación recorrer su cuerpo mientras se lamia el labio inferior.
—¿Grueso qué? —Pá preguntó mientras salía al porche trasero.

Eunwoo sintió el calor en su rostro hasta el punto que pensó que su piel se iba a quemar. Él era un hombre hecho y derecho con una pareja, sin embargo, Eunwoo se sentía como un cachorro que había sido atrapado robando dulces de la despensa.

Sanha se llevó la mano a la boca, riéndose.

—Uh... grueso... —«Mierda». Eunwoo no podía pensar con la suficiente rapidez mientras las chispas bailaban en los ojos de su Pá.
—Diviértete. —Pa se rio mientras caminaba hacia el corral.
—Atrapado —murmuró Sanha.

Dioses, Eunwoo quería meterse debajo de una roca en alguna maldita parte. Eso había sido vergonzoso como el infierno. Tomó la mano de su pareja y se fue dentro de la casa, corriendo escaleras arriba antes de que se encontrara a su Pá de nuevo. No podía ver al hombre en estos momentos.

Carcajadas salieron de los labios de Sanha cuando Eunwoo cerró de golpe la puerta de la habitación y empezó a desnudarse rápidamente.

Sanha hizo lo mismo y se puso de pie en medio de su dormitorio gloriosamente desnudo. Eunwoo gruñó, tomando a su pareja y golpeando su espalda contra la pared, colocando las piernas de Sanha en cada brazo.

Sanha agarró el cuello de Eunwoo, parecía no afectado de estar doblado a la mitad.

—Ahora, ¿qué me estabas prometiendo abajo?

Eunwoo estrelló su boca contra la de Sanha, sintiendo lo salvaje por estar tan cerca de su pareja comenzar a construirse dentro de él. Nunca se cansaba de este lindo hombre. Deslizó sus dedos dentro de la boca y luego recorrió los apretados músculos de Sanha, empujando dos dedos dentro del apretado culo de su pareja.

—Te estaba prometiendo joderte en esta pared.
—Oh, sí —gimió Sanha mientras empujaba su culo—. Eso es todo.

Eunwoo quitó los dedos, alineando su pene.

—Rápido y duro, bebé.
—Dámelo duro —dijo Sanha desesperadamente mientras levantaba sus caderas un poco más alto, invitando a Eunwoo a sumergirse profundamente en él.

Eunwoo no iba a decepcionarlo.

Había una desesperación en la voz de Sanha que Eunwoo siempre escuchaba cuando estaba caliente. A Eunwoo le encantaba. Eso le decía lo mucho que su pareja lo quería.

De inmediato, los empujones de Eunwoo se volvieron salvajes, Sanha se deslizaba arriba y abajo de la pared cuando Eunwoo metía su pene dentro del apretado culo de su pareja una y otra vez. Él hundía su pene más profundamente, queriendo sentir cada centímetro del apretado canal de su pareja envolviendo su pene.

Sanha clavó las uñas en el cuello de Eunwoo, su respiración áspera y entrecortada mientras trataba de empujarse hacia cada empuje de Eunwoo.

El eje de Eunwoo palpitaba mientras se deslizaba dentro y fuera del cuerpo de Sanha, sintiendo cada centímetro de sedoso canal de su pareja.

—¿De quién es este culo? —Eunwoo gruñó.
—¡Es mío! —Sanha gritó cuando su cabeza cayó hacia atrás, golpeando la pared.

Eunwoo se echó a reír, pero nunca rompió el ritmo.

—¿De quién?

Sanha se ruborizó.

—Quise decir que tuyo.

Eunwoo dio un duro empujón, viendo los párpados de Sanha cerrarse. Sus gritos llenaron el cuarto y eran cada vez más fuertes, y Eunwoo sabía que su pareja estaba cerca.

—Eunwoo, ¡me voy a correr!
—Hazlo, cariño. Humedécenos a los dos.

Sanha se tensó sobre Eunwoo mientras se estremecía y se sacudía, su semilla brotó de su pene pintando a ambos. Eunwoo se inclinó aún más hacia Sanha, mordiendo el cuello de su pareja y sintiendo su semen derramarse en el aun tembloroso canal de Sanha.

Sacó sus colmillos del hombro de Sanha, lamiendo la herida, cerrándola mientras bajaba las piernas de su pareja y las envolvió alrededor de su cintura. Eunwoo acunó la cara de Sanha, pasando su dedo pulgar sobre la sudada piel de su pareja.

—Te amo, Sanha. Me has traído tanta felicidad que no quiero perderte nunca. Tú me vuelves loco casi todos los días y aun no te entiendo, pero no puedo ver mi vida sin ti en ella.

Sanha abrió los ojos, sus ojos gris claro brillando, parecían diamantes sin defectos.

—Yo sabía que entraría en ti. —Abrazó a Eunwoo, poniendo su cabeza en el hombro de Eunwoo—. También te amo, niño grande.

Eunwoo sonreía mientras se acercaban a la cama y se acostaba, Sanha se sentó a horcajadas sobre su cintura, la hinchazón aun en su lugar.

Sanha había cambiado la vida de Eunwoo, le dio una razón para sonreír y fue la razón de la caída de Eunwoo, haciéndole unirse a sus hermanos y su padre en el barril de hombres bobos. Mientras pasaba la mano por la espalda de su pareja, Eunwoo sonreía.

Ahora sabía exactamente lo que sus hermanos y su Pá sentían y Eunwoo estaba más que feliz de unirse a ellos por este feliz camino de estar emparejado.

*****

Heenim se quedó afuera en el bosque, la brisa que soplaba movió un ligero mechón de su cabello alrededor de su cara mientras veía el rancho Kim. Vio a Siwon sentado en la mecedora del porche delantero, mirando a lo lejos, una expresión serena, pero triste estropeaba su hermoso aspecto.

Los elves no se emparejan fuera de su raza.

Heenim lo sabía.

Había sido penetrado dentro de cada fey desde la infancia.

Había sido una lección que había aprendido durante los últimos quinientos años.

Pero mientras estaba ahí, Heenim sentía una fuerte conexión por el oso con la que había estado luchando durante tanto tiempo. Él sabía que tenía que reclamar a su pareja, o dejar al oso en paz. Estar aquí de nuevo y no hacer ninguna de las dos cosas no era nada bueno.

Heenim dio un paso atrás cuando la cabeza de Siwon se giró lentamente, sus ojos fijos en la parte del bosque en donde estaba Heenim. Sabía que no podía verlo, pero la mirada en el rostro de su pareja le decía que sabía que Heenim estaba allí.

Siwon estudió el bosque por un momento, y luego su rostro se endureció. Se puso de pie y caminó hacia la casa, cerrando la puerta de malla a sus espaldas.

Heenim se armó de valor, sabiendo que era mejor así y luego desapareció alejándose.

Astro

Continuará...

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3 Comentarios

  1. YAJUUUUUU!!!! ESTO ES INCREÍBLE!!!! “VENGANZA”, la lucha contra los rebeldes le dio toda la razón a Yoochun de que solo unidos podrán vencer a sus múltiples enemigos… es verdad Eunwoo, el mundo se está volviendo más peligroso para todos… Sanha se salió con la suya… es el poder del amor chicos… no, no, no… sé que el destino ya tiene el plan perfecto para que el SiChul triunfe a pesar de todo.

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  2. Haber como solucionan las cosas este nuevo consejo de Alphas...

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