La Familia T07... Capitulo 03

Sam no iba a ceder. Sabía que la había jodido a lo grande, y sabía que tendría que arrastrarse mucho en el futuro. Pero valía la pena. Haría lo que fuera para ganarse la confianza de su pareja. GO lo había masticado hasta dejarle un nuevo trasero y le había dicho que Ha Jin había llorado cuando vio a Sam llevar a Hyesung arriba.

Sam se había defendido diciéndole firmemente que todo lo que habían hecho era hablar y arreglar las cosas entre ellos. GO se calmó después de eso.

A él no le importaba lo que el otro guerrero pensara de él. Todo lo que quería era a Ha Jin. Si su bebé estaba sufriendo, Sam desesperadamente quería calmarlo. Y eso era imposible si ni siquiera podía acercarse a su pareja.

Sam golpeó de nuevo, oyendo su suave llanto y su corazón se quebró. Dejaría en paz a Ha Jin por ahora, pero si su pareja no salía por la mañana él quebraría la maldita puerta.

Se deslizó por la pared y acomodó la espalda contra la puerta de Ha Jin. Sam no iba a perder la oportunidad de hablar con su pareja cuando Ha Jin saliera. También sentía la necesidad de proteger lo que era suyo así que se quedó junto a la puerta.

—Dios, soy un jodido idiota. —Se golpeó la parte de atrás de la cabeza.

Sam pudo ser un tonto al esperar para reclamar a su pareja, pero él nunca se alejó de Ha Jin. Vigilaba al pequeño que ni siquiera sabía que él estaba alrededor, se aseguraba de que su pareja estuviera feliz. Le desgarraba ver cómo GO y TOP cuidaban de él. Sabía que los guerreros no harían ningún movimiento hacia él, pero eso no evitaba sentir la urgencia de desgarrarles la garganta.

Maldijo su estupidez. Toda su vida soñó con su pareja. Incluso cuando tonteó alrededor de su mejor amigo, parte de él lo deseaba. Cuando Ha Jin apareció, Sam perdió el sentido común, su cerebro murió y él se quedó atascado durante dos estúpidos meses. Parecía que sin importar cuál decisión tomara, no iba a ser la correcta.

—Apesta, ¿no es así?

Sam levantó la vista y vio a Sung Joo parado ahí. Asintió y vio hacia el otro lado del pasillo. Él sabía que la había jodido, no necesitaba que nadie más se lo recordara.

—Sabes que tienes que darle tiempo. Él está herido por tu mala decisión de esperar. Debiste ser honesto con él desde el principio. ―Sung Joo se sentó a su lado—. Paciencia, mi amigo.
—¿Desde cuándo te importa cómo me siento?— Sam ladró.
—Siempre. Solo porque nos molestamos no significa que no me importes. No soy el gran imbécil que crees —Sung Joo se rió.

Sam miró al lobo. Realmente nunca consideró a Sung Joo como un amigo. Ellos siempre se atacaban a causa de Hyesung. Sung Joo siempre estaba molestando e insultando a su pelirrojo amigo y Sam se lo había tomado como algo personal. ¿Ahora el hombre estaba sentado aquí tratando de darle apoyo?

—Sí, la jodí. Solo deseo que hable conmigo. —Sam se golpeó la cabeza de nuevo contra la puerta, frustrado y cansado.
—¿Sabe que Hyesung se fue?
—No. ¿Crees que él piense que aún sigo con él?— Sam no había pensado en eso.


Él no había tocado a Hyesung desde que Ha Jin había entrado en su vida, pero sabía que las parejas le habían informado sobre su romance. Nada se mantenía en secreto en este lugar. Aunque él y Hyesung no eran abiertos acerca de su relación, apestaba que las parejas le hubieran informado a Ha Jin. Las cosas probablemente serían más suaves si ellos no lo hubieran hecho.

—Yo lo pensaría si fuera él. Según Heecheol, Ha Jin no entiende totalmente las cosas de pareja. Sé cuidadoso con él, Sam. Él es inocente e ingenuo. —Sung Joo se puso de pie y palmeó el hombro de Sam.

Dios, esto era un verdadero lio. Su pareja creía que él seguía con Hyesung. Tenía que hacerlo entender que ellos se habían separado como amantes, no como amigos. Sam necesitaba hablar con su pareja. Ha Jin necesitaba saber que él ni en un millón de años lo engañaría. Aunque él amaba a Hyesung como un buen amigo, ahora su pareja tenía su corazón.

—Ha Jin —Sam rogó a través de la puerta—, por favor. Hyesung se fue. No lo quiero a él, te quiero a ti, mi pareja.

Nada. ¿Por qué había sido tan tonto?

Sam cerró los ojos. Por favor deja que Ha Jin me perdone.

*****

Ha Jin escuchó rogar a Sam. No sabía qué creer. ¿Hyesung se había ido? ¿Sam solo lo quería porque Hyesung ya no estaba aquí? Su cabeza dolía por tratar de entender todo esto.

Bajó de la cama y cruzó el cuarto. Apoyó su mano en la puerta.

—Salto de fe —murmuró—. Porque tú lastimas corazón, yo golpeé con libro. —Ha Jin movió su puño en la puerta.

Tomó una profunda respiración, le quitó la llave a la puerta y se apartó. Rogaba por no estar cometiendo un gran error. Él sabía que confiaba muy fácilmente en la gente.

La puerta lentamente se abrió y Sam entró, cerrando detrás de él. Se apoyó contra la puerta, su mirada baja. Ha Jin estaba ahí de pie, tenso. No estaba seguro de qué esperar.

Parte de él estaba emocionado con el hecho de que Sam estuviera aquí, y parte de él quería patearlo fuera.

—Lo siento, Ha Jin. He sido un estúpido. No quería lastimarte. ―Sam se movía de un pie a otro. Su cabeza aun baja.

Ha Jin no tenía ni idea de qué decir. Entendía las palabras de Sam. Solo que no sabía cómo responder. ¿De qué estaba hablando Sam? ¿Por qué él había sido estúpido?

—No entiendo. —Ha Jin dio un paso atrás, cuando Sam se alejó de la puerta en la que había estado apoyado.

Sus ojos llenos de angustia, hicieron que Ha Jin quisiera alcanzarlo, pero el lobo siempre huía cuando él lo intentaba. No quería ser rechazado de nuevo. Había terminado de hacer cosas estúpidas por la gente. Su necesidad empezaba a estar en primer lugar, porque esa era la única manera de proteger su corazón.

—Tú eres mi pareja. Yo…yo esperé para reclamarte. Hyesung sufría, así que esperé. Yo amo a Hyesung…
—No —Ha Jin gritó, corrió al cuarto de baño y cerró la puerta de golpe.

Sabía que debía de haberlo pateado fuera del cuarto. Estúpido, estúpido, estúpido. ¿Cuándo iba a aprender?

—Ha Jin, espera. Escucha. —Ha Jin no escuchaba cuando Sam le gritaba que esperara.

Apoyó la cabeza contra la puerta del baño, el dolor era inenarrable. Sus manos sobre sus orejas, incapaz de aceptar el dolor que le causaba la voz de Sam.

Entonces era cierto. Según TOP se suponía que Sam era su novio, pero el lobo le acababa de confesar que amaba a Hyesung. Su pecho dolía con la pena que sentía en su interior. Sus puños golpeaban la pared, enojado por la manera en que las cosas estaban en su vida.

—Yo amo a Hyesung como amigo, no como novio. Yo te quiero a ti como novio —Sam gritaba a través de la puerta.
—No. Tú no quieres a mí —Ha Jin gritó del otro lado. Se deslizó por la pared y abrazó su estómago, tratando de controlar el dolor—. Tú no quieres a mí —repitió suavemente para sí mismo.
—A la mierda con esto

Oyó al lobo gritar cuando Sam rompió la perilla y abrió la puerta. Jaló a Ha Jin a sus brazos pero Ha Jin luchaba contra él. Si Sam pensaba que él iba a caer en sus brazos y perdonarlo, tendría que pensar en otras cosas.

Sam se quedó ahí sosteniendo a Ha Jin mientras él golpeaba con su puño el pecho de Sam. Finalmente exhausto y derrotado las lágrimas empezaron a caer. No importaba lo mucho que luchaba por mantenerlas dentro, fluían como una presa rota.

El lobo lo llevó a la cama y se sentó. Ha Jin fue sostenido por lo que pareció una eternidad mientras lloraba hasta quedarse seco. Sam acariciaba su espalda tratando de calmarlo.

—¿Te sientes mejor?— Sam preguntó cuándo empezó a hipar.
—No, corazón roto. —Ha Jin se secó la cara tratando de nuevo de salir de los brazos de Sam.

Se sentía tan bien, y eso era tan malo. Él no quería acostumbrarse a ser sostenido solo para que Sam corriera lejos de nuevo.

—Bebé, no voy a ir a ningún lado. Lo prometo.

Los ojos de Ha Jin se abrieron más cuando se dio cuenta que él había verbalizado sus pensamientos en lugar de solo pensar en ellos. Escondió la cara en sus manos, humillado. Su cerebro siempre parecía derretirse alrededor del lobo.

Sam se reía.

—Entendí algo, lo suficiente para conocer ahora tus miedos. —Sam besó su sien—. Mírame, bebé.

Sam trató de apartar las manos de Ha Jin de su cara.

—No, roja cara. —Ha Jin sostuvo sus manos más fuerte en su cara.
—Huh, ¿quieres decir que estás avergonzado?— Sam se apartó y miró a Ha Jin a través de sus dedos.
—Sí. —Ha Jin asintió y cerró ambas manos juntandolas.
—No lo estés. Nunca te avergüences conmigo. —El lobo lo abrazó más fuerte.

Ha Jin no debería de estar feliz solo porque lo sostenía. El olor que venía de Sam era tan bueno. Sentía calor y su piel hormigueaba cuando estaba en brazos de su pareja.

—¿Nunca?— Ha Jin separó los dedos y miró a Sam entre ellos.
—No, nunca. —Sam sonrió una asimétrica sonrisa y el corazón de Ha Jin se derritió.

Trató de no dejar que Sam entrara en su corazón. Demasiado tarde. Pero eso no quería decir que la iba a tener tan fácil.

—Tú no quieres a mí —dijo enojado, rehusándose a dejar que la sonrisa lo controlara.
—Sí, lo hago. Hyesung es mi mejor amigo desde hace mucho tiempo. No quería que sufriera.

Ha Jin sacó su labio inferior.

—Así que, ¿tú actuar como si yo no aquí?
—Yo la jodí. Lo siento.
—¿Para que yo diga está bien?
—Porque te lo estoy pidiendo. —Sam sonrió y Ha Jin casi cede, casi.
—No, no bueno. —Señaló con su dedo a Sam—. Tú lastimaras de nuevo, y yo no hablo a ti por mucho tiempo.
—No planeo lastimarte.
—Veremos. —Ha Jin giró los ojos y vio hacia el cuarto de baño, rehusándose a ceder, y él lo haría si veía al hermoso lobo.
—¿No me crees?— Sam preguntó, levantando suavemente el mentón de Ha Jin.

Ha Jin entrecerró los ojos.

—No tan estúpido como la gente cree. Tengo sentimientos, y ellos duelen, demasiado.
—¿Puedes darme una oportunidad?— Sam le rogó.

Ha Jin podía ver el miedo y la esperanza en los ojos del lobo.

—No lastimar —Ha Jin le murmuró a Sam. No podría soportarlo si Sam lo lastimaba de nuevo. No quería volver a experimentar ese tipo de dolor de nuevo.
—Lo prometo. No lastimar. —El lobo besó a Ha Jin a un lado del cuello, su mano recorrió su espalda y acunó el trasero de Ha Jin.

Ha Jin empujó el pecho de Sam y negó con la cabeza.

—No ganar. —Sus labios en una delgada línea cuando empujó su dedo contra el pecho de Sam.

*****

Sam lanzó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada. ¿Entonces él tenía que ganarse el pene de su pareja? No era problema. Él podía hacerlo. Después de lo que había hecho, podía caminar sobre vidrios rotos si Ha Jin se lo pedía.

—Entonces vamos a comer. —Sam se puso de pie con Ha Jin en sus brazos, y su corazón lo sentía más ligero cuando bajaron a la cocina. Él sabía que su pareja se había saltado la cena, y Sam no iba a dejar que se quedara sin nada.

Sentó a Ha Jin en una de las sillas y sacó unas tiras de pollo del congelador. Sam sabía que a Ha Jin le encantaban. Él no era el mejor cocinero del mundo—realmente apestaba—pero podría freírlas.

Sam se movió por la cocina consciente de que Ha Jin observaba cada movimiento. Si, él le mostraría sus proezas a su pequeño. Se flexionaba más de lo que debería y movía sus caderas de lado a lado, viendo que Ha Jin veía fijamente su trasero. Sam abrió un gabinete y flexionó sus bíceps, sonrió cuando oyó a Ha Jin jadear.

—Ten, bebé —Sam dejó el plato frente a él. Se sentó al lado de su pareja y cortó las tiras de pollo alimentándolo con ellas.
—Yo no un bebé. —Ha Jin hizo pucheros.

Sam sonrió, viendo a Ha Jin de arriba abajo.

—No bebé, claro —gruñó suavemente mientras se inclinaba y besaba a Ha Jin.

Ha Jin hizo un puchero hacia Sam apartándose y deteniéndolo con la mano.

—No. Dije no ganar.
—Está bien —Sam cedió—. ¿Puedo al menos besarte?

Los ojos de Ha Jin lo veían con cautela.

—¿Tratas de engañarme?
—Prometo que no. —Sam le juró.

Ha Jin asintió.

—Solo un beso. Yo vigilo tus manos —le advirtió.

Sam jaló a Ha Jin a sus brazos, acunando su cara. Sam dudó. No quería apresurarse sabiendo que su pareja era inocente. ¿Podría este ser su primer beso?

—Ha Jin, ¿has besado antes?
—No. —Ha Jin se ruborizó inclinando su cabeza hacia atrás y haciendo un puchero con sus labios.

El corazón de Sam se hinchó. Él era tan malditamente adorable. Se inclinó y ligeramente trazó con su lengua el puchero en la boca de Ha Jin.

Ha Jin gimió.

—¿Te gusta?— Sam sintió a su pareja temblar. Su pene se movió y Sam se recordó que Ha Jin solo le había permitido un beso.

Abajo, niño.

—Uh-huh. —Los ojos de Ha Jin seguían cerrados, su cabeza inclinada hacia atrás.

Sam podría devorarlo. Él era malditamente demasiado lindo, lamible, chupable y comible.

Ha Jin sostuvo sus manos frente a él, casi en un puño como si estuviera rezando. Sam vio cómo lentamente abría los ojos.

—¿Más?— dijo en un grueso murmullo.

Sam pasó su mano por el cuello de Ha Jin, dándole un suave beso en los labios, lo suficientemente cerca para sentir el caliente aliento de Ha Jin.

—¿Más?— Ha Jin preguntó de nuevo.

Sam sonrió entonces su lengua recorrió los dientes de Ha Jin. Cuando Ha Jin jadeó, Sam empujó su lengua al interior, explorando la dulzura de Ha Jin.

—¿Qué infiernos sucede aquí, Ha Jin?

Sam gruñó mientras sus brazos envolvían al hombre.

—No le gruñas a mi pareja, Sam —Siwan le advirtió.
—Entonces dile que no le grite a la mía —Sam respondió.

Siwan y Heecheol tenían el shock escrito en toda su cara.

—¿Tú? ¿Tú eres su pareja?— La expresión de Heecheol cambió de shock a ira, su rostro cambió peligrosamente—. Pensé que jodías con Hyesung —siseó.

Sam se puso de pie tan rápido que la silla cayó al suelo.

—Ni siquiera he tocado a Hyesung desde que Ha Jin entró por la puerta del frente.
—¡Déjalo!— Heecheol dio un paso al frente, pero Siwan tomó su brazo y lo jaló hacia atrás.
—No, pantera. Está prohibido meterse entre las parejas. ―Siwan vio a su pareja tristemente.
—No, Ha Jin. No lo hagas —Heecheol rogó.

Ha Jin se aferró a Sam.

—Ojos Siwan, llévate a Heecheol —Ha Jin rogó.
—Si lo lastimas, personalmente me convertiré en tu peor pesadilla, Sam. —La cara de Siwan estaba llena de ira al pronunciar la promesa.

Sam estaba enojado pero sabía que ellos tenían derecho a estar enojados. Él había esperado demasiado, meses evitando a Ha Jin en cada oportunidad. Todo lo que podía hacer era probarle a todo el mundo que sus intenciones eran verdaderas. Él amaba a Ha Jin, lo amó desde el momento en que puso los ojos en él. Ahora todo lo que tenía que hacer era convencer a Ha Jin y el resto caería en su lugar.

Sam inclinó la cabeza.

—Nunca. Fui un tonto una vez. Nunca de nuevo.

Siwan asintió, pero sus ojos le decían a Sam que él lo estaría vigilando.

Sam tomó el plato de Ha Jin y salió de la cocina, con su pareja colgada frente a él. Llevó a Ha Jin a su cuarto, dejó el plato en la cómoda y se sentó en la silla al pie de la ventana. Aun no estaba listo para dejar a su pareja, así que la sostuvo en sus brazos.

—¿Más?— Ha Jin subió por el pecho de Sam, frunciendo los labios.

Sam estaba asombrado de que Ha Jin aún quisiera besarlo después de la explosión en la cocina. Pasó sus dedos a través de su sedoso cabello, disfrutando de su suavidad. Sam jaló a Ha Jin más arriba sentándolo derecho.

—¿Quieres besarme?— Sam quería que Ha Jin se sintiera un poco más cómodo tocándolo y explorándolo.

Ha Jin jaló la cabeza de Sam hacia él, pasando su lengua por los labios de Sam, imitando lo que Sam había hecho abajo. Él iba a tener muchas sesiones de masturbación hasta que Ha Jin accediera a que lo reclamara. Tenerlo besándolo era el más puro erotismo. Luchaba contra sus caninos, para que no descendieran, la urgencia por reclamar a su pareja se hacía más fuerte, con el anhelo de tocar y besarlo.

—¿Más?— Sam imitó la palabra de Ha Jin.

Ha Jin sonrió y profundizó el beso, su lengua barrió el interior de la boca de Sam. Sam podía sentir la erección de Ha Jin, y eso hizo que su erección pulsara bajo los jeans.

Quebrando el beso, Ha Jin lo vio fijamente a los ojos.

—Yo gusta —sonrió tímidamente.
—Bueno. Quiero más. —Sam bebía de sus labios mientras sus manos recorrían los lados de Ha Jin.

Si besar era todo lo que se le permitiría se convertiría en un maestro en eso. Sus labios podrían estar permanentemente pegados a los de Ha Jin.

Su pareja empujó el pecho de Sam, sus ojos con miedo.

—¿Qué sucede?— Todo lo que ellos habían hecho era besarse. Sam no lo había presionado para nada más. Sus ojos revisaron el cuarto. Ellos aún estaban solos. Escuchó, pero solo se oía el silencio. Entonces, ¿qué había asustado tanto a su pareja?
—Nada. —Ha Jin bajó la cabeza, su cara se volvió roja.

¿Estaba Ha Jin avergonzado por su erección? Eso era lo único que Sam podía pensar porque Ha Jin estaba tratando de esconderla con sus manos en su regazo.

—No lo hagas. Se supone que te sientas de esa manera conmigo. —Sam tomó sus muñecas y apartó sus manos, besó cada una y entonces las llevó a su pecho.
—Yo no entiendo. —Ha Jin giró la cabeza hacia un lado, viendo al suelo.
—Lo harás —Sam prometió, pasando el dorso de su mano por la hermosa cara de Ha Jin.

*****

Ha Jin bajó los escalones saltando. Llevaba los collares que había hecho para las parejas en sus manos. Esperaba que a ellos les gustaran. Ha Jin había trabajado duro en ellos y estaba emocionado por sorprender a las parejas con los regalos.

Pensó en Sam y los besos que habían tenido. Bueno, al parecer él cedió un poco demasiado fácil. ¿Por qué no lo haría con un hombre tan hermoso como su pareja? El masculino olor lo había llevado a la locura y Ha Jin ahora era adicto a esos suaves labios.

Eso no significaba que Sam ya estuviera fuera de la casa del gato. Él tenía que hacer mucho para merecerlo y Ha Jin se aseguraría de que Sam lo besara como parte del castigo. Él se rio graciosamente ante su tonto pensamiento.

Rodeó la esquina y entraba al estudio cuando Heecheol lo detuvo.

—¿Sam te reclamó?— Heecheol jaló el cuello de la camisa de Ha Jin para ver la marca de la mordida que su pareja le haría al reclamarlo.
—Detente —Ha Jin empujó a su primo alejándolo.

En su lengua nativa, Heecheol le habló enojado.

—¿Qué estás haciendo con él, Ha Jin?
—Ese no es tu asunto. Nosotros somos pareja, y eso es íntimo. Sabes bien que no discutiré esas cosas contigo,— Ha Jin se apartó irritado de que Heecheol no pudiera aceptar el hecho de que él era un adulto y podía tomar sus propias decisiones.
—¿Lo besaste? ¿Tu pene se puso duro?— Heecheol jaló el antebrazo de Ha Jin.

Ha Jin lo jaló alejándose y bajó la cabeza. ¿Por qué Heecheol estaba siendo tan molesto? Lo que Sam y él hicieran no era asunto de Heecheol.

—Creo que no sabes lo que Sam va a hacer con su duro pene.— Heecheol jaló la cabeza de Ha Jin para hacer que lo viera a los ojos.

Ha Jin dio un paso atrás. Heecheol no debería de decirle esas cosas. Eso era privado. Él no tenía idea de lo que hablaba, pero no debería estar hablando de esa forma de Sam.

La mirada de Heecheol se suavizó.

—No estoy tratando de ser molesto, Ha Jin. Estoy tratando de que sepas que no estás listo.
—Ese es mi asunto —le gritó con ira y corrió al estudio. Él se dejó caer en la alfombra. ¿Por qué no podía Heecheol ser feliz por él? Eso no era justo. Cerró sus manos en un puño y golpeó el suelo, lanzando los collares por el cuarto.


¿Por qué no podía ser una feliz pareja como todos los demás? Parecía que los mismos dioses trataban de separarlo de Sam.

Lunafly

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20 Comentarios

  1. Esta bn que Sam no fue un,santo pero podrían dejarlos en paz... Especialmente Heecheol... O sea HaJin es adulto!!!!

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  2. Entiendo perfectamente por que es que Heecheol está tan preocupado, espero que todo logre calmarse. A pesar de todo, Ha jin es adulto.

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  3. Que vaina, ni sam ni hajin serán los culpables que su relación no se de,si no los externos, principalmente Heecheol

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  4. jajaja ese Heecheol quiere que Sam vaya a comer al baño y se lo merece por esperar tanto; aunque ya es tiempo que el acepte que el dulce Ha Jin es un adulto.

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  5. Si, Sam fue un idiota. Pero esta tratando de arreglarlo y eso es lo que cuenta. Y me encanta que Ha Jin se haga el "difícil". Entiendo la actitud de Heecheol, sólo espero que Ha Jin no le haga casi y le siga dando una oportunidad a Sam.

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  6. al fin sam decidió decir la verdad sobre ha jin, pero tendrá que hacer muchos méritos para que este lo perdone y le permita reclamarlo.....
    la actitud de heecheol fue horrible, esta bien que quiera cuidarlo pero esa no es la manera de hacerlo.....
    ha esperar como se irán resolviendo las cosas de ahora en adelante ...
    Saludos ^^

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  7. No soy fan de Heecheol pero me cajia bien hasta este capitulo donde tengo ganas de meterle unnpar de cachetadas por molestar a Ha Jin, es su primo no su hijo y si asi fuera por que no lo deja vivir su vida.

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  8. TT___TT
    Aww~
    Sho quiero que Hajin sonría mucho mucho...
    Ese niño merece ser muy muy feliz!
    Sam, esta consiente de sus errores y trata de corregirlos!
    La verdad Heecheol si esta siendo muy muy molesto con su primo!!!

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  9. HeeCheol tan preocupado de HaJin :'( lo ha cuidado por mucho tiempo es obvio que iba a seguir con ese instinto u.u pero por el bien de ambos tiene que dejarlo ser (?)

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  10. Heecheol esta siendo muy injusto con HaJin, entiendo que este molesto con Sam y que quiera proteger a HaJin pero si sigue así al que va a terminar hiriendo va ha ser a su querido primo...
    Ademas Sam ya entendió que actuó mal y esta tratando de corregir sus herrores...
    Por otra parte HaJin ya lo esta castigando... aunque de una manera muy tierna jajajaja

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  11. Yo juraba que a Sam le iban a volar patadas, o le iban a lanzar mínimo jitomatazos y afortunadamente no *w*

    Es que es un amor con Ha Jin. Bastante torpe he de decir xD Pero todo lindo *w*
    Y Ha Jin es ternurita, tan cute él *w* Sus pucheros y su berrinche de "No te perdono... aún".

    Y Heecheol... bueno, él tiene a Siwan y tiene salud. Necesita en qué entretenerse para no tener tanto tiempo libre xD

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  12. No soy fan de Heecheol pero me cajia bien hasta este capitulo donde tengo ganas de meterle unnpar de cachetadas por molestar a Ha Jin, es su primo no su hijo y si asi fuera por que no lo deja vivir su vida.

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  13. porque se meten en los asusntos de las otras parejas dejen en paz a hajin y sam ellos arreglaran sus asuntos heecheol esta haciendo mal solo ganara el odio de su primo jum

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  14. Heecheol quiere proteger a su primo de que no se burlen de él pero no entiende que ya esta mayorcito para tomar sus propias decisiones y lo único que hace es perjudicarlo siwan debería ponerle un alto

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  15. Desde ahora será mi pequeño Ha Jin, en serio es muy dulce e inocente, pero a pesar de eso él es un hombrecito que ya puede tomar sus propias decisiones, y aunque a Hee Cheol le caiga como una patada en las bolas, Sam es su pareja y punto, aunque haya hecho las cosas mal antes, está dispuesto a enmendarlas y ganarse a su terroncito de azúcar que tiene por pareja destinada, y no hay nada que Hee Cheol pueda hacer, así se pare de cabeza le traiga al Papa, ¡nada! Y nada jodido infierno! Ay lo siento, es que Hee Cheol en serio me da rabia ¬¬’ trato de entenderle pero no puedo, Ha Jin no es su hijo, es su primo y ni así fuera hijo.

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  16. Las cosas ya se están acomodando, y aunque Ha Jin decidió que Sam va a tener que hacer de todo para ganarlo es válido.
    Lo feo es que Hee Cheol pos según quiere protegerle y se anda queriendo entrometer, pero debe entender que no es un niño pequeño.

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  17. Que poca fuerza de voluntad tienes Ha Jin… yo lo hubiera hecho sufrir un poco más… jiji!! Y cuando el romance iniciaba con buen pie que aparece Heecheol a fastidiarlo todo, cuando entenderá Heecheol que Ha Jin ya no es un niño al cual deba sobreproteger ni mucho menos decidir por él, si Ha Jin quiere darle una oportunidad a Sam, es problema de él y de nadie más, acaso no se da cuenta que ya Ha Jin ha sufrido lo suficiente para que ahora no quiera que él y Sam consuman su relación o es que Ha Jin no merece ser tan feliz como lo es él con Siwan, eso me suena a puro egoísmo.

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  18. Sam ha sido demasiado idiota es obvio que desconfíen de él.
    cada vez me gusta menos siwan!!

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  19. Heecheol tendrá que aprender a dejar de meterse en los asuntos de HaJin y Sam.

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