Wonho suspiró cuando llegó a la puerta de Hyungwon.
Había estado aquí una o dos veces para hablar con el otro hombre desde que
había vuelto de la misión suicida de venganza.
Últimamente, sin embargo, él no había sido un
buen amigo. No por un largo tiempo. No había nada como la culpa para mantener a
un hombre. Había golpeado, un poco más duro de lo que él quería y entonces
esperó. La voz de Hyungwon le llamó para entrar. Wonho tuvo que tomar una
respiración profunda antes de hacerlo. Nunca
fui un cobarde.
Hyungwon estaba acostado en la cama, una tablet
en sus manos, probablemente leyendo. Wonho sabía que al chico le gustado leer,
y él ciertamente no había conseguido nada de lectura mientras estuvo ocupado
siendo arrastrado detrás de Wonho alrededor de la montaña y la tierra alrededor
de él, casi en otro Estado, buscando a Jeong Wook.
Hyungwon apartó la vista de su tablet, sin
embargo.
―Dos visitas en un día, es definitivamente algo
– dijo.
Wonho paró antes de que pudiera llegar muy
lejos en la sala.
―¿Nadie ha venido a verte?
Hyungwon agitó su mano.
―Lo siento, mala elección de palabras. No digo
que nadie haya venido a verme, me refería a que era extraño conseguir primero
una visita de Changkyun y luego una tuya el mismo día. ―¿Changkyun estuvo aquí?
– le indagó Wonho, preguntándose cuándo su compañero decidió venir, cuánto
había permanecido aquí, y de qué habían estado hablando.
―Sí, hace un par de horas. ¿Creo que dijo que
saliste temprano para tu turno?
Wonho balanceó la cabeza, y ahora lamentaba
haberlo hecho. Fiel a su palabra, sin embargo, había logrado salir de sus
responsabilidades más temprano que de costumbre. En lugar de ir derecho a Changkyun,
sin embargo, él había venido aquí. Necesitaba ver a Hyungwon. Necesitaba saber
lo que realmente estaba sucediendo entre ellos.
―¿Con qué frecuencia Changkyun viene aquí?
Hyungwon cambió de postura en su cama y los
dioses, él parecía delicioso. Definitivamente mejor que la primera vez que
volvieron aquí. Hyungwon había sido herido y estaba sangrando, sus alas casi
habían sido destrozadas. Wonho había estado acojonado por haber estado a punto
de perder al otro hombre. Hyungwon había claramente mejorado en salud. No
estaba debajo de las sábanas, pero estaba reclinado casualmente encima de
ellas, usando unos pantalones vaqueros y una camiseta.
El color estaba de vuelta en su piel y su pelo no
tenía ese aspecto sucio, grasiento que Wonho y él habían estado luciendo,
gracias a tanto viaje y muy poco tiempo para el baño. Incluso sus alas se
curaron muy bien, y sólo sería cuestión de tiempo antes de que el chico
volviera al servicio activo con el resto de los guerreros. Wonho estaría
trabajando codo a codo con él, viéndolo todos los días. Es una vergonzosa traición a Changkyun estar emocionado por esa idea.
Hyungwon apartó la tablet y se sentó,
acurrucando sus piernas en posición sentada, que le hizo parecer casi un cien
por cien y definitivamente lucir más joven de lo que él era.
―Ha venido a verme un par de veces desde que
volvisteis juntos. Sin incluir la primera vez que estuvo aquí conmigo.
Wonho aún vacilaba en ese recuerdo. Nada había
sido más complicado que eso. Wonho tenía prisa por ver a su amante, Changkyun,
quien milagrosamente había vuelto de entre los muertos para estar con él otra
vez. Lo que casi destruyó el momento fue el hecho de que mientras que Changkyun
esperaba que Wonho volviera, él llegó a la sala del hospital de Hyungwon, se
había parado al lado de él y le dio las gracias por mantener seguro a Wonho.
Y luego Wonho, siendo el cabrón insensible que
era, no había sido capaz de contenerse cuando se había abalanzado, agarró a Changkyun
en sus brazos y entonces le besó. Justo enfrente de Hyungwon.
―¿Qué hace?... ah, qué...
¿Cómo
puedo preguntárselo sin demostrar ser aún más capullo de lo que ya he sido?
―¿Qué me pregunta él a mí? – preguntó Hyungwon,
y el hombre tuvo incluso el descaro de sonreír un poco.
Cuando Wonho tuvo un recuerdo de esos mismos
labios extendiéndose alrededor de su polla, o presionando contra el lado de su
cuello, tuvo que mirar hacia abajo en sus manos. ¿Qué tipo de hombre decente
tiene este nivel de atracción por dos personas diferentes?
―Definitivamente no eres el mismo que solías
ser – dijo Hyungwon – Antes sólo hubieras venido y me hubieras preguntado o a
cualquiera de los otros guerreros, todo lo que hubieras querido,
independientemente si nos avergonzaba a nosotros o a ti.
―Nunca me follé a cualquiera de los otros
guerreros, y era tu líder en aquel entonces. No importaba lo que era
vergonzoso, era nuestro trabajo.
―Supongo – Hyungwon se encogió de hombros – De
cualquier manera, no puedo decidir si es desalentador verte tan cambiado y adorable.
Wonho frunció el ceño al hombre.
―Mucho ojo – dijo, pero estaba más divertido
que cualquier otra cosa. Hyungwon todavía le sonrió, hijo de puta.
―Sí, sí. De todos modos, Changkyun... sólo me
hace algunas preguntas de vez en cuando. Nada... bueno, creo que son bastante
personales.
―¿Qué pregunta?
―Nada que no tenga derecho a saber – dijo Hyungwon
– Intento ser tan honesto como sea posible, pero teniendo en cuenta que todavía
sigue volviendo a hablar conmigo, hay algo que no está recibiendo de ti. ¿Estoy
en lo cierto?
El problema fue cuando Hyungwon le miró cuando
le preguntó. El débil y patético corazón de Wonho casi se paró. Casi pensó que
estaba teniendo un ataque al corazón. No, su cuerpo solo estaba reaccionando a
estar en la misma habitación con Hyungwon. Su cuerpo hizo lo mismo que hacía
cuando estaba cerca de Changkyun. Él deseaba poder controlar las reacciones de
su cuerpo. Deseó poder tener una elección. Bueno, él había hecho su elección.
En este punto deseaba que su cuerpo inútil siguiera su maldita elección.
―Tal vez fue un error contarle acerca de
nosotros tan pronto – dijo Wonho –Ha estado dudando de mi amor por él desde
entonces.
―Lo sé – dijo Hyungwon – Algunas de las cosas
que él me pregunta hace que sea muy obvio, y rara vez trae el tema del sexo.
Eso despertó su curiosidad.
―Entonces, de qué habla contigo? – preguntó Wonho.
Hyungwon suspiró.
―Él siempre comienza la conversación de la
misma manera. Él me da las gracias por cuidar de ti. Dice que está feliz de que
yo soy un buen amigo, y espera que llegue a estar mejor para regresar pronto al
servicio activo.
―Por cierto, ¿Cuándo te…?
―Mañana. Jino me dio el visto bueno. Habría
estado antes por ahí, pero el maldito curandero quiso asegurarse de que todo
estaba en mejor forma que incluso de lo que yo pensé.
―Tiene sentido – contestó Wonho.
Siempre había sido una de sus reglas que
prohibieran cualquier trabajo cuando fueron heridos. Un hombre herido luchando
contra lobos o Templarios o incluso el cazador ocasional en la zona, no era
ningún tipo de ayuda. Era sólo una persona más de la que cuidar.
―De todos modos, inmediatamente después
comienza a preguntarme acerca de ti. Él quiere saber cómo estabas
emocionalmente, si pensé que estabas mejorando. También preguntó acerca de las
peleas que tuvimos. Escuchó un par de veces acerca de cómo nos protegimos
mutuamente, y cómo ambos escapamos de los Templarios la última vez antes de que
fuimos tirados del cielo por los cazadores.
No había sido precisamente un buen día. También
había sido el último día que él y Hyungwon tuvieron sexo. A pesar del momento
totalmente inadecuado, ellos no pudieron evitarlo. Un escape de adrenalina y
tener una experiencia cercana a la muerte siempre tuvo ese efecto en Wonho. Fue
un polvo rápido, y él y Hyungwon habían estado muy necesitados.
Por supuesto, eso fue antes de que fueran
tirados fuera del cielo, antes de volver al castillo, y antes de saber que Changkyun
estaba vivo.
―¿Qué te dice eso acerca de él? – preguntó Wonho.
Era tan jodidamente extraño que él estuviera
preguntando a otro hombre sobre los sentimientos de su propio compañero,
especialmente alguien que, en este punto, era técnicamente un ex. ¿O lo soy yo? No habíamos estado saliendo
oficialmente. Hyungwon se rascó la punta de su nariz con su dedo pulgar.
―Me dice que está tratando de averiguar quién
sería mejor para ti – dijo.
―¿Cómo consigues algo como eso con algunas
preguntas sobre nuestras batallas? – preguntó Wonho. Sólo el sonido de esas
palabras saliendo de la boca de Hyungwon fue casi suficiente para noquearlo en
el culo.
―Piensa sobre ello – dijo Hyungwon encogiéndose
de hombros – Él está comparándome con él. Está pensando en todas las formas en
que te mantuve vivo, impedí que te lastimaras a ti mismo o corrieras en una
situación peligrosa cuando él no podía. Te puedo decir que cada vez que lo
miro, él odia el hecho de que fue secuestrado, odia que él no pudiera
defenderse por sí mismo y especialmente odia cómo no pudo estar allí para ti.
Él no lo dice con tantas palabras, pero está ahí. Soy un guerrero y él ya no es
siquiera un dragón. Tú y yo todavía vamos a estar en batallas juntos, todavía
vamos a pasar mucho tiempo juntos y todo en lo que puede pensar es en cuánto
mejor soy yo para ti porque puedo velar tu espalda en una situación peligrosa.
Se siente inútil para ti.
Podría explicar por qué Changkyun siempre
estaba dispuesto a saltar en la cama con Wonho, a mentir sobre él y besarlo
para despertarlo. En más de una ocasión, Wonho se había despertado con la
mamada más espectacular que jamás había experimentado en toda su vida. ¿Changkyun está tratando de mantenerme, pero
según Hyungwon, él no sabe si él debe? Eso no es lo que debería estar pasando.
Wonho no debería supuestamente hacer que el
hombre que amaba se sintiera menos que digno. Una oleada de protección se
hinchó dentro de él, y encontró que se sorprendía e incluso silbaba un poco en
el hombre delante de él.
―Si le dijiste, o le metiste en la cabeza…
―No – espetó Hyungwon, gritando y silbando de
vuelta.
Era otra cosa buena acerca de Hyungwon. Wonho
podía silbar y gruñir al hombre, y sería silbado y gruñido de vuelta. Era otra
cosa que Wonho notaba diferente de su relación con Hyungwon de que la que tenía
con Changkyun. Changkyun era un alma apacible y con Hyungwon, Wonho podía ser
un poco más áspero.
―Dioses, dame más crédito que eso – dijo Hyungwon,
apoyado contra el cabecero de su cama y cruzando sus brazos – Si realmente
quisiera meterme entre vosotros, le habría dicho que tú y yo estábamos follando
como conejos en la selva la primera vez que vino a verme. ¿Te acuerdas de
cuando le besaste delante de mis propias narices?
Wonho vaciló. Nunca había escuchado a Hyungwon
utilizar un tono tan cabreado con él sobre eso. Él había asumido que había sido
perdonado cuando Hyungwon había continuado fingiendo que no había nada entre
ellos, e incluso le dijo a Wonho que tenía todo el derecho del mundo. El hombre
había dado básicamente a Wonho su permiso para salir y quedarse con Changkyun. Wonho
había sabido que afectaría al hombre, y mientras que él se había disculpado por
ello, esta fue la primera vez que estaba oyendo alguna ira sobre él.
―Lo siento, Hyungwon. No quería ofenderte –
dijo Wonho.
―¿No? Bien, todavía estaba allí – dijo él
mirando a Wonho como si fuera el peor cerdo en el mundo. Entonces esa mirada se
derritió rápidamente de su rostro, y él suspiró – Yo no sería tan mezquino con Changkyun.
Coño, murió en ese acantilado, justo fuera de la casa que estabas tratando de
construir para él. Le amas a él y no a mí, y lo dejaste perfectamente claro
desde el principio, incluso cuando yo me arrojé a tus brazos.
Mientras Wonho le escuchaba, sintió como si su
corazón se llenara de plomo. Él era la causa de este dolor en ambos hombres, y
no había casi nada que pudiera hacer al respecto. Hyungwon le miraba de vuelta.
―Si quieres saber si le estoy diciendo a Changkyun
que le odio y que te apartaré lejos de él, la respuesta es no. No le estoy
diciendo nada de eso, y no estoy tratando de alimentar sus propias dudas que
tiene sobre los dos. Estoy completamente celoso de él, pero no le odio, y si
bien tengo la fantasía ocasional sobre robarte lejos de él, sé que algo como
eso nunca funcionaría de todos modos porque le amas. No me amas a mí. Sólo me
lo dijiste unas cien veces.
―No estaba intentando hacerte daño – dijo Wonho.
―Lo sé – respondió Hyungwon y solo se miraron
por un momento.
Wonho se sintió abrumado por la necesidad de ir
allá y consolar al chico, pero aunque solo fuera una mano en el hombro de Hyungwon,
se parecía demasiado a una traición hacia Changkyun. Por esa razón, él no se
movió. Se quedó justo donde estaba.
―No me hiciste daño, Wonho. Me lo hice yo a mí
mismo – dijo Hyungwon – Me herí porque perseguí a alguien que sabía que nunca
iba a ser mío, y luego me engañé a mí mismo pensando que comenzabas a
preocuparte por mí y empezabas a enamorarte de mí. Sé que estabas empezando a
cuidar de mí, era muy obvio, pero...
Hyungwon no acabó. Él no lo necesitaba. Wonho
sabía lo que iba a venir después. Pero yo
amó más a Changkyun. Y lo hacía. Por lo menos, pensó que lo hacía. Se hacía
difícil decir quién estaba en la cima de este tótem que Wonho había creado,
porque cuanto más lo miraba, más parecía que ambos hombres estaban en igualdad
de condiciones. ¿Y cómo demonios he
dejado que pasara?
―He estado pensando acerca de marcharme del
castillo – dijo Hyungwon.
―¿Qué? – preguntó Wonho, sus ojos se abrieron
como platos. Hyungwon parecía perfectamente serio – Por todos los dioses, Hyungwon,
no podías haberme sorprendido más si me hubieras dado un puñetazo.
Hyungwon sonrió.
―Apuesto que ayudaría a aliviar cierta tensión.
―Esto no es gracioso. ¡No puedes irte!
―¿Por qué no? – preguntó Hyungwon.
―¡Porque tu sitio está aquí! – gritó Wonho.
―¿Mi sitio está aquí? – Preguntó Hyungwon, y
miró fijamente a Wonho como si acabara de perder completamente la cabeza –
¿Quieres decir que mi sitio es estar cerca de un hombre del que estoy
enamorado, pero no puedo tener? Y sé que no es como si pudieras volver a esa
casa que estabas construyendo, no ahora que Changkyun no puede volar y Jeong
Wook sabe dónde está.
Wonho vaciló. El hombre tenía razón.
Prácticamente fue obligado a vivir en esta montaña, o ir a encontrar otro Clan
de dragones que los acogerían en él. Y llevarse a Changkyun lejos del apoyo de
los pocos amigos que tenía aquí, junto con los sentimientos de seguridad y
sacarlo de la única casa en la que había vivido en la mayoría de su vida, no
era una buena idea.
―No te vayas – dijo Wonho, y fue más suave de
lo que él habría querido decir y sonaba mucho más a un ruego de lo que él había
querido, también. Él tenía que decir algo más antes de que Hyungwon pillara por
qué estaba tan alarmado por el pensamiento de él dejando a Wonho – Eso no es
justo para ti. Esto es tanto tu hogar como lo es el mío y de Changkyun.
Hyungwon nunca apartó esos grandes ojos
marrones lejos de Wonho. Él estaba dándole vueltas a algo y el cuerpo de Wonho
prácticamente se estaba incendiando, luchó contra el impulso de contracción
nerviosa, de ir allí y sacudir el hombre. Cualquier cosa. No puedo dejar que Hyungwon se marche.
―Lo pensaré – dijo Hyungwon con un suspiro,
frotándose el cabello girando su cara lejos de Wonho – No he encontrado otro
Clan cerca de la zona de todos modos, y no es como si hubiera estado enviando
peticiones tampoco.
Dios
mío, gracias. Wonho suspiró.
―Avísame si hay algún cambio – dijo – Tengo que
irme, gracias por hablar conmigo.
Hyungwon asintió con la cabeza, y él todavía no
estaba mirando a Wonho a la cara.
―No hay problema. Te mantendré informado.
Wonho salió de la habitación, y sólo cuando
estuvo fuera de nuevo en el pasillo pudo sentir que podía respirar de nuevo.
Demasiado,
ha sido demasiado. Su corazón latía dentro de su pecho y
todo lo que podía ver era la cara de Hyungwon, su derrota mientras hablaba de
dejar el lado de Wonho para siempre. Y casi había sido demasiado. Wonho era
apenas capaz de contenerse a sí mismo de saltar sobre el hombre, agarrarlo y...
y... Él no estaba seguro. No estaba seguro de lo que habría hecho si él se
hubiera permitido a sí mismo llegar más cerca de la cama donde estaba sentado Hyungwon.
El hecho de que era demasiado cobarde para
buscar profundamente en sí mismo lo decía todo. Necesitaba pensar en Changkyun.
Necesitaba recordar que él todavía estaba enamorado del chico, porque algo estaba
mal aquí y Wonho no entendía lo que estaba sucediendo con él mismo. Pensó
acerca de Changkyun, en su pelo y sus ojos azules pálidos. Pensó en las caderas
delgadas y suaves muslos envueltos alrededor de sus caderas. Pensó en cada buen
recuerdo que alguna vez tuvieron juntos.
La primera vez que se confesaron su amor por el
otro, cuando habían decidido hacerle un corte de manga a todo el clan al
fugarse, y luego la felicidad de Changkyun cuando Wonho había comenzado a
construir su hogar en la montaña gris. Hubo más cosas así. Wonho recordó la
primera vez que había probado la comida de Changkyun, lo mucho que había
comido, casi el guiso entero, que había sido destinado a que durara durante
tres días.
Pensó en cómo Changkyun envolvió un vendaje
alrededor de su frente cuando fue golpeado con una piedra mientras se tallaba
las paredes en su nuevo hogar. No fue unilateral. Changkyun fue muy cariñoso
con él, y siempre dispuesto a sonreír.
Los familiares sentimientos de amor, alegría y
placer se hincharon dentro de él. Wonho suspiró cuando los sintió, y maldijo
por alguna vez haber dudado de su presencia. Todavía amaba a Changkyun. Mucho.
Para dudar de que el amor era el epítome de la locura.
Pero
si no hay nadie en el mundo que quiera más que a Changkyun, ¿por qué estoy
teniendo estos pensamientos sobre Hyungwon?
Monsta X

4 Comentarios
Pues el único responsable para terminar con todas estas dudas y sufrimientos, es WonHo, una vez que sea sincero con sus sentimientos, honesto consigo mismo, es necesario que se reuna con Changkyun y Hyunwon y jugarsela por el todo o la nada.
ResponderBorraresto se complica cada vez mas...... tiene que haber alguna forma de solucionar esto y que los tres puedan estar juntas.... se podrá??
ResponderBorrarEsto se vuelve mas complicada y Wonho no es honesto, el quiere a los dos pero podran estar los tres juntos?
ResponderBorrarHay... Esto es muy difícil... Y si resulta que sd emparejar los 3??
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