Dragones y Lobos... Capitulo 67


Wonho suspiró cuando llegó a la puerta de Hyungwon. Había estado aquí una o dos veces para hablar con el otro hombre desde que había vuelto de la misión suicida de venganza.

Últimamente, sin embargo, él no había sido un buen amigo. No por un largo tiempo. No había nada como la culpa para mantener a un hombre. Había golpeado, un poco más duro de lo que él quería y entonces esperó. La voz de Hyungwon le llamó para entrar. Wonho tuvo que tomar una respiración profunda antes de hacerlo. Nunca fui un cobarde.

Hyungwon estaba acostado en la cama, una tablet en sus manos, probablemente leyendo. Wonho sabía que al chico le gustado leer, y él ciertamente no había conseguido nada de lectura mientras estuvo ocupado siendo arrastrado detrás de Wonho alrededor de la montaña y la tierra alrededor de él, casi en otro Estado, buscando a Jeong Wook.

Hyungwon apartó la vista de su tablet, sin embargo.

―Dos visitas en un día, es definitivamente algo – dijo.

Wonho paró antes de que pudiera llegar muy lejos en la sala.

―¿Nadie ha venido a verte?

Hyungwon agitó su mano.

―Lo siento, mala elección de palabras. No digo que nadie haya venido a verme, me refería a que era extraño conseguir primero una visita de Changkyun y luego una tuya el mismo día. ―¿Changkyun estuvo aquí? – le indagó Wonho, preguntándose cuándo su compañero decidió venir, cuánto había permanecido aquí, y de qué habían estado hablando.
―Sí, hace un par de horas. ¿Creo que dijo que saliste temprano para tu turno?

Wonho balanceó la cabeza, y ahora lamentaba haberlo hecho. Fiel a su palabra, sin embargo, había logrado salir de sus responsabilidades más temprano que de costumbre. En lugar de ir derecho a Changkyun, sin embargo, él había venido aquí. Necesitaba ver a Hyungwon. Necesitaba saber lo que realmente estaba sucediendo entre ellos.

―¿Con qué frecuencia Changkyun viene aquí?

Hyungwon cambió de postura en su cama y los dioses, él parecía delicioso. Definitivamente mejor que la primera vez que volvieron aquí. Hyungwon había sido herido y estaba sangrando, sus alas casi habían sido destrozadas. Wonho había estado acojonado por haber estado a punto de perder al otro hombre. Hyungwon había claramente mejorado en salud. No estaba debajo de las sábanas, pero estaba reclinado casualmente encima de ellas, usando unos pantalones vaqueros y una camiseta.

El color estaba de vuelta en su piel y su pelo no tenía ese aspecto sucio, grasiento que Wonho y él habían estado luciendo, gracias a tanto viaje y muy poco tiempo para el baño. Incluso sus alas se curaron muy bien, y sólo sería cuestión de tiempo antes de que el chico volviera al servicio activo con el resto de los guerreros. Wonho estaría trabajando codo a codo con él, viéndolo todos los días. Es una vergonzosa traición a Changkyun estar emocionado por esa idea.


Hyungwon apartó la tablet y se sentó, acurrucando sus piernas en posición sentada, que le hizo parecer casi un cien por cien y definitivamente lucir más joven de lo que él era.

―Ha venido a verme un par de veces desde que volvisteis juntos. Sin incluir la primera vez que estuvo aquí conmigo.

Wonho aún vacilaba en ese recuerdo. Nada había sido más complicado que eso. Wonho tenía prisa por ver a su amante, Changkyun, quien milagrosamente había vuelto de entre los muertos para estar con él otra vez. Lo que casi destruyó el momento fue el hecho de que mientras que Changkyun esperaba que Wonho volviera, él llegó a la sala del hospital de Hyungwon, se había parado al lado de él y le dio las gracias por mantener seguro a Wonho.

Y luego Wonho, siendo el cabrón insensible que era, no había sido capaz de contenerse cuando se había abalanzado, agarró a Changkyun en sus brazos y entonces le besó. Justo enfrente de Hyungwon.

―¿Qué hace?... ah, qué...

¿Cómo puedo preguntárselo sin demostrar ser aún más capullo de lo que ya he sido?

―¿Qué me pregunta él a mí? – preguntó Hyungwon, y el hombre tuvo incluso el descaro de sonreír un poco.

Cuando Wonho tuvo un recuerdo de esos mismos labios extendiéndose alrededor de su polla, o presionando contra el lado de su cuello, tuvo que mirar hacia abajo en sus manos. ¿Qué tipo de hombre decente tiene este nivel de atracción por dos personas diferentes?

―Definitivamente no eres el mismo que solías ser – dijo Hyungwon – Antes sólo hubieras venido y me hubieras preguntado o a cualquiera de los otros guerreros, todo lo que hubieras querido, independientemente si nos avergonzaba a nosotros o a ti.
―Nunca me follé a cualquiera de los otros guerreros, y era tu líder en aquel entonces. No importaba lo que era vergonzoso, era nuestro trabajo.
―Supongo – Hyungwon se encogió de hombros – De cualquier manera, no puedo decidir si es desalentador verte tan cambiado y adorable.

Wonho frunció el ceño al hombre.

―Mucho ojo – dijo, pero estaba más divertido que cualquier otra cosa. Hyungwon todavía le sonrió, hijo de puta.
―Sí, sí. De todos modos, Changkyun... sólo me hace algunas preguntas de vez en cuando. Nada... bueno, creo que son bastante personales.
―¿Qué pregunta?
―Nada que no tenga derecho a saber – dijo Hyungwon – Intento ser tan honesto como sea posible, pero teniendo en cuenta que todavía sigue volviendo a hablar conmigo, hay algo que no está recibiendo de ti. ¿Estoy en lo cierto?

El problema fue cuando Hyungwon le miró cuando le preguntó. El débil y patético corazón de Wonho casi se paró. Casi pensó que estaba teniendo un ataque al corazón. No, su cuerpo solo estaba reaccionando a estar en la misma habitación con Hyungwon. Su cuerpo hizo lo mismo que hacía cuando estaba cerca de Changkyun. Él deseaba poder controlar las reacciones de su cuerpo. Deseó poder tener una elección. Bueno, él había hecho su elección. En este punto deseaba que su cuerpo inútil siguiera su maldita elección.

―Tal vez fue un error contarle acerca de nosotros tan pronto – dijo Wonho –Ha estado dudando de mi amor por él desde entonces.
―Lo sé – dijo Hyungwon – Algunas de las cosas que él me pregunta hace que sea muy obvio, y rara vez trae el tema del sexo.

Eso despertó su curiosidad.

―Entonces, de qué habla contigo? – preguntó Wonho. Hyungwon suspiró.
―Él siempre comienza la conversación de la misma manera. Él me da las gracias por cuidar de ti. Dice que está feliz de que yo soy un buen amigo, y espera que llegue a estar mejor para regresar pronto al servicio activo.
―Por cierto, ¿Cuándo te…?
―Mañana. Jino me dio el visto bueno. Habría estado antes por ahí, pero el maldito curandero quiso asegurarse de que todo estaba en mejor forma que incluso de lo que yo pensé.
―Tiene sentido – contestó Wonho.

Siempre había sido una de sus reglas que prohibieran cualquier trabajo cuando fueron heridos. Un hombre herido luchando contra lobos o Templarios o incluso el cazador ocasional en la zona, no era ningún tipo de ayuda. Era sólo una persona más de la que cuidar.

―De todos modos, inmediatamente después comienza a preguntarme acerca de ti. Él quiere saber cómo estabas emocionalmente, si pensé que estabas mejorando. También preguntó acerca de las peleas que tuvimos. Escuchó un par de veces acerca de cómo nos protegimos mutuamente, y cómo ambos escapamos de los Templarios la última vez antes de que fuimos tirados del cielo por los cazadores.

No había sido precisamente un buen día. También había sido el último día que él y Hyungwon tuvieron sexo. A pesar del momento totalmente inadecuado, ellos no pudieron evitarlo. Un escape de adrenalina y tener una experiencia cercana a la muerte siempre tuvo ese efecto en Wonho. Fue un polvo rápido, y él y Hyungwon habían estado muy necesitados.

Por supuesto, eso fue antes de que fueran tirados fuera del cielo, antes de volver al castillo, y antes de saber que Changkyun estaba vivo.

―¿Qué te dice eso acerca de él? – preguntó Wonho.

Era tan jodidamente extraño que él estuviera preguntando a otro hombre sobre los sentimientos de su propio compañero, especialmente alguien que, en este punto, era técnicamente un ex. ¿O lo soy yo? No habíamos estado saliendo oficialmente. Hyungwon se rascó la punta de su nariz con su dedo pulgar.

―Me dice que está tratando de averiguar quién sería mejor para ti – dijo.
―¿Cómo consigues algo como eso con algunas preguntas sobre nuestras batallas? – preguntó Wonho. Sólo el sonido de esas palabras saliendo de la boca de Hyungwon fue casi suficiente para noquearlo en el culo.
―Piensa sobre ello – dijo Hyungwon encogiéndose de hombros – Él está comparándome con él. Está pensando en todas las formas en que te mantuve vivo, impedí que te lastimaras a ti mismo o corrieras en una situación peligrosa cuando él no podía. Te puedo decir que cada vez que lo miro, él odia el hecho de que fue secuestrado, odia que él no pudiera defenderse por sí mismo y especialmente odia cómo no pudo estar allí para ti. Él no lo dice con tantas palabras, pero está ahí. Soy un guerrero y él ya no es siquiera un dragón. Tú y yo todavía vamos a estar en batallas juntos, todavía vamos a pasar mucho tiempo juntos y todo en lo que puede pensar es en cuánto mejor soy yo para ti porque puedo velar tu espalda en una situación peligrosa. Se siente inútil para ti.

Podría explicar por qué Changkyun siempre estaba dispuesto a saltar en la cama con Wonho, a mentir sobre él y besarlo para despertarlo. En más de una ocasión, Wonho se había despertado con la mamada más espectacular que jamás había experimentado en toda su vida. ¿Changkyun está tratando de mantenerme, pero según Hyungwon, él no sabe si él debe? Eso no es lo que debería estar pasando.

Wonho no debería supuestamente hacer que el hombre que amaba se sintiera menos que digno. Una oleada de protección se hinchó dentro de él, y encontró que se sorprendía e incluso silbaba un poco en el hombre delante de él.

―Si le dijiste, o le metiste en la cabeza…
―No – espetó Hyungwon, gritando y silbando de vuelta.

Era otra cosa buena acerca de Hyungwon. Wonho podía silbar y gruñir al hombre, y sería silbado y gruñido de vuelta. Era otra cosa que Wonho notaba diferente de su relación con Hyungwon de que la que tenía con Changkyun. Changkyun era un alma apacible y con Hyungwon, Wonho podía ser un poco más áspero.

―Dioses, dame más crédito que eso – dijo Hyungwon, apoyado contra el cabecero de su cama y cruzando sus brazos – Si realmente quisiera meterme entre vosotros, le habría dicho que tú y yo estábamos follando como conejos en la selva la primera vez que vino a verme. ¿Te acuerdas de cuando le besaste delante de mis propias narices?

Wonho vaciló. Nunca había escuchado a Hyungwon utilizar un tono tan cabreado con él sobre eso. Él había asumido que había sido perdonado cuando Hyungwon había continuado fingiendo que no había nada entre ellos, e incluso le dijo a Wonho que tenía todo el derecho del mundo. El hombre había dado básicamente a Wonho su permiso para salir y quedarse con Changkyun. Wonho había sabido que afectaría al hombre, y mientras que él se había disculpado por ello, esta fue la primera vez que estaba oyendo alguna ira sobre él.

―Lo siento, Hyungwon. No quería ofenderte – dijo Wonho.
―¿No? Bien, todavía estaba allí – dijo él mirando a Wonho como si fuera el peor cerdo en el mundo. Entonces esa mirada se derritió rápidamente de su rostro, y él suspiró – Yo no sería tan mezquino con Changkyun. Coño, murió en ese acantilado, justo fuera de la casa que estabas tratando de construir para él. Le amas a él y no a mí, y lo dejaste perfectamente claro desde el principio, incluso cuando yo me arrojé a tus brazos.

Mientras Wonho le escuchaba, sintió como si su corazón se llenara de plomo. Él era la causa de este dolor en ambos hombres, y no había casi nada que pudiera hacer al respecto. Hyungwon le miraba de vuelta.

―Si quieres saber si le estoy diciendo a Changkyun que le odio y que te apartaré lejos de él, la respuesta es no. No le estoy diciendo nada de eso, y no estoy tratando de alimentar sus propias dudas que tiene sobre los dos. Estoy completamente celoso de él, pero no le odio, y si bien tengo la fantasía ocasional sobre robarte lejos de él, sé que algo como eso nunca funcionaría de todos modos porque le amas. No me amas a mí. Sólo me lo dijiste unas cien veces.
―No estaba intentando hacerte daño – dijo Wonho.
―Lo sé – respondió Hyungwon y solo se miraron por un momento.

Wonho se sintió abrumado por la necesidad de ir allá y consolar al chico, pero aunque solo fuera una mano en el hombro de Hyungwon, se parecía demasiado a una traición hacia Changkyun. Por esa razón, él no se movió. Se quedó justo donde estaba.

―No me hiciste daño, Wonho. Me lo hice yo a mí mismo – dijo Hyungwon – Me herí porque perseguí a alguien que sabía que nunca iba a ser mío, y luego me engañé a mí mismo pensando que comenzabas a preocuparte por mí y empezabas a enamorarte de mí. Sé que estabas empezando a cuidar de mí, era muy obvio, pero...

Hyungwon no acabó. Él no lo necesitaba. Wonho sabía lo que iba a venir después. Pero yo amó más a Changkyun. Y lo hacía. Por lo menos, pensó que lo hacía. Se hacía difícil decir quién estaba en la cima de este tótem que Wonho había creado, porque cuanto más lo miraba, más parecía que ambos hombres estaban en igualdad de condiciones. ¿Y cómo demonios he dejado que pasara?

―He estado pensando acerca de marcharme del castillo – dijo Hyungwon.
―¿Qué? – preguntó Wonho, sus ojos se abrieron como platos. Hyungwon parecía perfectamente serio – Por todos los dioses, Hyungwon, no podías haberme sorprendido más si me hubieras dado un puñetazo.

Hyungwon sonrió.

―Apuesto que ayudaría a aliviar cierta tensión.
―Esto no es gracioso. ¡No puedes irte!
―¿Por qué no? – preguntó Hyungwon.
―¡Porque tu sitio está aquí! – gritó Wonho.
―¿Mi sitio está aquí? – Preguntó Hyungwon, y miró fijamente a Wonho como si acabara de perder completamente la cabeza – ¿Quieres decir que mi sitio es estar cerca de un hombre del que estoy enamorado, pero no puedo tener? Y sé que no es como si pudieras volver a esa casa que estabas construyendo, no ahora que Changkyun no puede volar y Jeong Wook sabe dónde está.

Wonho vaciló. El hombre tenía razón. Prácticamente fue obligado a vivir en esta montaña, o ir a encontrar otro Clan de dragones que los acogerían en él. Y llevarse a Changkyun lejos del apoyo de los pocos amigos que tenía aquí, junto con los sentimientos de seguridad y sacarlo de la única casa en la que había vivido en la mayoría de su vida, no era una buena idea.

―No te vayas – dijo Wonho, y fue más suave de lo que él habría querido decir y sonaba mucho más a un ruego de lo que él había querido, también. Él tenía que decir algo más antes de que Hyungwon pillara por qué estaba tan alarmado por el pensamiento de él dejando a Wonho – Eso no es justo para ti. Esto es tanto tu hogar como lo es el mío y de Changkyun.

Hyungwon nunca apartó esos grandes ojos marrones lejos de Wonho. Él estaba dándole vueltas a algo y el cuerpo de Wonho prácticamente se estaba incendiando, luchó contra el impulso de contracción nerviosa, de ir allí y sacudir el hombre. Cualquier cosa. No puedo dejar que Hyungwon se marche.

―Lo pensaré – dijo Hyungwon con un suspiro, frotándose el cabello girando su cara lejos de Wonho – No he encontrado otro Clan cerca de la zona de todos modos, y no es como si hubiera estado enviando peticiones tampoco.

Dios mío, gracias. Wonho suspiró.

―Avísame si hay algún cambio – dijo – Tengo que irme, gracias por hablar conmigo.

Hyungwon asintió con la cabeza, y él todavía no estaba mirando a Wonho a la cara.

―No hay problema. Te mantendré informado.

Wonho salió de la habitación, y sólo cuando estuvo fuera de nuevo en el pasillo pudo sentir que podía respirar de nuevo.

Demasiado, ha sido demasiado. Su corazón latía dentro de su pecho y todo lo que podía ver era la cara de Hyungwon, su derrota mientras hablaba de dejar el lado de Wonho para siempre. Y casi había sido demasiado. Wonho era apenas capaz de contenerse a sí mismo de saltar sobre el hombre, agarrarlo y... y... Él no estaba seguro. No estaba seguro de lo que habría hecho si él se hubiera permitido a sí mismo llegar más cerca de la cama donde estaba sentado Hyungwon.

El hecho de que era demasiado cobarde para buscar profundamente en sí mismo lo decía todo. Necesitaba pensar en Changkyun. Necesitaba recordar que él todavía estaba enamorado del chico, porque algo estaba mal aquí y Wonho no entendía lo que estaba sucediendo con él mismo. Pensó acerca de Changkyun, en su pelo y sus ojos azules pálidos. Pensó en las caderas delgadas y suaves muslos envueltos alrededor de sus caderas. Pensó en cada buen recuerdo que alguna vez tuvieron juntos.

La primera vez que se confesaron su amor por el otro, cuando habían decidido hacerle un corte de manga a todo el clan al fugarse, y luego la felicidad de Changkyun cuando Wonho había comenzado a construir su hogar en la montaña gris. Hubo más cosas así. Wonho recordó la primera vez que había probado la comida de Changkyun, lo mucho que había comido, casi el guiso entero, que había sido destinado a que durara durante tres días.

Pensó en cómo Changkyun envolvió un vendaje alrededor de su frente cuando fue golpeado con una piedra mientras se tallaba las paredes en su nuevo hogar. No fue unilateral. Changkyun fue muy cariñoso con él, y siempre dispuesto a sonreír.

Los familiares sentimientos de amor, alegría y placer se hincharon dentro de él. Wonho suspiró cuando los sintió, y maldijo por alguna vez haber dudado de su presencia. Todavía amaba a Changkyun. Mucho. Para dudar de que el amor era el epítome de la locura.

Pero si no hay nadie en el mundo que quiera más que a Changkyun, ¿por qué estoy teniendo estos pensamientos sobre Hyungwon?

Monsta X

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4 Comentarios

  1. Pues el único responsable para terminar con todas estas dudas y sufrimientos, es WonHo, una vez que sea sincero con sus sentimientos, honesto consigo mismo, es necesario que se reuna con Changkyun y Hyunwon y jugarsela por el todo o la nada.

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  2. esto se complica cada vez mas...... tiene que haber alguna forma de solucionar esto y que los tres puedan estar juntas.... se podrá??

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  3. Esto se vuelve mas complicada y Wonho no es honesto, el quiere a los dos pero podran estar los tres juntos?

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  4. Hay... Esto es muy difícil... Y si resulta que sd emparejar los 3??

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