La Familia T34... Capitulo 05

Jimin sostenía la mano de Yoon Gi mientras recorrían la calle. Se dirigían al restaurante a cenar. Ambos estaban exhaustos por ordenar el departamento de Jimin. Había sido un día largo y todo lo que Jimin quería era comer, ducharse y dormir. Estaba emocionado de que Yoon Gi hubiera aceptado quedarse a pasar la noche.

Para ser honestos, estaba un poco asustado de dormir solo en un nuevo lugar. Jimin nunca había vivido solo antes, y descubrió que no le gustaba. Estaba demasiado avergonzado para decirle a Yoon Gi que lo había reconsiderado. Después de toda la ayuda que había recibido de la manada, Jimin ahora se sentía obligado a quedarse ahí.

Estaba tratando duro de ser un hombre y pararse sobre sus dos pies. Admitir que se había equivocado dañaba su ego. Justo ahora Jimin tenía que aguantarse y tratar con eso. Vio la calle cuando se acercaban al restaurante y el corazón de Jimin empezó a latir más fuerte. Jin Hwan estaba afuera de la oficina de correos, su espalda contra la pared y un pie apoyado en el edificio.

Jimin evitó verlo y apretó más la mano de su pareja. No había visto a Jin Hwan desde el verano en que llegó por primera vez. Y Jimin no había querido verlo desde entonces.

—¿Estás bien, hon? —Yoon Gi preguntó mientras pasaban al lado de Jin Hwan. El pelirrojo le sonrió cínicamente e inclinó la cabeza ligeramente cuando Jimin pasó. Rápidamente alejó la mirada e inclinó la cabeza distraídamente.
—Si. Estoy bien. Solo hambriento y cansado. —Eso era parcialmente la verdad.

Vio hacia atrás y vio a Jin Hwan viéndolo. Jimin nunca había sido más feliz que el día que descubrió que su papá, Jin Goo, había despedido a Jin Hwan por encontrarlo robando. Pensó que nunca vería al chico de nuevo. ¿Qué estaba haciendo aquí ahora? Jimin sabía que Jin Hwan vivía en una de las granjas de las afueras del pueblo, pero no lo había visto en años. ¿Por qué ahora?

—Vamos. Consigamos algo de comida para ti.

Jimin no iba a discutir. Caminó rápidamente hacia el restaurante, apresurándose a entrar mientras Yoon Gi mantenía la puerta abierta para él. Inmediatamente el ruido de conversaciones y cubiertos lo rodeó mientras Jimin veía alrededor.


—Tomen asiento, chicos —Thunder, el mesero y una de las parejas, les dijo. Jimin vio a Ha Jin y se dirigió directo al mostrador.
—¿Es en donde quieres sentarte? —Yoon Gi preguntó siguiendo a Jimin al mostrador.
—Si. ¿Te molesta?
—No —dijo su pareja mientras se sentaba en una de las sillas altas—. No me molesta para nada.

Jimin tomó asiento al lado de su pareja y frente a Ha Jin, la pareja de Sam preparaba una malteada.

—Hey, Jimin. ¿Puedo ofrecerte algo?

Jimin le sonrió al chico de aspecto femenino. Aún estaba asombrado que Ha Jin fuera un tigre, uno pequeño, pero nada menos que un tigre. Jimin vio a Sam charlando con su socio, Sang Hyun. Todo parecía normal aquí. Incluso había algunos guerreros con sus parejas en las mesas. Sí, todo estaba normal.

Hasta que vio a Jin Hwan entrar y tomar asiento a unas sillas de él. Jimin perdió el apetito pero no quería que Yoon Gi lo interrogara.

—Quiero una malteada de fresa-banana.
—Suena bien. También quiero una —dijo Yoon Gi chocando el hombro con el de Jimin.

Jimin le sonrió a su pareja, feliz de estar alrededor de él y viendo los ojos grises de su pareja. Podía ver el amor en ellos. Jimin sintió su cara ruborizarse cuando Yoon Gi se inclinó y le dio un rápido beso.

—Quiero lo mismo —dijo Jin Hwan.

Jimin se tensó.

—¿Estás bien? —Yoon Gi preguntó de nuevo mientras se apartaba para ver a Jimin a los ojos.
—Si —mintió alejando la vista de su pareja. Jimin odiaba el hecho de mentirle a su pareja. Odiaba el hecho de que Jin Hwan estuviera a unas sillas de él. ¿Por qué estaba jodiéndolo? No había otra explicación.
—Aquí están —dijo Ha Jin mientras colocaba las malteadas frente a Jimin y Yoon Gi. Jimin le agradeció y tomó la pajilla para tomar la fría bebida. Los ojos de Jin Hwan seguían viéndolo, así que giró el cuerpo para estar frente a su pareja.
—¿Podemos ordenar para llevar? Estoy más cansado de lo que pensaba.
—Seguro, hon. —Yoon Gi envolvió los hombros de Jimin con su largo brazo, haciendo que se sintiera seguro en el mundo. Jimin prácticamente se enterró en un costado de Yoon Gi mientras bebía su malteada. Baekhyun salió de la cocina con sus órdenes, mientras Jimin hacía su mejor esfuerzo para no ver a la derecha.

Una vez que tuvieron la comida y pagaron, Jimin estaba malditamente cerca de salir corriendo del restaurante. No quería pasar un segundo más en donde estaba.

—Tranquilo. —Yoon Gi tomó a Jimin de la cintura mientras Jimin se dirigía a la puerta. No quería tranquilizarse. Jimin quería llegar a su horrible nuevo departamento y sólo subir a la cama con su pareja. Quería que su oso envolviera su cuerpo y le diera el calor y la protección que necesitaba ahora.
—Estoy cansado.

Yoon Gi lo veía extrañado. Jimin bajó la mirada mientras esperaba a que Yoon Gi lo liberara.

—Está bien, pero tranquilo.

Jimin asintió y su pareja retiró el brazo. Se dirigieron a la puerta caminando lentamente, abrió la puerta y salió a la calle. Una calle en la que no estaba Jin Hwan. Cuando pasaron frente a un gran panel de vidrio, vio a Jin Hwan de nuevo viéndolo. El estómago de Jimin se hizo un nudo mientras caminaba de regreso a su casa con su oso.

Se dejó caer en una de las sillas de la cocina, agradecido de levantar sus pies. Jimin realmente estaba exhausto. El día había sido demasiado largo y extenuante. Yoon Gi sacó los contenedores de hielo seco de la bolsa de plástico, incluían utensilios y los abrió para Jimin.

—Empieza.

Jimin ya no tenía mucha hambre, pero se obligó a medio comer lo que su pareja había comprado. Hizo su mejor esfuerzo para no mostrar su nerviosismo pero no creyó que Yoon Gi se lo creyera. Gracias a Dios su pareja no le preguntó de nuevo.

Comieron en un relativo silencio. La tensión era tan gruesa que Jimin casi se sentía ahogar. Hizo el contenedor a un lado.

―Estoy lleno.

Yoon Gi asintió, viéndolo más de cerca mientras él también cerraba su contenedor.

—Si quieres que me vaya a casa, sólo pídelo.

Jimin se quedó con la boca abierta ante su pareja. Eso era lo último que quería que Yoon Gi hiciera.

—¿Por qué diría eso?

Yoon Gi llevó los contenedores a la basura y se lavó las manos en el fregadero de la cocina. Jimin veía cada movimiento, preguntándose cómo saldría de esto. No le gustaba la mirada de decepción en los ojos de su pareja. Ellos habían pasado un día genial, aparte del extenuante trabajo, pero incluso eso fue divertido con su pareja a su lado. La única cosa que había estropeado su día fue el ver a Jin Hwan.

—Voy a extender el sofá —dijo Yoon Gi y salió de la cocina antes de que Jimin pudiera decir una palabra.

¡Joder!

*****

Woozi le quitó el volumen a la pantalla del monitor. No le gustaba oír a las parejas discutir. Sabía que el oso no se iría a ningún lado esta noche. Así que se concentró en los otros monitores.

Ellos parecían una pareja agradable. Woozi no sabía nada acerca de osos, pero por la mirada de Yoon Gi, podía decir que Jimin era su mundo. No entendía por qué ellos discutían, pero sabía de hecho que Jimin estaba escondiendo algo.

Woozi limpió la estación de monitores con toallitas desinfectantes y alejó la discusión de la pareja de su mente.

*****

Yoon Gi despertó cuando sintió a su pareja subiendo a su lado. No estaba seguro de lo que le sucedía a Jimin. Temía que su pareja no lo quisiera aquí, pero su lenguaje corporal decía una historia diferente. Si Jimin no quería hablar de lo que le sucedía, Yoon Gi no podía presionarlo, aunque eso le molestaba como un infierno.

Envolvió los brazos alrededor de su pareja y lo jaló frente a él. Jimin enterró su cara en el pecho de Yoon Gi mientras seguían acostados en silencio.

—Estoy aquí para ti.

Jimin asintió pero no quitó la cabeza del pecho de Yoon Gi. Abrazó fuerte a su pareja y suspiró. Las cosas de pareja no eran tan fáciles como había supuesto. Yoon Gi creía que su ganadora personalidad podría conquistar a su pareja rápidamente. Chico, estaba equivocado. Eso había sido lo opuesto, y apestaba. No estaba seguro qué hacer o qué decir, especialmente considerando que no sabía qué infiernos sucedía con su pareja. No leía mentes.

Sonrió cuando sintió que la mano de su pareja se deslizaba por su pecho y acunaba su pene a través de su ropa interior. Quizás Jimin se había mostrado tímido de pasar toda la noche juntos. Yoon Gi había pensado que él sería cool ahora que ellos ya habían pasado su primera vez de esa manera. Quizás también se había equivocado en eso.

Parecía que se equivocaba mucho últimamente.

—¿Qué quiere hacer mi honey bunny?

Podía sentir a Jimin carcajearse. Su cuerpo entero se estremeció mientras se apartaba.

—¿Tu qué?

Eso finalmente hizo que Yoon Gi se ruborizara.

—¿No te gusta ese nombre? —A Yoon Gi le gustaba ese nombre. Podría ser grande y de apariencia feroz, pero cuando llegaba con su pareja, se sentía todo cálido y sentimental en su interior. Como una dulce barra.
—No, no. Me gusta eso, pero… ¿no es eso para una chica?

Yoon Gi se rio mientras se rodaba sobre su espalda, sentando a su pareja en su ingle. Joder si Jimin no se veía bien sentado arriba de él.

—No, es algo cariñoso de parejas, y nosotros somos pareja.
—Oh —dijo Jimin.

Su pareja se mordió el labio inferior y bajó la mirada. Parecía que habían tenido la misma idea. Yoon Gi inhaló profundamente cuando Jimin se puso de pie en el sofá y se bajó los boxers. Infiernos si no era una vista gloriosa. Su pene saltó libre, haciendo que a Yoon Gi se le hiciera agua la boca.

Jimin se volvió a sentar, frotando su culo sobre el duro como una jodida pene de Yoon Gi. Yoon Gi se movió, dejando que su eje frotara arriba y abajo de la grieta de Jimin.

―Aun no me has dicho qué quieres.

Jimin colocó sus manos sobre el pecho de Yoon Gi sonriéndole.

—¿Vas a hacerme que lo diga en voz alta, verdad?
—Infiernos sí. Quiero oír qué tan sucio habla mi pareja. ―Yoon Gi rezó porque Jimin no se acobardara. Necesitaba urgentemente oír a su pareja decir todo lo que quería que Yoon Gi le hiciera.

Era un pervertido, eso seguro.

—Nunca he hablado sucio antes —Jimin admitió mientras frotaba su culo contra la ingle de Yoon Gi. Podía ver a su pareja deseoso, pero inseguro de qué decir, así que Yoon Gi tomó el control.
—Dime qué es lo que quieres que te haga.

Jimin se rio graciosamente mientras pasaba sus manos por el pecho de Yoon Gi.

—Quiero que me jodas.

«Grr».

—¿Y qué más?

Jimin lo veía intrigado.

—¿Qué más hay?
—Oh infiernos. No tienes idea, ¿verdad? —Yoon Gi preguntó mientras desde abajo de su pareja se bajaba su ropa interior sosteniendo a Jimin mientras se la terminaba de quitar. Separó las piernas y jaló a su pareja un poco más atrás.
—No, no lo sé.

Yoon Gi estaba duro como una roca mientras deslizaba a su pareja un poco más abajo.

—¿Qué acerca de chupar mi pene?

Cuando Jimin se tensó, evitando su mirada, Yoon Gi detuvo todo movimiento. Él no iba a forzar a su pareja a hacer algo que no quisiera hacer. Quizás a Jimin no le gustaba chupar penes. O quizás él pensaba que Yoon Gi era demasiado grande, no estaba seguro, pero tenía una turbada expresión en su cara.

—Hey. —Yoon Gi se enderezó, pasó los nudillos bajo el mentón de Jimin, girándole la cara—. ¿Por qué no me dices lo que quieres? ¿Está bien?

Jimin asintió, estiró la mano al suelo hasta que su mano tocó la botella de lubricante y colocó su mano en el pecho de Yoon Gi.

—Hazme el amor.

Yoon Gi no estaba seguro de lo que le iba a suceder, pero él voluntariamente haría lo que fuera para cambiar esa mirada distante por una de placer. Lubricó los dedos y entonces acercó a Jimin, haciendo que su pareja se acostara sobre su pecho. Tomó los labios de su pareja en un suave beso mientras llevaba sus dedos a la entrando de su pareja. Jimin gemía mientras Yoon Gi lo preparaba para su invasión.

Una expresión de lujuria brillaba en los ojos verde hierba de Jimin cuando Yoon Gi quebró el beso. Lubricó su pene y entonces tomó los costados de Jimin, levantando a su pareja y entonces lo veía maravillado mientras Jimin se empalaba en el eje de Yoon Gi.

—Te ves como un dios sentado ahí arriba.

Jimin gimió y le sonrió. Su pareja tomó el respaldo del sofá con una de sus manos y comenzó a montarlo. Yoon Gi veía cómo los músculos abdominales de Jimin temblaban, sus músculos se hinchaban y flexionaban. ¡Se iba a correr sólo por la manera en que su pareja se movía!

Yoon Gi se inclinó y jaló a Jimin con él mientras devoraba su boca, palmeando las caderas de paso. Empujó profundamente su pene, tratando de enterrarse en el interior de su pareja. Jimin gritaba mientras Yoon Gi golpeaba duro sus caderas, sintiendo que se construía un orgasmo de proporciones épicas.

—Córrete para mí, honey bunny. —Movió más rápido sus caderas, el apretado culo de su pareja lo llevaba a la locura. Yoon Gi usó la fricción para lograr que su pareja se liberara sin tocarlo ni una vez. Jimin gritó el nombre de Yoon Gi, haciendo que su ego creciera rápidamente mientras sentía la humedad entre ellos.
—Voy a correrme en tu culo, bebé —Yoon Gi advirtió mientras lanzaba la cabeza hacia atrás y soltaba un bajo gruñido. Sus caninos descendieron mientras su cuerpo explotaba. No dudo cuando sintió que Jimin empujaba su cuello hacia sus dientes. Yoon Gi se hundió profundamente, cortando la carne mientras lo reclamaba una vez más.

*****

Woozi extendió los dedos, revisando si la escena íntima ya había terminado. Cuándo vio a la pareja dormida en el sofá, apagó el monitor. Se quedó unos minutos, tamborileando sus dedos en la estación antes de correr a su recámara y buscar a su pareja, S. Coups.

Quizás él no debería de tener tampoco una cámara en la sala. No estaba muy seguro acerca del ‘gran plan’ de Jin Goo de mantener vigilado a su hijo. Estaba seguro de que el humano tatuado podría masticar clavos si realmente viera lo que había sucedido.

Si, mañana iría al departamento de Jimin y quitaría la cámara de la sala. El único lugar en el que la dejaría sería la cocina.

—Por favor, no dejen que tengan sexo ahí también.

*****

Jimin caminó hacia la librería de Mak con la sección de ofertas de trabajos del periódico bajo el brazo. Si él iba a mantener su departamento, que era la última cosa que quería hacer, necesitaría un trabajo, algo que le ayudara a pagar las cuentas.

Yoon Gi había regresado al rancho. Dijo que había mucho que hacer, y su Pa le patearía el trasero si no lograba que el trabajo estuviera terminado al final del día. Jimin se rio al ver el miedo en los ojos de su oso al hablar sobre el señor Kim. Eso era realmente cómico.

—Jimin —Mak, una de las parejas que sucedió que era medio lobo y medio humano, lo saludó. Mak había sido siempre amable con Jimin, aunque Jimin sospechaba que estaba un poco loco.
—Hey. Vine a aplicar para el trabajo de asistente ―dijo Jimin mientras rodeaba el mostrador cubierto de vidrio. Dejó el periódico y miró alrededor para ver a algunas personas entrar en la pequeña librería.
—Oh, gracias a Dios. Ha venido una pandilla de chicos universitarios para aplicar que no conocerían un libro de pasta dura ni aunque los golpeara en la cabeza. —Mak movió la mano alrededor de la tienda mientras caminaba hacia Jimin—. Incluso desde que abrieron el cyber café al otro lado de la librería, no puedo mantenerme a la altura. Dime, ¿sabes hacer café exprés?

Jimin podía sentir su cara arder mientras sacudía la cabeza negando.

—Lo siento. Pero soy muy rápido para aprender.

Mak lo miró por un momento antes de suspirar.

―Entonces te enseñaré. Prefiero tener a alguien de la manada que a un chico universitario que sólo está interesado en el sexo y el más reciente teléfono androide.

Jimin estaba cerca de puntualizar que tenía la edad de los chicos universitarios y que ahora amaba el sexo, pero cerró la boca. Realmente necesitaba el trabajo. Si él iba a probar que era independiente, necesitaba mantener ese horrible departamento. Aunque se había acostumbrado a que la tubería hiciera ruido cada vez que alguien del edificio tomaba una ducha. Pero a las dos de la mañana, eso lo ponía nervioso. A pesar de que tenía a Yoon Gi con él, eso aún lo asustaba.

—Déjame mostrarte el lugar y así podemos ir a la parte de atrás de la librería para dejar las cosas —dijo Mak mientras guiaba a Jimin a un lado de la librería y detrás de un mostrador con una gran máquina cafetera y botellas de líquido de sabores. Rezaba porque no se le cayera en la cabeza.

Él estaba aliviado cuando Mak le dio un instructivo de cómo hacer el café de todos esos diferentes sabores.

—El latte de especies-calabaza es el de esta temporada, todos lo ordenan. Quizás deberíamos de empezar con ese.

Después de cerca de una hora, Jimin no estaba ni cerca de hacer ni la mitad de las órdenes correctamente. Mak continuamente lo tranquilizaba de qué podía entender las cosas. Logró conseguir el sabor de la temporada. Jimin charlaba y se reía, con los clientes que llegaron.

No estuvo tan mal como había creído. A Jimin le gustaba trabajar con Mak. Sonrió ampliamente cuando su pareja entró. Yoon Gi les gruñó a algunos de los chicos universitarios que estaban frente al mostrador, charlando con Jimin. Pensó que era divertido cuando su pareja se inclinó sobre el mostrador, acunando su cara marcando su reclamo.

Muy extraño que llegaran más chicos junto al mostrador. Ahora era Jimin quien gruñó. No le gustó que los hombres le dieran tanta atención a su pareja. Yoon Gi se rio mientras tomaba asiento con una cínica sonrisa.

—¿No te gustó que se giraran los papeles, verdad?
—Ni un poco. —Jimin hizo un puchero.
—¿Sabes que solo a ti te quiero, honey bunny, verdad?

Jimin gruñó mientras algunas personas se reían disimuladamente. No solía hacer demostraciones públicas. Por Yoon Gi, se acostumbraría rápidamente. Pero si el ‘honey bunny’ era parte de eso le iba a tomar tiempo acostumbrarse. Como diez años.

Jimin tomó una taza para hacer otro café y le sacó la lengua a su pareja mientras lo hacía. Justo cuando se giró para provocar más a Yoon Gi, vio a Jin Hwan entrar a la librería.

BTS

Publicar un comentario

5 Comentarios

  1. A Woozi le indicaron que nada de cámaras en el cuarto… pero, nadie le dijo que en la sala no… enano calenturiento… no, por qué??... no las quites… noooooo!!!... Pero que fregados quiere Jin Hwan con Jimin que tanto lo pone nervioso?? y que diablos está honey bunny ocultándole a Yoo Gin??… hummm… aquí hay algo muy extraño.

    ResponderBorrar
  2. Jajaj buen capitulo espero el siguiente. Gracias

    ResponderBorrar
  3. porque será que pienso que lo que paso entre jimin y jin hwan fue algo muy malo????......... espero estar equivocada

    ResponderBorrar
  4. Mmmmm que es lo que paso entre Jimin y Jin Hwan que tiene tan alterado a Jimin, espero que le cuente pronto a su pareja o me temo que habra problemas...

    ResponderBorrar