Para
ser honestos, estaba un poco asustado de dormir solo en un nuevo lugar. Jimin
nunca había vivido solo antes, y descubrió que no le gustaba. Estaba demasiado
avergonzado para decirle a Yoon Gi que lo había reconsiderado. Después de toda
la ayuda que había recibido de la manada, Jimin ahora se sentía obligado a
quedarse ahí.
Estaba
tratando duro de ser un hombre y pararse sobre sus dos pies. Admitir que se
había equivocado dañaba su ego. Justo ahora Jimin tenía que aguantarse y tratar
con eso. Vio la calle cuando se acercaban al restaurante y el corazón de Jimin
empezó a latir más fuerte. Jin Hwan estaba afuera de la oficina de correos, su
espalda contra la pared y un pie apoyado en el edificio.
Jimin
evitó verlo y apretó más la mano de su pareja. No había visto a Jin Hwan desde
el verano en que llegó por primera vez. Y Jimin no había querido verlo desde
entonces.
—¿Estás
bien, hon? —Yoon Gi preguntó mientras pasaban al lado de Jin Hwan. El pelirrojo
le sonrió cínicamente e inclinó la cabeza ligeramente cuando Jimin pasó.
Rápidamente alejó la mirada e inclinó la cabeza distraídamente.
—Si.
Estoy bien. Solo hambriento y cansado. —Eso era parcialmente la verdad.
Vio
hacia atrás y vio a Jin Hwan viéndolo. Jimin nunca había sido más feliz que el
día que descubrió que su papá, Jin Goo, había despedido a Jin Hwan por
encontrarlo robando. Pensó que nunca vería al chico de nuevo. ¿Qué estaba
haciendo aquí ahora? Jimin sabía que Jin Hwan vivía en una de las granjas de
las afueras del pueblo, pero no lo había visto en años. ¿Por qué ahora?
—Vamos.
Consigamos algo de comida para ti.
Jimin
no iba a discutir. Caminó rápidamente hacia el restaurante, apresurándose a
entrar mientras Yoon Gi mantenía la puerta abierta para él. Inmediatamente el
ruido de conversaciones y cubiertos lo rodeó mientras Jimin veía alrededor.
—Tomen
asiento, chicos —Thunder, el mesero y una de las parejas, les dijo. Jimin vio a
Ha Jin y se dirigió directo al mostrador.
—¿Es
en donde quieres sentarte? —Yoon Gi preguntó siguiendo a Jimin al mostrador.
—Si.
¿Te molesta?
—No
—dijo su pareja mientras se sentaba en una de las sillas altas—. No me molesta
para nada.
Jimin
tomó asiento al lado de su pareja y frente a Ha Jin, la pareja de Sam preparaba
una malteada.
—Hey,
Jimin. ¿Puedo ofrecerte algo?
Jimin
le sonrió al chico de aspecto femenino. Aún estaba asombrado que Ha Jin fuera
un tigre, uno pequeño, pero nada menos que un tigre. Jimin vio a Sam charlando
con su socio, Sang Hyun. Todo parecía normal aquí. Incluso había algunos
guerreros con sus parejas en las mesas. Sí, todo estaba normal.
Hasta
que vio a Jin Hwan entrar y tomar asiento a unas sillas de él. Jimin perdió el
apetito pero no quería que Yoon Gi lo interrogara.
—Quiero
una malteada de fresa-banana.
—Suena
bien. También quiero una —dijo Yoon Gi chocando el hombro con el de Jimin.
Jimin
le sonrió a su pareja, feliz de estar alrededor de él y viendo los ojos grises
de su pareja. Podía ver el amor en ellos. Jimin sintió su cara ruborizarse
cuando Yoon Gi se inclinó y le dio un rápido beso.
—Quiero
lo mismo —dijo Jin Hwan.
Jimin
se tensó.
—¿Estás
bien? —Yoon Gi preguntó de nuevo mientras se apartaba para ver a Jimin a los
ojos.
—Si
—mintió alejando la vista de su pareja. Jimin odiaba el hecho de mentirle a su
pareja. Odiaba el hecho de que Jin Hwan estuviera a unas sillas de él. ¿Por qué
estaba jodiéndolo? No había otra explicación.
—Aquí
están —dijo Ha Jin mientras colocaba las malteadas frente a Jimin y Yoon Gi. Jimin
le agradeció y tomó la pajilla para tomar la fría bebida. Los ojos de Jin Hwan
seguían viéndolo, así que giró el cuerpo para estar frente a su pareja.
—¿Podemos
ordenar para llevar? Estoy más cansado de lo que pensaba.
—Seguro,
hon. —Yoon Gi envolvió los hombros de Jimin con su largo brazo, haciendo que se
sintiera seguro en el mundo. Jimin prácticamente se enterró en un costado de Yoon
Gi mientras bebía su malteada. Baekhyun salió de la cocina con sus órdenes,
mientras Jimin hacía su mejor esfuerzo para no ver a la derecha.
Una
vez que tuvieron la comida y pagaron, Jimin estaba malditamente cerca de salir
corriendo del restaurante. No quería pasar un segundo más en donde estaba.
—Tranquilo.
—Yoon Gi tomó a Jimin de la cintura mientras Jimin se dirigía a la puerta. No
quería tranquilizarse. Jimin quería llegar a su horrible nuevo departamento y
sólo subir a la cama con su pareja. Quería que su oso envolviera su cuerpo y le
diera el calor y la protección que necesitaba ahora.
—Estoy
cansado.
Yoon
Gi lo veía extrañado. Jimin bajó la mirada mientras esperaba a que Yoon Gi lo
liberara.
—Está
bien, pero tranquilo.
Jimin
asintió y su pareja retiró el brazo. Se dirigieron a la puerta caminando
lentamente, abrió la puerta y salió a la calle. Una calle en la que no estaba Jin
Hwan. Cuando pasaron frente a un gran panel de vidrio, vio a Jin Hwan de nuevo
viéndolo. El estómago de Jimin se hizo un nudo mientras caminaba de regreso a
su casa con su oso.
Se
dejó caer en una de las sillas de la cocina, agradecido de levantar sus pies. Jimin
realmente estaba exhausto. El día había sido demasiado largo y extenuante. Yoon
Gi sacó los contenedores de hielo seco de la bolsa de plástico, incluían
utensilios y los abrió para Jimin.
—Empieza.
Jimin
ya no tenía mucha hambre, pero se obligó a medio comer lo que su pareja había
comprado. Hizo su mejor esfuerzo para no mostrar su nerviosismo pero no creyó
que Yoon Gi se lo creyera. Gracias a Dios su pareja no le preguntó de nuevo.
Comieron
en un relativo silencio. La tensión era tan gruesa que Jimin casi se sentía
ahogar. Hizo el contenedor a un lado.
―Estoy
lleno.
Yoon
Gi asintió, viéndolo más de cerca mientras él también cerraba su contenedor.
—Si
quieres que me vaya a casa, sólo pídelo.
Jimin
se quedó con la boca abierta ante su pareja. Eso era lo último que quería que Yoon
Gi hiciera.
—¿Por
qué diría eso?
Yoon
Gi llevó los contenedores a la basura y se lavó las manos en el fregadero de la
cocina. Jimin veía cada movimiento, preguntándose cómo saldría de esto. No le
gustaba la mirada de decepción en los ojos de su pareja. Ellos habían pasado un
día genial, aparte del extenuante trabajo, pero incluso eso fue divertido con
su pareja a su lado. La única cosa que había estropeado su día fue el ver a Jin
Hwan.
—Voy
a extender el sofá —dijo Yoon Gi y salió de la cocina antes de que Jimin
pudiera decir una palabra.
¡Joder!
*****
Woozi
le quitó el volumen a la pantalla del monitor. No le gustaba oír a las parejas
discutir. Sabía que el oso no se iría a ningún lado esta noche. Así que se
concentró en los otros monitores.
Ellos
parecían una pareja agradable. Woozi no sabía nada acerca de osos, pero por la
mirada de Yoon Gi, podía decir que Jimin era su mundo. No entendía por qué
ellos discutían, pero sabía de hecho que Jimin estaba escondiendo algo.
Woozi
limpió la estación de monitores con toallitas desinfectantes y alejó la
discusión de la pareja de su mente.
*****
Yoon
Gi despertó cuando sintió a su pareja subiendo a su lado. No estaba seguro de
lo que le sucedía a Jimin. Temía que su pareja no lo quisiera aquí, pero su
lenguaje corporal decía una historia diferente. Si Jimin no quería hablar de lo
que le sucedía, Yoon Gi no podía presionarlo, aunque eso le molestaba como un
infierno.
Envolvió
los brazos alrededor de su pareja y lo jaló frente a él. Jimin enterró su cara
en el pecho de Yoon Gi mientras seguían acostados en silencio.
—Estoy
aquí para ti.
Jimin
asintió pero no quitó la cabeza del pecho de Yoon Gi. Abrazó fuerte a su pareja
y suspiró. Las cosas de pareja no eran tan fáciles como había supuesto. Yoon Gi
creía que su ganadora personalidad podría conquistar a su pareja rápidamente.
Chico, estaba equivocado. Eso había sido lo opuesto, y apestaba. No estaba
seguro qué hacer o qué decir, especialmente considerando que no sabía qué
infiernos sucedía con su pareja. No leía mentes.
Sonrió
cuando sintió que la mano de su pareja se deslizaba por su pecho y acunaba su
pene a través de su ropa interior. Quizás Jimin se había mostrado tímido de
pasar toda la noche juntos. Yoon Gi había pensado que él sería cool ahora que
ellos ya habían pasado su primera vez de esa manera. Quizás también se había
equivocado en eso.
Parecía
que se equivocaba mucho últimamente.
—¿Qué
quiere hacer mi honey bunny?
Podía
sentir a Jimin carcajearse. Su cuerpo entero se estremeció mientras se
apartaba.
—¿Tu
qué?
Eso
finalmente hizo que Yoon Gi se ruborizara.
—¿No
te gusta ese nombre? —A Yoon Gi le gustaba ese nombre. Podría ser grande y de
apariencia feroz, pero cuando llegaba con su pareja, se sentía todo cálido y
sentimental en su interior. Como una dulce barra.
—No,
no. Me gusta eso, pero… ¿no es eso para una chica?
Yoon
Gi se rio mientras se rodaba sobre su espalda, sentando a su pareja en su
ingle. Joder si Jimin no se veía bien sentado arriba de él.
—No,
es algo cariñoso de parejas, y nosotros somos pareja.
—Oh
—dijo Jimin.
Su
pareja se mordió el labio inferior y bajó la mirada. Parecía que habían tenido
la misma idea. Yoon Gi inhaló profundamente cuando Jimin se puso de pie en el
sofá y se bajó los boxers. Infiernos si no era una vista gloriosa. Su pene
saltó libre, haciendo que a Yoon Gi se le hiciera agua la boca.
Jimin
se volvió a sentar, frotando su culo sobre el duro como una jodida pene de Yoon
Gi. Yoon Gi se movió, dejando que su eje frotara arriba y abajo de la grieta de
Jimin.
―Aun
no me has dicho qué quieres.
Jimin
colocó sus manos sobre el pecho de Yoon Gi sonriéndole.
—¿Vas
a hacerme que lo diga en voz alta, verdad?
—Infiernos
sí. Quiero oír qué tan sucio habla mi pareja. ―Yoon Gi rezó porque Jimin no se
acobardara. Necesitaba urgentemente oír a su pareja decir todo lo que quería
que Yoon Gi le hiciera.
Era
un pervertido, eso seguro.
—Nunca
he hablado sucio antes —Jimin admitió mientras frotaba su culo contra la ingle
de Yoon Gi. Podía ver a su pareja deseoso, pero inseguro de qué decir, así que Yoon
Gi tomó el control.
—Dime
qué es lo que quieres que te haga.
Jimin
se rio graciosamente mientras pasaba sus manos por el pecho de Yoon Gi.
—Quiero
que me jodas.
«Grr».
—¿Y
qué más?
Jimin
lo veía intrigado.
—¿Qué
más hay?
—Oh
infiernos. No tienes idea, ¿verdad? —Yoon Gi preguntó mientras desde abajo de
su pareja se bajaba su ropa interior sosteniendo a Jimin mientras se la
terminaba de quitar. Separó las piernas y jaló a su pareja un poco más atrás.
—No,
no lo sé.
Yoon
Gi estaba duro como una roca mientras deslizaba a su pareja un poco más abajo.
—¿Qué
acerca de chupar mi pene?
Cuando
Jimin se tensó, evitando su mirada, Yoon Gi detuvo todo movimiento. Él no iba a
forzar a su pareja a hacer algo que no quisiera hacer. Quizás a Jimin no le
gustaba chupar penes. O quizás él pensaba que Yoon Gi era demasiado grande, no
estaba seguro, pero tenía una turbada expresión en su cara.
—Hey.
—Yoon Gi se enderezó, pasó los nudillos bajo el mentón de Jimin, girándole la
cara—. ¿Por qué no me dices lo que quieres? ¿Está bien?
Jimin
asintió, estiró la mano al suelo hasta que su mano tocó la botella de
lubricante y colocó su mano en el pecho de Yoon Gi.
—Hazme
el amor.
Yoon
Gi no estaba seguro de lo que le iba a suceder, pero él voluntariamente haría
lo que fuera para cambiar esa mirada distante por una de placer. Lubricó los
dedos y entonces acercó a Jimin, haciendo que su pareja se acostara sobre su
pecho. Tomó los labios de su pareja en un suave beso mientras llevaba sus dedos
a la entrando de su pareja. Jimin gemía mientras Yoon Gi lo preparaba para su
invasión.
Una
expresión de lujuria brillaba en los ojos verde hierba de Jimin cuando Yoon Gi
quebró el beso. Lubricó su pene y entonces tomó los costados de Jimin,
levantando a su pareja y entonces lo veía maravillado mientras Jimin se
empalaba en el eje de Yoon Gi.
—Te
ves como un dios sentado ahí arriba.
Jimin
gimió y le sonrió. Su pareja tomó el respaldo del sofá con una de sus manos y
comenzó a montarlo. Yoon Gi veía cómo los músculos abdominales de Jimin
temblaban, sus músculos se hinchaban y flexionaban. ¡Se iba a correr sólo por
la manera en que su pareja se movía!
Yoon
Gi se inclinó y jaló a Jimin con él mientras devoraba su boca, palmeando las
caderas de paso. Empujó profundamente su pene, tratando de enterrarse en el
interior de su pareja. Jimin gritaba mientras Yoon Gi golpeaba duro sus
caderas, sintiendo que se construía un orgasmo de proporciones épicas.
—Córrete
para mí, honey bunny. —Movió más rápido sus caderas, el apretado culo de su
pareja lo llevaba a la locura. Yoon Gi usó la fricción para lograr que su
pareja se liberara sin tocarlo ni una vez. Jimin gritó el nombre de Yoon Gi,
haciendo que su ego creciera rápidamente mientras sentía la humedad entre
ellos.
—Voy
a correrme en tu culo, bebé —Yoon Gi advirtió mientras lanzaba la cabeza hacia
atrás y soltaba un bajo gruñido. Sus caninos descendieron mientras su cuerpo
explotaba. No dudo cuando sintió que Jimin empujaba su cuello hacia sus
dientes. Yoon Gi se hundió profundamente, cortando la carne mientras lo
reclamaba una vez más.
*****
Woozi
extendió los dedos, revisando si la escena íntima ya había terminado. Cuándo
vio a la pareja dormida en el sofá, apagó el monitor. Se quedó unos minutos,
tamborileando sus dedos en la estación antes de correr a su recámara y buscar a
su pareja, S. Coups.
Quizás
él no debería de tener tampoco una cámara en la sala. No estaba muy seguro
acerca del ‘gran plan’ de Jin Goo de mantener vigilado a su hijo. Estaba seguro
de que el humano tatuado podría masticar clavos si realmente viera lo que había
sucedido.
Si,
mañana iría al departamento de Jimin y quitaría la cámara de la sala. El único
lugar en el que la dejaría sería la cocina.
—Por
favor, no dejen que tengan sexo ahí también.
*****
Jimin
caminó hacia la librería de Mak con la sección de ofertas de trabajos del
periódico bajo el brazo. Si él iba a mantener su departamento, que era la
última cosa que quería hacer, necesitaría un trabajo, algo que le ayudara a
pagar las cuentas.
Yoon
Gi había regresado al rancho. Dijo que había mucho que hacer, y su Pa le
patearía el trasero si no lograba que el trabajo estuviera terminado al final
del día. Jimin se rio al ver el miedo en los ojos de su oso al hablar sobre el
señor Kim. Eso era realmente cómico.
—Jimin
—Mak, una de las parejas que sucedió que era medio lobo y medio humano, lo
saludó. Mak había sido siempre amable con Jimin, aunque Jimin sospechaba que
estaba un poco loco.
—Hey.
Vine a aplicar para el trabajo de asistente ―dijo Jimin mientras rodeaba el
mostrador cubierto de vidrio. Dejó el periódico y miró alrededor para ver a
algunas personas entrar en la pequeña librería.
—Oh,
gracias a Dios. Ha venido una pandilla de chicos universitarios para aplicar
que no conocerían un libro de pasta dura ni aunque los golpeara en la cabeza. —Mak
movió la mano alrededor de la tienda mientras caminaba hacia Jimin—. Incluso
desde que abrieron el cyber café al otro lado de la librería, no puedo
mantenerme a la altura. Dime, ¿sabes hacer café exprés?
Jimin
podía sentir su cara arder mientras sacudía la cabeza negando.
—Lo
siento. Pero soy muy rápido para aprender.
Mak
lo miró por un momento antes de suspirar.
―Entonces
te enseñaré. Prefiero tener a alguien de la manada que a un chico universitario
que sólo está interesado en el sexo y el más reciente teléfono androide.
Jimin
estaba cerca de puntualizar que tenía la edad de los chicos universitarios y
que ahora amaba el sexo, pero cerró la boca. Realmente necesitaba el trabajo.
Si él iba a probar que era independiente, necesitaba mantener ese horrible
departamento. Aunque se había acostumbrado a que la tubería hiciera ruido cada
vez que alguien del edificio tomaba una ducha. Pero a las dos de la mañana, eso
lo ponía nervioso. A pesar de que tenía a Yoon Gi con él, eso aún lo asustaba.
—Déjame
mostrarte el lugar y así podemos ir a la parte de atrás de la librería para
dejar las cosas —dijo Mak mientras guiaba a Jimin a un lado de la librería y
detrás de un mostrador con una gran máquina cafetera y botellas de líquido de
sabores. Rezaba porque no se le cayera en la cabeza.
Él
estaba aliviado cuando Mak le dio un instructivo de cómo hacer el café de todos
esos diferentes sabores.
—El
latte de especies-calabaza es el de esta temporada, todos lo ordenan. Quizás
deberíamos de empezar con ese.
Después
de cerca de una hora, Jimin no estaba ni cerca de hacer ni la mitad de las
órdenes correctamente. Mak continuamente lo tranquilizaba de qué podía entender
las cosas. Logró conseguir el sabor de la temporada. Jimin charlaba y se reía,
con los clientes que llegaron.
No
estuvo tan mal como había creído. A Jimin le gustaba trabajar con Mak. Sonrió
ampliamente cuando su pareja entró. Yoon Gi les gruñó a algunos de los chicos
universitarios que estaban frente al mostrador, charlando con Jimin. Pensó que
era divertido cuando su pareja se inclinó sobre el mostrador, acunando su cara
marcando su reclamo.
Muy
extraño que llegaran más chicos junto al mostrador. Ahora era Jimin quien
gruñó. No le gustó que los hombres le dieran tanta atención a su pareja. Yoon
Gi se rio mientras tomaba asiento con una cínica sonrisa.
—¿No
te gustó que se giraran los papeles, verdad?
—Ni
un poco. —Jimin hizo un puchero.
—¿Sabes
que solo a ti te quiero, honey bunny, verdad?
Jimin
gruñó mientras algunas personas se reían disimuladamente. No solía hacer
demostraciones públicas. Por Yoon Gi, se acostumbraría rápidamente. Pero si el
‘honey bunny’ era parte de eso le iba a tomar tiempo acostumbrarse. Como
diez años.
Jimin
tomó una taza para hacer otro café y le sacó la lengua a su pareja mientras lo
hacía. Justo cuando se giró para provocar más a Yoon Gi, vio a Jin Hwan entrar
a la librería.
BTS

5 Comentarios
A Woozi le indicaron que nada de cámaras en el cuarto… pero, nadie le dijo que en la sala no… enano calenturiento… no, por qué??... no las quites… noooooo!!!... Pero que fregados quiere Jin Hwan con Jimin que tanto lo pone nervioso?? y que diablos está honey bunny ocultándole a Yoo Gin??… hummm… aquí hay algo muy extraño.
ResponderBorrarJajaj buen capitulo espero el siguiente. Gracias
ResponderBorrarporque será que pienso que lo que paso entre jimin y jin hwan fue algo muy malo????......... espero estar equivocada
ResponderBorrar💜💜💜💜💜
ResponderBorrarMmmmm que es lo que paso entre Jimin y Jin Hwan que tiene tan alterado a Jimin, espero que le cuente pronto a su pareja o me temo que habra problemas...
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