La Familia T34... Capitulo 06

Yoon Gi miró sobre su hombro para ver a quién veía Jimin. Vio al pelirrojo dirigirse al otro lado de la librería y se preguntaba quién era. El tipo veía duramente a su pareja.

—¿Amigo tuyo? —le preguntó a Jimin mientras se giraba.

Jimin bajó rápidamente la mirada, sacudiendo la cabeza.

—Sólo alguien que conocí hace años.

Yoon Gi gruñó, viéndolo una vez más sobre su hombro. El pelirrojo avanzó hacia los libros, pero Yoon Gi atrapó las disimuladas miradas que lanzaba en ese camino. Su mandíbula se tensó cuando lo vio de nuevo viendo a su pareja. Jimin estaba haciendo lo mismo. Está bien, tenía suficiente.

—¿Hay algo que necesitas decirme? —El engaño rompía el trato en el libro de Yoon Gi. No había manera de que fuera a tolerar eso. Quería ir con el pelirrojo y aplastarle la cara en el librero.
—N–No —Jimin contestó rápidamente, sus ojos más abiertos mientras veía fijamente a Yoon Gi.

Algo sucedía. No era un jodido estúpido. Yoon Gi tenía experiencia, había estado en esa posición en varias ocasiones, nunca había encontrado a la persona con la cual asentarse. Gracias a Dios la había encontrado. Había sido un lio cuando encontró a Jimin. Pero que abiertamente estuviera revisando a otro hombre mientras él estaba aquí viéndolo era más de lo que el oso podía manejar.

Su pareja había estado un poco distraído últimamente. Se mantenía en sí mismo, distante. No parecía el hombre que Yoon Gi había visto por primera vez hace semanas en la comida en el patio, ni el hombre que le había ofrecido su virginidad. ¿Estaba Jimin teniendo un amorío? Ese pensamiento hacía que el oso de Yoon Gi cambiara y se mostrara ahí mismo en la librería.

—Necesitamos hablar.
—Salgo en una hora —dijo Jimin con un poco de miedo en su voz. Yoon Gi ahora no estaba seguro de querer hablar por el tono que oyó en su pareja. ¿Le confesaría algo que destrozaría su mundo?
—Entonces regresaré.
—¡No! —dijo Jimin un poco más alto, sus manos aferradas al mostrador, sus uñas se clavaron en la madera.

Yoon Gi inclinó su cabeza ligeramente para estudiar a su pareja. No era una mirada de deseo la que tenía por el otro chico. Su expresión cambió a ira, cuando se dio cuenta que la mirada de su pareja era de puro terror.

—¿Qué sucedió? —gruñó suavemente.

No le importó que estuvieran en público. Quería saber por qué su pareja le temía al pelirrojo. Estaba a diez segundos de ir por el tipo y golpearlo cuando Jimin salió de detrás del mostrador y salió por la puerta del frente.


—Joder —Yoon Gi maldijo mientras seguía a su pareja. Atrapó a Jimin fuera de la librería. Yoon Gi tomó a su pareja rodeándole la cintura, evitando que corriera hacia alguno de sus padres. —Háblame.
—No —Jimin lloró mientras envolvía su cuerpo alrededor de Yoon Gi—. Yo… Yo no puedo. —Yoon Gi sostuvo a su pareja fuerte mientras caminaba a su camioneta.

No había manera de que fuera a hablar con Jimin en su departamento. Él iba a ver a su Pa. Él sabría qué hacer.

Yoon Gi condujo tan rápidamente como pudo al rancho, sacó a su pareja del asiento del frente y lo llevó a la casa.

—¡Pa! —le gritó mientras llevaba a su pareja a la recámara. Su Pa los veía mientras Yoon Gi acomodaba a Jimin en su cama. Jaló a Pa a un lado, le dijo lo qué había sucedido y cómo Jimin había estado actuando últimamente.
—Déjame hablar con él. Ve a sentarte en la cocina con Gyun. Finalmente logré que intentara probar el café, y el pequeño vampiro ahora no lo deja.

Yoon Gi no quería dejar a su pareja, pero Jimin no hablaría con él. ¿Qué más podía hacer? Bajó corriendo las escaleras, se dirigió a la cocina. Encontró a Gyun moviendo la cafetera.

—¿Cómo haces que funcione esta cosa?
—Con sangre humana.

Sanggyun se giró viendo a Yoon Gi.

—Muy divertido. Ahora deja de actuar como un imbécil y muéstrame cómo hacer una jarra de café.
—Pensé que los vampiros sólo podían beber sangre —dijo Yoon Gi mientras caminaba hacia Sanggyun, encendiendo la cafetera.
—Sí, yo también. Pero creo que mi estómago puede con esto —dijo Gyun, sus dedos se aferraban al mostrador, cerca de aplastar su cara contra la jarra mientras veía la gota caer en la jarra.

Empezó a saltar de un pie a otro mientras la jarra se llenaba. Quizás no debió de ser travieso y preparar una jarra de café extra fuerte. El vampiro ya se veía suficientemente extraño.

Yoon Gi tomó asiento ante la mesa.

—Por cierto, se supone que bajé aquí para asegurarme de mantenerte alejado del café.
—Bueno, ve hacia afuera. —dijo Gyun mientras levantaba el pulgar hacia Yoon Gi, nunca quitó los ojos de la máquina. Yoon Gi sacudió la cabeza. El tipo no ajustaba con nada de lo que sabía de los vampiros. El hombre era un enigma.

Se levantó de la silla cuando su Pa entró a la cocina con una seria expresión en su cara.

—¿Bueno?
—Necesito hablar con Minho.
—¡Tonterías! —Yoon Gi le gritó a su Pa, haciendo que Sanggyun finalmente viera otra cosa aparte de la jarra. Los vio a ambos nervioso y salió corriendo de la cocina—. Él es mi pareja. ¡Necesito saber lo que le sucede! —Sabía que le estaba gritando a su Pa, pero esto era una locura.

Su Pa sacudió la cabeza negativamente.

—No hasta que hable con Minho.

Yoon Gi movió la boca para discutir más, pero vio a su padre de pie con toda su altura, desafiando a Yoon Gi a que discutiera con él. Yoon Gi cerró la boca, echando vapor. Escuchó a su Pa hablar por teléfono con el Alfa. Todo lo que dijo fue que necesitaba que Minho viniera y que el asunto concernía a Jimin. Yoon Gi estaba enojado. Se paseaba por la cocina como un oso en una jaula, esperando que el Alfa llegara.

Cuándo no pudo más con sus nervios, Yoon Gi se dirigió a las escaleras.

—Aun no subas hijo, dale a tu pareja tiempo para recuperarse.

Yoon Gi se giró, golpeó con su palma la tela malla y salió al porche. Shownu estaba sentado en el columpio del porche. Ninguno dijo nada. Su mellizo conocía su humor y sabía cuándo mantenerse aparte. Agradecía eso.

Se puso de pie cuando vio un oscuro vehículo entrar.

—¿Alguien necesita ayuda para un entierro? —Shownu preguntó misteriosamente mientras llegaba al lado de Yoon Gi.
—No. Es Minho. —Yoon Gi regresó de nuevo al interior de la casa y al interior de la cocina viendo a Gyun rogándole a Pa para que no tirara la jarra de café. Los ignoró y tomó asiento. Unos minutos después, Minho y Jin Goo entraban en la cocina, dos guerreros se quedaron en el pasillo.

Genial. Todo lo que necesitaba era a los papás de Jimin aquí. Jin Goo lo veía diabólicamente mientras se apoyaba contra la pared.

—Apenas si puedo contener la ira. ¿Qué le hiciste a mi hijo?
—No fue él —su Pa defendió a Yoon Gi.
—¿Entonces qué sucede? —Joong Ki, el otro padre de Jimin, preguntó y entró en la cocina.

Su Pa exhaló, colocó las manos en las caderas y vio hacia el techo. Yoon Gi tenía un presentimiento en la boca de su estómago de que no le gustaría ni un poco lo que iba a oír. Solo lo sabía.

—¿Recuerdas cuando Jimin llegó aquí por primera vez?
—Claro —Jin Goo contestó.
—¿Recuerdas al mecánico que contrataste?

Jin Goo asintió.

—Jin Hwan. Él y Jimin salieron una vez. Lo despedí cuando lo atrapé robándome. La pequeña mierda trató de mentirme para salir de eso. ¿Qué pasa con él?

El Pa de Yoon Gi se apoyó contra el mostrador, cruzando sus brazos sobre su pecho. Yoon Gi sostuvo el aliento, esperando que su Pa terminara. No disfrutaría lo que iba a suceder.

—¿Qué sucede con Jin Hwan?

Jin Goo se enderezó, viendo a su Pa con extrañeza.

—Como te dije ellos salieron una vez. Jimin terminó eso diciendo que Jin Hwan quería ir más allá y que él no estaba listo para eso.

Yoon Gi podía sentir a su oso tratar de salir a la superficie. Ya sabía lo que su Pa iba a decir, y no quería oír eso. Quería taparse los oídos y gritar que no era cierto, pero en lugar de eso veía fijamente sin esperanza mientras esperaba las fatales palabras.

Su Pa sacudió la cabeza, colocó las manos en el mostrador detrás de él.

—Acabo de hablar con Jimin —su Pa dijo mientras giraba la cabeza, viendo a Yoon Gi con tristeza en los ojos antes de ver a Jin Goo—. Jin Hwan violó a Jimin.

La cabeza de Yoon Gi se fue hacia atrás mientras rugía, su oso se liberó. Puro y profundo odio lo inundó mientras se dirigía a la puerta. ¡Iba a matar al hijo de perra! ¡Había tenido a ese bastardo a la vista y lo había dejado ir!

Yoon Gi rugió de nuevo cuando un fuerte peso cayó sobre su espalda. Luchó por liberarse, arañaba y mordía. Quería sangre. ¡Jin Hwan iba a morir!

—No, hijo —dijo su Pa luchando por detenerlo—. No puede ser de esa manera.

Esa era la única manera. La venganza, tenía que pagar con sangre. Yoon Gi se aferró al suelo, tratando de liberarse de su Pa. El hombre ni siquiera estaba en su forma de oso, pero aun así lograba detener a Yoon Gi.

—¿Yoon Gi?

Se quedó inmóvil cuando oyó la voz de su pareja. Yoon Gi estaba aterrado de girarse. No sabía qué decirle. Su Pa lo liberó, y Yoon Gi se puso de pie, viendo hacia la puerta trasera por un segundo antes de que su pareja le hablara de nuevo. Podía oír el llanto en la voz de Jimin.

Yoon Gi giró la cabeza, vio a su pareja en el arco de la cocina, su papá detrás de él. Jin Goo se veía devastado mientras veía a su hijo. Joong Ki lloraba. Jimin se veía tan perdido, su cuerpo entero temblaba mientras veía a Yoon Gi.

—¿Estás enojado conmigo?

Yoon Gi bajó la cabeza, sintiéndose tan perdido como se veía Jimin. Se acercó a su pareja y lamió su brazo empujando la cabeza con la de su pareja antes de cambiar. Tomó a Jimin en un fuerte abrazo, sintiendo las lágrimas bajar por su cara.

―Nunca, honey bunny.

Jimin seguía temblando, pero envolvió sus brazos alrededor de Jimin y lo sostuvo fuerte contra su pecho. Notó que Min Woo estaba ahí.

—Necesito tomar tu declaración. Aunque hayan pasado años, puedo levantarle cargos.

Yoon Gi no quería que su pareja atravesara por esto. Quería a Jin Hwan muerto y terminar con eso. Pero sabía que no podía ser tan fácil. Shownu entró en la cocina llevándole unos jeans a Yoon Gi, su mirada prometía que hablarían después.

Todos ellos se dirigieron a la sala. Yoon Gi tomó asiento, su pareja en su regazo mientras relataba lo que había sucedido esa noche. Yoon Gi sentía que iba a vomitar cuando Jimin decía que Jin Hwan lo había forzado a hacerle sexo oral. Cuándo el bastardo había tratado de tomar a Jimin analmente, él había tomado una roca y golpeado con ella a Jin Hwan en la cabeza, huyendo tan rápido como había podido. Confesó haber estado demasiado avergonzado como para decirle a alguien.

Jin Goo se puso de pie, cruzó el cuarto y se arrodilló frente a Jimin, lágrimas bajaban lentamente de sus ojos, ojos que eran como los de Jimin.

—Tú no hiciste nada malo. Todo esto es culpa de Jin Hwan. ¿Lo entiendes?

Yoon Gi envolvió sus brazos alrededor de su pareja, dándole el confort que sabía que Jimin necesitaba. Su pareja asintió hacia su papá, pero seguía en los brazos de Yoon Gi. Podía sentir un pozo negro de odio hirviendo y agitándose en su estómago mientras todo el mundo salía. Minho fue el último en salir.

—Sé que quieres matarlo. También lo quiero. Deja que la ley se encargue, y si eso no funciona, vendré por ti.

Yoon Gi asintió, se puso de pie y llevó a su pareja a su recámara. Subió a la cama y envolvió su cuerpo alrededor de su pareja mientras lo mecía suavemente hasta que Jimin se durmió. Tan pronto como su pareja estaba roncando, Yoon Gi se puso de pie y fue a buscar a Sanggyun.

—Necesito que cuides a mi pareja.

Gyun sacudió la cabeza y se apoyó en la pared.

—Sé lo que vas a hacer, y si Pa descubre que te ayudé, me mata.
—Ya estás muerto —Yoon Gi gruñó.
—Gran equivocación —contestó—. Te diré qué. Vigilaré a tu pareja si me consigues una jarra de café.
—Trato.
—Oh, ¿y Yoon Gi?

Yoon Gi se giró hacia el vampiro, no quería desperdiciar otro minuto.

—¿Qué?
—Mata al bastardo.

Yoon Gi asintió con un leve movimiento de cabeza antes de bajar los escalones. Salió al porche, sabiendo quién lo esperaba. Shownu no dijo una palabra mientras se desnudaban y cambiaban, saliendo a cazar.

*****

Yoon Gi entró por la puerta de la cocina, enojado de que Jin Goo y Minho lo estuvieran esperando en la granja de Jin Hwan y lo detuvieran. De cualquier manera eso no era necesario. Nadie pudo encontrar a Jin Hwan. La madre le dijo al Alfa que ella no lo había visto en años, lo que era extraño, considerando que él lo había estado viendo en el pueblo últimamente.

Subió los escalones, y se dirigió a su recámara. Una vez en la puerta, Yoon Gi cambió y entró.

—Ponte algo de ropa —Sanggyun se quejó mientras se cubría los ojos—. ¿Quieres dejarme ciego?
—Hay una jarra de café esperándote abajo.

Gyun salió sin decir otra palabra, mientras Yoon Gi entraba al cuarto de baño y cerraba la puerta tras él. Se apoyó contra la pared, viendo al techo y preguntándose qué iba hacer con su pareja. Nunca había tratado con nada como eso antes, no a un nivel personal.

Y eso era tan personal como podía ser.

Reguló el agua de la ducha y entró, lavándose el lodo del bosque de su piel. Se sentía inútil. No había nada que pudiera hacer por su pareja en este momento. Mataría cualquier dragón que pudiera por Jimin, pero ¿cómo podía matar lo que estaba en el interior de su pareja?

Jimin había estado solo, tratando durante años con eso. Yoon Gi hubiera querido estar ahí para él. Sabía que haría lo que fuera para ayudar a su pareja a atravesar esto.

Los pensamientos de Yoon Gi cambiaron de giro. ¿Por qué Jin Hwan estaba aquí ahora? ¿Por qué se burlaba de Jimin? ¿Qué posible motivo tendría? ¿Qué ganaría con aterrorizar a Jimin? Yoon Gi golpeó con el puño los azulejos. No le gustaba esto. No le gustaba nada de esto. Quería encontrar al jodido y golpearlo hasta encontrar respuestas.

A Yoon Gi no le importaba lo que los otros dijeran. No iba a dejar a Jin Hwan con Min Woo. Él exactamente iba a vengarse de lo que el jodido le había hecho a su pareja. Yoon Gi cerró el agua y salió de la ducha, se secó antes de regresar a la recámara. Tomó ropa interior del cajón y se la puso.

Se quedó ahí un momento viendo a su pareja dormir. Jimin se veía tan pacifico. Sus rasgos eran impactantes. Su corazón se oprimió por lo que Jimin había soportado durante tantos años. Cruzó la habitación subió a la cama con su pareja y jaló a Jimin hacia su pecho.

—¿A dónde fuiste? —Jimin preguntó suavemente mientras su mano recorría el pecho de Yoon Gi.
Tragó varias veces. Eso era más duro que el infierno. No quería mentirle a Jimin. —Fui a buscarlo.

Jimin no dijo nada. Por un momento Yoon Gi pensó que se había quedado dormido. Se acurrucó con su pareja acomodando la cabeza de Jimin bajo su mentón, viendo a la pared.

—Por favor, no mates a nadie por mi causa. No podría vivir con eso.

Yoon Gi no tenía una respuesta. No iba a prometer nada. Se conocía bien y conocía sus limitaciones y sabiendo que alguien había lastimado a su pareja y que aún seguía provocándolo, eso hacía que sus colmillos dolieran por hundirlos en el bastardo y hacerlo trocitos.

No, era mejor que se quedara en silencio. No había manera de que permitiera que Jin Hwan saliera libre por lo que había hecho.

BTS

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4 Comentarios

  1. La muerte sería una salida demasiado fácil para Jin Hwan… es comprensible la sed de venganza de Yoon Gi, pero debe dejar que Min Woo haga su trabajo… y Jimin, recuerda esto, “tu no hiciste nada malo”… Pero como no todo son lágrimas en esta vida, las risas están aseguradas con Gyun, se imaginan a él y Luizy en la misma habitación??... jajaja.

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  2. Yo también quisiera matar al maldito pero espero que pronto se haga justicia....
    Jajajaja amo al vampiro sediento de café...

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  3. Maldito desgraciado, como se atreve a lastimar a Jimin.... Matarlo no es la solución tiene que recibir su merecido..

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